La represa de Casupá desata tensiones políticas y sociales, mientras el discurso climático de Antonini expone contradicciones con la estrategia del Ministerio de Ambiente.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Se está desarrollando un fuerte debate ambiental debido a la iniciativa del gobierno de realizar la represa de Casupá. En la discusión intervienen todos los sectores políticos y de diferentes grupos sociales, de trabajo o vecinos, aunque se nota el silencio de organizaciones y activistas a los que les gusta presentarse y verse a sí mismas como “ambientalistas”.

Ayer mismo, en una jornada teñida de gris, se realizó la movilización de vecinos contra la represa de Casupá.

Quien se expresó hace unos días, con afirmaciones y dichos que bien pueden sumarse a quienes se oponen a la realización de la represa de Casupá, fue el senador Eduardo Antonini del Frente Amplio al presentar el primer foro Uruguay frente al desafío del metano: Acción Climática y rol estratégico del Parlamento del que además fue su organizador.

Con muy buen nivel y excelente desarrollo y resultado, el foro fue realizado el 29 de julio y sobre el mismo Todo El Campo informó oportunamente (*).

LA COLUMNA VERTEBRAL DEL DISCURSO DE ANTONINI.

Hoy queremos centrarnos y poner atención al discurso de apertura del mencionado legislador, quien sin referirse a Casupá, que no era el tema del evento, realizó afirmaciones que el propio Poder Ejecutivo y el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, debería escuchar y actuar en consecuencia, en especial las siguientes tres afirmaciones que son la columna vertebral de su exposición.

1. Antonini señaló que el cambio climático es “uno de los más trascendentes que enfrenta la humanidad”, y como tal “interpela instituciones, economías, sistemas productivos y sobre todo nuestra responsabilidad con las generaciones presentes y futuras”.

2. El cambio climático “ya forma parte de nuestra realidad cotidiana: los eventos climáticos extremos, la presión sobre los recursos hídricos, las trasformaciones de los ecosistemas y los impactos sobre las actividades productivas, nos recuerdan que la acción climática exige respuestas urgentes, coordinadas y sostenidas en el tiempo”, agregó.

3. En ese contexto -continuó el legislador-, “los parlamentos desempeñan un papel insustituible. Las respuestas al cambio climático no pueden depender únicamente de los gobiernos de turno, requieren marcos legales sólidos, instituciones fuertes y políticas públicas que trasciendan los ciclos políticos contraídas mediante amplios acuerdos democráticos”.

“Esa es una de las grandes fortalezas de este Parlamento”, donde “confluye la pluralidad de ideas y la búsqueda permanente de consensos”, enfatizó; en este Parlamento “el debate democrático se transforma en leyes, en mecanismos de control y decisiones que contribuyen al desarrollo del país”.

“El cambo climático nos desafía también a repensar la forma que legislamos. Cada norma vinculada a la energía, la producción, el ordenamiento territorial, la infraestructura, el transporte, la educación, la innovación o la gestión del agua tiene hoy una dimensión climática que no puede ser negada”. De ahí el valor de un foro como el que se realizó en el Parlamento, ya que “genera espacios de encuentro entre el conocimiento científico, la experiencia parlamentaria, la gestión pública, el sector privado y la ciudadanía organizada”.

Además, permite que se compartan “nuevas prácticas, conocer experiencias, comparar, fortalecer capacidades institucionales, y nos recuerdan que ninguna institución, ningún país, ni ningún parlamento puede enfrentar en soledad un desafío de alcance global”, concluyó.

INTERFERENCIAS CON LA FORMA DE PROCEDER DEL MA.

Cada una de las afirmaciones realizadas por Antonini merecen ser aplaudidas, sin embargo, al escucharlo, parece haber interferencias importantes con la forma de proceder del Ministerio de Ambiente respecto a Casupá.

Aquí van tres ejemplos:

1. El ministro Ortuño y su equipo, lejos de lo que planteó el senador Antonini, parece no pensar en las generaciones presentes ni futuras, en cuanto piensa avanzar en una cuenca que está sobreexplotada y que ya se sabe obligará nuevas intervenciones e inversiones en pocos años. Como se expresó ayer uno de los voceros de la movilización en rechazo a la represa, ésta causa “daños ecológicos, ambientales, económicos y humanos”

2. Antonini también expresó que se deben desarrollar “respuestas urgentes, coordinadas y sostenidas en el tiempo”. Asegurar el agua a la población, es urgente, pero lo que se propone el Ministerio de Ambiente no cumple con la coordinación ni la sostenibilidad dado que desplaza a familias, daña gravemente la naturaleza y, otra vez, por un tiempo acotado luego del cual se deberá volver a actuar en búsqueda de soluciones reales y más a largo plazo.

3. Y quizá la afirmación más importante para un legislador. Las respuestas nunca puedendepender únicamente de los gobiernos de turno”, se requieren “políticas públicas que trasciendan los ciclos políticos contraídas mediante amplios acuerdos democráticos”, dijo Antonini, nada más lejos de lo que está pasando respecto a Casupá, donde hay un gobierno que parece asumir la estrategia de negarse a escuchar opiniones contrarias sobre el tema.

Foto de portada de X Senado.

(*) El Parlamento debatió el desafío del metano y su rol estratégico en la acción climática. | Todo El Campo

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