Índice Ceres llegó al décimo mes con tasas positivas.

Índice Ceres llegó al décimo mes con tasas positivas.

“El aumento de producción acumula más de un año, pero las proyecciones económicas del Gobierno y analistas privados indican un menor ritmo de crecimiento”.

El nuevo reporte del Índice Líder de Ceres (ILC) destaca “cierta estabilidad en octubre”, cumpliendo así “diez meses seguidos de tasas positivas”. Sin embargo, se advierte que “el resultado del mes da una tasa levemente por encima de cero (de 0,1%) que, de converger a la neutralidad en los próximos meses, podría señalar una desaceleración en la economía”.

“El aumento de producción acumula más de un año, pero las proyecciones económicas del Gobierno y analistas privados indican un menor ritmo de crecimiento”, señala.

El siguiente es el reporte del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) para el sector agropecuario y la industria manufacturera.

EL ILC REGISTRA ESTABILIDAD EN OCTUBRE Y LOGRA ALCANZAR DIEZ MESES SEGUIDOS DE TASAS POSITIVAS.

El Índice Líder de Ceres registra cierta estabilidad en octubre y logra alcanzar diez meses seguidos de tasas positivas. El resultado del mes da una tasa levemente por encima de cero -de 0,1%- que, de converger a la neutralidad en los próximos meses, podría señalar una desaceleración en la economía. No obstante, para comprobarlo habrá que esperar los registros de noviembre y diciembre.

El aumento de producción acumula más de un año, pero las proyecciones económicas del gobierno y analistas privados indican un menor ritmo de crecimiento.

El nuevo dato del indicador de anticipo de tendencia económica mostró relación con el Índice de Difusión (ID) que en octubre fue 60%. Este indicador considera la proporción de variables del ILC con tasas positivas en cada mes, por lo que algo más de la mitad de las variables del ILC crecieron en octubre.

•          Los cultivos de invierno sufren la falta de aguas, y la siembra histórica puede no traducirse en gran cosecha.

•          El sector ganadero sigue padeciendo caídas en el precio del ganado gordo, pero continua en valores altos.

•          La producción industrial aumentó en agosto (desestacionalizado) contra julio.

•          La construcción sigue firme tanto en obras grandes como en viviendas.

•          La recaudación en DGI por IVA cayó en setiembre (desestacionalizado) pero es mayor a igual mes de 2021.

•          El consumo de energía eléctrica industrial aumentó en setiembre y se mantuvo en residencias.

•          Las ventas de nafta cayeron y las de gasoil aumentaron en setiembre contra agosto, desestacionalizado.

•          En el acumulado del año, las ventas de combustibles fueron mayores que en igual periodo de 2020 y 2021.

•          La movilidad, tanto en el tránsito como en los lugares de trabajo, se mantuvo en altos niveles en octubre.

•          El transporte de pasajeros que parte de la terminal Tres Cruces creció en setiembre.

•          El movimiento en rutas (según registros de peajes) creció en setiembre frente a agosto, desestacionalizado.

La economía uruguaya creció 4,4% en 2021 y se espera un crecimiento para este año de al menos al 5%, muy por encima de la proyección oficial de 3,2% al comenzar el año. Esto confirma una recuperación firme después de la recesión iniciada en 2019 y la brusca caída por la emergencia sanitaria de 2020. Desde 2015 hasta la primera mitad de 2019, la producción local registró una fase de cierto estancamiento, y en los últimos meses de ese año cayó en recesión, lo que se agravó en marzo 2020 por el impacto del Covid-19.

El ILC fue efectivo para anticipar estos cambios de ciclo, así como la salida de aquella caída con un aumento de actividad de cuatro meses seguidos (julio a octubre 2020). Luego, registró oscilaciones entre noviembre de 2020 y marzo de 2021, y comenzó una nueva fase alcista a partir de abril, que se mantiene hasta la actualidad, aunque el último dato da la primera señal de posible enfriamiento de la economía.

El Índice de Difusión, durante 2021, fue 80% en enero, 40% en febrero, 50% en marzo y abril, 80% en mayo, 70% en junio, 90% en julio y en agosto, 70% en setiembre, 60% en octubre, 50% en noviembre y 70% en diciembre. En 2022 fue de 60% en enero, febrero, marzo, 70% en abril, mayo y junio, 60% en julio, 80% en agosto, 60% en setiembre y 60% en octubre.

