Brasil tiene actualmente el consumo de carne bovina más bajo en 25 años desde que comenzó la pandemia de Covid-19, con 26,5 kilos por persona al cierre de 2021. En comparación con 2006, cuando hubo un pico de 42,8 kilos por habitante, la disminución es de casi 40%.
Los datos, de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), fueron resaltados y utilizados como referencia por investigadores del Centro de Inteligencia de Carne de Embrapa (CiCarne), informó Valor y repicó Faxcarne.
Brasil tiene actualmente el consumo de carne bovina más bajo en 25 años desde que comenzó la pandemia de Covid-19, con 26,5 kilos por persona al cierre de 2021. En comparación con 2006, cuando hubo un pico de 42,8 kilos por habitante, la disminución es de casi 40%.
Los datos, de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), fueron resaltados y utilizados como referencia por investigadores del Centro de Inteligencia de Carne de Embrapa (CiCarne), informó Valor y repicó Faxcarne.
El escenario es el resultado de la suba de precio del producto y el menor poder adquisitivo de las personas debido a la inflación y el desempleo. Para CiCarne, el escenario debería cambiar “en un futuro próximo”.
“Esperamos un crecimiento constante a medida que mejoren los ingresos y las preferencias alimentarias. La tendencia a una percepción de mejor salud [al consumir la proteína] también juega fuerte en la carne de res”, afirman los investigadores.
Sin embargo, es posible que la recuperación del consumo doméstico no se produzca a corto plazo. La expectativa es que las economías globales gocen de una recuperación en 2022 con el avance de la vacunación. Sin embargo, la inflación y el desempleo continuarán presionando el consumo de carne vacuna en Brasil. El mercado interno absorbe el 75% de la producción.
Según CiCarne, 2021 estuvo marcado por la falta de animales para abastecer el mercado interno. Además del impacto del ciclo ganadero, la escasez de lluvias en las principales regiones productoras también afectó el engorde. Así, el nivel de precios del ganado gordo se mantuvo por encima de R$/@ 300.
El escenario es de un ciclo ganadero en transición, con el precio del ternero que aún se encuentra por encima del valor promedio nominal de 2020. Esto conducirá a la retención de hembras para aumentar la producción. “El ciclo ganadero actual comenzó en 2019 y los costos de reemplazo deberían comenzar a caer recién en 2023, a pesar del aumento de la oferta de estos animales en 2022”, dicen los analistas de CiCarne.
En cuanto a las exportaciones, según Embrapa la expectativa es de aumento en 2022. Asia seguirá siendo el principal consumidor de carne vacuna brasileña, con China a la cabeza.
Además, los márgenes de los frigoríficos deberían continuar ajustados en 2022. Habrá escasez de vacas para ofrecer al mercado interno, en tanto que las industrias buscarán novillos, que tendrán una demanda intensa desde el mercado externo y precios altos.
Según el economista Juan Manuel Garzón, no tiene sentido “seguir interviniendo el mercado de exportación”; destacan que nuestro pais no tiene distorsiones cambiarias
A precio del dólar oficial, el asado está 10% más caro en la Argentina que en Uruguay. El dato lo dio el economista del Ieral, Juan Manuel Garzón; planteó que el ajuste de precios “ya se produjo” por lo que se preguntó “¿qué sentido tiene seguir interviniendo el mercado de exportación? Mejor liberar, generar confianza y esperar que la producción responda”.
La semana pasada el Gobierno argentino dispuso prohibir hasta el 31 de diciembre de 2023 la exportación de siete cortes de carne bovina con el propósito de frenar la suba de precios del producto en el mercado interno. La medida incluye asado con o sin hueso, falda, matambre, tapa de asado, nalga, paleta, y vacío
Garzón admite que, a veces, genera “confusión” el tipo de cambio y señala que el que rige para el comercio exterior es el oficial: “Hoy la Argentina tiene precios internos de hacienda y carne altos en el dólar ‘relevante’ (respecto competidores), un frigorífico local debe estar dudando mucho entre exportar o vender al mercado interno”.
