Abril y mayo son meses claves para Uruguay en su intención de ampliar el abanico comercial con China. Ahora mismo el canciller Bustillo se encuentra en la capital china y el ministro Mattos viajará en mayo.
Montevideo | Todo El Campo | La semana pasada, el miércoles 12, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, recibió al viceadministrador de la Administración Nacional de Alimentos y Reservas Estratégicos de China, Jia Quian (en la foto).
El funcionario visitó el país para interiorizarse sobre la producción de granos y otros productos. Uruguay está afianzando las relaciones comerciales con China y procura sumar exportaciones agropecuarias. Ahora el canciller Francisco Bustillo se encuentra en China y en mayo Mattos liderará una misión oficial del Gobierno a China, para reunirse con la autoridad sanitaria.
De la reunión con Jia Quian también participaron el subsecretario, Ignacio Buffa, y otras autoridades ministeriales, así como representantes de la embajada del país asiático en Uruguay, se informó por fuentes oficiales.
La presencia del funcionario chino se da en el año del 35º aniversario de las relaciones diplomáticas entre Uruguay y China, y su visita permitió que las autoridades chinas se interiorizaran acerca de la producción, almacenamiento y comercio de distintos tipos de granos, así como sobre la normativa vigente en la materia, entre otros temas.
EXPECTATIVAS DE INCORPORAR NUEVOS PRODUCTOS.
Mattos recordó que el 60% de la exportación de granos uruguayos se dirige a China, y dijo que existe la posibilidad de incorporar nuevas producciones.
A los recientemente firmados protocolos para exportar sorgo y cebada, se le suma la posible introducción de la colza. Uruguay también buscará la incorporación a la pauta exportadora de trigo, limones y miel, entre otros productos.
En este sentido, el jerarca anunció que el 24 y 25 de abril se reunirá con representantes de la Administración General de Aduanas de China, a efectos de dialogar sobre los protocolos vigentes para distintos rubros de exportación.
Además, destacó la firma del memorando de entendimiento que, sumado a los documentos ya existentes, permite afianzar y mejorar las relaciones comerciales con China. El encuentro también sirvió para intercambiar información y datos estadísticos, así como para conocer las necesidades y buscar nuevas formas de incrementar el comercio entre ambas naciones, señaló.
VISITA A INIA.
Tras la reunión, las autoridades chinas visitaron la estación experimental Dr. Alberto Boerger del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), en el departamento de Colonia. Los intercambios continuarán en China durante mayo, cuando el ministro Mattos encabece una misión oficial que visitará el país para reunirse con el jerarca de la Administración de Alimentos y Reservas Estratégicas, entre otros actores.
El economista y senador argentino expuso sobre la situación de su país y explicó por qué le es tan difícil salir de la crisis económica y financiera en que se encuentra ahora.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El ciclo de conferencias de la Expo Melilla tuvo un fuerte comienzo con los eventos organizados por el Instituto Nacional de Carnes (INAC) el primer día de la exposición.
Una de las conferencias destacadas, que tuvo lugar el jueves 13, fue la del senador y economista argentino Martín Lousteau. Perteneciente a la Unión Cívica Radical, el legislador ha tenido una destacada participación en la política y la economía de su país. Orador de tono mesurado sus consideraciones respetuosas y fundamentadas suelen ser clarificadoras en una Argentina cuya dinámica política y económica no suele ser comprendida por el uruguayo común. Quizá por eso, el salón de conferencias de Expo Melilla estuvo lleno y por 56 minutos los asistentes estuvieron atentos a sus conceptos.
Comenzó cuestionando el proteccionismo que caracteriza a la región y destacó la importancia del cambio tecnológico que abarca todas las áreas, incluso se da “dentro de una semilla”, además de otros rubros.
“Quedarse en el proteccionismo es un riesgo”, afirmó, y recordó el llamado del pensador y escritor económico argentino el Ec. Pablo Gerchunoff quien “dice que Argentina necesita construir una gran coalición popular exportadora, y si no se logra el crecimiento va a ser muy magro”.
“Desde hace mucho tiempo Argentina está atrapada en ciclos de no crecimientos, desde 1974 a 1990 hubo caídas de ingreso por habitante, fueron 16 años enteros de caída; y el ingreso por habitante actual en Argentina es equivalente a 1998. Hace 25 años que vivimos que vivimos con el mismo ingreso más 16 años de caída”.
