El comercio mundial necesita más diversidad de suministro, no menos.

El comercio mundial necesita más diversidad de suministro, no menos.

Nuestro análisis también muestra que una mayor diversificación y sustitución de insumos puede mejorar la resiliencia. Si bien las decisiones corporativas darán forma predominantemente a la resiliencia futura de las cadenas de valor globales, las políticas gubernamentales pueden ayudar proporcionando un entorno de apoyo y reduciendo los costos.

Equipo de economistas del FMI* | Se esperaba que los shocks de oferta y demanda desatados por la pandemia provocaran un colapso dramático en el comercio, pero el comercio internacional ha demostrado ser más resistente que durante crisis mundiales anteriores.

Si bien el comercio de bienes cayó bruscamente en el segundo trimestre de 2020, se recuperó a los niveles previos a la pandemia más adelante en el año. La caída de los servicios en 2020 (como el turismo) fue peor y se ha recuperado más lentamente, dadas las persistentes restricciones para contener la infección en algunos países.

EFECTOS DE CONTAGIO INTERNACIONALES.

Los factores específicos de la pandemia ayudan a explicar estos patrones comerciales.

En primer lugar, las importaciones de bienes fueron mayores en 2020 de lo que cabría esperar solo por la demanda (y los precios relativos), más aún en países con confinamientos estrictos o brotes graves.

En segundo lugar, los cierres tuvieron efectos indirectos internacionales significativos, aunque no intencionados. Los países con socios comerciales que implementaron bloqueos más estrictos experimentaron mayores caídas en las importaciones de bienes. Los cierres de socios comerciales representaron, en promedio, hasta el 60% de la disminución de las importaciones en la primera mitad de 2020. Estos impactos fueron mayores en las industrias que dependen en gran medida de las cadenas de valor globales y están más abajo en el proceso de producción (como electrónica).

Sin embargo, los efectos fueron de corta duración, lo que sugiere que las cadenas de suministro globales eran resistentes. Y el trabajo remoto también redujo los efectos comerciales derivados de los confinamientos.

Aun así, las interrupciones provocadas por la pandemia dieron lugar a llamados a una mayor producción nacional de bienes (relocalización). Nuestro último Perspectivas de la economía mundial muestra que desmantelar las cadenas de valor globales no es la respuesta: más diversificación, no menos, mejora la resiliencia.

CADENAS DE VALOR GLOBALES ADAPTADAS.

Los datos comerciales lo afirman. A mediados de 2020, los países asiáticos, que fueron golpeados temprano por Covid-19 pero luego lograron contenerlo (justo cuando muchos países europeos impusieron severas restricciones de movilidad) vieron un aumento en su participación de mercado de productos relacionados con GVC de 4,6% en Europa y 2,3% en América del Norte. Estas ganancias fueron grandes y rápidas según los estándares históricos, pero a medida que los países se adaptaron a la pandemia, se redujeron parcialmente, lo que sugiere que los cambios probablemente fueron temporales.

Aunque las cadenas de valor globales se han ajustado, algunas industrias, como la automotriz, han enfrentado grandes interrupciones en el suministro, lo que apunta a la necesidad de mejorar la resiliencia. Analizamos dos opciones para desarrollar la resiliencia de la cadena de suministro: diversificar los insumos entre países y una mayor capacidad de sustitución de los insumos.

IMPULSAR LA RESILIENCIA DEL COMERCIO.

Simulamos los efectos de las interrupciones en un modelo económico global y comparamos los resultados con niveles más altos de diversificación o mayor capacidad de sustitución (la facilidad con la que un productor puede cambiar insumos de un proveedor en un país a otro). Consideramos dos escenarios: interrupción del suministro en un único país proveedor de insumos grande; y choques de suministro a múltiples naciones.

Nuestro análisis muestra que la diversificación reduce significativamente las pérdidas económicas globales en respuesta a las interrupciones del suministro. Luego de una contracción considerable (25%) de la oferta de mano de obra en un solo gran proveedor global, el producto interno bruto para la economía promedio cae un 0,8% por debajo de la línea de base. En el escenario de alta diversificación, esta caída se reduce casi a la mitad.

