No es a las abejas en general, sino a un tipo específico: sin aguijón. La normativa garantiza la defensa legal del insecto.
Lima, Perú | Todo El Campo | La Municipalidad Provincial de Satipo (Junín, Perú) aprobó en 2025 una ordenanza que reconoce a las abejas nativas sin aguijón como sujetos de derecho dentro de la Reserva de Biosfera Avireri Vraem, con garantías para “existir, prosperar y vivir en un entorno libre de contaminación”.
Nauta, en el departamento de Loreto, también Perú, siguió el mismo camino.
Es la primera vez en el mundo que se le otorga un reconocimiento legal de derechos a un insecto.
La iniciativa fue impulsada por científicos, pueblos indígenas peruanos y organizaciones de derecho ambiental a partir de 2024, motivados por el récord de incendios ocurridos en la Amazonía ese año.
La ordenanza aprobada por el Concejo Municipal de Satipo expresa: “Declara de interés la Declaratoria de Derechos de las abejas sin aguijón” en el territorio de la Reserva de Biosfera Avireri Vraem, fijando principios, obligaciones y rutas de implementación municipal.
El texto fue publicado en el portal web oficial del estado peruano y se convirtió en el instrumento jurídico local que cristaliza años de trabajo científico y comunitario, y acota su aplicación a un espacio biocultural donde la meliponicultura forma parte del sustento familiar. La ordenanza, además, abre la puerta a acciones de tutela frente a daños o amenazas, al reconocer la posibilidad de representación legal en sede administrativa y judicial para estas abejas nativas.
Tras Satipo, la Municipalidad Provincial de Loreto-Nauta aprobó una declaración que reconoce derechos a las abejas sin aguijón.
Es la primera vez que se hace un reconocimiento así, convirtiéndose en un hito que puso a Perú en el centro del debate sobre los derechos de la naturaleza.
La Declaración de Derechos de las Abejas Nativas sin Aguijón, que la ordenanza de Satipo eleva a interés municipal, enumera garantías sustantivas para las abejas:derecho a existir y prosperar, a un hábitat sano y sin contaminación, a condiciones climáticas estables y a la regeneración ecológica.
La norma también prevé la representación legal de las abejas frente a daños o amenazas, habilitando a guardianes y autoridades locales a accionar con medidas de protección, restauración y fiscalización, incluida la restricción de pesticidas y la recuperación de nidos.
Paralelamente, Nauta ha establecido un marco similar, orientado a ejecutar políticas públicas para conservar linajes nativos de meliponinos y resguardar el conocimiento tradicional que acompaña su manejo, con énfasis en bosques de la Amazonía baja.
LA ABEJA Y UNA MIEL ESPECIAL.
Las abejas meliponas importan por su polinización y vínculo directo con la producción de alimentos.
Las abejas sin aguijón (tribu Meliponini) son polinizadoras clave de cultivos y plantas silvestres de bosques tropicales.
Por otra parte, la miel de abejas sin aguijón es un producto escaso y culturalmente valioso en la Amazonía.
Las gremiales concurrirán el miércoles al Ministerio para plantear al jerarca las dificultades que tienen en relación al sindicato.
Montevideo | Todo El Campo | El sector lechero está pasando por un momento de “mucha angustia y preocupación”, dijo Fabián Hernández de la Sociedad de Productores de Leche de Florida (SPLF) en entrevista concedida al programa Diario Rural (CX4 Rural). Esa situación se debe “a las ‘desmedidas’ que está tomando el sindicato de Conaprole”.
En cuanto a la recolección de leche, “estamos en una etapa de los tambos en la que no hay mucho volumen” pero “sí ha habido alteraciones en el horario de recolección”, agregó, y precisó que “lo más importante y más triste es que se está desatendiendo el mercado interno cuando hay una temporada (turística) muy buena”.
Significa que Conaprole “está dejando nichos” que ocupan “otras marcas, sin que estemos defendiendo nuestros productos y la empresa emblema del país porque no se pueden colocar los productos” que además son aquellos que dan más valor a la leche.
“Las medidas del sindicato son casi abusivas”, definió Hernández.