Son 41 años sin aumento de ingreso por habitante, y si miramos el crecimiento desde el año 74, “sólo creció 0,4% anual. Tuvimos dos períodos de crecimiento de ingreso por habitante: del 1991 al 1998 y del 2003 al 2008”.
Al analizar qué pasa con el crecimiento de los países vecinos se observa que “Argentina creció 0,4%, Brasil 1,2%, Uruguay de 1,9%, Paraguay del 2% y Chile 2,4%”. Sobre la cantidad de años que se necesitan para duplicar el ingreso por habitante al ritmo del crecimiento de los últimos 50 años, dijo que “Argentina tarda 182 años, casi dos siglos; Brasil lo hace en 57 años, Uruguay en 37, Paraguay en 35, y Chile en 29 años”.
Para comprender cabalmente el retraso que significan esos porcentajes y años para Argentina, Lousteau estimó cuánto significa para Uruguay esos 182 años: “Imaginemos que pasa en 182 años para Uruguay: los 40 años duplica el ingreso por habitantes, a los 80 años cuadruplica, a los 120 años octuplica y a los 160 multiplica por 16 el ingreso por habitante, mientras Argentina apenas duplicó”, y “para quienes viajamos asiduamente entre Argentina y Uruguay ese acumulado se nota”.
ARGENTINA TIENE 40% DE POBREZA.
Las sociedades con crecimiento muy bajo y muchos episodios de recesiones, “destruyen la distribución del ingreso, porque en cada crisis el que pierde es el que no tiene dólares, no tiene capital financiero o capital físico. Es la misma torta mucho peor distribuida y por eso sube mucho la desigualdad y pobreza. En el año 1974 Argentina tenía 6% de pobreza; hoy tiene 40%”. Pero si el crecimiento hubiera sido al nivel histórico pero sin crisis, “Argentina tendría 0% de pobreza, pero tenemos 40% de pobreza y 54% entre los menores”.
Esas crisis que tanto afectan a la pobreza “se producen, básicamente, porque se nos acaban los dólares, y por eso es importante construir una coalición exportadora. Cuando se acaban los dólares se produce una crisis en la balanza de pagos, tenemos una brutal devaluación que aselara la inflación y produce más pobreza”, resumió, y advirtió que actualmente Argentina tiene las reservas “en niveles mínimos” y “gran parte de las reservas que posee ni siquiera son nuestras, son prestadas” porque son “parte de los dólares que los depositantes ponen en los bancos y que éstos tienen que encajar en el Banco Central”. Y cuando uno mira “cuánto son las reservas netas de Argentina, es el 0,4% del PBI”.
“Otra vez tenemos muy pocas reservas y cada vez que eso sucede pasa algo: o hay una devaluación, o controles de cambios, o un dólar especial para determinado sector como está pasando ahora con la soja. Algo siempre pasa”, comentó. Por tanto “hay que conseguir más dólares para estabilizar la economía” y afrontar vencimientos crecientes.
RIESGO PAÍS MAYOR AL DE UCRANIA.
Además “Argentina tiene un riesgo país que supera a Ucrania”. Por otra parte, tiene el problema de reputación internacional y cada vez que tiene que afrontar un problema “siempre es mucho más grave que cualquier otro país”.
Todo eso “genera el nivel de inflación que tenemos, que este año va ser superior al 100%”.
Desde el Gobierno se dice que la inflación se explica por la guerra y que hubo un golpe en los precios de muchos productos “y eso claramente no es cierto” porque “de acuerdo a la FAO los precios de los alimentos comenzaron a bajar” después de la invasión rusa, en cambio “en Argentina los precios siguen subiendo”.
VIDEO.
En el siguiente video se puede ver la conferencia completa en la que también abordó temas como el Mercosur.
Expo Melilla comenzó con una jornada de análisis y proyección sobre el acceso de Uruguay al CPTPP organizada por el Instituto Nacional de Carnes (INAC).
Montevideo | Todo El Campo | En una mañana soleada y agradable, a las 09.00 horas del jueves 13, en la sala de conferencias, se realizó lo que a juzgar por el programa será unas de las presentaciones más importantes que tendrá la Expo Melilla 2023: el análisis y proyección sobre el acceso de Uruguay al Transpacífico (CPTPP).