Una mayor diversificación también reduce la volatilidad cuando varios países se ven afectados por crisis de oferta. Estimamos que la volatilidad del crecimiento económico en el país promedio se reduce en alrededor del 5% en este escenario. Sin embargo, la diversificación ofrece poca protección cuando una gran interrupción afecta a todas las economías al mismo tiempo, como los primeros cuatro meses de la pandemia.

Los países pueden diversificarse adquiriendo más insumos intermedios del extranjero. Actualmente existe un “sesgo interno” significativo en el abastecimiento de dichos suministros. Las empresas del hemisferio occidental, por ejemplo, obtienen el 82% de sus productos intermedios a nivel nacional. La relocalización de la producción reduciría aún más la diversificación.

La sustituibilidad se puede lograr de dos maneras: a través de una mayor flexibilidad en la producción, como cuando el fabricante de vehículos eléctricos Tesla Inc. reescribió el software para permitir que sus automóviles usen semiconductores alternativos en respuesta a la escasez de semiconductores; o estandarizando los insumos a nivel internacional. Por ejemplo, General Motors Co. anunció recientemente que está trabajando con proveedores de semiconductores para reducir la cantidad de chips únicos que utiliza en un 95%, hasta solo tres familias de microcontroladores. Esta estandarización reemplazaría una gran cantidad de chips, eliminando los costos de sustitución entre ellos.

Si consideramos nuevamente el escenario de una contracción de la oferta laboral del 25% en un gran proveedor global de insumos intermedios, encontramos que con una mayor capacidad de sustitución, las pérdidas del PIB en todos los países (aparte del país de origen) se reducen en alrededor de cuatro quintas partes.

IMPLICACIONES POLÍTICAS.

Garantizar el acceso equitativo a las vacunas y los tratamientos sigue siendo la primera prioridad política. Los bloqueos selectivos recientes en China son un recordatorio de que las restricciones relacionadas con la pandemia continúan teniendo un impacto mucho más allá del país afectado. Está en el interés propio de todos los países, incluidos aquellos con altas tasas de vacunación, poner fin a la fase aguda de la pandemia en todas partes.

En medio de las crecientes preocupaciones sobre la fragmentación económica global y el “friendshiping” tras la guerra en Ucrania, nuestro análisis también muestra que una mayor diversificación y sustitución de insumos puede mejorar la resiliencia. Si bien las decisiones corporativas darán forma predominantemente a la resiliencia futura de las cadenas de valor globales, las políticas gubernamentales pueden ayudar proporcionando un entorno de apoyo y reduciendo los costos.

Un área obvia es la mejora de la infraestructura. La pandemia ha demostrado que las inversiones en infraestructura en ciertas áreas son fundamentales para mitigar las interrupciones del suministro relacionadas con la logística comercial. Por ejemplo, mejorar y modernizar la infraestructura portuaria en las principales rutas de envío globales ayudaría a reducir los cuellos de botella globales. Una mejor infraestructura digital para facilitar el teletrabajo también puede ayudar a mitigar los efectos indirectos en otros países.

Los gobiernos también pueden ayudar a que la información esté más disponible, para que las empresas puedan tomar decisiones más estratégicas. Por ejemplo, los fabricantes de automóviles en promedio realizan negocios directamente con alrededor de 250 proveedores de nivel 1, pero este número aumenta a 18.000 proveedores en toda la cadena de valor. Mejorar el acceso a la información sobre las transacciones entre empresas y las redes de la cadena de suministro, por ejemplo, mediante la digitalización de los archivos de documentos de las empresas, como las declaraciones de impuestos, puede ser útil, especialmente para las empresas más pequeñas con menos recursos.

