Una propuesta para pensar en el desarrollo de la producción ovina nacional. (Segunda parte).

Una propuesta para pensar en el desarrollo de la producción ovina nacional. (Segunda parte).

Me inclino a pensar que, a pesar de algunos problemas estructurales, el rubro es competitivo, no de la forma en que mayoritariamente se explota, pero bien manejado y con la elección adecuada de la raza, tanto en lana, como en carne, la especie presenta una serie de ventajas.

Gianni Bianchi Olascoaga | Montevideo | Todo El Campo | En Uruguay el ovino atraviesa una serie de problemas que no sólo han determinado una disminución significativa en el número de cabezas, sino que lo han sacado de la agenda del agro en la medida de que se percibe que no hay posibilidades de desarrollo, salvo en situaciones donde el rubro no compita con otras alternativas productivas.

El presente trabajo se divide en 4 apartados. El primero evalúa en qué medida las razones que determinan la situación anterior son determinantes e imposibilitarían su desarrollo a nivel país o, por el contrario, sin dejar de reconocer que hay problemas, estos son en gran medida subsanables si se instrumentan determinadas acciones a diferentes niveles. Precisamente en un segundo apartado, se enumeran una serie de fortalezas que el rubro posee que lo harían atractivo, sobre todo si se actúa sobre las razones que han frenado su desarrollo. Así, en el tercer apartado se analizan los problemas que atraviesa el rubro tanto porteras hacia afuera, como hacia adentro del establecimiento del productor. En un cuarto y último apartado, se dejan planteadas propuestas y líneas de acción posibles para levantar las restricciones presentadas.

¿EL OVINO ES COMPETITIVO EN URUGUAY?

La primera pregunta de recibo sería si la situación actual se debe a que la especie ya no tiene cabida en los sistemas de producción del país, sea porque no es competitiva frente a otras alternativas productivas o bien porque existen problemas estructurales de fondo que inhabilitan su desarrollo. Alternativamente se podría plantear que sí tiene un amplio margen para desarrollarse y el tema pasa por levantar restricciones que impiden su buen funcionamiento.

Me inclino a pensar que, a pesar de algunos problemas estructurales, el rubro es competitivo, no de la forma en que mayoritariamente se explota, pero bien manejado y con la elección adecuada de la raza, tanto en lana, como en carne, la especie presenta una serie de ventajas. En campo natural el pastoreo conjunto con bovinos a una relación <3:1 y a una carga animal no mayor a 0,7-0,8 UG/ha incrementa la producción de ambas especies, diversifica ingresos, mejora control de la vegetación (hábitos de pastoreo complementarios) y manejo sanitario (no existe la infestación cruzada por parásitos internos). La especie y la investigación nacional han demostrado que requiere una muy baja inversión inicial y es de rápido retorno económico si se lo compara con otras alternativas productivas. Es “la alternativa” para productores chicos y medianos, que como se sabe constituyen la gran mayoría de los sistemas ganaderos del país, en la medida que requiere una muy baja inversión inicial y es de rápido retorno económico si se lo compara con otras alternativas. Por otro lado, presenta un sinergismo muy importante con la agricultura y los sistemas intensivos a pasto, en la medida que genera menores daños de pisoteo y riesgos de meteorismo y permite un control biológico muy efectivo contra malezas. Es precisamente por esto que, en sistemas de puentes verdes, semilleros de leguminosas y sobre laboreos del cultivo de arroz el ovino presenta ventajas relativas importantes sobre el vacuno. Además de tener un techo productivo muy alto en sistemas intensivos pudiendo producir en áreas reducidas mucha carne por unidad de superficie (500 kg de PV/ha, sobre todo con algunas razas, generando márgenes brutos equivalentes a 800 kg de soja, con un precio de la carne de cordero inferior a lo que se paga en la actualidad y con mucho menos riesgo), producto de las altas tasas de crecimiento y sobre todo de la alta prolificidad (cantidad de corderos/oveja parida) si se utilizan razas carniceras y maternales (1).

¿CUALE SON LOS PROBLEMAS DEL RUBRO?

Problemas menores, la mayoría de ellos con alternativas de relativa fácil instrumentación para minimizarlos

Siempre se mencionan como inconvenientes para la producción ovina el abigeato, ataque de perros, depredación (jabalí, zorro, carancho), miasis, resistencia genética a parásitos, falta de personal idóneo o dificultad para conseguirlo, sobre todo en determinadas zonas del país, etc. A mi entender casi ninguno han sido barreras infranqueables para el desarrollo de la oveja, de hecho, en Uruguay hay sobrados ejemplos de productores exitosos que en gran medida sufren de todos o muchos de esos inconvenientes. Con el agregado, no menor, de que existen alternativas disponibles para palearlos. Entre ellas: el uso lamentablemente no masivo de animales de guarda es una alternativa para contrarrestar no sólo el ataque de depredadores, sino también el abigeato, particularmente si se recurre a los perros Maremma. En el país hay habilitados al menos cuatro criaderos, además de estar disponible ampliamente en la Región: Argentina y Chile, que bien podrían atender las necesidades de muchos productores. Además de otros animales de guarda como lo son la llama y la burra californiana, aunque ambas alterativas más restringidas a los cánidos en particular.