La exposición tuvo cuatro capítulos o secciones, la primera “Uruguay en el Acuerdo Transpacífico, una mirada realista”, cuyos disertantes fueron Daniel de Mattos (delegado de la industria cárnica en INAC) y Gabriel Fernández (presidente de Conaprole). Cabe recordar que carne y lácteos actualmente representan casi un tercio de las exportaciones totales de bienes de Uruguay.
En segundo lugar, “Antecedentes del Acuerdo Transpacífico y proceso de adhesión” con la participación de Ignacio Bartesaghi (Universidad Católica).
Le siguió el “Marco regulatorio del Acuerdo Transpacífico en materia de empresas públicas” con Marcelo Sheppard como expositor (Universidad de Montevideo).
Finalmente se trató el tema “Evolución económica de la adhesión de Uruguay al Tratado de Cooperación en patentes”, disertante Juan Dubra (Universidad de Montevideo).
LAS EXPOSICIONES.
En primer lugar, expusieron el presidente de Conaprole, Gabriel Fernández Secco, acompañado desde la visión de las carnes por Daniel de Mattos.
El representante de la industria cárnica expresó que un ingreso de Uruguay al Transpacífico resuelve las urgencias y viene en el momento adecuado para la ganadería. El bloque tiene 20% de las importaciones y la vocación comercial de 11 países que tienen las mismas reglas.
INGRESAR AL TRANSPACÍFICO NO ES NEGOCIACIÓN, SINO ADHESIÓN.
Seguidamente distintos académicos se refirieron a cuestiones técnicas relativas al proceso de adhesión. La incorporación al Transpacífico no implica una negociación sino una adhesión. Esta adhesión implica que los países miembros acordaron ciertos estándares mínimos en distintos cuerpos normativos. Uruguay debe alcanzar estos estándares si pretende sumarse al bloque.
Las preguntas que se pretendieron abordar en este bloque fueron ¿qué cuerpos normativos son? ¿cómo está Uruguay en estas normas en comparación con lo que pide el acuerdo? ¿estamos por encima o por debajo del estándar? Si estamos por debajo: ¿qué implica alcanzar el estándar acordado?
CONVENIO INAC CON UNIVERSIDADES Y EL INFORME RESULTANTE.
INAC contribuye al conocimiento colectivo en torno a este tema y el evento del jueves en Expo Melilla viene a ser la publicación de dos esfuerzos concretos: Primero, INAC firmó un convenio con las universidades De la República, Montevideo y Católica, para cooperar en materia de inserción internacional. Y segundo, INAC firmó otro convenio de cooperación en materia de inserción internacional con el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM).
PRIMER CONVENIO. En cuanto al primer convenio, el resultado es el informe “Uruguay: Proceso de adhesión, acceso al mercado y empresas públicas en el Acuerdo Transpacífico” que trata cuestiones normativas domésticas relevantes para incorporarnos exitosamente al acuerdo. Elementos de facilitación de comercio y de empresas públicas fueron especialmente abordados.
Para presentar este informe se contó con la presencia de Ignacio Bartesaghi y de Marcelo Sheppard. Asimismo, este informe contó con la participación activa de Marcel Vaillant y Jorge Fernández Reyes quienes no pueden estar presentes el jueves en la Expo Melilla por razones de agenda. Este informe está disponible en la página web de INAC: Estudio sobre el Acuerdo Transpacífico (inac.uy))
¿Cómo hace Uruguay para ingresar en el CPTPP? Todos los miembros deben estar de acuerdo en que nuestro país está apto. Competimos con China, Taiwán, Ecuador y Costa Rica que también intentan acceder, explicó Bartesaghi.
Marcelo Sheppard se refirió al estudio de la Universidad de Montevideo sobre el marco regulatorio en materia de empresas públicas.
ACUERDO CON EL MIEM Y EL ANÁLISIS RESULTANTE.
SEGUNDO CONVENIO. El primer resultado del convenio con el MIEM fue el análisis de otra norma relevante en este contexto: el impacto económico de la adhesión al tratado de cooperación en patentes.
