El SUL destacó la importancia de homenajear y reconocer la producción ovina.
Salto | Todo El Campo | El viernes 12 de julio se realizó en la intersección de las rutas 3 y 31, un homenaje a la producción ovina.
En ese mismo punto se encuentra el monumento a la producción ovina, obra que fuera instalada en el lugar hace 20 años,
El homenaje fue un trabajo dirigido por Juan Manuel Bartaburu, que contó con aportes de varias instituciones, así como también de productores para lograr dicha obra.
Fue una instancia propicia para “ofrecerle al Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y a otras instituciones rurales, que se apropien de dicha escultura, velando por su integridad” dijo el su impulsor.
Bartaburu recordó que hace 20 año, en la inauguración, estuvieron presentes el entonces presidente del SUL, Alejandro Tedesco, el intendente salteño del momento, Eduardo Malaquina, cabañeros y público en general. En esta oportunidad también estuvieron presentes varios productores y cabañeros, funcionarios del Ministerio del Interior. La crónica del diario Cambio señala que lamentablemente hubo muy pocos representantes del sector político.
El impulsor de la obra, y del encuentro del viernes 12 de julio, dijo que la reunión “al igual que hace 20 años, es para recordar y reforzar esa promoción, como fue en aquel entonces muy reconocida por todos”.
En representación del SUL estuvieron presentes el vicepresidente Dr. Eduardo Texeira, el coordinador general Cr. Aldo Yiansen, y técnicos de la zona. El presidente de la institución se disculpó por la ausencia, debido a problemas de salud.
Aldo Yiansen resaltó la importancia de este homenaje a la producción ovina y el trabajo de Juan Manuel Bartaburu, quién ideo y llevó adelante esta idea. Destacó la importancia del rubro para el departamento, a sabiendas que la última declaración de Dicose vigente, coloca a Salto como el departamento más ovejero del país.
“Este homenaje se alinea claramente con lo que es la misión del SUL, que es promover el rubro, fortalecerlo”, subrayó, agradeció el ofrecimiento realizado por Bartaburu y aseguró que él mismo hará el planteo ante la Directiva del SUL.
Información en base a diario Cambio. Foto de portada de diario Cambio. Foto interior de Actualidad Agropecuaria.
Menor faena y aumento de valores para los novillos, las vacas y vaquillonas.
Montevideo | Todo El Campo | El mercado del ganando vacuno continúa firme, dijo la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG) en la reunión del lunes 8 de julio sobre la semana del 1° al 6 de julio (semana 27).
En ganado gordo, para novillos, vacas y vaquillonas, los valores ajustaron al alza.
El comentario para los vacunos indicó que hubo “reducción de faena y una escasa oferta” mientras “el mercado continúa reflejando firmeza en todas las categorías”.
Novillos gordos, de exportación, especiales, en pie, US$ 2,13 (+3 centavos); a la carne, US$ 3,89 (+1 centavo).
Vaca gorda especial en pie, US$ 1,75 (+3 centavos); a la carne, US$ 3,65 (+6 centavos).
Vaquillona gorda especial, en pie, US$ 2,08 (+1centavo); a la carne, US$ 3,79 (+4 centavos).
Los valores promedios quedaron de la siguiente forma: el novillo gordo en pie US$ 2,03 (+1 centavo); a la carne US$ 3,82 (+3 centavos).
La vaca gorda, en pie, US$ 1,66 (+3 centavos); a la carne, US$ 3,57 (++ centavos).
Vaquillona gorda, en pie, US$ 2,07 (+2 centavos); a la carne, US$ 3,75 (+5 centavos).
OVINOS.
El comentario para los ovinos: “Con muy escasa oferta, mercado firme”.
Los precios se mantuvieron sin cambios en todas las categorías a excepción del borrego que subió 4 centavos a US$ 3,72.
El cordero, US$ 3,78; el capón, US$ 2,98; y la oveja, US$ 2,93, todos mantuvieron sus valores incambiados.
REPOSICIÓN.
La ACG comentó respecto a la reposición: “Demanda que actúa selectivamente en calidad y categorías. Mercado estable”.
El ternero bajó a US$ 2,52 (-2 centavos).
