La pasividad ante la escalada de quienes demonizan la carne y niegan cuánto aporte ha hecho y hace a la humanidad, nunca dará buenos resultados.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La arremetida contra la carne es global y poderosa. A políticas de gobiernos que dificultan la producción ganadera se le suma una intensa propaganda anticonsumo con argumentos que desconocen lo que la ciencia verdaderamente dice sobre la proteína animal. Como si fuera poco, hay ciudades en que comienza a prohibirse la publicidad callejera, tal como informó Todo El Campo en un reciente artículo.
Europa es una especie de punta de lanza en la materia llevando a cabo políticas y tomando decisiones que en otras zonas del mundo no, quizá como sabia táctica de avance paulatino que las poderosas fundaciones y organizaciones desarrollan con diversos objetivos, uno de ellos reducir todo lo posible o eliminar el consumo de carne en beneficio de productos vegetales o alternativos. Lo hacen bajo argumentos supuestamente ambientales que ven en la ganadería un enemigo que en realidad no es.
En esta parte del mundo no se ha llegado a los extremos europeos, pero se llegará, no lo dudemos. Siempre hay que estar atentos a los que sucede en Europa porque de una forma u otra, indefectiblemente, acaba llegándonos, salvo que haya una respuesta contundente que impida la instalación de falsedades y la aceptación de conceptos y definiciones equivocadas.
Por eso es importante lo que la ciencia dice sobre la producción de carne y el consumo de la proteína animal. Esa información es trascendente por sí misma, pero lo es más si aquellos que la generan y todos los actores del sector son capaces de transmitirla con claridad y contundencia. Recordemos que vivimos en un mundo donde todo se relativiza y todo es cuestionando, aun lo que la ciencia dice y ha probado y validado tras años de investigación objetiva, incluso las cosas más evidentes.
Para algunas (cada vez más) cabecita, ya no es suficiente aquello de “ver para creer” que dijo el apóstol Santo Tomás hace 2.000 años, mucho menos suficiente lo que la investigación científica concluye. Dicho más claramente: el relativismo de algunos es tal que son capaces de negar lo obvio; y el fanatismo de otros tantos es tan ciego que retuercen lo obvio para acomodarlos a lo que mejor les conviene, como el siniestro personaje Procusto.
Pero no es solo ciencia.
También la sociología tiene mucho que decir positivamente de la carne, porque esta es responsable de estructurar algunas prácticas culturales y vínculos comunitarios. Compartir carne en rituales y banquetes reforzó jerarquías y generó cohesión grupal.
Además, la producción ganadera impulsó economías rurales y configuró identidades colectivas ligadas al territorio y al trabajo.
No hay dudas de que la carne es un elemento central en la alimentación, pero también de la organización social de los pueblos, articulando alimentación, poder y pertenencia geográfica, social y cultural.
Todo eso hay que decirlo y profundizarlo.
Corresponde a las organizaciones vinculadas a la carne y la ciencia hacerlo a través de diversas estrategias, para que el mensaje llegue a toda la sociedad, y que nadie quede desinformado.
Un evento que tiene como centro la actividad avícola del país.
Canelones | Todo El Campo | Se aproxima la fecha de la 14ª Fiesta del Pollo y la Gallina, que se realizará los días 13, 14 y 15 de marzo, y que cada uno debería agendar para no olvidarse de asistir a un evento que identifica a una amplia zona del departamento de Canelones y que, además, se vincula a una de las producciones en franco crecimiento y con un gran potencial de desarrollo, la avicultura.
La Fiesta del Pollo y la Gallina se realiza, tradicionalmente, en el mes de febrero, pero este año se postergó y realizará en marzo.
Joaquín Farina, alcalde de San Bautista (Canelones) dijo a Todo El Campo que efectivamente “este año se apostó por el cambio de mes” y explicó que en febrero hace “un calor insoportable” lo que limita el acompañamiento de los productores.
“Este año se mantuvieron conversaciones con actores del sector y se decidió apostar a marzo”, subrayó.
De la grilla de espectáculos se destaca la presencia de Catherine Vergnes y Lucas Sugo, entre otros artistas de primer nivel.
Fariña destacó el trabajo en conjunto con la Dirección de Cultura de la Intendencia de Canelones, como el apoyo de las instituciones que organizan la Fiesta, más otras de la localidad que son parte de la organización y se benefician con lo que se recaude.
El fin de semana pasado se realizó el evento que pone foco en la producción, el consumo y el desarrollo del ovino.
