ANII e INIA presentaron proyectos para mejorar competitividad y producción.

ANII e INIA presentaron proyectos para mejorar competitividad y producción.

Son cinco proyectos con el objetivo de potenciar la investigación y la innovación agropecuaria y agroindustrial.

Montevideo | Todo El Campo | A través del Fondo Innovagro, la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) y el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA) presentaron Conexionar Innovagro: Soluciones que Crecen y Generan Impacto.

Con el fondo se impulsa la investigación y la innovación para contribuir a un sector agropecuario y agroindustrial más fuerte, eficiente y sostenible.

El presidente de la ANII, Álvaro Brunini, remarcó la necesidad de promover la investigación para fomentar proyectos y el vínculo entre el sector académico y el productivo.

Explicó que el programa Uruguay Innova, que trabajará desde la Presidencia de la República, permitirá crear mayor sinergia entre los ministerios y las agencias públicas y privadas.

El titular del INIA, Miguel Sierra, por su parte, mencionó que esta es la tercera edición del Fondo Sectorial Innovagro y que el desafío abarca más eficiencia, diversificación, sostenibilidad ambiental, uso de nuevas tecnologías, del riego e inteligencia artificial en el contexto de cambio climático y adecuación a normas internacionales.

LOS CINCO PROYECTOS.

Riego inteligente para pasturas: optimización del rendimiento hídrico y productivo

  • Mayor productividad: Incrementa significativamente el rendimiento de materia seca.
  • Eficiencia de recursos: Reduce el consumo de agua y energía asociados al riego.
  • Sostenibilidad ambiental: Contribuye a la conservación del suelo y el agua.
  • Herramientas validadas: Ofrece recomendaciones técnicas y modelo de simulación para gestión del riego.

Vacuna contra la garrapata bovina: una solución biológica de alto valor sanitario y económico

  • Reducción de pérdidas: Disminuye el impacto económico de la garrapata en la ganadería.
  • Control sostenible: Ofrece una alternativa biológica y segura al uso intensivo de acaricidas.
  • Mejora sanitaria: Fortalece la salud del rodeo y la prevención de enfermedades transmitidas por garrapatas.
  • Acceso a mercados: Facilita el cumplimiento de normativas de residuos químicos para el ingreso a mercados más exigentes.

Monitoreo DAIS: Inteligencia hídrica para una agricultura irrigada competitiva

  • Toma de decisiones informada: Provee datos clave para una eficiente y estratégica gestión del riego.
  • Optimización de recursos: Permite un uso más racional del agua.
  • Gestión de riesgos: Ayuda a mitigar riesgos asociados a la variabilidad hídrica y la calidad del agua.
  • Desarrollo sostenible: Promueve una agricultura irrigada que equilibra productividad y cuidado ambiental.

Viticultura 4.0: Innovación en gestión hídrica sostenible y eficiente del viñedo

  • Consistencia en la calidad del producto: Asegura excelencia en las características del vino.
  • Eficiencia hídrica y energética: Optimiza el consumo de agua y los costos asociados al riego.
  • Adaptación al cambio ambiental: Sostenibilidad ante la variabilidad climática por gestionar mejor el recurso agua del viñedo.
  • Diferenciación en el mercado: Refuerza el posicionamiento de los vinos en segmentos de alta calidad.

Alperujo: De residuo a recurso para alimentación bovina

  • Solución ambiental: Reduce residuos de la industria olivícola.
  • Oportunidad económica: Crea una nueva fuente de alimento para el sector ganadero.
  • Innovación replicable: El proceso puede ser adoptado por plantas procesadoras de aceite, para impulsar sostenibilidad y economía circular.

AUDIO.

En el siguiente audio, Álvaro Brunini y Miguel Sierra se expresan en la presentación de proyectos del sector agropecuario y agroindustrial.

China rechazó el cargamento de 300.000 toneladas de soja a Argentina.

China rechazó el cargamento de 300.000 toneladas de soja a Argentina.

Esgrimiendo sospecha de fraude, China rechazó soja argentina. El país asiático dice que el origen de la oleaginosa es Estados Unidos; no han surgido pruebas que indiquen la participación del Gobierno.

