Necesitamos un nuevo sistema operativo para la agricultura, basado en datos, adaptable y diseñado para el mundo en el que vivimos. La IA puede estar en el centro de esa transformación.
Valeria Kogan | Foro Económico Mundial | Todo El Campo | Nuestro sistema alimentario mundial se encuentra bajo una presión sin precedentes. El cambio climático, la inestabilidad geopolítica y el rápido crecimiento de la población están convergiendo para crear una tormenta perfecta. Mientras tanto, la agricultura, una de las profesiones más antiguas del mundo, sigue dependiendo en gran medida de métodos y modelos mentales (1) arraigados en el siglo XX.
Esta disyuntiva se ha vuelto imposible de ignorar. Los agricultores de hoy en día se enfrentan a sequías más prolongadas, lluvias irregulares, patrones de plagas impredecibles y el aumento de los costos de los insumos. Y los riesgos no son solo agrícolas, son existenciales. La agricultura no solo alimenta a las personas, sino que sustenta la paz, la estabilidad económica y la capacidad de las comunidades para prosperar.
Necesitamos un nuevo sistema operativo para la agricultura, basado en datos, adaptable y diseñado para el mundo en el que vivimos. La IA puede estar en el centro de esa transformación.
POR QUÉ EL CAMBIO CLIMÁTICO ES UNA AMENAZA COMPUESTA PARA LA AGRICULTURA
El cambio climático no es un riesgo abstracto para el futuro, ya está transformando la agricultura en todo el mundo. Estaciones secas más prolongadas, inundaciones inesperadas y temperaturas más altas están dañando los rendimientos y desestabilizando los ciclos de cultivo. En 2024, los desastres naturales a nivel mundial causaron pérdidas económicas por 417.000 millones de dólares (2), y la agricultura fue uno de los sectores más afectados.
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) prevé que, para 2030, los rendimientos de maíz, un alimento básico para miles de millones de personas, podrían caer hasta un 24% (3) en algunas partes del mundo si los niveles de emisiones siguen elevados.
Pero el daño no se limita a los cultivos. A medida que cambian las temperaturas, también lo hacen las plagas y las enfermedades. Los agricultores de California han informado de casos de mancha roja de la hoja (4), antes poco frecuente en su zona climática, y Australia está viendo nuevas amenazas víricas (5) que no existían hace una década. Cada año, nuevos patógenos e insectos cruzan nuevas fronteras geográficas, creando desafíos en cadena sin precedentes.
Los pequeños agricultores, que producen hasta un tercio de los alimentos a nivel mundial (6), son especialmente vulnerables. Sin las herramientas ni el capital necesarios para adaptarse, corren el riesgo de quedar excluidos de un sistema alimentario cada vez más frágil y desigual.
CÓMO LA IA PUEDE CATALIZAR LA PRÓXIMA REVOLUCIÓN AGRÍCOLA
Aquí es donde la IA puede cambiar la ecuación. Cuando se combina con los datos correctos, la IA se convierte en una herramienta poderosa para lograr que la agricultura sea menos reactiva y más predictiva.
Hoy en día, los sistemas de IA pueden monitorear los cultivos en busca de primeros signos de estrés (7), enfermedades o brotes de plagas (8), semanas antes de que esos problemas sean visibles al ojo humano. Pueden mapear puntos críticos, analizar las previsiones meteorológicas y recomendar con precisión cuándo y dónde intervenir. Y aprenden con el tiempo, mejorando con cada temporada y en cada región.
Aún más importante, la IA puede actuar como un “cerebro descentralizado” para la agricultura. Una enfermedad detectada en España puede activar una alerta para los agricultores de China o Brasil. Un enfoque eficaz probado en una zona geográfica puede recomendarse al instante en otra. De este modo, la IA democratiza el conocimiento agrícola, no sustituyendo la experiencia humana, sino amplificándola.
En Fermata (9), hemos comprobado que la detección de plagas basada en IA supera a la tradicional en hasta 3-5 semanas. En Brasil, donde las infestaciones de mosca blanca son una preocupación creciente, nuestros modelos ayudan a los agricultores a detectar los problemas antes y a intervenir con mayor eficacia.
