La Federación Rural expresó que el movimiento sindical “parece” querer “generar el mayor daño posible a toda la cadena cárnica” como “forma de presionar” para “conseguir sus objetivos”. La fuerte afirmación, la institución la hizo en un comunicado con fecha sábado 13 de noviembre.
En el texto expresó que no está “directamente involucrada” con el conflicto y que reconoce “el derecho de todo trabajador de defender sus intereses”, sin embargo “desea hacer saber a la población” sobre “las enormes pérdidas ocasionadas” que “afectan no sólo a las partes involucradas sino también a miles de productores” y “a toda la economía del país”.
Agrega que “la lógica del movimiento sindical ya no parece buscar la visualización del conflicto a través de la huelga, sino la de generar el mayor daño posible a toda la cadena cárnica, de forma de presionar para conseguir sus objetivos”.
EL TEXTO COMPLETO DEL COMUNICADO.
Frente a la prolongación del conflicto gremial entre los trabajadores y las industrias frigoríficas, la Federación Rural quiere hacer saber a la población, que a pesar de no estar directamente vinculada en el conflicto y de reconocer el derecho de todo trabajador de defender sus intereses, las enormes pérdidas ocasionadas afectan no solo a las partes involucradas sino también a miles de productores; y en definitiva a toda la economía del país.
Frente a un año desafiante desde el punto de vista climático y en un momento de muy alta extracción de hacienda de los campos, la lógica del movimiento sindical ya no parece buscar la visualización del conflicto a través de la huelga, sino la de generar el mayor daño posible a toda la cadena cárnica, de forma de presionar para conseguir sus objetivos.
Tenemos la esperanza de que las partes finalmente acuerden sus diferencias, y que definitivamente se termine esta situación donde todo el país pierde.
El objetivo de la misión oficial que encabeza Paganini es presentar a inversores e instituciones estatales y privadas el Proyecto H2U Uruguay, esto es el programa que dará marco al desarrollo y producción de hidrógeno verde en el país.
El ministro de Industria, Energía y Minería, Omar Paganini, mantuvo reuniones y encuentros con autoridades y empresarios de varios países europeos en el marco de su viaje oficial al viejo continente.
En Francia, Países Bajos e Italia, los funcionarios uruguayos buscan oportunidades de colaboración y asociación en materia de hidrógeno verde, logrando contactar a varias personas e instituciones que han mostraron interés en estrechar lazos con Uruguay.
Los encuentros incluyeron a grupos empresariales relevantes, como el automotor Stellantis, que tiene entre sus marcas a Peugeot y Citröen, entre otras. En Países Bajos, también se conversó sobre la posibilidad de que el puerto de Róterdam constituya la puerta de entrada para el hidrógeno verde que se produzca en Uruguay.
Paganini firmó además memorandos de entendimiento con el Ministerio de Asuntos Económicos y Política Climática de Países Bajos y con la Agencia Internacional de Energía (AIE), y mantuvo fructíferas reuniones con grupos energéticos italianos.
El objetivo de la misión oficial que encabeza Paganini es presentar a inversores e instituciones estatales y privadas el Proyecto H2U Uruguay, esto es el programa que dará marco al desarrollo y producción de hidrógeno verde en el país.
Francia, Países Bajos e Italia se sumaron a Alemania, donde la delegación uruguaya estuvo la semana pasda.
En total hubo intercambios con más de 25 empresas europeas de gran porte, que conocieron de primera mano y se interesaron por rumbo marcado por el gobierno en la promoción del hidrógeno verde y la movilidad eléctrica.
Además, la estrategia país fue planteada en cuatro instancias ante empresas y representantes de gobiernos europeos.
Acompañan a Paganini los representantes de Ancap, UTE, Uruguay XXI, y a una delegación de 11 empresas privadas.
FRANCIA.
En Francia, la delegación oficial mantuvo un encuentro con la cámara de empresas de ese país Mouvement des Entreprises de France (MEDEF), en el que presentaron avances de la estrategia de hidrógeno verde en Uruguay y se promovieron encuentros entre compañías.
En esa instancia, el ministro Paganini compartió un panel con Philippe Delleur, de MEDEF, y con Paul Lucchese, miembro de Hydrogen Task Force Steering Committee. Estuvieron presentes Philippe Létrilliart, director adjunto para las Américas del Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores, y el embajador uruguayo en Francia, Jorge Jure.
