Analistas internacionales piden cautela a la hora de analizar e informar, porque aún no se sabe que rumbo tomará el petróleo; en realidad nadie sabe qué sucederá en la Franja de Gaza.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El sábado 7 escribíamos en Todo El Campo que en los primeros días del mes el petróleo Brent había tenido una importante baja en sus valores, la mayor caída de precios desde marzo pasado, cerrando en el entorno de los US$ 84 el barril luego de llegar a los US$ 96.
La baja se debió a la dinámica del mercado y una encadenada red de hechos internacionales, aparentemente inconexos. Pero lo que parecía un alivio para las economías de los países importadores de ese commoditie rápidamente cambió luego del ataque terrorista de Hamas a Israel y el valor saltó acercándose a los US$ 90.
Analistas internacionales piden cautela a la hora de analizar e informar, porque aún no se sabe que rumbo tomará el petróleo porque en realidad nadie sabe qué sucederá en la Franja de Gaza.
Ipek Ozkardeskaya, analista del grupo bancario suizo Swissquote Bank, dijo que “es difícil predecir la magnitud de la acción de precios en respuesta a los choques políticos”.
Agregó que “la escalada de las tensiones ha generado una ola de pánico en los mercados financieros”, y comentó el “temor” de “una posible represalia contra Irán” lo que constituiría una amenaza para los buques petroleros “a través del Estrecho de Ormuz”, cambiando “la retórica del mercado de una potencial desaceleración de la demanda mundial de petróleo a una oferta mundial ajustada”.
Mientras tanto, el lunes llegaron a Israel las primeras ayudas de Estados Unidos, lo que se debe no solo a la amistad entre ambos países, sino porque como el propio presidente Joe Biden lo dijo este lunes, al menos hay once estadounidenses muertos y otros pueden estar secuestrados.
Cabe aclarar, que el Estrecho de Ormuz mencionado por Ozkardeskaya está controlado por Omán, Emiratos Árabes e Irán, y que es un pasaje clave para buena parte del petróleo global.
¿ESCALDA INTERNACIONAL?
La presencia de Estados Unidos no es un dato menor, dado que la zona de conflicto tiene muchos actores antioccidentales, y particularmente antiestadounidenses. Es el caso de Irán, de quien se ha informado que apoya el accionar de Hamas, aunque negara su participación.
“No hay que olvidar que Teherán ha apoyado a grupos islamistas que se oponen a Israel” dice un artículo publicado en la cadena alemana Deutsche Welle (DW), y si bien negó haber participado en el ataque de “forma directa, el rol de Irán podría crear un conflicto regional de mayor alcance y más peligroso”.
La exportación de ganado en pie subió 250% que en setiembre de 2022 fue de US$ 8 millones, y en 2023 US$ 28 millones.
Montevideo | Todo El Campo | Las exportaciones de setiembre bajaron 9% respecto a igual mes de 2022, por un total de US$ 938 millones (incluyendo zonas francas). En el año las exportaciones suman US$ 8.519 millones, (-18% respecto a 2022).
Sin zonas francas, la caída fue de 2%.
Esa caída del 9% se explica por menor colocación de soja, carne vacuna, lácteos y celulosa; pero aumentaron las ventas de madera y productos de madera, arroz, subproductos cárnicos y vehículos.
La celulosa lidera las colocaciones con US$ 171 millones, 16% menos que en setiembre de 2022.
El arroz fue el renglón exportador que más creció (100%) con US$ 54 millones (en setiembre 2022 fueron por US$ 27 millones).
También hubo mayores exportaciones de subproductos cárnicos que sumaron US$ 45 millones, 45% más que 2022 cuando fueron US$ 31 millones. Los vehículos generaron ingresos por US$ 40 millones, 61% más que los US$ 25 millones de 2022.
La malta bajó a US$ 40 millones (-17%); y la madera -28% a US$ 31 millones.
La exportación de ganado en pie subió 250% que en setiembre de 2022 fue de US$ 8 millones, y en 2023 US$ 28 millones.
PRINCIPALES DESTINOS.
Brasil volvió a ser el principal destino, seguido de China, Estados Unidos, la Unión Europea y en quinto lugar Argentina.
La prensa internacional y especializada en energía y petróleo observó que la caída del barril en la última semana (al viernes 6/10) fue la más pronunciada desde marzo pasado.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | A fines de junio de este año el barril Brent comenzó un proceso alcista constante y firme, que lo llevó de US$ 75,5 a un máximo del US$ 96,6 el 26 de setiembre, esa evolución hizo temer a todas las economías del mundo importadoras de esa materia prima -entre ellas Uruguay-, el temor era porque se lo veía con impulso como para llegar y sobrepasar los US$ 100 por barril.
Pero ese miedo no se hizo realidad, y de los US$ 96,6 el Brent comenzó a bajar y en 10 días, el viernes 6 de octubre, había perdido 12 dólares, a algo por arriba de US$ 84 el barril dando un respiro a las mismas economías que hasta hace una semana y poco observaban la evolución con nerviosismo.