Respecto a los problemas sanitarios, que no son de ahora, particularmente el caso de la miasis, de gran impacto en la economía de nuestro país (2), a corto plazo se puede contrarrestar con el uso de buenas prácticas en todos los procedimientos que habitualmente se desarrollan en la actividad ovina y usando productos químicos adecuados de control en tiempo y forma.  A largo plazo, la mejor opción parecería ser la que está desarrollando el INIA en forma conjunta con el Instituto Pasteur que consiste en el desarrollo de herramientas genéticas de alta precisión que permiten modificar el ADN del organismo, generando para el caso, una reducción en la fertilidad de las hembras y de esta forma reducir su población silvestre en Uruguay (3). La tecnología, aun en desarrollo, le permitirían al país, además de controlar la mosca de la bichera, posicionarse en la Región como un centro biotecnológico de primer nivel para el control de esta y otras plagas y vectores.

El uso indiscriminado de drogas ha generado problemas de resistencia antihelmíntica, no sólo en el país, sino también en la Región. Existe una batería de alternativas ya sea para el uso correcto de las diferentes drogas, como también para no tener como única herramienta la dosificación, que utilizadas en forma conjunta, han demostrado ser exitosas: dosificación en función del animal más pesado, rotación de principios activos entre años, aplicación del producto en función del parásito que se desea controlar, conocimiento certero de la efectividad del producto administrado (muestreo de heces al azar de una parte representativa de la población objetivo y conteo de HPG, antes y después de administra la droga), pruebas para conocer la efectividad de qué drogas funcionan en cada establecimiento con una periodicidad de 3 años (Lombritest), etc. (4).  

Por último y en lo que a falta de personal idóneo se refiere, sobre todo en algunas zonas del país (con la despoblación del ovino, diría que salvo en el norte, es muchas veces complicado conseguir gente baqueana), se podría reforzar la oferta de capacitaciones a ese nivel que, en algún momento, desarrolló y/o desarrolla el IPA y SUL.

EL AUTOR. Gianni Bianchi Olascoaga:

Ing. Agr. Facultad de Agronomía. Udelar.

Maestría y Doctorado Calidad de Carme. Facultad de Veterinaria. Universidad de Zaragoza. España.

Profesor Agregado de Ovinos y Lanas (último cargo). EEMAC. Facultad de Agronomía. Udelar. 1987-2015.

Cursos internacionales de su disciplina en: IICA, Universidad de la Empresa y Consultora Plus Agro.

Integró: Colegio de Posgrado de la Facultad de Veterinaria y Agronomía de la Udelar y de la Universidad Nacional Autónoma de México. Sistema Nacional de Investigadores (ANII)

Publicaciones: más de 300, incluyendo libros y capítulos de libros, artículos científicos, notas técnicas y periodísticas.

Consultorías, conferencias y capacitaciones en: Argentina, Brasil, Chile, México y Paraguay.

  • (1) Rivero, J. 2022.  Resultados económicos de los sistemas de producción de carne ovina. En: Seminario de Carne Ovina: Desafíos para el desarrollo de la cadena en Uruguay. INAC. SUL. INIA.  Miércoles 26 y jueves 27 de octubre. Montevideo. Uruguay.
  • (2) Fresia, P., Pimentel, S., Iriarte, V., Marques, L., Duran, V., Saravia, A., Novas, R., Basika, T., Ferenczi, A., Castells, D., Saporiti, T., Cuore, U., Losiewicz, S., Fernandez, F. Ciappesoni, G. Dalla-Rizza, M. y Menchaca, A. 2021. Historical perspective and new avenues to control the myiasis-cuasing Cochliomyia hominivorax fly in Uruguay. Agrociencia 25 (2): 1-37.
  •  (3) Basika, T., Novas, R., Saravia, A., Bonilla, B., Guglielmini, M., Veroli, V.Fresia, P. y Menchaca. A. 2024. Revista INIA 77: 72-75.
  • (4) Bianchi, G. y Fierro, S. 2014. Calendario Practico de Producción Ovina. Editorial Hemisferio Sur. 208p.
Una propuesta para pensar en el desarrollo de la producción ovina nacional.

Una propuesta para pensar en el desarrollo de la producción ovina nacional.

El ovino constituye una de las mejores alternativas de producción para pequeños y medianos productores que, además de constituir al menos el 70% de quienes hacen ganadería en Uruguay, son quienes viven en la campaña ejerciendo soberanía en muchos rincones de este país.