El ILC es un indicador adelantado del nivel de actividad, que se utiliza para predecir cambios en el ciclo económico.

Ceres procesa una amplia base de datos económicos y extrae para su Índice Líder aquellas variables que, por su comportamiento, permiten anticipar la tendencia del Producto Bruto Interno (PBI). Para ello, incorpora variables de todos los sectores: agropecuario, industrial, comercio y servicios, energía, transporte, financiero, empleo y otros.

ACTIVIDAD SECTORIAL SECTOR AGROPECUARIO: “UN 2022 SÓLIDO”.

El agro da señales mixtas, con la carne a la baja y unas modestas precipitaciones que salvaron los cultivos de invierno previo a la cosecha. De todos modos, el sector habrá tenido un 2022 sólido, compuesto por un primer semestre extraordinario y un segundo semestre mejor al promedio.

Las exportaciones de bienes llegaron a US$ 1.036 millones en setiembre casi igual que el mismo mes del año pasado, y alcanzaron US$ 10.423 millones en el acumulado de los tres primeros trimestres, que representan un crecimiento interanual de 30,8%. Casi la mitad del monto mensual estuvo compuesto por las exportaciones de celulosa (19,6%) carne vacuna (19,2%) y lácteos (9,8%).

Después de un descenso brusco a mediados de año, la faena viene subiendo lentamente mes a mes, aunque no lo suficiente para empardar con las cifras del año pasado. En el acumulado del primer semestre, la faena de 2022 superaba a la del año anterior en 1,4% ─20.000 cabezas─ pero, extendiendo el acumulado hasta el 22 de octubre (último dato disponible), arroja una disminución interanual de 5,9% ─algo más de 123.000 animales─. Desde que inició la segunda mitad del año, hubo caídas interanuales de 28,5% en agosto, 20,3% en setiembre y 19,4% en octubre (hasta el día 22).

El precio de referencia del novillo gordo cayó a menos de US$ 3,5 por kg. La cotización se precipitó en el último bimestre tras permanecer poco más de 5 meses superando los US$ 5 por kg. En China, a un enfriamiento de la actividad y cuarentenas forzosas para contener el nivel de contagios de Covid-19, se le suma un escenario de devaluación de su moneda nacional, el yuan, que lastima el poder de compra de sus ciudadanos para hacerse de productos importados. Es el determinante principal de una demanda debilitada, que tiene su corolario en la cotización de la carne. Sin embargo, el precio de exportación todavía está alrededor de US$ 4.900 por tonelada y lo que está golpeando más a los precios que marcan los frigoríficos es la sequía.

Entrada la primavera, se acerca la cosecha de los cultivos de invierno, con precipitaciones mucho menos cuantiosas que lo ideal. Si bien la lluvia llegó justo para salvar las cosechas en los últimos días, hubo disparidades marcadas de acuerdo a las regiones del país; por ejemplo, este domingo muchos pluviómetros en el norte registraron más de 40 mm, mientras en el sur y suroeste del territorio ninguno marcó más de 5 mm. Este panorama da lugar a diferencias sustanciales entre los rendimientos de aquellos productores que trabajan con riego y aquellos que no. El riego, a pesar de haberse expandido en los últimos años, sigue siendo una materia pendiente en el país para alcanzar umbrales más altos de producción y amortiguar mejor los vaivenes climáticos. Con motivo de la sequía y la falta de forraje, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) declaró la emergencia agropecuaria por 90 días. Dentro del marco de la emergencia el MGAP otorgará financiamiento y fardos a productores de escala familiar.

Gracias a la poca lluvia reciente, los cultivos de invierno llegarán a la cosecha, aunque con rendimientos menores a los de los últimos dos años. Para fortuna de los agricultores, los valores de los granos volvieron a niveles comparativamente prometedores para la ocasión: la colza marca casi US$ 550 por tonelada y el trigo volvió a subir de US$ 300. Al mismo tiempo, la soja se sostiene en el entorno de US$ 510 por tonelada. 

En setiembre, las exportaciones por productos lácteos (en dólares) fueron 34% superiores a igual mes de 2021. La remisión de leche a plantas industriales en ese mes aumentó con respecto a agosto (1,5% desestacionalizado) y fue 1,5% superior a un año atrás. En términos acumulados, cayó 1,5% contra los nueve primeros meses de 2021.

