Davy Dufour analizó la situación de los cultivos y anunció la pronta apertura de una sucursal en Paysandú.
Montevideo | Todo El Campo | Casi que en las puertas de 2026, la agricultura ha tenido un trigo con desafíos en su calidad, la cebada con precios a la baja, el girasol que sigue buscando espacios y ganándole a las aves, el maíz es impulsado por la ganadería con fuerte incidencia en el mercado local, y la soja con precios que no repuntan. Sobre esos temas se refirió Davy Duforu de Dufour Commodities al ser entrevistado en el programa Diario Rural (CX4 Rural), cuyo primer comentario fue que “se precisan las lluvias anunciadas para el fin de semana”.
TRIGO CON RINDES QUE AFECTARON LA CALIDAD.
Sobre la calidad del trigo dijo que es “todo un tema” con “la proteína como protagonista del año” con zonas diferenciadas: “El litoral arriba estuvo un poco más baja, en la zona de Soriano, parte de Colonia y Río Negro hubo mejor calidad, de 10,5% para arriba, con casos llegando a 12%”.
El 60% del trigo recibido, que fue bastante, supera el 10,5% de proteína; entre el 45% y 50% supera el 11% de proteína. El 45% del trigo está por debajo del 10,5%”, asimismo, se pudo vender a pesar de que tendrá el descuento correspondiente.
Explicó que la situación de pérdida de calidad se dio en la región, con rendimientos mayores a los esperados a pesar de que la expectativa previa a la primavera no era muy buena: “Tuvimos una buena primavera, los cultivos se armaron y terminaron con un potencial mayor, haciéndose sentir la falta de nitrógeno”.
“Lo mismo pasó en Argentina”, añadió, con “una cosecha extraordinaria pero baja proteína, con zonas mucho más bajas que en Uruguay. Nuestros trigos más bajos estuvieron en 9,6%, y en Argentina hubo con 7%”.
Así y todo “este año lo vamos a salvar”, aseguró.
En cuanto al pago, Dufour señaló que el trigo se comenzó a pagar en los US$ 190 acopio, tanto en Nueva Palmira como en Montevideo, y hoy el precio cayó a US$ 180. “Si 190 parecía poco y no colmaba las expectativas, hoy tenemos diez dólares menos”.
Con esos precios “el productor está vendiendo porque tiene que hacer caja”.
El rendimiento del trigo fue entre 5.000 y 6.000 kilos por hectárea, y el volumen equilibrio para pagar las cuentas dependerá de la calidad, pero podría lograrse con 4.800 a 5.000 kilos, estimó.
CEBADA Y MALTERÍAS.
Sobre la cebada dijo que tuvo un rendimiento de entre 4.500 y 5.000 kilos por hectárea, con precios que un momento fueron mejores a los precios actuales.
La cebada “llegó a US$ 200 varias veces con productores que lo tomaron y otros que no, y hoy bajó a US$ 180”, con la especificación de que Maltería Uruguay paga US$ 180 y Maltería Oriental US$ 192 porque puso un piso de precio, lo que explica la diferencia.
EL GIRASOL NO SE RINDE.
“Este año hubo mayor siembra de girasol con un precio interesante, es una apuesta que puede salir bien”, expresó.
“El problema más grande del girasol sigue siendo la paloma”, los riesgos de un problema sanitario ya no son la principal traba para el cultivo.
La colocación se da fundamentalmente en Cousa y la posibilidad de alguna exportación, añadió.
LA GANADERÍA TRACCIONANDO AL MAÍZ.
Respecto al maíz de segunda se está sembrando y el tema recurrente es el precio y cuánto se va a pagar por él. “Hoy no sabemos” cuánto se pagará, pero “el maíz disponible a levantar en planta está en el eje de los US$ 230”.
“Pensamos que en la cosecha y con los primeros lotes los precios estarán como el año pasado, pero van a ir bajando, estimando que puede estar entre US$ 185 y US$ 190 a levantar en chacra”. Esas son solo estimaciones, aclaró, porque aún no hay datos que permitan aportar información certera.
Hoy en Chicago el maíz marzo está en US$ 174/175, y para nosotros acá a US$ 230, o sea que el mercado interno tracciona y en eso tiene mucho que ver la ganadería.
Para pagar los costos, el productor necesitará “entre 5.500 y 6.000 kilos por hectárea, pero todo depende de cada productor, y con los rindes que se han tenido es un cultivo que da rentabilidad”. La implantación de maíz es de unos US$ 1.100 por hectárea.