Gianni Bianchi Olascoaga | Montevideo | Todo El Campo | Desde que asumió el Sr. ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Dr. Alfredo Fratti, he intentado infructuosamente conseguir una reunión de no más de media hora para entregarle en mano una propuesta para el desarrollo del rubro ovino y fundamentar el documento en el que estuve trabajando. No vale la pena mencionar la variedad de caminos recorridos para intentar ser escuchado, pero lo cierto es que no he tenido suerte. Los que me conocen saben que he dedicado mi trabajo a la especie, en la docencia y la investigación, y que estoy convencido que la oveja tiene y se merece un lugar. Lamentable y mayoritariamente por errores de quienes no estuvieron a la altura (y que paradojalmente parece que de nuevo se recurrirá a alguna de esas instituciones para que integren la nómina de quienes “nivelen” a los técnicos que se contratarán para el Programa PROCRIA que lanzó el MGAP hace unos días) hoy prácticamente ha desaparecido del país y de la agenda púbica. Estoy convencido de la propuesta en la que estuve trabajando y entiendo que al menos si se hace pública, quizás, digo quizás, tampoco soy demasiado optimista al respecto, pueda generar una discusión en diferentes ámbitos sobre qué hacer con las ovejas que vienen quedando. Se lo debemos a la especie.

Con este objetivo y gracias a la generosidad que la gente de Todo el Campo ha tenido para conmigo, en esta y otras oportunidades, iré presentando en una serie diaria y durante una semana los diferentes aspectos del trabajo realizado. Complementariamente al hacer público el documento, ya no se podrá esgrimir, como se hizo en la anterior administración y también en la actual, que nadie le hizo llegar a INAC o al MGAP una propuesta para desarrollar el rubro ovino.

Hoy ponemos a disposición del público en general el resumen ejecutivo de la propuesta. A partir de mañana y hasta el próximo sábado se publicarán -en este orden- los siguientes apartados: 1. Competitividad del ovino. 2. Problemas mayores del rubro en lana y carne. 3. Propuestas y líneas de acción para levantar las restricciones. Primera parte. 4. Propuestas y líneas de acción para levantar las restricciones. Segunda parte. 5. Propuestas y líneas de acción para levantar las restricciones. Tercera parte.

RESUMEN EJECUTIVO.

El ovino constituye una de las mejores alternativas de producción para pequeños y medianos productores que, además de constituir al menos el 70% de quienes hacen ganadería en Uruguay, son quienes viven en la campaña ejerciendo soberanía en muchos rincones de este país. Para ello resulta menester desarrollar eficientemente producciones que en pequeñas escalas pueden generar altísimas producciones y rápido retorno de la inversión, particularmente si se elige correctamente la raza. Para ello, el mensaje al sector primario debió y debe ser claro al respecto, se impone la especialización productiva tanto en lana, como en carne, por aquello de que las medias son para los pies. La única excepción que en Uruguay ha demostrado tener cabida en ambas producciones, es la raza doble propósito Dohne.

Tampoco se descarta estudiar la viabilidad de desarrollar la producción de leche ovina, pero considerando la comercialización, quizás uno de los puntos centrales de porqué fracasó el intento de desarrollar una cuenca lechera ovina a fines del siglo pasado.

Los indicadores productivos, cualquiera de ellos, son malos y están muy lejos no sólo del potencial de la especie, sino de lo que algunos productores exitosos han alcanzado localmente. El sistema de transferencia tradicional está en jaque. En el país no hay adopción tecnológica a pesar de que la investigación nacional generó un paquete de alternativas que permitirían -siendo conservador- mejorar al menos en 20 puntos porcentuales los magros procreos locales (de 70 a 90% de señalada) y a la vez incrementar en un 20% el peso de carcasa de la categoría de mayor valor que es el cordero, pasando de 17 a 20 kg de carne en 4ta balanza. Para revertir esta situación, resulta menester intervenir en 5 momentos estratégicos del año y muchas veces sólo sobre algunos animales con tecnologías básicamente de proceso. Para ello, medir en el animal y en la pastura sobre qué momentos y animales incidir resulta clave, no sólo para incentivar a los productores, sino para que la inversión en tiempo y eventualmente insumos, se vea recompensada. Por aquello de que lo que no se mide, no se conoce, lo que se conoce no se gestiona y lo que no se gestiona, no se puede mejorar. En buen romance gastar poco y bien, en vez de mucho y mal. Esto que resulta fácil de decir y, a la luz de los magros indicadores productivos, difícil de lograr, requiere un cambio drástico en la forma de llegarle al productor. Para lo cual necesariamente se tiene que actuar en el campo y con el productor y el personal a cargo, como protagonistas y repicadores de la tecnología adoptada. Por aquello de que la palabra convence, pero el ejemplo arrastra. Por supuesto que hay otros inconvenientes a solucionar porteras hacia adentro, pero sino todos, gran parte, son mitigables con la implementación de tecnologías también disponibles y muy poco adoptadas.

