El 20% de la flota mundial de portacontenedores está en algún puerto congestionado.

El 20% de la flota mundial de portacontenedores está en algún puerto congestionado.

Los bloqueos en China están teniendo un gran impacto en la congestión fuera de los puertos del país, ya que la cantidad de buques portacontenedores que esperan fuera de los puertos chinos hoy es un 195% más alta que en febrero.

Los números pueden leerse de distinta forma: 1 de cada 5 buques portacontenedores en todo el mundo está atrapado esperando fuera de los puertos congestionados o podemos decir que el 20% de la flota mundial de buques que transportan contenedores está atascada gracias a la congestión de los puertos o lo que podríamos llamar, “el gran atasco”.

Como ya sabemos, las autoridades chinas decidieron ampliar las cuarentenas en Shanghái, ciudad de 26 millones de habitantes y donde está el puerto más grande del mundo en términos de tráfico de contenedores, y los efectos en el transporte marítimo mundial se sintieron rápidamente.

Los bloqueos en China están teniendo un gran impacto en la congestión fuera de los puertos del país, ya que la cantidad de buques portacontenedores que esperan fuera de los puertos chinos hoy es un 195% más alta que en febrero según los datos extraídos de la plataforma de inteligencia artificial marítima de Windward.

Las tres imágenes a continuación muestran una instantánea de 48 horas de buques portacontenedores que esperaban fuera de los puertos de China en abril, durante el cual Shanghai se cerró; marzo, que vio un bloqueo de Shenzhen; y febrero, sin confinamiento.

La tendencia es clara: en las instantáneas de abril y marzo, había 506 y 470 embarcaciones, respectivamente, atrapadas fuera de los puertos chinos. En febrero, ese número era de solo 260. En esencia, los cierres en China casi han duplicado la congestión fuera de los puertos del país.

Al observar el panorama mundial, entre el 12 y el 13 de abril de 2022, 1.826 buques portacontenedores esperaban fuera de los puertos de todo el mundo. ¡Eso es el 20% de todos los buques portacontenedores a nivel mundial!

Igualmente interesante es el hecho de que las 506 embarcaciones que quedaron atrapadas fuera del puerto de China representan el 27,7% de todas las embarcaciones que esperaban fuera de los puertos de todo el mundo. A modo de comparación, en febrero representaron el 14,8%.

Artículo y foto de Mas Container Multimedio especializado en logística y comercio exterior (mascontainer.com)

El BID convocó investigador uruguayo.

El BID convocó investigador uruguayo.

Además de Uruguay fueron llamados científicos de otros países con el común denominador de “representar tres países que cuentan con una larga tradición de instituciones sólidas” en investigación agropecuaria, “y que han servido de inspiración a muchas instituciones” del continente.

“La agricultura es una de las mayores actividades económicas del mundo y sostiene el desarrollo económico y el tejido social de muchos países. En el caso de América Latina y el Caribe (ALC), esta representa más del 5% del producto interno bruto (PIB) en veinte naciones. Sin embargo, la forma convencional de medirlo subestima la contribución del sector agropecuario al crecimiento y a la reducción de la pobreza, particularmente, cuando se tienen en cuenta todos los vínculos y sus efectos multiplicadores asociados, en los que el impacto y la contribución del sector es mucho mayor”. Así comienza el documento “Recomendaciones de buenas prácticas de gobernanza y gestión para las organizaciones modernas de I+D+i agropecuaria de América Latina y el Caribe”.

El texto de más de 40 páginas pertenece a la División de Medio Ambiente, Desarrollo Rural y Administración de Riesgos por Desastres del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y sus autores son Tom Richardson, Josep Monfort, Fabio Montossi, Gonzalo Muñoz y Álvaro García Negro.

Estudios realizados en 2007, 2008 y 2012, últimos años en que hay datos de insumo-producto desagregados, “el valor añadido del sector en porcentaje del PIB fue del 7,3 % en Perú, del 3,8% en Chile y del 2,9% en México”, sin embargo, “cuando se tuvieron en cuenta todos los vínculos del sistema agroalimentario, su valor añadido en porcentaje del PIB ascendió al 11,3%, 6,4% y 11,9%, respectivamente”.

