La ultrasonografía ofrece un gran potencial para la clasificación del ganado ovino.
Flores | Todo El Campo | La Escuela Agraria Superior La Carolina, ubicada en el departamento de Flores, implementó una innovadora herramienta para las prácticas de los estudiantes, basada en la mejora genética y el desarrollo de la industria cárnica.
La ultrasonografía ofrece un gran potencial para la clasificación del ganado ovino en grupos de composición similar, posibilitando el seguimiento del desarrollo de estos rasgos durante la fase de alimentación, informó UTU.
Asimismo, se convierte en una herramienta valiosa para estimar objetivamente el valor de las canales, lo que contribuye directamente a mejorar la eficiencia y la calidad en la industria cárnica ovina.
Esta herramienta se considera fundamental en los programas de selección genética, al permitir la obtención de información precisa y objetiva sobre características clave como el área del ojo de bife, la grasa subcutánea y el grado de marmoleo.
Los datos obtenidos resultan esenciales para la construcción de los DEP (diferencias esperadas en la progenie), indicadores que orientan la toma de decisiones en los procesos de mejora genética.
En este contexto, la escuela ha incorporado activamente esta tecnología a sus prácticas educativas, en articulación con INIA Tacuarembó y sus técnicos referentes. En conjunto con los estudiantes, se llevan a cabo prácticas de ultrasonografía en la categoría recría del plantel ovino de la institución.
Los datos recabados son procesados y almacenados en el programa Sular (Sistema uniforme de levantamiento y almacenamiento de registros), utilizado por la escuela para la evaluación genética de sus ovinos, fortaleciendo así una formación técnica de calidad y contribuyendo al desarrollo de un sistema productivo cada vez más eficiente, sustentable y basado en información objetiva.
El presidente de INAC comentó que el programa será el impulso necesario para la cría, que generará más divisas, más empleo, con una organización institucional que potencia lo que se realiza en territorio.
Montevideo | Todo El Campo | El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), el Plan Agropecuario (PA), el Instituto Nacional de Carnes (INAC) y Banco Mundial (BM), presentaron los resultados de la convocatoria pública para sumarse al Programa Procría, dirigida a productores y técnicos que asistirán a las familias en el campo.
Luego de recorrido el camino de difusión y comunicación de los objetivos del programa que impulsará la cría en todo el territorio, con énfasis en 13 departamentos de norte, noreste y este, se inscribieron 1.681 familias ganaderas y 598 técnicos.
El presidente de Plan Agropecuario, Santiago Scarlato, anunció que durante el mes de noviembre, luego de la selección final, se iniciará el trabajo en los grupos productivos.
El presidente del Instituto Nacional de Carnes, Gastón Scayola, sostuvo que este es un tema sensible para INAC, porque será el impulso necesario para la cría, que generará más divisas, más empleo, con una organización institucional que potencia lo que se realiza en territorio.
El ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, reafirmó que éste es uno de los 62 compromisos de gestión que ya ha sido cumplido y que además muestra la necesidad de la gente de participar, a través de una exitosa convocatoria.
El lanzamiento consistió en una conferencia de prensa que contó con el representante en Uruguay del Banco Mundial, Edward W. Bresnyan, uno de los financiadores del programa, junto con INAC.
DESARROLLO DEL PROGRAMA
Scarlato dio apertura a la conferencia de prensa con una puesta a punto sobre los realizado.
Dijo que el programa se lanzó oficialmente en 2 de julio en la Torre Ejecutiva, iniciándose una campaña nacional por todos los medios, con más de 100 actividades presenciales en todo el país, con más de 2.200 participantes, además de encuentros virtuales, con más de 1.500 participantes.
Se realizó el seminario técnico en el Palacio Legislativo donde se puso sobre la mesa todos los antecedentes de trabajo vinculados a la ganadería de cría.
La convocatoria es para 100 extensionistas (ingenieros agrónomos, veterinarios, licenciados, técnicos agropecuarios), y 1.000 productoras con predios de entre 100 a 1.250 hectáreas con componente de cría.
El llamado fue nacional priorizando 13 departamentos.
