Tendencia global. La automatización de la industria cárnica.

Tendencia global. La automatización de la industria cárnica.

Los procesadores de carne más grandes del mundo, que ya utilizan tecnología en áreas como el empaque, están invirtiendo para que su producción sea más automatizada.

A principios de este mes, un nuevo miembro del personal se unió a la planta de producción de Cargill en Big Lake, Minnesota (Estados Unidos). Pero los compañeros de trabajo que buscaban intercambiar pequeñas charlas sobre el clima, los deportes o el último programa exitoso de televisión se habrían decepcionado porque el nuevo trabajador era un cobot, o sea un robot colaborativo diseñado para trabajar junto a los humanos.

Cargill está usando el cobot para ayudar a recoger una caja de huevos de 40 libras y empacarla en una plataforma para su distribución. La compañía está lo suficientemente satisfecha con el rendimiento del cobot, y recientemente introdujo un segundo en la misma instalación.

El gigante agroalimentario estadounidense, uno de los mayores procesadores de carne del país, ya ha invertido US$ 300 millones en la introducción de la automatización en sus instalaciones, con planes de invertir US$ 400 millones adicionales en automatización, análisis predictivo e inteligencia artificial como parte de su iniciativa Factory of the Future, que se lanzó el año pasado. La compañía expuso por qué quiere hacer esta inversión en automatización: quiere que sus trabajadores estén seguros, que sus plantas sean más eficientes y que sus clientes tengan más éxito.

Cargill no es el único nombre importante en la industria cárnica que busca aumentar significativamente la inversión en automatización. Tyson Foods también se ha comprometido a invertir más de US$ 1.300 millones para agregar más automatización a sus fábricas en los próximos tres años.

Las empresas rivales de procesamiento de carne a gran escala en América del Norte y en todo el mundo han anunciado planes de inversión similares.

A nivel mundial, los procesadores de carne en Australia y Nueva Zelanda han estado a la vanguardia del juego cuando se trata del despliegue de la robótica y la automatización. Algunas compañías de procesamiento de carne en los dos mercados comenzaron a investigar formas en que la tecnología podría introducirse en las fábricas en los años noventa y lanzaron cosas como «robots de corte» a mediados de la década de 2010, con resultados dispares. Técnicos han observado estas máquinas en acción, y comentaron que “dejaron mucha carne en el hueso», pero “seguramente se han refinado”.

Entre jugadores más pequeños, la tecnología se ha utilizado principalmente hasta ahora en áreas como el embalaje, dicen los observadores de la industria.

“El envasado es a menudo un gran cuello de botella, si no el mayor cuello de botella en muchas operaciones”, dijo Nelson Gaydos, especialista en divulgación de la Asociación Americana de Procesadores de Carne (AAMP). «El tiempo y la atención práctica necesarios se pueden mejorar enormemente con la automatización. Invertir en equipos de embalaje mejorados puede marcar todas las casillas al aumentar la producción, disminuir el tiempo en este paso, disminuir la necesidad de mano de obra y permitir que los empleados se muevan a otras áreas vitales de la operación».

Nick Allen, CEO de la Asociación Británica de Procesadores de Carne, está de acuerdo y enfatizó cómo mucha gente se sorprendería al descubrir cuánta automatización ya se ha instalado en las plantas de procesamiento de carne para mejorar los procesos de envasado, incluso en los actores más pequeños de la industria: «Una gran cantidad de automatización se ha centrado en ese tipo de área de procesamiento final, corte y empaque porque es un poco más fácil de hacer».

Las empresas de procesamiento de carne más grandes como Tyson también han estado invirtiendo en áreas como el empaque de cajas y el empaque de carga durante algún tiempo. «Consideraría que estas áreas son tipos tradicionales de robótica y aplicaciones de manejo de materiales», dijo Marty Linn, director de ingeniería y desarrollo tecnológico de Tyson.