“ALC es hoy la mayor región exportadora neta de alimentos del mundo, más que la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá juntos” con un crecimiento de la actividad agroalimentaria en la región.

El documento agrega que “el impacto esperado de la actividad agroalimentaria en la región está creciendo” y actualmente “se espera que los sistemas agroalimentarios de la región contribuyan a múltiples objetivos que trascienden la producción de productos primarios. Entre esos objetivos, se destacan cuatro”, dice, y los enumera: “1) el crecimiento y la diversificación de la economía, 2) el aumento del empleo y la reducción de la pobreza, 3) la mejora de la seguridad alimentaria y de la nutrición, y 4) la implementación de servicios ecosistémicos para promover una mayor capacidad de resiliencia frente al cambio climático”.

AVANCES TECNOLÓGICOS.

Por otra parte, en el inicio del libro, se subraya que “afortunadamente, se están produciendo muchos avances tecnológicos” en áreas nuevas como tradicionales. “Desde la data science, la biociencia, la agricultura digital, el machine learning y los sistemas de información geográfica, se están abriendo nuevas y apasionantes vías para que científicos y organizaciones científicas aborden estos retos”.

Pero ese avance tiene su contrapartida: “A casi ningún instituto de investigación le resulta fácil adaptarse, mantenerse relevante y mejorar su contribución positiva a los avances económicos, sociales y ambientales”. Pero es una “necesidad imperativa” para las instituciones de investigación el poder “alcanzar estos objetivos, el compromiso con la mejora y evolución continua”.

BID REUNIÓ DESTACADO EQUIPO DE INVESTIGADORES.

En base a las consideraciones anteriores, entre otras, el BID presentó un informe técnico que “pretende desmitificar las dificultades del proceso de transformación del ecosistema de la investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) a partir del conocimiento de las buenas prácticas globales de tres expertos cuyos países han emprendido un largo viaje para mejorar sus sistemas nacionales de I+D+i agropecuaria”.

Para eso el BID reunió al equipo de consultores formado por Fabio Montossi, Josep Monfort y Thomas Richardson, quienes fueron directores generales durante muchos años del INIA de Uruguay (www.inia.uy), el Instituto de Investigación y Tecnología Alimentarias (IRTA) (www.irta.cat) y Scion (www.scionresearch.com), y AgResearch (www.agresearch.co.nz) en Nueva Zelanda, respectivamente.

Los científicos mencionados “representan tres países que cuentan con una larga tradición de instituciones sólidas de I+D+i agropecuaria y que han servido de inspiración a muchas instituciones de ALC. Pero aún más importante es que estos países han querido transformar sus instituciones y estos autores han desempeñado un papel clave en hacer efectiva esa transformación.

ACCEDA AL DOCUMENTO.

El siguiente enlace permite acceder a “Recomendaciones de buenas prácticas de gobernanza y gestión para las organizaciones modernas de I+D+i agropecuaria de América Latina y el Caribe”: Recomendaciones de buenas prácticas de gobernanza y gestión para las organizaciones modernas de I+D+i agropecuaria de América Latina y el Caribe | Publicaciones (iadb.org)

17 países debatieron sobre rol del agro en negociaciones globales para la acción climática.

17 países debatieron sobre rol del agro en negociaciones globales para la acción climática.

Más de una veintena de negociadores de 17 países, entre ellos Uruguay, coordinaron perspectivas sobre cómo la agricultura puede aportar soluciones frente al cambio climático, como parte de los preparativos hacia la COP 27 que se realiza a finales de año.

Representantes del sector agropecuario de 17 países de las Américas intercambiaron perspectivas sobre cómo debe actuar y posicionarse la agricultura en las negociaciones internacionales sobre cambio climático de cara a su participación en la Conferencia de las Partes 27 (COP 27) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre este tema (CMNUCC), que se realizará en noviembre en Egipto.

Los representantes, 25 en total, fueron parte de un taller organizado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la secretaría ejecutiva del Consejo Agropecuario Centroamericano (CAC) y la Plataforma de Acción Climática en Agricultura de Latinoamérica y el Caribe (Placa).

Los negociadores representaron a Argentina, Bahamas, Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica, Dominica, Estados Unidos, El Salvador, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.