Finalmente, la reducción de los costos comerciales puede ayudar a diversificar los insumos. Hay espacio para reducir las barreras no arancelarias, lo que daría un importante impulso económico a mediano plazo, especialmente en los mercados emergentes y los países en desarrollo de bajos ingresos. Además, reducir la incertidumbre de la política comercial y proporcionar un régimen de política comercial abierto, estable y basado en reglas puede respaldar una mayor diversificación.

(*) LOS AUTORES. Los autores del artículo son los economistas Davide Malacrino, Adil Mohommad y Andrea Presbitero. Davide Malacrino y Adil Mohommad son economistas del Departamento de Estudios del FMI; y Andrea F. Presbitero es economista senior en el Departamento de Investigación del FMI.

La inflación, la nueva pandemia para la cual los gobiernos tienen poco margen de acción.

La inflación, la nueva pandemia para la cual los gobiernos tienen poco margen de acción.

Daniel Kerner, director para América Latina de Eurasia Group, una consultora internacional de análisis político y económico, dijo que en nuestro continente la inflación tiene dos caras “importantes”, el lado político y el lado económico.

Hébert Dell’Onte | Pasaron dos años para lograr lo que queríamos, ganarle a la pandemia, pero resulta que cuando comienza a haber señales de que eso sucedió, estalló la guerra en el este europeo y las expectativas de comenzar a andar un camino hacia el crecimiento global se derrumbó frente a las nuevas dificultades causadas por el conflicto bélico motivado por la invasión rusa a Ucrania.

Es verdad y hay que tenerlo muy presente que aún no estamos totalmente liberados de la pandemia, los científicos advierten que puede surgir una nueva variante que cause estragos sanitarios y obligue a retomar las medidas de cuidado que ya conocemos. Ahora en China 13 ciudades han registrado casos y el Gobierno encerró 30 millones de personas como forma de combate a la enfermedad. Esa es la información oficial que damos por cierta, pero no podemos olvidar que se trata de un régimen con estricto control sobre disidentes, independientes, medios de comunicación y redes sociales, por lo cual no es fácil determinar la veracidad de la información que surgen fronteras adentro.

El hecho objetivo y comprobable es que las vacunas le van ganando a la enfermedad y en todo el mundo la vida vuelve a deseada normalidad.

Pero mientras eso empezaba a ocurrir y la humanidad creía que estaba ante un afloje de tensiones, el mundo dio un giro contra todo pronóstico y desafiando toda lógica: Rusia invadió Ucrania y desató un profundo desconcierto. A la muerte, costo evidente de toda guerra, se suma una crisis mundial múltiple que afecta todas las actividades humanas causando un gran caos como nunca vivió el mundo en toda su historia.

LAS ECONOMÍAS REGIONALES TIENEN POCOS RECURSOS PARA ENFRENTAR LA INFLACIÓN.

Una de las aristas de ese caos y que impacta gravemente en los países de América de Sur es la inflación que en Uruguay fue del 9,3% en los últimos 12 meses cerrados en marzo.

Algunos datos del ranking inflacionario en los últimos 12 meses a marzo: Argentina que ya arrastraba una situación compleja y la guerra agravó lidera con el 52,3%, le sigue Brasil (11,3%), Chile (9,4%), Uruguay (9,3%), Colombia (8,5%), México (7,4%), Perú (6,8%) y Ecuador (2,64).

América Latina es el continente donde el costo de vida subió más rápidamente, señala un informe de la BBC, y los gobiernos sufren serias dificultades para frenar la inflación. Eso se da en un contexto de creciente desconformidad por parte de la población de algunos países, como Perú cuyo Gobierno es blanco de diversas protestas sociales.

Daniel Kerner, director para América Latina de Eurasia Group, una consultora internacional de análisis político y económico, dijo a ese medio británico que en nuestro continente la inflación tiene dos caras “importantes”, que son el lado político y el lado económico.

“Uno es el descontento social, que ya era fuerte antes de la pandemia, pero que se agravó aún más con ella. Y después los países comienzan a recuperarse, pero con poco crecimiento y muy alta inflación. Los bancos centrales de América latina son de los que más han subido tasas de interés en el mundo”, señaló.

