El sindicado de la industria láctea continúa cumpliendo sus amenazas y avanzando en la profundización del conflicto. El martes el embajador de Cuba los recibirá y allí el gremio dará su visión.
La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) anunció que realizarán una serie de reuniones con embajadas de los países destinatarios de productos uruguayos para informar sobre la situación que atraviesa el sector y la primera embajada será la de Cuba.
El dirigente gremial Luis Goicochea dijo que la “situación sigue incambiada” pero reconoció que dese el Ministerio de Trabajo se realizan propuestas y contactos “informales con nuestros representantes jurídicos, que negociaron en su momento el tenor de la cláusula, y también nos consta que a nivel de la dirección de Conaprole se están manteniendo reuniones con integrantes del secretariado para tratar de ver si se puede avanzar en una fórmula”.
En declaraciones a Telenoche (Canal 4) reiteró que no firmarán la cláusula de paz tal cual está.
El gremio había amenazado con afectar las exportaciones, anunció que mantenía reuniones con otros sindicatos vinculados al sector lácteo para lograr ese objetivo y este fin de semana informó que el martes tendrá una reunión con el embajador de Cuba, uno de los países destino de nuestra leche en polvo.
Las gestiones no terminan ahí, ya que se pedirán ser recibos con otros diplomáticos, dijo Goicochea: “Tenemos otras embajadas que el lunes se van a estar mandando los diferentes planteos para reunirnos”.
La institución participó, junto a otras, de una reunión con el presidente Lacalle.
En la reunión que los productores lecheros mantuvieron con el presidente Luis Lacalle en la Torre Ejecutiva el día miércoles 6 de julio, se abordaron varios temas, entre ellos el beneficio de UTE.
Luego de la reunión, la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL) informó a través de un comunicado que sobre el mismo.
Productores y Gremiales Lecheras nos reunimos hoy con el Presidente @LuisLacallePou. Nos sentimos muy respaldados por el Gobierno en el conflicto del sector lácteo que estamos atravesando pic.twitter.com/w97Jr2yclr
“Durante la reunión” con el mandatario, “se informó que el beneficio de UTE para el sector lácteo quedará operativo en los próximos días con retroactividad en los próximos días con retroactividad a enero y para todo el año 2022”.
Es “sumamente penoso” porque “con el daño que hacen” con medidas de conflicto, el gremio sale “totalmente impune”, a pesar de los antecedentes en cuanto a industrias que quedan “por el camino” perdiendo fuentes de trabajo.
El miércoles 6 de julio el presidente Luis Lacalle recibió en la Torre Ejecutiva a las gremiales lecheras, el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), Leandro Galarraga, dijo que en total fueron 7 las instituciones de productores que participaron de la reunión.
En esa oportunidad “presentamos al presidente nuestra gran preocupación acerca de este conflicto que parece no tener fin, llevamos más de 6 meses con una situación incambiada y las medidas del gremio se van recrudeciendo día a día”, expresó.
Agregó que “cuesta creer” a los funcionarios de la industria respecto a sus dichos a través de sus gremios cuando dicen que quieren hacer efectiva la cláusula de paz vigente; además “dicen que en ningún momento se incumplió, pero en 6 meses ya llevamos tres conflictos diferentes”.
“Las declaraciones del gremio de la industria está lejos de la verdad”, subrayó, y por eso “creemos que es imprescindible tener una cláusula de paz efectiva”, pero el gremio “se reúsa a firmar un convenio salarial” que económicamente le es muy favorable, para poder “permanecer en permanente conflictividad”.
Explicó que amparado en sus derechos laborales el gremio opta por “hacer lo que se le cante, sin generar perjuicio, sin ninguna consecuencia” y eso es “sumamente penoso” porque “con el daño que hacen salen totalmente impunes”, y los antecedentes son que “con estas manifestaciones se han llevado alguna industria” que quedó “por el camino con trabajadores sin trabajo”.
