Sería la solución para cubrir la demanda energética generada en la IA.
EE.UU. | Todo El Campo | Lideres del sector energético coincidieron este lunes en que el auge de la inteligencia artificial ha producido una demanda energética sin precedentes que solo puede ser resuelta por la adopción de la energía nuclear, mientras los consumidores estadounidenses sufren un aumento de los costos de la electricidad, informó EFE.
En el Foro Estratégico Mundial (World Strategic Forum – WSF ) que se celebra entre este lunes y el martes en Miami, el presidente de Spearmint Energy, Andrew Waranch, dijo que se está “presenciando una demanda que no tiene precedentes”. El gerente de la división de Energía y Resiliencia, Shawn Bennet, agregó que “no se anticipó este crecimiento en la demanda”.
Hay una notable demanda energética que requieren los centros de datos especialmente desde el auge de la inteligencia artificial y ha provocado que los tiempos de espera para elementos clave del sistema ya alcancen los cuatro años.
La escasez energética sumada a los retrasos acabará teniendo efectos sobre los consumidores en Estados Unidos, que deberán esperar que sus facturas eléctricas se multipliquen por dos o crezcan aún más en los próximos años.
ÚNICA SOLUCIÓN VIABLE.
Para solventarlo, varios de los panelistas coincidieron en señalar a la energía nuclear como la única opción viable a largo plazo.
El presidente de Nucleoeléctrica Argentina, Demian Reidel, señaló a este tipo de energía como la única que “limpia”, “estable” y “escalable”, mientras que el fundador de Valar Atomics, Isaiah Taylor, indicó que su tiempo de comercialización es de “uno o dos años” en lugar de “entre cinco y diez”.
Reidel señaló los problemas de transmisión, interconexión y permisos como los principales obstáculos para su rápida puesta en práctica
Trump, ordenó el pasado julio el encendido de los reactores nucleares modulares antes de julio de 2026, que son más pequeños que las centrales nucleares y tienen una capacidad de 300 megavatios.
El episodio reafirma la importancia de acuerdos sanitarios sólidos, planificación logística adecuada y respuestas coordinadas ante contingencias prolongadas.
Montevideo | Todo El Campo | El buque Spiridon II, con 2.901 vacunos procedentes de Uruguay destinados a la reproducción, completó la descarga en Libia (norte de África) tras más de un mes fondeado frente a Turquía.
Todos los animales fueron desembarcados en buenas condiciones sanitarias, informó el lunes 24 la Dirección de Sanidad Animal del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
El buque llegó a Bandirma (Turquía) el 21 de octubre, pero no se autorizó la descarga por motivos comerciales.
Los animales habían sido sometidos, en Uruguay, al procedimiento habitual de exportación de ganado en pie, lo que incluye:
Acuerdos sanitarios bilaterales.
Selección por el comprador extranjero.
Ingreso y permanencia en cuarentena autorizada.
Pruebas oficiales, vacunación y análisis de laboratorio.
Verificación documental e inspección oficial con doble caravana de identificación.
Frente a lo sucedido con los animales, desde Uruguay se reforzó gestiones técnicas y diplomáticas, priorizando bienestar animal y relación bilateral, ambos factores de mucha importancia para nuestro país, por lo que representa el bienestar animal cualquier país productor, y por lo que representa Turquía como importador.
Cabe subrayar que no hubo observaciones sanitarias sobre el ganado, sino un diferendo entre privados.
Uruguay y Turquía mantienen un vínculo técnico y comercial sólido bajo estándares de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
Desde Uruguay se realizó una valoración final, destacándose la cooperación técnica con Turquía; se subrayó la articulación diplomática; también se reconoció el profesionalismo veterinario en cuarentena, certificación y seguimiento.
HITOS PRINCIPALES.
20 de setiembre: embarque de los animales en Uruguay rumbo a Turquía. De los 3.077 animales ingresaron originalmente a la cuarentena, 2.901 fueron finalmente embarcados rumbo a Turquía.
21 de octubre: arribo a Bandirma (Turquía), sin autorización para descargar por motivos comerciales.
