IICA pide una “alianza continental” para enfrentar crisis alimentaria.

IICA pide una “alianza continental” para enfrentar crisis alimentaria.

En el marco de la Cumbre de las Américas, en el foro en que Estados Unidos anunció ayuda multimillonaria a Centroamérica, IICA pidió una “alianza continental” para enfrentar la crisis alimentaria.

Los Ángeles, Estados Unidos | El director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Manuel Otero, llamó a conformar una alianza continental para enfrentar la creciente inseguridad alimentaria, en un foro de la Cumbre de las Américas en el que el gobierno de Estados Unidos anunció una multimillonaria ayuda humanitaria a países de Centroamérica.

La Administradora de la Agencia de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (Usaid), también exembajadora de su país ante la ONU, Samantha Power, hizo el anuncio en el foro denominado “La crisis alimentaria global y las Américas” convocado por la organización no gubernamental Pacific Council on International Policy, en el que también participaron el ministro de Relaciones Exteriores de Honduras, Enrique Eduardo Reina; el destacado científico Gael Pressoir, de la Universidad Quisqueya, de Haití; y Renata Segura, del Grupo Internacional de Crisis.

Los panelistas discutieron acciones y propuestas que deben ser llevadas adelante en las Américas por los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y la academia frente a las crisis superpuestas del conflicto bélico en Europa del Este, la pandemia de Covid-19 y el cambio climático, un escenario que genera aumentos en los precios de los alimentos y de la energía, y crisis en el comercio de fertilizantes, con consecuencias especialmente delicadas para las poblaciones de los países más vulnerables de América Latina y el Caribe.

“No puedo pensar que haya un tema más importante que éste en el mundo de hoy. Estamos viendo los precios de alimentos más altos en toda una generación y la crisis es severa. Las sociedades nos están reclamando a los líderes de los sectores público y privado que trabajemos juntos para enfrentarla”, dijo Samantha Power.

“Ya antes de la guerra en Europa -agregó- el número de personas con hambre y desnutrición estaba aumentando y nos señalaba que estábamos en la dirección incorrecta”.

La alta funcionaria anunció nuevos fondos adicionales, por US$ 331 millones, para ayuda alimentaria y humanitaria a países de América Latina y el Caribe, “donde millones enfrentan inseguridad alimentaria”.

“Con la invasión de Rusia, fueron removidos unos 27 millones de toneladas de trigo, maíz y cebada del mercado mundial de alimentos. Sólo este año, hasta 40 millones de personas en el mundo pueden ser empujadas a la pobreza y el hambre por la guerra”, afirmó Power.

“Sabemos que la crisis no será solucionada con asistencia alimentaria, porque se requieren soluciones de largo plazo a través de inversión en agricultores para que puedan producir más. Por otro lado, esta crisis representa también una oportunidad para las Américas, que producen la tercera parte de los alimentos en el mundo y puede producir aún más”, señaló la responsable del Usaid.

Power también afirmó que el gobierno del presidente Joseph Biden está trabajando para que los países de las Américas puedan desprenderse de la dependencia de Rusia en cuanto a la provisión de fertilizantes y, a través de la ciencia y la innovación, incrementen sus rendimientos a pesar del cambio climático.

IICA QUIERE UNA ALIANZA CONTINENTAL CONTRA LA INSEGURIDAD ALIMENTARIA.

Manuel Otero, a su turno, expresó la necesidad de crear una alianza continental para enfrentar la inseguridad alimentaria. “A través de ella, el continente americano podrá proyectarse al mundo y asumir su responsabilidad como garante de la seguridad alimentaria y de la sostenibilidad ambiental globales. También significará más empleo, más ingresos y mayor calidad de vida. Necesitamos más instituciones y más inversiones”, afirmó.

Otero explicó que América Latina y el Caribe fue la región del mundo más afectada en lo económico y social por la pandemia, a lo que se sumó el impacto de eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes y, ahora, las consecuencias de la guerra en Europa del Este con el aumento en precios de alimentos, energía y fertilizantes.