Consultado qué se puede hacer para que no haya permanentes conflictos, el entrevistado contestó que no es fácil dar una respuesta, pero valoró que “algo mal estamos haciendo porque siempre tenemos los mismos resultados”. Asimismo, “Conaprole tiene el apoyo total de los productores”, porque “cuando se toman las decisiones es por algo positivo para la empresa, ya sea por innovación tecnológica para sacar más producto o por darle más calidad a la producción”.
El caso de este conflicto es por el cierre de una planta (de Rivera) “que estaba dando pérdidas, y todo lo que da pérdidas se traslada al precio al productor”, explicó.
Insistió que “hay algo que no hacemos bien porque siempre pasa lo mismo. Tenemos que hacer cosas diferentes”.
En ese sentido informó que el próximo miércoles (18/02) las gremiales vans a tener una reunión con el ministro de Trabajo (Juan Castillo) para plantear sus preocupaciones.
Conaprole es una importante industria generadora de trabajo en buenas condiciones y con buenos sueldos, pero “la gente que está (trabajando) ahí no lo cuida o le pone palos en la rueda a la empresa y eso es muy triste”, reflexionó.
Hernández pidió que se explique por qué el sindicato de trabajadores actúa y reacciona en la forma en que lo hace cuando la empresa cumple con todo y cuando hace modificaciones las acompaña con soluciones para los afectados.
(Foto de portada: sede del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social – MTSS).
ENTREVISTA COMPLETA.
Fabián Hernández fue entrevistado por Estela Apollonio (Diario Rural, CX 4 Rural).
Los desafíos de antes y los de ahora. El Dr. Salada ofrece una clase con explicaciones claras sobre uno de los problemas más serios de la sanidad animal que tiene nuestro país.
Montevideo | Todo El Campo | Hay gente que ha vivido todo el tiempo entre la garrapata y cree que por eso sabe mucho de ella, dijo el Dr. Daniel Salada en el programa Diario Rural (CX4 Rural). Agregó que “es difícil” educar a la gente cuando ésta está convencida que sabe sobre el asunto, y “así estamos” sobre el tema, añadió.
De todas formas el profesional no cede en su decisión y voluntad de seguir aportando al tema, ofreciendo explicaciones en base a sus años de estudios y experiencia en el campo.
Recordó que en los años 80 la garrapata se atendía con baños de inmersión, “y la gente generalmente los hacía bien”, más allá de algunos errores que se pudieran cometer en el procedimiento. Pero esos baños fueron “sustituidos por otras formas que parecieron mucho más fáciles y eficaces”.
Esas otras opciones eran “inyectables que duraban 45 días o purones de períodos largos. La tarea se facilitaba y el resultado era bueno, aunque tal vez no tan impactante como el baño”, especificó.
“Por facilidad la gente fue pasando a esas otras opciones”, dejando el baño como herramienta para el combate de la garrapata.
Explicó que cuando el animal está en el agua se empapa con el producto y cuando sale al escurridero es un agua tiene menos principio activo (droga) porque queda retenido en el pelo. Ese animal después de escurrir se va al campo y el agua queda con menor eficacia, por lo que hay que mantener el suministro de producto para que tenga el efecto deseado y buscado. También explicó como corregir ese procedimiento equivocado (audio al pie del artículo)
Otra forma son los baños de aspersión, en donde “es mucho más difícil hacer una recomendación genérica respecto a cuándo hay que hacer reposición y en qué cantidad, porque depende de cada equipo de baño en sí”. Algunos son muy eficientes y otros no tanto, por lo que cada equipo debe ser estudiado para evitar generalidades que nunca nos dan la certeza de si están bien o no según la ocasión.
Consultado si hay resistencia como se dice o mal manejo, el Dr. Salada contestó que hay “de las dos cosas” y profundizó sobre cómo el desconocimiento puede llevar a tomar conclusiones equivocadas.
La convocatoria principal fue contra el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y los países del Mercosur, pero también en rechazo a la próxima Política Agrícola Común (PAC).