Canelones | Todo El Campo | Los días 7 y 8 de febrero se realizó la 8va edición del Encuentro del Ovino y la Granja, en Rincón del Colorado, ruta 48 km 8,500.
La organización del encuentro resaltó el gran impacto económico y social de la producción ovina, que contribuye al afianzamiento de la población en el medio rural. Sebastián Panizza, uno de los organizadores, describió al evento como “una muestra de todo el trabajo que se hace y que da la oportunidad a nuevos cabañeros y productores ovinos”.
La titular de la Dirección General de la Granja del Ministerio de Ganadería, Agricultura, y Pesca, Laura González, lo definió como un encuentro “imprescindible” y agregó que es un lugar “donde confluyen lo urbano y lo rural, la producción, el consumo y el desarrollo. Esos imprescindibles que cada año vienen creciendo y que se hacen cada vez más necesarios y terminan siendo un punto de encuentro, un lugar donde la producción nacional se muestra, donde la sociedad rural disfruta, coopera, colabora y se compromete”.
Culminando la oratoria del acto de apertura del encuentro, el intendente en funciones, Pedro Irigoin, señaló que “además de una elección de vida, acá hay una lección de vida, hay un sentido de pertenencia hacia una actividad productiva, hacia una localidad, hacia una mirada a futuro”.
Irigoin destacó al Encuentro del Ovino y la Granja como “un evento con fuerte arraigo que va a seguir creciendo”.
Se trata de una raza que combina adaptación, funcionalidad y producción, y que ofrece respuestas concretas tanto en uso en pureza como en cruzamientos.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | Especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) reafirman el valor de la raza Bovino Criollo Argentino y destacan su potencial para mejorar la eficiencia y la resiliencia de los sistemas ganaderos del país. Su rusticidad, fertilidad, facilidad de parto y longevidad convierten la raza en una alternativa con capacidad de adaptación y respuesta a las necesidades productivas de los sistemas actuales.
El Bovino Criollo Argentino consolida un rol estratégico dentro de la ganadería nacional a partir de un conjunto de características que responden de manera directa a las necesidades productivas de los sistemas actuales. Se trata de una raza que combina adaptación, funcionalidad y producción, y que ofrece respuestas concretas tanto en uso en pureza como en cruzamientos.
Según detalló Carlos Reising, investigador del INTA y coordinador de grupos de trabajo y proyectos vinculados al Bovino Criollo Argentino, “el Criollo es una raza definida, caracterizada y evaluada, con datos objetivos que respaldan su uso productivo. Tiene atributos que permiten desenvolverse en ambientes desafiantes para su cría en pureza y aportar características diferenciales para su uso en cruzamientos aportando previsibilidad al sistema”.
El principal diferencial de la raza es su comportamiento estable en condiciones donde otras alternativas no logran resultados consistentes.
En sistemas exigentes, el Criollo muestra una respuesta productiva sostenida, asociada a su rusticidad, fertilidad, facilidad de parto, sanidad y mansedumbre, atributos centrales para planteos de cría en condiciones límite. Al mismo tiempo, su desempeño probado en sistemas zona núcleo y periféricos amplía su valor y rompe con la idea de que se trata de una raza circunscripta a regiones marginales.
“El uso del Bovino Criollo en pureza permite conformar rodeos funcionales, con buena eficiencia reproductiva y estabilidad productiva a lo largo del tiempo”, señaló el investigador. Su fertilidad y longevidad favorecen la permanencia de las vacas en el rodeo, mientras que su temperamento dócil y su habilidad materna simplifican el manejo y aseguran una alta tasa de destete.
“Estos rasgos hacen del Criollo una opción concreta para productores que priorizan eficiencia y regularidad productiva”, subrayó Reising.
En paralelo, el uso en cruzamientos se consolida como una estrategia de alto impacto técnico. El Criollo imprime características diferenciales que mejoran el comportamiento general del rodeo, tanto en términos reproductivos como de adaptación al sistema.
“El cruzamiento con Criollo es una herramienta muy importante y todavía poco utilizada a escala nacional”, afirmó Reising, al tiempo que agregó: “Aporta rusticidad, facilidad de parto y funcionalidad, y eso marca una diferencia clara”.