Linn opera el Tyson Manufacturing Automation Center, que tiene la tarea de ayudar a la compañía a desarrollar más automatización y robótica para sus plantas de producción de alimentos.

«Estamos persiguiendo agresivamente ese tipo de aplicaciones porque es de bajo riesgo y es una tecnología bien entendida. Ese es el tipo de cosas en las que vemos que el caso de negocio tiene sentido para nosotros y podemos automatizarlo de una manera que ayudará a los miembros de nuestro equipo. Hay otras aplicaciones en las que se avanza a través del proceso (de producción) que (también) estamos mirando muy atenta y activamente tratando de ayudar».

DESDE ANTES DE LA PANDEMIA.

No fue la pandemia, con su impacto devastador en las operaciones diarias de las plantas de procesamiento de carne, lo que hizo que Cargill acelerara el despliegue de la tecnología de automatización y robótica, sus planes ya estaban en marcha desde antes.

El programa Tyson Manufacturing Automation Center, está vigente desde antes de la pandemia, y fue creado como solución para un problema de larga data en el sector: la escasez de mano de obra.

Esa presión sobre la mano de obra se vio exacerbada por el Covid-19, y la pandemia alentó a algunas empresas a acelerar sus propios planes de inversión en tecnología. Cuando Tyson anunció su plan de inversión de más de US$ 1.000 millones en diciembre pasado, el desafío de encontrar mano de obra fue primordial en su toma de decisiones.

Perdue Farms es otro procesador importante en la industria cárnica de los Estados Unidos que ha tratado de invertir en automatización. «La pandemia mundial ha causado desafíos laborales en toda la industria en los últimos años, lo que aceleró el ritmo al que buscamos incorporar la automatización para permitirnos mantenernos al día con la demanda de los clientes sin sacrificar la seguridad de los asociados», dijo un portavoz de la compañía.

«Si bien muchas áreas de nuestras operaciones siempre requerirán habilidades manuales, como los estilistas de productos, algunas de las automatizaciones recientes que hemos implementado incluyen la automatización en el embalaje de cajas y otros procesos de empaquetado», añadió.

DESAFÍOS DE LA AUTOMATIZACIÓN.

Es un área que no está exenta de desafíos. Uno de ellos, lo difícil que resulta que el robot extraiga con eficiencia la carne del hueso en vacunos.

Otro tema son los costos, aunque se han reducido, las inversiones siguen siendo demasiado caras, en especial para las empresas más pequeñas.

También los ambientes fríos y húmedos en los que estas máquinas tienen que operar, además del hecho de que los robots ocupan mucho más espacio en una fábrica que un humano.

Sin embargo, si pueden superar estos obstáculos, los beneficios de implementar la automatización y la robótica en el sector de procesamiento de carne son múltiples.

Foto IP | En base a artículo de Simon Creasey en Just Food: Cómo la industria cárnica está adoptando la automatización – Just Food

La tecnología sin límites: empresa israelí crea producto vegetal similar a la carne con impresora 3D.

La tecnología sin límites: empresa israelí crea producto vegetal similar a la carne con impresora 3D.

¿Qué tiene de carne un producto a base de soja, arvejas, garbanzos, remolacha, levaduras nutricionales y grasa de coco, que se genera en una impresora 3D?

Hébert Dell’Onte | Las impresoras 3D hacen de todo, un reciente informe difundido por un canal de televisión de Montevideo dijo que en varios países de Europa se incrementa la incautación de armas fabricadas bajo esa modalidad.

La fábrica de armas con impresoras 3D no es nueva, pero ahora se están popularizando. Esta tecnología permite fabricar todas las piezas de un arma en menos de 40 horas, y el ensamblaje es de solo 15 minutos. Estamos hablando de pistolas, fusiles y rifles. Armas potentes.

Recientemente Islandia y España han detenido personas con este tipo de armas en su poder. Es realmente preocupante, porque si el control de armas convencionales parece ser dificultoso o imposible, mucho más lo será a partir de las impresoras 3D.