La ternera y la vaca de invernada subieron: la ternera a US$ 2,07 (+1 centavo), mientras que la vaca de invernada saltó a US$ 1,45 (+2 centavos).
FAENA.
En la semana se faenaron 34.996 vacunos y 7.707 ovinos, lo que significó una importante caída en ambas especies.
La faena de vacunos fue de 34.996, toral 6.205 menos a la semana anterior. Del total 34.996 discriminado por categoría resulta: 17.862 fueron novillos (51%); 11.488 vacas (32,8%); 4.948 vaquillonas (14,1%); 120 terneras (0,3%); y 578 toros (1,7%).
Los ovinos faenados fueron 7.707, total que muestra un descenso de 1.292 cabezas en comparación con la semana anterior. De ese total, 2.351 (31%) fueron corderos; los borregos 635 (8%); los capones 743 (10%); las ovejas 3.789 (49%); y los carneros 189 (2%).
La UTU estará presente con un ejemplar de la raza Hampshire Down de la escuela de Montes.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | La escuela agraria de Montes logrará este año un hecho histórico, al participar por primera vez en la Expo Rural Argentina que se realizará del 18 al 28 de julio.
Se trata de la 136ª edición de la Exposición Rural, el evento agroindustrial más representativo y tradicional de Argentina, que se desarrolla en el barrio Palermo de Buenos Aires, organizado por la Sociedad Rural Argentina.
La UTU estará presente con un ejemplar de la raza Hampshire Down de la escuela de Montes, con lo cual se competirá con las mejores cabañas que expondrán en dicha exposición.
El animal elegido para participar es Agraria Serena, una cordera que nació y fue criada en la escuela agraria, cuya línea de pedigrí es de la propia escuela, puesto que la madre también es nacida en la institución, informó UTU.
Está a cargo del cabañero Gonzalo Biscazo, quien desempeña esa tarea desde hace doce años, cuidando y seleccionando los diferentes ejemplares para las distintas competencias.
Agraria Serena tiene nueve meses y lleva una dieta balanceada desde su nacimiento, que consiste en raciones, fibras (fardos de alfalfa) y pastoreo con plantío de avena sembrada en la escuela.
El próximo martes 16 el animal viajará a Buenos Aires a cargo del docente Jonathan Suárez. El cabañero Gonzalo Biscazo estará preparando el ejemplar de UTU a partir del 21, y el 22 viajarán para presenciar el certamen y la jura, que será el 23, dos egresados y dos estudiantes de la escuela. Biscazo dijo que sin dudas, será “un desafío grande”, inédito, para la escuela y para sus integrantes.
María José Scabino: “Era mal llamado ‘perro ovejero’, pero estamos mostrando que el perro de trabajo puede ser con ovinos como con vacunos”.
Trinidad, Flores | Todo El Campo | Uno de los cambios que se está dando en el campo uruguayo es la cada vez más frecuente presencia de perros de trabajo, lo que significa que se ha asumido conciencia y se crece en conocimiento sobre todo lo que un animal puede dar al servicio de la producción.
María José Scabino es instructora de perros y está ofreciendo cursos con Border Collie, con muy buena participación de productores y el replique de la iniciativa en varias zonas del país, con la novedad que los perros trabajan con ovinos -como todos estamos acostumbrados a ver-, pero también vacunos.
La profesional contó que su vínculo con los perros se inició hace muchos años cuando empezó a entrenarlos, pero su sueño siempre fue poseer un criadero, “y dentro de ese objetivo estaba algo que ahora se está dando: el poder ver buenos perros de trabajo en diferentes rincones del país, verdaderos Border Collie. De a poquito se fue dando”, agregó.
Ya lleva “varios años criando, y ahora llegó el momento de compartir conocimientos adquiridos”, algo que siempre hizo con cursos pero de manera “muy salteada”. Sin embargo, ahora se da esa posibilidad, habiendo realizado ya tres cursos, y el próximo mes será en Florida.
“LA GENÉTICA, QUE ES COMO LA MATERIA PRIMA”.
“El Border Collie es una herramienta de trabajo, cada vez se necesita más” y en el futuro “se va a necesitar más”, aseguró.