El director general del IICA explicó que América es un continente heterogéneo, con grandes productores de alimentos, como Brasil, Argentina, Estados Unidos y Canadá, y otros que son importadores y además sufren las consecuencias del cambio climático. Nombró, en ese sentido, a los países del Triángulo Norte Centroamericano, a los del Caribe Oriental y a Haití.

“Es esencial -señaló- que desvinculemos el conflicto bélico de la producción, las exportaciones y el abastecimiento de alimentos. El derecho a la alimentación es sagrado. Tenemos que asegurar financiamiento a nuestros agricultores, que son 16,5 millones, sobre todo pequeños productores”.

Finalmente, Otero mencionó la necesidad de aumentar el comercio intrarregional y de aumentar las inversiones en investigación y ciencia para elevar los índices de productividad.

Por su lado, el canciller hondureño afirmó que su gobierno recibe “con beneplácito el anuncio del gobierno de Estados Unidos sobre la ayuda alimentaria y humanitaria a Honduras. Es un buen mensaje el apoyo a todas las Américas y potenciar la relación con la región. Ahora lo importante es ver cómo trabajamos juntos para poner en acción esta ayuda para que se traduzca en beneficios para nuestras poblaciones más pobres y más necesitadas”.

Reina dijo que Honduras es uno de los países más vulnerables ante el cambio climático y afirmó que los últimos huracanes que azotaron el país provocaron miles de millones de dólares de pérdidas en sus zonas más productivas.

“Conocemos esta realidad –agregó- y sabemos que el Estado tiene que trabajar en ella. Pero también creemos que los proyectos de cooperación del IICA y el Usaid son muy valiosos para generar resiliencia”, dijo el ministro.

“Necesitamos acción, inversión y comunicación. Si no accionamos y no invertimos la situación no cambiará. Y si no nos comunicamos para encontrar mecanismos de cooperación conjunta será muy difícil transformar la realidad”, concluyó.

Renata Segura habló de cómo la crisis alimentaria está impactando sobre la emigración de los países del Triángulo Norte de Centroamérica. El Grupo Internacional de Crisis es una organización independiente que trabaja en prevención de conflictos.

El científico haitiano Gael Pressoir describió la situación en Haití ante el aumento del precio internacional de los alimentos. Pressoir es decano de la Facultad de Ciencias Agrícolas y Medioambientales (FSAE) de la Universidad Quisqueya y científico principal de la Fundación Chibas, centrada en agricultura sostenible en Puerto Príncipe, Haití.

Previamente a este panel, y como parte de su agenda en la Cumbre de las Américas, el Director General del IICA moderó un diálogo sobre Políticas Estratégicas para la Seguridad Alimentaria organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos, en el marco de la Cumbre de CEOs de las Américas, un foro que contó con la participación de Mónica Bauer, Vicepresidenta de Asuntos Corporativos de Pepsico; Augusto Pestana, Presidente de la agencia de promoción comercial de Brasil (APEX); Helga Flores, Vicepresidente de Asuntos Públicos Internacionales de Bayer; María Nelly Rivas, Vicepresidente de Relaciones Gubernamentales para América Latina de Cargill; y Andrés Peñate, Vicepresidente Global para Asuntos Públicos y Regulatorios de InBev.

LA FOTO – En la fotografía, el director general del IICA, Manuel Otero, y la administradora de la Agencia de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (Usaid), también exembajadora de su país ante la ONU, Samantha Power.

Durazno. Alertan sobre migración del medio rural a la ciudad.

Durazno. Alertan sobre migración del medio rural a la ciudad.

“Desde julio de 2020 a junio de 2022, el porcentaje de radicación es del 80% para la ciudad de Durazno y un 20% para el resto del departamento”.

Durazno | Durazno pierde población rural, así lo ha afirmado el jefe de la oficina electoral de ese departamento, Luis Martínez Menditeguy.