Los resultados de la convocatoria para técnicos: 598 extensionistas (36% mujeres y 64% hombres); el 25% de ese total ya está vinculado a algún grupo de productores siendo 317 agrónomos, 176 veterinarios, 94 licenciados y técnicos agropecuarios, en tanto que 11 responden a otras profesiones.
Resultados de la convocatoria para productores resultó con 1.681 postulaciones (30% mujeres y 70% hombres). El 24% del total son colonos.
Sobre cómo sigue el programa, el presidente del PA dijo que se está trabajando en la preselección y notificación a extensionistas (2ª quincena de setiembre).
A fines de octubre se comunicará a los productores y extensionistas que quedarán en el programa.
Los trabajos en los predios comenzarán en noviembre de este año.
Aunque la reintroducción de la enfermedad es poco probable en las Américas, es esencial estar preparados para cualquier eventualidad.
Río de Janeiro, Brasil | Todo El Campo | Las Américas refuerzan su escudo sanitario con la puesta en marcha del banco regional de antígenos para enfrentar emergencias por fiebre aftosa.
El Banco Regional de Antígenos para la Fiebre Aftosa (Banvaco) entró oficialmente en funcionamiento a partir del 29 de agosto, marcando un hito importante en la capacidad de las Américas para responder a emergencias sanitarias relacionadas con esta enfermedad.
A fines de agosto el Banco celebró su Primera Reunión Ordinaria, dando inicio oficial a sus actividades con la aprobación de su estructura de gobernanza, plan de trabajo anual y procedimientos operativos.
El objetivo de Banco es garantizar la disponibilidad de antígenos y vacunas para contener posibles brotes de todos los serotipos virales relevantes de fiebre aftosa (FA) mediante vacunación de emergencia. Aunque la reintroducción de la enfermedad es poco probable en las Américas, es esencial estar preparados para cualquier eventualidad, ya que un brote podría socavar la seguridad alimentaria nacional e internacional, así como el desarrollo socioeconómico y el bienestar de las comunidades afectadas.
Gestionado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), a través de su Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (Panaftosa), Banvaco no es una instalación física, sino una red organizada de laboratorios proveedores que almacenan antígenos que serían formulados en vacunas en caso de emergencia. Este modelo proporciona a la región una respuesta rápida, eficiencia económica y flexibilidad ante emergencias.
Para el Dr. Barbosa, director de la OPS, la iniciativa es un paso estratégico hacia una región más preparada y cohesionada frente a emergencias sanitarias. “El Banco representa un compromiso político y operativo de los países para fortalecer la preparación regional en salud y seguridad alimentaria, garantizando el acceso al despliegue rápido de vacunas para preservar la salud animal y el bienestar de las comunidades”, afirmó.
FIEBRE AFTOSA.
La fiebre aftosa es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta al ganado, incluidos vacunos, porcinos y otros animales de pezuña hendida.
Tiene consecuencias socioeconómicas significativas, con pérdidas anuales potenciales que podrían superar miles de millones de dólares en los países afectados.
En los últimos años, las Américas han logrado avances significativos hacia la erradicación de la fiebre aftosa. Este año, Brasil y Bolivia fueron certificados por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) como países libres de fiebre aftosa sin vacunación.
Actualmente, casi el 80% del ganado de las Américas se encuentra en países reconocidos por la OMSA como libres de fiebre aftosa sin vacunación, aproximadamente el 18% está en países o territorios certificados como libres con vacunación, y solo alrededor del 2% permanece sin estatus oficial de libre. Este logro representa un hito histórico para la región, reflejo del compromiso de los países y del impacto de las políticas sanitarias regionales, la vigilancia epidemiológica fortalecida y las medidas de control fronterizo.
“El reconocimiento oficial de Bolivia y Brasil como países libres de fiebre aftosa sin vacunación representa un hito importante para el Programa Hemisférico de Erradicación de la Fiebre Aftosa (Phefa), que busca la erradicación de la enfermedad”, añadió el director de la OPS.