A pesar de lo expuesto, los verdaderos problemas que escapan al alcance del productor de carne ovina están porteras hacia afuera y pasan por la comercialización del producto, a diferencia de la lana, donde si bien las últimas zafras no han resultado alentadoras en lo que a precios se refiere, existe una industria que da señales claras liquidando los lotes por diámetro y calidad objetiva. Por desgracia, en el caso de la carne y salvo algunas experiencias del pasado a menor escala y sin todas las habilitaciones para exportar a los mercados abiertos para el país, no han existido industrias que trabajen el ovino todo el año y que discriminen por calidad. Por un lado, se mantiene un sistema de tipificación subjetivo que no transmite al productor -independientemente de la raza- qué características de peso, conformación y grado de engrasamiento deben tener sus canales. Por otro lado, prácticamente no existen diferencias de precios entre el cordero tipo SUL, constituido mayoritariamente por razas laneras o doble propósito y el cordero en base a cruzamientos con razas carniceras. Desarrollar a escala significativa este otro cordero que la investigación local hace más de 20 años demostró contundentemente sus ventajas, es relativamente sencillo de lograr, siempre y cuando existan señales claras de la industria, que no es otra cosa que pagar distinto productos diferentes.  Quizás sea necesario estudiar el desarrollo de inversiones del exterior que trabajen exclusivamente con el ovino, habida cuenta de la mala experiencia que hasta el momento se ha tenido en el país con las industrias vaqueras que lideran la faena de ovinos localmente. Cambiar este aspecto resulta central y permitiría levantar, no sólo todas las restricciones que la propia industria y los resultados de las auditorías realizadas por INIA han sostenido (ejemplos: falta de cordero todo el año, sumado a la heterogeneidad en peso, conformación y grado de engrasamiento), sino competir mejor cuando existen opciones de mejor calidad (cordero australiano y neozelandés) en mercados de alto valor: EE.UU., Canadá, sud este asiático, Israel, UE con hueso, etc. Por supuesto que hay que trabajar en minimizar todo lo que se pueda las restricciones de tipo sanitario y arancelario que el país padece, pero existe otra limitante central, casi siempre soslayada, que tiene que ver precisamente con cómo se posiciona la carne ovina tradicional en mercados donde existen otras opciones de compra. Mejorar esto sólo depende de lo que haga el país, a diferencia de los logros que esta administración pueda tener en abrir más y mejores mercados para la carne ovina. En tren de posicionar el producto y a pesar de lo insignificante que representa el mercado interno, el consumo de carne ovina en las ciudades y centro metropolitano es casi nulo y en este aspecto hay también mucho para hacer.

Además de aspectos vinculados a la producción, transferencia, comercialización, marketing y mercados, se deja planteada la importancia y lo estratégico que resulta para cualquier país, cuando prevé desarrollar sus producciones, la investigación y formación de futuros profesionales, encontrándose, lamentablemente en ambas áreas, carencias importantes.

EL AUTOR. Gianni Bianchi Olascoaga:

Ing. Agr. Facultad de Agronomía. Udelar.

Maestría y Doctorado Calidad de Carme. Facultad de Veterinaria. Universidad de Zaragoza. España.

Profesor Agregado de Ovinos y Lanas (último cargo). EEMAC. Facultad de Agronomía. Udelar. 1987-2015.

Cursos internacionales de su disciplina en: IICA, Universidad de la Empresa y Consultora Plus Agro.

Integró: Colegio de Posgrado de la Facultad de Veterinaria y Agronomía de la Udelar y de la Universidad Nacional Autónoma de México. Sistema Nacional de Investigadores (ANII)

Publicaciones: más de 300, incluyendo libros y capítulos de libros, artículos científicos, notas técnicas y periodísticas.

Consultorías, conferencias y capacitaciones en: Argentina, Brasil, Chile, México y Paraguay.

Paraguay celebró la primera exportación de Texel a Uruguay.

Paraguay celebró la primera exportación de Texel a Uruguay.

La colocación posiciona a Paraguay como proveedor de genética de calidad en la región; en este caso son ovinos, pero este año ha enviado embriones de ganado Bora a Brasil, y Brangus a Argentina.

Asunción, Paraguay | Todo El Campo | Se realizó la primera exportación de ovinos de la raza Texel, desde Paraguay a Uruguay.

Fueron dos ejemplares de la raza mencionada, provenientes del establecimiento cabaña La Soñada.

La exportación a Uruguay se concretó luego de un procedimiento técnico coordinado por el jefe de la Unidad Zonal de Caacupe, Dr. Carlos Ortiz.

Desde el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) de Paraguay, se señaló que el envío marca “un avance significativo en el posicionamiento internacional de la genética ovina paraguaya y fortalece los lazos comerciales de la pecuaria en la región”.

PARAGUAY Y SU POTENCIAL GENÉTICO.

En Paraguay, la raza Texel es una de las más consolidadas y con calidad exportadora, junto a Dorper, Hampshire Down y Santa Inés, según Asociación Paraguaya de Criadores de Ovinos (APCO).

En materia de ganado vacuno, en 2025 Paraguay colocó 174 embriones de la raza Boran a Brasil. Boran es una raza de ganado vacuna de la zona del Cuerno de África, conocida por su rusticidad, resistencia a condiciones adversas y buena adaptación a climas cálidos.

Además, también este año, se logró el primer envío de embriones Brangus con destino Argentina.

La venta de genética Boran, Brangus, y ahora Texel, marcan la evolución positiva que ha tenido el país y el lugar que va ganando como productor de buena genética, de respeto y valoración regional. Fotos Senacsa.

Nuevas autoridades, asumen los intendentes, pero no cambia nada.

Nuevas autoridades, asumen los intendentes, pero no cambia nada.

Los perros golpean y ponen en riesgo majada Ideal próxima a parir.