Montevideo | Todo El Campo | La guerra comercial tiene muchas más aristas que la de los aranceles que un país impone a otro, intervienen otros aspectos comerciales más complejos como el que llevó a China a suspender la compra de 300.000 toneladas de soja argentina, que no sería de ese país, sino estadounidense, según los resultados de laboratorio.

Para China, el caso representa un verdadero intento de fraude corroborado luego realizar los análisis de laboratorio sobre pesticidas, isótopos y ADN del suelo, todo lo que llevó a concluir que la soja no provenía del sur sino del norte.

Analistas dicen que de ser como diche China, la maniobra se encuadra dentro de la guerra comercial que afecta al mundo entero.

Portales de todo el mundo han informado que no hay pruebas de que haya participado el Gobierno argentino en la maniobra, lo que baja un poco el nivel del conflicto, pero no deja de coloca a Argentina en una posición difícil, le resta valoración y pierde prestigio como país proveedor de alimentos, un duro golpe para un país productor y exportador de alimentos al mundo.

LOS TRES ENEMIGOS DE LA SOJA ARGENTINA.

El 17 de julio, Bichos de Campo, medio especializado en agro, publicó que la soja argentina está siendo “atacada de manera simultánea por tres enemigos”, pero no menciona las maniobras fraudulentas que observo China.

En primer lugar, como “primer enemigo”, coloca a la Unión Europea por categorizar a Argentina, junto a Brasil y Paraguay, como país de riesgo estándar o medio en el listado de naciones proveedoras de productos comprendidos en el reglamento 1115. No es el caso de EE.UU., Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Uruguay, entre otras naciones, que fueron clasificadas como de riesgo bajo. Esa clasificación expone a Argentina a mayores controles y a un menor valor del producto.

El segundo, la competencia comercial en el sudeste asiático que se intensifica como nunca antes, como consecuencia de la guerra comercial estadounidense que está causando perjuicios la posición exportadora argentina. La política exterior del presidente Donald Trump afecta directamente al 59% de los destinos actuales de harina de soja argentina, cifra que podría escalar hasta el 84% si se concretan nuevos tratados de EE.UU. con países compradores de harina de soja.

El tercer enemigo está en el frente interno y es el Estado argentino que asfixia a la cadena sojera con el impuesto a la exportación del 33,0% al poroto, algo que no sucede en ninguno de los países competidores de la Argentina.

Colonización inauguró nuevas fracciones en la colonia José Segade.

Colonización inauguró nuevas fracciones en la colonia José Segade.

El presidente del Instituto destacó su importancia como herramienta para el acceso a la tierra por parte de los pequeños productores.

Canelones | Todo El Campo | El 11 de julio se realizó el acto de inauguración de nuevas fracciones en la colonia José Segade, en el departamento de Canelones.

La actividad tuvo lugar en la Sociedad de Fomento Rural Rincón del Colorado y contó con la participación del presidente del Instituto Nacional de Colonización, Alejandro Henry, el subsecretario de Ganadería, Agricultura y Pesca, Matías Carámbula, y los directores del organismo.

Durante la jornada, Henry destacó la importancia del Instituto Nacional de Colonización como herramienta para el acceso a la tierra por parte de los pequeños productores.

Además, anunció tres líneas de acción para su gestión: incorporación de tecnología en las colonias, reactivación de líneas de crédito con el BROU y readecuación de las áreas productivas frente a las necesidades actuales de escala.

COMPROMISO CON LA LECHERÍA FAMILIAR EN FLORIDA.

Por otra parte, el martes pasado, Henry y el vicepresidente del INC, Milton Perdomo, visitaron la Sociedad de Productores de Leche de Florida, donde intercambiaron con sus directivos e integrantes.

Se recorrieron campos de recría ubicados en predios públicos del INC, actualmente asignados a la gremial lechera.

Desde Colonización se informó que esos predios forman parte de la estrategia del Instituto para apoyar a los productores familiares mediante el acceso a tierras adecuadas para la producción y el desarrollo de la actividad lechera. La oportunidad fue propicia para que el INC reafirme su compromiso con la inversión pública en tierras, con el objetivo de fortalecer al sector lechero familiar, consolidar la cadena láctea en su conjunto y avanzar en la mejora de la gestión de los predios en explotación, dice en la web de la institución.

