Hace 5 años que se trabaja con el producto, y hace 2 años que se realizan acciones precomerciales, con productores que ya lo han incorporado a sus insumos.
Ing. Agr. Pablo Martínez, director de Agromil, se refirió al primer curasemilla biológico que se pone a disposición de los interesados, un producto con un gran potencial y que cumple con la mirada medioambiental que el mundo exige cada vez más.
Agromil Ltda., fue fundada en 1994, es una empresa nacional dedicada a la comercialización y logística de insumos agropecuarios. Presta servicios a Bayer Cropscience y representa a Rizobacter y Degesch entre otros.
Hoy “el foco está en una tecnología en la que estamos trabajando desde hace unos años con Rizobacter” y se trata del “primer curasemilla biológico. Es el producto Rizoderma del cual hay registro para cebada, trigo, arroz y soja”, dijo Martínez.
Ese tratamiento biológico consiste en “un hongo que controla hongos”.
“Hace 5 años que trabajamos con este producto y hace 2 años que realizamos acciones precomerciales”, con productores que ya lo han incorporado a sus insumos.
“Tiene ventajas por ser biológico, funciona muy bien y es un producto que nos ha sorprendido. A nivel de usuario no tiene problemas toxicológicos, además la semilla queda muy bien, se puede hacer el tratamiento con anterioridad y permite un período de aplicación bastante amplio”, explicó.
Este año Agromil tendrá “un pack pronto con Rizoderma para aplicar, totalmente biológico”, insistió.
Su impacto ha sido medido y contrastado con la tecnología química.
Destacó que el tratamiento químico “controla con cierta residualidad, pero este producto es un hongo y acompaña prácticamente todo el ciclo del cultivo y la protección se da con mucho más tiempo, además de tener ventajas de promover el crecimiento”.
“En el control de patógenos no hemos tenido nada que envidiar a los mejores tratamientos químicos que se están usando” con la ventaja que genera de este es que es biológico.
Rizoderma cumple una función biofungicida con un amplio espectro de control, favorece el fortalecimiento de las plántulas y promueve mecanismos más eficientes y prolongados en el tiempo.
Cayó el precio internacional de los granos, ¿cómo impacta eso en cambio en la rentabilidad de los cultivos?, se preguntó la Ec. Delfina Matos, de la consultora Exante.
Cayó el precio internacional de los granos, ¿cómo impacta eso en cambio en la rentabilidad de los cultivos?, se preguntó la Ec. Delfina Matos, de la consultora Exante. Durante varias semanas informamos sobre el alza de los commodities, pero la tendencia alcista no duró para siempre y hoy corrigen valores y bajan. ¿Cómo afecta ese nuevo ordenamiento en la rentabilidad del sector que es el motor de la economía nacional, e incluso de todo el Mercosur si se considera el peso que tiene la agricultura en Argentina, Brasil y Paraguay?
La Ec. Matos dijo en Radiomundo que la corrección es “muy generalizada a nivel de productos”, y aunque “en casi todos los casos seguimos con precios superiores a los que veíamos hace un año, las caídas han sido del 20% al 40%”, por ejemplo “algunos granos, la leche en polvo, el cobre, el petróleo y la urea”.
Más adelante agregó: “La economía mundial está perdiendo dinamismo y los pronósticos de actividad se vienen ajustando sistemáticamente a la baja. A eso se suma que la Reserva Federal aceleró el ritmo de suba de su tasa de interés y, en medio de la alta volatilidad que estamos viendo en los mercados financieros.
Esa situación conduce a lo que Matos llamó “un escenario de ‘vuelo a la calidad’” que consiste en el movimiento de los inversores a “activos que consideran más seguros”, por ejemplo el dólar.
Además de eso, la baja en los precios de los granos obedece a que se dieron “mejoras en la condición de algunos cultivos que aumentan las estimaciones de producción a nivel global”. El acuerdo Rusia, Ucrania, Turquía y las Naciones Unidas influye porque eleva “aún más la oferta mundial de ciertos granos, particularmente de trigo”.