Pedro Scremini | Treinta y Tres | Todo El Campo | En la zona noreste todos los vinculados al agro escuchamos alguna vez, en Difusora 33, al comunicador agropecuario Emilio Méndez, hoy retirado y abocado con su familia a una fracción de campo en cañada Las Piedras, a 5 km de la ciudad de Treinta y Tres.

Campo criador donde Emilio siempre tuvo una linda majada Ideal y fue un defensor y propulsor del rubro ovino, hoy se encontró que su majada de cría próxima a parir prácticamente desaparece, ¡por los perros!

El saldo fue de 23 muertas y más de 30 muy lastimadas, de un total de 70. Es un golpe duro para cualquiera: duro en lo económico pero sobre todo en lo anímico.

Tenemos nuevas autoridades nacionales y acaban de asumir los nuevos intendentes, ¿será que podremos soñar con algo distinto con respecto a los perros sueltos? Si los involucrados de una u otra manera no nos hacemos escuchar va a pasar lo de siempre: ¡nada!

A Emilio, sólo queda decirle ¡arriba, vamos a pelearla!

Desarrollan aislantes térmicos a partir del descarte de lana de oveja

Desarrollan aislantes térmicos a partir del descarte de lana de oveja

La lana es muy eficiente como aislante térmica, además es ideal para sustituir materiales de origen fósil o mineral.

Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) desarrolló una tecnología que ofrece la oportunidad de desplazar materiales sintéticos y cambiarlos por algo tan natural como la lana en el uso de aislante términos de alta eficiencia.

En una coordinación pública privada, la empresa Aislana (*) accede a descartes de lana ovina y los utiliza como aislantes, aprovechando aún más la nobleza de un producto natural, muy amigable con el medio ambiente y que no se explota en todo su potencial.

El Instituto promovió la transferencia de lanas gruesas la empresa Aislana para que ésta les diera el proceso que permita utilidad y agregado de valor de un producto deprimido en el mercado internacional.

La lana “posee propiedades físico-químicas que la posicionan como un material con alto potencial para aplicaciones no textiles. Su capacidad aislante, resiliencia y disponibilidad la hacen apta para el desarrollo de subproductos con valor agregado”, explica el INTA en un artículo.

“Este trabajo conjunto entre el sistema científico-tecnológico y el sector productivo permitió escalar una solución, que no solo sustituye materiales de origen fósil o mineral, sino que también genera nuevas oportunidades económicas para los productores laneros de la región”, afirma.

En ese contexto, Lucas Zanovello, investigador del INTA Patagonia Norte, comentó: “El aporte de este desarrollo radica en que, en nuestro país, no existían aislantes a nivel comercial que reemplazaran materiales de base fósil o mineral con alto aporte energético. Con esta tecnología, los productores laneros lograron valorizar un recurso que hasta entonces era desechado o incinerado, comprobando que tenía un valor diferencial en el mercado, lo que incentivó incluso el aumento de las majadas”.

El resultado es la obtención de un aislante térmico con un proceso productivo adaptable a diferentes escalas.

Desde Aislana, Javier Dupuy, indicó: “Esta tecnología evidencia el potencial que posee este subproducto”. Asimismo, subrayó la importancia de continuar mejorando los procesos industriales: “La automatización es clave para incrementar la capacidad de producción y consolidar esta alternativa en el mercado de la construcción”.

(*) Aislana. Aislante Natural de Lana de Oveja

Reflexiones de la gira Merino Australiano.

Reflexiones de la gira Merino Australiano.

Crónica detallada de la gira de la destacada raza ovina, que incluyó varias activades en el establecimiento La Magdalena, como charlas de salón, revisación de animales y actividades prácticas.

Ing. Agr. José Francisco Ramos | Todo El Campo | Después de dos postergaciones por pronósticos de lluvias, la gira anual de la Sociedad de Criadores de Merino Australiano del Uruguay con el apoyo del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), se desarrolló entre los días 3 y 4 de junio, en el departamento de Salto.

El primer día la actividad se concentró en el establecimiento La Magdalena de Los Tordos S. A., de la familia Otegui, en la zona de Colonia Itapebí. La visita a La Magdalena congregó más de 200 personas, entre productores, cabañeros, técnicos, estudiantes, referentes de la industria lanera y representantes de firmas comerciales, que desafiaron la niebla y se hicieron presentes en el establecimiento ubicado 70 km al este de la ciudad de Salto. En campos con predominio de suelos de basalto profundo, donde el índice Coneat promedio es de 125, la producción ovina comercial y de cabaña con Merino Australiano convive con la agricultura, con foco en arroz con destino a industria y semilla y cultivos de soja y maíz en base a riego, entre otros, y con la ganadería vacuna, con rodeos comerciales y planteles de varias razas (Hereford, Angus, Braford y Brangus) y engorde a corral.

Diego Otegui, principal de la firma, hizo un repaso de la historia de La Magdalena en las últimas tres décadas, relató el crecimiento y desarrollo de la raza Merino Australiano en la empresa desde 1991 y destacó especialmente el rol de todo el equipo de trabajo a cargo de los ovinos. La gira de campo incluyó varias paradas donde se examinaron la majada de cría adulta, las borregas 2 dientes generación 2023 encarneradas, las corderas generación 2024 y los borregos generación 2023.