Las solicitudes de exportación de madera cayeron 3,5% en setiembre con respecto a agosto (en términos desestacionalizados) y en la comparación interanual están 4,7% por debajo. En términos acumulados, hay una disminución de 12,3% respecto a los nueve primeros meses de 2021. En cuanto a las exportaciones de celulosa, tuvieron un aumento interanual de 6% en setiembre.

INDUSTRIA MANUFACTURERA.

La producción industrial lleva más de un año por encima de los niveles prepandemia. Sin embargo, el aumento se da con menos personal y menos horas trabajadas, ambas por debajo de sus niveles de 2019.

La producción industrial de agosto aumentó 5,2% respecto al mes anterior en términos desestacionalizados, y se encuentra 9,3% por encima de agosto 2021.

El núcleo manufacturero (producción industrial sin refinería ni zonas francas) aumentó 9,1% en agosto, con respecto al mes anterior (desestacionalizado) y fue 5,8% superior a agosto 2021.

La producción de alimentos en agosto, en términos desestacionalizados, disminuyó 0,9% respecto a julio, y se encuentra 11,4% por encima de agosto 2021.

La producción de bebidas creció 13,6% en agosto, con relación a julio (desestacionalizado) y fue 4,1% mayor a agosto 2021.

El personal ocupado en la industria cayó 0,1% en agosto respecto al mes anterior (desestacionalizado) y se encuentra 2,1% por encima del nivel de agosto de 2021.

Por su parte, las horas trabajadas en agosto aumentaron 8,2% con relación al mes anterior (desestacionalizado) y fueron 2% mayores que en el mismo mes de 2021.

Continúa el impulso de la economía, noveno aumento consecutivo del Índice Ceres

Continúa el impulso de la economía, noveno aumento consecutivo del Índice Ceres

“La economía uruguaya creció 4,4% en 2021 y se espera un crecimiento para este año de al menos al 5%, muy por encima de la proyección oficial de 3,2% al comenzar el año”.

Ceres, el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social publicó un nuevo informe del Índice Líder de Ceres (ILC) que en setiembre tuvo un aumento del 0,3%, completando así nueve meses consecutivos de tasas positivas, lo que anticipa que en el tercer trimestre (julio-setiembre), se mantiene la tendencia de crecimiento de la actividad.

“El agro concreta histórica siembra de cultivos de invierno y sigue como uno de los motores del crecimiento”, destaca el reporte Ceres sobre el indicador. En cuanto a la producción industrial, ésta “cayó en julio (desestacionalizado) contra junio y está por debajo de julio 2021”. “La construcción sigue firme con grandes obras que impulsan tanto la actividad como el empleo”. Además, en lo recaudado por la Dirección General de Impositiva (DGI) por IVA, “hubo un aumento en agosto (desestacionalizado) y es mayor a igual mes de 2021”. “El consumo de energía eléctrica disminuyó en agosto, mientras que en el acumulado anual supera a 2021; las ventas de nafta y de gasoil aumentaron en agosto con respecto a julio (desestacionalizado) e interanual”; y “en el acumulado del año, las ventas de combustibles fueron mayores que en igual periodo de 2020 y 2021”.

LA ECONOMÍA CRECERÁ “AL MENOS 5%”.

En 2021 la economía uruguaya creció 4,4%; para 2022 la proyección oficial al comenzar el año era de 3,2%, pero ahora “se espera un crecimiento para este año de al menos al 5%”, dice el informe de Ceres, con lo cual se “confirma una recuperación firme después de la recesión iniciada en 2019 y la brusca caída por la emergencia sanitaria de 2020”.

“Desde 2015 hasta la primera mitad de 2019, la producción local registró una fase de cierto estancamiento, y en los últimos meses de ese año cayó en recesión, lo que se agravó en marzo 2020 por el impacto del Covid-19”.

El ILC es un indicador adelantado del nivel de actividad, que se utiliza para predecir cambios en el ciclo económico; no permite realizar proyecciones cuantitativas sobre los niveles de la actividad económica, sino que está diseñado para dar señales sobre el signo de la evolución de actividad económica general.

EL SECTOR AGROPECUARIO ENFRENTA OBSTÁCULOS.

Ceres señaló que “el sector agropecuario enfrenta mayores obstáculos que en los últimos meses. Las condiciones externas se han vuelto más inestables, pero de cualquier modo todo sigue indicando que el año tendrá un balance muy positivo y un saldo exportador superior al del año pasado”.