La amplitud geográfica en la que se distribuye la raza es una muestra concreta de su capacidad de respuesta. Desde el norte hasta el sur del país, el Bovino Criollo se adapta a distintos esquemas productivos, lo que se explica por su variabilidad genética y por un proceso histórico de selección natural y antrópica que le permitió consolidar rasgos de eficiencia y estabilidad. “Esa variabilidad es uno de los principales activos de la raza y la base para pensar en mejora y selección”, indicó el investigador del INTA.
SE BUSCA QUE LA RAZA SE CONSERVE A TRAVÉS DEL USO.
El trabajo institucional cumple un rol central en este proceso. Desde hace décadas, el INTA desarrolla tareas de investigación, caracterización y conservación del Bovino Criollo, con el objetivo de fortalecer su uso productivo.
En ese marco, la Red de Bancos de Conservación y Mejoramiento del Bovino Criollo Argentino articula cuatro bancos in vivo y un banco de crioconservación distribuidos en distintas regiones del país, bajo una estrategia común orientada a monitorear la variabilidad, evaluar tendencias genéticas y avanzar en procesos de selección.
“Trabajamos con información genealógica y productiva que permite evaluar la performance de la raza en diferentes condiciones”, explicó Reising. Este trabajo se apoya en una plataforma de gestión de datos desarrollada por el INTA, que integra información a escala de rodeo y poblacional y que también está disponible para productores que se suman como bancos vinculados. “La información ordenada y analizada es una herramienta clave para la toma de decisiones”, subraya. El vínculo con el sector productivo se refuerza a través de la provisión de reproductores y del flujo genético entre los bancos y los rodeos comerciales. A esto se suma el desarrollo de material reproductivo crioconservado, que permitirá ampliar el acceso a la genética criolla y potenciar su uso en distintos esquemas productivos. “El objetivo es que la raza se conserve a través del uso, integrada a los sistemas ganaderos”, remarcó Reising. (INTA).
En reciente venta de lana, Crilu confirma que la innovación público-privada, desarrollada junto al INIA y reconocida por la FAO, genera valor económico, territorial y ambiental.
Montevideo | Todo El Campo | En un mercado lanero internacional en ascenso, el Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas del Uruguay (Crilu) consolida la venta de lana ultrafina y refuerza el liderazgo de Uruguay en innovación ovina.
La reciente venta de lana del Consorcio confirma que la innovación público-privada, desarrollada junto al Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y reconocida internacionalmente por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), genera valor económico, territorial y ambiental para el país.
Recientemente, la Comisión Directiva de Crilu realizó una licitación -bajo la modalidad de llamado a precios- de la producción de lana correspondiente a las zafras 2024 y 2025, proveniente del Núcleo Genético Ultrafino de la Unidad Experimental Glencoe.
La oferta fue presentada a los operadores laneros bajo condiciones previamente establecidas, incluyendo sistema de pago 90/10 (base sucia) y plazos de 30% a los 30 días y 70% a los 60 días de adjudicada la licitación.
En total, se ofertaron 10.391 kg de lana, de los cuales 4.864 kg correspondieron a vellón A, con un diámetro promedio de 15,5 micras, confirmando un producto de altísima calidad textil y fuerte diferenciación internacional.
Como resultado del proceso, se recibieron tres ofertas, adjudicándose la licitación a la empresa Tops Fray Marcos S.A., con valores de US$ 11,60/kg para la zafra 2024 y US$ 11,85/kg para la zafra 2025 (vellón, base sucia), y US$ 1,00/kg para los subproductos.
De acuerdo con las propiedades textiles evaluadas, estos resultados confirman la capacidad de producir lanas ultrafinas de alto valor en las condiciones productivas del Uruguay, aun en un mercado exigente y altamente competitivo.
En el actual escenario del mercado lanero internacional, la experiencia del Crilu es testimonio del poder de la cooperación entre el sector público y privado, y de cómo la ciencia, la innovación y el compromiso de los productores pueden traducirse en resultados económicos concretos y sostenibles.
CRILU.
Crilu es una alianza público-privada sin fines de lucro, creada en 2010, que articula capacidades entre productores, industria lanera y sistema científico-tecnológico, con el objetivo de promover el desarrollo sostenible de la producción, industrialización y comercialización de lanas ultrafinas en Uruguay.
El consorcio es cogobernado por representantes de la Sociedad de Criadores de Merino Australiano del Uruguay (SCMAU), INIA y los productores consorciados, y constituye hoy un modelo de referencia nacional e internacional en innovación aplicada, competitividad, desarrollo territorial y cuidado de los recursos naturales, con una fuerte impronta de inclusión social y generación de capital humano.