También en París, la delegación mantuvo una reunión con el equipo de Stellantis (Peugeot, Citröen, Fiat y Chrysler) sobre la estrategia de hidrógeno verde del grupo automotor global y las posibilidades de colaboración con Uruguay. El equipo de trabajo también visitó el Centro ADN del grupo. Luego del encuentro, Paganini agradeció a las autoridades de Peugeot por el “valioso intercambio” y por la “apertura” demostrada hacia los planes del gobierno uruguayo.
El ministro mantuvo también una reunión bilateral con el presidente de la Agencia Internacional de Energía, Fatih Birol, a quien presentó la estrategia de hidrógeno del Uruguay. En la misma instancia, se firmó un memorándum de entendimiento con el objetivo de colaborar conjuntamente en varias líneas de trabajo en materia energética.
El ministro Paganini dijo que Birol mostró una “excelente recepción” y afirmó que existen “grandes oportunidades para Uruguay” gracias a este acuerdo, “en un tiempo de transformación en la energía”.
PAÍSES BAJOS.
Ya en los Países Bajos, el secretario de Estado se reunió con su par de Asuntos Económicos y Política Climática, Stef Blok, a quien presentó la hoja de ruta de hidrógeno verde de Uruguay. Ambos firmaron un memorándum de entendimiento para promover inversiones y dialogaron sobre las posibilidades de cooperación conjunta.
Posteriormente, la delegación uruguaya mantuvo una ronda de contactos en la Embajada de Uruguay en La Haya. Con gran asistencia de referentes públicos y privados, la misión nacional desarrolló un fructífero diálogo sobre proyectos de hidrógeno verde y negocios en Uruguay conectados con Europa. También se conversó sobre la posibilidad de que Róterdam —la terminal portuaria más grande de ese continente— constituya una puerta de entrada para Uruguay.
Precisamente, el siguiente paso de la misión encabezada por Paganini en Países Bajos fue una recorrida por el puerto de Róterdam, un gran aliado para impulsar la exportación de hidrógeno verde a Europa y con el que el MIEM viene trabajando desde 2020.
La instancia incluyó un encuentro entre empresas privadas neerlandesas y uruguayas para explorar oportunidades de negocio. Se establecieron vínculos entre compañías de los sectores energético, portuario y logístico, así como startups relacionadas a la innovación tecnológica vinculada al hidrógeno verde. De este modo, se avanza en la consolidación de lazos de cooperación y futuras inversiones en Uruguay.
En la misma instancia, Paganini y un equipo del Ministerio de Industria, Energía y Minería se reunieron con el CEO del puerto de Róterdam, Allard Castelein.
ITALIA.
Para finalizar la gira, la delegación nacional visitó Italia. Allí mantuvo reuniones muy productivas con los grupos energéticos Enel y Snam.
Con ellos, dialogaron sobre electromovilidad y redes inteligentes y electrificación del transporte urbano. Además, se conversó sobre el interés italiano en producir hidrógeno verde para el sur de Europa.
La gira contó con la asistencia de Cancillería y el apoyo de las embajadas locales de Alemania, Francia, Países Bajos e Italia.
En la foto, la delegación en el puerto de Róterdam.
Se están completando los pasos finales para la ratificación de Nueva Zelanda del Acuerdo Comercial de Asociación Económica Integral Regional (RCEP) para la zona del sudeste asiático y el Pacífico, que acerca un paso más la implementación de las disposiciones del Acuerdo, dice el NZ International Business Forum (NZIBF).
“Esta es una buena noticia en un momento difícil para el comercio internacional. RCEP es una plataforma nueva e importante para extender las reglas comerciales en la región de Asia y el Pacífico y proporciona beneficios de acceso al mercado modestos pero útiles para los exportadores de Nueva Zelanda”, dijo el presidente de NZIBF, Philip Gregan.
Nueva Zelanda ya tiene acuerdos de libre comercio con miembros de la RCEP, pero pudo lograr un nuevo acceso al mercado en Indonesia para una gama de productos como carne, productos pesqueros, leche líquida, queso, miel, aguacates, tomates y caquis.
Además, los procedimientos aduaneros mejorados facilitarán las exportaciones de productos perecederos de Nueva Zelanda en toda la región de la RCEP y otros compromisos, incluidos los servicios y la inversión, se agregarán al libro de reglas para el comercio y la inversión con los países asiáticos. Fuente: EuroCarne. Foto Vuela Viajes.
