Los sistemas agroforestales convierten los desiertos en bosques.

Los sistemas agroforestales convierten los desiertos en bosques.

El suizo Ernst Gotsch fue el primero en implementar un sistema agroforestal en el estado brasileño de Bahía que ayudó a revertir la desertificación que caracteriza la zona. Emigró a Brasil en la década de los ochenta. Con su trabajo convirtió su propiedad de 500 hectáreas que estaba muy degradada, en un ejemplo de recuperación.

María Alejandra Alvarado | Cambio 16 | Un sistema agroforestal (SAF) en la utilización de la tierra combina especies agronómicas y forestales. Lo hace en forma simultánea o secuencial sobre la misma superficie de terreno. Su objetivo es procurar la sostenibilidad del sistema. Un ejemplo es el oasis del ingeniero retirado Nelson Araújo Filho. Ubicado en Poções, un pequeño municipio en la región semiárida del estado de Bahía, es una mancha verdosa que sobresale en el nordeste de Brasil.

El SAF de Araújo es una profusión de cactus, suculentas y árboles de caatinga, bioma exclusivo de Brasil. Esta porción de vegetación espinosa, contrasta con los pastos degradados y los suelos desnudos circundantes.

El suizo Ernst Gotsch fue el primero en implementar un SAF en el estado brasileño de Bahía que ayudó a revertir la desertificación que caracteriza la zona. Emigró a Brasil en la década de los ochenta. Con su trabajo convirtió su propiedad de 500 hectáreas en Piraí do Norte (BA), que estaba muy degradada, en un ejemplo de recuperación.

Araújo, “aprendiz” de Gotsch, hizo lo propio en su terreno, un área equivalente a dos canchas de fútbol. Dijo a BBC News Brasil que durante muchos años en esos terrenos, legados de su padre a su padre, se sembró maíz y mandioca. Posteriormente, pasto para el ganado.

RECUPERAR LOS SUELOS DE LA DESERTIFICACIÓN CON SAF.

Araújo inició el proceso de su SAF plantando especies de la caatinga brasileña. Al igual que los cactus forrajeros y avelós sobreviven incluso en suelos degradados. Luego podaba la vegetación frecuentemente. El material cortado era utilizado para cubrir y fertilizar el suelo.

Al mejorar las condiciones del suelo incluyó especies más exigentes, como árboles grandes y frutales. La abundancia de flores y frutos atrajo pájaros y abejas. También animales salvajes que no eran avistados en mucho tiempo en la región, como los ciervos, volvieron a circular por la zona.

Araújo espera que su sistema agroforestal sea semejante a una zona virgen de la Caatinga. Estará compuesto por variedad de especies y plantas de todos los tamaños. De ellas podrá extraer miel y cosechar frutas. Además podrá obtener alimento para los rebaños durante todo el año.

En la recuperación del terreno de Araújo no se utilizaron pesticidas, fertilizantes químicos ni sola agua de riego. «No falta agua en la caatinga” aseguró el agricultor. Explica que el agua del rocío es suficiente para «mantener el SAF funcionando».

DIVERSIDAD DE TÉCNICAS Y ACCIONES CONJUNTAS PARA RECUPERAR LOS SUELOS DESERTIFICADOS.

Eunice Maia de Andrade, es agrónoma y profesora de la Universidad Federal de Ceará. En declaraciones recogidas por ecuavisa.com señaló que los sistemas agroforestales son capaces de recuperar buena parte de los suelos semiáridos.

De Andrade explicó que los SAF facilitan la infiltración de agua y reducen la escorrentía superficial. Esto protege la microbiología del suelo y ayuda a retener los nutrientes.

Advirtió que implementar los SAF sería “muy difícil” en algunas partes de la región semiárida. Concretamente especificó las regiones donde el suelo es muy poco profundo y rocoso, o en áreas donde llueve menos de 500 milímetros al año. De Andrade que también es especialista en conservación de suelos y aguas en la región semiárida, y doctora en Recursos Naturales Renovables especificó que lucha contra la desertificación requiere “un conjunto de acciones y técnicas diferentes”. Deben tener cuenta el nivel de precipitaciones y las características de cada lugar.

