Los costos del arroz superan los ingresos que genera el cereal.

Los costos del arroz superan los ingresos que genera el cereal.

Guillermo O’brien, productor arrocero en Paso Farias, Artigas, se refirió al viaje del presidente Lacalle a Japón y dijo que más allá de los costos las perspectivas son buenas.

El inicio de la zafra arrocera 2022-2023 augura nuevamente altos niveles de producción, con una siembra récord dentro de la ventana óptima para el cultivo, con mayor disponibilidad de agua respecto a la zafra anterior, pero con preocupación con los altos costos con los cuales se ha sembrado el cereal.

El Ing. Guillermo O’brien, productor arrocero en Paso Farias, Artigas, dijo que la siembra ha sido récord en el país y las últimas lluvias que se registraron prácticamente en todo el país, están permitiendo que la emergencia del cultivo se realice dentro del mes de noviembre. Esto es necesario, pensando que en la floración durante enero y febrero se captura el mayor porcentaje de radiación solar lo que es clave para determinar los rendimientos.

En el caso de las variedades utilizadas, el INIA Merín domina a nivel país con casi el 70% del área, si bien se ha ganado su espacio en el norte, aún en esa zona se tiene un alto porcentaje de INIA Olimar, que está presentando problemas sanitarios, por lo que se están probando nuevas variedades.

Respecto a las variedades de grano corto, que son las preferidas por los mercados asiáticos y pensando en la presencia de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) en la reciente visita del presidente de la República, Luis Lacalle a Japón, el productor explicó que “Uruguay tiene variedades de grano corto, de hecho, en zonas del este hay empresas de origen japonés que producen este tipo de arroz para sus clientes en otras partes del mundo”»

LOS COSTOS.

“Cuando hubo que decidir la siembra estábamos con un aumento de costos en lo que respecta a los insumos, que representó un incremento de 250 dólares por hectárea respecto al año pasado” dijo el productor arrocero, quien estimó los valores de la zafra en el eje de los US$ 2.100.

Si tenemos en cuenta que la zafra pasada, el rendimiento promedio estuvo en los 9.153 kilos por hectárea (183 bolsas) con un valor provisorio de US$ 11,45 por bolsa, el ingreso estaría situado en los US$ 2.096 por hectárea, por lo que de no existir mejoras en los precios y/o los rendimientos, la zafra estaría en rojo.

O’brien dijo que “el 25% restante de la zafra pasada, se está colocando a valores que auguran que el mercado nos acompañe y termine cerrando una ecuación que permita sortear el incremento de los costos”. Reconoció que al inicio de la siembra, “las planillas no cerraban, pero yo siempre digo que el arroz es el tambo de la agricultura, hay veces que hay que empezar aunque los números no den, porque parar un año implicar que desarticular la estructura y no se vuelve a armar, es mucho lo que hay en juego entorno al arroz”.

Más allá del incremento de los costos, O’brien remarcó las expectativas de un mercado favorable y el optimismo del arranque del cultivo, como fundamentos para “desarrollar el cultivo con un poco más de ánimo y dándole al cultivo lo que hay que dar, porque si los costos se van arriba, uno empieza a retacear insumos que son directamente menos bolsas en el rendimiento final”. (Fuente Diario Cambio de Salto).

Con edición genética, buscan cultivar arroz en el océano.

Con edición genética, buscan cultivar arroz en el océano.

Un arroz editado genéticamente para tolerar la alta salinidad del agua, podría ser el primero de cultivos básicos sembrados en el mar.

¿Alguna vez te has preguntado por qué no aprovechamos el agua de mar para la agricultura? Aunque es una buena idea, la excesiva salinidad de estas aguas hace imposible que las plantas puedan crecer y prosperar en este ambiente. Sin embargo, una nueva star-up quiere aprovechar la tecnología Crispr/Cas9 para cultivar arroz editado genéticamente en el mar.