¿Qué fue lo que paso?, el mercado y una encadenada red de hechos internacionales, aparentemente inconexos, puso un techo que el petróleo no pudo romper y por tanto comenzó a retroceder en su valor.
La prensa internacional y especializada en energía y petróleo observó que la caída del barril en la última semana (al viernes 6/10) fue la más pronunciada desde marzo pasado, en referencia a la caída de US$ 82,66 el 9/03 a US$ 74,21 el 12/03 (casi 12 dólares en solo 3 días).
Volviendo al presente, la caída de octubre se explica por las altas tasas de interés que podrían enfriar el crecimiento global, con lo cual habría menor demanda de combustible. En ese sentido, Arabia Saudita y Rusia redujeron el suministro y al parecer continuarán así en lo que queda de 2023.
Otro factor que incidió, fue el mayor empleo en Estados Unidos durante setiembre. Fueron 336.000 nuevos puestos de trabajo, superando ampliamente (duplicando) los pronósticos de 170.000.
De esa forma Estados Unidos exhibe una estabilidad laboral que se da a pesar de las subidas de los tipos de interés. El total de 336.000 nuevos puestos de trabajo supera la media mensual de puestos creados en los últimos doce meses, que era de 267.000.
Desde la Casa Blanca se emitió un comunicado en el que se puso énfasis al señalar: “Tenemos en la masa laboral la proporción más alta de estadounidenses en edad laboral en 20 años. No es un accidente”.
En el otro lado del mundo, Rusia anunció que levantará la prohibición de exportar diésel para los suministros que llegan a los puertos por oleoducto, con la condición de que las empresas vendan al menos el 50% de su producción de gasóleo al mercado nacional.
Octubre recién comienza y es imposible para un observador común tener alguna certeza de lo que ocurrirá en las tres semanas que quedan del mes. En la dinámica internacional cualquier atisbo de crisis genera temor y afecta los mercados en cualquier sentido, pero la evolución que tuvo el petróleo en los primeros 6 días del mes es una buena noticia para quienes dependemos de la importación.
En 2022 las exportaciones crecieron gracias al significativo crecimiento en las ventas de celulosa; y en los próximos años, seremos uno de los principales exportadores mundiales, dice un informe de Uruguay XXI.
Montevideo | Todo El Campo | “En 2022, las exportaciones del complejo forestal, que incluyen madera, productos de madera, celulosa, papel y cartón, experimentaron un incremento de 17% respecto a 2021, alcanzando un total de US$ 2.480 millones. Esto equivale al 19% del valor total de los bienes exportados por el país”, expresa un informe de Uruguay XXI sobre las exportaciones del sector forestal.
En 2022 las exportaciones crecieron “principalmente gracias al significativo crecimiento en las ventas de celulosa, a pesar de un leve descenso de 1% en las ventas de madera y productos de madera (US$ 560 millones en 2022)”.
Las exportaciones de papel y cartón aumentaron 35% respecto a 2021.
PASTA DE CELULOSA.
La pasta de celulosa es el componente principal utilizado en la fabricación de papel y cartón.
EL año pasado “las exportaciones uruguayas de celulosa alcanzaron los US$ 1.885 millones”, 23% más respecto a 2021, siendo “el tercer producto más exportado por Uruguay”.
Ese aumento del 23% se debe “principalmente al aumento de 24% en el precio de exportación, que fue en promedio de US$ 706 por tonelada, aunque el volumen experimentó una ligera disminución en comparación con 2021”.
PRINCIPALES DESTINOS.
Los principales destinos de la celulosa son la Unión Europea y China, a donde se dirige el 80% de los envíos. Pero “en los últimos años la Unión Europea adquirió más importancia, mientras que China disminuyó su participación, a pesar del crecimiento constante de su demanda. La diferencia principal entre estos destinos fue la tasa de crecimientos interanuales de las exportaciones. En los últimos 10 años, las que tuvieron como destino el bloque europeo, crecieron a una tasa promedio de 16%, mientras que el promedio de crecimiento del mismo periodo en China fue de 7%”.
En 2022, la Unión Europea “concentró el 53% del total exportado, los principales destinos fueron Países Bajos, Italia, Alemania y España”, destinos que representaron US$ 996 millones.
A China se hicieron envíos de celulosa por US$ 495 millones, el 26% del total de lo exportado.
“También hubo un crecimiento de otros destinos. En 2022, se exportaron US$ 395 millones hacia otros destinos, entre ellos República de Corea (US$ 125 millones), Brasil (US$ 95 millones), Estados Unidos (US$ 77 millones), Turquía (US$ 52 millones) y Argentina (US$ 46 millones)”.
CAMINO A CONVERTIRSE EN EL PRINCIPAL PRODUCTO DE EXPORTACIÓN.
Con tres plantas, en los próximos años la celulosa “se convertirá en el principal producto de exportación de Uruguay” y nuestro país pasará a ser “uno de los principales exportadores mundiales de celulosa, detrás de China, Alemania y Estados Unidos”.
