Es importante tener en cuenta no solo la parte económica, sino la parte humana, cuidando a su gente; la parte de sustentabilidad, cuidando todo el desarrollo del sistema.
Paysandú | Todo El Campo | El viernes 4 se llevó la jornada de campo de Conaprole en el departamento de Paysandú, en el establecimiento Ñutuya SRL, ubicado en Cangüe. Juan Javier Parra, director de Conaprole, comentó el evento y destacó el lado humano, social y sobre todo la presencia de la familia con muchos jóvenes que son los que aseguran el recambio generacional.
La jornada semestral de Conaprole no solo es el aporte técnico que es muy importante, sino la posibilidad de visitar un predio con características muy particulares como es tener tres socios que arrancan de cero y lo que significa la parte social de Conaprole, reflexionó Parra.
Esa actividad social se vio reflejada en la concurrencia de “mucha familia, más de 350 personas”, productores, sus señoras, sus hijos y “mucha gente joven” que “nos regocija particularmente” considerando que “la lechería es familiar en Uruguay y en Conaprole; el 70% de nuestros productores sigue siendo familiar”.
Sobre el establecimiento, Parra dijo que “son tres productores que se juntan y forman una sociedad para producir sin más propósito que la producción en sí misma y el crecimiento”.
El comienzo fue la agricultura y en una cooperativa de ese momento, Calpa. Ese fue el inicio desde el cual “crecieron y se diversificaron, al siguiente año tenían ganadería, y a los 10 años desarrollaron la lechería” generando “estabilidad a todo un sistema”.
En la lechería, ese sistema es “simple, cuidadoso con el ambiente, cuidadoso con la gente, con el personal, y cuidadoso con el ecosistema y los animales. Acá hay mucho aprendizaje y hay mucho para llevarnos y poder traducir en cada uno de los establecimientos”, reflexionó Parra que valoró especialmente “el trabajo en sociedad, con visión, con un objetivo claro y de futuro”.
A su vez, insistió en la trascendencia de tener “en cuenta no solo la parte económica, sino la parte humana, cuidando a su gente; la parte de sustentabilidad, cuidando todo el desarrollo del sistema” que en casos como el analizado “la lechería, la agricultura y la ganadería se cuidan una a la otra”. Así se explica el “crecimiento de una empresa que hoy llega a las 5.000 hectáreas”.
RECAMBIO GENERACIONAL.
Consultado específicamente sobre el recambio generacional en un año difícil para el sector, Parra reflexionó: “La calidad de vida y la calidad del trabajo son fundamentales en cualquier rubro. En la lechería en particular. Yo llegué a ordeñar a mano, sé lo que es el esfuerzo, el sacrificio y la responsabilidad de cumplir, porque hay que cumplir con la familia, pero hay que cumplir con los animales también”.
Son cosas que “tenemos que buscar: la simplicidad, la armonía en el trabajo y simplificarlo cada vez más. Hoy se mostró una muy buena forma de hacerlo, hay otras. Claramente la tecnología y la tecnificación han llegado desde hace muchos años y cada vez avanzan a pasos más rápidos, y eso va a llevar a que nos dé herramientas para acercar a los jóvenes. De alguna forma tenemos que seducirlos, atraerlos, para que sigan con esta tan noble producción”.
“Hoy vimos un establecimiento de unas características muy particulares que logra atraer (a los jóvenes), porque la gente que trabaja en el establecimiento es joven; si bien hay gente mayor, había muchachos de 20 o 22 años, y no es fácil que vayan a trabajar a un tambo. Bueno, en esta jornada eso se vio”.
En el final de la entrevista, Parra subrayó el papel de la familia, que “sigue siendo la célula fundamental de la sociedad y la célula fundamental de la lechería”.
Juan Parra es ingeniero agrónomo, productor lechero de San Ramón y director de Conaprole.
ENTREVISTA COMPLETA.
Producción periodística Patricia Santos.

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