Temas como el de la biotecnología deben ser “discutidos” en el mundo, “y no comprar las falsas versiones que muestran a la producción agropecuaria como responsable del cambio climático”.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La semana pasada se realizó, en la Cámara Mercantil de Productos del País, la charla organizada por la Cámara de Comercio Uruguay-China en la que el ministro Fernando Mattos, titular de Ganadería, Agricultura y Pesca se refirió a los vínculos comerciales de nuestro país con China, y la evolución que ha tenido ese relacionamiento pasando a un grado de confianza y amistad muy beneficioso.
En un momento de la charla, que duró una hora, Mattos se refirió a la importancia de cuidar los recursos naturales, algo con lo que “todos estamos de acuerdo”. Debemos cuidar “la sostenibilidad de los recursos naturales y los sistemas productivos, pero también es cierto que tenemos un aumento de la población mundial”, expresó.
Más población significa mayor demanda de alimentos, y ya se sabe que esa demanda jjjdej alimentos crecerá “casi un 50%”, porque también hay un “crecimiento económico” que “va generando la globalización de los hábitos de consumo y eso hace que las personas pretendan consumir otras cosas”.
Ahí tenemos “una enorme corriente de demanda de alimentos que vemos como muy positivo”, aseguró. Pero el desafío está en que debemos “equilibrar cómo producir 50% más con los mismos recursos naturales” y “la única manera de producir más sin dañar esos recursos naturales es investigando y agregando más en biotecnología. Ese es el desafío”.
La tecnología ya ha evolucionado, hace unos años una hectárea de trigo producía de 500 a 600 kilos, “este año cerramos con 5.000 kilos promedio”, lo que se logra gracias a la “tecnología puesta ahí”.
Por tanto, “la seguridad alimentaria y el cuidado de los recursos naturales van a exigir que esos umbrales de productividad aumenten más gracias a la biotecnología como la edición génica”, explicó, y en ese punto añadió: “Es como una mutación dirigida, con lo cual puedo mejorar la calidad del producto, su resistencia a alguna enfermedad o combatir una determinada plaga. Y por eso no me van a exigir que aplique más químicos ni más fertilizantes que siempre tienen alguna afectación”. Son temas que “el mundo tiene que discutir y no comprar las falsas versiones que muestran a la producción agropecuaria como responsable del cambio climático”.
El trigo es el grano alimentario más cultivado del mundo, se prevé que la producción de 2023/2024 alcance casi los 800 millones de toneladas. China es el mayor productor del mundo.
Montevideo | Todo El Campo | Científicos chinos desarrollaron un nuevo tipo de trigo que logra mayores rendimientos para la producción de pan, según un artículo de investigación publicado en el último número de Plant Biotechnology Journal.
Utilizando la edición del genoma Crispr-CAS9 y mediante la identificación de mecanismos moleculares que afectan el desarrollo del grano, los investigadores de varias instituciones en China aumentaron la longitud y el peso del trigo, afirma el texto científico.
China es el mayor productor de trigo del mundo.
Los investigadores identificaron que TabHLH489, un factor de transcripción básico de hélice-bucle-hélice (bHLH), está asociado con la longitud del grano; los resultados mostraron que el knockout de TabHLH489 mejoró la longitud y el peso del grano, mientras que la sobreexpresión tuvo el efecto contrario. El equipo también identificó que el módulo regulador TaSnRK1α1-TabHLH489 utiliza señalización de brasinoesteroides y azúcar para controlar la longitud del grano.
Después de muchos años de investigación, en 2018 se completó la secuenciación del genoma del trigo harinero, que es más de cinco veces más grande que el genoma humano y más complejo.
El trigo es el grano alimentario más cultivado del mundo, y se prevé que la producción y el consumo alcancen casi los 800 millones de toneladas en la campaña comercial 2023-24, según el Servicio Agrícola Exterior del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
SEGURIDAD ALIMENTARIA CHINA.
En los últimos años, el gobierno de China ha hecho de la seguridad alimentaria una prioridad. Además de utilizar la edición genética para aumentar los rendimientos del trigo, está en proceso de comercializar la producción generalizada de maíz y soja genéticamente modificados para disminuir su dependencia de las importaciones de esos productos agrícolas. En base a reporte de AP | Fuente World Grain.
Las langostas son plagas migratorias y transfronterizas con una capacidad de dispersión de hasta 150 km/día y una alta voracidad, lo que determina que tengan un alto impacto económico de más de US$ 3.000 millones.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), por resolución 204/2004 declaró el alerta fitosanitario para controlar y evitar el crecimiento como dispersión de langostas. Se busca coordinar el trabajo entre Nación, provincias y productores para atenuar su impacto en la naturaleza y en la producción vegetal.
Se trata de la Langosta Sudamericana (Schistocerca cancellata, Serv.), el alerta se extiende hasta el 31 de diciembre del año 2025.