Consultada sobre las referencias de precios para esta zafra de cultivos de invierno, la economista contestó: “Con este cambio de escenario, en Exante estamos estimando precios medios para la zafra 2022/2023 cercanos a los US$ 300 la tonelada para el trigo y la cebada y de unos US$ 600 la tonelada para la colza. Estos promedios ya no son tan superiores a los obtenidos en la zafra anterior e incluso son algo inferiores en el caso de la colza. De todas maneras, es importante notar que igualmente estamos hablando de los mejores precios en una década”.
ALZA DE COSTOS DE PRODUCCIÓN Y LA CAÍDA DEL PRECIO DE LA MATERIA PRIMA.
Matos dijo que para los cultivos que el agro está trabajando ahora y cuyos precios bajaron, los productores están utilizando insumos, fertilizantes, agroquímicos y combustibles adquiridos a precios “muy altos”.
Las proyecciones de la consultora Exante “apuntan a que los costos de producción medidos en dólares habrían aumentado alrededor de 50% este invierno”.
Añadió que a pesar de los costos altos el área de los cultivos de invierno creció, incluso “se había expandido el invierno pasado y habría tenido un incremento adicional este año”.
Si bien aún no hay cifras oficiales, las “estimaciones de vendedores de semillas indican que la superficie sembrada con trigo habría subido 6% a unas 260.000 hectáreas, la de cebada habría caído levemente ante un ajuste del plan comercial de las malterías, pero manteniéndose en niveles altos, en el orden de las 220.000 hectáreas. Mientras que la superficie con colza y carinata habría vuelto a crecer significativamente. Este cultivo, que tiene una historia relativamente corta en nuestro país, viene ganando mucha relevancia como cultivo de rotación y este año habría incluso superado al trigo en cantidad de hectáreas”.
Ambos gráficos fueron tomado de En Perspectiva (Radiomundo)
Si bien estamos en pleno climático de Estados Unidos todas las noticias relacionadas al conflicto bélico y la salida de cereales y oleaginosas de Ucrania juega un rol más importante que los fundamentos, pero llegado el momento éstos se harán valer
Davy Dufour | Dufour Commodities | Con un veranillo y temperaturas por arriba de lo normal que nos acompañaran sin heladas hasta los primeros días de agosto, se continúa con las trillas de los maíces de segunda, mientras los cultivos implantados no les viene nada mal estos días de sol y ello se nota.
Por el lado de los precios de los commodities, las bajas han sido importantes si bien estamos en pleno climático de Estados Unidos todas las noticias relacionadas al conflicto bélico y la salida de cereales y oleaginosas de Ucrania juega un rol más importante que los fundamentos.
Pero llegado el momento, los fundamentos se harán valer y hay mucha especulación con el clima de situaciones que se darán y si no se dan que pasará. A seguro se lo llevaron preso.
Sin lugar a dudas información abunda y muchos de ustedes las escuchan repetidas veces en el día por ello para no ser reiterativos les vamos a tirar 10 al toque tratando de ir a lo más importante:
1) Muchos productores quedaron con soja disponible sin vender luego de los picos de precios que llegó a estar en los US$ 660 la tonelada puerto o incluso algún dólar más.
La soja por lo que todos sabemos se comenzó a depreciar y cada semana que pasaba era más lejano que esos precios volvieran. Algunos luego de bajar US$ 100 (desde los US$ 650) tomaron la opción de venta vendiendo a US$ 550 la tonelada acopio (US$ 560 puerto) lo que con el diario del lunes no fue mala opción ya que el viernes la soja disponible terminó cotizando en los US$ 530 la tonelada acopio N. Palmira/Montevideo.
Debemos de tener en cuenta que en breve espira la posición agosto y pasaremos a cotizar sobre la posición noviembre que se encuentra unos US$ 40 por debajo de la posición agosto. La verdad un panorama nada alentador para los que se quedaron con soja. En cuanto a la soja futura que cotiza sobre julio 23 con una prima de -US$ 25 nos termina dando unos US$ 460 N. Palmira/Montevideo la verdad que de nuestros clientes fueron pocos los que fijaron precios cuando la soja futura estuvo entre US$ 540/550 la tonelada.