El problema es que “con la guerra se produce otro golpe inflacionario y esto se empieza a sentir muy fuertemente” porque los gobiernos tienen “pocos recursos para enfrentarla”.

Una muestra de esa situación es Perú, cuya situación conflictiva puede repicase en otros países: “Con esta inflación hay un alto riesgo de que las protestas en Perú puedan repetirse en otros países de América Latina”.

DESCONTENTO SOCIAL Y EL PROBLEMA DE LOS COMBUSTIBLES.

En ese sentido añadió: “Lo que vemos actualmente es que la discusión sobre qué hacer con el precio de los combustibles está en todos lados, está en Argentina, en Brasil, en México, en Perú y mientras siga el conflicto en Ucrania, que pareciera que va a continuar, la presión inflacionaria va a seguir” y “en ese contexto yo no veo que los gobiernos tengan mucho dinero para ayudar”.

Kerner comparó la situación actual con 2019 cuando estallaron conflictos sociales, solo que ahora es más grave: “Creo que ahora tenemos ese descontento (de 2019) agravado por la pandemia y por la inflación. Y por mucho que los bancos centrales suban las tasas de interés para controlar la inflación, ésta viene de afuera, entonces tampoco son muy efectivas. En general la mayor parte de los gobiernos de la región están en un contexto de reducir el gasto público”, comentó.

Además, no es sólo que “no están los recursos disponibles como para subir los subsidios” a los combustibles, sino que “a la gente no le importa si es por Ucrania o Rusia. Lo que siente la gente es que los combustibles están caros”.

La inflación no tiene por qué estar “desbocada”, alcanza con que se “mantenga en los altos niveles que tenemos ahora” para que haya “efectos” sociales y políticos, y “el efecto político más importante de una inflación alta es que aumenta el descontento social” de “los pobres y la clase media. Puede ser que algunos gobiernos lancen algunos programas sociales para ayudar a los más pobres pero las clases medias no van a recibir ninguna ayuda. Entonces yo creo que esto enoja a todo el mundo”.

PREPARARNOS PARA LO PEOR.

En la entrevista Kerner profundiza en las situaciones políticas y sociales de otros países, y cómo el descontento social incidirá en los diferentes gobiernos que tendrán que tomar decisiones como “más deuda y más impuestos” porque “la inflación tiene un impacto muy directo sobre la gente, sobre el electorado, y los gobiernos no pueden hacer mucho para contenerla y para dar soluciones”.

Además, los populismos tendrán tierra fértil y espacio para crecer con propuestas y promesas que no podrán cumplir, dijo.

En medio de todos esos fenómenos advertidos en la referida entrevista, Uruguay, país que cotiza todo su prestigio como serio y de medidas responsables, debe prepararse porque no somos inmunes a lo que pasa en el mundo o a nuestro alrededor y debemos tener el horizonte claro para que la tormenta no nos desvíe.

Presidente de ACA cuestionó el aumento de la tasa de interés para combatir la inflación.

Presidente de ACA cuestionó el aumento de la tasa de interés para combatir la inflación.

La tasa aumentó hasta 8,5%, y el BCU anticipa nuevos incrementos “en la próxima sesión de mayo y se espera que en las siguientes reuniones este proceso continúe, buscando el objetivo central de alinear las expectativas de inflación al rango meta”.

Hébert Dell’Onte | La inflación es el nuevo desafío del equipo económico del Gobierno. Ese fantasma se extiende por el mundo entero por varias razones que, al ser globales, son difíciles de controlar. Por eso mismo, los ministerios de Economía y los bancos centrales no tienen muchas herramientas, pero deben hacer todo lo posible para controlarla.

Alfredo Lago, presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), escribió ayer en sus redes sociales personales algunos comentarios al respecto y destacó que con una inflación que crece por “factores exógenos” no se debería aplicar “acciones endógenas de corte tradicional, como aumentar tanto la tasa de interés”.