Los efectos de la inversión UPM Fray Bentos en el desarrollo de Río Negro.

Los efectos de la inversión UPM Fray Bentos en el desarrollo de Río Negro.

Un reciente estudio realizado por el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) identifica efectos positivos de la construcción y operación de la planta de UPM Fray Bentos en medidas del ingreso de los habitantes y en el valor agregado del departamento de Río Negro.

Ec. Martín Pereyra | Entre 2005 y 2006 la empresa Botnia invirtió una cifra estimada en 1.200 millones de dólares en la construcción y operación de una planta de producción de pasta de celulosa en la ciudad de Fray Bentos, departamento de Río Negro. Esta inversión representó el 6,5% del PBI del Uruguay en aquel momento, constituyéndose en una de las grandes inversiones en el Uruguay (Bianchi et al., 2015).

De acuerdo a la definición de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), este tipo de inversión se denomina inversión extranjera directa (IED): “una categoría de inversión transfronteriza que realiza un residente de una economía (el inversor directo) con el objetivo de establecer un interés duradero en una empresa (la empresa de inversión directa) residente en una economía diferente de la del inversor directo. La motivación del inversor directo es establecer una relación estratégica de largo plazo con la empresa de inversión directa para garantizar un nivel significativo de influencia por parte del inversor en la gestión de la empresa de inversión directa” (OCDE, 2008).

Debido a sus características particulares, los flujos de IED han sido objeto de varios análisis, en particular a partir de la segunda mitad del siglo XX. La literatura empírica evalúa los efectos de la IED en los países receptores, ya que este tipo de inversión responde a determinantes muy variados, entre los cuales se pueden contar: la captura de mercados, el potencial acceso a recursos naturales, el acceso a mano de obra a menor costo relativo, o al aprovechamiento de exenciones fiscales, los cuales podrían tener efectos de cualquier signo en la economía local.

Una concisa revisión de la literatura empírica muestra efectos positivos de la IED en el crecimiento de los países receptores, aunque también se reportan casos en los cuales el efecto es nulo, e incluso negativo. Como todo proceso económico, sus impactos dependen de varios factores, entre los cuales se encuentran en este caso el nivel de capital humano y el desarrollo de los mercados financieros del país receptor, la complementariedad de las políticas de inversión domésticas con la IED, y los regímenes de comercio exterior (Borensztein et al., 1995).

En general los estudios que analizan los impactos de los flujos de IED se centran en el efecto que estas inversiones puedan tener en variables agregadas a nivel nacional (crecimiento, empleo, productividad, etc.). Sin embargo, es igualmente importante considerar los potenciales efectos a nivel regional, en particular cuando las inversiones se localizan en regiones con menor desarrollo relativo dentro de los países.

Este es el caso de Río Negro. De acuerdo al estudio de Aboal et al. (2018), este departamento del litoral del país ocupaba el puesto número 13 de 19 en términos de desarrollo departamental en el año 2007. En ese sentido, el estudio mencionado en esta entrada intenta abordar la temática del impacto de la inversión realizada por Botnia en una región de menor desarrollo económico relativo

El estudio titulado “Impacto del Proyecto UPM Fray Bentos en el desarrollo del Departamento de Río Negro” se centra en comprender el potencial efecto sobre variables asociadas al desarrollo económico del departamento del litoral de la inversión en la construcción y operación de la planta de pasta de celulosa.

Dicho estudio utiliza datos de la Encuesta Continua de Hogares (ECH) recabados y publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) para medir la evolución de varias variables asociadas al desarrollo de los distintos departamentos del Uruguay entre el 2000 y el 2019. Adicionalmente, se conjugan los datos del Valor Agregado Bruto (VAB) departamental del año 2000 al 2008 del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y Administración, con los valores disponibles de la misma variable para el período 2008 a 2014 de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).