La decisión del Gobierno de Fernandez señala, entre los fundamentos, que es “necesario” construir una política pública para la cadena de la carne “con el objeto de aumentar la producción, la existencia ganadera y el peso promedio de faena, generando previsibilidad al productor, e incrementar asimismo los volúmenes exportables”.
El asado está 10% más caro en Argentina que en Uruguay, a dólar oficial ambos países. El ajuste de precios ya se produjo. ¿Qué sentido tiene seguir interviniendo el mercado de exportación? Mejor liberar, generar confianza y esperar que la producción responda.
Daniel Urcía, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas, sostiene ante LA NACION que, a priori, lo primero a considerar es que Uruguay es “distinto” a la Argentina institucionalmente. Después, apunta que la relación hacienda por habitantes es de cuatro vacas por persona mientras que a nivel local es de poco más de una.
El otro ítem que señala es que la relación exportación / consumo es la inversa a la de la Argentina y que, además, “no existen las distorsiones económicas con seis tipos de cambio que tenemos acá”.
Urcía advierte que, si el análisis se hace en función del consumidor argentino, hay que “hacerlo con dólar consumo o sea, más caro que el oficial, y el asado argentino es más barato”. Pero insiste en que, más allá de ese aspecto, las otras realidades de Uruguay hacen que “las referencias sean distintas por la propia conformación de stock, consumo, relación con exportaciones, asimetrías internas existentes a nivel local”.
“El valor llama la atención, pero cuando se empieza a hilar fino no queda claro si es verdaderamente comparable”, agrega. En 2021 Uruguay aprovechó las restricciones argentinas a la exportación y terminó el año vendiendo 400.000 toneladas afuera, por alrededor de US$2350 millones. *
La hacienda brasileña aumentó 15 centavos de dólar por una mayor cotización en moneda local que se vio potenciada por la valorización del real. Las exportaciones a China aún no logran el dinamismo esperado. Con mínimos movimientos semanales, los animales de Uruguay y la Argentina son los de mayor valor, mientras Paraguay se mantiene sin cambios.
Desde la última semana, las cotizaciones en dólares del novillo en los diferentes países del Mercosur tuvieron el siguiente comportamiento.
Brasil: el novillo gordo se paga USD3,96, con 15 centavos de incremento desde la semana pasada. Hubo un aumento de precios en reales que superó el 3% y se reforzó con una apreciación de esa moneda contra el dólar, que pasó de 5,69 a 5,65. Las exportaciones de diciembre terminaron en 123 mil t peso embarque, coincidente con nuestras proyecciones; resultaron 13% inferiores en forma interanual. La rehabilitación del mercado chino desde el 15 tuvo un efecto inicial menor al supuesto.
Uruguay: el novillo de exportación vale USD4,47, dos centavos más que en el relevamiento anterior. Según los consignatarios, hay disparidad en las entradas y los valores son acordes con la calidad de los ganados. La faena de última semana del año fue de 42 mil cabezas, 14% menos que la previa, también afectada por las fiestas, y 23% por debajo del promedio de las últimas diez. Las exportaciones de diciembre fueron de 47 mil tec, 1% menos que un año antes, el primer retroceso interanual del año. El total de 2021 fue de 561 mil tec con un contundente aumento del 32% sobre el anterior.
Paraguay: el novillo apto para UE se cotiza a USD3,75, sin cambios sobre la semana anterior y con una situación de mercado estable.
Argentina: el novillo pesado y trazado tiene un precio de USD4,46, dos centavos menos y ahora sí, empatando con el uruguayo. Los ofrecimientos de los frigoríficos bajaron $1 y el resto lo hizo la devaluación, que sigue tomando un ritmo apenas más rápido; ahora se ubica en 1,90% mensual, aunque muy rezagado aún con la inflación.
El precio en la Argentina quedó en 11% arriba del promedio ponderado de sus vecinos, cuatro puntos menos que la semana pasada. La brecha máxima entre éstos se mantuvo en el 19%.