Madrid, España | Todo El Campo | El inicio del acuerdo entre la Unión Europa y el Mercosur podrá demorarse tal como quieren hacer sus críticos, pero una cosa parece ser cierta: tarde o temprano sucederá. Mientras eso no ocurre, quienes se oponen utilizan todos los recursos posibles para demorarlo aún más, con la esperanza manifiesta pero lejana de que haya algún cambio radical que haga caer definitivamente su puesta en funcionamiento.
El miércoles pasado se realizó la Plaza de Colón en Madrid, España, una importante protesta con unos 2.500 o 3.000 productores y casi 400 tractores según fuentes periodísticas. Hasta allí concurrieron convocados por organizaciones de productores con el fin de mostrar su rechazo contra el acuerdo entre la UE y Mercosur, pero también a los recortes de la Política Agrícola Común (PAC).
Los convocantes, en cambio, calcularon la participación de 8.000 las personas.
Luis Cortés, coordinador estatal de Unión de Uniones (una de las instituciones convocantes) dijo que el acuerdo comercial con el Mercosur “no es un bueno” porque se compite sin igualdad y de forma desleal.
“Nos jugamos mucho”, añadió, y continuó: “Hago un llamamiento a los consumidores. Hoy sabemos que si compramos un filete, ese filete es sano, se puede comer. A partir del año que viene, si se firma este acuerdo, ese filete de ternera podrá estar hormonado”, lanzó sin esgrimir argumentos.
Cortés ha mostrado también su rechazo a las cláusulas de salvaguardas aprobadas por el Parlamento Europeo y ha puesto el ejemplo de otras que ya están en vigor y que, a su juicio, no se cumplen, como el caso del arroz.
Miguel Ángel Aguilera, otro dirigente gremial, consideró que el acuerdo de Mercosur acabará con el sector primario y aparte de afectar al campo, también tendrá un impacto en los ciudadanos.
🚜 El campo volvió a hacer historia en Madrid.
Más de 500 tractores y cerca de 8.000 agricultores y ganaderos recorrieron el centro de la capital en una jornada que Unión de Uniones califica de éxito.
El urutaú es una especie de ave nocturna que se encuentra en Sudamérica y Centroamérica, y ha sido la inspiración de leyendas y mitos en regiones rurales de todo el continente.
Montevideo | Todo El Campo | La BBC (British Broadcasting Corporation) puso su atención en Mauricio Silvera, un joven uruguayo que buscó y logró fotografiar un ave rara de difícil ubicación que se esconce en nuestras tierras: el urutaú.
Su nombre está atado a leyendas, algunas de ellas pueden generar una idea equivocada de un ave que es inofensiva y que los conservacionistas piden que se repete y cuide, ya que las historias sobre ellas no son ciertas.
El siguiente es el artículo completo de BBC.
EL JOVEN URUGUAYO QUE BUSCA AL MISTERIOSO URUTAÚ, EL PÁJARO CON CAMUFLAJE QUE ES ÚNICO EN AMÉRICA
A Mauricio Silvera le gusta tanto el avistamiento de aves que lo compara con el frenesí de un hincha de fútbol al gritar un gol decisivo.
Recibir un dato, una ubicación, una foto y la posibilidad de ver un ave única.
Moverse hasta allí calculando variables, sabiendo que todo puede cambiar y que los esfuerzos podrían haber sido en vano.
Y finalmente, encontrarlo, escucharlo, fotografiarlo, entenderlo.
“Es una adrenalina como en el pecho de no saber qué hacer: si gritar, tomar la foto y contarle a alguien”, le dice a la BBC este joven uruguayo estudiante de Biología que ya es un profesional en la observación de aves.
“Es casi como estar buscando pokemones y ver qué tantos pajaritos encuentras y si encuentras al más raro”, añade, mientras viaja hacia el norte de Uruguay con su equipo de cámara para una misión especial: encontrar y fotografiar al mítico urutaú.
El urutaú es una especie de ave nocturna que se encuentra en Sudamérica y Centroamérica, y ha sido la inspiración de leyendas y mitos en regiones rurales de todo el continente.
Tiene una boca enorme y el plumaje marrón grisáceo similar a la corteza de un tronco, lo que le ayuda a ocultarse en las copas de los árboles o ramas secas.
