Las perdidas se ha contabilizado “más allá de los US$ 40 millones”, dijo el Dr. Mederedos de Biogénesis Bagó.
Transcurre el período de tercera generación de la garrapata, que es cuando más población se detecta en los campos y sobre los animales. El Dr. Horacio Mederos, director técnico de Biogénesis Bagó, dijo que es un factor de daño para los animales y la economía de los establecimientos productivos.
De las enfermades que sufre ganado por transmisión del parásito, Mederos mencionó la tristeza parasitaria, la cual junto con la pérdida de kilos, la pérdida por abortos o los cueros, tiene un costo que se ha contabilizado “más allá de los US$ 40 millones” los que “no podemos darnos el lujo de perder”.
Es así que “tenemos que seguir con nuestro plan tal como nos lo habíamos trazado en un principio, con la rotación de principios activos” y teniendo en cuenta la correcta aplicación y dosificación según el peso de los animales.
En los tratamientos por inmersión, “lo que debemos tener en cuenta es que el baño esté en óptimas condiciones, con una concentración adecuada para tratar de controlar mejor el parásito, y no encontrar en la próxima generación algo de resistencia”.
Biogénesis Bagó es un actor clave en el control de la enfermedad.
Este martes 15 de marzo comenzó un nuevo período de vacunación contra la fiebre aftosa en Uruguay. Biogénesis Bagó provee al país de un paquete sanitario para prevenir la aparición de esta enfermedad.
El Dr. Ignacio Arrospide, gerente comercial de Biogénesis Bagó, dijo que la empresa es un actor clave en el control de la enfermedad proveyendo vacunas de altísima calidad que hicieron de Uruguay un exportador destacado en el mundo gracias a su estatus sanitario.
“Contamos con un departamento técnico que siempre está a disposición de los productores”, en “permanente recorrida por el país y evacuando dudas, sobre todo poniendo énfasis en la aplicación y prácticas de vacunación que son claves para lograr una buena inmunidad” lo que “es clave para el bienestar animal”.
Pero la vacunación implica más que el acto mismo de la inoculación. Arrospide explicó que en momentos de vacunar, el ganado pasa por las mangas y por eso es oportuno “optimizar la logística y los tiempos de trabajo”, y en ese sentido “sugerimos aplicar parte del paquete sanitario preventivo de enfermedades infecciosas como parasitarias a los efectos de ser más eficientes y maximizar la producción”.
En cuanto al ganado de cría “sugerimos aplicar una vacuna contra la leptospira en los ganados preñados como el caso de la Bioleptogen y algún antiparasitario contra saguaipé como el bionitroxinil o una combinación con otro antiparasitario”.
Además, en el caso de categorías jóvenes corresponde “hacer un buen control de parásitos gastrointestinales y enfermedades infecciosas como la clostridiosis con su refuerzo correspondiente”.
Por último, “en lo predios donde haya problemas de garrapata, tratarla teniendo en cuenta la rotación de principios activos para cada generación para controlar la resistencia”.
“Los signos clínicos más comunes varían de una irritación ocular leve a una inflamación grave con corrimiento ocular, lagrimeo e incomodidad al sol”, dijo el Dr. Arrospide de Biogénesis Bagó.
La queratoconjuntivitis infecciosa bovina es una enfermedad ocular infecciosa que afecta al 10% de los terneros, el Dr. Ignacio Arrospide, gerente comercial de Biogénesis Bagó, compartió algunos consejos para un mejor tratamiento de esa enfermedad.
“Es una enfermedad ocular muy contagiosa que afecta fundamentalmente a terneros y animales jóvenes, y en los casos más graves puede causar la pérdida total de la visión”, explicó.
La bacteria moraxella bovis es el agente responsable de la enfermedad, pero hay evidencia de otras asociadas.
“Algunos factores físicos y otros agentes irritantes para los ojos como las moscas el polvo, en viento y el sol, predisponen a la queratoconjuntivitis”. Sobre las moscas, el Dr. Arrospide dijo que “se consideran vectores habituales para la transmisión de la enfermedad”.
“Los signos clínicos más comunes varían de una irritación ocular leve a una inflamación grave con corrimiento ocular, lagrimeo e incomodidad al sol”.
Los animales que se infectan deben tratarse “cuanto antes con Maxityl, o Maxityl Platinum, un antibiótico muy efectivo como es la Tilmicosina que permite el control y la curación”; en el caso de usar Platinum se incorpora un aine como el ketoprofeno que aliviará el dolor y reducirá la inflamación”.
CAUSA PÉRDIDAS ECONÓMICAS.
Esta “no es una enfermedad mortal”, pero el 10% de los terneros la padece”, causando pérdidas económicas por la disminución de la ganancia de peso, pero también porque “incrementamos los costos asociados al tratamiento y el tiempo invertido en los animales afectados” con lo cual “se alteran también las tareas ya programadas por los establecimientos”.
Brindará información y asesoramiento para un desarrollo productivo eficiente para el bienestar animal, humano y del medio ambiente en el Predio Ferial y Autódromo de San Nicolás, del 8 al 11 de marzo.
Biogénesis Bagó, la compañía de biotecnología especializada en el desarrollo, producción y comercialización de productos destinados a la salud animal, estará presente en Expoagro 2022 edición YPF Agro, del 8 al 11 de marzo en el predio ferial y autódromo de la ciudad de San Nicolás.