La gravedad se reitera hoy cuando “hay industrias que están en dificultades y ellos (el gremio de trabajadores) no entra en razón sobre lo que están haciendo”, recalcó.
Las negociaciones están “trancadas”.
“Trancada”, así definió Galarraga el estado de las negociaciones al día de hoy. Las partes están de acuerdo en firmar la corrección económica, pero la cláusula de paz es lo que impide avanzar. El gremio se niega a aceptarla y la industria a obviarla.
Si la cláusula de paz no se firma, el sector pasará a una situación de “conflicto permanente por todos los subsectores de trabajo en la industria, como el reclamo que ya tuvimos sobre el área de mantenimiento y electromecánico que pedían aumentos del 40%, por eso desarrollaron medidas”.
ENTREVISTA COMPLETA.
En la foto principal, el presidente de ANPL Leandro Galarraga, en conversación -de espaldas en la fotografía- el presidente Luis Lacalle.
Hoy sobre las 16hs, integrantes de #ANPL y gremiales lecheras de varios departamentos fueron recibidos por el Presidente @LuisLacallePou, quien se mostró en concordancia con lo planteado por los productores. En ese sentido, se pronunció a favor de firmar una cláusula de paz 👇🏽 pic.twitter.com/6sNSSayTqJ
El presidente Luis Lacalle recibirá hoy a los productores lecheros, la conflictividad del sector no estará ausente de las conversaciones.
Previo a reunirse con el presidente de la República, Dr. Luis Lacalle, el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), Leandro Galarraga, dijo que el conflicto lácteo causó “un gran desabastecimiento”.
Este miércoles 6 de julio los productores lecheros se reunirán con el mandatario y el tema del conflicto estará sobre la mesa.
En declaraciones a VTV Noticias Galarraga dijo que los productores “estamos cansados de los conflictos”, y que se está en un enfrentamiento de “trabajadores contra trabajadores, porque los productores tenemos derechos y se ven vulnerados constantemente por las medidas del gremio”.
Los funcionarios de la industria láctea “cobran cuatro salarios mínimos, con condiciones de trabajo muy buenas”, sostuvo.
Consideró que la cláusula de paz, único punto de conflicto hoy y que el gremio se niega a firmar, es importante porque implica que no se esté “continuamente hablando del conflicto en la industria”.
Dirigente sindical anunció coordinación con otros sectores para “generar retrasos a las exportaciones”.
Hébert Dell’Onte | Los trabajadores de la industria láctea pasarían a cumplir su amenaza de comenzar a trancar las exportaciones con el único fin de poner más presión en un conflicto que parece no tener fin.
El último informe de Uruguay XXI sobre las exportaciones indica que el sector lácteo representó para el país, en el período de enero a junio, ingresos por US$ 403 millones. Los números hablan por sí mismos del daño que se causaría a todos el Uruguay.
Enrique Méndez, dirigente de la Federación de Trabajadores de la Industria Lácteo dijo que el sector lleva 18 meses de pérdida salarial sin avances de ningún tipo y el Consejo de Salarios vencido.
Anunció que los sindicatos están “conformando una coordinación” para, si no se revierte el escenario, comenzar a tomar “medidas de carácter sorpresivas, pero de forma distinta a como se venían realizando previamente”. Agregó que se están coordinando acciones con el sector transporte de carga, el cual “está vinculado con las exportaciones”.
Advirtió que “estamos coordinando con compañeros del Sunca (Sindicato Único de la Construcción y Afines) y de Untmra (Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines) vinculados a los montajes y las construcciones que en este período se vienen desarrollando de forma millonaria dentro de la industria láctea”.
Por tanto, el dirigente sindical no descarta la coordinación con otras áreas de actividad para afectar las exportaciones y detener tareas (inversiones) que se están llevando a cabo en el sector lácteo.
“El Plenario de nuestra Federación el viernes (1° de julio) encomendó a los diferentes sindicatos a que las medidas que desarrollemos en el proceso de aquí en más y hacia nuestra Asamblea General, que es el próximo 14 de julio, sean acompañadas por definiciones que puedan generar retrasos en las exportaciones”, dijo.