El departamento “ha tenido en las últimas décadas una emigración desde zonas rurales y localidades del interior hacia la capital departamental y a otros departamentos de forma permanente”, afirmó su cuenta de Twitter @martinezmendit2

“La referencia desde las elecciones de 2015 al referéndum de 2022 es muestra en el padrón”.

De los datos surge que la ciudad de Durazno, en los últimos 7 años (2015-2022), “ha sido el destino mayoritario de las inscripciones y traslados de credenciales cívicas” y observa: “Las series de los barrios fueron quienes han aumentado considerablemente el número”.

En ese período de 7 años, la ciudad de Durazno aumentó en 2.054 su padrón, y Sarandí del Yi que es la segunda ciudad “solo incremento la cifra de 146 ciudadanos”; y La Paloma, “localidad rural a 180 km de la capital departamental, decreció en 69 electores”, puntualiza Martínez Menditeguy.

En cuanto a Centenario, donde se ubica la planta de UPM, “aumentó en 190 ciudadanos”.

“La población rural que sufraga en escuelas rurales continúa su disminución y se redujo en 340 personas en los últimos 7 años”.

Termina expresando y sintetizando: En el presente periodo, las inscripciones “desde julio de 2020 a junio de 2022, el porcentaje de radicación es del 80% para la ciudad de Durazno y un 20% para el resto del departamento”.

En la foto, Luis Martínez entrevistado en el programa Color Esperanza de radio Yi de Durazno.

¿Qué tan estresante es la actividad agropecuaria en Uruguay?

¿Qué tan estresante es la actividad agropecuaria en Uruguay?

En Estados Unidos algunas universidades ofrecen cursos virtuales y gratuitos a los productores agropecuarios afectados por el estrés ya que la exposición a factores de riego puede ser problemática, un tema del que nadie habla en Uruguay.

En la producción agropecuaria es común leer sobre el estrés de los cultivos por falta de agua, o del ganado por el calor. Pero ¿los productores rurales se estresan? Nadia habla de eso, no obstante, en setiembre de 2021 Penn State Extension de la Facultad de Ciencias Agrícolas de la Universidad Estatal de Pensilvania publicó un artículo en el que señala la existencia de recursos e información sobre personas que trabajan en agricultura y que están expuestas a altos niveles de estrés.

“La agricultura es una de las profesiones más estresantes debido a todas las variables que influyen sobre ésta y que no pueden controlarse. Los agricultores están constantemente expuestos a situaciones que pueden representar un riesgo para su salud física, mental, espiritual y financiera. El Servicio de Investigación Económica del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA-ERS) describe 5 tipos de riesgo al que están expuestos los agricultores”, expresa.

Esos riesgos son a) humamos o personales; b) de producción; c) riesgos vinculados al mercado; d) riesgos financieros; y e) riesgos institucionales.

Los “riesgos humanos o personales se refieren a problemas con la salud humana o las relaciones personales que pueden afectar el negocio agrícola”.

Los “de producción”, refieren a riesgos respecto “a factores abióticos y bióticos que afectan directamente el crecimiento y desarrollo de los cultivos y animales de granja, incluidos los fenómenos meteorológicos extremos, las enfermedades y las plagas de insectos”.

“Los riesgos relacionados con precios y mercados se derivan de la incertidumbre que rodea los costos de los insumos y los precios que recibirán los agricultores por sus productos”, un fenómeno que se ha disparado en los últimos meses.

En cuanto a los riesgos financieros “son el resultado del aumento de las tasas de interés, el acceso restringido al crédito, los empleados y cuando los agricultores tienen grandes deudas”.

Y los institucionales incluyen riesgos respecto a las “decisiones gubernamentales que tienen un impacto directo en el negocio, por ejemplo, leyes fiscales, y regulaciones cambiantes para el uso de productos químicos o eliminación de desechos animales”, etc.

LAS CARACTERÍSTICAS DEL PRODUCTOR.