Enfrentamos un problema serio: los humanos no tenemos un comportamiento sostenible. Así lo afirma Roland Geyer, profesor de Ecología Industrial de la Universidad de California, Santa Bárbara.
Producir autos eléctricos, consumir menos plástico, instalar paneles solares o molinos, son ejemplos de hacia qué lugar avanza el mundo teniendo como meta el cuidado del medio ambiente, pero nada de eso útil si la humanidad no cambia sus hábitos y comportamientos económicos, afirma un profesor de Ecología Industrial de la Universidad de California. El crecimiento económico tradicional “es ciertamente insostenible”, no podemos diseñar nuestra salida de la degradación ambiental con nuestro patrón de aumento del consumo.
El mundo avanza rápidamente, y en todos los sentidos de la vida, a la producción ecológica. Todas las industrias tienen, en mayor o menor medida, esa meta: producir, cualquier cosa que sea eso que producen, de forma amigable con el medio ambiente, además de que el producto final también debe serlo.
Así, la industria automotriz se está volviendo eléctrica, ese es un claro ejemplo. Y como pasa con los vehículos ocurre con todo y crece la conciencia de apoyando estas empresas, podríamos estar en camino hacia un futuro brillante y sostenible.
Pero hay un problema: los humanos no tenemos un comportamiento sostenible. Así lo afirma Roland Geyer, profesor de Ecología Industrial de la Universidad de California, Santa Bárbara.
Después de décadas estudiando el impacto de los negocios en el medio ambiente, Geyer, advirtió que una cosa son los mensajes optimistas de la sostenibilidad corporativa y otra la realidad de un medio ambiente que continúa su deterioro.
Lo que está sucediendo es que la cantidad anual de cosas que hacemos y la energía que consumimos se ha disparado en los últimos años.
En su reciente libro “El negocio de menos” (*) Geyer apunta a dos de los principios centrales de lo que él llama el «evangelio de la sostenibilidad corporativa», por un lado la afirmación de que podemos lograr la sostenibilidad simplemente centrándonos en reducir el impacto ambiental por producto o servicio; y por otro la creencia de que el aumento de los ingresos o beneficios debería ser el único motivo detrás de los esfuerzos ambientales corporativos.
En realidad, lo que está sucediendo es que la cantidad anual de cosas que hacemos y la energía que consumimos se ha disparado en los últimos años.
“Por ejemplo, nuestros autos son más eficientes de lo que eran en 1991, lo cual es genial”, explicó. “Pero en 1991 el mundo fabricó alrededor de 47 millones de automóviles; en 2019 se fabricaron unos 92 millones de coches. Así que desde 1991 hemos duplicado la producción anual de automóviles”. La producción anual de productos básicos como el acero, el aluminio y el plástico se ha triplicado desde 1991, agregó. Las ganancias que creemos que hemos logrado al comprar bienes más eficientes se ven eclipsadas por la gran cantidad de bienes que se producen, y la energía y los recursos que se utilizan para fabricarlos y usarlos.
El comportamiento del consumidor también es un factor de confusión. La compra de productos ecológicos a menudo conduce a un efecto de “rebote”, en el que el consumo aumenta: los propietarios de automóviles eléctricos pueden conducir más lejos, los usuarios de electrodomésticos de bajo consumo pueden usarlos con más frecuencia, compensando las ganancias que el producto podría proporcionar.
La evidencia del aparente fracaso de estas estrategias se puede ver en el aumento constante de nuestras emisiones de gases de efecto invernadero cada año, a pesar de todos los planes y productos para ayudarnos a ser neutros en carbono a mediados de siglo.
La ecoeficiencia entra en duda: “Algunos estudios vuelven cada vez más claro que el medio ambiente no está mejorando, está empeorando”, a pesar de esos avances.
Qué es lo que está sucediendo, que el crecimiento crea más riqueza, que conduce a más consumo, que alimenta más demanda, que estimula más producción, lo que equivale a más crecimiento pero también resulta en más emisiones de gases de efecto invernadero.
¿CUÁL ES LA SOLUCIÓN? EL CONCEPTO DE “VERDE NETO”.
La pregunta ineludible: ¿cuál es la solución?
Geyer da una respuesta contundente y polémica: el crecimiento económico tradicional “es ciertamente insostenible”, no podemos diseñar nuestra salida de la degradación ambiental con nuestro patrón de aumento del consumo.
Aquí es donde entra en juego el concepto de “verde neto” acuñado por Geyer y Trevor Zink, un exestudiante de doctorado en la Universidad de California, ahora miembro de la Universidad Loyola Marymount.