La adhesión a este tratado está incorporada en el Acuerdo Transpacífico. Los profesionales involucrados en este caso son Juan Dubra, quien presentó el estudio y Néstor Gandelman.
CONCLUSIONES DEL INFORME UNIVERSIDADES
El informe realizado por expertos en comercio de las universidades nacionales mencionadas tiene tres capítulos, cada uno de ellos con un mensaje relevante.
El primer capítulo señala que el acuerdo prevé un proceso de adhesión estandarizado. Este proceso culmina exitosamente en la medida que el país candidato ofrezca rebajas arancelarias atractivas y presente un cuerpo normativo doméstico compatible con las exigencias del acuerdo (esta compatibilidad no debe ser absoluta, pueden reservarse excepciones). Esto es positivo para Uruguay en la medida que debe transitar un proceso claramente definido.
El capítulo sobre acceso a mercado, facilitación del comercio y reglas de origen concluye que nuestro país “no enfrentaría grandes dificultades para alcanzar el estándar de este acuerdo”. Asimismo, es interesante destacar que algunos de los perfeccionamientos requeridos en la materia ya habían sido observados por distintos analistas nacionales y organismos internacionales y ya eran recomendaciones para una agenda de mejora unilateral. Los requisitos del Transpacífico no son novedosos ni hostiles. El “botín” del mercado Transpacífico puede renovar las energías para acometer esta agenda preexistente.
El Acuerdo Transpacífico incluye normas sobre empresas públicas del Estado. El mismo prevé la existencia de estas al tiempo que regula su funcionamiento para que no afecten la justa competencia. Por ejemplo, se pretende que no discriminen empresas extranjeras ni en precio ni en calidad a la hora de abastecer bienes públicos.
El análisis sobre este capítulo que hace el informe de las universidades concluye que este “este aspecto no sería un obstáculo determinante en el ámbito de las negociaciones para la adhesión”.
El funcionamiento actual de varias de las principales empresas estatales uruguayas ya está alineado con los requerimientos del Transpacífico. Para un conjunto de empresas cuyo funcionamiento no es totalmente armónico con las exigencias del bloque, las autoridades deberán evaluar ajustes normativos o la inclusión de dichas empresas en listas de excepciones. Esta última posibilidad permite que algunas organizaciones públicas no sean totalmente alcanzadas por el texto del Transpacífico. Es pertinente indicar que esta herramienta es ampliamente utilizada por los miembros preexistentes del bloque.
El CPTPP presenta importantes oportunidades comerciales para que Uruguay diversifique sus mercados y profundice su relacionamiento con países naturalmente complementarios y con demanda por productos de alto valor.
La incorporación a este bloque requiere que la normativa domestica nacional cumpla los estándares que exige el acuerdo. Tres universidades nacionales estudiaron capítulos del texto que a priori merecían especial atención. Su conclusión es que, la normativa uruguaya de acceso a mercados “no enfrentaría grandes dificultades para alcanzar el estándar de este acuerdo” y que la situación en relación a las empresas públicas “no sería un obstáculo determinante”.
CONCLUSIONES DEL INFORME DUBRA GANDELMAN. En el escenario base, a 20 años de la adhesión, se estima una caída de las ventas internas de productos sin patente (asociados a producción nacional) de 6,6 millones de dólares correspondientes a 1,2% del total de las ventas del sector y 1,6% de las ventas de los laboratorios nacionales. Esto genera una caída en el empleo de -0,5%, lo que representaría 23 puestos de trabajo.
Se espera que entre 2022 y 2030 el crecimiento potencial promedio del PIB mundial disminuya aproximadamente un tercio respecto de la tasa observada en la primera década de este siglo y se ubique en torno al 2,2% anual.
Washington, EE.UU. | Todo El Campo | El Banco Mundial (BM) elaboró el informe titulado “Caída de las perspectivas de crecimiento a largo plazo: Tendencias, expectativas y políticas”, se trata del primer estudio integral sobre posibles tasas de crecimiento de la producción a largo plazo después de la pandemia de Covid-19 y la invasión rusa a Ucrania. Dichas tasas pueden considerar el “límite de velocidad” que tendrá la economía mundial en los próximos años.