En el caso de las categorías solteras y hembras de primera cría, se hizo particular hincapié en la importancia de la recría, un proceso que en general, en los sistemas ganaderos del norte del país, es poco priorizado. El Ing. Agr. Alejandro Stirling y Richard Goncalvez, integrantes de la firma, comentaron la importancia de alcanzar 40 kg como peso mínimo individual al servicio para las borregas de dos dientes (18 meses de edad), de modo de asegurar un buen desempeño reproductivo y no comprometer su vida productiva futura. Las corderas generales, nacidas en primavera de 2024, que se observaron en el campo, están pesando actualmente 24 kg en promedio, mientras que las borregas dos dientes encarneradas, nacidas en primavera de 2023, 42 kg promedio, con lana entre 15 y 17 micras según OFDA del segundo vellón.

Otra de las grandes áreas de mejora para los sistemas de producción ovina del basalto lo constituye la sobrevivencia de corderos. En La Magdalena, ante la inquietud por lograr mejores cosechas de corderos tanto en la majada comercial como en el plantel, desde 2015 se vienen utilizando distintos sistemas de parideras o refugios, que son en definitiva espacios controlados que ofrecen abrigo, y a la vez permiten una atención intensiva a las ovejas melliceras luego del parto. La utilización de esta herramienta junto con todo el paquete tecnológico tendiente a maximizar la cantidad de corderos señalados y destetados por oveja destinada a la reproducción (servicios de fin de verano -otoño, pariciones de fin de invierno- inicios de primavera, lactancia en primavera, uso de ecografía, esquila preparto, monitoreo de la condición corporal, loteo por fecha probable de parto, suplementación preparto, manejo sanitario ajustado), ha generado estabilidad en los registros de señalada en torno al 130%. Respecto al uso de las parideras o abrigos en general, se destacó la importancia de la capacitación del personal a cargo y el gusto por una tarea que requiere paciencia y esmero.

En la segunda parada de la gira de campo se observó, por un lado, un lote 1.500 ovejas de cría de la majada general, con 17,1 micras promedio y 54 kg de peso promedio. Por otro lado, completando el recorrido por todas las categorías del stock ovino, se examinó un lote de 500 borregos dos dientes, nacidos en primavera de 2023, pesando 41 kg promedio con lana de 18,1 micras promedio según OFDA del segundo vellón. Al igual que muchos sistemas de producción donde se utiliza la raza Merino Australiano, en La Magdalena los machos de la majada general se venden luego de la esquila de su segundo vellón con dos años de edad, procurando alcanzar el mayor peso vivo posible sin que resulte en carcasas de más de 25 kg en la industria. Alejandro Stirling manifestó su satisfacción con los avances logrados desde la década del 90, en cuanto a mejoramiento genético y nivel productivo, alcanzando, a su juicio, ovejas con buen tamaño corporal, lisas, libres de lana en la cara, con diámetros muy competitivos, buena cantidad de lana y adecuado desempeño reproductivo.

Luego del almuerzo, por la tarde, el equipo de La Magdalena mostró algunas de las tecnologías que se utilizan para optimizar el trabajo de los ovinos y la toma de registros productivos, insumo fundamental para las evaluaciones genéticas, en el caso del plantel. Se realizaron varias demostraciones: el trabajo de Flock Testing, con muestreo de lana, peso del cuerpo y esquila con peso de vellón, facilitado por la utilización de caravanas electrónicas con chip; uso del OFDA 2000 como herramienta para medir el diámetro promedio de los animales a nivel de campo y uso de arneses con tizas para la detección de celo con capones androgenizados. Además, la utilización de perros de trabajo, motos como vehículos para el desplazamiento del personal y bretes portátiles, constituyeron a lo largo de toda la jornada un ejemplo de un enfoque que busca eficiencia, eficacia y no “pasar trabajo” con los ovinos. A continuación, en las renovadas instalaciones para el trabajo con ovinos, cercanas al casco principal, se revisaron exhaustivamente varias categorías del plantel Merino Australiano, tanto en mochos como en astados. Se presentaron borregas y ovejas, en algunos casos agrupadas por padre o línea de sangre, lo que generó especial interés entre los asistentes. La Magdalena realiza periódicamente importaciones de genética australiana y varios de sus carneros padres se utilizan para las conexiones con otras cabañas en el marco de las Evaluaciones Genéticas Poblacionales. Por el volumen de animales en el plantel la examinación de la progenie de un reproductor, tanto machos como hembras, contribuye junto con los datos objetivos, a tener una idea más o menos cabal, del desempeño de los carneros como padres. En todos los casos los animales contaban con información de Desvíos Esperados en la Progenie (DEPs) provenientes de la Evaluación Genética Poblacional de la raza. Al cierre, en la zona de la cabaña, se observaron, por un lado, algunos machos de la generación 2024 y, por otro lado, los principales carneros padres y los borregos y carneros más destacados de cada generación que se preparan para las exposiciones y se usan como padres del plantel.

