China impone durante tres años cuotas libres de aranceles a los principales países exportadores de carne de vacuno.
Montevideo | Todo El Campo | En el último día del año, el pasado 31 de diciembre de 2025, el Ministerio de Comercio de la República Popular China (MOFCOM) emitió el Anuncio nº 87 de 2025, que oficialmente aplica medidas de salvaguardia sobre la importación de carne de vacuno. Las medidas entan ya vigentes desde ayer 1 de enero de 2026.. Más allá de dichas cuotas, las importaciones estarían obligadas a pagar unos aranceles del 55 % además del tipo arancelario vigente. Durante el periodo de tres años de 2026 a 2028, las cuotas anuales totales para la carne importada serán de 2,688 millones de toneladas, 2,742 millones de toneladas y 2,797 millones de toneladas,
En cuanto a la implementación, a fecha de 1 de enero de 2026, la carne de vacuno importada dentro de la cuota anual prescrita seguirá estando sujeta al tipo arancelario vigente y cualquier cuota no utilizada no se trasladará al año siguiente. Una vez que las importaciones alcancen la cuota anual, a partir del tercer día siguiente (inclusive), el volumen que supere la cuota estará sujeto al arancel adicional del 55%. Se espera que Brasil reciba la mayor cuota de importación de carne, con 1,1 millones de toneladaas al año mientras que otros países como Argentina llegarían a recibir 510.000 t, Uruguay unas 320.000 t, Australia (se suspende el acuerdo de libre comercio actual) y Nueva Zelanda unas 200.000 t cada uno y para EE.UU. unas 160.000 t.
Además, el anuncio excluye a ciertos países y regiones en desarrollo de la aplicación de las medidas de salvaguarda. Los países o regiones en desarrollo cuya cuota individual de importación no supere el 3%, y cuya cuota combinada de importación no supere el 9%, no estarán sujetos a las medidas de salvaguarda. MOFCOM aclaró además que si, durante el periodo de implementación, la cuota de importación de cualquier país o región en desarrollo excluida supera los umbrales establecidos, se aplicarán medidas de salvaguardia a sus productos a partir del año siguiente.
MOFCOM declaró que durante la implementación de las medidas de salvaguardia, revisará y ajustará la forma y el nivel de las medidas en función de los cambios en las condiciones del mercado nacional e internacional y en los desarrollos de la industria.
La cantidad asignada para cada uno de los países es algo superior a la media de las exportaciones registradas en los últimos cuatro años.
China impondría cuotas libres de aranceles a los principales exportadores sudamericanos de carne de vacuno.
Montevideo | Todo El Campo | China anunció en una reunión mantenida con exportadores brasileños que impondrá cuotas para la importación de carne de vacuno a los principales países exportadores de carne de vacuno sudamericanos. Más allá de dichas cuotas, las importaciones estarían obligadas a pagar unos aranceles del 55 %, según una nota de Abiec.
Se espera que Brasil reciba la mayor cuota de importación de carne, con 1,1 millones de toneladas al año mientras que otros países como Argentina llegarían a recibir 510.000 t, Uruguay unas 320.000 t, Australia y Nueva Zelanda unas 200.000 t cada uno y para EE.UU. unas 160.000 t.
La cantidad asignada para cada uno de los países es algo superior a la media de las exportaciones registradas en los últimos cuatro años.
La carne bovina en Uruguay muestra en 2025 un volumen de colocación 11% superior al 2024 y la valorización promedio (IMEx-Ingreso Medio de Exportación) más alta de los últimos 10 años. Se alcanzarían unas 548 mil toneladas epc exportadas con un valor promedio del entorno de los 5000 USD/ton pc, representando un ingreso total de la carne bovina del entorno de los 2,7 mil millones de USD.
China participa con un volumen del 36% y alcanza un precio promedio similar al 2024, mientras EEUU representa el 33% en volumen con un crecimiento del 16% y una valorización del 19% comparado con 2024. Por su parte, la UE (Unión Europea) aumenta un 52% el volumen y con un precio total un 12% superior al del año anterior.
Más plata para el Estado: Fondo de Inspección Sanitaria pasa a Rentas Generales, una decisión que la Federación Rural definió como “atropello a la competitividad”.
Montevideo | Todo El Campo | La Federación Rural definió como “atropello a la competitividad” que el Fondo de Inspección Sanitaria (FIS) pase a Rentas Generales.
En un comunicado público la Federación Rural expresó que el FIS “grava todas las carnes faenadas en Uruguay, además de la carne importada y el ganado en pie” pasará a Rentas Generales.
