Diego Guigou repasa las claves del manejo productivo actual, el aporte estratégico de la fertilización orgánica con estiércol y el panorama para los cultivos de invierno a las puertas de una cosecha clave para el sector.
Soriano | Todo El Campo | El viernes 2 se realizó ADP Zone 2026. El Ing. Agr. Diego Guigou, comentó en el programa Diario Rural de CX4 Radio Rural el evento que ya es referencia del agro nacional.
El sector agropecuario se encuentra atravesando un proceso de transformación profunda, marcado por la búsqueda constante de eficiencia productiva, la sostenibilidad en el manejo del suelo y la incorporación de tecnologías de vanguardia. En el marco de un encuentro técnico y empresarial enfocado en los desafíos de la agricultura actual, referentes del sector repasaron las principales oportunidades y los criterios clave para potenciar la cadena de valor agroindustrial.
Uno de los ejes centrales planteados durante la jornada fue la visión sistémica del trabajo agrícola, sintetizada en el concepto del +1. Esta filosofía propone que cada eslabón de la producción debe asumir la responsabilidad de transformar, agregar valor y multiplicar el potencial del insumo recibido antes de entregarlo a la siguiente etapa.
“No es una suma, es una multiplicación”, destacó Guigou. Si todos tenemos ese concepto claro y tratamos de hacerlo mejor, logramos potenciar toda la cadena, destacó.
“SI TODOS APLICAMOS EL CONCEPTO DEL +1, LA AGRICULTURA NO SUMA, MULTIPLICA”.
Estela Apollonio: Tu vínculo con el sector productivo viene de muy atrás. ¿Cómo ha sido esa trayectoria personal y profesional en el campo?
Diego Guigou: Como siempre digo, he tenido la oportunidad desde muy chico de estar relacionado a esta actividad y de poder elegir lo que me gusta. Capaz que si no hubiese nacido en el campo y no hubiese tenido la posibilidad de vivir todo esto, no me habría gustado; pero realmente me apasiona. Es un privilegio haber mamado todo esto desde chico. Hoy los desafíos van aumentando porque hay muchas oportunidades, la empresa afortunadamente viene en crecimiento y atravesamos una transformación de la agricultura.
En el evento mencionaba el concepto del eslabón en la cadena agrícola. Se trata de ser un eslabón que tiene que ser cada vez más fuerte: ser eficientes y ser campeones mundiales en lograr un bajo costo por tonelada producida, como nos gusta llamarlo. Pero, sobre todo, agregándole mucho valor al eslabón que sigue. Y el que sigue es un producto cada vez más diversificado: puede ser un grano de trigo para hacer harina, un grano de cebada para cerveza, alimento para los corrales de engorde, o ahora el nuevo concepto de los biocombustibles, que nos van a transportar en el futuro y que estamos mirando con muchas expectativas. Ese eslabón recibe, tiene que transformar, multiplicar y pasar al siguiente. Ahí es donde encontramos el concepto de +1 que es el que nos convoca hoy. Si todos tenemos esa idea clara y tratamos de hacer lo mejor, no es una suma, es una multiplicación.
Estela Apollonio: Hay una responsabilidad central con respecto al recurso suelo, pensando en que las nuevas generaciones necesitarán seguir produciendo sobre él.
Diego Guigou: Exactamente. Por eso la mirada del +1 en la agricultura la tenemos todos los que trabajamos en esto, porque queremos el largo plazo. Destacaba mucho la relación con los dueños de los campos, que son quienes posibilitan esa relación, y es muy bueno que entiendan la importancia de cuidar ese suelo. Eso es algo intrínseco. Pero también, cuando vemos algunos problemas reales -por ejemplo, la necesidad de encalado y otras tareas pendientes-, si miramos el panel de control general, los suelos están hoy mucho mejor que como los tomamos hace un tiempo, tanto en el resto de los indicadores como en las oportunidades de rotar, fertilizar con estiércol o encalar. Hay una mirada positiva y constructiva que agrega mucho. Claro que hay situaciones que atender; cuando uno generaliza están las partes muy buenas y las muy malas, y como dice el dicho en el promedio se ahogan los enanos, así que hay que atender muy bien las particularidades.
Estela Apollonio: Se ve mucha gente joven participando en estas jornadas y un desarrollo importante fuera de la capital. ¿Cómo observas esa descentralización y las oportunidades en el interior?