Si bien puede sonar como una locura, lo cierto es que esto ya ha sucedido en el pasado.

Todos sabemos que la vida se originó en el océano hace cerca de 500 millones de años. Por eso, algunos pastos marinos tuvieron que adaptarse a crecer en un ambiente de salobridad excesiva.

De acuerdo con Luke Young, cofundador de la start-up Alora, los mismos genes que permitieron a este tipo de plantas florecer en el mar, permanecen dormidos en cultivos terrestres actuales como el arroz, el trigo y el maíz.

“Pude encontrar un patrón particular en ocho genes de plantas, como pastos marinos y manglares, que trabajan juntos para permitir que la planta no solo se defienda contra el ambiente salino, sino que efectivamente la usa para su propio beneficio como forma de potenciar el crecimiento”, explica cofundador y también biólogo de la Universidad de Durham en Reino Unido.

Precisamente, el objetivo que tiene Alora es lograr activar estos genes en el arroz, el tercer cultivo más importante del mundo, después de la caña de azúcar y el maíz. 

“Podemos activar esos genes en cultivos terrestres con el mismo patrón que estas plantas marinas sin introducir nada más de ningún otro organismo”, añade. Esto es posible utilizando la edición genética con Crispr/Cas9, una tecnología que permite editar el genoma de un organismo sin ADN foráneo.

PRIMERAS PRUEBAS PARA SEMBRAR ARROZ EDITADO GENÉTICAMENTE EN AGUA.

El arroz es especialmente susceptible a la salinidad, un fenómeno que se presenta cada vez más en el mundo debido a la extracción de agua del subsuelo de la Tierra y al aumento de los niveles del mar debido al cambio climático.

Esto es especialmente notorio en varios países del sudeste asiático, como China, Bangladesh o Vietnam. Justamente en este último país, la empresa Alora planea comenzar sus primeros cultivos de prueba en agua, específicamente en las aguas del delta del río Mekong.

Si bien este río recibe agua de mar naturalmente, sequías continuas y las represas en su cause, han afectado la capacidad del río para desalinizar sus aguas. Esto ha impactado negativamente en la producción de arroz en Vietnam que, en 2021, fue el quinto mayor productor del cereal en el mundo.

La sal produce dos cosas en plantas. Primero saca el agua, reduciendo la habilidad de crecer de las plantas y de defenderse contra los elementos. También ralentiza el metabolismo de la planta y perjudica su habilidad para hacer fotosíntesis, reduciendo el rendimiento”, explica Young.

Tras estos primeros cultivos de prueba, el plan de Alora es comenzar a sembrar arroz editado genéticamente en el océano. Para conseguir esto, primero se siembra el arroz durante dos a tres semanas en tierra y luego se transfieren a plataformas en granjas acuáticas.

Ante esta iniciativa, Young afirma que otras pruebas pilotos comenzarán en 2023 en Singapur, pero otros países han mostrado interés en el desarrollo, como Kenia, Namibia, Sudáfrica, Filipinas, Indonesia y Tailandia. (CRISPR en plantas)

Más información: Esta startup quiere cultivar arroz en el océano – NEO. VIDA

Arroceros firmaron acuerdo “de gran beneficio” con el BSE, dijo Alfredo Lago.

Arroceros firmaron acuerdo “de gran beneficio” con el BSE, dijo Alfredo Lago.

Se mejoraron las coberturas de granizo, incendio y viento, y se adiciona el seguro de resiembra, por el cual se da cobertura desde la siembra, y por 30 días, ante la ocurrencia de eventos climáticos que generen la necesidad de resembrar.

La Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) y el Banco de Seguros del Estado (BSE) firmaron un nuevo convenio de cooperación, con el objetivo de seguir fortaleciendo al sector ampliando y mejorando las coberturas disponibles.

El acto de firma tuvo lugar en la sala de sesiones del Directorio del banco, con la participación del presidente del BSE, José Amorín Batlle, de ACA, Alfredo Lago.