2) El trigo diciembre terminó el viernes cotizando en Chicago en el eje de los US$ 284 la tonelada. Sin lugar a dudas la baja se siente y pega de lleno en el negocio, más cuando se sembró con costos altos (en el eje de US$ 1.300 la hectárea) y si bien hubo precios interesantes en Chicago, en el mercado local no se reflejó.
Sabemos que en nuestra zona se maneja más un precio regional por lo dependiente que somos de las importaciones brasileras. No obstante ello, tengamos en cuenta que según el plan nacional de silos al 01 de julio las existencias a nivel país eran de 173.793 toneladas las más bajas de los últimos años por lo menos de los que yo llevo registro. Si tenemos en cuenta que a nivel país el consumo es de alrededor de 40.000 toneladas mensuales llegaríamos sin trigo al empalme de la cosecha. Sin trigo para las mezclas lo que puede pasar es que algo de lo que tienen las exportadoras en su poder se vuelque al mercado interno pero los números no mienten por ello la disputa en cosecha por los lotes de trigo entre la industria y los exportadores estará arriba de la mesa.
3) Si hablamos de colza el viernes terminó cotizando en la plaza local en el orden de los US$ 535/540 la tonelada. Unos meses atrás llegó a cotizar entre US$ 795/800 la tonelada N. Palmira/Montevideo, aquí sí la oleaginosa copia más el mercado internacional (tiene de referencia el mercado francés, Matif posición febrero).
Los productores fijaron precios interesantes, si bien las primas han cambiado de -US$ 75 el año pasado a -US$ 100 este año es entendible ya que los fletes y los seguros se han encarecido mucho a raíz del conflicto bélico. Igualmente, si tomamos el precio de hoy debemos de sacar bastante kg para llegar al rinde de equilibrio teniendo en cuenta que cuando se sembró el costo por hectárea rondaba los US$ 1.200.
4) La cebada Musa terminó el viernes cotizando en el orden de los US$ 272 la tonelada, en tanto la cebada Mosa terminó en el eje de los US$ 256 la tonelada, siempre puesta en los lugares destinados por las Malterias que en general es el lugar más próximo a la chacra donde está implantado el cultivo.
Cuando sembramos el costo por hectárea rondaba los US$ 1.300 pero tuvimos muchas oportunidades y los productores las tomaron. Es así que tenemos fijaciones por arriba de los US$ 400 la tonelada, también es cierto y llama la atención que la cebada forrajera (destino China con menores exigencias de calidad) se viene posicionando con un valor por encima de la cebada industria.
El viernes terminó cotizando en el orden de los US$ 280/285 la tonelada N. Palmira, lo que no es una posición cómoda para las Malterias.
5) El maíz en Chicago sobre la posición setiembre terminó cotizando el viernes en el orden de los US$ 221 la tonelada, aquí también se nota una baja importante. A nivel local tenemos varios precios de maíz dependiendo de la condición del mismo. El maíz seco y acondicionado a levantar de planta está en el eje de los US$ 300/310 la tonelada (como en todo negocio influye mucho el flete ya que se han encarecido mucho ante la suba de los combustibles).
En cuanto a lo que es maíz de segunda queda poco para la operativa de grano húmedo (humedad entre 25 y 35%) ya que la mayoría de los lotes están en el eje de 20% de humedad, algún lote más adelantado se está negociando con la condición de que hasta 17% humedad no paga secado si corrige a 14% en el orden de los US$ 265/270 la tonelada a levantar de chacra.
Aquí debemos hacer mención que ante la mayor siembra de maíz de segunda la oferta supera por momentos ampliamente la demanda, teniendo en cuenta además que los rindes que se viene logrando son muy buenos entre 7 y 8.000 kg base seca y en algunos casos superiores a estos.