14 de noviembre: videoconferencia entre autoridades uruguayas y turcas para encaminar una solución.
24 de noviembre: descarga completa en Libia, confirmada en buenas condiciones sanitarias.
En otro orden, Russi se refirió al encalado, un instrumento clave en cuanto “es importantísima la corrección del pH”, porque con la estructura del suelo hacen a la calidad.
Montevideo | Todo El Campo | Los cultivos están en plena zafra de cosecha con la colza terminando y enfrentando algunos problemas como en el centro del país donde hubo granizos importantes; además las cebadas van avanzando y el trigo está más atrasado pero en plena trilla, comentó el asesor independiente Ignacio Russi en el programa Diario Rural (CX 4 Rural).
Señaló que la calza fue “el año pasado y en este, el único cultivo de invierno que prometía algo, en términos generales y hablando del mercado de exportación”, por eso muchos se animaron a trabajar con él, “con resultados variables”.
“Fue un año muy complejo en las implantaciones, con colzas: algunas sembradas en mayo se terminaron de implantar en julio, es decir que estuvieron más de 30 días implantándose, con muchos fríos”.
Eso “generó un resultado variable con colzas que están entre los 900 y 1.000 kilos como piso; y otras arriba de los 2.300 kilos como techo”, en el centro y este del país.
En trigo y cebada, los precios están muy deprimidos y por tanto son cultivos que además de los problemas que tienen y la incertidumbre de la calidad, se necesitan rendimientos por encima de los 4.000 kilos para limar costos. Todo eso hace que se centren en chacras donde hay muy buenos potenciales”.
En otro orden, Russi se refirió al encalado, un instrumento clave en cuanto “es importantísima la corrección del pH”, porque con la estructura del suelo hacen a la calidad.
Sanitariamente los cultivos no presentaron mayores problemas.
El rendimiento de la cebada estará en los 4.200 o 4.500, en la zona centro y con pocos valores por encima; mientras que el trigo estará levemente por encima o en los 4.500.
Consultado sobre la soja, Russi dijo que repite el área; también hay un aumento los maíces se meten en el sistema de forma más tardía detrás de los trigos.
En pocos años, la Misa Criolla comenzó a ser interpretada por coros de todo el mundo. La mezcla de solemnidad religiosa con color latinoamericano capturó la atención de públicos diversos, desde creyentes hasta amantes de la música folklórica o académica.
Montevideo | Todo El Campo | La Misa Criolla fue escrita y grabada en 1964 por Ariel Ramírez y lanzada como álbum en 1965. La obra fue inspirada por la autorización del Concilio Vaticano II para que las misas se celebraran en lenguas vernáculas, en este caso, utilizando el español y ritmos folclóricos de Argentina y Bolivia.
Desde su estreno en 1964, la Misa Criolla de Ariel Ramírez ha sido celebrada como una de las obras más emblemáticas de la música sacra latinoamericana, pero también como un producto cultural cuya recepción oscila entre la devoción, la admiración estética y la polémica. Evaluar críticamente la obra implica considerar tanto su propuesta musical como su contexto histórico, sus tensiones ideológicas y su lugar en las narrativas sobre identidad latinoamericana.
En términos musicales, la Misa Criolla representa una síntesis atrevida: una liturgia católica tradicional puesta en diálogo con ritmos y estilos del folclore argentino y, en menor medida, sudamericano. Ramírez recurre al carnavalito, la chacarera, la vidala y otros ritmos que hasta ese momento rara vez se habían integrado a un formato litúrgico de alcance internacional. Desde una perspectiva estética, el acierto de Ramírez reside en que esta fusión no opera como una yuxtaposición superficial de “lo culto” y “lo popular”, sino como un entramado donde la voz, la percusión y los instrumentos autóctonos construyen una espiritualidad distinta, más terrenal, más encarnada. Sin embargo, esta misma operación ha sido criticada por algunos musicólogos que señalan una cierta estilización idealizada del folclore, más próxima a un nacionalismo estético urbano que a las prácticas musicales vivas de las comunidades indígenas y campesinas.