El artículo señala además que el productor se caracteriza por ser “independiente y reservado” lo cual “a veces es una barrera para reconocer que sufren de estrés, lo cual afecta a muchas personas. Sin embargo, todos estos riesgos pueden hacer que los agricultores y sus familiares experimenten ansiedad, soledad, depresión, arrebatos emocionales, abuso de sustancias, y conllevar a pensamientos suicidas”.

¿QUÉ SUCEDE EN URUGUAY?

El artículo y la información está pensado para Estados Unidos por lo que lo que se describe en él no tiene que ser de utilidad para Uruguay, sin embargo cabe plantearse que aquí no hay estudios al respecto, y de haberlo no es fácil encontrarlos.

Si la Universidad de Pensilvania encontró cinco factores de riesgo, ¿por qué algunos de ellos no podrían trasladarse a los productores uruguayos que básicamente sufren los mismos problemas ya que la mayoría de esos factores son de carácter global y están presentes en todo el mundo?, ¿o será que alguien puede decir que en Uruguay no hay aspectos humamos, productivos, de mercados, peligros financieros e institucionales de qué ocuparse?

Resta consignar que si se desea profundizar en estos temas y conocer la experiencia estadounidense, la Universidad Estatal de Michigan ofrece de forma gratuita y a distancia el curso Resiliencia rural: Capacitación sobre el estrés agrícola, al que se puede acceder a través de la web Manejo del estrés de la granja (msu.edu)

Cuando el fútbol deja de ser un deporte, para ser política.

Cuando el fútbol deja de ser un deporte, para ser política.

La selección de fútbol es para los uruguayos un elemento de unidad. Cada vez que Uruguay juega dejamos de ser tres millones para ser un solo sentimiento como dice algún acertado eslogan. No perdamos eso.

Hébert Dell’Onte | No hay nada más democrático que el deporte. El filósofo español Fernando Savater escribió que es obvio que el deporte y el teatro nacieran en Grecia, pues ahí también nació la democracia. Es que el deporte empareja para poder competir y los resultados muchas veces sorprenden gratamente, especialmente cuando son adversos a quienes por el color de piel, poderío económico, o fanfarronadas extradeportivas se creen superiores. Hay muchos ejemplos en ese sentido.

¿Por qué creen que en Uruguay el fútbol es una pasión? Las razones son simples, primero que cualquiera puede convertirse en una estrella sin importar la humildad de sus orígenes.

Y segundo, es que somos un país pequeño y vulnerable en muchos sentidos, rodeado de dos grandes que si pudieran nos ahogarían. En lo comercial, político o bélico no incidimos, el mundo no nos toma en cuenta.

Pero en el deporte sí, y muy especialmente en el fútbol. En ese terreno hemos sabido vencer a grandes potencias económicas y políticas, a prepotentes autoritarios. Ahí tenemos un lugar seguro, hemos hecho historia con las copas levantadas, vueltas olímpicas creadas y dadas muchas veces, con nombres de futbolistas que a donde van se graban en la memora de los aficionados, e incluso imponen el termo y el mate y por eso nos conocen sin problema cuando estamos de viaje en países lejanos.

El deporte, además, impulsa valores humanos como la camaradería, el respeto por el otro, la superación personal o grupal, temas que el escritor argentino Eduardo Sacheri aborda en su recomendable novela “El funcionamiento general del mundo”.

Por todo eso y durante muchos años la selección de fútbol es para los uruguayos un elemento de unidad. Cada vez que Uruguay juega dejamos de ser tres millones para ser un solo sentimiento como dice algún acertado eslogan.