El productor comentó en su cuenta de Twitter que los bancos centrales deben tomar “acciones” para “incidir en la política monetaria” de sus países.

Una de las medidas “recurrentes aplicadas por estos en el mundo” es la de “aplicar subas en la tasa de interés para bajar inflación”, pero eso “pocas veces tiene el efecto buscado, lo que también es frecuente” que suceda, comentó.

La inflación en Uruguay es un problema que se arrastra desde “hace tiempo”, a un nivel “algo mayor a lo deseado”, agregó.

Cabe recordar que al momento actual la inflación de los últimos 12 meses a marzo es del 9,38%.

Ese crecimiento -escribió Lago- se da “por factores exógenos” que son “difícil” de achicar si se toman “acciones endógenas de corte tradicional, como aumentar tanto la tasa de interés”.

También advierte que “el mayor costo financiero va impactar negativamente, mayormente, en las pequeñas y medianas empresas, porque generará aumento de precios, al tener que repasar este mayor costo a lo que vende y/o produce”.

“A su vez impacta negativamente en la tasa de cambio. Lo que es igual a pérdida de competitividad de los sectores exportadores”.

LAS CAUSAS EXÓGENAS, LA SITUACIÓN LOCAL Y ANUNCIO DE NUEVO AUMENTO.

La medida endógena a la que refiere Lago es que el jueves 7 de abril el Banco Central del Uruguay decidió incrementar la tasa de interés en 125 puntos básicos hasta 8,5%.

Como la propia entidad bancaria lo explica, esa decisión se tomó por causas exógenas como “el conflicto Rusia-Ucrania que ha profundizado las presiones inflacionarias con una significativa suba en el precio de los commodities, que constituyen un impacto adicional a la inflación mundial más alta de los últimos 40 años”. También señala que “la FED inició un ciclo al alza de su tasa referencial ante el persistente aumento de expectativas de inflación en 2022”.

En lo local “la economía se expandió 4,4% en comparación al año previo”, con un empleo que “se mantiene relativamente estable en el nivel previo a la pandemia y la tasa de desempleo en niveles reducidos”.

Con ese panorama, todo indica “las expectativas de los agentes (sobre la inflación) continúan fuera del rango meta. La incertidumbre respecto a la duración del shock externo es importante. Las expectativas de los analistas y de los mercados financieros a 24 meses se ubican en torno a 7%, mientras que las expectativas de empresarios continúan en 8%”.

Ante ese paquete de situaciones, el BCU optó por lo que Lago define como “acciones de corte tradicional” como aumentar la tasa de política monetaria en 125 puntos básicos hasta 8,5%.

A su vez “se anticipa un nuevo aumento de la tasa de interés en la próxima sesión de mayo y se espera que en las siguientes reuniones este proceso continúe, buscando el objetivo central de alinear las expectativas de inflación al rango meta”.

Como lo expresan los rostros en la fotografía oficial difundida por el BCU, el panorama no es fácil. Nunca es sencillo controlar la inflación, menos cuando las tensiones se generan en todo el mundo y nosotros estamos metido en él.

En la fotografía del BCU (de izquierda a derecha): Washington Ribeiro (vicepresidente), Diego Labat (presidente), Ignacio Berti (director), Gerardo Licandro (gerente de la Asesoría Económica), Débora Sztarcsevszky (gerenta del Área Secretaría General), Leonardo Vicente (gerente de Política Monetaria), Adolfo Sarmiento (gerente de Política Económica y Mercados) y Juan Pedro Cantera (superintendente de Servicios Financieros).​

Australia e India llegan a un acuerdo de libre comercio.

Australia e India llegan a un acuerdo de libre comercio.

El acuerdo genera beneficios para el sector ovino (carne y lana) y del vino. La noticia fue recibida con satisfacción. India es una de las principales economías de mayor crecimiento, el FMI espera un crecimiento del 4,4% en 20222.

Australia e India concretaron de forma interina el Acuerdo de Cooperación Económica y Comercio, el cual fue firmado por el ministro federal de Comercio australiano, Dan Tehan, y el ministro indio de Comercio e Industria, Priyush Goyal.