Desde el punto de vista metodológico, la evaluación del impacto es un ejercicio que presenta algunos desafíos, siendo uno de los más importantes la rigurosa obtención de un grupo de “control”. En este estudio se utiliza el método de control sintético para construir un contrafactual que permita aproximar la evolución en el tiempo de variables seleccionadas del departamento de Río Negro en caso de que no hubiera existido la inversión en la planta UPM Fray Bentos.

El contrafactual, llamado “Río Negro sintético”, es un promedio ponderado de los otros departamentos (excluyendo Montevideo) que no recibieron grandes inversiones o las experimentaron en momentos distintos en el tiempo. Bajo ciertas condiciones, esta metodología permite construir un control adecuado para establecer vínculos causales en la evaluación del impacto sobre las variables de interés. Para algunas variables, no es posible estudiar el impacto del tratamiento (la inversión en la planta de UPM Fray Bentos), ya que la evolución de estas variables no puede ser replicada adecuadamente en el período anterior a la inversión.

En términos de resultados del estudio, a modo de ejemplo se presentan aquí las estimaciones del impacto sobre el ingreso por ocupación principal de los habitantes de Río Negro (ver gráfico 1), y el VAB departamental (ver gráfico 2).

Para la variable ingreso por ocupación principal el ajuste entre el Río Negro observado (línea sólida) y el Río Negro sintético (línea punteada) es muy bueno en los años previos al tratamiento. El efecto estimado es estadísticamente significativo en todos los años posteriores al 2006, salvo en el 2010 (ver Tabla 3). La magnitud del efecto es relevante: la inversión en la planta de UPM Fray Bentos representa un incremento de entre el 4% (en 2008) y el 24% (en 2014) del ingreso por actividad principal de los habitantes de Río Negro. En promedio, entre los años 2006 y 2019, dicha inversión representa un incremento del ingreso por actividad principal del 13,5%.

 En el caso del VAB departamental, el ajuste entre Río Negro y su contrafactual en los años previos al tratamiento es excelente (ver gráfico 2). Luego del 2006 se encuentran impactos significativos de la inversión en UPM Fray Bentos en el VAB departamental, para todos los años entre 2006 y 2014. El incremento estimado promedio en el VAB departamental es del orden del 19%.

Este estudio intenta aportar elementos acerca de los efectos de grandes inversiones en el desarrollo regional. La estrategia empírica identifica efectos positivos en variables asociadas al ingreso de los habitantes y a la generación de riqueza en el departamento, las cuales están directamente asociadas al desarrollo económico. De esta manera, se puede afirmar que la inversión llevada adelante en 2005 – 2006 en Fray Bentos contribuyó al desarrollo relativo de una de las regiones rezagadas del Uruguay.

Martín Pereyra | Investigador de CINVE | Doctor en Economía por la Universidad de Missouri, Estados Unidos | correo: mpereyra@cinve.org.uy

Fuente Blog SUMA de Cinve www.suma.org.uy

Medio ambiente: Más que las vacas, el enfoque ambiental global debe mirar la producción de energía

Medio ambiente: Más que las vacas, el enfoque ambiental global debe mirar la producción de energía

Walter Baethgen dijo que “el 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo proviene del sector energía” frente al 12% de la agropecuaria. Además, explicó que la producción ganadera no introduce metano en el ambiente, sino que este forma parte de un proceso de reciclaje, cosa que no ocurre con la producción de energía.

Hébert Dell’Onte | A comienzos de mes, el viernes 3 de diciembre, se llevó a cabo el evento forestal titulado “Actuar hoy, pensando en mañana”, organizado por la Sociedad de Productores Forestales (SPF) de Uruguay. En la apertura, el presidente la institución, Nelson Ledesma, dijo que el concepto mencionado se puede reducir en una sola palabra, “sostenibilidad”.