Esto es posible gracias a nuestro aprendizaje interregional: al entrenar los modelos de IA con datos sobre la mosca blanca de España y Canadá, regiones que llevan décadas combatiendo esta plaga, podemos detectarla de forma más rápida y precisa en regiones donde la amenaza es reciente.
EMPODERAR A LOS AGRICULTORES CON INFORMACIÓN BASADA EN DATOS
Pero la tecnología por sí sola no es suficiente. Debemos hacer que funcione para las personas que de hecho cultivan nuestros alimentos.
La mayoría de los agricultores (10) aún toman decisiones basadas en su instinto o en datos fragmentados. Y no es porque carezcan de conocimientos, sino porque las herramientas que tienen a su disposición a menudo son caras, complejas o están desconectadas de su realidad.
Ahí es donde la IA puede ayudar, si se implementa con un profundo conocimiento de las necesidades de los agricultores. Las herramientas de IA pueden orientar sobre cuándo regar, fertilizar o liberar insectos beneficiosos. Pueden reducir los residuos, ahorrar trabajo y ayudar a los agricultores a cumplir los estándares de sostenibilidad. Pero estas herramientas deben diseñarse buscando la simplicidad, la escalabilidad y la asequibilidad, especialmente en entornos con recursos limitados.
Un caso claro es el de BeeHero (11), que utiliza sensores en las colmenas e IA para optimizar la polinización, proporcionando información a los agricultores a través de una interfaz sencilla y fácil de usar. Su modelo plug-and-play ha permitido una rápida adopción, con más de 300 000 colmenas monitoreadas en todo el mundo. Es un claro ejemplo de cómo la IA puede ser eficaz y fácil de usar.
La inclusión digital es crucial. Si realmente queremos una agricultura más resiliente, la IA debe ser accesible, no exclusiva.
CREAR SISTEMAS AGRÍCOLAS RESILIENTES.
Lograr esta transformación no es solo un desafío tecnológico, es un desafío sistémico (12). Y comienza con la infraestructura.
Muchas zonas rurales aún carecen de conexión a internet o de apoyo para la alfabetización digital, lo que hace casi imposible la implementación de sistemas de IA. Los gobiernos y el sector privado deben invertir en conectividad y capacitación, no solo en software.
Las alianzas público-privadas son esenciales para garantizar que las herramientas de IA reflejen la diversidad geográfica, de cultivos y de necesidades de los agricultores. Esto incluye soporte en idiomas locales, funciones que no requieran conexión a Internet y modelos de negocio que no excluyan a los pequeños agricultores.
Un estudio del Banco Mundial (13) sobre los servicios de asesoría digital en África Occidental documentó cómo la colaboración entre gobiernos, proveedores de telecomunicaciones y organizaciones no gubernamentales permite ofrecer asesoría personalizada sobre el clima y los cultivos a través de mensajes de texto, voz y radio. Aunque aún no funcionan con IA, estos sistemas han sentado las bases para herramientas escalables y basadas en datos en entornos con pocos recursos.
También necesitamos marcos normativos que apoyen los datos abiertos, estándares tecnológicos justos y la innovación centrada en los agricultores. De lo contrario, corremos el riesgo de repetir los mismos errores que han llevado a las desigualdades actuales en el acceso a la tierra, los insumos y los mercados.
La convergencia de IA y agricultura ofrece una de las oportunidades más poderosas, y a la vez más ignoradas, para abordar simultáneamente el cambio climático, la seguridad alimentaria y la desigualdad en las zonas rurales.
Pero el reloj no se detiene. Cada temporada que esperamos, se pierden más cosechas, más agricultores se ven afectados y más comunidades se quedan atrás. No podemos permitirnos pensar que se trata solo de un problema sectorial. La agricultura es fundamental para todo, desde la salud y la educación hasta la estabilidad y la paz mundial.