En la apertura del taller participaron el ministro de Agricultura y Ganadería de Costa Rica, Renato Alvarado; el subdirector del IICA, Lloyd Day; y Lucrecia Rodríguez (por CAC).

“Cuando negocien los recursos que el mundo tiene para la protección ambiental piensen que lo que están negociando es la vida de seres humanos que están en el campo todos los días, esperando un apoyo para salir adelante, para tener un negocio rentable, porque la gente que está en el campo tiene dignidad y merece de nosotros, los que tenemos las oportunidades y potestades de dirigir y cambiar el rumbo de la historia, que lo hagamos con ese pensamiento”, instó Alvarado.

El taller se realizó en la Sede Central del IICA en Costa Rica y tuvo como eje central la Labor Conjunta de Koronivia sobre la Agricultura, iniciativa que reconoce la particular vulnerabilidad de la agricultura al cambio climático y las amenazas para la seguridad alimentaria, establecida en la COP del 2017.

En este proceso se abordan temas relacionados con suelos, uso de nutrientes, agua, ganadería, métodos para evaluar la adaptación y las dimensiones socioeconómicas y relativas a la seguridad alimentaria del cambio climático en los sectores agrícolas.

Lloyd Day hizo un llamado a los negociadores agrícolas de los 17 países de las Américas representados para encontrar consensos y destacar en foros internacionales como la COP 27 el papel clave que juega la agricultura, al ser parte de la solución a los desafíos climáticos, así como la relevancia y avances que está dando el sector para fomentar la transición hacia sistemas agroalimentarios más inclusivos, resilientes y sostenibles.

“La agricultura de las Américas tendrá un asiento importante en las negociaciones climáticas con los líderes del mundo, vamos a encontrar consensos en el hemisferio y con otras partes del mundo que enfrentan los mismos desafíos. La agricultura hasta ahora se había visto en la arena del cambio climático como el problema, pero somos parte de la solución, debemos crear este espíritu de solidaridad entre negociadores y los técnicos que conocen el tema”, afirmó el subdirector del IICA.

La secretaría ejecutiva del CAC, Lucrecia Rodríguez, remarcó que propiciar eventos de esta índole es trascendental para unificar un mensaje claro del valor de la agricultura.

“Lo que pensamos es cómo fortalecemos a los equipos y a las personas que llegarán a negociar para ir con una sola voz, una misma visión y un mismo mensaje de lo que la agricultura representa para la producción de alimentos, y lo más importante, qué estamos haciendo para adaptar la actividad al cambio climático y contribuir a su mitigación”, concluyó.

Advierten sobre situaciones parasitarias complejas.

Advierten sobre situaciones parasitarias complejas.

El equipo técnico de Biogénesis Bagó detectó situaciones parasitarias complejas, que incluyen algunas muertes por clostridiosis.

En la recorrida por el país se pueden ver las diferentes situaciones con el norte saliendo de una seca grave y el sur con una realidad diferente, dijo el Dr. Juan Andrés García Pintos del Departamento Técnico de Biogénesis Bagó.

Respecto a los ganados, señaló que “en términos generales están bien, reponiéndose, con las terneradas muy lindas”, y estimó que “las vacas de cría van a llegar bien con un buen otoño por delante”.

No obstante, advirtió que “hemos encontrado situaciones parasitarias un poco complicadas” con el avance de saguaypé “a nivel de gastrointestinales en terneros, en categorías sensibles”. “Hemos detectado altas cargas sin síntomas clínicos”, y en otro aspecto más complicado hubo “alguna muerte por clostridiosis”, añadió.

“Respecto a esto hacemos especial énfasis en la prevención de las enfermedades clostridiales, y siempre es bueno tener un momento marcado, que puede ser el otoño o la primavera que es cuando se pueden ver mayores casos, para dar doble dosis en categorías nuevas” que por ser tales “no tienen antecedentes de inmunización”.

Esa doble dosis debería tener “una separación de 21 días aproximadamente”, y puede haber también “un refuerzo semestral o antes de los momentos críticos” en que podemos tener estos episodios.

Se trata de optimizar cada kilo y hacer el negocio ganadero lo más rentable posible, concluyó.