Participaron del encuentro, como exponentes, Walter Baethgen, Orlando Rojas y Juan Pedro Posse. Baethgen y Posse hicieron sus presentaciones de forma presencial, mientras que Rojas a distancia desde Canadá. (Video del evento al final del artículo).

Baethgen se refirió al “Cambio climático: sectores agropecuarios y forestal del Uruguay” y definió que “el 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo proviene del sector energía” en tanto que “el 12% de la agropecuaria”.

“En Uruguay ocurre exactamente lo opuesto” porque “la mayoría de las emisiones de gases de efecto invernadero no vienen del sector energía sino del agropecuario, y el que más que más importa en la agropecuaria es el metano”, subrayó.

Uruguay es un país pequeño, tiene poca población y un parque industrial reducido, por eso se da esa situación. “Además tiene una matriz energética que es la envidia para cualquier país del mundo con casi el 100% de energía eléctrica renovable y casi el 60% de la energía total es renovable. Entonces porcentualmente y a diferencia del resto del mundo, en Uruguay emitimos muy poco” frente a países que son grandes emisores, explicó.

LOS TRES GRANDES GASES.

Los tres “grandes gases que importan desde el punto de vista del efecto invernadero son el dióxido de carbono (CO2)” que “queda en la atmósfera 1.000 años. Eso hace que “el clima de hoy está siendo afectado por emisiones de la revolución industrial”, aseguró Baethgen.

El segundo gas es el metano (CH4) que “absorbe y emite 30 veces más calor que el dióxido de carbono, pero permanece en la atmósfera mucho menos, de 10 a 15 años”.

El tercer gas es el óxido nitroso (N2O) que “tiene más poder de calentamiento y permanece en la atmósfera por 100 años”.

Los dos gases que están más en boga en estos tiempos son metano y dióxido de carbono.

El dióxido de carbono tiene la particularidad de acumular lo que se va emitiendo cada año, es lo que se llama gases de stock. O se que como queda en la atmósfera por 1.000 años lo que emito hoy permanece y se agrega a lo emitido el año pasado, y se va a agregar lo del año próximo, y a ese total lo emitido el año siguiente y así sucesivamente.

A diferencia del dióxido de carbono, el metano no es un gas de stock sino de flujo porque permanece 10 o 15 años en la atmósfera y permanentemente se está transformando. Eso hace que en la emisión año a año se haga en base a un equilibrio. “Es como una pileta a la que le va entrando agua pero tiene un desagüe destapado y la misma cantidad de agua que ingresa se va yendo”.

EL METANO MÁS AMIGABLE, EL DIÓXIDO MÁS AGRESIVO.

Baethgen describió que el efecto de uno y otro gas en el calentamiento global es diferente, siendo el metano más amigable. Por tanto “la forma más rápida de reducir el calentamiento de la tierra es reduciendo las emisiones de metano, y cuando uno dice esto en Uruguay se prenden luces rojas”, comentó, porque afecta la presencia de los rumiantes.

Sin embargo, respecto al metano, hay “fuga de emisiones de combustibles fósiles en el sector energía y la suma de las pérdidas de metano por fuga del rubro energético es más o menos igual que la suma de las emisiones de metano de todas las vacas del mundo”, explicó.

La pregunta es: “¿Qué es más fácil, cambiar la dieta del planeta y buscar soluciones a millones de productores que viven de la pecuaria, o reducir pérdidas que son ineficiencia del sector combustibles fósiles?”, se preguntó.

EL PESO NEGATIVO DE LA ENERGÍA Y LOS COMBUSTIBLES FÓSILES.

Esos escapes en el sector enérgico se dan en diferentes circunstancias. Por ejemplo, cada vez que se abre una mina carbón se liberan millones de toneladas de gas que se filtran; otra fuente son los pozos petroleros, cada vez que se hace un pozo para extraer petróleo hay escape a la atmósfera; de igual forma cuando se lleva gas desde el yacimiento a las ciudades, el gas se escapa por las pérdidas que hay en las tuberías; también el fracking genera pérdida de metano además de dañar las reservas de agua.