Ese “límite de velocidad” de la economía global (o sea la tasa máxima a largo plazo a la que puede crecer sin provocar inflación) caerá al nivel más bajo de los últimos 30 años, concluye en nuevo informe del BM. Para evitarlo se necesita un ambicioso impulso de las políticas para aumentar la productividad y la oferta de mano de obra, incrementar la inversión y el comercio, y aprovechar el potencial del sector de los servicios.
El informe documenta una tendencia preocupante: casi todas las fuerzas económicas que impulsaron el progreso y la prosperidad en las últimas tres décadas se están disipando. Por tanto se espera que entre 2022 y 2030 el crecimiento potencial promedio del producto interno bruto (PIB) mundial disminuya aproximadamente un tercio respecto de la tasa observada en la primera década de este siglo y se ubique en torno al 2,2% anual.
En el caso de las economías en desarrollo, la disminución también será pronunciada: del 6% al año entre 2000 y 2010 al 4% anual durante el resto de esta década. Estas caídas serían mucho más marcadas en caso de producirse una crisis financiera mundial o una recesión.
¿SE VIENE UNA DÉCADA PERDIDA DE LA ECONOMÍA MUNDIAL?
Indermit Gill, economista en jefe y vicepresidente sénior de Economía de Desarrollo del BM dijo que “dentro de poco podríamos estar ante una década perdida para la economía mundial”. Agregó que “la actual caída del crecimiento potencial puede tener grandes repercusiones en la capacidad del mundo para abordar la creciente variedad de desafíos específicos de nuestro tiempo: la pobreza persistente, los ingresos divergentes y el cambio climático. Pero esta disminución es reversible. El límite de velocidad de la economía mundial puede elevarse mediante políticas que incentiven el trabajo, aumenten la productividad y aceleren la inversión”.
LAS NUEVAS GENERACIONES MERECEN UNA ECONOMÍA DE EMPUJE.
Uno de los autores principales del estudio, Ayhan Kose, que también es director del Grupo de Perspectivas del BM dijo expresó que “las generaciones futuras merecen que formulemos políticas destinadas a promover un crecimiento sólido, sostenible e inclusivo”; y “para reactivar el crecimiento, hoy se debe hacer un esfuerzo colectivo y audaz en materia de políticas. A nivel nacional, cada economía en desarrollo deberá repetir su mejor historial de los últimos 10 años en una variedad de políticas. A nivel internacional, la respuesta normativa implica una cooperación global más sólida y un impulso renovado para movilizar capital privado”.
En el informe se ofrece una amplia gama de opciones de políticas alcanzables, para lo que se trazan nuevos caminos en varios ámbitos. Asimismo, se presenta la primera base de datos pública e integral del mundo con múltiples mediciones del crecimiento potencial del PIB, que abarca 173 economías desde 1981 hasta 2021. También es la primera vez que se evalúa la forma en que diversas perturbaciones económicas a corto plazo -como las recesiones y las crisis bancarias sistémicas- reducen el crecimiento potencial a mediano plazo.
“Las recesiones tienden a reducir el crecimiento potencial”, dijo Franziska Ohnsorge, coautora principal del informe y gerente del Grupo de Perspectivas del BM. “Las crisis bancarias sistémicas causan más daño inmediato que las recesiones, pero su impacto tiende a atenuarse con el tiempo”.
CINCO MEDIDAS POLÍTICAS ESPECÍFICAS.
En el informe se destacan medidas de política específicas a nivel nacional que pueden contribuir notablemente a la promoción de las perspectivas de crecimiento a largo plazo: 1) Alinear los marcos monetario, fiscal y financiero; 2) Aumentar la inversión; 3) Reducir costos del comercio; 4) Capitalizar servicios; 5) Aumentar la participación en la fuerza de trabajo.
1) Alinear los marcos monetario, fiscal y financiero: La aplicación de marcos de políticas macroeconómicas y financieras sólidas puede atenuar los altibajos de los ciclos económicos. Los responsables de formular políticas deben dar prioridad a controlar la inflación, garantizar la estabilidad del sector financiero, reducir la deuda y restaurar la prudencia fiscal. Estas políticas pueden ayudar a los países a atraer inversiones, ya que aumentan la confianza de los inversionistas en las instituciones y en los procesos de formulación de políticas nacionales.