Históricamente, la vacunación sistemática del ganado ha sido la principal estrategia para controlar brotes y prevenir nuevos casos, permitiendo la erradicación de la enfermedad. Sin embargo, una vez confirmada la ausencia de infección y eliminados los riesgos internos, los países pueden suspender la vacunación. En el contexto de una crisis sanitaria animal, la vacunación de emergencia está reconocida a nivel mundial como una herramienta eficaz y una medida socialmente aceptada para gestionar brotes, ya que reduce la necesidad de sacrificio masivo, mitiga las pérdidas económicas y contribuye a recuperar el estatus sanitario. Esta estrategia solo es posible si existe una reserva estratégica previa de antígenos adecuados, lo que requiere planificación y coordinación entre los sectores público y privado.
La creación del Banco está alineada con recomendaciones de larga data de las autoridades regionales en fiebre aftosa, incluyendo la Comisión Sudamericana para la Lucha contra la Fiebre Aftosa (Cosalfa), el Comité Hemisférico para la Erradicación de la Fiebre Aftosa (Cohefa) y la Reunión Interamericana a Nivel Ministerial en Salud Animal (Rimsa). Su objetivo es salvaguardar los territorios libres de fiebre aftosa, prevenir la propagación del virus en caso de brote y proteger los avances logrados a través del Phefa.
Todos los países de las Américas pueden unirse a Banvaco, ya sea que estén libres de la enfermedad con o sin vacunación. Los países miembros del Consejo Directivo del Banco incluyen: Brasil, a través del Departamento de Salud Animal del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAPA); Ecuador, representado por la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (Agrocalidad); y Paraguay, a través del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
Técnicos de INIA y otros institutos presentaron resultados de investigación en genética, sanidad, calidad de lana y desempeño productivo del Núcleo Merino Ultrafino.
Montevideo | Todo El Campo | Los principales avances técnicos y los desafíos hacia una nueva etapa del Consorcio Regional de Lanas Ultrafinas (Crilu) marcaron el tono de la agenda de la actividad “Celebrar, conectar y proyectar: Crilu Uruguay”, que convocó a autoridades, técnicos, productores y referentes del sector ovino en la sede de Tacuarembó del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).
Durante el evento, que contó con la participación de los presidentes del INIA, del Crilu, del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y del Instituto Nacional de Colonización (INC), Miguel Sierra, Juan Carlos Tafernaberry, Alfredo Fros y Alejandro Henry, respectivamente; del vicepresidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Leonardo Bove, y del director de INIA Tacuarembó, Juan Pedro Posse, se presentaron resultados de investigación en genética, sanidad, calidad de lana y desempeño productivo del Núcleo Merino Ultrafino, así como experiencias de transferencia tecnológica, a través de charlas y espacios de intercambio con referentes.
La primera charla estuvo a cargo del investigador de INIA y vicepresidente de Crilu, Fabio Montossi, quien presentó los principales logros de los consorciados en los últimos 10 años. Entre los hitos, destacó que “cuentan con más asesoramiento profesional, formación, especialización en venta de genética ovina y orientación a la producción de lanas finas, superfinas y ultrafinas, y de carne ovina con categorías jóvenes”. También resaltó que hubo un “aumento en el uso de información tecnológica de las fuentes tradicionales de INIA y SUL, y de Crilu”.
Sobre esa base y mirando al futuro, Montossi mencionó algunos ejes de la agenda de investigación, desarrollo e innovación del consorcio como “acelerar el proceso de afinamiento, seguir avanzando en las huellas ambientales y la adaptación de los animales al cambio climático manteniendo la calidad de carne y cortes para llegar a mercados de valor”.
Gabriel Ciappesoni, investigador de INIA, explicó en qué consisten las evaluaciones genómicas de INIA, centrándose en la experiencia con la raza Merino Australiano y el apoyo del SUL. Destacó que ya cuentan con “25 años de mejora genética, 4000 animales genotipados y miles de datos recogidos en los núcleos informativos, cabañas y la Plataforma de Fenotipado de La Magnolia”.
Las expertas Zully Ramos y Elize van Lier, ambas vinculadas al Crilu, repasaron los aportes del Núcleo Merino Ultrafino de Glencoe y la evolución del núcleo de resistencia a parásitos gastrointestinales de la Facultad de Agronomía (Udelar) y los aportes del consorcio, respectivamente.