El Australia-India Economic Cooperation and Trade Agreement es el primer acuerdo comercial firmado por India con una economía desarrollada en más de una década. Según el Gobierno australiano, este año el comercio entre ambos países llegará a US$ 50.000 millones.

El acuerdo con Australia sigue a la firma del Acuerdo de Asociación Económica Integral (Cepa) entre la India y los Emiratos Árabes Unidos el pasado febrero, que se espera que impulse el comercio bilateral entre ambas potencias de los US$ 60.000 millones actuales a US$ 100.000 millones en los próximos cinco años.

LOS OVINOS.

Uno de los principales sectores que saldrá beneficiados es el de la lana australiana, se afirmó.

El ministro de Comercio, Turismo e Inversión de Australia, Dan Tehan, señaló que “el objetivo es colocar a la India como uno de nuestros tres principales mercados de exportación para 2035 y hacer de ese país el tercer mayor destino en Asia para la inversión australiana en el extranjero”.

“Este acuerdo abre una gran puerta a la principal economía de más rápido crecimiento del mundo para los agricultores, fabricantes y productores”, opinó el primer ministro Scott Morrison.

UN MERCADO DE 1.300 MILLONES DE PERSONAS.

“India es un mercado de más de 1.300 millones de personas con una población joven y una clase media en crecimiento”, dijo el ministro federal de Agricultura, David Littleproud, y valoró que el acuerdo abre un nuevo y significativo acceso al mercado a través de la eliminación o reducción de los aranceles sobre una serie de exportaciones agrícolas, incluida la carne de ovino y lana.

Desde el sector vinculado a la carne se elogió la eliminación del arancel de importación que era del 30%.

En los últimos 5 años, Australia solo exportó 111 toneladas de carne. Pero ahora la rebaja del arancel “contribuirá en gran medida a proporcionar más certidumbre para este comercio, especialmente porque la mayoría de los demás clientes mundiales de carne de ovino están pagando significativamente menos derechos al importar corderos australianos”, dijo el director de la junta del Consejo Australiano de la Industria de la Carne y director de Fletcher International Exports, Roger Fletcher.

LOS VINOS.

Además de los ovinos, el acuerdo entre ambos países fue bien recibido por los exportadores de vino, pero no de los productos lácteos y cereales que quedaron excluidos.

Al igual que con los ovinos, los exportadores y vino reducirán significativamente los aranceles.

Para el vino es un paso muy positivo ya que las pérdidas han sido millonarias por las medidas que tomó China: Los productores de vino australianos se quedaron con un agujero gigante en el mercado de exportación en 2020 cuando el gobierno chino anunció que impondría aranceles de hasta el 200% en todo el vino australiano, recuerda la prensa local.

Tony Battaglene, director ejecutivo de Australian Grape and Wine, dijo a medios locales que el nuevo acuerdo con India no recuperará a todas las pérdidas, pero era un paso vital para abordar el exceso de oferta nacional de vino.

“El acuerdo es beneficioso para los productores de vino de muy alto valor, muchos de los cuales son pequeñas y medianas empresas”, dijo. “Ahora tendrán confianza para explorar nuevas oportunidades en el mercado indio a medida que se implementen las reducciones arancelarias por etapas. Para el vino australiano, China representaba 1.200 millones antes de que se cerrara; sabemos que no podemos recuperar eso de la noche a la mañana”.

En 2021 y sin posibilidad de vender a China, el mercado de vinos australianos aumentó 71% en volumen, y 81% en valor, aunque sobre un piso muy bajo.

En base a The Land e información propia. Foto ORF.

En el primer trimestre se vendieron 12.979 vehículos 0 km, 596 más que en 2021.

En el primer trimestre se vendieron 12.979 vehículos 0 km, 596 más que en 2021.

En marzo se vendieron 5.983 vehículos, 1.090 más que en igual mes de 2021. El tercer mes del año fue el primero en que hubo un crecimiento en la comparación con igual mes del año anterior.