2) Aumentar la inversión: En áreas como el transporte y la energía, la agricultura climáticamente inteligente y las manufacturas, y los sistemas de gestión de la tierra y los recursos hídricos, alinear inversiones concretas con objetivos climáticos centrales puede incrementar el crecimiento potencial hasta 0,3 puntos porcentuales al año y reforzar la resiliencia ante los desastres naturales en el futuro.
3) Reducir los costos del comercio: Los costos del comercio -en su mayoría asociados con el transporte, la logística y las regulaciones- duplican los costos de los bienes que se comercian internacionalmente en la actualidad. Los países con los costos más altos de transporte y logística podrían reducir sus gastos a la mitad si adoptaran la facilitación del comercio y otras prácticas de los países con los costos más bajos en esos sectores. Además, los costos del comercio pueden reducirse de maneras beneficiosas para el clima, por ejemplo, eliminando el actual sesgo hacia los bienes producidos con un alto nivel de emisiones de carbono que se observa en los aranceles de muchos países y eliminando las restricciones al acceso a bienes y servicios inocuos para el medio ambiente.
4) Capitalizar los servicios: El sector de los servicios podría convertirse en el nuevo motor del crecimiento económico. Las exportaciones de servicios profesionales relacionados con la tecnología de la información y las comunicaciones y prestados a través de medios digitales aumentaron a más del 50% de las exportaciones totales de servicios en 2021, mientras que en 2019 este valor había sido del 40 %. Este cambio podría generar importantes aumentos de la productividad si da lugar a una mejor prestación de servicios.
5) Aumentar la participación en la fuerza de trabajo: Alrededor de la mitad de la desaceleración prevista del crecimiento potencial del PIB hasta 2030 se atribuirá a los cambios demográficos, como la disminución de la población en edad laboral y la menor participación en la fuerza laboral a medida que las sociedades envejecen. Si se aumentaran las tasas generales de participación en la fuerza laboral siguiendo el mejor aumento registrado en los últimos 10 años, las tasas de crecimiento potencial en todo el mundo podrían llegar a los 0,2 puntos porcentuales al año para 2030. En algunas regiones, como Asia meridional y Oriente Medio y Norte de África, incrementar las tasas de participación de mujeres en la fuerza laboral y equipararla con el promedio de todas las economías de mercados emergentes y en desarrollo podría acelerar el crecimiento potencial del PIB hasta 1,2 puntos porcentuales al año entre 2022 y 2030.
FORTALECER LA COOPERACIÓN MUNDIAL.
En el informe también se subraya la necesidad de fortalecer la cooperación mundial. La integración económica internacional ha ayudado a impulsar la prosperidad en todo el mundo durante más de dos décadas desde 1990, pero hoy se encuentra debilitada.
Es esencial restablecer esa integración para aprovechar el comercio, acelerar la acción climática y movilizar las inversiones necesarias para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Exante analiza la situación de los países en la región: “Las perspectivas de crecimiento para 2023 lucen bastante más moderadas” (gráfico).
Montevideo | Todo El Campo | La consultora Exante publicó ayer un largo y claro hilo en su cuenta de Twitter en el que analiza la situación de los países de la región y socios directos en el Mercosur (Argentina, Brasil y Paraguay) con el hashtag #FocoEnLaRegión, y comienza expresando que Uruguay “depende cada vez menos del entorno regional, pero no es ajena a él”.
Partiendo de esa base señala que en 2022 “América Latina mostró un crecimiento mayor a lo esperado a comienzos de ese año”; pero como en otras partes del mundo “nuestra región convive con niveles altos de inflación, que han redundado en políticas monetarias más restrictivas y caídas en el poder adquisitivo de la población”.
“En ese marco y sin el impulso del alza de precios de los commodities de 2022, las perspectivas de crecimiento para 2023 lucen bastante más moderadas”, observa Exante.
BRASIL: LA ECONOMÍA PIERDE FUERZA.
La economía de Brasil “ya perdió fuerza al cierre del año pasado” a pesar de haber tenido un “buen desempeño exportador”; y los pronósticos sobre el PIB dicen que la actividad de ese país “operaría solo 2% mayores a los previos a la recesión que atravesó el país en 2014-2016”.