Pero lo que más fascina son sus gigantes ojos amarillos.
Pasa las horas del día camuflado en árboles o estacas hasta que llega la noche cuando sale de caza para alimentarse de insectos.
Su nombre científico es Nyctibius griseus. En Uruguay se conoce como urutaú, pero en otros países de la región lo llaman pájaro estaca, pájaro fantasma, ave bruja, potoo, entre muchos otros nombres.
“Tiene un canto increíble que parece como un lamento en el medio de la noche y a mucha gente le hace acordar el llanto de una persona. Si lo escuchas de noche es bastante escalofriante”, comenta Silvera.
Los conservacionistas insisten en que se trata de un ave inofensiva y piden a las personas respetar y cuidar esta especie, dada la connotación negativa que le imponen algunas leyendas folclóricas.
DIVERSIDAD.
Desde los 13 años, Mauricio Silvera ha estado haciendo contribuciones de avistamientos de aves desde Uruguay para la plataforma eBird, una red global de expertos y aficionados que aportan información, fotografías y registros de audio sobre las especies de aves que observan.
“Uruguay tiene unas 520 especies de aves registradas hasta el momento. Con una salida de un día, puedes llegar a ver 120-130 especies de aves”, comenta mientras recorre con la cámara en el hombro un camino empolvado en las afueras de Bella Unión, la región 650 kilómetros al norte de Uruguay donde espera toparse con el urutaú.
Repentinamente, durante el recorrido, Mauricio cubre su boca. Lleva años avistando aves, pero la emoción de toparse con una especie que busca es algo que no puede contener.
Apunta hacia los arbustos y allí, al final de una larga rama seca, se posa camuflado -cuidando de una futura cría- el urutaú que busca.
“Eso blanquito que se ve ahí es un huevo que lo ponen de a uno sin ningún tipo de soporte, solo el huevo sobre el palo que posa”, comenta entre susurros.
Satisfecho y con el registro alcanzado, Mauricio regresa contento a casa.
Aunque la curiosidad por aquel nido no se quedaría quieta. Un mes más tarde, volvió a Bella Unión para registrar lo que ya intuía: que ya no son uno, si no dos los urutaús que consiguió sumar a su amplia colección fotográfica de aves.
Científico chileno se refirió a uno de los problemas de la ciencia: que el conocimiento logrado sea transferido a la sociedad para que ésta la valore en su justo término.
Montevideo | Todo El Campo | En los últimos tiempos la ciencia ha ido perdiendo valor en la visión que las sociedades tienen de ella, sustituyendo muchos de sus principios básicos y fundamentales por una visión acorde a lo que cada uno quiere creer de sí mismo, del mundo y de los temas científicos-objetivos que tienen años y siglos de estudios e investigación acumulada, con conocimientos transmitidos, probados y mejorados permanentemente. Esa actitud de asumir como ciertos conocimientos y opinar sobre ellos sin tener idea de nada se llama ultracrepidarianismo, una palabra rara para definir una actitud que vemos todos los días y cada vez más frecuentemente.
Pero todos sabemos que no ha sido la religión, tampoco la superstición y mucho menos la magia la que ha mejorado la calidad de vida de las personas, sino una serie de avances científicos tecnológicos que tienen a la investigación por detrás. Los científicos y la ciencia en la que trabajan son todo lo contrario al ultracrepidarianismo, y detrás de cada avance (una vacuna, por ejemplo) está el conocimiento de quienes se han dedicado a estudiar con seriedad y fundamento.
En la producción agropecuaria ocurre lo mismo.
Uno de los eslabones claves de la cadena productiva en general, en todas sus facetas, es la investigación. En Uruguay, detrás de cada cultivo que vemos cuando recorremos las rutas del país, detrás de cada producto de granja que encontramos en el puesto de la esquina o en cualquier feria barrial, detrás de cada vaca pastando y o corte en alguna carnicería, en todos los casos, siempre hay un científico o un equipo de ellos aportando sus conocimientos y adquiriendo otros para lograr una producción más efectiva y eficiente como amigable con el medio ambiente.