SOJA CON PRECIOS EN CAÍDA.
La soja tuvo momentos que llegó a US$ 425 en Chicago, y aún un poco más, iniciando un proceso de baja con negocios en US$ 380 y US$ 390, hoy está US$ 400 en Chicago con una prima -45 quedando en US$ 355.
NUEVAS SUCURSALES.
Por último, Dufour dijo que la empresa se instaló en San José y que la próxima semana abrirá en Paysandú.
ENTREVISTA COMPLETA.
Expresiones de Davy Dufour, entrevistado por Horacio Jaume y Estela Apollonio en el programa Diario Rural.
Con beneficios son claros, pero también riesgos o desafíos asociados. En Uruguay y el mundo, los drones agrícolas son una herramienta que tienen mucho para evolucionar. Solo es cuestión de tiempo.
Montevideo | Todo El Campo | En la última década, los drones han dejado de ser simples artefactos de entretenimiento para convertirse en protagonistas de una transformación agrícola sin precedentes. Un estudio publicado en Science y difundido por la Universidad Estatal de Michigan (MSU) revela cómo estas máquinas, capaces de transportar cargas de hasta 100 kilos, están revolucionando las tareas en el campo: desde la fumigación y fertilización hasta la siembra, el transporte de productos y el monitoreo del ganado como cultivos.
La investigación, liderada por Ben Belton y Leo Baldiga, documenta la rápida expansión de los drones agrícolas, primero en Asia y luego en América Latina, Norteamérica y Europa.
China encabeza la adopción con más de 250.000 unidades en uso, mientras que países como Tailandia han pasado de casi cero a cubrir el 30% de sus tierras agrícolas con drones en apenas cuatro años. En Estados Unidos, los registros oficiales muestran un salto de 1.000 drones en 2024 a más de 5.500 en 2025, aunque se estima que la cifra real es mucho mayor.
Los beneficios son claros: mayor eficiencia, reducción de riesgos para los agricultores y un uso más racional de insumos como pesticidas y fertilizantes. Sin embargo, también existen riesgos asociados, como la dispersión de químicos hacia áreas no deseadas si los drones no se utilizan correctamente. Además, la automatización de tareas podría desplazar a trabajadores que dependen de la fumigación manual, obligando a los gobiernos a pensar en estrategias de reconversión laboral.
El impacto de esta tecnología apunta a lo que los expertos llaman “intensificación sostenible”: producir más alimentos con menos recursos. Aunque gran parte de la evidencia aún es preliminar, los primeros resultados sugieren que los drones podrían marcar un antes y un después en la agricultura global.
A continuación, el artículo completo difundido por MSUToday (*), portal de la Universidad Estatal de Michigan, que destaca cómo millones de agricultores ya han adoptado esta innovación y cómo su potencial sigue creciendo.
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LOS DRONES SON COMO TRACTORES VOLADORES.
En la última década, los drones se han convertido en parte integral de muchos sectores de la economía. Ahora, también están transformando rápidamente la agricultura, ayudando a los agricultores a cultivar sus cosechas y cambiando la forma en que se realiza la agricultura.
En un estudio publicado en Science (**), investigadores de la Universidad Estatal de Michigan documentaron cómo los drones agrícolas se han expandido a una velocidad extraordinaria, introducidos primero en Asia y luego expandiéndose a América Latina, Norteamérica y Europa.
Ben Belton es profesor en el Departamento de Economía Agrícola, Alimentaria y de Recursos en la Facultad de Agricultura y Recursos Naturales, y Leo Baldiga es estudiante de doctorado en el Departamento de Geografía, Medio Ambiente y Ciencias Espaciales de la Facultad de Ciencias Sociales.
¿CÓMO HAN PASADO LOS DRONES DE SER GADGETS DE AFICIÓN A HERRAMIENTAS PRINCIPALES EN LA AGRICULTURA GLOBAL?
Los drones se han integrado en la vida cotidiana en la última década – en sectores tan diversos como el entretenimiento, la sanidad y la construcción. También han comenzado a transformar la forma en que la gente cultiva alimentos.
Hace solo unos años, los drones agrícolas eran caros, pequeños y difíciles de usar, lo que limitaba su atractivo para los agricultores. En cambio, los modelos actuales pueden volar inmediatamente después de la compra y transportar cargas que pueden pesar hasta 220 libras (100 kilos), el peso de dos bolsas de fertilizante.