Construyamos un sistema alimentario más inteligente, más justo y más resiliente. No solo por el rendimiento de los cultivos, sino por las personas. No solo por las ganancias, sino por el planeta. La próxima revolución agrícola no está por llegar – ya está en marcha. Es hora de que la lideremos.
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Artículo de Valeria Kogan en World Economic Forum.
Kogan es fundadora y directora ejecutiva de Fermata, una reconocida startups en AgTech e IA
Un brote podría elevar aún más los precios récord de la carne de res al mantener a más terneros fuera del suministro de ganado de EE. UU.
Montevideo | Todo El Campo | En Uruguay la bichera causa pérdidas por US$ 40 millones, y aunque no es una enfermedad que esté en el radar general de la sociedad, es un verdadero dolor de cabeza e importante desafío para el sector ganadero, por tanto para la economía del país.
Pero lejos de ser tan lejano, es un problema real, cercano y de graves consecuencias para la sanidad y el bienestar animal, para la economía del país y también para la salud de las personas, afectando a animales y humanos no solo en el medio rural, también en los centros poblados o ciudades.
En los últimos años Uruguay puso el problema de la bichera en el centro de la atención sanitaria, se trabajó en un programa que tenía todo para ser exitoso, pero que se puso en pausa por el resurgimiento de la enfermedad en Centroamérica, y la tecnología con moscas estériles que se iba a usar aquí debió utilizarse en aquella parte del mundo, que es donde se producen.
Hace unos días la agencia Reuters publicó un informe* sobre cómo los ganaderos y cazadores de Texas (Estados Unidos) se preparan y luchan para “protegerse del gusano barrenador carnívoro”.
En aquella parte del mundo conocen muy bien el daño económico y anímico que causa: “De 1972 a 1976, un brote de gusano barrenador en los Estados Unidos infestó decenas de miles de cabezas de ganado en seis estados, costó decenas de millones de dólares para contenerlo y solo fue derrotado después de un esfuerzo masivo de erradicación”, dice el artículo.
Hoy, cuando la plaga parecía controlada, “las moscas parásitas están empujando hacia el norte desde América Central nuevamente después de haber sido erradicadas oficialmente de los EE.UU. en 1966, amenazando con US$ 1.800 millones en daños solo a la economía de Texas, según una estimación del Departamento de Agricultura estadounidense (USDA). Un brote podría elevar aún más los precios récord de la carne de res al mantener a más terneros fuera del suministro de ganado de EE. UU.
Mientras tanto, los ganaderos en el centro de México están descubriendo los gusanos de la temida mosca en su ganado por primera vez en una generación, y una fábrica en Panamá está perdiendo una carrera contra el tiempo para criar moscas estériles, la herramienta más poderosa para sofocar un brote.
Parece unánime la opinión de que Estados Unidos no se salvará del ingreso de la mosca. El Dr. Thomas Lansford, veterinario estatal asistente de la Comisión de Salud Animal de Texas, y otros expertos así lo han dicho a Reuters.
ESTADOS UNIDOS NO ESTÁ PREPARADO.
Kip Dove es un ganadero de Texas que cuando tenía 8 años, en 1973, vio con sus propios ojos como los animales morían o debían ser sacrificados durante el último brote masivo de la enfermedad. “El ganado infestado pateaba y mordía sus heridas abiertas, mirando con ojos salvajes los faros de los camiones que los iluminaban y emitían el inconfundible olor a carne podrida”, recuerda.
Si aquello se repite, “no sé qué vamos a hacer”, dijo, y agregó: “El olor es malo y algunas de las heridas son horribles. Tienes enormes agujeros en estos animales repletos de gusanos. No sé si podría manejarlo si sucede ahora”.
Warren Cude es productor vacuno y ovino de tercera generación en Texas. “Estamos repitiendo la historia después de 50 años. No aprendimos de la primera vez y ahora tenemos que hacer todo de nuevo para combatir algo que ya habíamos erradicado”, lamentó.
Freddy Nieto, productor a sur de Texas, también realiza jornadas de caza, ambas actividades económicas están amenazadas: “Este podría ser el peor brote biológico al que nos enfrentamos en nuestra vida”, comentó a Reuters.
