La humedad continua y sin sol equivale a poner los cultivos de invierno en una especie de cámara húmeda que es el sitio ideal para el desarrollo de los hongos.

Montevideo | Todo El Campo | Los campos amarillos son frecuentes en Uruguay, es la colza que los tiñe dando color al paisaje y haciéndolos más agradable a la vista. Sin embargo, los desafíos no son pocos y detrás de ese color tan característico hay mucho trabajo y esfuerzo de los productores y técnicos. Agustín Uteda gerente de gestión de Nuseed Uruguay, dijo en el programa Diario Rural de CX4 Radio Rural que las precipitaciones dadas “son bastante más de lo que uno quisiera” y que “el invierno no ha sido del todo bueno”.

De todas formas, si hay que remarcar algo positivo, “lo único bueno fueron las condiciones de siembra, considerando que las brássicas -canola y carinata- tienen como principal ventana de siembra fines de abril y todo mayo”. Este año, en ese período “se pudo sembrar bien”.

En mayo y junio no llovió, hasta faltó un poco el agua, pero eso cambió en julio.

En el séptimo mes del año “comenzaron las lluvias, con días nublados” al punto que desde entonces hasta ahora “no sé si hemos tenido 10 días completos de sol”. Por tanto, “el ivierno no ha sido benevolente para los cultivos de invierno”, reiteró.

Si se observan las brássicas, “uno las ve muy lindas y hay algunas que lo están, son las que se sembraron primero y se instalaron bien antes de que comenzaran los días nublados de julio” pero “hay otras con menor desarrollo que son las que trataron de sobrevivir sin sol y con exceso hídrico, pero crecieron poco”.

Uteda señaló que si queremos un buen inicio de primavera para los cultivos, deberíamos tener “días soleados y noches frescas”, lo que nos ayudaría a “concretara buenos rendimientos”.

LOS DESAFÍOS SANITARIOS.

Sanitariamente, la humedad continua y sin sol es como poner los cultivos de invierno en “una especie de cámara húmeda que es el sitio ideal para el desarrollo de los hongos. Desde ese punto de vista es un invierno desafiante”, insistió.

“Por suerte el trigo y la cebada son cultivos con mucha más historia y los productores saben manejarlos muy bien; y en brassicas que tienen muchos menos años hemos hecho un trabajo de difusión e investigación” para estar atentos y manejar las principales enfermedades. Los productores han tomado nota de eso y usan las ventanas de aplicación”.

“El año es desafiante, pero también está el manejo” que los productores y los técnicos hacen para superarlo, valoró.

Los principales desafíos sanitarios para la canola y la carinata son dos.

La canola enfrenta una enfermedad foliar que es phoma que si no se controla puede tener problemas en el tallo, pero los productores la conocen y la manejan bien. La otra enfermedad es la sclerotinia que se da en el período de floración y es común a la canola y la carinata.

USO DE DRONES.

Uteda se refirió al uso de drones como una herramienta que no siempre, pero bajo determinadas condiciones, llega a ser clave. “Me consta que este año muchísima gente compró drones para hacer aplicaciones”, porque aunque se tengan problemas de piso los trabajos hay que hacerlos.

ENTREVISTA COMPLETA.

Uteda profundizó en la entrevista sobre los temas sanitario y los precios del mercado

Producción periodística Estela Apollonio, programa Diario Rural, CX4 Radio Rural.

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