En la nueva cartera de productos, se mejoraron las coberturas de granizo, incendio y viento y se adiciona el seguro de resiembra, por el cual se da cobertura desde la siembra, y por 30 días, ante la ocurrencia de eventos climáticos (lluvias y granizo) que generen la necesidad de resembrar el cultivo.

A través de este nuevo convenio los asociados a la ACA podrán acceder a una mejora sustancial del valor del seguro.

Este conjunto de propuestas posiciona a la del BSE como la más conveniente del mercado y con una amplia gama de posibilidades para cubrir los daños sufridos por los factores climáticos. Además, otorgan amparo de forma casi inmediata y cuentan con un plazo que garantiza que los cultivos puedan ser cosechados nuevamente.

Amorín Batlle destacó la relevancia de desarrollar coberturas que mitiguen las pérdidas materiales de los productores y que sean accesibles. “El Banco ha mirado siempre al sector agropecuario como una fuente básica de riqueza para el país, volver a tener un convenio con ACA, en un sector absolutamente pujante, es muy bueno. Quiero destacar el trabajo conjunto de ACA y el Departamento Agronómico del Banco. Creemos que con esto tenemos la propuesta más competitiva, la mejor. Con este producto aspiramos a crecer, brindar un mejor servicio y que el productor continúe trabajando con el Banco”, señaló.

Lago dijo que “si uno mira lo que era el ofrecimiento del producto del BSE del año pasado, tenemos una mejora muy importante que va a tener muchísimo impacto a la hora de tener esto como elemento de contratación del sector arrocero, y consideramos que será una relación de gran beneficio mutuo”.

COMPROMISO DEL BSE CON LOS PRODUCTORES.

El BSE estimó en un comunicado que el convenio es un ejemplo de que la compañía aseguradora reafirma su compromiso con los productores, procurando siempre la mejora de las condiciones y manteniendo la calidad que siempre ha brindado.

Este nuevo convenio es el resultado de la permanente vocación de mejora de la compañía aseguradora en las herramientas que pone a disposición de sus clientes, sobre todo cuando se trata de acompañar al sector productivo.

Hoy en INIA Treinta y Tres, jornada de arroz, presencial y por YouTube.

Hoy en INIA Treinta y Tres, jornada de arroz, presencial y por YouTube.

Los Ing. Agr. Walter Ayala y José Terra explicaron los contenidos que tendrá la actividad y cómo se dividirán los bloques.

Hoy desde las 08.30 horas se realizará, en el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) Treinta y Tres, la jornada arrocera sobre nueva genética, manejo de la nutrición, protección del cultivo y avances en la sostenibilidad del sistema de producción.

El Ing. Agr. Walter Ayala, director de INIA Treinta y Tres, dijo que en esa estación experimental se hacen jornadas de arroz desde 1972, de forma ininterrumpida. El arroz es una actividad relevante y “hoy nos convoca previo a la zafra que está por comenzar”.

El Ing. Agr. José Terra, director del programa de arroz de INIA, dijo que en la jornada se va ha hablar de genética, fertilización, de sanidad, y sostenibilidad del sistema productivo, resaltando bondades y aquellas cosas en las que hay que trabajar.

La actividad se realizará en un formato mixto, presencial y por el canal de INIA, con dos bloques en horas de la mañana (genética y fertilización). Al medio día habrá un corte para almorzar continuando de tarde con los dos bloques finales (sanidad y sostenibilidad).

ENTREVISTA A LOS INGENIEROS AYALA Y TERRA.

En Perú, el arroz pasó a ser fundamental en la producción agrícola.

En Perú, el arroz pasó a ser fundamental en la producción agrícola.

Perú es un importante mercado para el arroz uruguayo de calidad, pero en los últimos años ha sido emparejado por el arroz brasileño que llega con más volumen, pero categoría inferior.