Otro aspecto fundamental es su contexto de producción. La obra surge poco después de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II, que autorizó el uso de lenguas vernáculas en la misa. Ramírez aprovecha ese cambio para inscribir una identidad latinoamericana dentro de la liturgia católica global. Pero este gesto, celebrado por muchos como un acto de afirmación cultural, también puede interpretarse como una domesticación del folclore dentro de un marco institucional europeo.
La recepción internacional de la obra ha sido fascinante y contradictoria. Por un lado, el éxito de la Misa Criolla en Europa y Estados Unidos consolidó la imagen de un “catolicismo folclórico” latinoamericano, exótico pero espiritual, accesible pero diferente. Por otro lado, este éxito se basó en versiones que a menudo suavizaron la potencia rítmica o la aspereza expresiva de los géneros tradicionales, lo que ha llevado a críticas sobre el modo en que la obra fue apropiada por mercados musicales globales deseosos de una espiritualidad estetizada y exportable.
fuerza emocional genuina, una expresividad colectiva que ha acompañado celebraciones religiosas, actos cívicos, ceremonias familiares y repertorios corales durante décadas. Su impacto simbólico sigue siendo indudable: logró abrir un espacio para que sonoridades latinoamericanas formaran parte de un repertorio sacro universal.
En última instancia, la Misa Criolla es una obra que encarna las contradicciones de su tiempo: innovadora y tradicional, inclusiva y jerárquica, popular y académica. Su valor crítico reside justamente en esa tensión, que continúa invitando a reflexionar sobre identidad, liturgia, cultura y poder en América Latina.
LOS ORÍGENES: UN VIAJE QUE MARCÓ AL COMPOSITOR.
A finales de los años cuarenta, Ariel Ramírez viajó por primera vez a Europa. Fue durante su estancia en Alemania cuando una experiencia aparentemente simple transformó su manera de concebir la música religiosa. Allí conoció a dos monjas españolas que habían arriesgado sus vidas durante la Segunda Guerra Mundial para proteger a judíos perseguidos. Conmovido por su testimonio, Ramírez comenzó a reflexionar sobre la relación entre espiritualidad, compasión y expresión musical. Aquella historia lo acompañó durante décadas y se convertiría en el símbolo humano detrás de su futura obra sacra.
Este periodo también coincidió con la expansión del interés internacional por la música folklórica latinoamericana. Ramírez, ya por entonces uno de los músicos más comprometidos con la investigación de ritmos tradicionales, percibió que la potencia expresiva de esas músicas podía alcanzar dimensiones universales. La idea de integrar sonidos folklóricos en un marco litúrgico aún estaba lejos, pero la semilla ya estaba plantada.
El detonante definitivo llegó en 1963 con la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II, que autorizó por primera vez el uso de lenguas vernáculas en lugar del latín en la Misa católica. Este cambio histórico abrió la puerta a la creación de repertorios litúrgicos adaptados a cada cultura. Ramírez comprendió inmediatamente la oportunidad: la música de raíz latinoamericana podía entrar en diálogo directo con la liturgia universal.
Impulsado por esta reforma y por su deseo de rendir homenaje a quienes habían defendido la dignidad humana durante la guerra, Ramírez comenzó a trabajar en lo que llamaría Misa Criolla. La obra tomaría los textos de la misa católica (Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus y Agnus Dei) y los envolvería en ritmos tradicionales argentinos y latinoamericanos.
UNA FUSIÓN INÉDITA.
Entre 1963 y 1964, Ramírez trabajó intensamente en la obra, acompañado por los poetas y sacerdotes Antonio y Jesús Álvarez, quienes lo asesoraron en aspectos litúrgicos y textuales. Lo innovador no era solo el uso del español, sino “folklorizar” la misa: integrar el carnavalito, la vidala, la chacarera o la zamba a un rito universal.