Luego de una detección temprana de la plaga en varias provincias argentinas así como también en Bolivia y Paraguay, el Senasa realizó el alerta. La premura de la medida posibilita coordinar con organismos nacionales, las provincias y el sector privado el trabajo en terreno a nivel local para acentuar las medidas de detección y control temprano que impidan o disminuyan el perjuicio de la plaga en cultivos, pastizales y flora nativa, así como también la invasión a centros urbanos.
El coordinador general de Contingencias y Emergencias del Senasa, Héctor Medina, dijo que “la declaración de alerta pretende evitar situaciones críticas como en años anteriores, destacando que a la fecha no existen mangas migratorias, pero están dadas las condiciones para que esto ocurra en el corto plazo por lo cual es necesario actuar de forma rápida y eficiente para contener la plaga”.
AUMENTO DE LA PLAGA EN FORMOSA, SALTA, SANTIAGO DEL ESTERO Y CATAMARCA.
El sistema de vigilancia permanente del Senasa detectó un aumento de la plaga en algunas regiones del país como Formosa, Salta, Santiago del Estero y Catamarca, a lo que se suma la existencia de condiciones climáticas predisponentes para el desarrollo de langostas.
Asimismo, en el marco de cooperación regional, tanto el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag de Bolivia como el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad vegetal de Semillas (Senave) de Paraguay informaron sobre la presencia de la plaga en sus países.
El comunicado de Senasa subraya que todo lo anterior “hace necesaria la coordinación de acciones para implementar controles tempranos que impidan la formación de mangas en Argentina que afecten sembradíos y vegetación natural”.
CAPACIDAD DE DESPLAZAMIENTO Y POSIBLE RIESGO.
Las langostas son plagas migratorias y transfronterizas con una capacidad de dispersión de hasta 150 km/día y una alta voracidad, lo que determina que tengan un alto impacto económico. Según un análisis del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la producción sujeta a riesgo en Argentina alcanza los US$ 3.700 millones.
Tras 60 años sin mayores inconvenientes, desde el año 2015 hubo un resurgimiento de la plaga en Sudamérica, provocando la declaración de distintas de emergencias fitosanitarias en Argentina, Bolivia, Paraguay y Brasil.
En general, fue una temporada compleja en la que dentro de una misma región se tuvieron desafíos diferentes.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | Desde el inicio de esta campaña, el fenómeno de El Niño mostró un comportamiento anormal que afectó a la actividad agrícola durante sus distintas etapas, con un impacto significativo en los rendimientos y la calidad.
En general, fue una temporada compleja en la que dentro de una misma región se tuvieron desafíos diferentes.
En el norte de la Región Oriental y gran parte del Chaco afectó una fuerte sequía y en el sur se registraron altos niveles de humedad, inundaciones por el desbordamiento de cauces hídricos y granizadas, mientras que en el este y en algunas zonas productivas el clima permitió un buen desarrollo de los cultivos.
A la fecha, los rendimientos promedios de la soja varían mucho, se registran cosechas de 700 Kg hasta 4.000 Kg por hectárea, resultados que aún son difíciles de consolidar para estimar un rendimiento promedio nacional.
Joel Santacruz, productor de Canindeyú, comentó un avance del 80% en su cosecha durante la semana pasa da, con un promedio estimado de 2.500 kg por hectárea. “Nos afectó bastante la falta de lluvia”, indicó.
En zonas de San Pedro reportan parcelas que se estimaban en 4.000 kg, pero debido a la falta de agua y resiembras están alcanzando solo 1.000 kg.
Por su parte, Víctor Díckel, productor de Itapúa, señaló un avance del 90% cosechado en sus parcelas, con buenos rendimientos. Recordó que hay otras zonas que fueron golpeadas por granizadas y por escasez de agua, lo que no permite un buen rendimiento generalizado.
“Fue muy complicado, pero el productor que cuidó bien de sus cultivos, no tuvo problemas mayores. Sí, gastamos más en cuidados sanitarios que años anteriores”, explicó Díckel.
Asimismo, contó que ya culminó con la siembra de soja y maíz “de segunda mano” y prosigue con los abonos verdes para continuar el ciclo productivo. En cuanto al desarrollo de los cultivos, menciona una fuerte presión de plagas, la mosca blanca sobre la soja y la chinche sobre el girasol.
En relación al control de plagas, resaltó que tanto el productor como técnicos tienen buenas prácticas de manejo, lo que también les permite realizar aplicaciones preventivas.
ABONOS VERDES.
Consultado por el aporte de los abonos verdes para hacer frente a estos escenarios complejos, recordó que ayuda a mejorar la estructura del suelo, a acumular más agua por más tiempo y a que se pierdan menos nutrientes tanto por el sol como la erosión. “Siempre hay un beneficio productivo cuando se tiene buen manejo con abonos verdes. Eso es categórico”, añadió.