Los drones agrícolas son ahora similares a tractores voladores: máquinas multifuncionales que pueden realizar numerosas tareas utilizando diferentes accesorios de hardware.Los usos comunes de los drones en granjas incluyen la pulverización de cultivos, la distribución de fertilizantes, la siembra de semillas, el transporte de productos, la distribución de alimentos para peces, la pintura de invernaderos, el seguimiento de la ubicación y el bienestar del ganado, el mapeo de la topografía y drenaje de los campos, y la medición de la salud de los cultivos. Esta versatilidad hace que los drones sean valiosos para cultivar numerosos cultivos y en granjas de todos los tamaños.
¿DÓNDE SE UTILIZAN LOS DRONES AGRÍCOLAS Y POR QUÉ HA AUMENTADO TAN RÁPIDO?
En el estudio publicado en la revista Science, mostramos que el uso de drones agrícolas se ha extendido extremadamente rápidamente por todo el mundo. En nuestra investigación como científicos sociales que estudian la agricultura y el desarrollo rural, nos propusimos documentar dónde han despegado los drones agrícolas en todo el mundo, qué están haciendo y por qué han viajado tan lejos y tan rápido. También exploramos qué significan estos cambios para los agricultores, el medio ambiente, el público y los gobiernos.
Históricamente, la mayoría de la tecnología agrícola -los tractores, por ejemplo- se ha extendido de países de ingresos altos a países de ingresos medios y luego de ingresos bajos a lo largo de muchas décadas. Los drones revirtieron parcialmente y aceleraron drásticamente este patrón, difundiendo primero desde Asia Oriental hacia el Sudeste Asiático, luego hacia América Latina y finalmente hacia Norteamérica y Europa. Su uso en regiones de ingresos más altos es más limitado, pero se está acelerando rápidamente en EE.UU.
China lidera el mundo en fabricación y adopción de drones agrícolas. En 2016, una empresa china introdujo el primer modelo de cuadricóptero específico para la agricultura. Actualmente se informa que más de 250.000 drones agrícolas están en uso allí. Otros países de ingresos medios también han sido adoptantes entusiastas. Por ejemplo, los drones se usaron en el 30% de las tierras agrícolas de Tailandia en 2023, frente a casi ninguna en 2019, principalmente para fumigar pesticidas y difundir fertilizantes.
En Estados Unidos, el número de drones agrícolas registrados en la Administración Federal de Aviación (FAA) saltó de unos 1.000 en enero de 2024 a unos 5.500 a mediados de 2025. Informes del sector sugieren que esos números subestiman sustancialmente el uso de drones en EE.UU. porque algunos propietarios evitan el complejo proceso de registro. Los drones agrícolas en EE.UU. se utilizan principalmente para fumigar cultivos como maíz y soja, especialmente en zonas difíciles de alcanzar con tractores o aviones de pulverización.
¿QUÉ RIESGOS Y BENEFICIOS APORTAN LOS DRONES PARA LOS AGRICULTORES Y EL MEDIO AMBIENTE?
Pasar de aplicar productos químicos con rociadores de mochila a drones reduce sustancialmente el riesgo de exposición directa a toxinas para agricultores y trabajadores agrícolas. Sin embargo, dado que los drones suelen rociar desde al menos 6 pies de altura, si se usan de forma incorrecta, pueden propagar gotas que contienen pesticidas o herbicidas a granjas, vías fluviales o transeúntes vecinos. Eso puede dañar los cultivos y poner en peligro a las personas y a la naturaleza.
Los drones pulverizan y extienden fertilizantes y semillas de forma uniforme y eficiente para que se desperdicie menos. También pueden reducir los daños a los cultivos en el campo y consumir menos energía que las grandes máquinas agrícolas como los tractores.
¿ESTÁN LOS DRONES AHORRANDO MANO DE OBRA O DESPLAZÁNDOLA?
Los drones ahorran tiempo y dinero a los agricultores. Reducen la necesidad de que los pequeños agricultores -personas que cultivan menos de 5 acres, que representan el 85% de las explotaciones a nivel mundial- realicen trabajos de fumigación manual peligrosos y agotadores en sus propias explotaciones. También eliminan la necesidad de contratar trabajadores para hacer lo mismo. Al eliminar parte del último trabajo físicamente exigente en la agricultura, los drones también pueden ayudar a que la agricultura sea más atractiva para los jóvenes rurales, que a menudo se desilusionan con la monotonía de la agricultura tradicional. Además, los drones crean nuevas oportunidades de empleo cualificado en zonas rurales para pilotos, muchos de los cuales son jóvenes.