Una diferencia importante expresada por Baethgen en su exposición es que la ganadería no agrega metano al ambiente, sino que se da un ciclo natural de reciclaje. El carbono en un sistema agropecuario “se está reciclando: primero está como dióxido de carbono en el aire, la planta lo toma, hace fotosíntesis, crea tejido, se lo come la vaca y una parte vuelve como metano. Pero es el mismo carbono” en un mismo ciclo, enfatizó.

Eso es “totalmente diferente a lo que pasa con los combustibles fósiles” que introducen carbono que estuvo enterrado por millones de años y de golpe lo empezamos a inyectar en la atmósfera, no estaba en el ciclo natural y por eso es bien diferente” a lo que sucede en la ganadería.

Por tanto, consideró que el enfoque ambiental debe estar dirigido a los combustibles fósiles.

VIDEO.

El siguiente es el video del evento completo con las tres exposiciones y las preguntas que se realizaron a los técnicos.

Forestales asumen las “nuevas exigencias” que les impone decreto del Gobierno.

Forestales asumen las “nuevas exigencias” que les impone decreto del Gobierno.

Los productores forestales estudiaron el alcance del decreto y expresaron sus conclusiones: “La primera es que este cambio de normativa implica nuevas exigencias al sector forestal, que demandarán nuevos trámites para productores menores a 100 hectáreas y para aquellos proyectos plantados antes de 2005”, afirman, y consideran que si esa medida es de utilidad “para darle más garantías a la sociedad sobre la sostenibilidad de la producción forestal, la SPF no presenta mayores reparos sobre las nuevas exigencias, salvo que estas se traduzcan en burocracia y demoras administrativas que distorsiones los ciclos normales de la producción”.

La Sociedad de Productores Forestales (SPF) se pronunció sobre el decreto presentado por los ministerios de Ambiente y de Ganadería, Agricultura y Pesca este lunes en el Senado, arribando a la conclusión que “significa nuevas exigencias para el sector, las cuales asumimos si son de utilidad para dar más garantías a la sociedad sobre la sostenibilidad de la producción forestal y consideramos que es momento que se unifiquen las exigencias de gestión sostenible a todas las actividades productivas”.

EL DECRETO DEL GOBIERNO.

El lunes 13 de diciembre el Gobierno presentó en la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca del Senado un decreto sobre ajustes en materia forestal. El documento firmado por el presidente Luis Lacalle y los ministros Adrián Peña (de Ambiente) y Fernando Mattos (de Ganadería, Agricultura y Pesca), introduce nuevas exigencias en los controles ambientales. Peña valoró que con ese decreto “no es necesario una nueva ley”.

Como ya informó Todo El Campo, el decreto crea un Registro Ambiental de Plantaciones para los proyectos menores a 100 hectáreas lo que significa un cambio importante ya que hasta el momento solo los proyectos de más de 100 hectáreas necesitan la aprobación del Ministerio de Ambiente. Con el decreto referido los proyectos de menor porte van a pasar a ser controlados en su reforestación.

También se incorporan nuevos criterios para la evaluación de impacto ambiental, vinculados al suelo, el agua, la biodiversidad y valor patrimonial con lo cual hay criterios más restrictivos.

Peña dijo que en esos temas se toman “decisiones políticas, pero con fundamento técnico”.

Para incorporar esas modificaciones “no se necesita de una nueva ley, la que ya existe nos da las competencias para poder ajustar estos criterios en un continuo de crecimiento y de aprendizaje con un fundamento técnico que es clave”, agregó.

LA POSTURA DE LA SOCIEDAD DE PRODUCTORES FORESTALES.