La numerosa concurrencia en La Magdalena felicitó el nivel y la presentación de los animales mostrados y destacó particularmente la generosidad de la empresa para compartir experiencias y resultados con nuevas tecnologías en el manejo de los ovinos y la toma de registros. Más allá del interés que despertaban los animales de cabaña, se subrayó la importancia de la majada comercial Merino Australiano en el sistema de producción, con una clara apuesta por la productividad en lana y carne ovina, en un marco general de diversificación de ingresos y complementariedad con otros rubros.

Por encima de las particularidades propias de un establecimiento como La Magdalena y las diferencias que puedan existir con otros sistemas de producción, hay elementos respecto a la organización del trabajo que pueden servir como referencia para cualquier empresa. Por un lado, la figura del empresario que conoce los lineamientos generales del rubro, plantea grandes definiciones y establece los objetivos de producción. Por otro lado, la presencia del equipo técnico, asesores y mandos medios que contribuyen a la definición de esos objetivos, a la construcción de un calendario de trabajo y a la decisión respecto de las tecnologías a utilizar. Por último, el personal de campo, motivado y comprometido, que constituye el brazo ejecutor de las tareas que le han sido asignadas y confiadas.

SEGUNDO DÍA DE LA GIRA MERINO AUSTRALIANO.

En el segundo día de la gira Merino Australiano, con una concurrencia cercana a las 100 personas, se visitó el Centro de Innovación y Capacitación Ovina Mario Azzarini (Cicoma), del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), ubicado en la zona de Colonia Lavalleja, 140 km al NE de la ciudad de Salto y 126 km al SW de la ciudad de Artigas. Este campo fue adquirido por SUL en abril de 2015, y cuenta con 623 ha, con índice Coneat promedio de 117, y predominio de suelos de Basalto profundo. Dentro de los principales objetivos del centro se encuentran la validación y transferencia de tecnología en ganadería y la capacitación en áreas relevantes de la explotación pecuaria. En Cicoma funciona un sistema con foco en la producción de lanas finas que ocupa 577 ha, con alta proporción de campo natural (505 ha) y 12,5% del área con pasturas sembradas (47 ha de praderas, 10 ha de verdeos de invierno y 15 ha de mejoramientos extensivos). En este sistema de lanas finas, se utiliza la raza Merino Australiano, con una carga total de 0,71 UG/ha, con casi 3 ovinos por ha y venta de corderos diente de leche/2 dientes o borregos 4 dientes luego de la esquila de su segundo vellón y un sistema de producción vacuna orientado a la recría e invernada. El lote de lana de Cicoma en la zafra 2024 registró 17,1 micras y 81,4% de rendimiento al lavado. En los últimos 5 años el promedio de señalada alcanza 92%, con muy buenos registros de sobrevivencia a la primera esquila (97% promedio), 9 kg de lana por ha y US$ 93/ha de margen bruto. Este resultado de margen bruto, que se calcula como el producto bruto ovino (lana y carne ovina) menos los costos directos (fundamentalmente alimentación, esquila y sanidad), permitiría cubrir, por ejemplo, los costos de arrendamiento promedio para tierras de uso ganadero en el departamento de Salto. Los resultados físicos y económicos de este módulo se apoyan en la aplicación de un paquete tecnológico que incluye: servicios de otoño; uso de carneros con datos de DEPs; ecografía; esquila pre parto con empresa acreditada Grifa Verde y certificación RWS; monitoreo de la condición corporal y eventual suplementación en el pre parto para la majada de cría; utilización de “parideras” para melliceras y únicas que no aceptan el cordero; plan sanitario ajustado con foco en parásitos gastrointestinales, con Lombritest actualizado y control mensual por HPG, y control de afecciones podales; utilización de potrero reservado para el destete de los corderos; loteo y suplementación de corderos con peso inferior a 20 kg al destete; suplementación invernal en la recría de corderas y uso de información de OFDA y peso de vellón para la selección de los reemplazos.

En la mañana, la visita incluyó charlas de salón a cargo de técnicos del SUL. José Ignacio Aguerre, responsable técnico del centro y técnico del SUL en Tacuarembó, realizó una presentación general de Cicoma. José Francisco Ramos, técnico del SUL en Paysandú y Río Negro, hizo una presentación titulada “Una mirada en perspectiva al negocio ovino con Merino Australiano: Años buenos y años malos”. Finalmente, Sergio Fierro, veterinario del SUL referente para la zona norte, brindó una charla titulada “Pietín: puesta a punto y nuevos datos”, donde repasó los fundamentos básicos del Plan de Control y Erradicación de Pietín que promueve la institución y los resultados que se pueden obtener de su aplicación. Además, Fierro compartió los más recientes avances del proyecto “Aportes al diagnóstico del Pietín”, que desarrollan INIA (Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria) y SUL con el apoyo de ANII (Agencia Nacional de Investigación e Innovación) Por otra parte, recogió a través de una encuesta el testimonio de los presentes respecto a la incidencia y severidad de las afecciones podales en sus majadas y las dificultades en la implementación de los programas de control de la enfermedad.