Por otro lado, el uso de drones podría desplazar a trabajadores que actualmente se ganan la vida con la fumigación de cultivos. Por ejemplo, según una estimación de China, los drones pueden cubrir entre 10 y 25 acres (10 hectáreas) de tierras agrícolas por hora al rociar pesticidas. Eso equivale al esfuerzo de entre 30 y 100 trabajadores que pulverizan manualmente. Los gobiernos podrían necesitar encontrar formas de ayudar a los trabajadores desplazados a encontrar nuevos empleos.
¿QUÉ PODRÍAN SIGNIFICAR LOS DRONES AGRÍCOLAS PARA LA PRODUCCIÓN FUTURA DE ALIMENTOS?
Los drones pueden aumentar la cantidad de alimento que se puede producir en cada hectárea de tierra, mientras reducen la cantidad de recursos necesarios para ello. Este resultado es un santo grial para los científicos agrícolas, que lo denominan “intensificación sostenible”.
Sin embargo, gran parte de la evidencia hasta ahora sobre las ganancias de rendimiento de la agricultura asistida por drones es anecdótica o basada en pequeños estudios o informes del sector.
La revolución de los drones está transformando la agricultura más rápido que casi cualquier tecnología anterior. En solo cinco años, millones de agricultores en todo el mundo han adoptado los drones. Los primeros indicios apuntan a grandes beneficios: mayor eficiencia, condiciones laborales más seguras y mejoras en las condiciones de vida rurales. Pero el panorama completo aún no está claro.
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Foto de portada de Herney (Pixabay). Herney es experto en marketing y publicidad, fotógrafo profesional, especialista en mercadeo agropecuario y redes de mercadeo. También conferencista internacional.
El envío del cereal a este destino permite proyectar nuevos desafíos en las relaciones comerciales.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación informó que el sábado pasado, salió desde Argentina, el primer embarque de trigo con destino a China marcando un nuevo hito en las relaciones comerciales entre ambos países.
Desde Timbúes en la provincia de Santa Fe, la empresa Cofco concretó este primer embarque marcando el inicio de un nuevo flujo de comercio hacia uno de los principales actores globales del mercado triguero.
El mercado de China ya se encontraba abierto y operativo para el trigo argentino desde enero de 2024, como resultado de un trabajo coordinado entre la Secretaría de Agricultura, Senasa y la Cancillería junto con el sector privado, no obstante la materialización de esa apertura llega con el reciente envío del cereal.
China, a pesar de su elevada producción -estable en torno a 130 o 140 millones de toneladas anuales durante la última década- mantiene niveles de consumo interno aún mayores. Esta brecha dinámica explica su rol creciente como importador: en los últimos años sus compras externas escalaron desde niveles moderados (3–5 Millones de toneladas entre 2014 y 2019) hasta picos superiores a 13 Millones de toneladas en 2022/23 y 2023/24. Es uno de los principales compradores de trigo del mundo, siendo Australia, Canadá y Francia sus proveedores mayoritarios.
Para Argentina, el mercado chino representa una oportunidad no sólo por su tamaño absoluto, sino porque abrir y consolidar el acceso permitiría a Argentina aumentar su potencial exportador y, al mismo tiempo, fortalecer una estrategia clave: la diversificación de mercados para reducir riesgos y estabilizar los ingresos del complejo triguero.
De enero a octubre de 20256 Argentina exportó 10,64 millones de toneladas de trigo y sus subproductos, representando un 54% de incremento respecto del mismo período de 2024 lo que pone de manifiesto el enorme potencial de la cadena y el esfuerzo de productores, industrias y exportadores para posicionar el producto nacional en el mundo.
Fue la tercera mejor zafra en toneladas de caña de azúcar por hectárea, con un área total cosechada de 6.859 hectáreas y una productividad del azúcar de 6.895 kilos por hectárea.
Montevideo | Todo El Campo | El 10 de diciembre en el complejo agroindustrial de Bella Unión, ALUR difundió los resultados agrícolas e industriales de la zafra de caña de azúcar recientemente finalizada.
En el evento estuvieron presentes la presidenta de Ancap, Ing. Cecilia San Román, el presidente de ALUR, Ing. Marcelo Sadres, el gerente de Área Agrícola y Sostenibilidad, Ing. Camilo Botta, el Gerente de Operaciones Bella Unión, Ing. Federico Jamen, autoridades de gobierno departamental y local, de Ancap, ALUR y distintos actores del sector agroindustrial de Bella Unión.