En enero 2022 la venta de vehículo totalizó 3.439 frente a 3.732 de enero de 2021. En febrero 2022 fueron 3.557 contra 3.757 de igual mes de 2021; y en marzo 5.983 frente a 4.893 de 2021, informó la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay (ACAU).

En total, en el primer trimestre del año se han vendidos 12.979 vehículos; en igual período de 2021 el total fue 12.383. La diferencia es de 596 unidades más en 2022.

En el siguiente cuadro se muestra la cantidad de vehículos 0 km comercializado por tipo y por mes, en 2022.

El cuadro siguiente muestra el comparativo de los vehículos comercializados en marzo de 2022 respecto a marzo de 2021.

¿Cuál es el vínculo comercial de Uruguay con Rusia?

¿Cuál es el vínculo comercial de Uruguay con Rusia?

En 2021 Uruguay exportó a Rusia US$ 118 millones, principalmente productos lácteos (manteca).

Hébert Dell’Onte | Uruguay XXI elaboró un informe sobre la relevancia de Rusia para el mercado uruguayo. Sobre las exportaciones a Rusia, en 2021 sumaron US$ 118 millones, ocupando el 13º lugar como mercado de destino. “En la última década Rusia fue perdiendo relevancia como destino” de los productos de Uruguay, pasando de US$ 400 millones en 2011 a US$ 118 millones en 2021. “Esto implica una caída promedio de las exportaciones de 11% en los últimos diez años, que se explica por la caída de los montos exportados de carne” vacuno y sobre todo congelada. También hubo una reducción de las exportaciones de soja.

Sin embargo y a pesar de la caída de las ventas a ese destino, “el mercado ruso continúa siendo importante para algunos sectores y productos uruguayos como el sector lácteo, los subproductos cárnicos y la carne equina”.

El principal producto de exportación son los lácteos que en 2021 sumaron US$ 49 millones. En este rubro la manteca representó el 54% de las ventas, le siguen el queso (36%), la leche (8%) y lactosuero (1%).

El segundo rubro más colocado en Rusia fue subproductos cárnicos (US$ 35 millones; 29%). De esta categoría, el despojo de animales representó el 83% seguido de tripas (13%) y grasa animal (4%).

La carne de vacuno implicó para Uruguay ingresos por US$ 12 millones, sigue la soja (US$ 5,4 millones), los pescados (US$ 5,2 millones), carne equina (US$ 4,9 millones) y cítricos (US$ 3 millones).

ARANCELES REDUCIDOS.

Uruguay XXI destaca que “los productos uruguayos accedían al mercado ruso con aranceles reducidos bajo el Sistema Generalizado de Preferencias (SGP)*. Desde octubre de 2021, con la modificación del listado de países elegibles para la Unión Euroasiática, Uruguay -entre otros países de la región y el mundo- quedó fuera de este esquema. Desde entonces, los productos uruguayos acceden con el trato de Nación Más Favorecida (NMF). El promedio arancelario para productos agrícolas se ubica en 10,5% y para productos no agrícolas en 6,1%”.

“Los lácteos, subproductos cárnicos y carne son los que pagan más arancel”, aclara.

PROVEEDORES DE INSUMOS.

Por otra parte, Rusia es un gran proveedor de insumos agropecuarios, en particular de sustancias químicas para el agro. En 2021 las importaciones desde Rusia se ubicaron en US$ 100 millones, siendo U$S 69 millones (69%) sustancias químicas para el agro”.

(*) Uruguay XXI explica que el SGP concede arancel cero o aranceles reducidos a países menos desarrollados. Este trato preferencial es ofrecido por países desarrollados de forma unilateral, es decir que el tratamiento preferencial recibido no debe reciprocidad. Los países que conceden la preferencia determinan los países y los productos que incluirán en sus programas. La foto: San Petersburgo, ciudad de Rusia que por su belleza y características es conocida también como la Venecia del Norte, además de ser la capital cultural del país.

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