6) Según el Consejo Internacional de Cereales la proyección de cosecha mundial para la zafra 22/23 es de 2.253 millones de toneladas bajando las proyecciones de cosecha de trigo y maíz.
7) Según informe divulgado por Safras&Mercado se espera que las exportaciones de soja de Brasil totalicen 91,5 millones de toneladas en 2023 contra los 77,2 millones del año 2022. Crecería la molienda en 2023 a 49,5 millones de toneladas contra los 47,9 millones de toneladas del 2022. Además, aumentaría las proyecciones de exportación de harina y aceite de soja.
8) Todos sabemos de las trabas que implemento China a Australia unos años atrás cuando comenzó la pandemia elevando sus aranceles a los granos australianos por lo cual Australia tuvo que salir a buscar nuevos mercados, en el ínterin hubo una recesión importante.
Uno de los granos afectados fue la cebada cervecera que encontró nuevos destinos en Arabia Saudita (hoy principal mercado con el 35% de la exportación), Tailandia, Vietnam, México, Canadá, Etiopia, Ecuador, Perú y otros países. Recordemos que Arabia Saudita es el mayor comprador mundial de cereales forrajeros con 2,5 millones de toneladas. Esto deja como aprendizaje que si vamos siempre al que paga más y esto se complica en algún momento nos quedamos sin mercado, algo a tener en cuenta.
9) Los altos precios a nivel mundial de los granos primero por el Covid 19 agregándole después el conflicto bélico llevo a que los países productores de granos vieran que estaban ante una gran oportunidad. En nuestro país vimos como la colza tuvo un crecimiento considerable tan es así que se habla de un área cercana a las 260.000 hectáreas (veremos realmente cuantas se cosechan ya que hemos visto chacras afectadas porque las condiciones de siembra no fueron las ideales y en muchos casos no se respetaron las rotaciones).
Esto viene a que lo mismo pasó en Australia con un aumento del 21% del área llegando a 3,6 millones de hectáreas.
10) Todos estamos al tanto del acuerdo que firmaron el viernes pasado Rusia y Ucrania con la participación de Turquía y las Naciones Unidas lo que permitirá a Rusia exportar cereales y fertilizantes (si bien nunca paro del todo) y a Ucrania reanudar las exportaciones de cereales (trigo y maíz) a través de sus puertos del Mar Negro.
Bien, el fin de semana hubo bombardeos rusos a Ucrania, por lo que vemos no será sencillo el mercado que toma las noticias y no demora llevarlas a los precios por lo cual la volatilidad es una constante.
Como venimos diciendo lo mismo que te hace bajar después te hace subir, los precios no van por los fundamentos son sensibles a la geopolítica mundial.
EL AUTOR – Davy Dufour es director de Dufour Commodities.
Una crisis de alimentos también llevaría a crisis ambientales y energéticas, por lo que avanzar hacia la seguridad alimentaria global es una gran contribución a la paz y la estabilidad social, económica y política.
Implementar alianzas entre los sectores público y privado que se enfoquen en asegurar la provisión de fertilizantes y energías para la agricultura es una medida clave para mantener activas las zonas rurales de las Américas y garantizar la adecuada producción y abastecimiento de alimentos en la región y el resto del mundo.
En un diálogo con los miembros del Advisory Board (Junta Asesora) del Wilson Center, el director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Manuel Otero, listó medidas que deberían ser adoptadas en la región para evitar que la confluencia de las actuales crisis sanitaria por Covid-19, climática, ambiental, social y bélica -específicamente en Europa del este- empuje a una catástrofe alimentaria.
El encuentro fue organizado por el Programa Latinoamericano del Wilson Center, uno de los principales foros estadounidenses dedicado a la investigación y el diálogo independientes sobre asuntos globales. El Centro fue instituido en 1968 por el Congreso de Estados Unidos en memoria del presidente Woodrow Wilson y su Consejo Asesor está formado por líderes del sector privado y exfuncionarios públicos de distintos países de las Américas.