Los tres párrafos anteriores eran para referenciar que el avance de la tecnología no tiene límites, todos sabemos eso, pero es bueno recordarlo con ejemplos concretos.

Hay más ejemplos. Igual o más increíbles que el anterior, por ejemplo, las impresoras 3D también son capaces de reproducir un producto para consumo humano, similar a la carne.

Una empresa de origen israelí trabaja en eso y ya ha vendido cortes impresos. Parece increíble, pero es real.

¿Probarías un bife hecho en una impresora 3D?, se preguntó el sitio web Bichos de Campo en un artículo publicado el 17 de octubre a partir de un reporte de Reuters.

¿Es posible imprimir alimentos?, y ¿con qué propiedades, con qué sabores, con qué textura, con qué aroma? Las preguntas que surgen son muchas, todas válidas y solo el tiempo podrá responderlas.

“Quizás solo sea cuestión de comenzar a ver estos productos en las góndolas de nuestros supermercados de barrio, algo que los consumidores europeos ya están experimentando de la mano de una startup israelí”, explica dice el artículo de Bichos de Campo, y agrega que “se trata de Redefine Meat, una empresa que en 2021 comenzó a fabricar cortes enteros” de productos imitación carne “a base de plantas, producidos a partir de impresoras 3D”.

FALACIAS DE UN PRODUCTO VEGETAL GENERADO EN UNA IMPRESORA.

Citando a Reuters agrega: “La mezcla base de esta ‘carne’ está hecha a partir de proteína de soja y arvejas, además de garbanzos, remolacha, levaduras nutricionales y grasa de coco, que a través de las boquillas de la impresora forma la pieza en cuestión, imitando la apariencia de un bife tradicional”.

Como se ve, de carne no tiene nada, es bueno establecerlo categóricamente. Sin embargo, el cofundador y presidente ejecutivo de Redefini Meat, Eshchar Ben-Shitrit, dijo a Reuters que lo que ellos imprimen es carne: “Nuestro producto es carne, tiene los mismos atributos, solo que se fabrica de una manera diferente”.

En fin, habría que preguntarle a qué atributos refiere y dónde está el origen animal. No sabrá responder, aunque seguramente insistirá en el engaño.

Eshchar Ben-Shitrit argumentó: “El hecho de que nuestros productos ahora los venda Giraudi Meats, las mismas personas que venden carne de alta calidad, demuestra que no se trata de productos veganos de compromiso”.

La afirmación anterior carece de sustento y no resiste el menor análisis. No porque algo se venda donde hay carne, tiene que ser carne. La biología no encontrará rastro alguno que pueda dar a una mezcla de vegetales la condición, ni las propiedades de la carne, aunque la fabricación adquiera su aspecto y se venda en prestigiosas tiendas europeas.

EXPANSIÓN EUROPEA.

Redefine Meat y el importador cárnico Giraudi Meats llegaron a un convenio por el cual esos productos ya están en Alemania, Países Bajos y Gran Bretaña, con planes de llegar a Francia, Italia, Grecia y Suecia.

Está bien que expandan sus productos, pero es inmoral engañar al consumidor diciendo que venden algo que en realidad no es.

ROBOT HUMANOIDE.

No quiero dejar de mencionar, también como avance tecnológico y al pasar, que en Dubai se está exhibiendo un robot humanoide con cara y gestos humanos. No tengan duda de que, en poco tiempo, en algunos años quizá, a alguien se le ocurrirá humanizarlos y legislar en defensa de sus derechos, equiparándolos con las personas de carne y hueso.

Foto de Reuters.

Tecnología uruguaya exportada al mundo para mejor manejo de heladas.

Tecnología uruguaya exportada al mundo para mejor manejo de heladas.

Los ingenieros Gabriel Mastrángelo y Gabriel Usera fundaron The Climate Box que crece en alcance global.