El evento continuó con los resultados del trabajo sobre el desempeño productivo del Núcleo Merino Ultrafino. El investigador de INIA, Ignacio de Barbieri, destacó que, tras 12 años de selección, aumentó el peso vellón, el peso vivo de las ovejas y la supervivencia de corderos; y se redujo el diámetro de la fibra y mejoró el rendimiento al lavado, brillo y largo de mecha.
“Con estos datos podemos concluir que es posible mejorar la cantidad y calidad de lana y peso sin afectar la reproducción, que es fundamental tener estrategias integradas de mejoramiento genético, acompañado con buena nutrición y manejo, y que se debe continuar los monitoreos a largo plazo”, destacó De Barbieri.
Para pensar en un futuro más rentable para las lanas Merino de alta calidad en Uruguay, el investigador de INIA, Juan Manuel Soares de Lima, planteó que se deben seguir afinando las micras, “poniendo atención a parámetros que definen precios, como resistencia, largo de mecha y material vegetal”.
Soares de Lima también llamó a pensar en términos de marketing, a buscar nichos de mercado y dar a conocer la lana nacional, “para poder acceder a resultados soñados con valores, en muchos casos, por debajo de las 13 micras, que llegan a 150 dólares por kilo de lana en base limpia”. Asimismo, subrayó que “altas tasas reproductivas determinan un acelerado progreso genético y en lanas medias redundan directamente en un mejor ingreso por carne”.
Para conocer de primera mano las experiencias y aprendizajes de los consorciados que formaron parte del proyecto financiado por el Fondo de Promoción de Tecnologías Agropecuarias (FPTA) de INIA, «Crilumerino$», se invitó a dialogar a los productores Álvaro Méndez (Salto) y Fernando Notejane (Tacuarembó), junto a la técnica extensionista del SUL, Gracialda Ferreira, y al técnico del Instituto Plan Agropecuario, Emilio Duarte. En conjunto, destacaron la mirada holística del sistema y la necesidad de seguir formándose.
“NO HAY RAZÓN PARA QUE LA LANA URUGUAYA NO PUEDA RESULTAR ATRACTIVA”.
Sobre el cierre de la actividad, Crilu convocó a Andrew Woods, experto del Independent Commodity Services (ICS), una empresa australiana especializada en análisis del mercado lanero. Consultado por los factores de calidad que más influyen en lograr precios premium en el mercado australiano, Woods apuntó que, en lanas de menos de 13 micras, “el estilo y la resistencia de la mecha juegan un papel más importante en la determinación del precio”. Sin embargo, “en las categorías de 14 a 16 micras, cuanto más gruesa es la fibra dentro de ese rango, menor es la variación de precio asociada a las distintas cualidades de la lana”.
Sobre si ve oportunidades para las lanas superfinas y ultrafinas de Uruguay en los mercados libres de mulesing, RWS y de lana regenerativa, Woods señaló que “no hay razón para que la lana uruguaya no pueda resultar atractiva para la cadena de suministro, siempre que se mantenga la calidad de la lana, así como la calidad y consistencia en la preparación/presentación”.
Como broche de la actividad, se entregaron reconocimientos a los productores consorciados por su participación y aportes al Crilu; y se firmó una carta de intención entre INIA, Crilu, SUL e INAC para favorecer la investigación, la transferencia y el desarrollo de la producción de lanas y carne ovina de alto valor en los sistemas ganaderos de Uruguay.
En evento convocado por IICA y Relaser, más de 150 actores de la región analizaron cómo la digitalización de la extensión rural puede mejorar la productividad y resiliencia de la agricultura familiar.
Montevideo | Todo El Campo | Expertos coincidieron en que la transformación digital es una herramienta clave para ampliar el acceso al conocimiento, modernizar los servicios de asistencia técnica y promover modelos de desarrollo rural más equitativos, sostenibles y resilientes.
En un espacio de diálogo y construcción colectiva, expertos de América Latina y el Caribe (ALC) analizaron las oportunidades, retos y experiencias vinculadas con la digitalización de la asistencia técnica para la agricultura familiar, y destacaron su potencial para fortalecer capacidades locales, impulsar la innovación agrícola y conectar a los productores con los mercados.