Scabino siempre supo que había interés pero la sorprendió que fuera tanto el atractivo que generan. Los cupos para los cursos se completan rápidamente, y deben ser limitados para que cada participante puede trabajar cada perro.
Respecto al desempeño dijo que “antes se dudaba” si el perro trabajaba solo con ovejas o podía hacerlo también con vacunos. “Era mal llamado ‘perro ovejero’ -recordó-, pero estamos mostrando que el perro detrabajo puede ser con ovinos como con vacunos. Tiene la genética para eso”.
Sobre las características de los perros aptos para esa tarea, dijo que deben ser “seguros de sí mismo y fuertes, que no es lo mismo que perros agresivos”, y de ahí la importancia “de la genética, que es como la materia prima”, porque “se puede enseñar perros cruza o sin la mejor genética para el trabajo, pero nunca será lo mismo que uno que es seleccionado por varias generaciones con ese fin”.
Los primeros ejercicios de preparación se hacen desde temprano, pero el momento para iniciarlo es relativo: “Hay cachorros que con 60 días, otros 4 meses o cerca del año muestran interés, y eso no quiere decir que sea mejor o peor, pero puede empezar a hacer ejercicios desde el momento que despierta el instinto”.
“El entrenamiento va a empezar cuando el perro esté maduro mental y físicamente”, subrayó.
INTERESADOS.
Quienes estén interesados en el tema pueden comunicarse al celular 091.972.811.
Foto: María José Scabino | Facebook.
AUDIO COMPLETO.
Entrevista realizada por el periodista Horacio Oyhenard para su habitual informe en el programa Diario Rural (CX4 Rural).
Según los expertos, la preferencia de los consumidores hacia lanas finas (de menos de 24 micras), constituyen cambios estructurales y no coyunturales.
Ing.Agr. Jose Francisco Ramos* | Todo El Campo | En este 2024, la gira anual de la Sociedad de Criadores de Merino Australiano del Uruguay se realizó en el sur del departamento de Tacuarembó, entre los días de 16 y 17 de mayo.
La novedad, en el primer día de la gira, pasó por la visita a un establecimiento históricamente vinculado a la cría de la raza Romney Marsh, que en los últimos años ha utilizado la raza Merino Australiano como herramienta para reducir rápidamente el diámetro promedio de su lote de lana. Estancia Larraechea, de Enrique Larraechea García, es un establecimiento tradicional de ganadería mixta, con predominancia de campo natural sobre suelos mayoritariamente de Basalto profundo, en la zona de Cardozo Grande, 19 km al este de Peralta (Tacuarembó).
En vacunos se hace ciclo completo, utilizando la raza Hereford, con venta del 60% de los terneros al destete y entorando anualmente aproximadamente 1.000 vacas. En ovinos se hace cría con venta de corderos mamones con 3 – 4 meses de edad, sobre la base de una muy buena majada Romney Marsh que desde 2019 se viene cruzando en esquema de absorción con Poll Merino Australiano. Anualmente se encarneran aproximadamente entre 3.700 y 4.000 ovejas.
Jacinto Larraechea narró cómo fue la decisión de incorporar Merino Australiano en su operación comercial. Con la certeza y el conocimiento de las dificultades para colocar, y sobre todo, obtener precios satisfactorios para su lote de lana Romney Marsh, en la familia hubo coincidencia en señalar la necesidad de tomar alguna decisión drástica para mejorar el aporte del rubro ovino por concepto lana, considerando que no había voluntad de explorar el camino de la carne ovina y de alguna manera compensar los menores ingresos por lana. Desde 2019, además de realizar inseminación con padres de alto nivel genético dentro del Merino Australiano y de la compra de borregos para el repaso, en los últimos años se han adquirido hembras Merino para acelerar el proceso de formación de una majada pura. Los resultados en términos de reducción del diámetro promedio del lote de lana han sido sorprendentes y muy satisfactorios. De una majada Romney Marsh, que registraba en promedio 38,5 micras para los adultos y 31,5 para los borregos, se pasó a registros promedio en los animales media sangre Poll Merino por Romney Marsh, de 27,0 micras para los adultos y 23,0 micras en los borregos. En la selección de reproductores Poll Merino se han buscado y priorizado animales destacados por tamaño, conformación y peso de vellón.