Estados Unidos ha invertido millones en la creación de una nueva planta de producción de moscas estériles en Metapa (Chiapas, México), pero hay que esperar un año para que sea efectiva.
Los productores estadounidenses solo apelan al almacenamiento de insecticidas y planifican la contingencia, además de advertir que la escasez de mano de obra calificada en los establecimientos paralizará su capacidad para detectar y tratar las infecciones cuando éstas comiencen a darse masivamente.
USDA estimó que se deben liberar 500 millones de moscas semanalmente para empujar la mosca de regreso al Tapón del Darién (región selvática y pantanosa que se encuentra entre Panamá y Colombia), pero los números no dan, como máximo la planta que genera moscas estériles en Panamá produce solo 100 millones.
“Es una situación abrumadora en este momento”, dijo el Dr. Lansford.
Alfonso López, veterinario de ganado en Tapachula, México, dijo a Reuters, que ha detectado el gusano incluso en terneros nacidos pocas horas antes.
NINGÚN PAÍS ESTÁ INMUNE.
El estado de Chiapas es la zona cero del brote en México. La infestación en el ganado comenzó allí y los casos en el país están aumentando aproximadamente un 10% cada semana. Hasta ahora se han reportado casi 50.000 casos desde Panamá hasta México, según la Comisión Panamá-Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador.
El secretario de Agricultura del estado de Chiapas, Marco Barba, dijo que las autoridades federales están revisando el tema de los cruces ilegales de ganado. “Ningún país es inmune”, sentenció.
Todo El Campo transmitirá el remate 308, desde las 09.00 horas.
Montevideo | Todo El Campo | Este viernes 15 de agosto Plaza Rural pone a consideración de los eventuales compradores una oferta de 8.677 vacunos y 235 ovinos.
Las ventas se realizan de forma presencial desde Midland Hotel, y es transmitido por los canales habituales, incluido Todo El Campo.
ORDEN DE VENTAS.
Con Pría, herramienta para agilizar las consultas e información de los remates para nuestros clientes, desarrollada con inteligencia artificial y mediante WhatsApp, el usuario podrá consultar variada información de los remates, con un simple audio o texto, por el número 092.77.11.99.
Los vendedores cobran al contado, sin descuentos financieros. Este nuevo beneficio para los vendedores no afecta las tradicionales condiciones financieras a las que acceden los compradores de 90, 120 o 180 días que pueden extenderse hasta cuatro años en el caso de los vientres, con crédito aprobado por el BROU.
Se continúa con el aporte logístico y de específicos, en acción conjunta con el laboratorio Biokhemia, para colaborar con la campaña oficial de combate contra la garrapata.
El Ing. Soares de Lima tratará las posibilidades y desafíos que ofrece la lana Merino de alta calidad; será en el seminario Celebrar, concretar y proyectar de Crilú, en INIA Tacuarembó.
Montevideo | Todo El Campo | El viernes 29 de agosto se realizará en el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) Tacuarembó, desde las 09.00 horas, el seminario Celebrar, conectar y proyectar: Crilu, con el objetivo de reconocer la trayectoria del Consorcio Regional de Innovación de Lana Ultrafina (Crilu), compartir los principales avances técnicos y proyectar los desafíos futuros.
En la oportunidad se presentarán resultados de investigación vinculados a genética, sanidad, calidad de lana y desempeño productivo del Núcleo Merino Ultrafino, así como experiencias de transferencia tecnológica desarrolladas con productores a través del FPTA.
La actividad también incluirá espacios de intercambio con referentes técnicos y productores, enmarcados en el proceso de reflexión hacia una nueva etapa del consorcio.
Uno de los expositores será el Ing. Agr. Juan Manuel Soares de Lima, investigador de INIA, cuya exposición se denominará “Hacia un futuro más rentable: lanas Merino de alta calidad en Uruguay”.
Entrevistado en el programa Diario Rural (CX4 Rural), dijo que su propuesta será un complemento a las otras presentaciones que se realizarán, también por parte de reconocidos investigadores, con datos económicos que se pueden obtener con determinadas finuras de lana, y analizar curvas de precios.