Lima, Perú | La Dirección de Estudios Económicos de la Dirección General de Políticas Agrarias (DGPA), del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), dijo que el arroz se ha constituido en el primer cultivo agrícola en importancia por su aporte a la generación del Valor Bruto de la Producción Agrícola (VBPA).

En 2021 ese cultivo representó el 11,5% del VBPA, o sea 2.838 millones de soles (unos US$ 746 millones) de un total de 24.713 millones (US$ 6.500 millones),  con una tasa de crecimiento interanual de 1,1% respecto a 2020.

Con esos números, en 2020, el arroz desplazó del primer lugar en importancia, a un producto nativo como la papa.

La evolución anual de la producción peruana de arroz en cáscara durante los últimos 21 años muestra que se ha incrementado a una tasa promedio anual de 2,9%. Sin embargo, en los diez últimos años, muestra un comportamiento fluctuante, con un incremento de solo 1,7% anual, nivel de virtual estancamiento.

EL RÉCORD DE 2018.

En 2018, debido a los buenos precios observados en el año previo, se ampliaron las áreas sembradas y se obtuvo una producción récord de 3.558.000 toneladas, cifra no superada.

Debido a ese exceso de oferta de arroz, los precios en chacra declinaron sensiblemente y tocaron piso en el segundo semestre de 2018 hasta el tercer trimestre de 2019. De esta manera, la producción de arroz también cayó drásticamente en 2019 a un volumen de 3.191.000 toneladas (-10,4%), ante el desinterés de parte de los productores en sembrar más áreas de arroz.

En 2020, se observó la recuperación de la producción en 7,7%, con relación al año anterior (3.434 millones de toneladas de arroz en cáscara). Esta recuperación de la producción se explica por los buenos precios observados en el último trimestre de 2019 y durante 2020, lo que incentivó a ampliar las áreas sembradas a 417.500 hectáreas en 2020. Durante 2021, se logró producir casi el mismo nivel de 2020, con un aumento de 1,1% entre ambos años, alcanzando un volumen de producción de 3.474 millones de toneladas. Cabe mencionar que no se alcanzó una mayor producción debido a problemas de estrés hídrico que afectaron al inicio de la campaña de siembras en el norte del país.

Durante el primer trimestre de 2022, la producción ha registrado un volumen de 663.000 toneladas de arroz con cáscara, cifra inferior en 0,6% al volumen producido en el mismo trimestre de 2021 (667.000 toneladas), cuyo volumen también se habría reducido en su momento por problemas climáticos que limitaron la disponibilidad de agua y la siembra oportuna de arroz, a fines de 2020 e inicios de 2021.

Es importante señalar que esta menor producción en el primer trimestre de 2022 podría ser un primer reflejo del incremento de los costos de producción, debido al alza de los fertilizantes y los combustibles. Sin embargo, de acuerdo con las cifras obtenidas para el mes de abril de 2022, la producción se habría elevado en 32,5% respecto al mismo mes de 2021, a 330.800 toneladas, de ahí que la producción conjunta de los cuatro primeros meses se habría elevado en 8,4%, a 993.800 toneladas, con relación al mismo período de 2021.

EXPORTACIONES E IMPORTACIONES DE ARROZ.

El arroz peruano no es competitivo en el mercado internacional, debido a sus elevados costos de producción, de ahí que se circunscriba a mercados cercanos, con los que se tiene acuerdos comerciales y un tratamiento arancelario preferencial y/o liberado del pago de aranceles, como es el caso de los países de la Comunidad Andina (CAN), entre ellos Colombia y Ecuador, o Chile, con el que se cuenta un TLC libre de aranceles, pero en volúmenes poco significativos.