Los productores forestales estudiaron el alcance del decreto y expresaron sus conclusiones: “La primera es que este cambio de normativa implica nuevas exigencias al sector forestal, que demandarán nuevos trámites para productores menores a 100 hectáreas y para aquellos proyectos plantados antes de 2005”, afirman, y consideran que si esa medida es de utilidad “para darle más garantías a la sociedad sobre la sostenibilidad de la producción forestal, la SPF no presenta mayores reparos sobre las nuevas exigencias, salvo que estas se traduzcan en burocracia y demoras administrativas que distorsiones los ciclos normales de la producción”.

Por otra parte, la SPF considera “importante que se unifiquen las exigencias de gestión sostenible a todas las actividades productivas, a fin de obtener resultados efectivos de la implementación de las políticas ambientales y de conservación de los recursos naturales”.

Desde ahora la regulación llega a proyectos de menos de 100 hectáreas, “que antes solo debían registrarse en la Dirección Forestal, y ahora también lo deben hacer en el Ministerio de Ambiente. A su vez, las áreas plantadas previo a 2005, que no requirieron en su momento de autorización ambiental ahora deberán contar con dicha aprobación previo a ser replantadas”.

Tales disposiciones, nuevas, implican coordinación entre la Dirección Forestal y el Ministerio de Ambiente, “lo que consideramos positivo, puesto que mucha información es compartida”.

No se establecen prohibiciones para plantar, pero “se regula de forma más exigente la normativa para autorizar una plantación forestal realizada fuera de terrenos forestales definidos en el decreto” (Art. 9).

El MGAP es la secretaria de Estado con “competencia sobre el uso de los suelos” y “define específicamente cuáles son los terrenos forestales (además de los suelos de Prioridad Forestal) considerando su aptitud productiva”.

“Con referencia a los productores que quieran plantar bosques de abrigo y sombra y no tengan terrenos forestales, su área de plantación quedará limitada al 8% del establecimiento para obtener el registro correspondiente previa plantación. De lo contrario, el proyecto será clasificado como “B” por el Ministerio de Ambiente y deberán seguir un proceso más complejo de autorización por parte de la autoridad ambiental”, expresa la SPF.

CONCLUSIÓN: NUEVAS EXIGENCIAS Y UN PROYECTO “ABSOLUTAMENTE NEGATIVO”

Los forestales asumen las “nuevas exigencias” que se imponen al sector por el decreto del Gobierno, si éstos “son de utilidad para dar más garantías a la sociedad sobre la sostenibilidad de la producción forestal y consideramos que es momento que se unifiquen las exigencias de gestión sostenible a todas las actividades productivas”.

Respecto al proyecto de ley de Cabildo Abierto la SPF reitera que “considera absolutamente negativo para el sector forestal, para el sector agropecuario, para el país en su conjunto, y especialmente para pequeños productores agropecuarios, el proyecto de ley que establece prohibiciones y otras limitaciones al sector”, concluye.

Si el Senado vota el proyecto sobre forestación, el Ejecutivo va a vetar.

Si el Senado vota el proyecto sobre forestación, el Ejecutivo va a vetar.

El presidente dijo que el Poder Ejecutivo elaboró “un decreto que llevó mucho tiempo zurcir por las tensiones que eventualmente pueden surgir entre los ministerios de Ambiente y de Ganadería respecto al sector forestal, y estamos muy conformes con esa reglamentación”.

Hébert Dell’Onte | En la tarde ayer, en conferencia de prensa a su regreso del viaje a Catar, el presidente Luis Lacalle fue preguntado sobre la muy probable votación a favor de del proyecto de ley que regula la forestación. “Si se vota el proyecto de ley el Ejecutivo va a vetar”, respondió el mandatario. El texto en consideración es impulsado por Cabildo Abierto y cuenta con el apoyo del Frente Amplio.