Precios extra Mercosur
Se indican los valores de novillos terminados en plazas seleccionadas, expresados en USD por kilo carcasa.
Estados Unidos: 4,88 Unión Europea: s/i Australia: s/i
El índice de precios de la carne de la FAO promedió 111,3 puntos en diciembre, una variación marginal con respecto a noviembre y 16,5 puntos (17,4 por ciento) por encima de su valor del año anterior.
En diciembre, los precios de las aves de corral cayeron, principalmente debido al aumento de los suministros exportables mundiales, mientras que los precios de los ovinos disminuyeron debido al aumento de los suministros de Oceanía.
Mientras tanto, los precios de la carne de cerdo cayeron por sexto mes consecutivo, aunque levemente, ya que la continua presión a la baja derivada del descenso de las importaciones chinas se vio compensada por el aumento de las ventas antes de Navidad en los principales países productores.
En 2021, el índice de precios de la carne de la FAO promedió 107,6 puntos, 12,1 puntos (12,7 por ciento) más que en 2020. En las diferentes categorías, la carne de ovino registró el mayor aumento de precios, seguida de las carnes de bovino y aves de corral, mientras que los precios de la carne de cerdo cayeron marginalmente. .
Aviso de varios servicios meteorológicos de la región dan cuenta de una nueva ola de calor para la semana próxima comenzando ya desde estas horas y que se extendería hasta el próximo sábado 15 de Enero , cuando se darían algunas precipitaciones.
El Instituto de Meteorología de nuestro país emitió ayer al medio día un informe sobre una nueva situación con altas temperaturas con extremos que puede pasar los 40 grados.
Segunda Ola de Calor del verano 2021-2022
Vie, 07-01-2022
Se espera que a partir del próximo fin de semana (sábado 8 y domingo 9), comience un gradual y sostenido aumento de las temperaturas y sensaciones térmicas.
Alcanzando el umbral de «Ola de Calor», en principio entre el martes 11 y el viernes 14 para el litoral oeste y centro-sur, principalmente.
Estas condiciones estarán acompañadas de escasa nubosidad, baja humedad relativa y muy elevado índice UV; aumentando el riesgo de incendio forestal.
Continuaremos monitoreando la situación e informaremos ante eventuales cambios.
#Uruguay 2° ola de calor del verano Temp. comenzarán un gradual y sostenido aumento a partir de hoy(viernes 7 de enero). Próxima semana se prevé escasa nubosidad, incremento del riesgo de incendio forestal y un elevado Indice UV Probable #OladeCalor entre el mar-11 y vie-14 #Inumet#prevencion
#OlaDeCalor | Enero 2022 En los próximos días se espera un ascenso gradual de #temperatura en varias provincias argentinas. El #calor extremo se mantendrá durante la próxima semana con valores superiores a 35°C en gran parte del país.
Los valores de temperatura desde el norte de Patagonia hasta el norte argentino se mantendrán entre los 35 y 40°C, pero es posible que se superen los 40°C en zonas en las que no es muy frecuente que eso ocurra, como por ejemplo la provincia de Buenos Aires.
Ante las altas temperaturas registradas durante los últimos días en la mayor parte de las regiones ganaderas, Juan Elizalde y Sebastián Riffel actualizaron las recomendaciones sobre sombra y asperjado, que se suman al manejo nutricional para abordar la problemática bajo una visión sistémica. Costos y beneficios.
Estamos en verano y con él están apareciendo las complicaciones relacionadas al estrés térmico que afectan la producción animal, con eventos que seguramente serán frecuentes durante los próximos meses. Así anticipaba esta problemática el estudio Elizalde & Riffel, en una nota publicada en Valor Carne tiempo atrás, que ahora acercamos a nuestros lectores, con datos actualizados, para complementar La Nutrición bajo el calor del verano, temática desarrollada por el Ing. Ag. Juan Elizalde en un webinar realizado por Phibro Animal Health
Estrés térmico
El Dr. Terry Mader, exprofesor de la Universidad de Nebraska y consultor privado en temas ambientales, sostiene desde hace años que el estrés por calor causa pérdidas productivas y puede llegar a afectar la supervivencia de los animales. Estos problemas son cada vez más frecuentes debido al aumento de las temperaturas estivales y a la mayor actividad metabólica del ganado generada por el calor de fermentación, derivado del agregado de grano con alto nivel de procesamiento a las raciones.