El punto de partida de la familia Larraechea constituye uno de esos casos, donde el productor ovejero no está dispuesto a hacer grandes intervenciones para potenciar señalada y peso de venta, léase flushing para promover gestaciones múltiples, instalación de abrigos de parición o parideras para asegurar buenas sobrevivencias de corderos, instalación de pasturas sembradas para asegurar buenas ganancias u otras tecnologías asociadas a la producción de carne ovina. Esto podría ser una opción dentro del Romney Marsh u otras razas productoras de lanas medias y gruesas, pero en la lógica de producción de Estancia Larraechea interesa que la lana tenga un buen valor. La producción de lana requiere mucho menor grado de intervención que la producción de carne ovina. Para ilustrar la pertinencia que a su juicio tuvo realizar un cambio de esta naturaleza, Jacinto Larraechea compartió información real de la venta en estos últimos años de 22.000 kg de lana Romney que generó ingresos por US$ 24.000 y lo comparó con la venta de 8.000 kg de lana cruza Merino que generó ingresos por US$ 38.000.
Por otra parte, Larraechea también señaló los cambios que ha supuesto en el manejo y atención de la majada el cambio de raza, pasando de animales de reconocida rusticidad y hábito relativamente poco gregario como los Romney a animales que precisan mayor atención y que son en general más sensibles a parásitos gastrointestinales y/o afecciones podales como los Merino. En este sentido, de identificar cambios y posibles desafíos entre el sistema Romney Marsh y la nueva realidad con la incorporación masiva del Merino Australiano, Larraechea coincidió con los productores y técnicos presentes en señalar que quizás en el futuro sea más difícil alcanzar pesos de venta satisfactorios en los corderos mamones. Además, si los corderos se mantuvieran en el campo, por ejemplo, y como mínimo hasta el año de edad, se les cosecharía su vellón más fino y esto también contribuiría con la reducción del promedio del lote de lana total. Luego de la presentación en el galpón se revisaron animales de diferentes categorías y con distintos grados de absorción (ovejas 1/2 sangre Merino, 3/4 sangre Merino, Merino puras y Romney puras).
En la actualidad, no puede haber dos opiniones. En esquemas de cría, con venta de cordero pesado y razas maternales de lanas medias y gruesas, la señalada, el peso y precio de venta de los animales son los principales determinantes del ingreso bruto del rubro ovino. Sin embargo, desde una perspectiva cultural y económica la contribución de la lana es aún importante y es de interés para los productores valorizar esa fuente de ingreso.
Desde la zafra 2019/2020, las referencias de precios para lanas medias y gruesas han sido particularmente bajas. Según los expertos, la preferencia de los consumidores hacia lanas finas (de menos de 24 micras), constituyen cambios estructurales y no coyunturales. En la salida de la pandemia de Covid-19, es evidente que la recuperación de la demanda y los precios de lanas finas y superfinas ha tenido un escenario mucho más favorable que para las lanas medias y gruesas.
Aumentar la señalada y el peso de venta de los corderos es un objetivo que puede lograrse de un año a otro. Sin embargo, el trabajo, esfuerzo y dedicación para lograr altas señaladas y buenos pesos de venta de los corderos debe recrearse todos los años. En un marco general donde con frecuencia no hay voluntad de intervenir decididamente para mejorar de forma sostenida y continuada los indicadores reproductivos y de crecimiento de los corderos, la producción de lana más fina puede tener impactos positivos y suele ser una opción preferida por los productores uruguayos, en particular en la zona de mayor concentración ovina del país. Las estrategias orientadas a aumentar el valor del producto lana pueden tener un impacto positivo en el mediano y largo plazo, aunque son menos exigentes en cuanto a intervenciones, esfuerzo y trabajo. Las señales del mercado lanero son claras, contundentes e inequívocas. Si se pretende obtener buenos ingresos por concepto lana, en sistemas productores de lanas medias y medias/gruesas afinar es una urgencia. Técnicamente, las alternativas genéticas son selección dentro de una raza o cruzamientos. Las preguntas a responder y que pueden orientar la decisión son: ¿cuál es el punto de partida?, ¿a qué diámetro se quiere llegar? y ¿a qué velocidad?