“Esas curvas de precios a veces no son transparentes”, dijo en referencia a las lanas finas, superfinas y ultrafinas, y explicó: “Se dan muchos precios variables en el mercado, negocios concretos que generan valores muy interesantes pero no es un mercado demasiado simple de analizar y de decir que si tengo determinada finura tiene tal valor, porque es muy variable”.
La información analizada recaba datos de los remates de los últimos cinco años, lo que permite un mejor análisis de la tendencia que es “bastante recta entre las 23 micras hasta las 17. Pero debajo de esas finuras empieza a crecer el precio de forma muy importante, llegando a superar los US$ 150 por kilo en base limpia”.
En Uruguay “el proceso del afinamiento no ha parado, aún no tenemos mucha lana de 13 micras, pero sí hay de 14 y se sigue reduciendo el diámetro”, aseveró.
Esa reducción significa que también “se debe poner especial atención en otras características como la resistencia, el largo de mecha, el contenido de materia vegetal”, este último factor es importante pero que tiene que ver con el manejo.
Debemos aspirar a ese tipo de finura atendiendo a los cambios que se han dado: “La realidad es que ese punto en la curva donde los precios empiezan a crecer exponencialmente se ha movido”, y de las 16 o 17 micras donde “había precios que cambiaban drásticamente, hoy hay que bajar más para lograr esos valores”.
Aunque “la idea es seguir afinando”, comentó que en el mercado “muchas veces no tenemos una tendencia estable en cuanto a los precios y condiciones de ventas” como para tomar decisiones y “mantener esa meta a lo largo del tiempo” ya que “a veces cambian las reglas de juego”, además de que “la curva de precio ha cambiado” y por eso se puede evaluar que al llegar a determinado punto hay que parar.
No obstante, “la genética ha demostrado que se puede afinar sin tener pérdidas de ningún otro tipo”, sea por las “características de la lana ni el cuerpo de los animales”. Ese fue de los primeros y grandes desafíos, “se decía que el menor diámetro iba a generar una menor producción de lana, ovejas más chicas, entre otras cosas, y eso claramente se demostró que no es así y hoy tenemos ovejas que producen 4 kilos de lana con 14 o 15 micras”.
Lo que influye en el precio de las lanas finas es que no se producen en grandes volúmenes, saturar el mercado frenaría los valores, pero “hay una demanda muy específica e insatisfecha para esa calidad de lana”. Ese es “un mercado pujante pero no muy transparente porque está dado por la conexión entre compradores y empresas”.
ENTREVISTA COMPLETA.
Juan Manuel Soares de Lima | Diario Rural | CX4 Rural.
El representante de los productores en INAC enfatizó que es un tema que se ha manejado muy mal.
Montevideo | Todo El Campo | La Junta del Instituto Nacional de Carnes (INAC) volvió a tratar la exportación de ganado en pie a término, tema por el cual fue entrevistado en el programa Diario Rural (CX4 Rural), el delegado de la Asociación Rural del Uruguay -representante de los productores-, el Ing. Agr. Ricardo Reilly.
Reilly dijo que fue un tema abordado “por una consulta” a través de “una carta que el ministro (de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti) envía hace unos 10 o 15 días pidiendo la opinión del Instituto sobre el tema”. La carta “fue posterior” a la entrevista del presidente de ARU, Rafael Ferber, con el presidente Yamanú Orsi, agregó.
Recordó que la exportación en pie se genera a través de un decreto del año 1992 que libera ese tipo de comercialización. Más tarde, “en 2013, hubo una resolución del Ministerio que faculta a Sanidad Animal a emitir los certificados” para la exportación en pie, por lo que “todo esto surge mal” dado que el Ministerio no tiene la competencia de negar las certificaciones sanitarias.
No puede ser que “un día alguien se levante y mande un mail -porque fue lo que ocurrió- a un exportador que tiene planificado un negocio, diciéndole que no le va a dar el certificado, porque la competencia de Sanidad Animal es justamente la de emitir ese certificado si se cumplen los requisitos correspondientes”, señaló.