El reciclaje, la reutilización, la opción de material menos dañino para el medio ambiente son parte de este enfoque, al igual que la noción de menor producción física.
“Verde neto” se refiere a las actividades comerciales que conducen a una reducción general en el impacto ambiental. Es un enfoque que valora la prevención de impactos ambientales por encima del control o la remediación.
El reciclaje, la reutilización, la opción de material menos dañino para el medio ambiente son parte de este enfoque, al igual que la noción de menor producción física.
No es sorprendente que los principios verdes netos también se puedan aplicar a los hogares, con los mismos tipos de elecciones hechas en escalas más pequeñas. La forma en que viajamos, lo que elegimos comer y la cantidad de cosas con las que elegimos rodearnos están sujetos al enfoque verde neto.
“Todo lo que hagas va a tener un impacto ambiental; la idea es enfocarse en cosas que reduzcan el impacto de las cosas que ya haces”, dijo Geyer. Comprar un vehículo eléctrico es netamente verde si lo está usando para reemplazar su SUV, explicó, pero no necesariamente si ya posee otros automóviles.
Para una economía y una sociedad que han llegado a depender del crecimiento continuo, la producción y la acumulación como indicadores de prosperidad y éxito, la idea de tener menos puede ser una píldora difícil de tragar.
“Necesitamos nuevas narrativas de lo que es la buena vida”, dijo Geyer. Para las empresas, podría significar convertir la sostenibilidad en un objetivo comercial, reconociendo las compensaciones de rentabilidad que deben hacerse en la búsqueda de un planeta saludable. Para las personas, podría ser el acto de ser feliz con menos. Podríamos tener la oportunidad de hacer precisamente eso durante las vacaciones de invierno, ya que las interrupciones de la cadena de suministro continúan separándonos de nuestras cosas.
Artículo en base a reporte de la Universidad de California, Estados Unidos.
“Más que cualquier posición específica, el IICA valora, sobre todo, la oportunidad de reunir a sus miembros y potenciar sus capacidades críticas, analíticas y de cooperación. La intención es establecer un espacio de diálogo y promover la coordinación en torno a posiciones comunes que fortalezcan la participación regional.
Treinta y dos son los países de las Américas que buscan posiciones comunes sobre medidas sanitarias y fitosanitarias para facilitar el comercio agropecuario con apoyo de IICA. Entre los temas abordados, figuran preocupaciones comerciales específicas sobre límites máximos de residuos en productos agrícolas, la legislación de la Unión Europea (UE) sobre medicamentos veterinarios y lo relacionado al grupo de trabajo sobre procedimientos de aprobación de medidas sanitarias y fitosanitarias.
126 delegados de 32 países de las Américas, entre ellos representantes de alto nivel y jefes de delegaciones nacionales en el Comité sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la Organización Mundial del Comercio (Comité MFS OMC), dialogaron e intercambiaron experiencias con el fin de promover posiciones comunes que fortalezcan la participación de la región en el foro y así facilitar el intercambio comercial agropecuario.
Lo hicieron en un encuentro virtual organizado por el programa de Sanidad Agropecuaria, Inocuidad y Calidad de los Alimentos (SAIA) del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
Entre los temas abordados, figuran preocupaciones comerciales específicas sobre límites máximos de residuos en productos agrícolas, la legislación de la Unión Europea (UE) sobre medicamentos veterinarios y lo relacionado al grupo de trabajo sobre procedimientos de aprobación de MFS.
“Más que cualquier posición específica, el IICA valora, sobre todo, la oportunidad de reunir a sus miembros y potenciar sus capacidades críticas, analíticas y de cooperación. La intención es establecer un espacio de diálogo y promover la coordinación en torno a posiciones comunes que fortalezcan la participación regional en el comité MSF de la OMC y, en consecuencia, facilitar el intercambio de nuestros productos agrícolas”, explicó Ana Marisa Cordero, gerenta de SAIA del Instituto.
Los delegados también debatieron acerca de la posible declaración sobre MSF para la Duodécima Conferencia Ministerial de la OMC que se realizará del 30 de noviembre al 3 de diciembre en Ginebra, Suiza, a la que asisten los ministros de comercio y otros altos funcionarios de los 164 miembros de la organización, en la que se abordarán las crecientes presiones sobre la producción y el comercio agroalimentarios internacionales.