La productividad de una majada puede aumentarse mediante la mejora del ambiente en que se crían y mantienen los animales, y por la mejora del recurso genético que se esté utilizando. El ambiente incluye la atención a aspectos de manejo, alimentación y sanidad. La mejora del recurso genético que se esté utilizando puede conseguirse a través de la selección dentro de una raza (o variedad dentro de una raza), y mediante cruzamientos entre éstas. A diferencia de la mejora por selección, la mejora por cruzamientos no es permanente, hay que recrearla cada generación (las razas compuestas, también llamadas sintéticas, son un intento de perpetuar los beneficios de cruzar).
En el último tiempo, como ha sido el caso de la familia Larraechea, muchos productores utilizan y han utilizado los cruzamientos como estrategia (por ejemplo, con Merino Australiano o preferentemente Poll Merino) para iniciar, continuar o acelerar el proceso de afinamiento de su lote de lana. Esta alternativa luce sensata y lógica, sobre todo si se pretende alcanzar micronajes o velocidades de reducción del diámetro incompatibles con el progreso genético lograble a través de la selección dentro de una raza.
• Los cruzamientos explotan diferencias raciales, complementariedad y heterosis produciendo cambios rápidos en características del producto (en este caso diámetro) pero también habrá cierto compromiso en algunas características (como peso de vellón y/o rusticidad, entre otras), pérdida de uniformidad y eventuales cambios en el manejo. En cruzamientos para afinamiento de lotes de lana se utilizan principalmente diferencias raciales.
• El balance entre ventajas y desventajas del cruzamiento debe ser cuidadosamente analizado. Al incursionar en cruzamientos para mejorar características laneras, la cuestión es definir bien la estrategia a futuro. En algunos casos el cruzamiento puede conducir a la absorción de una raza por otra, o al establecimiento de un sistema de cruzamientos.
• Debe considerarse que el cambio del diámetro de una majada con 4 – 5 categorías de edades en las ovejas de cría no es un proceso que ocurra rápidamente ni se generan las respuestas esperadas de inmediato.
• Selección y cruzamientos no son antagónicos. Con animales de destacado mérito genético para la característica en cuestión, en la raza con la que se realiza el cruzamiento, los resultados mejoran.
• La magnitud del impacto del cruzamiento en el afinamiento de un lote de lana, dependerá fundamentalmente de las diferencias raciales entre las razas involucradas, de la raza utilizada para propiciar el afinamiento, del mérito genético de los animales utilizados, de los registros reproductivos, de la estructura de edades de la majada, del porcentaje de reposición, entre otros múltiples factores. Sin embargo, este impacto puede representar entre 3 – 6 veces la respuesta que, en promedio, se puede obtener por selección dentro de una raza, a nivel comercial, para reducción del diámetro. La visita a Estancia Larraechea resultó en una excelente instancia para reflexionar respecto a los cruzamientos para producción de lana más fina y a este uso que está teniendo la raza Merino Australiano en el contexto de profundos cambios en los sistemas de producción ovina nacional. Que la Sociedad de Criadores de Merino Australiano del Uruguay haya destinado tiempo de su gira anual a visitar un establecimiento comercial, que usa la raza en esquema de cruzamientos, es un hecho valioso e inteligente. Al final del día, las razas son herramientas para los sistemas de producción y es buena cosa que las sociedades de criadores así lo interpreten.
(*) El Ing. Agr. José Francisco Ramos, autor del artículo, es técnico del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL).
La mejora de la competitividad del rubro ovino ha sido siempre abordada desde una mirada integral, atendiendo la producción de lana, pero sin desatender la producción de carne ovina u otros aspectos importantes como la adaptación al ambiente.
Ing. Agr. José Francisco Ramos* | Todo El Campo | Los días 13 y 14 de mayo se realizó una nueva edición de la gira anual de la Sociedad de Criadores de Merilín en la que se visitaron dos establecimientos: por un lado, Los Paraísos de Daniel Luzardo, en el este del departamento de Salto, y, por otro lado, La Bicoca de Suc. Néstor Da Silveira, en el este del departamento de Paysandú.
