El país guaraní no muestra flexibilidad en sus pretensiones de exportar a la UE, lo que quita margen de negociación y endurece posiciones que no ayudan al bloque.

Montevideo | Todo El Campo | El relacionamiento comercial y los cupos de los países del Mercosur en la Unión Europea sigue siendo un tema complejo en el cual Paraguay no manifiesta intenciones de cambiar su postura, aferrándose a su pretensión de acceder al 25% de los envíos, en partes iguales con los demás socios del bloque.

El miércoles 2 de setiembre los ministros de Relaciones Exteriores de los Estados Partes del Mercosur mantuvieron una reunión informal en Montevideo para analizar diversos temas de la agenda del bloque. Participaron del encuentro los cancilleres Pablo Quirno (Argentina), Mauro Vieira (Brasil), Rubén Ramírez Lezcano (Paraguay) y Héctor Huanca (Bolivia), los que fueron recibidos por el anfitrión Mario Lubetkin de Uruguay.

Uno de los temas claves abordados en el encuentro fue el de las cuotas de exportación a la Unión Europea, tema en el que Argentina, Brasil y Uruguay tienen una cercanía, no así con Paraguay que defiende una distribución equitativa del 25% de las cuotas.

La postura paraguaya es que todos los países del Mercosur reciban los beneficios del acuerdo de igual manera sin importar el tamaño de las economías ni de las participaciones en el bloque.

La alineación de Argentina, Brasil y Uruguay en los criterios de distribución reflejan la capacidad exportadora y la estructura productiva de cada país.

Cabe señalar, que Paraguay está preparado en términos normativos y con algunos productos clave, pero su capacidad productiva y logística es más limitada que la de sus socios.

Al parecer, la posición paraguaya y la discusión que lleva adelante refleja más una estrategia política de asegurar presencia que una realidad de volumen exportador inmediato.

CONSECUENCIAS NEGATIVAS DEL DESACUERDO.

¿Cuáles pueden ser las consecuencias de no llegar a un acuerdo entre los países del Mercosur? Los escenarios negativos que se abre son principalmente cinco:

Bloqueo interno. El acuerdo Mercosur–UE requiere una posición común; sin consenso, el bloque no puede presentar una propuesta unificada de reparto de cuotas, lo que retrasa la implementación efectiva del tratado.

Lo anterior lleva a la demora en la entrada en vigor del acuerdo ya que la  UE exige claridad sobre cómo se distribuirán los cupos entre los socios. La falta de acuerdo puede postergar la aplicación práctica de las preferencias arancelarias.

En caso de que no se definan las cuotas, algunos países podrían no aprovechar los cupos asignados, y la UE podría verlos como incumplimiento o falta de capacidad exportadora del Mercosur.

Podría haber una escalada en la tensión política ya existente. La discusión sobre cuotas no solo refleja diferencias estructurales, también profundiza las diferencias y debilita la cohesión del bloque.

También tendría un impacto en la credibilidad externa. La UE podría interpretar la falta de consenso como una señal de debilidad institucional del Mercosur, afectando futuras negociaciones o la confianza en la implementación del tratado.

En todos los casos, el Mercosur sale perdiendo y los críticos del acuerdo encuentran argumentos para profundizar sus cuestionamientos y sostener posicionamientos negativos respecto al acuerdo entre ambos bloques, todo lo cual puede llevar a perder oportunidades comerciales relevantes.

OTROS TEMAS.

Otros temas analizados en la reunión de cancilleres fueron la continuidad del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (Focem), instrumento destinado a contribuir a la reducción de las asimetrías entre los Estados Partes y al financiamiento de proyectos de infraestructura y desarrollo.

Asimismo intercambiaron puntos de vista sobre la necesidad de adecuar y proyectar al Mercosur hacia el futuro, teniendo en cuenta las transformaciones registradas desde la creación del bloque y los nuevos desafíos del contexto internacional. También abordaron el relacionamiento externo del Mercosur y el avance de las negociaciones comerciales con distintos socios.

Por otra parte, se destacó la nueva etapa que representan los acuerdos con la Unión Europea, la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) y Singapur, así como las negociaciones en curso con otros países y bloques.

También analizaron los preparativos de las reuniones que se llevarán a cabo en el marco de la próxima Cumbre del Mercosur, prevista para los días 3 y 4 de diciembre en Uruguay.

Pin It on Pinterest

Compartir

Comparte este contenido en tus redes sociales!