Diego Guigou: Yo fui a hacer la carrera a Montevideo porque Agronomía se estudia allá, y uno piensa: “Bueno, agricultura, vamos a Montevideo…”. Ahí te das cuenta de que hay muchos compañeros que capaz no tuvieron la oportunidad de estar tanto en el campo, pero esto es apasionante. En Dolores vemos constantemente que se construyen edificios, se hacen nuevas rutas y viene toda esta ola de biocombustibles que, si la aprovechamos como país, representa una oportunidad gigantesca. Tenemos una ganadería fuerte, calidad de vida en el interior que ha mejorado mucho y gente joven con ganas de aprender.
Estela Apollonio: La tecnología también juega un rol decisivo hoy. ¿Cómo se está adaptando la empresa a la irrupción de la inteligencia artificial?
Diego Guigou: Estamos trabajando en las distintas unidades. El área de ganadería va a presentar un caso de cómo están coordinando los procesos.
El problema actual es que tenemos un bombardeo permanente de información: hay muchísimos datos. La oportunidad principal de la inteligencia artificial hoy es agarrar todos esos datos y transformarlos rápidamente en oportunidades de mejora. Es imposible que una persona pueda leer e interpretar rápidamente mil análisis de suelo. Si le metemos los mil análisis a la IA y la entrenamos, simplifica enormemente la tarea y nos ayuda a decidir. Son herramientas que en nuestra época de estudiantes no existían y que abren nuevas oportunidades profesionales.
Estela Apollonio: En cuanto al manejo agronómico, ¿cómo se compone hoy la rotación de cultivos; son tres cada dos años?
Diego Guigou: El promedio de intensidad que manejamos es de 1,66 cultivos por año. En esta zona del país la intensidad es más alta; en el noroeste, por razones climáticas, los cultivos de invierno cuestan un poco más y se va más por el lado de las coberturas, pero el promedio es de 1,66 de rotación.
A veces no nos damos cuenta de que en otras partes del mundo, por nieve o sequía, no se puede hacer un doble cultivo. Nosotros tenemos la oportunidad de transformar los recursos disponibles.
Aunque no tengamos suelos de dos metros de profundidad como en algunas zonas de Argentina, aquí tenemos suelos ondulados de 40 a 50 centímetros donde el agua se escurre, pero sí tenemos la capacidad de capturarla en tiempo real generando fotosíntesis y produciendo continuamente. Eso es una oportunidad que el país está aprovechado.
Los cultivos de invierno son el motor de las empresas en esta zona; incluso están logrando mejores ingresos y incrementos de productividad superiores a los de verano. El maíz, por ejemplo, ha cambiado muchísimo respecto a lo que hacía mi abuelo hace 7 u 8 años, gracias a la demanda y a que ganamos eficiencia en costos.
Estela Apollonio: Comentabas también el aprovechamiento del estiércol de los corrales.
Diego Guigou: Sí, la fertilización con estiércol nos generó algunos desafíos al inicio. Es la curva de aprendizaje típica: la piedra, el problema operativo, cómo repartirlo, cuándo hacerlo, si hay que incorporarlo o mover el suelo. Hoy estamos solucionando esos inconvenientes y dándonos cuenta de que, en un contexto mundial con guerras y donde el fósforo vale cada vez más, poder generarlo nosotros mismos, transportarlo y ponerle números nos da tremendos beneficios. Por ejemplo, el estiércol aporta tanto zinc que nos permite dejar de aplicar fertilizante foliar con zinc en el resto de los cultivos. La solución está in situ; el tema es cómo la hacemos viable.
Estela Apollonio: ¿Cómo están los cultivos?
Diego Guigou: Los cultivos están muy lindos. Estuvimos expectantes por los pronósticos del año, pero hasta ahora en esta zona no ha pasado nada grave, salvo algunas tormentas puntuales con granizo.
Estamos ansiosos por cosechar.
Las primeras colzas se empezarán a cosechar hacia fines de octubre, aunque los días fríos actuales enlentecen un poco el tramo final. Noviembre va a ser un mes muy movido por la gran superficie de colza en el país. Si el clima se mantiene, va a permitir un muy buen llenado de grano tanto en colza como en trigo, logrando una zafra de mucha área.
El gran reto será la capacidad logística y de trabajo de las empresas: cosechar rápido para evitar pérdidas por eventos climáticos e inmediatamente sembrar la soja y el maíz de primera en fecha óptima.

Compartir
Comparte este contenido en tus redes sociales!