Lo vimos y sentimos infinidad de veces. Tres ejemplos me vienen ahora a la memora: En 1997 en la Copa del Mundo Sub 20 jugada en Malasia, donde Uruguay trepó hasta el segundo puesto en un campañon dirigido por Víctor Pua; el Mundial de 2010 en Sudáfrica con Washington Tabárez; y la conquista de la Copa América 2011, también con Tabárez. Afortunadamente los ejemplos son muchos más, y cada uno recordará aquel partido o final que más lo emocionó. En todos los casos la gente se volcó a la calle a festejar, incluso a abrazarse con desconocidos que coincidieron en una esquina o el mostrador de un bar. Por eso lo del comienzo, el deporte -en fútbol en Uruguay, más que cualquier otra disciplina- empareja, nos hace iguales sin que dejemos de ser diferentes y únicos.

Es importante que así continuemos siendo, y eso depende sólo de nosotros, los uruguayos.

Lamentablemente desde hace algunos meses hay señales de que eso ya no ocurre. Una señal nos la dio la salida de Tabárez de la selección. Su sustitución fue una decisión tomada a base de malos resultados y expresiones hasta inesperadas del director técnico -“no sé quién me va a sacar a mí” de la selección, dijo con inusitada soberbia-, pero no pocos quisieron hacer una lectura política ajena al mundo del fútbol.

En las redes sociales hasta se llegó a leer que algunos querían que Uruguay no ganara los partidos -léase que no clasificara al Mundial 2022- porque el maestro Tabárez ya no era técnico.

Este fin de semana recibimos otra señal muy negativa. En un partido amistoso Uruguay se despidió de sus hinchas y el presidente Luis Lacalle hizo entrega de nuestro Pabellón Nacional, algo que suele ocurrir con los deportistas que van a representar a Uruguay fuera de fronteras. El tema es que Federico Valverde en ese momento se agachó lo que fue interpretado por algunos como que no quiso estar en la misma fotografía con el presidente de la República.

Rápidamente de un lado y otro se alzaron voces felicitándolo por la supuesta “valentía” que ese acto implicaría; otros lo condenaron por su también supuesta “falta de respeto”, y el propio jugador debió salir explicar lo sucedido: “¿En serio pueden creer que me voy a exponer de esa manera? Estaba moviendo las piernas y me acomodé las medias. Yo juego al fútbol. No interpreten cosas que son ajenas a mí”, escribió en su cuenta de Twitter.

Paralelamente comenzaron a aparecer comentarios críticos a Diego Godin por su actitud con el presidente Lacalle que no fue más que la normal y natural del saludo y conversación que se da en esas instancias. No cabe esperar otra cosa, porque la grandeza no sabe de pequeñeces.

La selección es todos y por ser de todos no debería tener ningún atisbo de política y menos partidaria, y si ese principio fundamental no se respeta el punto de unión que el deporte debe ser y es, se pierde.

No sé ni es el caso saber cuál es la simpatía política de Valverde -tampoco debería interesarnos-, pero sí sabemos cuál es la Oscar Tabárez. No obstante cabe recordar para los que buscan lecturas políticas en todas partes, que “el maestro” dirigió la selección por primera vez en 1990 cuando el presidente era el Dr. Lacalle Herrera.

Hacer del deporte un tema de debate ideológico, político o partidario es desnaturalizar su esencia y perder lo que nos une.

Mattos y Peña abrieron la conferencia de presentación de resultados del proyecto Ganadería y Clima.

Mattos y Peña abrieron la conferencia de presentación de resultados del proyecto Ganadería y Clima.

El proyecto plantea promover el secuestro de carbono en pastizales naturales para abordar la cuestión de la sostenibilidad a largo plazo. Así, aspira a mantener o aumentar las reservas de carbono en el suelo, aportando a la mitigación del cambio climático y generando sistemas pecuarios más sostenibles y más resilientes.

El viernes 10 de junio se presentaron los resultados del proyecto Producción Ganadera Climáticamente Inteligente y Restauración del Suelo en Pastizales Uruguayos, más conocido como “Proyecto Ganadería y Clima”, el evento tuvo lugar en el marco de la Expo Uruguay Sostenible en el Velódromo de Montevideo.