Luego del almuerzo, en la tarde, se revisaron ovejas de cría, carneros y corderos/as de la generación 2024. Matías Orihuela y Gracialda Ferreira, técnicos del SUL en Salto y Artigas respectivamente, profundizaron en distintas estrategias de alimentación y manejo sanitario para mejorar la recría en sistemas ganaderos extensivos del basalto. Al finalizar la jornada, directivos de SUL y de la Sociedad de Criadores de Merino Australiano valoraron positivamente la actividad. Las autoridades de SUL destacaron que la gira anual de Merino Australiano haya decidido visitar Cicoma en el año en el que el centro cumple 10 años de existencia, mientras que desde la Sociedad de Criadores de Merino Australiano se subrayó la participación de la raza como recurso genético en un sistema de producción de lanas finas de alto valor, con el cual muchos productores del norte del país pueden sentirse identificados.

En Salto, el departamento con más ovinos del país, el único que supera el millón de animales según las declaraciones juradas de Dicose, donde los sistemas orientados a la producción de lana fina de alto valor son muy populares, la gira anual de la Sociedad de Criadores de Merino Australiano tuvo una muy buena convocatoria. Debe señalarse que el entusiasmo en este segmento de la producción ovina no es el mejor. Por un lado, incide la realidad del mercado lanero que ofrece precios aceptables para las lanas finas, pero poco satisfactorios o lejanos a las expectativas de los productores y, por otro lado, operan las dificultades que ha habido en estos últimos años en el manejo a nivel predial por los excesos de lluvia con sus contrariedades sanitarias asociadas. Sin embargo, estos sistemas producen la lana que recibe los mejores precios del mercado, con registros recientes de excelentes valores, como en 2022 y 2023. Además, no se pierden el negocio de la carne ovina, puesto que venden en su mayoría borregos después de la esquila de su segundo vellón, cuyo precio es prácticamente igual al que reciben otros productores, de otros sistemas de producción, por corderos pesados (animales al menos un año más jóvenes). De hecho, si pensamos en una definición estricta del término “doble propósito”, entendiendo por esto esquemas productivos que logran ingresos similares por lana y carne ovina, sistemas de producción como los visitados en la gira, con la raza Merino Australiano como recurso genético, constituyen verdaderos “doble propósito”. Existen también algunos sistemas, aún más laneros, donde se venden capones después de la esquila de su tercer vellón, con la dificultad que puede representar no excederse de los pesos máximos de carcasa que requiere la industria. Pero, en definitiva, ya sea por la venta de corderos (poco habitual), borregos, capones u ovejas, son esquemas que pueden y en muchos casos logran, muy buenos ingresos por carne ovina. La retención de categorías solteras para producción de lana, no es la alternativa más eficiente en cuanto a producción de carne ovina se refiere, pero es una opción operativamente muy atractiva, ya que se hace carga ovina y volumen de lana con animales de fácil cuidado, que requieren bajos niveles de intervención y que se terminan en condiciones de campo natural con relativa facilidad.

Los productores suelen inquietarse relativamente más por los precios en lana y carne ovina, que por los niveles de productividad que alcanzan. En aras de priorizar, parece lógico pensar en concentrarse más, en aquellos elementos que determinan el resultado económico de la empresa ovina, que están más al alcance de los productores. Los precios no son uno de ellos. El camino para valorizar los lotes de lana luce claro y los productores lo han interpretado así. La alternativa de ubicarse en segmentos de micronaje cada vez más finos, debería conducir a mayores precios por kg, con la expectativa de grandes diferencias a favor de lotes de lana superfinos (diámetro entre 15,6 y 18,5 micras, según AWEX) y ultrafinos (diámetro menor o igual a 15,5 micras, según AWEX) en escenarios de picos de precios, aunque deben manejarse con cautela los antagonismos que existen con otras características de interés, como peso de vellón, peso del cuerpo y adaptación al ambiente de producción, en términos muy generales. Es claro que la producción de más lana, más fina, de mayor calidad, con certificaciones, es un objetivo sensato y en muchos casos una realidad. Las posibilidades de acceder a los muy buenos precios que hoy presenta el mercado de carne ovina suponen también desafíos para los sistemas de producción con Merino Australiano, donde el peso, la conformación carnicera y los niveles de terminación en los animales de venta son fundamentales. En el caso de la carne ovina, no hay mucho por hacer en cuanto a mejorar el precio por kg, más allá de examinar los momentos del año donde en promedio hay mejores valores y mayor agilidad de colocación. Los principales determinantes de los ingresos por carne ovina en esquemas con Merino Australiano son el desempeño reproductivo, el peso de venta y el grado de terminación de los animales. Esto en muchos casos puede significar mayores niveles de intervención, con algunas de las muchas tecnologías que se difundieron en el marco de esta gira.

Durante toda la gira en este año 2025, se transmitió un mensaje común: la productividad sostiene resultados económicos atractivos en escenarios de precios poco satisfactorios. Si el entusiasmo, el ánimo y los resultados de estos sistemas de producción van a estar únicamente asociados al precio de la lana, serán, por naturaleza, volátiles.

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