Estudiantes de UTEC desarrollaron proyecto que reutiliza el aserrín resultante de la forestación.

Estudiantes de UTEC desarrollaron proyecto que reutiliza el aserrín resultante de la forestación.

La idea que dio origen al proyecto surgió de una inquietud en torno al destino de los residuos generados por la industria forestal, particularmente los subproductos madereros. La observación directa del entorno industrial fue clave, sobre todo por la cantidad de aserrín que se descarta como residuo.

Montevideo | Todo El Campo | La industria forestal y la economía circular se unen en un proyecto de estudiantes que recientemente obtuvieron su título de Tecnólogos en Mecatrónica en UTEC Fray Bentos.

 El proyecto fue denominado “EcoPrint 3D: impresión con pasta de madera” y consiste en el desarrollo de un nuevo material que permite reutilizar aserrín para la creación de piezas mediante un sistema de impresión 3D, adecuado y desarrollado especialmente para esta tarea.

Desarrollado por los estudiantes de Ingeniería en Mecatrónica de UTEC Fray Bentos, Emilia Rondán y Enzo Castillo, el proyecto se basa en la mezcla de aserrín -obtenido de la industria maderera- y cola vinílica principalmente. Esto permite crear un nuevo material, que, procesado a través de componentes adaptados especialmente para su impresión 3D, se convierte en piezas utilizables en el día a día, como vasos, platos o armazones para lentes. Este proceso permite que el aserrín tenga una nueva vida, en lugar de quemarse o degradarse.

Emilia y Enzo actualmente cursan el séptimo semestre de la carrera de Ingeniería. Emilia tiene 25 años, es oriunda de Cardona, Soriano, y vive desde hace seis años en Fray Bentos. Enzo tiene 29 años y también reside en esa ciudad.

La idea que dio origen al proyecto surgió de una inquietud compartida en torno al destino de los residuos generados por la industria forestal, particularmente los subproductos madereros. La observación directa del entorno industrial fue clave, sobre todo por la cantidad de aserrín que se descarta como residuo.

Esa problemática y posible aplicación a la impresión 3D, entre otras, fue relevada y proyectada por las áreas de Tecnologías para Mantenimiento (Yamilé Lara) y de Sistemas Inteligentes y Ciberfísicos (José Sasías) de la carrera, considerando los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, e incluso presentando datos detallados ante los Grupos de Investigación Estratégica (GIE) de la Universidad, el MIEM y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La propuesta de proyecto fue abordada por Emilia y Enzo, quienes agregaron más investigación al tema. A su vez, se movilizaron distintos sectores e investigadores de UTEC para ayudar a los estudiantes en las distintas fases del desarrollo: Lab-A para calibraciones y generación de primeros modelos (Mateo Olivera y Manuel García), Diseño Mecánico (Francisco Zambrano), Laboratorio de Mecánica (Darío García) para producción de piezas y Laboratorio de Mecatrónica (Roberto Dos Santos y Leonardo Eguia) para instrumentar componentes del control electrónico.

“Tomamos como ejemplo cercano la planta de UPM de Fray Bentos, comprendiendo la necesidad de aprovechar los residuos forestales y planteamos soluciones en ese sentido”, explicó Emilia. “Varios de sus procesos generan fragmentos muy pequeños de madera, que conforman el aserrín que se clasifica en distintos niveles de granularidad o refinamiento y posibilidades de uso”, agregó Enzo, quien además trabaja en UPM.

Consultados sobre el destino actual de ese material, señalaron: “Es común en las industrias agroforestales, usar los residuos leñosos para procesos de conversión de energía térmica a veces incluso generación eléctrica. En muchos casos, cuando las necesidades, distancias, volúmenes y costos lo justifican, esos residuos se compactan y trasladan.”, detalló Enzo. A pesar de ese uso, “nos motivaba la idea de reutilizarlo y aprovecharlo de otra forma más innovadora”, apuntó Emilia.