Es “un tributo creado para fortalecer la sanidad y la transparencia del sistema cárnico”, que con la resolución ya ratificada “pierde su destino específico y pasa a engrosar la caja del Estado”.
La institución que representa a los productores de todo el país considera que estamos ante “un nuevo atropello” a la cadena productiva “que ya carga con múltiples costos y obligaciones”.
“Mientras el sector productivo discute la injusticia del 1% municipal, el Estado consolida en silencio otro 1% que se lleva más de 30 millones de dólares por fuera de la cadena cárnica”, cuando son recursos que “deberían volver al sistema sanitario, a la competitividad y al desarrollo del interior productivo”.
La decisión confirma y profundiza que “Uruguay no solo es un país caro, es un país costoso” que redunda en contra de la competitividad y la producción.
“Un país costoso no le sirve a nadie”, enfatiza la Federación Rural: No le sirve al productor, no le sirve a la industria, no le sirve al trabajador rural, no le sirve al propio Estado.
Concluye que la cadena cárnica de Uruguay es “una de las eficientes y auditadas del mundo”, y como tal “merece reglas claras, respeto institucional y un sistema tributario que acompañe, no que castigue”.
La defensa de la competitividad “no es un capricho gremial”, sino que es “defender el trabajo, la producción y el futuro del país”, cierra el comunicado.
CREACIÓN DEL FONDO DE INSPECCIÓN SANITARIA (FIS).
El FIS se creó en 1970, por ley Nº 13.892, promulgada el 19 de octubre, con la finalidad de financiar los servicios de inspección sanitaria de carnes y productos de origen animal, asegurando la calidad para el consumo interno y la exportación.
La ley estableció un impuesto específico a las exportaciones del 1% sobre el valor de vacunos y ovinos en pie, y de carnes de distintas especies (vacuna, ovina, suina, equina, aves y caza menor), excepto las conservadas. También en el mercado interno, del 1% sobre el precio de la carne vacuna y ovina destinada al consumo nacional.
La ley 13.892, en su artículo 421, establece con precisión: “Las recaudaciones serán vertidas en una cuenta corriente del Tesoro Nacional denominada Fondo de Inspección Sanitaria”, el cual “se destinará a atender el pago de las retribuciones personales y gastos, de cualquier naturaleza, que demande al Ministerio de Ganadería y Agricultura el contralor higiénico, sanitario y tecnológico en los frigoríficos, mataderos, saladeros, fábricas de carnes preparadas, fábricas de embutidos, cámaras frigoríficas y transportes frigoríficos, como así de toda autorización de exportación de carnes y subproductos comestibles, incluso del acto de su realización en los lugares de embarque” según decretos existentes. La ley es clave porque garantiza que la carne uruguaya cumpla con estándares internacionales en materia sanitaria, y sostiene la reputación de Uruguay como exportador de carne de alta calidad.
En los márgenes norte y sur de los ríos Colorado y Barrancas, Senasa monitorea los límites de las zonas libres con y sin vacunación.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) realizó tareas de vigilancia epidemiológica y control sanitario en establecimientos ganaderos ubicados en las zonas libres de fiebre aftosa con vacunación (ZLCV) y sin vacunación (ZLSV), considerando las estrategias diferenciadas de ambas regiones.
Las acciones se llevaron a cabo por agentes del Senasa de sus centros regionales La Pampa-San Luis, Patagonia Norte, Cuyo y Buenos Aires Sur—en coordinación con los lineamientos del Programa Nacional de Fiebre Aftosa—, en aquellas unidades productivas situadas en las márgenes norte y sur de los ríos Colorado y Barrancas, que constituyen el límite natural entre ambas zonas.
La vigilancia en estas regiones contribuye a preservar el estatus alcanzado por el país, fortaleciendo las medidas preventivas ante un eventual ingreso de animales vacunados a la ZLSV. Tal es así que, desde el inicio de la primera campaña anual antiaftosa hasta la fecha, en las provincias de Mendoza, Río Negro, Neuquén, La Pampa y Buenos Aires se han auditado un total de 235 establecimientos, que involucran 340 unidades productivas.
De esta manera, el organismo sanitario inspeccionó predios ganaderos de todas las jurisdicciones que abarcan sus oficinas en las localidades de La Adela, Cuchillo Co, Puelches, Colonia 25 de Mayo (La Pampa); Chos Malal (Neuquén); General Roca, Villa Regina, Choele Choel, Río Colorado (Río Negro); Carmen de Patagones y Villarino (Buenos Aires).