Montevideo | Todo El Campo | El jueves 22 de febrero, la Cámara Uruguaya de Servicios Agropecuarios (CUS) difundió la nueva lista de precios sugeridos vigentes de labores agrícola para el periodo febrero – agosto 2024.
Los precios sugeridos están calculados en condiciones de contado y no incluyen IVA.
A los precios se les debe adicionar los litros de gasoil indicados para cada servicio, salvo aclaración en contrario.
Son los precios sugeridos de referencia para campos aptos para las distintas labores.
Los precios para excéntrica son superiores en el caso del arroz.
El precio para tractores no incluye combustibles.
Los acarreos más allá de la puerta del potrero en el que se está cosechando, no están contemplados en el cálculo del precio de referencia de cosechas.
Las tarifas de siembra son con fertilización incluida.
Diego Sánchez Granel, gerente general de Man Agro, dijo que “en el negocio de maíz tardío, que representa la mayor superficie argentina del cereal, es inviable con los costos actuales”.
Córdoba, Argentina | Todo El Campo | El Ing. Agr. Diego Sánchez Granel, gerente general de Man Agro, empresa de inversiones agrícolas que siembra unas 60.000 hectáreas en diez diferentes regiones agrícolas argentinas, dijo que “en la campaña 2023/24” se da una “mala noticia”, y es “la caída de los precios internacionales. La comercialización de granos es baja para esta época del año”, expresó Contenidos CREA, página web de información de CREA Argentina.
Sánchez, que fue asesor CREA, agregó que “el gran problema es que no hubo condiciones óptimas en lo que respecta al tipo de cambio” por la “importante diferencia entre el tipo de cambio oficial y el denominado ‘dólar exportador’. Eso hizo perder oportunidades de fijación de precios”.
PARA LA CAMPAÑA 2024/25 SE ESPERAN VALORES SIMILARES A LOS ACTUALES.
Consultado sobre cómo proyecta la campaña 2024/25 Sánchez contesto que en valores, espera que el trigo llegue a “un precio promedio de US$ 205 la tonelada; la soja entre US$ 270 y US$ 280 la tonelada, y el maíz de US$ 170 a US$ 175 la tonelada”.
Son “valores similares a los actuales”, agregó.
Señaló que “no se observa una baja de costos de agroinsumos y el uso de fitosanitarios viene creciendo en línea con los problemas de malezas resistentes -agravados por la pérdida de cobertura generada por la sequía 2022/23- y la presencia de isoca (cascarudo) en vastas regiones productivas”.
Sobre el valor de los fletes, dijo que “quedaría en un promedio en términos históricos”.
Por lo tanto, cuando el productor paga todas sus cuentas y determina el monto obtenido, la pregunta es “¿cuánto retribuye a la tierra y cuánto al capital?”. “Históricamente eso representaba dos tercios para la tierra y un tercio para el capital. Esa cuenta, con los valores de alquileres abonados hasta la campaña pasada, para el ciclo 2024/25 reduciría apenas a un 15% la participación del capital en el negocio, lo que representa un desarbitraje enorme para el negocio agrícola. Por ese motivo, no creemos que en la próxima campaña se puedan mantener los valores de arrendamientos abonados hasta el ciclo anterior.
El mercado de alquileres se fundamenta en expectativas y el resultado de la campaña anterior. Y ninguno de ambos factores son alcistas. Por otra parte, no aparece en el horizonte un escenario alcista para los precios de los granos”.
Con ese panorama, “la lógica es que se ajuste el mercado de alquileres”, planteó.
Ante la pregunta de cuál podría ser un factor alcista para ese mercado, respondió: “El hecho de que aún no se haya terminado de sincerar la brecha cambiaria y que al momento de la próxima cosecha los dólares generados por la agricultura reflejen un tipo de cambio sustancialmente mayor al tipo de cambio oficial vigente en la actualidad”.
“UNA GRAN PREOCUPACIÓN”.
Asimismo, “la macroeconomía internacional no ayuda”, pero “con la foto de hoy el negocio tiene muchos interrogantes. La gran incógnita interna es cómo será la evolución del tipo de cambio. Aunque en términos estructurales, tengo una gran preocupación”.
Esa preocupación es “la sostenibilidad de los sistemas agrícolas”, y explicó: “El negocio de maíz tardío, que representa la mayor superficie argentina del cereal, es inviable con los costos actuales. Las rotaciones requieren un aporte sustancial de maíz para brindar rastrojos adecuados al cultivo de soja; sin eso, el esquema agronómico y, por ende, el negocio se torna insostenible. Eso me preocupa mucho. Ojalá que en el gobierno se entienda que es esencial favorecer al maíz para evitar un descalabro”.
“En campañas tan complicadas como la 2022/23, fue notable la diferencia de rendimientos entre los sistemas bien trabajados respecto de aquellos que no realizan buenas prácticas agronómicas. Por eso dañar la sostenibilidad pone en riesgo todo el negocio agrícola”, enfatizó.