Presentado por el director en funciones del Wilson Center, Benjamin Gedan, Otero se refirió a las decisiones necesarias para enfrentar la coyuntura actual, y llamó a los países del hemisferio a evitar medidas unilaterales que afecten el comercio de alimentos y a mantener los esfuerzos diplomáticos para que el enfrentamiento bélico en Ucrania no afecte su producción agropecuaria y el transporte de alimentos y fertilizantes, “que no son armas de guerra”, advirtió.
En este llamado a la acción, agregó, se requieren mayores esfuerzos e inversiones en ciencia, tecnología e innovación.
“También necesitamos en los países de las Américas una nueva generación de políticas públicas para la transformación de los sistemas agroalimentarios, pues es la única forma para enfrentar los desafíos del siglo XXI”, añadió el director general del IICA.
“Debemos enfocarnos en apoyar a quienes están en la pobreza y otros grupos vulnerables mediante programas y transferencias de alimentos. El IICA ha lanzado una convocatoria para crear una alianza para la seguridad alimentaria en las Américas, en la que invitamos a ser parte a actores públicos, privados, organizaciones no gubernamentales, centros de pensamiento y por supuesto a las agencias de cooperación internacional”, dijo Otero, y destacó la iniciativa humanitaria y alimentaria que ejecuta la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) en varias naciones de América Latina.
Los participantes del diálogo convocado por el Centro Wilson concordaron con el Dr. Otero en la importancia de evitar las restricciones comerciales que solo agravan la situación, ya de por sí compleja por las múltiples crisis globales, y en la conveniencia de avanzar hacia innovaciones que mejoren la disponibilidad de fertilizantes y la producción de alimentos en las Américas, por ejemplo, mediante las posibilidades que ofrecen la bioeconomía, la biotecnología y la edición génica.
Para estas innovaciones, la participación de los institutos nacionales de investigación agropecuaria de los países es más que necesaria, coincidieron. “La construcción de puentes entre producción y ambiente requiere invertir más en investigación y transformar los hallazgos en oportunidades”, manifestó Otero.
De cara a la Conferencia de las Partes (COP27) de la Convención Marco de las Naciones Unidas contra el Cambio Climático, que se realizará en noviembre en Egipto, expresó que las Américas tienen la oportunidad de demostrar que la agricultura regional cursa un camino irreversible hacia la sustentabilidad, por lo que el llamado del IICA a la acción colectiva contra la inseguridad alimentaria incluye crear sinergias cada vez más fuertes entre producción y ambiente.
Después de referirse a las necesidades de incrementar el comercio intrarregional y promover el asociativismo y el cooperativismo entre los productores de pequeña escala, Otero aseguró que una crisis de alimentos también llevaría a crisis ambientales y energéticas, por lo que avanzar hacia la seguridad alimentaria global es una gran contribución a la paz y la estabilidad social, económica y política.
El diálogo cerró con la consideración de que mejorar la conectividad rural y empoderar a los habitantes de estas zonas en el uso de tecnologías para la agricultura son vitales para frenar la migración interna en los países de América Latina y el Caribe y hacia Estados Unidos.
“La agricultura extensiva y las poblaciones rurales con baja educación llevan tarde o temprano a la migración. Es un círculo vicioso que se puede y se debe cerrar”, afirmó Otero.
¿Bajarán los granos en el mercado internacional? Tal vez, pero el presidente turco afirma que con el paso dado “se evitará una subida de precios”.
El viernes 22, delegados militares de Rusia y Ucrania firmaron un acuerdo, el primero al que se llega de forma exitosa desde el inicio de la invasión en territorio ucraniano. El acto tuvo lugar en Estambul (Turquía), y permite liberar en agosto millones de toneladas de cereales guardados en silos ucranianos.
Turquía es un importante comprador de trigo ucraniano y lleva meses negociando el acuerdo.
Antonio Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, dijo que la esperanza está puesta en el mar Negro, y agradeció al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, su “perseverante gestión” con la cual logró un acuerdo, que “se enfoca en lo que importa más a la población del mundo. Es un acuerdo para el mundo, que puede traer alivio para países en desarrollo”.