En agosto, las exportaciones de bienes fueron por US$ 1.541 millones, 29% por encima del mismo mes de 2021. “El incremento se debe en gran parte a las ventas de soja por US$ 303 millones (contra US$ 110 millones el año pasado), pero también por la incidencia positiva de celulosa, lácteos y malta, al tiempo que carne y subproductos cárnicos fueron menores en agosto”.

Sobre el novillo gordo, Ceres recordó que “cayó a menos de US$ 4.000 por tonelada tras haber estado por encima de US$ 5.000 por algo más de cinco meses”. Es China la que está “marcando la pauta para importar a precios notoriamente menores”.

“Al mismo tiempo, la faena disminuyó rápidamente. En el acumulado del año hasta julio superaba a la de 2021 en 1,4% (20.000 cabezas) pero el acumulado hasta el 17 de setiembre (último dato disponible) arroja una caída interanual de 4,5% (más de 80.000 animales). La faena en agosto de este año fue 28,5% menor a la del año pasado y, en casi igual medida, la de setiembre (hasta el día 17) se redujo 28,6% respecto a la del mismo período de 2021).

Sobre la agricultura, “las estimaciones oficiales corroboraron que 2022 es un año récord en área sembrada de los cultivos de invierno, que llegaron a superar las 756.000 hectáreas. Se calcula que el trigo se extendió por casi 288.000 hectáreas (21% más que la temporada anterior) y la cebada por 182.000 hectáreas (un retroceso interanual cercano a 17%). Por su parte, la colza no superó al trigo como se esperaba, pero cubrió de amarillo unas 267.000 hectáreas, 100.000 más que el año pasado y récord absoluto en el país”.

En el sector lácteo, en agosto, las exportaciones por productos lácteos medidas en dólares, “fueron 35% superiores a igual mes de 2021”; y la remisión de leche a plantas industriales “en ese mes aumentó con respecto a julio (1,3% desestacionalizado) y fue 2,7% inferior a un año atrás. En términos acumulados, cayó 1,9% contra los ocho primeros meses de 2021”.

“Las solicitudes de exportación de madera crecieron 10,1% en agosto con respecto a julio (en términos desestacionalizados) y en la comparación interanual están 5,1% por encima. En términos acumulados, hay una disminución de 13,1% respecto a los ocho primeros meses de 2021. En cuanto a las exportaciones de celulosa, tuvieron un incremento interanual de 21% en agosto”.

CON LOS OJOS EN LOS PLUVIÓMETROS Y EL TERCER AÑO NIÑA.

Los productores ponen los ojos “sobre sus pluviómetros”, dice Ceres, porque “la falta de lluvia conspira contra sus rendimientos”.

Lo que sucede es que “por primera vez en este siglo, se concatenarán tres años consecutivos con La Niña, que comenzó en 2020 y persiste hasta este año. La Niña es un fenómeno climático en el que las aguas del Océano Pacífico se enfrían en la zona del ecuador, con diferentes consecuencias en el mundo; en Uruguay, la presencia de este fenómeno es un indicador de escasas precipitaciones”.

Hay unas “diferencias sustanciales entre los rendimientos de aquellos productores que trabajan con riego y aquellos que no. El riego, a pesar de haberse expandido en los últimos años, sigue siendo una materia pendiente en el país para alcanzar umbrales más altos de producción y amortiguar mejor los vaivenes climáticos”.

DOCUMENTO COMPLETO.

Munyo culminó gira de Ceres en Australia diseñada para entender el “modelo australiano”.

Munyo culminó gira de Ceres en Australia diseñada para entender el “modelo australiano”.

“La clave del despegue de Australia fue la apertura comercial unilateral y flexibilización laboral con compensación a los trabajadores”.

Durante esta semana, el director ejecutivo de Ceres (Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social), Ignacio Munyo, mantuvo en Australia reuniones con autoridades de la principal central sindical, del Departamento del primer ministro y su Gabinete, del Tesoro, y del Parlamento de ese país.

De esa forma, Munyo cerró una intensa gira que incluyó una quincena de reuniones en Melbourne, Canberra y Sidney, con el Gobierno, sindicatos (Australian Council of Trade Unions, ACTU), cámaras empresariales (Business Council of Australia, BCA) y Meat and Livestock Australia, MLA), en el marco de una misión especializada diseñada para entender los detalles del “modelo australiano”.