Sin que sea una exageración podemos decir que el corte de carne que tenemos en nuestro plato y la ensalada que lo acompaña son el resultado de conocimiento acumulado y transmitido de generación y generación, y mejorado con nuevas investigaciones y descubrimientos. Eso lo saben quienes producen y trabajan en la elaboración de los productos finales, el problema es que no siempre se traslada a la sociedad.
Todo El Campo ha abordado en varias oportunidades ese desfasaje entre ciencia y sociedad.
En una entrevista publicada por Ciencia en Chile, el docente e investigador Rommy Zúñiga Pardo (foto) dijo que “no basta con investigar: hay que transferir conocimiento a la sociedad”, apuntando a una de las falencias de la investigación en todas partes del mundo, también en Uruguay.
Rommy Zúñiga Pardo es ingeniero de Alimentos, doctor en Ciencias de la Ingeniería con mención en Ingeniería Química y Bioprocesos, y actual director del Doctorado en Bioprocesos y Bioproductos de la chilena Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM). También es académico del Departamento de Biotecnología con una vasta trayectoria que combina investigación aplicada y formación doctoral con un estrecho vínculo con el sector productivo.
HACER CIENCIA CON IMPACTO EN LA SOCIEDAD.
En la citada entrevista se refirió a la biotecnología y los bioprocesos, y también mencionó la importancia de hacer ciencia con impacto en la sociedad.
Por definición -explicó- “los bioprocesos tienen una fuerte connotación ambiental, ya que muchos buscan reemplazar procesos químicos tradicionales por alternativas basadas en materias primas de origen natural, uso de microorganismos para generar productos de alto valor agregado, minimizar productos contaminantes o derechamente orientadas a la descontaminación”.
A eso se suma la responsabilidad social: “La investigación debe ser pertinente al entorno, al territorio, y generar impactos positivos en plazos acotados, no solo a largo plazo”, subrayó.
Los programas de biotecnolgía de UTEM trabajan “principalmente en tres grandes áreas” que son: ambiental, energética y la salud. En lo ambiental, lo hace “a través de procesos de remediación y biorremediación”; respecto a la energía, dijo que la dedicación se da “especialmente la generación de biocombustibles a partir de desechos”; y en cuanto a la salud, se “abordada desde el desarrollo de bioprocesos alimentarios y bioproductos que impacten positivamente en la nutrición y el bienestar de las personas”.
“Nuestro foco es la investigación aplicada con impacto real”, resumió el científico.
VÍNCULO INVESTIGACIÓN – INDUSTRIA.
Consultado sobre los campos de acción de los estudiantes, dijo que realizan trabajo de laboratorio, por ejemplo en “biorremediación de aguas” como la “generación de bioproductos y biocombustibles a partir de residuos”.
A nivel de claustro hay “investigaciones en biorremediación, fitorremediación, diseño de nanopartículas proteicas, digestión in vitro, desarrollo de alimentos saludables y optimización de procesos alimentarios, entre otros”.
“Las líneas del programa son bioprocesos sustentables y bioprocesos alimentarios”, anotó Zúñiga Pardo.
Aclaró que aunque el programa de la universidad sea académico, es de “mucho interés el vínculo (que se pueda formar) con la industria. Varios académicos trabajan directamente con empresas de tratamiento de aguas, alimentos y farmacéuticas”.
La “principal motivación” de la ciencia y las investigaciones que lleva a cabo “es mejorar la calidad de vida de las personas, especialmente desde la alimentación y la salud”, enfatizó Zúñiga Pardo.
Concluyó refiriéndose a la ciencia aportando directamente en la sociedad: “Hacer ciencia con impacto social es lo que me mueve”, y es en este punto donde la afirmación del título adquiere una relevancia mayor y necesaria: no es solo mejorar la vida de las personas sino que las personas también sepan a qué se debe.
En el caso de Chile, “el gran desafío es la baja inversión en I+D (investigación y desarrollo) y la excesiva competencia por recursos. Necesitamos cambiar el switch: dejar de competir y empezar a colaborar mucho más”, concluyó.