Erdogan en tanto agradeció a los presidentes de Ucrania y Rusia, Volodimir Zelenski y Vladimir Putin, respectivamente, “el liderazgo” manifestado en la negociación.
¿Bajarán los granos en el mercado internacional? Tal vez, pero el presidente turco afirma que con el paso dado “se evitará una subida de precios”, y agregó que los firmantes del acuerdo están “contribuyendo al control del incremento del precio de los alimentos”.
“Estamos evitando el perjuicio contra millones de personas en Oriente Próximo y África; es importante proporcionar alimentos y seguridad al mundo”, subrayó Erdogan.
Agregó el acuerdo es un avance, pero “no hay ganador sino que todo el mundo pierde con este conflicto”.
25 MILLONES DE TONELADAS.
Las estimaciones son de 25 millones de toneladas de grano en silos ucranianos, prontos para ser vendidos al mundo.
Simbólicamente, Ucrania no quiso firmar el mismo documento que Rusia por lo que el acuerdo se rubricó en distintos pliegos, pero eso es anecdótico frente al cambio que significa liberar y poner en el mundo esos 25 millones de toneladas.
With the agreement reached today, we have contributed to averting the hunger that awaits billions of people, from Africa to the Middle East, from America to Asia.
May this initiative, which is essential for solving the food crisis, be auspicious for our countries and humanity. pic.twitter.com/ssLmpNgFLt
El profesional también se refirió al rol que la colza cumple en la producción y el mejor rendimiento de otros cultivos.
“Luego de un buen invierno previo y un verano con rendimientos muy buenos, a pesar de que pintaba complicado, se cerró un buen año”, dijo el Ing. Agr. Diego Guigou, gerente de Producción Agrícola de Agronegocios del Plata (ADP).
“Las implantaciones fueron buenas, los cultivos avanzan lentos pero eso es propio de la época, luego llega la primavera y el avance es impresionante. Lo importante es llegar a la primavera con los cultivos armados, bien nutridos y sanos”, subrayó.
En cuanto al estado de los cultivos, dijo que “la lluvia ha sido buena, pero se necesitaría más sol para que los cultivos sigan avanzando”. Aclaró que “si llegan las heladas y no tenemos humedad sería peor; las heladas han sido muchas y tener los suelos húmedos ayuda a amortiguar el frío”, de todas formas “nos faltan días soleados porque los campos se mantienen mojados”.
Sobre el maíz dijo que “el de segunda sigue levantándose de las chacras, la cosecha fue enlentecida por la humedad y hay que esperar” que el grano llegue a los niveles de humedad aptos. Pero el cultivo viene rindiendo bien y puede esperar para ser levantado sin que eso signifique un problema.
LA COLZA POTENCIA LOS CULTIVOS.
En ADP los cultivos de invierno están equilibrados en cuanto a su área: Unas 5.000 hectáreas de trigo, otras 5.000 de cebada y un casi 6.000 de colza, dijo Guigou.
La colza tiene un rol clave en los rendimientos de otros cultivos gracias a las rotaciones: Hubo años en que los números no cerraban, igualmente es muy buena en la rotación porque potencia los cultivos que vienen después.
La colza levanta el rendimiento de la soja y también del cultivo de invierno siguiente, con registros de crecimiento del 10% en la gramínea que le sigue, subrayó.
“ADP planta colza desde 2011, es un cultivo difícil y por eso hemos tenido vaivenes, pero mantenemos la rotación por lo que mejora los cultivos que siguen”.
“LO DETERMINANTES ES LA PRODUCTIVIDAD”.
Desde el punto de vista comercial, el Ing. Guigou hizo referencia a lo cambiante del mercado, lo cual dificulta. “Son cambios fuertes, pero lo que siempre termina siendo determinante es la productividad que en cebada, trigo y colza los promedios se han ido levantando”.
También comentó que “la colza tiene un mercado muy exigente en Europa, con características distintas que el resto de los granos”, Uruguay “ha trabajado bien y es referente en la región”.