John Howard, primer ministro de Australia entre 1996 y 2007, fue el actor principal en todo el proceso de reformas que le permitieron al país alcanzar los más elevados niveles de desarrollo; primero como líder de la oposición del gobierno del Partido Laboralista apoyando las reformas pro mercado que se comenzaron a implementar en los 80s, y luego profundizando las reformas como primer ministro del Partido Liberal.

“La baja de aranceles fue lo más importante en el proceso de Australia, en ese sentido creo que la reducción del arancel externo común del Mercosur es una buena noticia para Uruguay; así como también la flexibilización del Tratado. Reducir la protección comercial y abrir la economía es la clave para salir de la trampa de ingreso medio en la que está Uruguay”, le dijo Howard a Munyo en su actual oficina con gran vista de la bahía de Sidney, en una de las torres más altas del centro de la ciudad.

“El ingreso al CP-TPP (el acuerdo Trans Pacífico, del que es miembro Australia) sería una gran opción para Uruguay, para poder ingresar libre de aranceles al mercado japonés y canadiense; también sería positivo mejorar las condiciones de ingreso a China, siempre tendiendo mucho cuidado en la transparencia del acuerdo y lo que se le ofrece a China”, advirtió.

Fue contundente al afirmar que: “contar con instituciones del Gobierno que se dediquen de forma independiente a analizar las políticas de largo plazo (como es el caso de la Productivity Commission en Australia) son muy importantes en el proceso de reformas, pero la clave es la decisión política y la convicción de hacer los cambios necesarios para volver competitivo al país”.

El director ejecutivo de Ceres había participado previamente de un seminario especial en la sede de la Productivity Commission en Melbourne, junto con el presidente y todos los miembros del directorio de la institución. El objetivo fue analizar su aplicabilidad en Uruguay, obviamente con todos los cambios necesarios para apartar el concepto a la idiosincrasia nacional.

La primera de todas las reformas fue la apertura comercial unilateral y gradual, que impulsó los cambios regulatorios necesarios en el mercado laboral, en la eficiencia de las empresas públicas y en la capacitación de los trabajadores”, enfatizó el exprimer ministro Howard.

En el transcurso de la reunión que duró más de una hora y fue el cierre de la misión de Munyo en Australia -organizada por la Embajada de Australia en Argentina, concurrente con Uruguay-, se manejaron conceptos muy similares a los de la primera de todas en Melbourne, con el exministro del Partido Laborista Martin Ferguson, quien era presidente de la principal central sindical de Australia en el momento clave de las reformas. Ferguson le había dicho a Munyo que “la clave del despegue de Australia fue la apertura comercial unilateral y flexibilización laboral con compensación a los trabajadores”.

“Empezar por China no es una buena opción para Uruguay”, asegura especialista australiano.

“Empezar por China no es una buena opción para Uruguay”, asegura especialista australiano.

Gary Banks, expresidente de la Comisión de Productividad de Australia, mantuvo una reunión con el director ejecutivo de Ceres, Ignacio Munyo, en el marco de una gira que el economista lleva adelante en dicho país.

Australia | En el marco de una misión organizada por la embajada de Australia en Argentina, concurrente con Uruguay, el Ec Ignacio Munyo mantiene en esta semana una serie de reuniones en Melbourne, Canberra y Sydney.

El objetivo de la misión es entender de primera mano el proceso de reformas estructurales llevada a cabo por Australia en los últimos 30 años, que logran posicionar de nuevo países entre los de mayor ingreso per cápita y desarrollo humano.

Australia introdujo una reducción unilateral de tarifas a las importaciones que fue clave para impulsar la productividad del país a través de reformas de la eficiencia de más empresas públicas, de la educación y capacitación de los trabajadores y de la flexibilización de la regulación laboral.

“La clave fue ofrecer compensaciones no salariales a los trabajadores de los sindicatos involucrados, en especial a los sindicatos del sector público” le dijo al director de Ceres Martin Ferguson, el legendario exlíder sindical y referente del Partido Laborista quien fue presidente del Consejo Australiano de Sindicatos en el momento clave de las reformas y luego ministro de Recursos y Energía y ministro de Turismo.

A continuación, Munyo fue recibido por el actual presidente y los miembros del directorio (Comisionados) de la Productivity Commission: un organismo consultivo del Estado Federal australiano (fundado en 1998), que ofrece asesoramiento y análisis independiente a los gobiernos de turno en todo el proceso de reformas, desde la gestación a la comunicación.