¿Qué es el estrés térmico? Se trata de una sumatoria de factores ante los cuales el animal no se puede adaptar para mantener su homeostasis o estabilidad del organismo frente a una agresión. En concreto, puede tolerar un factor de estrés (por ejemplo, alta temperatura) pero cuando aparece más de una condición negativa (altas temperatura, humedad y radiación, mala calidad de agua) no puede responder a través de su homeostasis y sufre daños que afectan la producción o supervivencia.
En estos casos, el consumo de materia seca se reduce habitualmente entre 5% y 50%. La ganancia de peso disminuye y la eficiencia de conversión de alimento en carne empeora más aún (posiblemente el doble) por la combinación de un menor consumo y un mayor gasto energético para sostener sus gastos de mantenimiento. En situaciones extremas el golpe de calor produce temblores, falta de coordinación, colapso neurológico y muerte del animal, tal como ocurrió en varias regiones del noroeste de la provincia de Buenos Aires en febrero de 2017.
Una cuestión a tener en cuenta es que el estrés calórico tiene mayor incidencia en animales con problemas sanitarios previos (por ejemplo, neumonías crónicas) y en aquéllos con pelaje de color negro (Angus), en terneros jóvenes (destete precoz) y en los novillos que llevan muchos días de confinamiento y están muy pesados y engrasados.
Estrategias de mitigación
Cualquier estrategia de mitigación aplicada en forma aislada permite disminuir la incidencia del problema, pero no lo anula ni lo disminuye en forma marcada. Incluyendo herramientas como sombra, asperjado y manejo nutricional y alimenticio se podría lograr un buen resultado o sea reducir entre un 30 y 50% el efecto generado por la ola de calor.
Hay experimentos que demuestran que la sombra reduce entre un 20 a 40% el impacto en la eficiencia de conversión generado por una ola de calor versus situaciones que no cuentan con esa protección. Pero existe todavía un margen del 60% para avanzar en la mitigación de este evento con manejo del agua y de la ración, entre otros.
La sombra es un método efectivo porque reduce la radiación directa e indirecta sobre los animales, pero pierde el beneficio si no hay viento. El espacio de media sombra debe ser de 1,8 m2/cab para novillos pesados y de 1,5 m2/cab para terneros o novillitos livianos; la altura mínima debe ser de 3 a 4 m para que circule aire por debajo y la mejor orientación es N-S. Con todos estos consejos es posible reducir entre 1-3 ºC la temperatura ambiental.
En las fotos siguientes se presentan diferentes tipos de estructura con media sombra al 80% o techo de chapa.
Como se dijo más arriba, hay categorías de animales que son más susceptibles al estrés térmico respecto de otras. En este sentido, los terneros de destete precoz, los animales de raza Holando (terneros, novillitos y novillos) y todos aquéllos terminados para venta requieren acceso a algún tipo de sombra (natural o artificial).
El asperjado o rociado es un método efectivo para mitigar el estrés por calor. Es de rápida adaptación, pero resulta extremadamente adictivo por lo que tiene que funcionar siempre ya que, si se discontinúa durante unos días, puede causar mortandad.
Se requiere asperjar el ganado cada hora durante 3 a 5 minutos. Las gotas tienen que ser grandes para que penetren en el pelo del animal. Si los animales perdieron el pelo de invierno el tamaño de las gotas puede ser menor. Este manejo se hace con un timer que se programa y funciona automáticamente.
El sistema más recomendable es rociar además la superficie del suelo para evitar voladuras de tierra. Esto último se puede hacer con un camión regador que tire agua dentro de los corrales o colocando aspersores en los corrales. De esta forma se reduce el calor que viene del suelo (que refleja la radiación), debiéndose regar una superficie de 1,8 m2 por animal. El suelo tiene que estar húmedo, pero no hacer barro. Además, hay que considerar que con este sistema se duplica o triplica la cantidad de agua que se utiliza en un feedlot respecto a un día normal, generando una gran demanda del recurso.