El evento, denominado Digitalización de la asistencia técnica para la articulación de la agricultura familiar con cadenas de valor, fue organizado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y la Red Latinoamericana de Extensión Rural (Relaser).
Convocó a más de 150 participantes y se dio en el marco de la iniciativa Valor en origen y vinculación sostenible de la agricultura familiar a mercados dinámicos, una serie de encuentros virtuales que lidera el IICA para promover un agro más competitivo e impulsar su transformación digital y su integración con las cadenas de valor agroalimentarias.
En el diálogo, los expertos coincidieron en que la transformación digital es una herramienta clave para ampliar el acceso al conocimiento, modernizar los servicios de asistencia técnica y promover modelos de desarrollo rural más equitativos, sostenibles y resilientes.
La apertura estuvo a cargo del gerente del Programa de Desarrollo Territorial y Agricultura Familiar de IICA, Mario León; el gerente del Programa de Digitalización Agroalimentaria del Instituto, Federico Bert; y la especialista técnica Fátima Almada.
León resaltó que la digitalización es hoy un aliado imprescindible para conectar a los prestadores de asistencia técnica con los productores familiares, e indicó que las herramientas tecnológicas como sensores, apps, plataformas en la nube, trazabilidad digital, entre otras, permiten decisiones basadas en datos, mejoran la productividad, reducen costos y fortalecen las cadenas de valor.
“Las herramientas digitales dejaron de ser un lujo para convertirse en aliadas imprescindibles. La digitalización es el medio para democratizar el acceso a estos servicios, al mercado y a la acción. Hay que hacer lo posible para que llegue al campo, proveer conocimiento, acompañamiento 24/7 y resolver problemáticas de productores y comunidades rurales al instante”, complementó.
Bert señaló que “la asistencia técnica y la extensión rural son los procesos que más pueden transformarse” y verse impactados positivamente con la incorporación de las tecnologías digitales.
“La asistencia técnica tradicionalmente se basó en métodos analógicos muy apoyados y efectivos, pero con algunas limitantes. Según censos agropecuarios de distintos países, solo un 20 o 30% de los agricultores termina recibiendo efectivamente a asistencia técnica, y las tecnologías digitales están revolucionando este ámbito, permitiendo procesos más inclusivos, con mayor alcance y eficiencia en la interacción entre agricultores y técnicos”, acotó.
EXPERIENCIAS EXITOSAS.
Durante el encuentro se presentaron tres experiencias exitosas de asistencia técnica empleadas en Colombia, El Salvador y Argentina.
Óscar Hincapié, investigador de Fomento Agrícola de la Compañía Nacional de Chocolates del Grupo Nutresa, en Colombia, presentó el programa Mundo Cacao, una aplicación móvil que les ha permitido digitalizar la asistencia técnica para los cacaocultores.
Junto con plataformas como WhatsApp, YouTube y material técnico descargable, la iniciativa facilita la capacitación, la comunicación bidireccional y el acceso a información clave para fortalecer la productividad y sostenibilidad de las más de 65.000 familias cacaoteras de este país.
“Con Mundo Cacao logramos que los productores tengan acceso directo a información, capacitación y consultas con expertos, utilizando herramientas digitales que facilitan la asistencia técnica y fortalecen toda la cadena de valor del cacao”, explicó Hincapié.
Por su lado Jaime Tobar, director de agricultura en la Gestión de Entidades de Microfinanzas y no Reguladas de Catholic Relief Services (CRS), en El Salvador, ahondó en la herramienta Agua y suelo para la agricultura (ASA virtual), desarrollada en conjunto con el Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (Centa) en favor de productores de café.
La iniciativa consiste en el fortalecimiento de capacidades de extensionistas virtuales, responsables de irradiar los conocimientos aprendidos a otros productores en los territorios, una herramienta que integra recursos digitales para reforzar, acelerar y mejorar la calidad del soporte técnico brindado a través de extensión comunitaria existente.