En la apertura del evento, el presidente de ALUR comenzó agradeciendo a las autoridades de gobierno y en especial a la ministra de Industria, Energía y Minería, Dra. Fernanda Cardona, por su confianza al designarlo para presidir la empresa.
Sadres destacó que ALUR “debe ser una herramienta para el desarrollo nacional y la plataforma para el desarrollo de la bioeconomía”. En ese sentido, profundizó sobre la generación de conocimiento, aplicación de tecnología, innovación y generación de encadenamientos productivos virtuosos.
También informó que es necesario avanzar en una mejora significativa de las operaciones y la reducción de costos, sin comprometer la dimensión social que tiene el proyecto en el norte del país.
Subrayó que se deben generar mejores niveles de equidad en la distribución de los beneficios que tiene la cadena agroindustrial y anunció que se realizará un estudio sobre el impacto económico y social del proyecto ALUR en Bella Unión.
“El objetivo es evaluar qué hemos hecho bien en estas dos décadas y que tenemos que hacer mejor”, afirmó. También planteó el desafío de reconstruir el vínculo con la comunidad y la necesidad de “acercar ALUR a Bella Unión y Bella Unión a ALUR”.
En la divulgación de resultados, se informó que la actividad de la zafra de caña de azúcar 2025 comenzó el 12 de mayo y se extendió durante 166 días hasta la finalización de molienda el 24 de octubre y la culminación de la producción de etanol y detención de caldera el 26 de octubre.
BUENOS RESULTADOS.
En su presentación, el gerente de Área Agrícola y Sostenibilidad, Ing. Camilo Botta comenzó la oratoria con unas palabras de agradecimiento al Ing. Humberto Graña, que tras su fallecimiento será recordado por su fuerza, pasión, profesionalismo y dedicación para mejorar la cadena agroindustrial de la caña de azúcar.
El Ingeniero Botta informó que fue la tercera mejor zafra en toneladas de caña de azúcar por hectárea, con un área total cosechada de 6.859 hectáreas y una productividad del azúcar de 6.895 kilos por hectárea.
El gerente convocó a los productores presentes a mejorar su trabajo en los reimplantes de la caña de azúcar, ya que el envejecimiento de las cepas contribuye a bajar la productividad del cultivo.
Por último, destacó el trabajo realizado con el programa “Evoluciona” que trabaja sobre aspectos sociales, ambientales y productivos de la cadena agroindustrial. En ese marco detalló las actividades realizadas durante todo el año para contribuir a la sostenibilidad del sector.
SE CUMPLIERON LOS PLANES DE PRODUCCIÓN.
Posteriormente, el gerente de Operaciones Bella Unión, Ing. Federico Jamen informó que el complejo industrial procesó 471.981 toneladas de caña de azúcar y produjo 14.723 toneladas de azúcar blanco refinado.
La producción de etanol alcanzó los 26.371 metros cúbicos.
Jamen destacó que la biomasa generada permitió abastecer todo el proceso industrial con energía eléctrica y su excedente fue entregado a la red de UTE, con una venta de 13.304 megavatios-hora en el año.
También comunicó que se cumplieron los planes de producción de alcohol, azúcar y energía eléctrica, con el registro de un récord de molienda mensual en agosto, molienda efectiva y logro del mantenimiento de la potencia vendida a UTE.
AVANZAR EN EFICIENCIA.
El cierre del evento estuvo a cargo de la presidenta de ANCAP, Ing. Cecilia San Román, quien agradeció por el compromiso de todos los integrantes de la cadena productiva de Bella Unión.
Cecilia San Román señaló que todavía existen oportunidades para avanzar en eficiencia y abogó por mejorar colectivamente las condiciones de los pequeños productores, reafirmando el carácter social y productivo del proyecto en la localidad de Bella Unión.
El último informe de comercio exterior del Banco Central del Paraguay (BCP) confirmó que el sector agropecuario volvió a ser el principal motor del desempeño exportador del país al cierre de noviembre de 2025.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | Con el total exportado creciendo 5,3% en volumen y 5,6% en valor, la estructura exportadora muestra señales mixtas: retrocesos en productos primarios clave, compensados por un fuerte avance de las manufacturas derivadas del agro.
Las exportaciones registradas totalizaron 10.868.200 (diez millones ochocientos sesenta y ocho mil doscientas) toneladas, lo que representa un crecimiento del 1,9% respecto al mismo periodo de 2024. En valor, estas alcanzaron US$ 10.370,6 millones, impulsadas principalmente por tres rubros: carne de vacuno, maíz y aceite de soja.