Para que esto sea posible, los agentes del Senasa recorren grandes distancias para constatar la inoculación en los rodeos —en la ZLCV—; controlar el stock de existencias declaradas, tanto de bovinos como de otras especies susceptibles; y verificar la identificación individual del ganado, las condiciones de infraestructura de los predios y el estado sanitario de los animales.
Además, en cada recorrido, los agentes del Servicio Nacional facilitan información sobre fiebre aftosa a los productores, donde recuerdan los signos clínicos que puede presentar la enfermedad y la importancia de notificar inmediatamente una sospecha, ante la observación de animales susceptibles (vacunos, bubalinos, ovinos, caprinos y porcinos) con sintomatología compatible.
La problemática de la garrapata se ha vuelto cada vez más compleja en los últimos años, principalmente por la disminución de la eficacia de los garrapaticidas y la creciente presencia de poblaciones multirresistentes.
Paysandú | Todo El Campo | En el marco de una jornada técnica realizada en la Asociación Rural Exposición Feria de Paysandú, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) brindaron información actualizada a productores y veterinarios sobre la situación de la garrapata y la tristeza parasitaria en vacunos, haciendo énfasis en la prevención, el uso racional de productos veterinarios y la adopción de herramientas tecnológicas disponibles en el país.
La charla estuvo a cargo del Dr. Pablo Parodi, investigador de INIA, quien explicó que la problemática de la garrapata se ha vuelto cada vez más compleja en los últimos años, principalmente por la disminución de la eficacia de los garrapaticidas y la creciente presencia de poblaciones multirresistentes, especialmente en el norte del país.
Según señaló, esta situación está estrechamente vinculada a la aparición de brotes de tristeza parasitaria bovina, un complejo de enfermedades transmitidas por la garrapata y otros vectores, entre las que se destacan la anaplasmosis y la babesiosis. No obstante, Parodi indicó que en la presente temporada la situación se ha mantenido relativamente controlada, atribuible tanto a un mayor cumplimiento de las estrategias de manejo por parte de los productores como a condiciones climáticas que limitaron el desarrollo temprano de la garrapata.
PREVENCIÓN, INMUNIZACIÓN Y PÉRDIDAS INDIRECTAS.
Durante su exposición, el investigador remarcó que, si bien la muerte de animales es el impacto más visible de la tristeza parasitaria, las principales pérdidas económicas suelen ser indirectas, asociadas a una menor producción de carne y leche, abortos y deterioro del desempeño reproductivo.
En ese sentido, destacó la importancia de la inmunización mediante el uso de la hemovacuna, una herramienta disponible en Uruguay y diseñada para su aplicación en terneros, con alta eficacia para la prevención de estas enfermedades.
“La inmunización permite descomprimir el sistema de tratamientos, reducir la mortalidad y manejar la garrapata de una forma más sostenible”, señaló.
RESISTENCIA, USO DE ACARICIDAS Y ROL DEL VETERINARIO.
Parodi subrayó que el control de la garrapata debe abordarse desde una estrategia integral, que combine manejo, diagnóstico y asesoramiento técnico. En particular, destacó la importancia de realizar test de resistencia a los garrapaticidas, que INIA ofrece de forma gratuita, para definir planes de control ajustados a la realidad de cada establecimiento.
Asimismo, advirtió sobre los riesgos asociados al uso inadecuado de productos veterinarios, tanto por la generación de resistencia como por la presencia de residuos, un aspecto clave para la inocuidad de los alimentos y el acceso a los mercados internacionales. En este punto, resaltó el rol central del veterinario de libre ejercicio en la planificación de tratamientos y en el acompañamiento continuo al productor.
BIOSEGURIDAD Y ESTRATEGIAS SUSTENTABLES.
Finalmente, el investigador hizo hincapié en la necesidad de fortalecer las medidas de bioseguridad, especialmente en predios que reciben animales de otras zonas. La implementación de cuarentenas efectivas, el monitoreo sistemático de la carga parasitaria y el conocimiento de los distintos estadios de la garrapata fueron señalados como elementos fundamentales para un control más eficiente y sustentable.
“Con animales inmunizados y una carga parasitaria controlada, es posible reducir la frecuencia de tratamientos, usar menos químicos y mejorar la sostenibilidad del sistema productivo”, concluyó Parodi. (MGAP).