En una larga jornada de trabajo, Munyo presentó el caso de Uruguay, con necesidad de reformar similares a la que exitosamente logró impulsar -y mantener con paso de gobiernos de la coalición Liberal/Nacional y del Partido Laborista- Australia en las últimas décadas. Michael Brennan, Chairman de la Productivity Commission y el resto de las autoridades presentaron la misión, tareas y funcionamiento de la institución.

“Fue un profundo y productivo intercambio de información, muy útil como insumo para nuestro trabajo de impulsar el debate informado para mejorar la calidad de las políticas públicas en Uruguay” concluyó Munyo, luego de la extensa reunión.

La agenda en Melbourne siguió hoy martes con un almuerzo con Gary Banks, primer presidente de la Productivity Commission, quien tuviera un papel protagónico en el análisis objetivo del impacto económico y social, así como de la comunicación de las reformas llevadas a cabo.

En 2007 fue galardonado con el honor de ser “Oficial de la Orden de Australia” por su servicio público en el desarrollo de políticas públicas. Al igual que Ferguson, Banks aseguró que “la apertura comercial fue la primera de todas las reformas”. “Empezar el proceso de profundizarían de la apertura comercial con China no es una buena opción para Uruguay, sería mucho mejor empezar con el CP-TPP” fue el consejo que Gary Banks le dio a Munyo, y fue enfático al afirmar: “Australia no ganó nada con el TLC con China”. “No hay Estado de Derecho, ni reglas claras y menos transparencia en la relación con China”, aseguró. Finalmente, la misión termina en Sydney donde Munyo tiene previsto reunirse con autoridades de la Cámara de Comercio y con el ex primer ministro John Howard (1996-2007), clave en todo el proceso de reformas estructurales de Australia.

Continúa el impulso de la economía, noveno aumento consecutivo del Índice Ceres

El Índice Líder de Ceres volvió a crecer en junio

El informe actualiza los datos de los sectores cárnicos, lácteo y forestal, también de la producción industrial, el empleo, las exportaciones, importaciones, recaudación, los combustibles, empleo y desempleo, entre otros.

Ceres, el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social, publicó los datos del Índice Líder de Ceres (ILC) que en junio aumentó 0,5% y completó seis meses consecutivos de tasas positivas. De esa forma la actividad siguió creciendo en el segundo trimestre del año.

El informe actualiza los datos de los sectores cárnicos, lácteo y forestal, también de la producción industrial, el empleo, las exportaciones, importaciones, recaudación, los combustibles, empleo y desempleo, entre otros.

En resumen, los datos destacados del informe son que el agro sigue como uno de los principales motores del crecimiento, con histórica cosecha de soja; el sector ganadero pasa por una buena etapa con demanda fuerte en amplia mayoría de sectores con altos precios; la producción industrial bajó en abril (desestacionalizado), pero sigue más alto que en pre-pandemia; la construcción sigue firme con grandes obras, que impulsan tanto la actividad como el empleo; la recaudación en DGI por IVA siguió en alza en mayo y aumenta 9% en lo que va del año (interanual); el consumo de energía eléctrica volvió a crecer en mayo y el acumulado anual supera a 2021 y 2020; las ventas de nafta se contrajeron en mayo, y las de gasoil crecieron (mayo/abril, desestacionalizado); en el acumulado del año, las ventas de nafta y gasoil son mayores que en igual periodo de 2020 y 2021; la movilidad, tanto en el tránsito como en los lugares de trabajo, se mantuvo constante en junio; en transporte de pasajeros hubo suba en toques de ómnibus en Tres Cruces y en boletos urbanos; y el movimiento en rutas (según los registros de pasaje por peajes) dio baja en mayo sobre abril.

SECTOR AGROPECUARIO.

El sector cárnico sigue pujante y, para los agricultores, el foco pasa de la soja y el arroz a los cultivos de invierno. La zafra de soja será casi récord en ingreso en dólares al país (por encima de los US$ 1.800 millones) e impulsa el crecimiento la economía nacional.