UN PROCESO DE PRUEBAS SUCESIVAS HASTA LOGRAR UNA PASTA ESTABLE

El aserrín fue el componente central del trabajo, al que luego se le sumaron distintos aditivos. La finalidad fue lograr un compuesto estable. Esto implica que los objetos no colapsen al ser impresos, que puedan soportar peso o presión sin romperse, y que además resistan condiciones de humedad.

“Probamos con otros componentes que se mezclaban con resinas y otros tipos de biopolímeros. Y la mejor opción fue realizarlo con cola vinílica” indicó Emilia. La cola vinílica resulta ser un producto de muy baja toxicidad, buena capacidad de unión y de un nivel de degradación que acompaña al de la madera. “Se genera una pasta viscosa y moldeable al inicio para poder extruirlo (dar forma al material) e imprimirlo”, agregó la estudiante.

Según explicaron, no existe actualmente en el mercado una tecnología igual a la que desarrollaron. Si bien hay materiales comerciales para impresión 3D que incluyen madera, lo hacen en porcentajes bajos. “La idea es que tenga un mayor porcentaje de aserrín y menos de los otros componentes como la cola vinílica. En la mayoría de los compuestos que encontramos en el mercado, como el MDF, tienen un 30% de aserrín y lo combinan con resinas que son más plásticas que la cola vinílica”, señaló Emilia.

Este aspecto es clave ya que, a menor porcentaje de aditivos plásticos, más alineado pasa estar el proyecto con el concepto de economía circular. Además, las piezas impresas pueden volver a convertirse en pasta, para pasar nuevamente por el proceso y convertirse en otro objeto.

PRÓXIMO OBJETIVO: IMPRIMIR PIEZAS DE MAYOR TAMAÑO

El proyecto EcoPrint 3D cumplió con los objetivos de formación ya que permitió a Emilia y Enzo obtener la titulación intermedia de la carrera de Ingeniería en Mecatrónica. No obstante, la iniciativa continúa como parte de un proyecto más amplio impulsado por la Unidad Tecnológica de Industrialización y Mantenimiento con Tecnologías Emergentes (IMTE), apoyado por el GIE, ambos de UTEC, y con colaboración del BID.

Este último otorgó financiación para cubrir la adquisición de recursos e insumos básicos. El proyecto macro a cargo de los docentes e investigadores Yamilé Lara y José Sasías se orienta al “Desarrollo de materiales para piezas de robótica a partir de residuos de la industria forestal”. Este aborda tres líneas de trabajo de fabricación inteligente, mediante panelizado, moldeado e impresión en 3D.

Según explicaron, la parte de Impresión 3D, se encuentra en la primera de las cinco fases del plan general, centrada en el desarrollo inicial y la validación de la tecnología.

Actualmente se trabaja en nuevas propuestas y cronogramas de actividades para avanzar hacia siguientes etapas. En paralelo, desde la carrera de Ingeniería, Emilia y Enzo proyectan dedicar el segundo semestre al desarrollo de su tesis, enfocada en escalar el proyecto a mayor tamaño y alcance.

“Está pensado crear muebles, como una mesa de comedor, una puerta, un estuche de guitarra, etc. La idea es que sean esas las dimensiones de las piezas a producir”, concluyó la tecnóloga.

Fuente: UTEC.

“Rechazar productos animales por una cuestión ecológica, es síntoma de desinformación profunda”.

“Rechazar productos animales por una cuestión ecológica, es síntoma de desinformación profunda”.

La ganadería se está esforzando de varias maneras para hacer su producción cada vez más sostenible y verde, y lo está logrando.

Montevideo | Todo El Campo | El cambio climático es uno de los grandes desafíos de estos tiempos, y su impacto en la ganadería genera un debate intenso. Mientras algunos señalan a este sector como uno de los principales responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero, la realidad es mucho más compleja y merece un análisis más justo basado en datos científicos.

Sobre esa cuestión, el médico veterinario Juan Pascual (Universidad de Zaragoza y executive MBA por el Instituto de Empresa), planteó una visión rigurosa sobre el papel de la ganadería en el contexto medioambiental.