Esta decisión suponía un riesgo estético y político. Nadie antes había llevado ritmos de raíz indígena o criolla a un contexto sacro destinado a ser interpretado en iglesias, catedrales y auditorios internacionales. Ramírez confiaba, sin embargo, en que la autenticidad emocional del folklore era una forma legítima de espiritualidad.
ESTRENO Y EL DÍA DESPUÉS.
La Misa Criolla fue editada y grabada en 1964 con el conjunto folklórico Los Fronterizos, dirigido por el propio Ramírez. La interpretación combinaba voces populares, percusión andina, guitarras, bombos y arreglos corales. El impacto fue inmediato: la obra se convirtió en un éxito tanto en Argentina como en Europa, donde se valoró su originalidad cultural y su fuerza espiritual.
En pocos años, la Misa Criolla comenzó a ser interpretada por coros de todo el mundo. La mezcla de solemnidad religiosa con color latinoamericano capturó la atención de públicos diversos, desde creyentes hasta amantes de la música folklórica o académica.
La década de 1970 consolidó la obra como un hito mundial. Fue interpretada en numerosas catedrales europeas y traducida a múltiples idiomas. En 1988, Ramírez viajó al Vaticano para dirigir una interpretación frente al papa Juan Pablo II, un momento que él consideró uno de los más emotivos de su vida.
LEGADO Y VIGENCIA.
Hoy, más de medio siglo después, la Misa Criolla sigue siendo una de las obras latinoamericanas más interpretadas en el mundo. Su historia se ha convertido en un ejemplo de cómo una música enraizada en identidades locales puede dialogar con tradiciones globales sin perder autenticidad.
La obra de Ramírez no solo abrió caminos en la música sacra; también demostró que el folclore puede ser un vehículo poderoso para expresar universalidad, espiritualidad y resistencia cultural.
ARIEL RAMÍREZ.
Ariel Ramírez nació en Santa Fe, Argentina, el 4 de setiembre de 1921; falleció en Buenos Aires, el 18 de febrero de 2010.
Fue uno de los compositores y pianistas más influyentes del folklore argentino y una figura clave en la proyección internacional de la música latinoamericana del siglo XX. Su obra, que combina rigurosidad académica, sensibilidad popular y un profundo sentido humanista, abrió caminos novedosos para el diálogo entre tradición y modernidad.
A lo largo de su vida recibió numerosos reconocimientos internacionales y sus obras fueron interpretadas por innumerable cantidad de artistas y coros de adultos y niños.
Ariel Ramírez.
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Artículo elaborado con material de apoyo de inteligencia artificial; revisado por el editor de Todo El Campo. Foto de portada de la Municipalidad de La Plata (Argentina). En la foto interna, Ariel Ramírez, internet.
El gobierno y las intendencias alcanzaron un “acuerdo histórico” que permite una inversión de recursos que superan las US$ 700 millones por año.
Montevideo | Todo El Campo | La Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) destinará US$ 700 millones por año para obras de infraestructura, pero también a proyectos vinculados al desarrollo productivo y al área social.
El director de Descentralización de la OPP, José Manuel Arenas, repasó las obras aprobadas por la Comisión Sectorial de Descentralización en octubre y el rol de la herramienta que gestiona esa repartición, para posibilitar a los gobiernos departamentales la ejecución de proyectos.
En declaraciones que publica Presidencia, Arenas recordó que el Poder Ejecutivo y los intendentes llegaron a un acuerdo en julio, mediante el que se permitirá el mayor despliegue de recursos de la historia del país, una vez que se apruebe el Presupuesto Nacional.
Sostuvo que se ejecutarán proyectos, en su mayoría de infraestructura, pero también otros vinculados al desarrollo productivo y al área social.
Ese “acuerdo histórico” provocará un despliegue de recursos de más de US$ 700 millones por año.
Las intendencias recibirán el mismo nivel de recursos, pero con dos aumentos sustantivos: el de 5 puntos del Fondo de Desarrollo del Interior, lo que supone unos US$ 10.000.000 de incremento por año; y la creación del Fondo de Inversiones Estratégicas, que generará obras de mayor porte a partir de 2027, con casi US$ 80.000.000 para el quinquenio.