Estudio desmonta mitos contrarios a los cultivos transgénicos.

Estudio desmonta mitos contrarios a los cultivos transgénicos.

“La ciencia no ha evidenciado ningún daño por el uso de cultivos transgénicos”, escriben los autores del estudio. “En cambio, se han documentado los beneficios económicos, ambientales y de salud por su comercialización”, agregan.

Cornell Alliance for Science | A pesar de su éxito comprobado en la mejora de los sistemas alimentarios del mundo, los cultivos genéticamente modificados (GM o transgénicos) han atraído mitos y falsedades que continúan empañando la percepción pública de esta tecnología, según reporta un nuevo estudio.

“Los transgénicos están rodeados de muchas controversias. Desde que se lanzaron comercialmente los primeros productos GM, ha estado en marcha el debate sobre los riesgos reales versus percibidos del uso de OGMs”, afirma el nuevo estudio revisado por pares publicado en Applied Sciences. Los autores, que trabajan en las facultades de dos universidades en España, ofrecen un análisis de riesgo-beneficio basado en evidencia científica y desacreditan los mitos que los grupos de interés han difundido.

“La ciencia no ha evidenciado ningún daño por el uso de cultivos transgénicos”, escriben los autores. “En cambio, ha documentado los beneficios económicos, ambientales y de salud de su comercialización. En general, el considerable consenso científico se mantiene, en la medida en que los alimentos GM comercializados actualmente no presentan un riesgo mayor que los alimentos tradicionales”.

La gente da varias razones para su vacilación hacia los cultivos transgénicos, que van desde la seguridad hasta las aprensiones morales. Otras preocupaciones incluyen la preocupación por la toxicidad, las alergias, la posible transferencia horizontal de genes (THG, por sus siglas en inglés) al medio ambiente o a otras especies y las implicaciones a largo plazo de los cultivos transgénicos, según señalan los autores.

El estudio concluye que, según la evidencia científica disponible, la THG entre plantas GM y otros organismos presenta riesgos no significativos para la salud humana y la seguridad ambiental. Se observa además que los cultivos transgénicos comercializados han superado previamente evaluaciones de riesgo, incluidas pruebas de alergenicidad. Además, los cultivos transgénicos y sus productos se someten a una evaluación rigurosa antes de su lanzamiento comercial, lo que garantiza la seguridad para el público y el medio ambiente.

“El marco legal que regula los alimentos y piensos transgénicos intenta garantizar altos niveles de protección para la salud humana y animal y también para el medio ambiente. A nivel mundial, las autoridades responsables de evaluar los productos transgénicos han adoptado estrategias específicas basadas en la experiencia y el conocimiento científico adquirido en las últimas décadas para evaluar su seguridad”, afirma el estudio.

Los autores señalan que la tecnología GM es solo otra frontera en una larga tradición humana para mejorar los cultivos. Los OGMs han servido en gran medida para inyectar eficiencia y precisión en una tradición de mejoramiento de cultivos y ganado que se remonta a siglos atrás.

“Los humanos han estado alterando los genomas de plantas y animales durante miles de años. Desde la antigüedad, la crianza selectiva, también llamada selección artificial, ha sido un método rutinario en la agricultura. Aunque el proceso de creación de nuevos rasgos lleva tiempo porque requiere mutaciones genéticas espontáneas, el desarrollo de herramientas de ingeniería genética ha acelerado la producción de OGMs”, afirman los autores.

Los avances recientes en biología molecular tecnológica e ingeniería genética han producido cultivos con características mejoradas, como tolerancia a herbicidas, resistencia a insectos y mejores rendimientos.

“Además, está creciendo el interés por desarrollar cultivos transgénicos con propiedades nutricionales mejoradas, como niveles más altos de microelementos esenciales, cultivos más saludables al alterar su perfil de ácidos grasos o plantas con maduración retrasada”, agrega el informe.

A pesar de la controversia, los cultivos transgénicos tienen asegurado un papel central y seguro en el futuro de nuestros sistemas de producción de alimentos, señalan los autores. Los cultivos transgénicos ofrecen formas eficientes y sostenibles de satisfacer la creciente demanda de más alimentos y de mejor calidad para alimentar a la población mundial en medio de los desafíos emergentes del cambio climático.