The Climate Box es un proyecto de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) para determinar microclimas del frio extremo en fincas productivas, lo que permite diseñar medidas para el control de daños.

ANII divulgó un video breve en el que explica que en el mundo, el 20% de los cultivos sufren daños por las heladas generando pérdidas de más de US$ 500 millones. Con la finalidad de corregir esa pérdida, los ingenieros Gabriel Mastrángelo y Gabriel Usera fundaron The Climate Box.

Usera explicó que colocaron termógrafos a un metro de altura, además se cuenta con alguna estación meteorológica cercana con historia de 30 o 40 años, y lo tercero es la modelación numérica que permite extender los datos a todo el campo.

Mastrángelo en tanto dijo que se estudia determinada área para determinado cultivo, pudiéndose determinar si es beneficiosa o no la inversión que se pretende.

Si el productor está establecido en el predio se hacen ajustes y se toman medidas pasivas para mejorar las respuestas a eventos extremos, entre ellos las heladas. Si es necesario se recomiendan medidas activas de protección antiheladas.

CON IMPORTANTE AVANCE Y PROYECCIÓN DE CRECIMIENTO EN 2023.

En 2019 se iniciaron los primeros trabajos que fueron los que impulsaron a la internacionalización, con un buen recibimiento de productores y fondes internacionales que invierten en agro.

El primer año se realizaron dos pilotos en Uruguay, uno en California y otro en España.

En el segundo año las ventas se triplicaron, y solo dos años fueron suficientes para que The Climate Box se expandiera a España, Portugal, Estados Unidos y México.

En 2023 la meta es multiplicar por 8 las ventas obtenidas en 2020, consolidando los mercados actuales y llegando a Australia, Nueva Zelanda, Francia, Italia, Perú y Chile.

Como comentara el Ing. Jaurena (INIA) sobre el tema. Es “ingeniería made in Uruguay aplicada en el agro mundial”.

Por más información, ingresar a la web The Climate Box – Control de Heladas

¿Qué es la energía renovable?

¿Qué es la energía renovable?

Aunque se las usa como si fueran lo mismo, la energía renovable es diferente a la energía limpia.

Mencía Montoya Barreiros | La energía renovable es aquella que se genera mediante recursos inagotables o renovables y no contaminantes. Al reducir la dependencia de otras fuentes de energía y facilitar la transición energética, se han vuelto esenciales para combatir el cambio climático. Sin embargo, el uso de la energía renovable a gran escala también tiene dificultades. Esto ha llevado a plantear el papel de las energías “limpias”, que pese a su valor en la transición energética no siempre pueden homologarse con las alternativas verdes.

LA ENERGÍA RENOVABLE COMO FUENTE DE ALTERNATIVAS.

Las energías renovables incluyen la energía solar térmica y fotovoltaica, la eólica, hidráulica, marina, geotérmica y la biomasa, entre otras. Todas tienen en común que utilizan recursos naturales que pueden renovarse infinitamente, pero no todas las energías renovables son verdes. La clave está en cómo generan energía y su capacidad de tener impactos ambientales negativos. Por ejemplo, si las plantas de energía hidráulica superan cierta potencia, causan daños irreversibles en el entorno fluvial y en el ambiente.

Aun así, la energía renovable pretende ser el as bajo la manga en la transición energética frente a un mayor consumo y un mundo cada vez más afectado por las consecuencias del cambio climático. Al no emitir gases de efecto invernadero, estas fuentes de energía ayudan a frenar la degradación ambiental por la quema de combustibles fósiles, y su origen las hace más sostenibles frente a las que dependen de reservas finitas. También las acompaña el factor económico, ya que generan miles de nuevos empleos.

La Agencia Internacional de Energía señala que el 80% de las inversiones en el sector eléctrico en 2022 irán dirigidas a las fuentes renovables.