“La dinámica de las cuentas públicas sigue siendo una fuente de preocupación en Brasil”; y recientemente el gobierno de Luiz I Lula da Silva presentó un proyecto sobre “un nuevo marco fiscal, que sustituirá al actual tope de gasto”, el cual “era esperado con expectativa por los mercados”.
A través de ese proyecto se “combina una meta de resultado primario con una regla de gasto más flexible y mecanismos de ajuste en caso de incumplimiento”. Así se procura “un resultado primario equilibrado en 2024 y superávits en los años siguientes. El marco no topea el ratio deuda/PIB”, aclara.
Por otra parte, “el riesgo país de Brasil retornó al eje de los niveles prepandemia”; y “pese a la incertidumbre fiscal, los flujos de IED (Inversión Extranjera Directa) están próximos a 3% del PIB”.
“Brasil fue de los países que subió de forma más temprana y agresiva la tasa de interés, contribuyendo a una caída fuerte de la inflación en 2022. Sin embargo, en los últimos meses la inflación se tornó más resistente y las expectativas se vienen ajustando al alza”.
En cuanto al dólar, Exante dice que el país vecino “ha operado con mucha volatilidad en los últimos años” y que “pese a cierta corrección reciente de los precios en dólares, la moneda brasileña sigue muy barata en una perspectiva histórica” (tipo de cambio alto).
“ARGENTINA NO ACUMULÓ CRECIMIENTO EN LA ÚLTIMA DÉCADA”.
Sobre Argentina, Exante señala que “creció más de lo previsto en la primera mitad de 2022. Sin embargo, e incluso con un impulso importante en las exportaciones, se contrajo significativamente en el último tramo del año pasado”.
En ese país, “la fuerte afectación del sector agropecuario por la sequía y la caída sostenida que vienen mostrando los salarios reales desde hace años -y que continuará también en 2023- suponen que Argentina no mostraría crecimiento este año”, advierte y subraya: “Argentina prácticamente no acumuló crecimiento en la última década”.
A su vez, el “riesgo país arriba de los 2.000 puntos refleja que Argentina no tiene real acceso a financiamiento externo. Eso hace que el déficit fiscal no sea sostenible incluso cuando no es particularmente alto en una comparación con otros países”.
Otro punto de análisis es el gasto público, que bajó en 2020, pero “permanece muy por encima de los niveles de décadas previas (incluso de los picos cíclicos de los 80s y 90s)”.
El canje de deuda del Gobierno recientemente implementado “no soluciona el problema fiscal pero despejó vencimientos de corto plazo”.
La inflación galopante, de tres dígitos, tiene entre sus causas “la alta emisión” que busca “atender el financiamiento del déficit fiscal y las expectativas devaluatorias” del país.
PARAGUAY: LAS PERSPECTIVAS PARA 2023 SON DE CRECIMIENTO DE 4,5%.
Paraguay, el otro socio del Mercosur, tendrá elecciones en las próximas semanas, con “el oficialismo que se encamina a retener el Gobierno para el próximo período”.
“En contraste con Argentina y Brasil, Paraguay comenzó el 2022 con su economía en recesión por la fuerte sequía”, pero sobre el cierre presentó “un mayor dinamismo”, con “perspectivas para 2023 de un crecimiento en el eje de 4,5%”.
Con la pandemia el país guaraní tuvo un incremento del déficit fiscal, pero superada la situación sanitaria y ya en normalidad, “Paraguay viene ajustando sus cuentas públicas y se aguarda que el año próximo vuelva a cumplir con el tope original de la Ley de Responsabilidad Fiscal”.
Luego del aumento del déficit fiscal en pandemia, se están “ajustando las cuentas públicas y se aguarda que el año próximo Paraguay vuelva a cumplir con el tope original de la Ley de Responsabilidad Fiscal”.
Paralelamente, “la inflación viene cediendo” y los agentes esperan que continúe bajando hacia el rango meta. El Banco Central debería, al igual que en Brasil, lograr encontrar espacios para flexibilizar la política monetaria este año.”
“El dólar en Paraguay ha caído en el inicio de 2023, pero no lo había hecho el año pasado. Por eso, es de los únicos países de la región (dejando de lado los casos particulares de Argentina y Colombia) en donde se observa un dólar más alto que a fines de 2021”.
URUGUAY.