Los datos del primer año de estudio muestran que la gran mayoría de los predios que participan del proyecto lograron mejorar sus ingresos y bajar la emisión de gases como Óxido Nitroso y Metano del ganado, mejorando las prácticas de gestión de los procesos productivos y sin aumentar los costos.

El ministro de Ambiente, Adrián Peña, remarcó que, en un país productor de alimentos como Uruguay, hay temas de la sostenibilidad de los sistemas productivos que son centrales para un Ministerio de Ambiente. “Lo que hemos denominado la incorporación de la dimensión ambiental en los sistemas productivos nacionales es el tema que nos convoca con mayor mirada de largo plazo”, dijo.

“Nosotros estamos haciendo mucha fuerza para poner a Uruguay en el concierto internacional y para ponerlo como lo que es: un productor serio, un productor sostenible y que está dispuesto a medir en base científica y demostrar cómo produce”.

Peña destacó, además, que este camino es un camino compartido entre ambos ministerios.

TRANSMITIR EL CUIDADO DEL AMBIENTE.

Por su parte, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, afirmó que, si bien el Uruguay tiene un destino productivo, también tiene la responsabilidad de cuidar los recursos ya que no tendrá futuro si no lo hace.

“Todo este aspecto del ambiente está mucho más arriba de la mesa en nuestro día a día, en nuestras propias decisiones -dijo-, y estamos tratando de transmitir a quienes nos sucedan, la importancia de la preservación de la fauna, de la flora, de los cursos de agua, del aire, del suelo que para quienes estamos en la producción de la tierra es un bien de un enorme valor y el gran patrimonio que tiene el Uruguay productivo”.

SINERGIA PRODUCCIÓN Y AMBIENTE.

La instancia contó además con la presencia de Sebastián Viroga, oficial responsable de FAO en Uruguay quien remarcó la sinergia entre producción y ambiente y agregó que existe un trabajo con productores a nivel comercial con situaciones reales, «se destaca el compromiso de Uruguay con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la agenda 2030. La estrategia de producción sostenible es muestra clara de los pasos firmes que está dando el país».

PROYECTO GANADERÍA Y CLIMA: ENFRENTAR LOS DESAFÍOS.

El proyecto “Ganadería y Clima” se plantea contribuir a enfrentar los desafíos del sector ganadero a través de un enfoque integral que genera beneficios en la productividad, los ingresos netos de las familias productoras, el manejo sostenible del campo natural, la adaptación al cambio climático y la reducción de la intensidad de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) por kilo de carne y la captura de carbono en pastizales. El foco del proyecto es trabajar con productores y productoras a través de una metodología participativa de asistencia técnica (que denominamos “co-innovación”), para rediseñar los sistemas de producción con prácticas y tecnologías de bajo costo y alto impacto, mientras se monitorean los resultados físicos, económicos y ambientales del proceso de cambio.

El 57% de las emisiones netas de gases de efecto invernadero de Uruguay proviene del sector agropecuario; y el gas que más emite el país es el metano, del cual un 93% proviene de ese mismo sector. Por lo tanto, a la hora de hacer su aporte al esfuerzo conjunto internacional en materia de mitigación del Cambio Climático, la ganadería es un sector clave para actuar desde Uruguay.

El proyecto se plantea promover el secuestro de carbono en pastizales naturales para abordar la cuestión de la sostenibilidad a largo plazo. Así, aspira a mantener o aumentar las reservas de carbono en el suelo, aportando a la mitigación del cambio climático y generando sistemas pecuarios más sostenibles y más resilientes.

En concreto, se está trabajando directamente en 35.000 hectáreas de 60 predios ganaderos pequeños y medianos, y se busca un impacto de manera indirecta en 400.000 hectáreas.

El objetivo es promover cambios técnicos, evaluar sus impactos en las principales dimensiones identificadas, trabajando directamente con las organizaciones de productores en el territorio, con apoyo del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y Facultad de Agronomía de la Universidad de la República.