La industria ofrece la recuperación total del salario, que es un 4,8%; además una partida de $ 2.000 por un año; más los correctivos por inflación, pero los dirigentes sindicales lo rechazan porque se niegan a firmar una cláusula de paz.
Hébert Dell’Onte | En el primer semestre del año las ventas totales al exterior generaron casi US$ 7.000 millones. Cada dólar que llega a Uruguay gracias a las exportaciones forma parte de la riqueza genuina de la que todos los ciudadanos, de una forma u otra, nos beneficiamos.
De ese total generado por las exportaciones, el sector lácteo es responsable de US$ 403 millones. ¿Qué sería de la cadena láctea si por algún motivo los envíos al exterior se cortaran?
En Uruguay hay 3.000 tambos dispersos en todo el país, que producen 2.000 millones de litros de leche al año, de los cuales el 70% se exporta y sólo el 30% queda en el mercado local.
Respondiendo a la pregunta, si por algún motivo Uruguay se viera privado de exportar el mercado local se vería sobreofertado, el precio de los lácteos caería estrepitosamente, algo de materia prima se almacenaría pero la sobreproducción sería tanta que haría inútil el almacenamiento obligando a su desecho. Las industrias detendrían la producción, los empleados el trabajo, cientos de tambos enviarían sus vacas a faenas y se reconvertirían, otros cerrarían refugiándose en las ciudades. El panorama sería de fábricas que cierran, maquinarias que dejan de usarse, y la destrucción de una cadena productiva que genera mano de obra, arraiga la gente en el medio rural, es fuente de riqueza y que nos enorgullece por la calidad de todo lo que produce.
Sin exportaciones no hay cadena láctea posible, y reducirla a la nada es un escenario imposible de imaginar.
Sin embargo, algunos dirigentes sindicales insisten en tomar medidas extremas como forma de presión para que sus empleadores atiendan sus pedidos. Uno de esos extremos es afectar a las exportaciones para lo cual, lo anunciaron el lunes 4, ya están entablando contactos con otros sindicatos.
Lo que hace algunas semanas fue solo una amenaza, hoy amaga en convertirse en realidad.
Es difícil creer que haya personas o instituciones que se atrevan a pensar en tomar medidas para perturbar las exportaciones, y de haberlas -que ha quedado demostrado que las hay- cuesta creer que cuenten con suficiente apoyo de otras áreas de trabajo para cumplir su cometido.
Más allá del éxito o no que tengan en sus nefastas gestiones, cabe preguntarse hasta qué punto es legítimo y legal actuar de forma tal que se acaba perjudicando a todo el país, y hasta qué punto las autoridades continuarán mirando y mediando sin tomar decisiones.
Pero que sea la sociedad la que decida sobre la legitimidad del accionar sindical, y que juzgue sobre el papel que el PIT-CNT juega en todo ese asunto como central sindical a la que pertenecen los trabajadores lácteos. Que sean los abogados los que decidan sobre la legalidad o ilegalidad de la medida. Y que sea el Ministerio de Trabajo quien determine cuándo actuar.
Por lo pronto, y desde este medio, sólo cabe recordar que ese mismo grupo de trabajadores que tan rápidamente plantea sus reclamos, desconformidades y anuncia entorpecer las exportaciones, omite decirle a la opinión pública que la industria les ha propuesto la recuperación salarial, asegurar la inflación anual futura y en 2025 otorgar una partida mensual de $ 2.000.
En contrapartida pide que se firme una cláusula de paz para asegurarse un período sin conflictos, pero los trabajadores se niegan a firmar porque quieren tener las manos libres para iniciar nuevos conflictos en cualquier momento y bajo cualquier excusa.
Parece que estamos llegando a límite, donde hay que parar con el todo vale y con la tolerancia que de tan tolerantes nos perjudicamos todos.