Lacalle explicó que los cinco partidos que conforman la coalición de Gobierno (Partido Nacional, Partido Colorado, Cabildo Abierto, Partido Independiente y Partido de la Gente) conformaron “el documento ‘Compromiso por el país’ que nos compromete a todos, entre nosotros y con la opinión pública. Todo lo que está por fuera de ese acuerdo no tiene un compromiso recíproco entre los distintos partidos”.

Agregó que el proyecto en cuestión fue presentado por Cabildo Abierto (su autor es el diputado Rafael Menéndez) y ese partido “está en todo su derecho”, pero “está por fuera de ‘Compromiso por el país’, con lo cual quien habla se ve liberado a actuar según su propia concepción”.

Por tanto, “si se vota el proyecto de ley el Ejecutivo lo va a vetar”, enfatizó.

Lacalle dijo que el Poder Ejecutivo elaboró “un decreto que llevó mucho tiempo zurcir por las tensiones que eventualmente pueden surgir entre los ministerios de Ambiente y de Ganadería respecto al sector forestal, y estamos muy conformes con esa reglamentación”.

DOMENECH – GANDINI, DOS VISIONES.

El senador Guillermo Domench (Cabildo Abierto) dijo que si el presidente veta el proyecto de ley, “sería un desaire y una grave discordancia con un socio de la coalición”.

En una visión diferente, el senador Jorge Gandini (Partido Nacional) comentó que el hecho “no influye el funcionamiento de la coalición”.

Pablo Ferreri (FA): El proyecto de ley forestal es “perjudicial para los intereses del país”.

Pablo Ferreri (FA): El proyecto de ley forestal es “perjudicial para los intereses del país”.

Pablo Ferreri, figura destacada en los gobiernos de José Mujica y Tabaré Vázquez, considera que “sería perjudicial para los intereses del país avanzar en este proyecto de ley ( de Cabildo Abierto) tal como está”.

Hébert Dell’Onte | Si bien en política nunca está todo dicho hasta que las cosas efectivamente suceden, al momento parece una realidad próxima que Cabildo Abierto y el Frente Amplio apoyarán en el Senado el proyecto de ley sobre la forestación que tiene media sanción en la Cámara de Diputados. La votación sería sin modificaciones y contra la opinión de los ministerios involucrados que son el de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y el de Ambiente (MA).

La posición de Cabildo Abierto es clara y en ese partido hay una contundente unidad en el apoyo a la iniciativa del diputado Rafael Menéndez, autor del texto en debate. En el Frente Amplio, donde está el otro apoyo parlamentario, la realidad tiene matices, con actores que piensan que no es correcto apoyar el proyecto.

En marzo de este año, en un artículo periodístico, Pablo Ferreri expuso sus objeciones sobre el proyecto de ley. Desde entonces pasaron 9 meses, tiempo suficiente como para que pudiera haber un cambio de opinión a la luz del debate que se ha desarrollado, pero este martes 14 de diciembre el exdirector de la Dirección General de Rentas (2010 a 2015) y exviceministro de Economía (2015 a 2020) del Frente Amplio volvió a expresar su discrepancia: “Con respecto al proyecto de ley de Cabildo Abierto sobre forestación (…) no es un proyecto conveniente” escribió en sus redes sociales y compartió el link de un artículo que publicó en Montevideo Portal cuando se dio el debate por parte de los diputados.

EL ARTÍCULO DE FERRERI.

Ferreri no ocupa ningún cargo electo en el Frente Amplio pero debemos pensar que es una voz autorizada dado los cargos relevantes que ocupó entre 2010 y 2020 durante los gobiernos de José Mujica y Tabaré Vázquez. Y lo más importante es que asume su posición y expone sus argumentos con objetividad.

En la primera parte del artículo titulado “Las políticas de Estado y el bienestar de los uruguayos”, Ferreri destaca la importancia de lograr consensos en algunos temas y el de la forestación es uno de ellos; luego aporta información objetiva sobre el peso que tiene en la economía del país como generadora de ingresos y de fuentes laborales.