En ese escenario, “Uruguay destaca como el país que acumula la mayor apreciación nominal de su moneda. Nuestro tipo de cambio real bilateral con todos los países de la región se encuentra muy por debajo de los parámetros de las últimas décadas”.
La suerte de Uruguay depende cada vez menos del entorno regional, pero no es ajena a él. Aquí 👇 compartimos una nueva serie gráfica de #FocoEnLaRegión para poner la lupa en las perspectivas económicas y en algunos de los desafíos macro que enfrentan nuestros vecinos. pic.twitter.com/sIh06WUih4
Ya son siete meses de caídas mensuales consecutivas.
Montevideo | Todo El Campo | En marzo las solicitudes de exportación cayeron 2,58% y 6,3% en el primer trimestre del año; la exportación de servicios aumentó 47,3% en 2022, informó la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU).
El reporte señala que “las solicitudes de exportación de bienes cayeron 2,6% en marzo, con respecto a igual mes del año pasado, tras alcanzar los US$ 884,6 millones, según los datos relevados por la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU) en base a los Documentos Únicos de Aduanas (DUAs), que no incluyen las exportaciones que salen del país desde las zonas francas, ni la exportación de energía eléctrica”.
En los primeros tres meses de 2023, el descenso fue de 6,35% frente a igual lapso del año pasado, con US$ 2.316,4 millones.
Por otra parte, los 12 meses cerrados en marzo las ventas se incrementaron 12% en comparación igual período anterior finalizado en marzo de 2022, hasta US$ 10.986,8 millones.
Si se consideran las zonas francas, las exportaciones de marzo cayeron 4%; y en el primer trimestre el retroceso fue del 3%.
EXPORTACIONES DE SERVICIOS 2022.
La UEU reportó también que “las exportaciones de servicios aumentaron 43,7% en 2022”, con el turismo receptivo explicando “en buena medida” ese incremento, según los datos del Banco Central del Uruguay en la balanza de pagos.
En el cuarto trimestre del año 2022, las exportaciones de servicios crecieron 32,5%, también impulsadas principalmente por el turismo receptivo, pero también las telecomunicaciones e informática y servicios culturales, financieros y de transporte.
SOLICITUDES DE EXPORTACIÓN EN MARZO POR DESTINO (US$).
Medidas en dólares, las solicitudes de exportación de bienes en marzo, cayeron 2,58% en comparación con marzo de 2022, debido a menores colocaciones en China y a través de la zona franca de Nueva Palmira.
A pesar de que las compras chinas disminuyeron, ese país “volvió a colocarse como principal destino de exportación”. En marzo, China registró “la décima caída mensual consecutiva, por menores ventas de carne, lácteos y cereales. Brasil quedó en el segundo lugar, luego de un incremento en sus solicitudes, principalmente de lácteos y productos de molinería”.
Los destinos que tuvieron aumentos “muy relevantes” fueron Turquía (por animales vivos); Panamá (por arroz); y hacia la zona franca de Durazno, por el ingreso de madera y combustibles para la nueva planta de celulosa de UPM. La mayor caída, entre los principales 20 destinos, se dio hacia la zona franca de Nueva Palmira, por menor ingreso de soja, nabo y trigo.
SOLICITUDES DE EXPORTACIÓN EN MARZO POR PRODUCTO (US$).
La caída de las exportaciones se debe a la menor colocación de carne (en China, Israel y Suiza); cereales (trigo) y semillas y oleaginosas (soja, nabo), que registraron una baja de solicitudes vía zona franca de Nueva Palmira.
De los 20 principales productos que Uruguay exporta, la mayor caída fue la de cereales, mientras que la mayor suba fue la de animales vivos, con Turquía como primer destino.
SOLICITUDES DE EXPORTACIÓN DE BIENES EN MARZO POR PRODUCTO (TONELADAS).
En toneladas, las solicitudes de exportación de bienes en marzo, aumentaron 6,3%, frente a igual mes del año pasado, pero “los precios de exportación, en promedio, estuvieron por debajo de los de marzo de 2022”.
En el tercer mes del año, “fueron 11 los sectores que registraron caídas en los volúmenes exportados, mientras que los otros nueve -de los principales 20- aumentaron sus colocaciones medidas en toneladas”.
Los cuadros pertenecen a la UEU | Foto del buque en el puerto de Montevideo de la ANP.