En el total exportado (incluyendo reexportaciones y otras exportaciones), Paraguay acumuló US$ 15.535 millones, reforzando el peso estratégico del comercio exterior en la economía local.
El grupo de productos primarios cayó 12,6% en valor, con una incidencia negativa de -4,8 puntos porcentuales. Este retroceso se ve reflejado también en los volúmenes de soja y trigo. La soja cayó 19%, perdiendo 1.502.200 toneladas, la mayor caída entre todos los rubros, en tanto que el trigo retrocedió 6,2%, con una baja de 32.700 toneladas.
A pesar de eso, dos productos lograron atenuar la caída del segmento, ellos son el maíz y semillas y frutos oleaginosos. El maíz creció 88,7%, sumando 1.532.500 toneladas, lo que lo convierte en el principal compensador de la menor oferta de soja y la caída sostenida de su cotización en el mercado internacional. El resto de semillas y frutos oleaginosos creció 6,4%.
El conjunto de productos primarios cerró el periodo con 10.868.200 toneladas, representando el 68% del total exportado y aportando una incidencia leve pero positiva de 1,3 puntos porcentuales al crecimiento de las exportaciones registradas.
MANUFACTURAS DE ORIGEN AGROPECUARIO EN ALZA.
El sector manufacturas de origen agropecuario (MOA) fue el de mejor desempeño creciendo 14,9% en volumen, con un aumento de 596.000 toneladas, aportando 3,9 puntos porcentuales a la expansión total.
Los rubros más destacados fueron: carne y menudencia vacuna con un crecimiento del 4,2% (14.700 toneladas adicionales); el aceite de soja, que creció 21,7%, con un incremento de 104.300 toneladas; harinas de soja que tuvo un salto positivo de 22,6%, sumando 371.300 toneladas; el arroz parbolizado aumentó 24,4%.
Este comportamiento confirma el proceso de mayor industrialización dentro de la cadena agropecuaria, donde Paraguay continúa ampliando su capacidad de procesamiento, agregando valor y diversificando mercados.
El único rubro con caída significativa dentro de las MOA fue el de bebidas y líquidos alcohólicos, que retrocedió 39,4%, restando 67.400 toneladas.
CONCLUSIÓN.
Con estos resultados, el panorama exportador de enero a noviembre de 2025 deja una señal clara: la agroindustria continúa siendo el pilar del crecimiento nacional. La caída del complejo sojero en grano fue absorbida por los excelentes resultados del maíz y por la expansión de las manufacturas derivadas de la soja y la carne. (Unión de Gremios de la Producción UGP).
El sector vitícola dentro de la sectorial granjera fue la excepción, con el resultado económico más bajo de los últimos seis ejercicios.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Fueron presentados los resultados de gestión de las empresas CREA en los rubros ganaderos, agrícolas ganaderos, lecheros y granja.
En la jornada realizada el martes 9 de diciembre, el Ing. Agr. Martín Aguirrezabala, coordinador general de la institución, hizo una presentación general sobre los resultados y se compartió un documento elaborado por los coordinadores sectoriales, en el cual se detalla el comportamiento de cada sector en forma individual.
El siguiente artículo toma datos presentados por Aguirrezabala como del documento de 20 páginas con los resultados de gestión de cada sectorial.
Cabe precisar que los datos son presentados en moneda constante (al dólar de hoy igualado al poder adquisitivo de los años anteriores); y que cuando se hace mención al ingreso de capital (IK) éste estima resultados económicos simulando que la tierra y el capital son propios. Por tanto, es un indicador que no contempla el costo de la tierra, ni el costo del capital necesarios para producir.
Por otra parte, un establecimiento competitivo debería remunerar el costo de la tierra, el trabajo y el capital utilizados en el proceso productivo, aun cuando estos factores sean propios. Sólo remunerando la totalidad de los factores, las empresas podrán mantenerse, ser competitivas y crecer en el tiempo.
GANADEROS: EL SEXTO MEJOR RESULTADO EN LOS ÚLTIMOS 22 AÑOS.
En el ejercicio 24-25 el ingreso de capital de las empresas CREA ganaderas se ubicó en promedio, en US$ 141/ha, lo cual es el sexto mejor resultado de los últimos 22 años.
El ejercicio estuvo caracterizado por una producción de carne similar a la del ejercicio anterior, manteniendo la producción de carne por hectárea, por encima de los 150 kilos de carne por hectárea algo que se alcanzó por primera vez en el 24-25.