Jonathas Silveira y Robert Ahern, jefes de las delegaciones de Brasil y Estados Unidos en el Comité MSF de la OMC, destacaron los posibles beneficios comunes de la propuesta para futuros debates sobre asuntos sanitarios y fitosanitarios claves en la OMC, especialmente sobre la adopción de nuevas tecnologías e innovaciones necesarias para incrementar la producción agroalimentaria y la sostenibilidad.
Ahern presentó el documento “Nuevas oportunidades y desafíos emergentes en el comercio internacional de alimentos, animales y plantas” (*), que facilita la comprensión de la declaración.
Con relación a los límites máximos de residuos (LMR), Costa Rica y Colombia informaron sobre preocupaciones comerciales específicas planteadas ante las medidas de la UE a productos de protección fitosanitaria, un tema de importancia clave para la agricultura y los cultivos tropicales.
En la reunión se señaló la necesidad de mayor justificación científica y flexibilidad, y el grueso de países representados respaldaron las perspectivas y preocupaciones compartidas.
Los LMR son las concentraciones máximas de residuos de plaguicidas que puede contener un producto sin que representen implicaciones para la salud humana. Son establecidos por el Codex Alimentarius, conjunto de normas alimentarias internacionales que regulan la inocuidad y calidad de los alimentos, así como la equidad en su comercio internacional.
En esta materia, el especialista en Sanidad Agropecuaria e Inocuidad de Alimentos del IICA para la Región Norte, Horrys Friaca, presentó la propuesta de la UE sobre Normas Internacionales y Mejores Prácticas en Identificación, Evaluación y Manejo de Riesgos de Plagas.
La próxima sesión de coordinación en temas MFS se efectuará durante el primer trimestre de 2022, siguiendo la agenda formal del Comité MSF de la OMC.
La feria tiene una altísima relevancia política y comercial, organizada y promovida por el Gobierno chino, específicamente por el Ministerio de Comercio de la República Popular China.
En nuestro país existe la convicción generalizada y racional de lo importante y positivo que es el rol que cumple el Instituto Nacional de Carnes (INAC) como impulsor de la producción uruguaya en el mundo.
Con esa finalidad esta semana INAC participó de la cuarta edición de la CIIE, China International Import Expo.
Realizada en la ciudad de Shanghái del 5 al 10 de noviembre, la feria tiene una altísima relevancia política y comercial, organizada y promovida por el Gobierno chino, específicamente por el Ministerio de Comercio de la República Popular China.
Desde 2018 y con una frecuencia anual la feria se realizó en cuatro oportunidades, este año INAC participó por cuarta vez y al igual que el año pasado no fue posible que viajara una delegación desde Uruguay por lo cual la oficina que el Instituto tienen en Asia tuvo a cargo el stand, contando con el apoyo de la Embajada de Uruguay en China.
El stand fue de 250 m2 y hubo 14 plantas frigoríficas exportadoras de Uruguay registradas como expositoras de la feria.
12 CONFERENCIA INTERNACIONAL DE CARNES.
A su vez, en el marco de la expo CIIE, INAC participó en la 12° Conferencia Internacional de Carnes, organizada por la China Chamber of Commerce for Foodstuff and Native Produce (CFNA).
La conferencia se centró en el análisis del impacto de Covid-19 en el suministro, consumo y comercio internacional de carnes. Participaron funcionarios de alto nivel del Ministerio de Comercio, de la Administración General de Aduanas (GACC) y de otros departamentos relevantes de diferentes organismos vinculados a las políticas y regulaciones relevantes de la industria cárnica.
En esta conferencia INAC presentó la situación de producción, consumo y comercio de Uruguay y las proyecciones y principales tendencias, enfatizando también la imagen y fortalezas del país.
Hubo un aforo para 100 personas en modalidad presencial en la conferencia, pero en línea participaron más de 3.000 integrantes del sector cárnico del país.
Por otro lado, el canal CGTN en español entrevistó al embajador de Uruguay en China, Fernando Lugris, quien habló sobre la participación de Uruguay y el stand de las carnes.
EXPORTACIONES DE URUGUAY A CHINA.
Las exportaciones de Uruguay de todos los productos cárnicos al 30 de octubre de 2021 a China totalizaron 1.323,9 millones de dólares, valor 93 % superior al mismo período del año anterior, siendo cifras récord para este destino.
China representa el 57 % del valor de las exportaciones de carnes, menudencias y otros productos del Uruguay.