NECESITAMOS CONSENSOS Y POLÍTICAS DE ESTADO.

“El desarrollo del sector forestal ha sido una política de Estado, la construcción de las mismas siempre es algo deseable cuando se trata de los principales desafíos de una Nación”, escribió el referente del Frente Amplio.

No es fácil encontrar esos consensos pero “nuestro país ofrece ejemplos, como la promoción de le educación pública desde el siglo XIX, la construcción de un estado de bienestar en términos relativos más potente que en el resto de América Latina desde inicios del siglo XX, o más cercano en el tiempo, la alfabetización digital y la política antitabaco desarrolladas por Tabaré Vázquez”, menciona.

“En materia económica también hay lineamientos que se transformaron en políticas de Estado con resultados positivos”, agrega, y señala la industria del software, la ley de puertos, la trazabilidad de la carne promovida por Jorge Batlle y concretada en los gobiernos del Frente Amplio. “El actual Gobierno continúa y potencia los estímulos otorgados en el período pasado a la industria audiovisual”, esos “son todos buenos ejemplos”.

LA IMPORTANCIA DE LA CADENA FORESTAL.

En un capítulo aparte se ocupa de la forestación otro ejemplo de políticas de Estado: “El valor bruto de la producción forestal es de US$ 2.300 millones” y “si incluimos impactos indirectos e inducidos, el sector contribuye con más de US$ 2.100 millones de valor agregado, lo que equivale a casi 4% del PBI”.

Todo esto “significa trabajo, oportunidades laborales para muchos uruguayos, que es al final del día lo más importante: hay 18.000 puestos de trabajo asociados al complejo forestal de forma directa, y si incluimos los impactos indirectos e inducidos, el sector da soporte a más de 25.000 empleos en la economía”, detalla Ferreri.

Por otra parte escribió: “Con la tercera planta de celulosa operativa, los impactos de la cadena forestal aumentarán: la contribución al PBI alcanzaría a casi 6% y el sector daría unos 30.000 empleos. A partir de 2024 la celulosa será el principal rubro de exportación de Uruguay, con exportaciones totales por unos US$ 2.900 millones”.

La forestación es “una acertada política de Estado” porque sus resultados “han sido beneficiosos para el país, todos los gobiernos que pasaron desde 1987 cuando se promulgó la ley, han jugado un importante papel en sostener e impulsar esta política”.

Sin embargo, Cabildo Abierto “argumenta que el desarrollo de la actividad forestal debe ser limitado” y “así lo establece en la exposición de motivos” y “no hay evidencia empírica de que esta actividad haya generado un deterioro ambiental al crecer la superficie plantada, ni que la misma consuma recursos hídricos necesarios para otras actividades agropecuarias”, reflexiona Ferreri.

“Tampoco estamos en la actualidad frente a un crecimiento exponencial del área forestal, se pasó de unas 50.000 hectáreas a principios de los ´90 a un entorno de un millón de hectáreas forestadas en 2008. Desde entonces, el crecimiento ha sido moderado, siendo el área forestada actual de 1,1 millones de hectáreas, un 7% de la superficie agropecuaria total, lo cual no parece ser excesivo si lo comparamos con países de referencia como por ejemplo Nueva Zelanda”.

A su vez considera que los diversos rubros agropecuarios no compiten entre sí, sino que se complementan “y son los propios productores agropecuarios los que eligen el mejor mix para su ecuación”.

Por lo tanto, “la argumentación para alterar una política de estado que lleva tres décadas no luce lo suficientemente sólida”, y en consecuencia “sería perjudicial para los intereses del país avanzar en este proyecto de ley tal como está”.

Lo que tenemos en puerta, con la aprobación de el proyecto de ley son “señales que afectan activos intangibles como la certeza, la previsibilidad y el respeto de las reglas de juego, no inspiran confianza y al final del día eso lo paga la gente. Lo pagan los trabajadores”, concluye.

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