Sombra & asperjado
La escasa evidencia experimental comparando sombra versus asperjado indiciaría que bajo iguales condiciones la sombra sería más eficiente que el asperjado a los efectos de la mitigación. Sin embargo, lo ideal sería utilizar ambas herramientas para llegar a reducir en un 80% el impacto de la ola de calor frente al carecer de las mismas.
En las fotos siguientes se presenta una estructura combinada de asperjado y media sombra al 80% con un timer que activa el rociado a partir de una temperatura definida.
Costos y beneficios
El punto crítico para definir las herramientas de mitigación del estrés calórico es la frecuencia en que se presentan los episodios en cada región, según la combinación de temperatura, humedad, velocidad del viento y radiación.
No cabe duda de que, cuando aparecen esas condiciones, el uso de la sombra o el rociado son altamente efectivos, pero cuando no se dan con cierta periodicidad la mitigación tiene un impacto sobre el costo, pero no necesariamente un beneficio económico.
Por ejemplo, en la Argentina, a precios de diciembre de 2021, y considerando deterioros en la eficiencia de conversión del 20% durante los 100 días de engorde, la pérdida por estrés puede ser de 3.600 $/cab en promedio. Los menores perjuicios se dan zonas donde la evapotranspiración de los meses críticos supera las precipitaciones y en las que hay alta velocidad del viento. Los mayores, corresponden a zonas de alta humedad y/o de baja velocidad del viento.
En tanto, las instalaciones de mitigación son muy costosas en términos de inversión inicial y pueden variar desde $2.500 (estructura de caño con media sombra) a $6.000-8.000 por animal, en el caso de estructura metálica con techo de chapa.
Para hacer un análisis más preciso sería conveniente considerar el efecto de la mortandad de animales (al menos un porcentaje) a pesar de que no se produzcan todos los años.
Como conclusión, el repago de la inversión depende de la frecuencia con que ocurren los eventos de estrés por calor, un tema que es necesario seguir con atención.
Nutrición y alimentación
Con relación a la temática abordada en el webinar del laboratorio Phibro, “Nutrición y alimentación en condiciones de estrés térmico”, los especialistas reforzaron los siguientes conceptos.
En período estival los animales consumen la mayor parte del alimento al atardecer, lo cual les permite disipar el calor asociado a la digestión y al metabolismo durante la noche cuando la temperatura es menor. Por lo tanto, a partir de diciembre y hasta principio de marzo, es conveniente suministrar una mayor proporción de la ración a la tarde para que dispongan de comida fresca al momento del pico de consumo.
Trabajos desarrollados por el Dr. Zinn de la Universidad de Davis demuestran la conveniencia de ofrecer el 30% de la ración diaria a la mañana (lo más temprano posible) y el 70% restante a la tarde (lo más tarde posible) en los feedlots que no tienen sombra artificial. De esta forma se logra una mejora en la eficiencia de conversión respecto de suministrar la ración en los horarios de mayor calor.
Otro problema clave es que el animal disminuye el consumo ante condiciones de calor excesivo y luego hace grandes picos de ingesta que pueden conducir a la acidosis subclínica o aguda. Es por ello que se recomienda reducir el consumo de energía metabolizable a fin de disminuir el calor de fermentación ruminal, que es la principal fuente de calor a disipar en animales en engorde con dietas de alto grano. Ajustes moderados en la concentración energética de la ración bajan la producción de calor sin deteriorar la eficiencia de conversión debido a que se evitan esos casos de acidosis.
En síntesis, un abordaje sistémico de la problemática del calor en el feedlot permite limitar las pérdidas productivas y económicas, preservando la salud y el bienestar animal.
Por: Ing. Agr., M, Sci, Sebastián Riffel Ing. Agr., M. Sci., Ph. D, Juan Elizalde