“Hoy en día, la agrobiotecnología se ha propuesto como una medida para abastecer a la creciente población futura del mundo y para servir como una solución al problema de la falta de alimentos”, escriben los autores. “La edición de genes y la creación de cultivos transgénicos son herramientas prometedoras para la agricultura, ya que pueden ayudar a abordar algunos de los desafíos que se avecinan. Para superar los desafíos emergentes de la seguridad alimentaria, es esencial tener en cuenta la información científica de calidad en lugar de dejar el tema y simplemente avanzar hacia la discusión moral. Por lo tanto, es necesario un análisis de riesgo-beneficio”.

Algunos de los beneficios de los cultivos transgénicos que se aprovecharán en este sentido incluyen su capacidad para producir mayores rendimientos de cultivos sin tener que extender las áreas cultivadas, reducir el uso de fertilizantes y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los autores señalan que eliminar los cultivos transgénicos aumentaría drásticamente el área de cultivo global a expensas de las selvas tropicales, lo que aumentaría las emisiones de gases de efecto invernadero y, en consecuencia, intensificaría el cambio climático.

También se están realizando investigaciones para crear plantas con características deseables, como maduración retrasada, vegetales biofortificados, plantas más sanas y vacunas comestibles. Los alimentos transgénicos, afirman los autores, no solo son útiles para evitar carencias nutricionales en las generaciones futuras sino para adaptarse al cambio climático.

“Lamentablemente, el público en general ha estado ignorando en gran medida esta dinámica, lo que exige una mayor sensibilización del público”.

Fuente: Un nuevo estudio rompe los mitos de los transgénicos – Alliance for Science (cornell.edu)

Estudio: | de Ciencias Aplicadas | gratuita de texto completo Mitos y realidades sobre los alimentos modificados genéticamente: un análisis de riesgo-beneficio (mdpi.com)

Buenos Aires. El campo copó la ciudad.

Buenos Aires. El campo copó la ciudad.

Luis Landriscina se unió al reclamo rural: “La gente se hace la distraída, pero todo lo que llevamos a la boca si no es pescado, alguien lo siembra, alguien trabaja para eso, y son anónimos”.

El sábado 23 de abril el sector rural argentino realizó el tractorazo anunciado. “No queremos seguir financiando la soga con la que nos ahorcan”, fue el mensaje destacado por algunos medios de comunicación de la capital.

Mientras tanto el Gobierno de Alberto Fernández esquivó una confrontación directa con el campo en tanto el expresidente Mauricio Macri destacó que el ruralismo “se hizo escuchar pacífica y respetuosamente”.

La concentración fue denominada y difundida por redes sociales como #23A y tuvo su epicentro desde las 15.00 horas en la Plaza de Mayo.

La movilización fue impulsada por productores autoconvocados que llegaron desde varios puntos del país.

“La marcha nos deja como sensación que el deber de ciudadanos de pedir lo que nos corresponde está cumplido. El campo no estuvo solo: gran parte de la sociedad se abrazó a un reclamo que fue en paz, en familia y con banderas argentinas. Fue una muestra de que la ciudadanía dijo basta”, afirmó Diego Pascuale, uno de los productores agropecuarios organizadores de la movilización, a TN.

Ahora el Gobierno nacional y la dirigencia agropecuaria deberán hacerse eco y tomar cartas en el asunto. “Este tipo de reclamos se van replicar en distintos puntos del territorio nacional, en forma federal y pacífica, hasta lograr vivir en el país que nos merecemos. No vamos a claudicar en la lucha”, destacó.

TRACTORES VIEJOS.

Llamó la atención la presencia de tractores viejos en la marcha, la explicación de eso es que las chacras están en pleno trabajo de campo con la cosecha gruesa, la que no se puede parar, por lo que la maquinaria debió permanecer en el campo, haciendo su trabajo.

Fotos de Campo más ciudad.

LUIS LANDRISCINA.

El humorista Luis Landriscina no participó del tractorazo en Buenos Aires, pero sí de un acto en Santa Fe y allí tuvo palabras para los productores, que fueron filmadas y subidas a las redes por el diputado Bugallo, entre otros presentes.

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