La mejora de los resultados a igual producción de carne se explica por una mejora de los precios del kilo producido, incluso absorbiendo un leve incremento de costos.
El ingreso de capital promedio de US$ 141/ha surge de la diferencia entre el producto bruto de US$ 355/ha y los US$ 214/ha dedicados a los insumos.
La rentabilidad fue del 2,76%.
En el ejercicio 24-25, el 48% de los establecimientos CREA tuvieron una mejora en el promedio respecto al 23-24.
Sobre el promedio de los últimos 10 años, los ganaderos estuvieron un 17% arriba.
Para el ejercicio en curso (25-26, de cual ya transcurrieron seis meses), los ganaderos CREA esperan “que los resultados sean mejores” a los del ejercicio 24-25. “Las proyecciones ubican el resultado potencial como el segundo mejor de los últimos 25 años, solo por detrás del ejercicio 21/22.
Esa expectativa de mejora se explica por los buenos precios del primer semestre y -aun estimando una baja del 15% de los precios del ganado para el segundo semestre-, se puede avizorar resultados económicos de las empresas superiores al ejercicio 24-25”.
“El clima, en la gran mayoría del país ganadero, viene siendo favorable. Hasta el momento, los pronósticos de menores lluvias a lo normal para la primavera y verano vienen impactando negativamente, solamente en el sureste del país. Queda aún por delante el verano y otoño, que según como venga climáticamente, determinará en mayor o menor medida el resultado de todo el ejercicio”, señala el reporte.
AGRÍCOLAS GANADEROS: A PRECIOS BAJOS, LOS RENDIMIENTOS SALVARON EL EJERCICIO.
El ejercicio 24-25 para los establecimientos agrícola ganaderos CREA, culminó con un resultado económico levemente superior al anterior, impulsado por rendimientos agrícolas excepcionalmente altos en cultivos de verano, a pesar de los precios bajos de los granos.
El ingreso de capital promedio se posicionó como el tercer mejor en los últimos 10 años.
El ingreso de capital en el ejercicio pasado fue de US$373/ha, que resulta de la diferencia del producto bruto de US$ 1.068/ha y los insumos US$ 695/ha.
La rentabilidad fue del 4%
El 44% de los agrícolas ganaderos CREA mejoraron el ingreso de capital respecto al ejercicio 23-24; y el 38% lo hizo sobre el promedio de los últimos 10 años.
La proyección sobre el ejercicio actual (25-26) para el cual aún faltan seis meses para el cierre, es de un período “desafiante en lo productivo” dado que “con los actuales precios futuros al cierre del ejercicio, se requerirá una mayor producción”.
Además “los precios de los granos se mantienen estables a bajos, aunque un reciente esbozo de aumento en el precio de la soja podría ser una alternativa de mejora de confirmarse”.
Las “recomendaciones” más importantes para el ejercicio actual son: “Mantener empresas productivas, diversificadas, con costos controlados y rotaciones ordenadas, es decir, empresas eficientes”.
“No desarmar el sistema productivo (respetar las rotaciones) y concretar opciones de precios cuando se presenten, sobre todo observando las primas en soja que podrían ser la variable de ajuste para concretar un precio en torno a los US$ 400/ton.”
“La ganadería es desafiante, y aunque en este sector aporta alrededor del 25% del producto bruto, se debe mantener la impronta y aprovechar las oportunidades, maximizando la productividad que aún está por debajo de lo esperable”.
LECHERÍA: UN EJERCICIO CON RELACIONES DE PRECIOS FAVORABLES.
En el sector lechero, el ejercicio 24-25 estuvo marcado por “relaciones de precio muy favorables” y condiciones climáticas “buenas en verano y otoño”, todo lo que determinó “un buen resultado económico”.
El ingreso de capital promedio fue de 594 US$/ha, que surge del producto bruto ubicado en US$ 2.959/ha, e insumos de US$ 2.365/ha.
La rentabilidad fue del 5,21%
El 38% de los productores lecheros CREA mejoraron respecto al ejercicio 23-24; y el 47% lo hizo respecto al promedio de los últimos 10 años.
En esas relaciones de precio favorables, los cereales tuvieron “valores históricamente bajos”, lo cual es bueno para el sector lechero dado que constituyen el principal componente energético de la dieta de las vacas. Sin embargo, eso “no se tradujo en diferencias importantes ni en los kilos de concentrado utilizado por vaca masa, ni en los costos de alimentación con respecto al ejercicio anterior”.