Por otro lado, cuando se pide la opinión a INAC, lo que decimos al Ministerio es que “revisen, porque lo que hacen está mal”, además de que deben “definir las categorías porque no hay una definición de qué es lo que se va a prohibir”.
“Cuando se dice ‘ganado pronto para faena’, es una forma de decir, es un novillito típico que de pronto entra en un corral de engorde, no es un novillo de 520 kilos pronto para entrar a frigorífico, sino que le queda un proceso de engorde y de agregado de valor”.
Creemos que “todo este tema está muy mal manejado y la realidad es que la discusión no pasó mucho más que eso” en el INAC, donde cada parte expresó su posición que son conocidas: “La industria apoya la medida, particularmente la exportadora; desde el Ejecutivo respaldan al ministro y los productores estamos en contra, como también está en contra la Asociación para Plantas de Faena del Mercado Interno”.
IMPORTACIÓN EN PIE.
Consultado si se ha tratado en INAC la posibilidad de avanzar en la importación de ganado para faena, Reilly dijo que no, y añadió: “Hay protocolos que complicarían, habría que cambiarlos para que sea viable, salvo que sea para una planta específica del mercado interno, pero tampoco es sencillo”.
Otro punto que “no hay que perder de vista es que al productor uruguayo se le exige una infinidad de cosas que no se exigen en otros mercados, por ejemplo la trazabilidad universal a todo el rodeo desde que nace el ternero”. Esas exigencias forman parte de “la reputación de Uruguay en el mundo, y todos los protocolos que Uruguay tiene firmados con Europa, Estados Unidos, China y otros países, se agarran del sistema de trazabilidad para asegurarse que no hayan ingresado animales al predio, y eso solo se controla con la trazabilidad individual obligatoria”.
Esa trazabilidad permite “conocer toda la historia de movimiento y de sanidad” de cada animal. Entonces “Uruguay que exporta el 80% de la carne que produce tiene protocolos firmados y diferencias que hacen a su prestigio internacional”.
Otros países no tienen esa reputación, “por ejemplo Brasil que tiene que exportar a China animales menores de 30 meses” por temas sanitarios; otros países “no exportan hueso a China”, y son cosas que “nosotros decimos como productores: si querés importar tenes que cumplir” con los protocolos que “es lo que nos exigen a los productores”.
“Acá hay campañas sanitarias, de brucelosis, de tuberculosis, un plan nacional de residuos”, y otros países como Brasil tienen una residualidad “que no es aceptada en mercados a los que nosotros accedemos. Todas esas cosas hay que ponerlas sobre la mesa”.
LA EXPORTACIÓN EN PIE ES POSITIVA.
Reilly enfatizó que “la exportación en pie ha demostrado que sirve” y se ve en los resultados: “Hace 30 años Uruguay no tenía el stock ni el nivel de extracción de hoy, tampoco la cantidad de terneros más, ni el crecimiento de la propia industria frigorífica. La exportación nunca fue un impedimento al crecimiento productivo – económico – exportador de todo el complejo de la carne, y esos son temas que deben estar arriba de la mesa cuando se toman decisiones”.
A Uruguay “lo ha caracterizado la previsibilidad y la manera de proceder, y hay cosas que se deben saber, y es que cuando se tocan esas cosas el daño se hace y es intangible, porque genera dudas y el negocio ya no tendrá la fluidez de esa categoría sobre la que se habló”, apuntó.
“Estamos en contra de restringir cualquier tipo de exportación, porque todo el crecimiento del sector ganadero y del complejo de la carne en Uruguay se ha basado en medidas que han tenido la libertad en todos los aspectos y no en las restricciones”, enfatizó el productor.
Cuando se aplican regulaciones, por ejemplo para incrementar la mano de obra, esas decisiones repercuten en 2 o 3 años, cuando en vez de tener 300.000 terneros más vamos a tener 300.000 terneros menos, advirtió, además de que son medidas que van “diametralmente opuestas” a iniciativas como Procría que el propio ministro Fratti impulsa.