Somos “el país del mundo que tiene la mayor cantidad de perros por ciudadano”

Montevideo | Todo El Campo | La Academia Nacional de Medicina (ANM) advirtió sobre la cantidad de perros que hay en Uruguay constituyendo el de mayor número en el mundo, y los problemas sanitarios que esa situación puede generar por la transmisión de enfermedades, las mordedoras y hasta la muerte de seres humanos. Uruguay ocupa el segundo lugar en el mundo de muertes cada 100.000 habitantes/año.

En un documento titulado “Conclusiones del conversatorio sobre la relación de los perros peligrosos y la salud humana”, la ANM analiza la relación entre los seres humanos y los perros, siendo esta una especia que “como ninguna otra es capaz de reconocer a su amo, se comunica con él, le expresa sus sentimientos, hasta dialoga con él y lo acompaña sin pedirle nada a cambio, tan es así que para algunos llega a ser parte de su familia”.

Todos esos son “beneficios”, pero “hay que saber también que nos exponen a múltiples riesgos para la salud como transmitir enfermedades, algunas de gravedad, como: hidatidosis, toxoplasmosis, leptospirosis, leishmaniasis, sarna, toxocariasis o síndrome de Larva Migrans Visceral (LMV) o el riesgo siempre latente de la rabia”.

A eso se agrega “muy especialmente la de ataques y mordeduras capaces de producir lesiones de distinta gravedad con importantes secuelas, incluyendo la muerte y en la mayor de las veces a niños, afectándoles con frecuencia los brazos o la cara”.

Además, “no menos importantes son las lesiones por accidentes personales por caída, los accidentes de tránsito de autos o birrodados, conflictos interpersonales, agresión a otros animales”, entre otras situaciones negativas que tienen a los perros como protagonistas.

CANTIDAD DE PERROS Y LAS MORDEDURAS.

La ANM analizó la cantidad de perros que hay en Uruguay. Somos “el país del mundo que tiene la mayor cantidad de perros por ciudadano”: En Uruguay hay 1.448.224 perros con dueño (1 perro cada 2,41 personas); esa relación se eleva a 1 perro cada 2 personas si se consideran los sin dueño.

Segundo está Argentina, luego Brasil y cuarto Estados Unidos.

En Uruguay, entre 2010 y 2020 hubo 82 mordeduras cada 100.000 habitantes por año, y entre 2018 y 2023 las mordeduras fueron 67 cada 100.000 habitantes, según las denuncias efectuadas, pero se estima que el total es superior a dichos guarismo.

En el número de muertes producidas por mordeduras de perros, Uruguay ocupa el segundo lugar en el mundo con 1,2 muertes anuales cada 100.000 habitantes.  Brasil está en primer lugar con 43 muertes anuales promedio y Estados Unidos tercero.

En cuanto a las razas, la ANM cita una carta a la población suscrita por el Ac. Prof. Dr Vet. Alberto Cirio (exdecano de la Facultad de Veterinaria de Udelar) y el Ac. Prof. Dr. Med. Carlos Salveraglio, en la que exponen un relevamiento en la prensa local, concluyendo que “cada 12 casos de muerte por mordedura de perro con raza conocida, desde el 2012 a la fecha, 9 de ellas corresponden a la raza Pitbull”.

Cirio y Salveraglio señalan que en Estados Unidos y Canadá, los datos estadísticos del período 1982 -2014 indican que “si bien los perros de la raza Pitbull son el 6% de la población canina son responsables del 68% de los ataques graves registrados y del 52% de las muertes relacionadas con perros”.

PROHIBIR DETERMINADAS RAZAS.

Actualmente “hay 74 países que cuentan con leyes nacionales que prohíben la entrada o posesión de ciertas razas en sus territorios y muchos otros con restricciones parciales o exigencias especiales y seguros de responsabilidad civil”, sostiene la ANM.

De 21 países estudiados, “en todos se prohíbe la raza Pitbull y en 16 el Dogo argentino, el Fila brasilero y algunas variedades de Terrier, y en 13 los Tosa japoneses”.

Sin embargo, la ANM aclara: “En un acuerdo suscrito en el año 2018 por la Facultad de Veterinaria de la Udelar, la Sociedad de Medicina de Veterinaria y la Academia Nacional de Veterinaria sobre la tenencia responsable, el bienestar animal y el control de la población canina, se dice que ‘si bien existen diferencias en la frecuencia de razas implicadas en eventos de agresividad canina, la raza no es un factor determinante de la misma’ y que participan otros elementos por lo que no se debería prohibir ninguna raza”.

No obstante y a pesar de lo indicado en el párrafo anterior, la ANM enfatiza en que “impedir la presencia de algunas razas que han demostrado, en nuestro medio y en otros, ser particularmente agresoras, incluso mortales, e impedir la reproducción de las ya existentes en el país, podría incidir en la conciencia colectiva del riesgo que ellas implican y disminuir los altos índices de morbimortalidad existentes”.

Junto con la prohibición “se deberían tomar medidas complementarias que sean efectivas y controladas para que la convivencia con otras razas o cruzas potencialmente peligrosas por su tamaño y capacidad de mordida sea más segura”.

“Abordar el tema del elevado número de perros por habitante, la cantidad de perros vagabundos así como la tenencia responsable de razas potencialmente peligrosas y sus cruzas, implica la necesidad de su urgente consideración y de tomar medidas legislativas tendientes a su control”, concluye, y señala: “Cada día que se tarda implica graves riesgos para la salud de todos y el bienestar de los animales”.

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