El precio de la leche, “se ubicó apenas por encima del promedio de los últimos 10 ejercicios, pero muy por encima del ejercicio anterior”.
El ejercicio es “una auspiciosa oportunidad de obtener muy buenos resultados. Hasta el momento se mantienen las relaciones de precio, aunque han surgido advertencias tanto en el precio internacional de la leche como en la situación de algunas industrias locales”, advierte el informe CREA.
“En términos climáticos, hemos tenido una de las mejores primaveras de los últimos años”, apunta el informe.
GRANJA: FRUTÍCOLAS CON LA MEJOR ZAFRA DE LOS ÚLTIMOS 4 AÑOS; PERO LOS VITICULTORES CON LOS RESULTADOS MÁS BAJOS DE LOS ÚLTIMOS 6 EJERCICIOS.
Los grupos granjeros CREA trabajan en los subsectores: viticultura y fruticultura.
VITICULTURA – La viticultura CREA explica cerca el 18% de la producción nacional de uvas con destino a vinificación.
El ejercicio 24-25 tuvo una “leve disminución en los niveles de producción; luego de una zafra anterior que estuvo pautada por una muy buen e inesperada recuperación de los niveles productivos, a pesar de la sequía 22-23”.
De todas formas, “las condiciones del año permitieron que un mayor porcentaje de la producción total fuera destinada a la elaboración de vinos de mayor calidad”, lo cual es “relevante para las empresas vitícolas CREA, ya que se trata de uvas por las cuales se reciben mejores precios de transferencia, afectando el resultado económico final”.
Se advierte que “los precios que se pagaron por las uvas sufrieron una nueva disminución” que “no solo fue en valores constantes, sino también en valores corrientes, respuesta del mercado a una sostenida disminución en los niveles de venta de vinos”, sobre todo los vinos de mesa.
El margen de contribución anual y el ingreso de capital en el último ejercicio “registran el peor resultado económico de las últimas 6 zafras”, y la caída del producto bruto, que fue de 13%, se debió a un 9,3% de baja de rendimiento y un 3,8% de baja de precio real. También se observa una importante variabilidad, entre las empresas, en su resultado económico; en respuesta a diferencias en la composición varietal de sus viñedos, y el destino final de su uva.
FRUTICULTURA – Las empresas que integran CREA Fruticultores explican cerca del 15% de la producción nacional de frutas de hoja caduca, ocupando el 9% del área de producción (320 ha aproximadamente), con fuerte incidencia de manzanas.
Los resultados de la última zafra cerrada (23-24) muestran “una leve mejora en los niveles productivos, sin llegar a los volúmenes registrados en zafras anteriores al 22-23. Junto con esto se registra una nueva mejora en los precios promedios de venta. Se considera que la coincidencia de niveles de producción no excesiva, con buenos niveles de consumo, explican esa mejora en los precios obtenidos”.
“Para el caso de las empresas frutícolas, la zafra 23-24 fue la mejor de los últimos 4 años, tendencia que no se espera revierta para la zafra 24-25”, de la cual aún no se poseen los datos definitivos.
CONCLUSIONES PARA EL SECTOR GRANJERO Y VITÍCOLA – En la conclusión sobre el sector granja, se señala que las empresas CREA “afirman una tendencia de buenos resultados” por “los niveles de producción, y una sensible mejoría en los precios de venta”.
El desafío para los frutícolas está en “sostener los niveles de productividad, cuidando la calidad del producto final”. Para lograrlo “es necesario mantener niveles de reinversión en nuevas plantaciones” e “incorporar tecnologías como riego y mecanización”.
La situación para la viticultura “es mucho más desafiante” con resultados económicos “más bajo de los últimos 6 ejercicios, dando señales que se alinean con la situación que vive la generalidad del sector vitivinícola uruguayo”.
La búsqueda de soluciones para el sector pasa por “un proceso de reconversión que apueste a una mejora en la calidad del producto final vino, la cual se vea reflejada en el valor de ese vino y permee a un mayor precio de compra de la materia prima uva”.
Para hacer que eso ocurra, “se deberá generar un plan de negocios y estrategia comercial que tenga como objetivo la búsqueda de nuevos mercados, y en especial, de aquellos en los cuales se logre un valor de venta acorde a la calidad de nuestros productos y aporten viabilidad a ese plan de reconversión”.
“No tener un mercado que ‘tire’ positivamente de un proceso de reconversión que apueste a la calidad por encima de la cantidad, pone en riesgo los resultados deseados”, concluye.