INFRAESTRUCTURA.
La Comisión Sectorial de Descentralización aprobó en octubre varias iniciativas de desarrollo e infraestructura que alcanzan a 10 departamentos del interior, con una inversión total de 435.000.000 de pesos, de los cuales 370.000.000 son financiados por la OPP.
Los proyectos corresponden a los departamentos de Artigas, Canelones, Cerro Largo, Florida, Lavalleja, Río Negro, Rocha, San José, Soriano y Treinta y Tres, y comprenden obras de pavimentación y mejoras viales, adquisición de maquinaria, desarrollo productivo, acciones sociales y gestión de residuos.
El aporte de la OPP supera los 370.000.000 de pesos, lo que representa el 85% de la inversión total. Las intendencias aportan el 15% mediante contrapartidas departamentales.
Arenas explicó que las intendencias promueven los proyectos, que son validados técnicamente por la OPP, aprobados por la Comisión Sectorial de Descentralización y ejecutados por las propias administraciones departamentales.
La idea fue del intendente Alejo Umpierrez, quien se propone transformarlo en un evento anual, para resaltar el hecho histórico de 1825 y para convertirlo en un acontecimiento turístico.
Rocha | Todo El Campo | El domingo 30 de noviembre se realizará la recreación de la toma de la fortaleza de Santa Teresa, además de la marcha ecuestre del bicentenario.
La marcha comenzará el 27 y unirá el fuerte San Miguel con la fortaleza Santa Teresa que incluirá un desfile de caballería gaucha, con homenaje al coronel Leonardo Olivera al pie de su monumento.
La toma de Santa Teresa se refiere a un evento histórico de la Cruzada Libertadora de 1825, donde las fuerzas patriotas uruguayas al mando del coronel Leonardo Olivera tomaron por sorpresa la fortaleza el 31 de diciembre de 1825.
El hecho histórico fue crucial porque la fortaleza era una clave estratégica para controlar el paso entre Uruguay y Brasil.
La celebración del 30 de noviembre se realiza en el marco del bicentenario de ese hecho histórico.
Leonardo Olivera ((Maldonado, Banda Oriental, 26 de noviembre de 1793 – Montevideo, Uruguay, 12 de abril de 1863) fue un militar uruguayo que participó en las luchas de independencia de su país.
El evento (la marcha ecuestre y la recreación de la toma de Santa Teresa) es organizado por la Comisión de Asuntos Ecuestres de Rocha, con la colaboración del Ministerio de Defensa y la Intendencia Rocha. Apoyan: Comisión del Bicentenario de Presidencia de la República, Ministerio de Turismo, Ministerio de Educación y Cultura, Congreso de Intendentes, entes estatales, productores rurales y empresas privadas.
LA IDEA QUE NACIÓ EN FLORIDA.
El intendente de Rocha, Alejo Umpierrez, contó en una breve nota publicada en su cuenta personal de Facebook, que cuando en agosto pasado visitó la ciudad de Florida para dar una conferencia sobre la toma de Santa Teresa por Leonardo Olivera se le ocurrió y convirtió en “una idea fija” la posibilidad de “recrear dicho hecho de armas que cerraba el glorioso 1825”.
Ese hecho no podía quedar fuera del marco del bicentenario, agregó, por lo cual se lo encomendó al director de Cultura, Fernando Abreu, para que éste iniciara las gestiones y el trabajo de organización.
“Hoy solo cabe felicitarlo por la gran labor y reconocer el aporte invalorable del Ejército Nacional a través del Cnel. Raúl Sarauz y el Ministerio de Defensa por su apoyo incondicional en la persona de la ministra Sandra Lazo, y por sobre todo a Jorge y Nicasio Silvera y las sociedades nativistas del departamento por hacer carne este proyecto que no solo será una conmemoración histórica, sino que deseamos hacerlo anualmente y convertirlo en un hito turístico”, agregó.Umpierrez invitó “a todos” para que concurren a Rocha el 30 de noviembre.