Los Paraísos es un establecimiento ganadero típico de la zona de Sopas (Salto), con predominancia de suelos superficiales de Basalto y 100% campo natural. En ovinos, se utiliza la raza Merilín desde la década del 80, anualmente se encarneran aproximadamente 0,5 oveja por ha y se venden corderos pesados precoces (7 meses de edad) que se engordan al pie de sus madres sobre campo natural y ovejas de descarte. La señalada en los últimos años se ubica en el eje del 100% y el diámetro promedio del lote de lana se ubicó en 25,3 micras en la zafra 2023. El establecimiento encarnera corderas con 7 – 8 meses de edad, compañeras de los corderos que se embarcan, con resultados dispares dependiendo del peso que alcancen al momento del servicio. Los corderos, que se venden en febrero – marzo, se esquilan sin acondicionamiento y la majada de cría se esquila con acondicionamiento grifa verde. Como es habitual en sistemas de cría con producción de lanas medias, con los precios obtenidos en los últimos años por carne ovina y lana, la mayor proporción de los ingresos proviene de la carne ovina. Con los valores obtenidos en el ejercicio 2023/2024, de US$ 3,46 para los corderos vendidos en marzo de 2024 y US$ 2,50 (90/10) para la lana, el aporte relativo en los ingresos del rubro ovino fue 72:28 para carne ovina y lana, respectivamente.
La Bicoca es un establecimiento con una larga historia en la cría de la raza Merilín, también ubicado en una región de ganadería extensiva, típica del norte del país, en el límite entre Paysandú y Tacuarembó, en la zona de Tambores. El campo natural ocupa la totalidad del área del predio. En los últimos años la majada de cría alcanza 1.600 animales entre ovejas y borregas encarneradas, mientras que la carga ovina apenas supera el registro de 1 ovino total por ha. Actualmente en los ovinos se explota un sistema de cría con venta de corderos mamones, pesados precoces y/o pesados y producción de lanas medias – finas con acondicionamiento grifa verde. La señalada promedio se ubica en el eje del 80% y el diámetro promedio del lote de lana registró 23,6 micras en la zafra 2023. En los últimos años, el establecimiento ha explorado distintos esquemas de venta de corderos, desde la venta al destete como cordero mamón, pasando por la venta de corderos pesados precoces utilizando el confinamiento como estrategia para el engorde, hasta la venta del cordero pesado tradicional. Respecto a las diferentes estructuras de majada y momento de venta de los corderos, del análisis de los resultados presentados y de algunas simulaciones presentadas surge que:
– Si la diferencia de peso entre producir corderos precoces o pesados es mayor a 6 kg, el mejor negocio es producir corderos pesados.
– Si el proceso de engorde del cordero pesado precoz es bueno y se obtienen corderos en torno a 40 kg, la producción de corderos pesados precoces es el mejor negocio por unidad ganadera ovina. Esta alternativa implicaría que se pueden encarnerar más ovejas y mantener una carga similar, con mejor resultado económico.
Por otra parte, La Bicoca produce aproximadamente 7 kg de lana total por ha de pastoreo ovino, por lo que la valorización del lote de lana a través del afinamiento, aparece como una alternativa muy sensata y atractiva.
Además de la visita a los establecimientos e inspección de animales, hubo charlas de parte de técnicos del SUL. Sergio Fierro abordó los desafíos sanitarios en un año lluvioso y Ana Guillenea disertó respecto a la importancia de elegir carneros genéticamente superiores.
Como es habitual la gira contó con la presencia de cabañeros de la raza, productores comerciales de la zona y estudiantes de escuelas agrarias. Estamos en un año complejo para el rubro ovino y generar convocatorias numerosas es un gran desafío.