Un ambiente político favorable y la búsqueda de soluciones ante los dilemas de la dependencia energética facilitan esta tendencia. En esa línea, la firma del Acuerdo de París en 2015 y la puesta en marcha del Pacto Verde de la Unión Europea o el Green New Deal en Estados Unidos buscan darle peso a las energías renovables en el consumo internacional. Más aún, la actual crisis energética les ha demostrado a los países la volatilidad y el riesgo de depender de la importación de combustibles fósiles, lo que ha consolidado la necesidad de buscar alternativas.

EL RETO DE LA DEMANDA Y EL AUGE DE LAS ENERGÍAS “LIMPIAS”.

Pese a su valor en la transición energética, la energía renovable también tiene dificultades. Primero, no hay elementos necesarios suficientes, como el cobalto o el litio, para cumplir con los objetivos de generación de energía. Segundo, su alto costo de instalación hace improbable adoptar energías renovables a gran escala. Por ejemplo, pese a que en España existe una subvención para instalar paneles solares, la cuota inicial a pagar por cada casa ronda los 4.600 euros. Además, desde las comunidades ha habido oposición a que se construya esta infraestructura por sus impactos ambientales y paisajísticos. Incluso sin estas dificultades, las renovables no serían capaces de generar energía suficiente para satisfacer una demanda cada vez mayor.

Ante estas dificultades y la crisis energética actual, se ha planteado la opción de otras energías “limpias”. Estas son fuentes de energía que no contaminan, en concreto que no emiten gases de efecto invernadero, igual que la eólica y la solar. Pero no todas las renovables son limpias y viceversa, e incluso se discute qué tan limpias son algunas.

Está el caso de la energía nuclear, que se ha vuelto central para la transición energética europea y estadounidense. Sin embargo, no es renovable, ya que se genera a partir de un recurso limitado, el uranio, y además produce residuos radiactivos que no pueden reciclarse.

Otro ejemplo más controvertido es el gas natural, que sí genera gases de efecto invernadero. No obstante, la Unión Europea ha decidido respaldar el uso de ambas en la transición ecológica ante las necesidades energéticas.

Los artículos de M. Montoya Barreiros en El Orden Mundial se pueden seguir aquí: Mencía Montoya Barreiros en El Orden Mundial – EOM

Presidente de Estados Unidos ordenó promover el avance en biotecnología en su país.

Presidente de Estados Unidos ordenó promover el avance en biotecnología en su país.

Se procura avanzar en seguridad alimentaria y agricultura entre muchas otras áreas. “Es necesario invertir en capacidades científicas fundamentales. Necesitamos desarrollar tecnologías y técnicas de ingeniería genética”, dice el documento firmado por Biden.

En una Orden Ejecutiva de más de 20 folios “sobre el avance de la biotecnología y la innovación en biofabricación para una bioeconomía americana sostenible, segura y protegida”, firmada por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se dispuso avanzar en esos campos de acción.

El documento publicado por la Casa Blanca indica que la Administración Biden tiene como “política coordinar un enfoque de todo el Gobierno para avanzar en la biotecnología y la biofabricación hacia soluciones innovadoras en salud, cambio climático, energía, seguridad alimentaria, agricultura, resiliencia de la cadena de suministro y seguridad nacional y económica”, teniendo como “aspecto central” permitir “el acceso a tecnologías, procesos y productos de una manera que beneficie a todos los estadounidenses y a la comunidad global”.

Explica que “la biotecnología aprovecha el poder de la biología para crear nuevos servicios y productos, que brindan oportunidades para hacer crecer la economía y la fuerza laboral” de su país, además de “mejorar la calidad de nuestras vidas y el medio ambiente”.

“La actividad económica derivada de la biotecnología y la biofabricación se conoce como bioeconomía”.