“En términos globales, la ganadería es responsable del 12% de las emisiones de gases de efecto invernadero, tanto directas como indirectas”, dijo Pascual, y resaltó que a pesar de ser una cifra importante, se debe valorar el uso de la tecnología que hacen los países para bajar ese porcentaje. Por ejemplo, en el caso de la Unión Europea, ese 12% se reduce al 7%, lo que no es menor, casi un 50% menos.

Asimismo, aludió al rol clave de la ganadería en el reciclaje de residuos vegetales: “La ganadería es una fuente enorme de reciclaje. Según la FAO, el 86% de lo que consume el ganado son pastos que no se pueden cultivar, o restos vegetales que no podemos comer los humanos”.

Además, el estiércol de los animales es clave para la producción de fertilizantes orgánicos, reduciendo la necesidad de elaborar alternativas químicas que conllevarían un negativo impacto medioambiental: “El 50% del abono destinado a cosechar por la agricultura viene del estiércol de los animales. Esa tendencia de rechazar los productos animales por una cuestión ecológica, desde luego es síntoma de desinformación profunda”.

¿QUÉ PASARÍA SI NO EXISTIESE LA GANADERÍA?

Hay sectores que consideran positivo eliminar totalmente la ganadería y para eso impulsa el consumo vegetariano o vegano. ¿Qué pasaría si la ganadería desapareciera como producción y ya no tengamos la posibilidad de alimentarnos de carne?

“Aunque muchas veces los vegetales que comamos contengan minerales como el hierro, lo cierto es que están en una forma química que hace que no los absorbamos”, y el cuerpo los expulsa sin más: “Entran tal cual salen”, dijo el veterinario.

Numerosos estudios médicos desaconsejan dietas sin productos de origen animal, sobre todo en mujeres embarazadas, lactantes y adolescentes, debido a su riesgo de deficiencias de carácter nutricional. “Además de los aspectos morales como la muerte animal, ser omnívoro tiene más beneficios sociales, ideológicos y de salud que seguir dietas puramente vegetales”.

OPTIMISMO.

Juan Pascual es optimista sobre el futuro de la ganadería: “Lo más importante, tanto para reducir las emisiones como para dar de comer a toda la población, es la eficacia productiva, y esta se consigue eliminando enfermedades”.

Agregó que “es importante evitar el desperdicio, que se aproveche todo, y producir mejor”, y para eso es importante la salud animal.

EL PAPEL DE LOS VETERINARIOS.

Finalmente destacó el rol de los veterinarios: “La profesión veterinaria tiene un rol claro y de primer orden. Es importante que nos formemos para transmitir esta información, tenemos muchas más historias positivas que negativas, y ahora tenemos que estar orgulloso de ello. Tomar conciencia y tener mucha paciencia”.

Acceda al audio sobre el impacto real de la ganadería en las emisiones y ¿qué pasaría si no existiese? – Diario Veterinario – Podcasts.

También se puede acceder al audio y texto aquí: “Rechazar productos animales por una cuestión ecológica, es síntoma de desinformación profunda”.

Aunque abundan los mensajes contrarios a la ciencia, la confianza mundial en ella sigue siendo fuerte.

Aunque abundan los mensajes contrarios a la ciencia, la confianza mundial en ella sigue siendo fuerte.

Además de confiar en la ciencia, la mayoría de los encuestados de 68 países desea que la ciencia desempeñe un papel activo en la sociedad y en la formulación de políticas.

Montevideo | Todo El Campo | Entre los cambios observados en mundo contemporáneo está la creciente expresión de desconfianza de las personas hacia la ciencia. La humanidad se deja maravillar por los avances tecnológicos y cada vez depende más de ellos, pero reacciona contra asuntos que se creían no tenían marcha atrás, como el de las vacunas.

Lo peor de todo es que ese rechazo -que no es mayoritario en la sociedad según una investigación que dirigió la Universidad de Zúrich- tiene consecuencias gravísimas en la salud de las personas, pues permite que enfermedades hasta ahora controladas vuelvan a ser motivo de preocupación en el mundo médico.

Además, el cambio climático se ha tornado propicio para la difusión y contagios que antes estaban localizadas a países o zonas con determinadas características geográficas o climáticas.

LA ENCUESTA DE LA UNIVERSIDAD DE ZÚRICH.