Uruguay tiene tres plantas de celulosa, con lo cual ese producto “se convertirá en los próximos años en el principal de exportación de Uruguay”, y nuestro país pasará a ser “uno de los principales exportadores mundiales de celulosa, detrás de China, Alemania y Estados Unidos”.
Uruguay XXI finaliza su informe señalando que este año en curso, “la producción de celulosa alcanzaría los 3,5 millones de toneladas, lo que representará un aumento en volúmenes de 33% en comparación con 2022”.
De ser así, llegaríamos al “tercer año consecutivo de crecimiento en las exportaciones de celulosa”.
“Los precios de la celulosa BHKP (la variedad producida en Uruguay) continuarán con una tendencia al alza, aunque a un ritmo ligeramente más moderado que en los últimos años, con un incremento estimado de 8% en 2023. Así, el valor total de las exportaciones de celulosa se estima que ronde US$ 2.900 millones”.
Comparados los valores actuales con los que regían desde el 1° de enero se observa que el gasoil aumentó $ 0,40; la nafta Súper aumentó $ 5,65; y el gas trepó $ 13,40.
Montevideo | Todo El Campo | Desde la hora cero del domingo 1° de octubre comenzaron a regir los nuevos precios de los combustibles, valores actualizados por el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM).
Los nuevos valores “reflejan la evolución internacional de los precios, en un contexto en el que Ancap debe importar la totalidad de la producción por la parada técnica de la refinería”, se argumentó desde el Poder Ejecutivo.
La “alineación con los precios de paridad de importación (PPI)” implica los siguientes valores máximos de venta al surtidor.
Nafta Súper 95 $ 77,54 el litro (+4,23%).
Gasoil 50S $ 59,39 el litro (+6,07%).
Supergás $ 76,75 el kilo (+4,63%).
Comparados los valores actuales con los que regían desde el 1° de enero se observa que el gasoil aumentó $ 0,40; la nafta Súper aumentó $ 5,65; y el gas trepó $ 13,40.
La inseguridad alimentaria es la «nueva normalidad»
Leo Bertozzi* | Italia | Todo El Campo | El aumento de los precios de los alimentos es un problema mundial, aunque de una manera diferente.
Venezuela ostenta el triste récord, con referencia a los datos de agosto de 2023, con una inflación alimentaria del 403%.
En América Latina hay grandes diferencias, con Argentina en 133%, Colombia en 12%, Chile en 9%, mientras que en Brasil los precios de los alimentos crecieron solo 1.09%.
En Estados Unidos está en el 4,3%, el nivel más bajo de los últimos dos años, mientras que en Canadá está en el 7,8%.
Más cerca de casa, el Líbano tiene una inflación del 278%, la segunda más alta del mundo; Turquía está en el 73%, Egipto en el 68%, Túnez en el 15,3%, Argelia en el 13%, Marruecos en el 12%.
También en África, destaca Nigeria, el país más poblado del continente, con una inflación de alimentos que sube al 29%, mientras que Zimbabue está en el 71%. En contraste, Somalia y Sudán del Sur, países afectados por una fuerte inestabilidad, tienen una inflación negativa de los alimentos de -2.08% y -18.4% respectivamente.
En Asia, Pakistán destaca con un 38%, mientras que India está en el 9,9%, Japón en el 8,8% y China está en deflación en el -1,7%.
En Australia y Nueva Zelanda, la inflación de los alimentos es del 7,5% y 8,9%, respectivamente.
En Europa oscila entre un máximo del 17,9% en Hungría, el 16,9% en Serbia y el 14,8% en el Reino Unido. La media de la Unión Europea es del 12,46%, con Italia en el 9,9%.
Esta dinámica ahora se está desacelerando, después de haber alcanzado su punto máximo en julio del año pasado tras el conflicto en Ucrania que causó una crisis global. Sin embargo, el cambio climático aumenta las posibilidades de fuertes oscilaciones de los precios de los alimentos en el futuro y el problema podría verse exacerbado por el modelo climático de El Niño, que tiende a aumentar las temperaturas y provocar un clima más extremo.
Por lo tanto, la inseguridad alimentaria parece ser la «nueva normalidad», con el cambio climático dando lugar a crisis recurrentes y precios estructuralmente más altos de los productos agrícolas. Sin embargo, existe un grado diferente de vulnerabilidad de las poblaciones y sus estratos sociales a estos eventos, siendo los más débiles los más expuestos.
Hay que cooperar para reducir la volatilidad del mercado mejorando las existencias de cereales y adoptando medidas reglamentarias para frenar la especulación excesiva con los productos agrícolas. El diálogo es necesario para sanar los conflictos. Hay que tomar medidas para combatir el cambio climático.
(*) El autor – Leo Bertozzi es agrónomo, experto en la gestión de la producción agroalimentaria de calidad y la cultura lechera. – Inflación de los alimentos | Noticias CLAL