La pandemia sirvió para “demostrar el papel vital de la biotecnología y la biofabricación en el desarrollo y la producción de diagnósticos, terapias y vacunas que salvan vidas y que protegen a los estadounidenses y al mundo. Aunque el poder de estas tecnologías es más vívido en este momento en el contexto de la salud humana, la biotecnología y la biofabricación también se pueden utilizar para lograr nuestros objetivos climáticos y energéticos, mejorar la seguridad alimentaria y la sostenibilidad, asegurar nuestras cadenas de suministro y hacer crecer la economía” en todo el país.

Pero si pretendemos “que la biotecnología y la biofabricación nos ayuden a alcanzar nuestros objetivos sociales”, es “necesario invertir en capacidades científicas fundamentales. Necesitamos desarrollar tecnologías y técnicas de ingeniería genética para poder escribir circuitos para células y programar predeciblemente la biología de la misma manera en que escribimos software y programamos computadoras; desbloquear el poder de los datos biológicos, incluso a través de herramientas informáticas e inteligencia artificial; y avanzar en la ciencia de la producción a gran escala, reduciendo al mismo tiempo los obstáculos para la comercialización, de modo que las tecnologías y los productos innovadores puedan llegar a los mercados más rápidamente”, escribió Biden.

Asimismo, advierte que se deben “tomar medidas concretas para reducir los riesgos biológicos asociados con los avances en biotecnología. Necesitamos invertir y promover la bioseguridad y la bioseguridad para garantizar que la biotecnología se desarrolle”.

“También debemos garantizar que los usos de la biotecnología y la biofabricación sean éticos y responsables”.

CÓMO CUMPLIR CON TODOS LOS OBJETIVOS TRAZADOS.

Para lograr todos los objetivos mencionados, Biden señala como necesario cumplir con varios puntos:

a) reforzar y coordinar la inversión en áreas clave de investigación y desarrollo (I+D) de biotecnología y biofabricación con el fin de promover los objetivos sociales;

b) fomentar un ecosistema de datos biológicos que promueva la biotecnología y la innovación en biofabricación, al tiempo que se adhiere a los principios de seguridad, privacidad y realización responsable de la investigación;

c) mejorar y ampliar la capacidad y los procesos nacionales de producción de biofabricación, al tiempo que se incrementan los esfuerzos de experimentación y creación de prototipos en biotecnología y biofabricación para acelerar la traducción de los resultados de la investigación básica en la práctica;

d) impulsar la producción sostenible de biomasa y crear incentivos climáticamente inteligentes para los productores agrícolas estadounidenses y los propietarios de tierras forestales;

e) ampliar las oportunidades de mercado para la bioenergía y los productos y servicios de base biológica;

f) capacitar y apoyar a una fuerza de trabajo diversa y calificada y a una próxima generación de líderes de diversos grupos para avanzar en la biotecnología y la biofabricación;

g) aclarar y racionalizar las reglamentaciones al servicio de un sistema basado en la ciencia y el riesgo, previsible, eficiente y transparente para apoyar el uso seguro de los productos de la biotecnología;

h) elevar la gestión del riesgo biológico como piedra angular del ciclo de vida de la I+D en biotecnología y biofabricación, en particular previendo la investigación y la inversión en bioseguridad aplicada y la innovación en bioseguridad;

(i) promover estándares, establecer métricas y desarrollar sistemas para crecer y evaluar el estado de la bioeconomía; informar mejor las políticas, la toma de decisiones y las inversiones en bioeconomía; y garantizar el desarrollo equitativo y ético de la bioeconomía;

(j) asegurar y proteger la bioeconomía de los Estados Unidos mediante la adopción de un enfoque proactivo y con visión de futuro para evaluar y anticipar amenazas, riesgos y vulnerabilidades potenciales (incluidos los esfuerzos de intrusión digital, manipulación y exfiltración por parte de adversarios extranjeros), y asociándose con el sector privado y otras partes interesadas relevantes para mitigar conjuntamente los riesgos para proteger el liderazgo tecnológico y la competitividad económica; y

k) involucrar a la comunidad internacional para mejorar la cooperación en I+D en biotecnología de una manera que sea coherente con los principios y valores de los Estados Unidos y que promueva las mejores prácticas para la investigación, la innovación y el desarrollo y uso de productos de biotecnología y biofabricación seguros y protegidos.