En ese escenario, resulta que una encuesta mundial de la Universidad de Zúrich y ETH Zúrich (Suiza), reveló que la ciencia sigue generando confianza en la humanidad, lo que podría llevar a pensar que la voz creciente de los antivacunas obedece a que sólo hablan más fuerte, realizan una propaganda más eficaz, hacen un mejor uso de las redes sociales, o cuentan con apoyos mediáticos importantes, pero siguen siendo un grupo pequeño. Los científicos deberían tomar nota y actuar rápidamente.

La encuesta abarcó a 68 países y estableció que la confianza pública en los científicos sigue siendo alta. Se trata del mayor estudio pospandémico sobre la confianza en la ciencia, las expectativas sociales y las opiniones públicas sobre las prioridades de investigación, y en eso trabajó un equipo de 241 investigadores.

La confianza en los científicos se encuentra en un nivel moderadamente alto en todo el mundo, según el nuevo estudio internacional liderado por Viktoria Cologna, de la ETH de Zúrich, y Niels G. Mede, de la Universidad de Zúrich (UZH).

“Nuestros resultados muestran que la mayoría de las personas en la mayoría de los países tienen un nivel relativamente alto de confianza en los científicos”, dijo Viktoria Cologna, “y quieren que desempeñen un papel activo en la sociedad y la política”. El estudio no encontró evidencia para la afirmación frecuentemente repetida de una crisis de confianza en la ciencia.

El estudio es el resultado del trabajo de investigación TISP Many Labs, un esfuerzo colaborativo que permitió a los autores encuestar a 71.922 personas en 68 países, incluidos muchos países del Sur Global poco investigados (entendiéndose por Sur Global América Latina, África, Oceanía, sur de Asia).

Por primera vez desde la pandemia de coronavirus, el estudio proporciona datos de encuestas globales y representativas sobre las poblaciones y regiones del mundo en las que se percibe que los investigadores son más confiables.

LOS RESULTADOS.

En 68 países se relevó que la mayoría del público tiene un nivel relativamente alto de confianza en los científicos (nivel medio de confianza = 3,62, en una escala de 1 = confianza muy baja a 5 = confianza muy alta).

La mayoría de los encuestados también percibe a los científicos como cualificados (78%), honestos (57%) y preocupados por el bienestar de las personas (56%).

ÁREAS DE PREOCUPACIÓN.

Sin embargo, también aparecieron áreas de preocupación: pocos menos de la mitad de los encuestados (42%) cree que los científicos prestan atención a las opiniones de los demás.

Mede advirtió: “Nuestros resultados también muestran que muchas personas en muchos países sienten que las prioridades de la ciencia no siempre están bien alineadas con sus propias prioridades”, por lo cual “recomendamos que los científicos tomen en serio estos resultados y encuentren formas de ser más receptivos a los comentarios y abiertos al diálogo con el público”.

LA POLÍTICA.

El perfil político de las personas también marca posicionamientos sobre la confianza que tienen o no en la ciencia.

Las personas con opiniones políticas de derecha en los países occidentales tienden a tener menos confianza en los científicos que las que tienen opiniones de izquierda. Esto sugiere que las actitudes hacia la ciencia tienden a polarizarse a lo largo de líneas políticas. En la mayoría de los países, sin embargo, la orientación política y la confianza en los científicos no estaban relacionadas.

MAYOR ACTIVIDAD EN LA SOCIEDAD.

La mayoría de los encuestados desea que la ciencia desempeñe un papel activo en la sociedad y en la formulación de políticas.

A nivel mundial, el 83% de los encuestados cree que los científicos deberían comunicarse con el público sobre la ciencia, lo que impulsa un mayor esfuerzo de comunicación científica. Solo una minoría (23%) cree que los científicos no deberían abogar activamente por políticas específicas. El 52% cree que los científicos deberían participar más en el proceso de formulación de políticas.

La investigación fue publicada en Nature Human Behaviour, una revista mensual dedicada a difundir investigaciones sobre el comportamiento humano de las ciencias sociales y naturales: Confianza en los científicos y su papel en la sociedad en 68 países | Naturaleza Comportamiento Humano

Foto: Universidad de Zúrich.

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