La mejora de la competitividad del rubro ovino ha sido siempre abordada desde una mirada integral, atendiendo la producción de lana, pero sin desatender la producción de carne ovina u otros aspectos importantes como la adaptación al ambiente. Sin embargo, desde una perspectiva cultural y económica la contribución de la lana es aún importante y es de interés para los productores valorizar esa fuente de ingreso
En el escenario actual y desde hace ya algunos años, la mayor proporción del ingreso del rubro ovino en sistemas que producen lanas medias – finas y venden corderos pesados, proviene de la carne ovina. Explorar el camino de la carne ovina implica ir por mayores niveles de señalada y pesos de venta. Esto requiere, en general, mayores niveles de intervención y mejoras en el ambiente en que se crían los animales. Las respuestas pueden darse en el corto plazo, pero los esfuerzos deben recrearse todos los años. Por otra parte, la producción de lana más fina constituye una urgencia para sistemas donde hay expectativas de mejores ingresos por concepto lana y no hay voluntad de apostar decididamente por el camino de la carne ovina. Para aquellos sistemas de producción, que han sido conocidos históricamente como “doble propósito”, hoy el mercado, como se anunció desde hace ya muchos años, les pide lana más fina. Las mejoras por selección dentro de una raza, aunque lentas, pueden ser espectaculares cuando se acumulan en el tiempo y se analizan a nivel de población, pero dependen de la variabilidad genética existente. En este caso, Merilín, siendo una raza creada en Uruguay, tiene la dificultad de encontrar fuentes de variación para mejorar y potenciar el proceso de selección genética. A través de las evaluaciones genéticas poblacionales pueden identificarse animales destacados en cuanto a mérito genético para reducción del diámetro, pero si éstos no son usados de forma masiva tal que generen un impacto y lo que es más importante si esa mejora no llega al productor comercial, habrá productores que utilizarán otras opciones genéticas que resulten más eficaces para lograr los objetivos que se plantean. Las razas son herramientas para los sistemas de producción y los productores. Una vez que los productores definen cuál es su esquema productivo y cómo lo estructuran, además de los gustos y preferencias, luego eligen qué recurso genético (sea en forma pura o en cruzamientos) se adapta a las demandas de su sistema de producción. Una correcta elección de la raza o variedad a usar, es decir que se corresponda con las demandas del sistema de producción, puede equivaler a varias generaciones de selección. La oferta de razas a nivel nacional e internacional es muy variada y es natural que haya competencia entre ellas.
Hace casi 100 años, en 1925, en la conferencia pronunciada en el IX Congreso Rural celebrado en Melo sobre el tema “Especies Ovinas” analizando la problemática ovina, las diferentes razas existentes, su adaptabilidad al medio e interpretando las necesidades del país, el Dr. José María Elorza afirmaba: “Creo que se debe ir a la fijación, aunque no resultase más que relativa, de un tipo medio de selección practicada entre mestizos; debemos tratar de crear el ovino uruguayo, dentro de un tipo medio entre las razas para carne y las de lanas finas”.
En 2024, cabe preguntarse, ¿el tipo medio entre las razas para carne y las de lanas medias requiere ajustes?, ¿cuáles son esos ajustes?, ¿qué posibilidades hay de adecuar el Merilín a las urgencias de los tiempos que corren? En términos generales, hoy los sistemas de producción en Uruguay con enfoque “doble propósito” precisan una raza que produzca lana más fina y de mayor calidad (considerando, además del diámetro, por ejemplo, rendimiento al lavado y color), que sea de fácil cuidado, que tenga destacado desempeño reproductivo y adecuados pesos de venta de los animales.
Algunos cabañeros de Merilín perciben la urgencia de los productores comerciales que demandan sus reproductores por contar con genética productora de lana más fina y de mayor calidad, otros consideran que la raza ha hecho suficientes progresos genéticos como para mantenerse vigente como una alternativa atractiva para los sistemas de producción ovina del país, mientras que algunos otros han buscado a través de cruzamientos generar nuevas alternativas genéticas de base Merilín, como el Merilín Plus (50% Merilín, 25% Finnish y 25% Poll Merino).
Conforme pasan los años los productores definen postura y toman decisiones. Cada zafra de reproductores es un reflejo de ello. La solución a los problemas siempre comienza con el reconocimiento de los hechos. Más allá de lo que puedan plantear técnicos e instituciones, al final del día el tomador de decisiones es el productor agropecuario que actúa sopesando múltiples factores, con un enfoque integrado e intuitivo.
(*) El Ing. Agr. José Francisco Ramos, autor del artículo, es técnico del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL).