“La planificación empieza mucho antes, ahora mismo es un buen momento para hacerlo”.
Montevideo | Todo El Campo | Este es el año del canutillo, dijo el Ing. Agr. Martín Jaurena, investigador del Instituto Nacional de Investigación Agropecuario (INIA). El canutillo “es un pasto que ese lo puede ver en el este del país, pero de forma más abundante al norte y pasó de villano al héroe porque en la medida que podemos separarlo del resto del potrero, subdividirlo y aplicar un plan de manejo, pasa a ser un héroe y uno de los mejores verdeos que podemos llegar a tener en el verano”, destacó.
“La planificación empieza mucho antes, ahora mismo es un buen momento para hacerlo”, sugirió, en declaraciones al programa Diario Rural de radio Rural.
Sobre el manejo, expresó que se lo manejaba para combatirlo, pero se empieza a ver que es una planta que “se adapta muy bien al postoreo rotativo, y es ahí donde empiezan a aparecer algunas señales” con situaciones que “podrían dar 80 o 90 kilos” pero “se puede pasar en un año a 400 o 500 kilos”.
Consultado si se debe controlar el pastoreo al tener canutillo, Jaurena dijo que “sí, porque el problema que tiene son los tallos cuando se secan son muy indigestibles y que no tienen ninguna utilidad para el animal. Ese es el único problema”. Además “es una planta que precisa ser cortada alta”.
“Ahora lo que hay que hacer es separar el canutillo del resto del potrero y si en julio y agosto hay mucho tallo habría que pasar la rotativa alta” generando las condiciones para empezar a producir; “sino podemos empezar a pastorear cumpliendo las recomendaciones de la regla que es entrar con 25cm y salir con 15cm”.
La fecha de fertilizar es a partir de la mitad de octubre, porque estamos ante una planta de verano.
El Ing. Jaurena se refirió al pasto y la respuesta de las plantas a la temperatura.
Las especies pueden ser del inverno o del verano y el campo natural las tiene a todas, pero la mayoría son de verano.
En cuanto a las invierno, empiezan a crecer con 8 y 10 grados, y “cada grado es como una escalera”.
Rusia recibió un fuerte revés con la voladura parcial de un puente emblemático y muy necesario para ese país. Vladimir Putin, incapaz de responder de forma bélica, se niega ahora a renovar el Acuerdo del mar Muerto que permitía la salida de cereales y fertilizantes de la zona de guerra al mundo.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Desde que Rusia invadió Ucrania el mundo se ha visto permanentemente amenazado por una posible caída del suministro de productos agrícolas producidos en la zona de conflicto, lo que derivaría en escasez, que a su vez llevaría a la disparada de precios, a la inflación global y la consecuente dificultad de los países más pobres de adquirirlos.
Las guerras, y tal vez como hace tiempo no se veía en forma tan clara como ahora, suelen causar mucho daño más allá del lugar en que se desarrollan, alcanzado a millones de inocentes ajenos al conflicto.
La invasión rusa dejó expuesta la seguridad alimentaria de millones de personas que también son las que viven en mayor riesgo de pobreza, o directamente en la pobreza, pero rusos y ucranianos, con el protagonismo de Turquía y el apoyo de las Naciones Unidas, habían asumido la responsabilidad de garantizar la salida de los granos para mantener el flujo, y lo han hecho bien, a pesar de las permanentes amenazas rusas de salirse de acuerdo o no renovarlo.
En las últimas horas Rusia volvió a anunciar que no volverá a suscribir el acuerdo para exportar cereales a través del mar Negro, el cual expiró el lunes 17 con lo cual el mundo cayó, otra vez, en esa incertidumbre por lo que sucederá con los productos agrícolas, porque Rusia y Ucrania son importantes proveedores de cereales y fertilizantes.
Así lo informó la agencia de noticias Tass de Rusia, que difundió los dichos de un portavoz del Kremlin: “Desafortunadamente la parte correspondiente a Rusia en el Acuerdo del mar Negro no se ha cumplido. Hoy deja de ser válido”, dijo este lunes 17.
El denominado Acuerdo del mar Negro (por el cual ambos países permiten la salida de granos y fertilizantes de la zona de conflicto) comenzó a funcionar a mediados de 2022 por una duración de 3 meses, desde esa fecha ha pasado por amenazas y cuestionamientos principalmente rusos, pero hasta ahora siempre se renovó. Esta es la primera vez que eso no sucede.
Mientras tanto, medios internacionales informaron que en el mar Muerto hay unas 200.000 toneladas de fertilizantes esperando salir a destino, pero hasta el momento de escribir este artículo Rusia se mantiene firme en su negativa.
Moscú explicó que sustenta su posición negativa en respuesta como reacción al bombardeo al estratégico puente Kerch que une a Rusia con Crimea, hecho por el que Moscú acusa a Ucrania.
Cabe recordar que el puente en cuestión fue inaugurado en 2018 por el presidente ruso Vladimir Putin y presentado como “el proyecto ruso del siglo” dada las características especiales que presente, además de ser clave para el desplazamiento de mercancías.
El periodista Ignacio Montes de Oca que a través de sus redes sociales ofrece información y comentarios sobre la guerra, escribió: “Sin el puente de Kerch y tras el ataque al puente de Chongar el 22 de junio, el acceso logístico por ruta a Crimea debería pasar por zonas ocupadas y al alcance de la artillería ucraniana”.
El golpe recibido por Moscú es evidente.
El puente de Kerch perdió parte de su estructura, El mayor daño a Rusia es el desafío abierto que le hace públicamente Ucrania a Putin y que no puede esconderse a la opinión pública de su país pic.twitter.com/3zxdd7zziC
Por parte de la ONU se ha dicho que gracias al acuerdo se pudo poner en el mercado mundial unos 33 millones de toneladas métricas de trigo, maíz, aceites vegetales, entre otros. Esos millones de toneladas como tampoco las 200.000 toneladas de fertilizantes no podrán enviarse a sus destinos, lo que será muy perjudicial para tantas personas la estabilidad global.
NO ES UN PUENTE MÁS.
Así, Rusia presiona tomando de rehén a la población mundial, especialmente a los más débiles, pues no acepta la voladura parcial del puente, como si pensara que invadir un país libre y soberano fuera un hecho sin relevancia y sin consecuencias para sus intereses.
Kerch no es un puente más, y su reparación tampoco es tan simple, aquí van algunos datos publicados este lunes por la BBC.
Putin inauguró el puente en 2018, pero la idea de su construcción se remonta a 1064 cuando el príncipe Gleb se lo plateó sin poder concretarlo; tampoco pudo el zar Nicolás II a inicios de los años 1900; durante la Segunda Guerra Mundial, Adolfo Hitler ordenó su construcción para poder llegar hasta Rusia, pero la obra colapsó.
El puente Kerch tiene 19km lo que lo hace el más largo de Europa y cuenta con un paso para trenes y otro para automóviles.
Su costo total fue de US$ 3.6000 millones de entonces e implicó a miles de personas que lo levantaron en condiciones ambientales difíciles, sobre todo por los vientos de altas velocidades.
Dra. Rosenzweig (foto): “Debemos hacer que el sistema alimentario sea nutritivo para todos; tiene que ser un sistema de suministro de nutrición, no solo un sistema de suministro de calorías. Se necesita hacer esto bajo condiciones climáticas cambiantes y medios de vida equitativos”.
Montevideo | Todo El Campo | La catastrófica sequía que provocó una crisis de hambre en el Cuerno de África se hizo 100 veces más probable debido al cambio climático, según un análisis reciente de la iniciativa World Weather Attribution. Las inundaciones en Pakistán empeoraron hasta en un 50% debido al calentamiento global, dijo el mismo grupo de investigación en setiembre pasado. Y en Estados Unidos la sequía prolongada de California, la peor en 1.200 años, también se ha atribuido al cambio climático.
Pero mientras el mundo tal vez recién se está dando cuenta de la gravedad de estos impactos, nuestro conocimiento de cómo el calentamiento global interrumpe los procesos agrícolas se ha desarrollado durante 40 años, en parte gracias al trabajo pionero de agrónomos, climatólogos, y la ganadora del Premio de la Alimentación, Dra. Cynthia Rosenzweig. (Nota de redacción: El Premio Mundial de la Alimentación, conocido como el “Premio Nobel de Agricultura y Nutrición” es un prestigioso reconocimiento global, el principal honor internacional que reconoce el trabajo de investigadores que mejoran los alimentos en el mundo en cuanto a su calidad, cantidad y disponibilidad).
Modelar el impacto del cambio climático en los sistemas alimentarios, así como desarrollar herramientas que puedan ayudar a los agricultores a adaptarse, ha sido el trabajo de toda una vida de la Dra. Rosenzweig desde que se unió al Grupo de Impactos Climáticos de la NASA en el Instituto Goddard de Estudios Espaciales (GISS) de la Universidad de Columbia como estudiante de posgrado en principios de la década de 1980, investigando inicialmente el impacto del clima en el trigo en América del Norte. Fue coautora del primer estudio que evaluó el impacto potencial del cambio climático en el suministro de alimentos del mundo en 1994.
Rosenzweig pasó a establecer una red global de científicos para trabajar juntos en modelos climáticos, haciendo que el proceso sea más riguroso, para predecir resultados e informar a los tomadores de decisiones.
Hablando de los desafíos que se avecinan, Rosenzweig dice que su principal preocupación es “la escala en la que el sistema alimentario debe transformarse” en 2023 y más allá. “Debemos hacer que el sistema alimentario sea nutritivo para todos; tiene que ser un sistema de suministro de nutrición, no solo un sistema de suministro de calorías”, dijo Rosenzweig. “Se necesita hacer esto bajo condiciones climáticas cambiantes y medios de vida equitativos”.
La siguiente es la entrevista que la Dra. Rosenzweig concedió a la web Devex.
¿DÓNDE COMENZÓ SU INTERÉS EN LA AGRICULTURA Y LOS SISTEMAS ALIMENTARIOS?
DRA. CYNTHIA ROSENZWEIG (CR) Cuando era joven, fui con mi futuro esposo y comencé una granja en Italia. Estábamos en la Toscana, y nuestros vecinos, que eran agricultores con cientos de años de tradición, nos enseñaron a ser agricultores.
Fue entonces cuando realmente me enamoré de la agricultura. Me enamoré de la generosidad de la tierra: las fanegas de tomates, las uvas, las aceitunas, toda la maravillosa comida de Italia.
Cuando regresé a los Estados Unidos, decidí que quería estudiar agricultura. Estudié cultivos y suelos, y luego subí todo el camino para obtener mi doctorado. Todavía me apasionaba la agricultura, así que volví a ella mientras asistía a la escuela: teníamos una granja en el valle de Hudson, al norte de la ciudad de Nueva York, donde cultivábamos alfalfa, maíz dulce y otras verduras.
Me muero por volver a la agricultura de nuevo. Estamos estableciendo una asociación con Stone Barns, un centro alimentario de agroecosistemas, para que los estudiantes y profesores de la Universidad de Columbia puedan tener experiencias reales de investigación y educación sobre agroecosistemas.
CUÉNTAME SOBRE LA TECNOLOGÍA DE MODELADO DEL IMPACTO CLIMÁTICO PARA LOS SISTEMAS ALIMENTARIOS: ¿CÓMO FUNCIONA?
CR. En mi trabajo (en GISS) comenzamos a desarrollar métodos científicos y métodos analíticos para ver los impactos reales de los cambios climáticos extremos en la producción agrícola.
Lo que estamos viendo es que el cambio climático ya está afectando la producción agrícola en muchas regiones productoras de alimentos en todo el mundo a través del aumento de la frecuencia, duración e intensidad de los eventos (climáticos) extremos.
Ayudé a fundar una red de investigadores agrícolas, principalmente modeladores para ayudar a modelar los impactos climáticos, llamada Proyecto de mejora e intercomparación de modelos agrícolas, o AgMIP Agmip.org
Utilizamos una amplia gama de modelos, pero algunos de los principales se denominan “modelos de cultivo de procesos dinámicos”. Lo que hacen estos modelos es cultivar usando simulaciones por computadora. Tenemos datos sobre los suelos, el clima y la genética de los cultivos, y todos van a la computadora. También ingresamos información sobre el manejo de esos cultivos, por ejemplo, cuánto fertilizante pone el agricultor y cuánto riego hay.
Estos modelos dinámicos de cultivos son herramientas muy útiles. Los ejecutamos para el clima actual y luego tomamos las proyecciones climáticas futuras utilizadas, por ejemplo, en el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (ver aquí), y ejecutamos esos escenarios climáticos para las diferentes regiones agrícolas de todo el mundo.
¿POR QUÉ ES ÚTIL TENER UNA RED INTERNACIONAL TRABAJANDO EN ELLO?
CR. Anteriormente, había diferentes grupos de modeladores en todo el mundo, y todos tenían sus propios modelos que estaban desarrollando. Pero lo que hizo AgMIP fue unirlos para crear protocolos multimodelo, que producen resultados que son mucho más rigurosos científicamente. Los sesgos en un modelo son cancelados por otro.
Si solo usamos un modelo de cultivo para predecir cambios en el rendimiento en una región agrícola, tenderemos a creer en sus resultados. Pero de esta manera, como científicos ahora podemos analizar «¿Cuál es el rendimiento medio o promedio que están proyectando los múltiples modelos?» y «¿Cuál es la incertidumbre?»
Luego podemos ir a las partes interesadas que están tomando decisiones sobre esas regiones agrícolas, y podemos mostrar que esta es la tendencia general de lo que se proyecta con el cambio climático para estas regiones, y estas son las barras de error. Un beneficio clave es que todos los modelos tienen sesgos: algunos podrían estar simulando un rendimiento de cultivo demasiado alto y otros demasiado bajo. Pero al juntarlos, estás equilibrando los sesgos.
¿CÓMO PUEDEN LAS ONG O LOS GOBIERNOS UTILIZAR LA INFORMACIÓN PRODUCIDA?
CR. En todos nuestros proyectos, incluimos el compromiso con las partes interesadas y los tomadores de decisiones. Es importante que no estemos simplemente sentados aquí junto a nuestras computadoras y luego «tirándolas por encima de la cerca», como decimos. En cambio, nos involucramos con las partes interesadas en cada proyecto.
A escala nacional, todos los países que son parte del Acuerdo de París sobre el cambio climático han tenido que crear contribuciones determinadas a nivel nacional para su país, y muchos de ellos incluyen la agricultura en esas NDC.
Han incluido requisitos de NDC tanto en el lado de la mitigación como en el lado de la adaptación y la resiliencia.
Por el lado de la adaptación y la resiliencia, AgMIP ayuda a los tomadores de decisiones a saber qué se proyecta que traerá el cambio climático a las regiones agrícolas de cada país. Nuestro objetivo es ayudar a proporcionar la base científica para los tomadores de decisiones nacionales que están creando las NDC.
¿CÓMO PUEDEN ESTE TIPO DE HERRAMIENTAS BENEFICIAR A LOS AGRICULTORES Y AYUDARLOS A REDUCIR LAS EMISIONES?
CR. Hablo mucho sobre la “calle de doble sentido” en el clima y la agricultura. Está el impacto del cambio climático en la agricultura y el impacto de la agricultura en el cambio climático. Puede ayudar con uno y ayudar con el otro al mismo tiempo, y eso es lo que hace AgMIP.
Estamos desarrollando un proyecto emblemático con Global Research Alliance llamado Cobeneficios de mitigación y adaptación, o MAC-B (Ver aquí-pdf), probando diferentes resultados en diferentes modelos de mitigación y adaptación.
Para MAC-B, hemos realizado investigaciones [sobre mitigación de emisiones] en sistemas de arroz con cáscara en Bangladesh, así como en sistemas de arroz en India y Vietnam. Probamos esta idea de humedecer y secar alternativamente en arrozales, por ejemplo, en lugar de tenerlos constantemente inundados. Descubrimos que esto redujo las emisiones de los campos de arroz y también aumentó los rendimientos.
Y ahora estamos trabajando con los expertos que desarrollan estos sistemas para probar esto más a fondo y luego poder extenderlo a más regiones.
¿QUÉ OTRAS INNOVACIONES EN EL SECTOR AGROALIMENTARIO LE GUSTARÍA VER?
CR. Un área de innovación que me gustaría ver es realmente que todos consideremos la mitigación y la adaptación de manera integrada. Eso no ha sucedido mucho hasta ahora cuando se piensa en el cambio climático. Ha sido tremendamente aislado. Hablamos de intervenciones de mitigación y está la intervención de adaptación. Pero todo está en un solo sistema.
La otra área de innovación que necesitamos se trata de soluciones a mayor escala.
Conocemos muchas soluciones, por ejemplo, la necesidad de cultivos tolerantes al calor y la sequía, etc. Pero, ¿cómo los llevamos a escala?
¿CUÁLES SON SUS PREOCUPACIONES SOBRE EL FUTURO DEL SISTEMA ALIMENTARIO?
CR. Mis principales preocupaciones giran en torno a la escala en la que debe transformarse el sistema alimentario. La necesidad de transformación es enorme, pero es absolutamente necesaria.
Debemos hacer que el sistema alimentario sea nutritivo para todos: debe ser un sistema de suministro de nutrición, no solo un sistema de suministro de calorías, y debe hacerlo en condiciones climáticas cambiantes y [mientras proporciona] medios de vida equitativos.
Esos son realmente los tres principales desafíos que deben abordarse: sistemas agrícolas justos y equitativos; acciones de mitigación y adaptación al cambio climático; y entrega de nutrición y salud, todo al mismo tiempo.
Análisis de Dufour Commodities sobre el panorama agrícola.
Davy Dufour | Soriano | Dufour Commodities | Todo El Campo | Los buenos registros de lluvias la semana pasada nos permite ser optimistas con los cultivos de invierno sobre todo en cebada y trigo donde las siembras en fecha más la buena implantación nos dan un plus. No tanto en colza que ha tenido que luchar con eventos que le han pegado de lleno.
Ahora estamos abocados una vez que el clima lo permita a realizar las distintas tareas que los cultivos requieran, sin lugar a dudas mirando siempre los mercados y estando atentos para aprovechar las oportunidades de precios por arriba de los presupuestos para ir cubriendo costos.
El informe del USDA el miércoles pasado nos sorprendió ya que no esperábamos que fuera tan bajista pero ya en la semana recuperó sin lugar a dudas el riesgo climático en EE.UU. (altas temperaturas y seco) está siendo analizado constantemente.
Por otro lado, a nivel país ya tenemos que ir planificando el verano. Hay que ponerse a trabajar para minimizar los riesgos, consultar a las aseguradoras las condiciones de los seguros ya que sin seguro de rinde quedó demostrado que los riesgos que se corren son enormes y en muchos casos difícil de soportar. Todo indica que no se bajarían los kilos a asegurar (que era el temor de los productores) por más que es un hecho que el aumento del costo de la póliza será importante. A no dormirse ya que el área para seguro de rinde es limitada.
Importante: La gran noticia de la semana pasada es que en el sudoeste de Noruega se encontró el mayor yacimiento de roca fosfórica a nivel mundial esta es un componente fundamental en la producción de fosforo.
Dicho yacimiento daría para abastecer el mundo durante los próximos 100 años, recordemos que hasta el momento Marruecos, Egipto, China y Argelia son los principales lugares de extracción. La producción de dicho descubrimiento podría tener una producción estimada de 70.000 millones de toneladas cuando al momento las reservas mundiales son de aproximadamente 72.000 millones (de estas Marruecos con 50.000 millones) deja en claro la importancia del descubrimiento.
TRIGO-CEBADA.
El trigo terminó el viernes pasado cotizando en Chicago sobre la posición diciembre en el orden de los US$ 250 la tonelada. Dicho precio es el que toman de referencia las malterías (Mosa – Musa) para formar el precio de la cebada a nivel local con la salvedad que Musa para las variedades europeas tienen un plus de US$ 10 por tonelada.
En cuanto a fijaciones cuando se dieron los precios por arriba de los US$ 270 se produjeron fijaciones, algunos productores llegaron a fijar a US$ 285 por tonelada.
Debemos tener en cuenta que los semilleros tienen un plus del 10% en el precio.
En cuanto a la cebada exportación con destino China cotiza en el entorno de los US$ 220 por tonelada. Sin lugar a dudas se ha quedado atrás en la cotización y se nota que debe estar pesando la vuelta de las importaciones por parte de China desde Australia. La relación de precio con la cebada para las malterías no es la misma que la zafra pasada seguramente la diferencia de precio más abultada se mantenga.
En cuanto al trigo a nivel local hay más oferta que demanda, muchos productores no vendieron en cosecha recordemos que la exportación de trigo comenzó en noviembre 22 en los US$ 330 por tonelada terminando sobre fines de diciembre en los US$ 310 por tonelada.
En cosecha los productores especularon que más adelante el precio sería mejor el mercado en ese momento indicaba eso, pero luego se revertió la tendencia quedando los productores con mucho trigo en su poder (mucho trigo ruso con precios relativamente barato tuvo mucho que ver) por lo cual hoy la plaza está con una oferta interesante ya que hay productores que necesitan caja. Los últimos negocios que se están terminando de cargar ahora fueron en el entorno de los US$ 305 la tonelada puerto N. Palmira todo indica que esos precios ya no están y seguramente los próximos negocios estén más sobre los US$ 290 por tonelada.
En tanto la industria con compras puntuales, pero como siempre pasa cuando hay una buena oferta elige los lotes llegando a pagar en el eje de los US$ 300 por lotes de muy buena calidad.
MAÍZ.
El maíz terminó el viernes cotizando en Chicago sobre la posición diciembre en el eje de los US$ 202 la tonelada. Si bien aquí en Uruguay no tiene mucha incidencia sí lo tiene en la región por lo que seguramente el maíz a nivel local siga con tendencia a la baja.
El maíz seco sano y limpio está en el orden de los US$ 280/290 Montevideo incluso el importado desde Paraguay puesto en destino esta ya por debajo de este número. Si bien la cosecha a nivel país fue un fracaso, una plaza tan chica con una ganadería que en el momento a raíz de los bajos precios de la hacienda no está traccionado, se ve abastecida por los exportadores que han traído maíz en cantidades considerables tan es así que los stocks a nivel país son mejores que si hubiéramos tenido una buena zafra.
SOJA.
La soja terminó el viernes en Chicago cotizando sobre la posición agosto en el eje de los 1.483 puntos a lo que si le restamos una prima de menos US$ 90 nos termina dando US$ 455 la tonelada Palmira/Montevideo.
Si bien tuvimos una zafra para el olvido y aunque parezca una incongruencia todavía hay productores con soja en su poder, incluso alguno con soja de la zafra anterior. Sin lugar a dudas es porque es su forma de trabajar y tienen espalada para aguantarla, no vendieron en su momento y después el mercado los sorprendió quedando a la espera de mejores precios.
En tanto la soja futura que cotiza sobre la posición julio 24 terminó el viernes en los US$ 430 la tonelada Palmira/Montevideo si bien las fijaciones hasta el momento han sido pocas cuando llega a cotizar en el eje de los US$ 450 estas se producen.
PARAGUAY.
Este país exportó desde enero a junio 3.782.651 toneladas de soja (un 108% más que el año pasado a la misma fecha) cuyo principal destino sigue siendo Argentina con el 89% del volumen, donde Cargill sigue siendo el principal exportador con el 16%, seguido de Viterra 12%, ADM 10%, Cofco 8% en tanto por vía terrestre LAR lidera con el 56%.
UCRANIA – RUSIA.
Todos los días tenemos noticias del enfrentamiento bélico entre Rusia y Ucrania, pero lo que es importante es que estos países siguen produciendo.
Al fin de semana pasado Ucrania llevaba cosechado el 25% del área de cebada unas 352.000 hectáreas con un rendimiento de 3.720 kg por hectárea, en tanto en trigo se llevaba cosechado el 5% que son unas 211.000 hectáreas con un rendimiento de 3.680 kg por hectárea.
En tanto en colza de invierno se lleva cosechado el 11% del área unas 158.000 hectáreas con un promedio de 2.080 kg por hectárea. Quiere decir que a pesar de estar en guerra Ucrania sembró aproximadamente 1.436.000 has de colza, 1.408.000 has de cebada y 4.220.000 has de trigo la verdad nada despreciable.
En tanto en Rusia hasta el momento se llevan cosechadas 2,6 millones de toneladas de cebada, 262,8 millones de toneladas de colza y 6,3 millones de toneladas de trigo.
Para terminar, tenemos que tocar el tema de la colza. Si bien los aceites vienen subiendo tan es así que el Matif febrero 24 terminó cotizando en el orden de los US$ 535 la tonelada a nivel país. Las exportadoras no están a fin de pasar precios, el mercado podríamos decir que esta frio por más que alguna empresa tiene su negocio instalado no es para comprar toda la producción del país, veremos si cuando estemos más cerca de cosecha si se comienza la puja por los distintos lotes.
(*) EL AUTOR. Davy Dufour es director de Dufour Commodities.
El gerente de Producción Agrícola de ADP comentó sobre los cultivos de invierno y dio señales sobre cómo se perfilan los de verano.
Soriano | Todo El Campo | La lluvia que en los últimos días regó el país es una bendición para todas las producciones. Los usuarios de las redes sociales celebraron que las aguadas se recuperaron en muy buena medida, y eso es bueno para el país.
En ese sentido, el Ing. Agr. Diego Guigou, gerente de Producción Agrícola de ADP, comentó que en algunas partes se llegó a ver la crecida en algunos cursos de agua.
Entrevistado en el programa Diario Rural (radio Rural) Guigou dijo que las lluvias “vinieron muy bien para las actividades” de campo y los cultivos de invierno, y que ahora hay que “esperar que salga el sol”. Cabe esperar una buena respuesta del trigo y la cebada, mientras que “las colzas vienen un poco más entreveradas, con una implantación más difícil”, resumió.
Sobre la siembra de colza señaló que aquellas que comenzaron de forma temprana sobre maíces de primera “están adelantadas”, pero “hay otras que se sembraron en fecha óptima (los primeros 15 días de mayo) y que tuvieron mucha resiembra”.
“Las más tempranas deberían florecer a mediados de agosto y las otras se van a ir a entrado setiembre”, agregó.
Respecto a los problemas que presenta la colza este año, Guigou dijo que son “varios” según la zona, con casos donde hubo lluvias que afectaron la resiembra o ataques fuertes de hormigas.
En cebada y trigo el proceso ha sido mejor: “Nacieron muy bien y los análisis del suelo ya nos indicaba mucha materia orgánica y nitrógeno”, comento; ahora con las lluvias “van a seguir mejorando”.
CAMPAÑA DE VERANO.
En otro orden, el gerente de Producción Agrícola de ADP dijo que fue “compleja la cosecha de semilla de soja” sobre la cual “se están haciendo los ajustes y análisis, pero obviamente que va a ser una semilla más cara que en años anteriores. Eso puede hacer más competitiva a la semilla de maíz que viene de afuera y no va a variar tanto en su precio”.
De todas formas, ADP cuenta con disponibilidad de semillas.
Por otra parte “con el año Niño creo que el maíz va a tener, sobre todo el de primera, un aumento. Además de que ese maíz de primera tiene ventajas sobre el de segunda” y eso va a ser aprovechado por los productores, con lo cual aumentaría respecto al de segunda.
En cuanto a ADP, “va a aumentar el área de maíz de primera”, subrayó.
Volviendo al tema de la semilla de soja y el aumento del precio, Guigou estimó que “se va a ir al doble del año pasado, porque las mermas van a ser mucho más grandes, además de la genética y de que algunas variedades valen más que otras”.
Al analizar todo eso por hectárea es que se ve que “el maíz va a quedar más competitivo”.
Por otro lado el mercado de la soja está a “valores muy buenos, y el productor puede vender hoy con lo que se gana en seguridad”, no así el maíz que “capaz hay que esperar a que llegue el momento de la cosecha para ver cómo comercializarlo; y el maíz de segunda suele estar húmedo y cuando no hay demanda de los corrales también genera desafíos”. Por eso como el de primera “puede salir seco y lograr otros mercados, también va a crecer un poco frente al de segunda y la soja”.
COSTOS POR HECTÁREA. MAÍZ Y SOJA.
Sobre los costos, Guigou dijo que ha habido “un descenso de casi todos los costos”, por ejemplo los fertilizantes que “son de los más pesados para hacer un maíz porque lleva mucha urea” y han bajado significativamente frente al año anterior. Considerando la renta “vamos a andar en el eje de los US$ 1.000 o U$S 1.100 el maíz de primera”.
En la soja, el costo sería de unos “US$ 800 y algo de dólares, pero depende de cada empresa”.
Una investigación que realizan el Instituto de Fisiología Vegetal de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales y la Facultad de Ciencias Naturales y Museo (Infive, UNLP- Conicet) junto a la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA).
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | El suelo es un recurso estratégico que puede deteriorarse con un uso agrícola que no contemple de modo adecuado la reincorporación de nutrientes minerales consumidos en la producción de cultivos. En esta lista figuran, entre otros, el fósforo, el nitrógeno y el potasio.
Un equipo de científicos de la Universidad Nacional de La Plata investiga el impacto que tiene el cultivo de soja sobre el balance de fósforo (P) en suelos de la Región Pampeana. El estudio se basa en el análisis de la información recopilada por Datos Agrícolas Trazados (DAT CREA), que contiene miles de datos obtenidos en lotes de productores.
El proyecto se lleva a cabo de forma conjunta entre el Instituto de Fisiología Vegetal dependiente de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales y la Facultad de Ciencias Naturales y Museo (Infive, UNLP- Conicet) junto a la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA).
¿POR QUÉ ESTUDIAR EL FÓSFORO?
El fósforo es un nutriente esencial para el crecimiento de las plantas. Es necesario para la producción de energía en las células vegetales y para desarrollar raíces fuertes y sanas que le permitan absorber otros nutrientes y agua del suelo. Cuando los niveles de fósforo del suelo son insuficientes, las plantas pueden reflejarlo en el enlentecimiento de su crecimiento, con la presencia de hojas de color más oscuro, raíces poco desarrolladas y menor producción de flores y frutos. Todo esto lo vuelve fundamental para la agricultura.
La planta de soja tiene una alta demanda de fósforo durante su crecimiento y desarrollo. Por eso los niveles de fósforo en el suelo pueden disminuir después de varios años consecutivos de cultivo de soja si no se toman medidas para reponerlo.
Mariana Antonietta, coordinadora del proyecto, explicó que “analizamos el impacto del cultivo de soja en la variación del fósforo disponible y si existe una respuesta en términos de rendimiento al fósforo aplicado”.
En este sentido, detalló que “paralelamente, estos resultados son una oportunidad para traer la discusión sobre la extracción de minerales de nuestros suelos, desandar el discurso de fertilizante = agroquímico= perjudicial y generar conciencia de que en la medida en que no logremos ciclos de nutrientes cerrados, éstos deberían reponerse para no deteriorar progresivamente un recurso tan estratégico para la producción de alimentos como es el suelo”.
El uso de fertilizantes es cuestionado por sus impactos negativos en el ambiente debido, entre otros aspectos, a pérdidas por lixiviado y escorrentía que luego contaminan los cuerpos de agua. Esto suele ser un problema en países desarrollados no sólo por el uso de mayores dosis de fertilizante sino también por la importación de nutrientes en forma de granos para la alimentación animal de la que en general no queda registro.
Sin embargo -sostienen los investigadores- “en países como la Argentina, en general las dosis son bajas y lejos están de reponer los nutrientes extraídos por los cultivos. Por otro lado, en el caso del fósforo, dada su fuerte interacción con las partículas del suelo, las pérdidas por lavado suelen ser mínimas”.
Del informe elaborado por los investigadores se detalla que en distintas zonas de la región pampeana los niveles de fósforo disponible cayeron por debajo del valor crítico para la mayoría de los cultivos. En este contexto se espera que la mayoría de los cultivos respondan en términos de rendimiento al aporte de fósforo por fertilización.
VERDE SOJA.
El equipo de trabajo encontró diferencias en el rendimiento de soja de hasta un 25% entre lotes fertilizados con fósforo y no fertilizados, un cultivo que en general presenta las menores respuestas al fósforo aplicado.
Entre los distintos cultivos analizados, la soja presentó los balances de P más negativos mientras que entre las distintas regiones el balance de P más negativo se detectó en el oeste arenoso.
La respuesta del rendimiento al fósforo podría promover la práctica de fertilización, aunque estas decisiones siempre estarán regidas por la relación costo-beneficio.
“Esto refleja la necesidad de diseñar políticas públicas que promuevan la reincorporación de nutrientes minerales al suelo y que contemplen formas de producción tendientes a reducir el flujo de nutrientes desde los sistemas agrícolas hacia otros destinos”, sostuvo Antonietta.
“En el debate hacia una agricultura sustentable, el ciclado y la reposición de los nutrientes extraídos por los cultivos es un aspecto que aún no parece abordarse con la atención que merece”, agregó la investigadora.
Artículo de Universidata – Información Universitaria.