EJECUTIVIDAD.

En el plano ejecutivo, o sea poner en marcha lo dispuesto, el mandatario estadounidense dispuso que en 180 días a la fecha de la orden (12 de setiembre), las oficinas que corresponden “presenten informes sobre biotecnología y biofabricación para promover los objetivos sociales relacionados con la salud, el cambio climático y la energía, la innovación alimentaria y agrícola, las cadenas de suministro resilientes y los avances científicos intersectoriales”.

Se incluyen disposiciones para el secretario de Salud y Servicios Humanos, el de Energía, Comercio, además de otros entre los que se menciona el de Agricultura. Cada cual deberá informar sobre el área específica de su Secretaría.

El secretario de Agricultura “presentará un informe en el que se evalúe la forma de utilizar la biotecnología y la biofabricación para la innovación alimentaria y agrícola, incluso mejorando la sostenibilidad y la conservación de la tierra; aumentar la calidad de los alimentos y la nutrición; aumentar y proteger los rendimientos agrícolas; la protección contra plagas y enfermedades de plantas y animales; y el cultivo de fuentes alternativas de alimentos”.

Dentro de los 100 días siguientes a la recepción de los informes se elaborará un plan de implementación para ejecutar las recomendaciones en incluidas en ellos.

Foto de @POTUS

John Deere busca mayor productividad con sus picadoras de forraje.

John Deere busca mayor productividad con sus picadoras de forraje.

Tecnología John Deere. Las mejoras anunciadas afectan a los modelos fabricados a partir de la próxima campaña.

John Deere actualiza los modelos más pequeños de las picadoras de forraje de la serie 8000 e introduce importantes mejoras en la serie 9000 para aumentar el rendimiento.

Dentro de la serie 8000, la picadora de forraje 8100 con el motor de 9 L proporciona ahora una potencia máxima de 431 CV y sustituye a la actual 8200. Para 2023, el modelo 8200 recibe un motor de mayor tamaño, 13,5 litros, incrementando la potencia en 34 CV hasta alcanzar los 465 CV. El aumento de potencia de los modelos 8000 más pequeños se completa con la nueva 8300, que ahora cuenta con una potencia máxima de 505 CV en lugar de los 490 CV anteriores.

El procesador de grano Dura Line incorpora el Busa®CLAD, un revestimiento desarrollado específicamente para componentes de la máquina sometidos a grandes esfuerzos y está disponible para todos los modelos de las series 8000 y 9000. Además de ofrecer una vida útil más larga, permite reducir los costes de desgaste por tonelada.

Por su parte, dentro de la serie 9000, al igual que anteriormente los modelos 9500 y 9600, el 9700 incorpora ahora el motor John Deere 18X, de 18 litros, que no requiere fluido de escape diésel (DEF) e incluye HarvestMotion Plus, que proporciona un aumento del par y una potencia mayor a un bajo régimen. Como resultado, la picadora de forraje 9700 desarrolla ahora hasta 825 CV.

Todos los modelos de la serie 9000 están ahora equipados con una rampa de descarga que es 20 cm más larga que la versión anterior. Gracias a sus contornos y diseño optimizados, permite obtener una mayor producción y ofrece una mejor visión general durante el picado. Las aberturas adicionales facilitan el mantenimiento.

Más allá de las mejoras técnicas en ambas series, con John Deere AutoSetup, es posible enviar información a las picadoras de forraje directamente en el campo a través de la app Operations Center y un módem JDLink. Los programas de trabajo planificados previamente aparecen de manera automática en la pantalla de cuarta generación cuando la máquina cruza el contorno del campo designado. Texto y foto: Interempresas.

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