La compañía volverá a estar presente en la muestra donde contará con un stand a través del cual ofrecerá información acerca de su amplia oferta de soluciones sanitarias y asesoramiento para el uso responsable de los recursos, promoviendo así el desarrollo productivo eficiente para asegurar el bienestar animal.
Bajo este eje, Biogénesis Bagó considera fundamental el trabajo conjunto con productores y autoridades sanitarias para desarrollar un sistema productivo eficiente a través del uso de tecnologías y servicios veterinarios profesionales y asistencia técnica, que garantice la sustentabilidad de los sistemas de producción, y de esta forma, contribuir a mejorar la rentabilidad del negocio.
Para alcanzar mejoras en el sistema de producción, la empresa centra sus esfuerzos en el asesoramiento a los productores, la difusión de buenas prácticas y el uso de las tecnologías disponibles, como pilares fundamentales para prevenir enfermedades y garantizar la sanidad de los rodeos.
Para hacer más accesibles las tecnologías disponibles y fomentar la implementación de planes sanitarios de acuerdo a cada época del año productivo, la compañía ofrecerá promociones y campañas exclusivas a través de su plataforma Bioconecta durante la muestra. Asimismo, difundirá nuevos enfoques para la producción ganadera sostenible a través de charlas de acceso libre con destacados especialistas que acompañarán al equipo técnico de excelencia con que cuenta la compañía.
El Dr. Ignacio Arrospide del Departamento Técnico de Biogénesis Bagó, dijo que la resistencia parasitaria está, en mayor o menor medida, en todos los establecimientos ganaderos de Uruguay.
Podemos ver la resistencia parasitaria “desde diferentes ópticas”: la del productor que entiende que el producto que antes le daba resultado ya no es así; o el veterinario que la puede definir como el parásito que sobrevive; o un investigador o genetista puede encontrar genes que mutaron. Pero cualquiera que sea el caso “sí podemos observar que todos compartes un punto en común”, y es que “por diferentes razones aquellos parásitos que no sobrevivían a un tratamiento ahora resisten y no se logra el efecto deseado”, explicó el Dr. Arrospide.
“En el origen de la resistencia intervienen varios factores: por un lado los parásitos dosificados que lograron sobrevivir al tratamiento; por otro lado el estado nutricional de los animales” y ese es un dato importante; y “por último los animales que por alguna razón no fueron dosificados”.
La ciencia puede trabajar sobre los últimos dos casos, “ahí vemos que no todo está perdido y que tenemos herramientas para mantener el control”, aseguró Arrospide, quien advirtió que “lo mismo puede ocurrir con los antibióticos, por lo que debemos concientizarnos y hacer un uso racional de los principios activos”.
PARÁSITOS EN LAS PASTURAS.
Los parásitos “también están en las pasturas” pero “nosotros actuamos sobre los que están dentro del animal que son los que presentan una menor proporción. Para hacer un buen control debemos saber qué droga es la más eficaz y eso es una historia diferente en cada establecimiento”.
El siguiente paso es “establecer un programa de principios activos, de potreros y de categoría animal, siempre apoyados con el técnico asesor y un laboratorio de diagnóstico para los análisis de HPG, evitando el abuso de los tratamientos y no dar oportunidad a los parásitos de provocar pérdidas productivas”.
Como los parásitos infectan a los animales y éstos las pasturas, “a medida que intensificamos los sistemas de producción nos lleva a tener una mayor frecuencia de dosificaciones transformándose en un círculo vicioso interminable”.
LOMBRITEST.
Por lo tanto, “nunca debemos olvidar la presencia permanente de la tríada diagnóstico, manejo con el equipo de trabajo y control de la carga animal y parasitaria”.
El equipo de trabajo debe diseñar un programa de control donde se haga la elección de las drogas y para eso tenemos el lombritest” que evalúa qué principio activo es más eficaz.
“Es difícil pensar en un control sin la herramienta de los antihelmínticos y menos en nuestros sistemas pastoriles. Esto deberíamos complementarlo con manejo y rotación de potreros y pasturas lo más limpio posible, de animales y categorías con seguimiento de HPG y de rotación de drogas” según el resultado del lombritest. Así se evaluará cuál es el momento más adecuado para hacer la aplicación y utilizarla de manera más eficiente.
Otro punto importante es “evitar el ingreso de animales resistentes con una dosificación al ingreso de nuestro establecimiento”.
Se debe “ir monitoreando el programa y enviar muestras previas a la dosificación para evaluar si justifica o no la aplicación y 12 o 14 días posterior mandar muestras al laboratorio para dar seguimiento, siempre con la premisa de que hay que convivir con los parásitos, al menos dentro de nuestros sistemas pastoriles tradicionales ya que la erradicación por ahora no está en el menú de opciones”.
El técnico señaló que a veces se ven diarreas que se asocian a parásitos internos, y “en cierta medida es correcto, el punto es que cuando vemos esas diarreas ya se perdió una cantidad considerable de kilos, y surge el importante concepto de la parasitosis subclínica que no tiene ninguna manifestación externa de la enfermedad y es cuando se compromete quizá la mitad de los kilos que perdería el animal. Es ahí donde está el desafío y la relevancia de una evaluación temprana”.
“La base de este programa es el diagnóstico, y el apoyo veterinario es indispensable”, finalizó.