El proyecto es financiado por el Fondo Mundial del Medio Ambiente (GEF) y se encuentra en la mitad de su implementación. La agencia de implementación es la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el ejecutor es el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) en colaboración con el Ministerio de Ambiente.

Consta de 3 componentes, el componente 1 se centra en el fortalecimiento institucional, el componente 2 implica la implementación de prácticas innovadoras de ganadería climáticamente inteligente y restauración de tierras, y el componente 3 abarca el monitoreo, evaluación y gestión del conocimiento.

Los resultados del trabajo de campo realizado en el marco del componente 2 servirán de insumo para la redacción de uno de los productos del componente 1, que implica el diseño de una estrategia de ganadería con valor agregado ambiental.

RESULTADOS DEL PRIMER AÑO DE TRABAJO.

A continuación, se presentan los resultados obtenidos en el primer año de trabajo de campo (componente 2) y el proceso previsto para el desarrollo de la estrategia nacional de ganadería (componente 1).

Resultados:

El ingreso neto familiar de los predios del proyecto se incrementó casi 20% respecto a la Línea de Base. El 56% de los predios mejoraron este indicador. El aumento en la producción de carne vacuna y ovina, y la reducción de costos fueron la base de la mejora.

El proyecto se basa en la hipótesis de que, mejorando las prácticas de gestión de los procesos productivos y sin aumentar los costos, mejoran los indicadores productivos y el resultado económico de los predios. Dentro de los resultados se observa que la mejora en la gestión del rodeo en función de los recursos disponibles y las diferentes épocas del año, impactó positivamente en la condición corporal de los animales y por lo tanto en la producción de carne tanto de los vacunos como en ovinos. Estos indicadores explican el aumento de producción por hectárea y por animal, lo cual confirma la hipótesis original.

La producción de carne vacuna se incrementó en promedio un 10% en el ejercicio 2020-21 comparado a la Línea de Base. En cambio, la eficiencia de producción de carne por unidad ganadera promedio aumentó casi 15% y el 65% de los predios mejoraron en esta variable. En la medida que la carga vacuna no cambió significativamente, esta mejora en la producción por animal es la que explica el aumento en la producción de carne vacuna por unidad de superficie.

En la producción de carne ovina se observó un incremento promedio de 15%. También se logró un aumento de la eficiencia de producción reflejado en los indicadores de kg de cordero destetado por oveja encarnerada y los kg de carne producidos por unidad ganadera (UG) ovina que se incrementaron en promedio 18 y 46%, respectivamente

Las emisiones de gases de efecto invernadero disminuyeron tanto por ha (casi 5%) como por kg de carne producido (16%), y casi 60% de los predios redujeron sus emisiones, principalmente por las disminuciones en las emisiones de óxido nitroso (N2O) y metano (CH4) del ganado. Esto se logró por la reducción en la carga ganadera y el aumento en la producción de carne por animal. La producción de GEI por kg de carne equivalente producido, se asoció fuertemente y disminuyó en los predios que presentaron mayores producciones de carne equivalente por ha y mayores ingresos netos, sugiriendo que estos predios lograron producir más carne y tener mejores ingresos netos, aumentando su eficiencia de producción y disminuyendo entonces las emisiones de GEI por kg de carne producido.

En total las emisiones evitadas en la totalidad de los predios fueron de 130,2 Ton de CO2 equivalente.

CONSTRUCCIÓN DE LA ESTRATEGIA.

La estrategia nacional pretende incorporar la Ganadería Climáticamente Inteligente (GCI) en los planes nacionales y locales de desarrollo, políticas sectoriales y programas institucionales creando las capacidades para expandir las prácticas y tecnologías de la GCI, implementadas en el Componente 2 del proyecto.

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, junto con el Ministerio de Ambiente, lideran este proceso de diálogo y participación con una multiplicidad de actores vinculados al sector ganadero, que van a interactuar, para concluir con la elaboración de un documento consensuado, que será entregado a las autoridades.