Son muy esporádicas las exportaciones de arroz pilado (descascarado y blanqueado en un molino, y está listo para ser vendido y consumido) que el Perú realiza en volúmenes significativos. Sin embargo, cuando estas se concretan, es hacia Colombia, que presenta un déficit estacional. Estas operaciones de exportación se realizan cuando el gremio arrocero Fedearroz (Federación Nacional de Arroceros) y las autoridades comerciales lo permiten o cuando existe una menor producción en Colombia, afectada por factores climáticos, que debe ser cubierta con mayores importaciones. En ese sentido, el 99% de exportaciones que el Perú ha realizado se han dirigido hacia Colombia; no se exporta hacia Ecuador, otro miembro de la Comunidad Andina, porque no hay un protocolo fitosanitario de exportación que lo permita.

En el período de 2014 a 2022, solo se han concretado significativas operaciones de exportación al exterior en 2016 (8.631 toneladas por US$ 5.968.000), 2019 (37.090 toneladas por US$ 20.823.000) y 2020 (44.814 toneladas por US$ 30.023.000), años en que el mercado colombiano representó el 99,5% en promedio. En 2021, se exportó un volumen de solo 731 toneladas por US$ 614.000, de las cuales 566 toneladas se dirigieron hacia Colombia.

En cuanto a las importaciones de arroz por parte de Perú, estas se muestran bastante dinámicas, permanentes y de volúmenes moderados. En 2017, se registró el valor de importación más elevado de los últimos años con 401.717 toneladas por US$ 231.998.000, pues fue cuando la producción nacional cayó drásticamente. En los siguientes años, bajaron las importaciones debido a la regularización de la producción nacional.

En el primer trimestre de 2022, las importaciones declinaron en un 39%, en términos de volumen, a 37.639 toneladas; y en 40% en términos de valor, a US$ 26.037.000, cuyas cifras son las más bajas de los últimos tiempos. Dicha situación se explica por la limitada disponibilidad de oferta internacional de arroz y los altos precios internacionales, que está llevando a priorizar el consumo de arroz nacional.

URUGUAY SE DESTACA ENTRE LOS PRINCIPALES PROVEEDORES, PERO CAE EN VOLUMEN.

En cuanto a los principales países proveedores, Uruguay ha destacado durante muchos años como el más importante abastecedor de arroz de muy alta calidad.

De acuerdo con las cifras de la Sunat (Aduana Peruana), en 2014, Uruguay abastecía casi el 75% del total importado por Perú (157.000 toneladas). El segundo país en importancia era Brasil con el 15% (32.000 toneladas).

En 2016, Uruguay declinó su participación a 62%, pero siguió siendo muy importante (181.000 toneladas) e incluso aumentó el volumen de su suministro; mientras que Brasil elevó su presencia a 22% (64.000 toneladas).

En 2020, Uruguay declinó su participación a 58%, pero continuó siendo el más importante (184.000 toneladas); por el contrario, Brasil elevó su participación a 39% y aumentó sus suministros a 122.000 toneladas.

Finalmente, en 2021, un año muy difícil en el que cayeron las importaciones totales debido a los altos precios internacionales del arroz, entre ellos del arroz uruguayo, la participación de este país disminuyó a 49% y el volumen de su abastecimiento declinó a 116.000 toneladas; en cuanto a Brasil, se elevó su participación a 44% y el volumen de sus colocaciones declinaron a 105.000 toneladas.

En el primer trimestre de 2022, resalta la presencia de Brasil, que representa el 80% del total importado por Perú, en términos de volumen; mientras que Uruguay declina su participación a solo un 19% del total.

En suma, se observa una activa política comercial brasileña, a fin de consolidarse en el mercado peruano con un arroz de menor calidad, compitiendo directamente con el arroz nacional. Por lo tanto, resulta necesario realizar un mejor seguimiento del comportamiento de la producción y exportación brasileña de arroz, ya que, en una perspectiva de mediano plazo, podría constituirse en el principal proveedor de un arroz casi similar al arroz superior peruano, que viene comercializándose en el mercado nacional.

En base a Agencia Agraria de Noticias | Foto de Agronoticias, arroz en puerto de Perú.

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