“Desde 2022 comenzamos a observar reacciones que no siempre se correlacionan con la presencia real de la enfermedad, lo que generó la necesidad de analizar toda la información disponible y elaborar un nuevo procedimiento”.
Paysandú | Todo El Campo | En el marco de una jornada técnica realizada en la Asociación Rural de Paysandú, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), a través de los Servicios Ganaderos, presentó una actualización sobre la situación de la brucelosis bovina en Uruguay y los ajustes recientes en los procedimientos sanitarios ante resultados positivos en las pruebas diagnósticas.
La actividad estuvo a cargo del Dr. Pablo Charbonnier, integrante del equipo de Programas Sanitarios de la Unidad de Epidemiología (UnepiI) de la Dirección General de Servicios Ganaderos, quien explicó que, si bien la campaña nacional contra la brucelosis mantiene sus lineamientos generales, en los últimos años se identificó un nuevo fenómeno vinculado a interferencias en las pruebas diagnósticas.
“Desde 2022 comenzamos a observar reacciones que no siempre se correlacionan con la presencia real de la enfermedad, lo que generó la necesidad de analizar toda la información disponible y elaborar un nuevo procedimiento que permitiera uniformizar criterios en todo el país”, señaló Charbonnier.
NUEVO PROTOCOLO ANTE INTERFERENCIAS DIAGNÓSTICAS
El técnico explicó que estas interferencias no se presentan de manera homogénea en el territorio nacional, sino que tienen una distribución espaciotemporal, concentrándose principalmente en rodeos de carne del centro-norte del país, mientras que en la cuenca lechera —donde existe una mayor vigilancia sanitaria— no se ha detectado este comportamiento.
A partir del análisis epidemiológico y de la evidencia acumulada, el MGAP aprobó un nuevo protocolo de actuación que habilita el resangrado de animales que resulten positivos en una primera instancia. Según detalló Charbonnier, si tras 30 días los animales se negativizan y no existen indicadores reproductivos ni antecedentes sanitarios compatibles con la enfermedad, la sospecha se descarta y se cierra la investigación.
En caso contrario, el procedimiento se extiende hasta 90 días. Si persisten resultados positivos, se dispone la faena sanitaria de los animales involucrados, definiéndose finalmente si se trata de un foco o de una sospecha descartada. Durante todo el período de investigación, los predios quedan interdictos y no pueden mover animales.
“La clave es actuar con rapidez. Cuanto antes se detecta y se sanea, menor es el impacto sanitario y económico para el productor y para el país”, subrayó.
VIGILANCIA, TRAZABILIDAD Y ROL DE LOS FRIGORÍFICOS.
Charbonnier destacó que muchos de los primeros positivos surgen en faena, ya que varios frigoríficos realizan muestreos serológicos a un alto porcentaje —e incluso al 100%— de los animales. Gracias al sistema de trazabilidad, es posible reconstruir el historial completo del animal y activar rápidamente la investigación epidemiológica en los predios de origen.
Asimismo, resaltó el rol de los frigoríficos en la campaña, señalando que no existen demoras en las faenas sanitarias, lo que contribuye a reducir la diseminación de la enfermedad.
“El mayor riesgo se da en el momento del parto o del aborto de un animal infectado, que es cuando se libera la mayor cantidad de brucelas al ambiente. Por eso, la faena sanitaria oportuna es clave para cortar la cadena de transmisión de la enfermedad”, explicó.
SITUACIÓN SANITARIA Y DATOS DE FAENA.
En cuanto al panorama nacional, el técnico afirmó que la prevalencia de la brucelosis bovina en Uruguay es muy baja y que la incidencia continúa descendiendo. Al cierre de 2025, el país registra 61 focos activos, en un contexto de vigilancia permanente y fortalecimiento de los controles.
Los datos de faena por brucelosis en los últimos años reflejan esta tendencia descendente. Mientras que en 2020 se registraron 4.644 animales faenados por esta causa, en 2024 la cifra se redujo a 860 y en lo que va de 2025 asciende a 880 animales. La mayor parte de estas faenas se realiza en planta, con una participación cada vez menor de faena en campo.
Finalmente, Charbonnier remarcó la importancia del compromiso conjunto entre productores, veterinarios, laboratorios y servicios oficiales para sostener los avances logrados. “Es una enfermedad dinámica, la biología cambia, y por eso necesitamos protocolos que se ajusten a la realidad, sin perder de vista el objetivo central: seguir bajando la prevalencia y proteger la sanidad animal y la salud pública”, concluyó. (MGAP).