En mayo, la exportación de bienes alcanzó su máximo histórico -US$ 1.541 millones- explicado por las ventas al exterior de soja (US$ 474 millones), carne vacuna (US$ 281 millones), lácteos (US$ 81 millones) y arroz (US$ 56 millones). Las cosechas que se avecinan -trigo, colza, y cebada- se enfrentan a precios internacionales comparativamente altos, pero ya por debajo de los picos históricos alcanzados en meses anteriores. Esto incentivó la producción, y generó que las siembras de los cultivos de invierno se proyecten como históricas.

Este año el área sembrada de soja estuvo cerca de 1,2 millones de hectáreas con rendimientos promedio alrededor de 3.000 kg por hectárea. La producción de este año se estima en 3,5 millones de toneladas.

Entre enero y mayo de 2022 el volumen exportado de la oleaginosa fue 50% mayor al del mismo periodo del año pasado y los precios 30% más altos. Si bien los costos de los insumos -como fertilizantes, semillas o combustibles- se elevaron considerablemente y la debilidad del dólar no colaboró con la competitividad, se cerró una de las temporadas más rentables para los sojeros en las últimas dos décadas. Se estima que las exportaciones de soja dejen más de US$ 1.800 millones de dólares al país este año, una magnitud próxima al máximo registro alcanzado en 2013.

En el caso del arroz, la producción de casi 1,5 millones de toneladas fue la más alta desde 2011. Los rendimientos fueron los segundos mejores desde que se tienen registros, solamente por detrás de 2021, y hubo un área sembrada 15% superior a la temporada anterior.

Por otro lado, todo indica que los principales cultivos de invierno -como trigo, colza y cebada- alcanzarán la mayor superficie cultivada en la historia del país. Las estimaciones rondan las 275.000 hectáreas de colza y carinata, 260.000 de trigo y 217.000 de cebada. El área sembrada de colza será por primera vez igual o mayor a la del trigo, lo que se explica porque el precio estaba en su máximo histórico a la hora de la siembra (por encima de US$ 770). Asimismo, la cotización del precio del trigo, clave en la alimentación mundial, ya había escalado a fines del año pasado, cuando superó los US$ 300 por tonelada. Luego sobrepasó los US$ 400 tras la invasión de Rusia a Ucrania, conflicto que trabó las exportaciones de ambos países, responsables de más de la cuarta parte de las exportaciones mundiales del cereal. Sin embargo, hubo un bajón en varias cotizaciones: la soja está en el eje de los US$ 550 por tonelada y ya no sobre los US$ 600, el trigo se encuentra a US$ 360 y la colza sigue cotizando alto (aprox. US$ 615) pero no en el récord que ostentaba en la siembra. La baja tiene como agravante el aumento de tasas de la Reserva Federal en EE. UU., que desalienta al mercado de los commodities. Los rendimientos de los bonos de la FED incentivan la inversión en otros activos de mayor rentabilidad en lugar de, por ejemplo, futuros de soja, maíz o trigo. A su vez, alimentan los temores de una desaceleración de la economía estadounidense y mundial.

Por primera vez en un año y medio la faena de vacunos podría no llegar a los 200.000 animales en el mes y no crecerá en términos interanuales. Ante la poca oferta de vacunos, los precios se mantienen altos, pero no en niveles históricos. A comienzos de junio, la tonelada de exportación rozaba los US$ 5.600 y actualmente se ubica cerca de US$ 5.100. En términos desestacionalizados, la faena de vacunos cayó 0,7% en mayo con respecto a abril, al tiempo que fue 15,5% superior a mayo 2021. En términos acumulados, en los primeros cinco meses de 2022 aumentó 13,8% con respecto a igual período de 2021. La exportación de carne vacuna en toneladas bajó en mayo (13,3% respecto a abril, desestacionalizado), y estuvo 0,4% por debajo en términos interanuales.

Uruguay exportó 49% más productos lácteos en mayo, en comparación con igual mes un año atrás. En cuanto a las exportaciones de celulosa (en dólares), fueron 46% superiores en términos interanuales. Las exportaciones de madera fueron 12% inferiores entre igual periodo de comparación.

La remisión de leche a plantas industriales se mantuvo constante en mayo respecto a abril (-0,1% desestacionalizado), y fue 2,5% inferior a un año atrás. En términos acumulados, cayó 1,2% contra los cinco primeros meses de 2021.

Las solicitudes de exportación de madera bajaron 3,2% en mayo con respecto a abril (en términos desestacionalizados) y en la comparación interanual están 28,8% por debajo. En términos acumulados, hay una disminución de 17,3% respecto a los cinco primeros meses de 2021.

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