La diferencia está en medir el PIB o el Índice de Desarrollo Humano.
Montevideo | Todo El Campo | ¿Es verdad que los países más ricos están en las zonas frías del planeta? Hay muchos artículos y estudios al respecto y la pregunta es pertinente porque de ser verdad y ante el calentamiento de la tierra, cuyas consecuencias no sabemos cuáles serán a largo plazo, es probable que uno de sus efectos sea el de menor desarrollo, menor riqueza y por ende mayor pobreza para la población global.
Candela Antón, antropóloga que opina, expone e invita a pensar sobre variados temas, abordó el tema en una de sus publicaciones en Facebook.
Comenzó aclarando que el concepto de “desarrollo” -por desarrollo mayor en zonas frías- no es neutral, “porque lleva implícita una escala lineal (países atrasados, países avanzados) que la antropología lleva décadas cuestionando” ya que se debería determinar en qué sentido, según qué valores y comparados con qué modelos” decimos que un país es más desarrollado que otro. “La propia noción de desarrollo surgió en el contexto de la posguerra y la descolonización, y arrastra una visión etnocéntrica que equipara modernización occidental con progreso humano universal”.
En segundo lugar, “el PIB, que es la medida que solemos usar para operacionalizar este ‘desarrollo’, mide producción económica agregada. Es decir, mide cuánto se produce, no cómo se distribuye toda esta producción. No estamos midiendo la salud de la población, no estamos midiendo la esperanza de vida, no estamos midiendo la libertad real de las personas”, sostuvo, cuando hay prestigiosos economistas como el indio Amartya Sen que sostiene que “el desarrollo verdadero es expansión de capacidades humanas, es decir, salud, educación, autonomía”. A nivel mundial el Índice de Desarrollo Humano evalúa esos conceptos, “y cuando lo usamos en lugar del PIB, el mapa cambia bastante”.
LAS DOS HIPÓTESIS EN DISPUTA.
Aclarado lo anterior y a pesar de esas puntualizaciones, Candela Antón entiende que “la correlación entre latitud y renta existe”, y “hay dos hipótesis científicas en disputa”.
Una es “la hipótesis geográfica de Sachs, Gallup y Mellinger (*), que propone que el clima afecta directamente al crecimiento a través de la carga de enfermedades tropicales, de los costos de transporte y también de la productividad agrícola. Toman la geografía como un condicionante estructural”.
Otra hipótesis -que para Antón tiene más respaldo empírico acumulado- es “la de Acemoglu, Johnson y Robinson (**) que demostraron que cuando controlas la calidad institucional, la latitud deja de predecir la riqueza. Lo que predice son las instituciones, y estas instituciones tienen una historia porque son herencia del colonialismo. Los europeos instalaron estructuras extractivas donde no podían asentarse (zonas tropicales con alta mortalidad, por ejemplo) e inclusivas donde sí podían instalarse”.
El debate está planteado, pero antes de arriesgar opiniones habría que investigar dónde están los países con mayor PIB y cuáles los de mayor Índice de Desarrollo Humano.
NOTAS.
(*) Se refiere a John Luke Gallup, Jeffrey D. Sachs y Andrew D. Mellinger, los autores del estudio Geography and Economic Development publicado en 1998 y 1999; una investigación sobre cómo la ubicación geográfica, el clima y el acceso al mar afectan el crecimiento económico y la riqueza de las naciones.
(**) Daron Acemoglu, Simon Johnson y James A. Robinson ganaron el Premio Nobel de Economía 2024 por sus investigaciones sobre cómo se forman las instituciones políticas y económicas y su impacto en la prosperidad y desigualdad de las naciones.
Foto de Noticias Ambientales.

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