La facilitación del proceso es llevada adelante por un equipo del Instituto Plan Agropecuario. Y tiene previsto realizar una serie de entrevistas a informantes calificados, una fase de sensibilización y una serie de talleres temáticos e institucionales y relevamientos virtuales, para finalizar con una fase de validación. (MGAP).

Ministro argentino de Ambiente en Uruguay: Argentina tiene “serios problemas fitosanitarios” y los campos estarán “agotados” en dos generaciones más.

Ministro argentino de Ambiente en Uruguay: Argentina tiene “serios problemas fitosanitarios” y los campos estarán “agotados” en dos generaciones más.

“En Argentina tenemos serios problemas fitosanitarios: la cantidad de glifosato que se usaba hace 25 años se multiplicó por siete al día de hoy. Tenemos que encontrar regulaciones en ese sentido».

Bichos de campo | Este viernes comenzó en el Velódromo municipal de la ciudad de Montevideo la Expo Uruguay Sostenible, en la cual un centenar de instituciones tanto públicas como privadas mostrarán diferentes acciones emprendidas para compatibilizar la producción con el cuidado del ambiente.

El evento fue inaugurado por la vicepresidenta y el ministro de Ambiente, Beatriz Argimón y Adrián Peña, respectivamente, quienes gentilmente invitaron al acto al coordinador residente de las Naciones Unidas en Uruguay, Pablo Ruiz, y al ministro de Ambiente argentino, Juan Cabandié.

Si bien se trataba nada más que de un evento, podríamos decir, protocolar, Cabandié –a pesar de estar en un país vecino– decidió que era una buena oportunidad para aleccionar a los empresarios agropecuarios argentinos.

“No se puede seguir produciendo como producimos en el siglo XX; ahí está la responsabilidad del Estado, pero también del sector privado que también tiene que tener conciencia de esto”, afirmó Cabandié.

“En Argentina tenemos serios problemas fitosanitarios: la cantidad de glifosato que se usaba hace 25 años se multiplicó por siete al día de hoy. Tenemos que encontrar regulaciones en ese sentido. Los hijos de mis hijos no van a poder tener la utilidad de la producción de ese campo porque van a estar agotados. Es inteligente incorporar criterios de sostenibilidad también para la producción”, enfatizó Cabandié frente a la mirada atónita de los funcionarios uruguayos.

“Uruguay tiene leyes de excelencia como la ley de envases, por ejemplo, la de etiquetados para la alimentación saludable; los caminos que tenemos que transitar van por ese lado”, aseguró el ministro de Ambiente sin recordar, muy probablemente, que Argentina también tiene legislaciones en la materia.

Finalmente, como frutilla del postre, Cabandié dijo que “hay muchos argentinos y argentinas que les gusta Uruguay pero no quieren las leyes que hay en Uruguay para nuestro país”. Si bien no los nombró, la alusión estuvo claramente dirigida a los integrantes del agro argentino.

PEÑA: “SOMOS PRODUCTORES DE ALIMENTOS, TENEMOS LA RESERVA DE BIODIVERSIDAD MÁS IMPORTANTE DEL PLANETA”.

Por su parte, Peña se refirió al desafío regional en materia ambiental e indicó que “no es sencillo para países como el nuestro financiar políticas ambientales de mediano y largo plazo”, por lo que resulta necesario que los principales países del mundo faciliten recursos para tal propósito. También dijo que era indispensable “generar a nivel nacional nuestros propios mecanismos de validaciones y certificaciones, como herramientas para una producción sostenible”.

El ministro uruguayo agregó que “la nueva dimensión en la toma de decisiones para América Latina es una oportunidad, para una región en la emitimos muy pocos gases de efecto invernadero en términos relativos, somos productores de alimentos, tenemos la reserva de biodiversidad más importante del planeta, entonces la región tiene que parase de otro modo porque tenemos mucho que aportar con una postura común en las negociaciones internacionales”.

Fuente: Bichos de campo con adaptaciones para Todo El Campo.

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