“Trabajamos un mapeo digital de propiedades de suelo que permite a los productores y sus acompañantes técnicos identificar el mejor plan de manejo de la producción, al determinar cómo se encuentra la fertilidad del suelo para pensar en la nutrición de la planta y prácticas para solventar problemas productivos, y también en un enfoque de cosecha azul de restauración de cuencas hidrográficas a través de la agricultura regenerativa”, comentó Tobar.
En tanto, Ramiro Carretero, CEO de Agroconsultas de Argentina, compartió la plataforma digital creada en 2011 que conecta a productores con más de 250 expertos, ofrece capacitaciones, una biblioteca de 2 000 documentos técnicos y un chat con inteligencia artificial que responde en tiempo real, el cual beneficia a más de 300 000 usuarios al año. “La asistencia técnica digital nos permite llegar a más agricultores, ponerlos en contacto con los mejores especialistas y brindar respuestas precisas en tiempo real, algo impensado con los métodos tradicionales”, concluyó Carretero.
La genética es importante pero no hay que olvidarse de la nutrición ni del ambiente que son herramientas para mejorar la producción.
Montevideo | Todo El Campo | El viernes 29 de agosto se realizó en el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) Tacuarembó la jornada “Celebrar, conectar y proyectar” del Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas del Uruguay (Crilu), con la exposición de destacados expositores.
Finalizado el evento el programa Diario Rural (CX4 Rural) dialogó brevemente con el presidente de Crilu, Dr. Juan Carlos Tafernaberry; la Dra. Gracialda Ferreira, técnica de INIA; Ing. Agr. Ignacio De Barbieri (INIA); Ing. Agr. Juan Manuel Soares de Lima (INIA); y la Dra. Zully Ramos (INIA), quienes comentaron la actividad.
Tafernaberry dijo que Crilu cumplió con la fase uno que llevó 10 años y ahora está transitando la fase dos, además de validar el proyecto Merino fino de 1998, por lo que son 27 años de trabajo.
Ferreira fue la expositora de la charla titulada De productor a productos: experiencia de FPTA Crilumenorno$, dijo que la genética del Crilu llega a los productores comerciales a través de las cabañas, y que siempre se está trabajando en el manejo de paquetes tecnológicos para aplicar en ovejas de lana fina y superfina, atendiendo que son animales que requieren otro tipo de cuidado.
La genética es importante pero no hay que olvidarse de la nutrición ni del ambiente que son herramientas para mejorar la producción, subrayó.
Esa producción no tiene por qué ser un dolor de cabeza y hay maneras de facilitar el manejo ovino; eso se puede se puede hacer, enfatizó, y aseguró que hay muchas alternativas de trabajo.
De Barbieri, cuya charla fue sobre el Desempeño productivo de los animales del Núcleo Merino Ultrafino luego de 12 años de selección, dijo que se realizó una evaluación de la majada surgiendo datos relevantes como el “incremento del peso del vellón en borregos y ovejas; disminución en el diámetro de la fibra con lanas por debajo de 15,5 e incluso de 15, sin que se dieran cambios en la reproducción que se mantuvieron, y hasta hubo una mejora en la supervivencia de los corderos y peso al nacer. Sí hubo un descenso en la condición corporal de las ovejas” lo que marca un llamado de atención y es un tema para trabajar.
Soares de Lima expuso sobre Un futuro más rentable: lanas Merino de alta calidad en Uruguay, y explicó las curvas de precios de las lanas finas en Uruguay y en comparación con Australia como mercado de referencia, con el fin de entender las tendencias y qué se podría esperar de la reducción del diámetro.
Ramos fue otra de las investigadoras que expusieron en la jornada. Su presentación se denominó Desde los genes hasta la producción: aportes del Núcelo Merino Ultrafino de Glencoe. Dijo que los temas que se trataron fueron todos “pensando en la objeta que queremos”, con atención en “la genética, la que tenemos hoy y la que queremos tener”.
Foto INIA en X
#AHORA Comenzó la actividad “Celebrar, conectar y proyectar: @CRILU_uy" en INIA Tacuarembó. Recibimos a autoridades, productores, técnicos y referentes del sector ovino nacional para reconocer la trayectoria CRILU, compartir avances técnicos y proyectar los desafíos futuros 🐑🇺🇾 pic.twitter.com/QCQwsYuWvy