Más de 20 millones de barriles permanecen varados en aguas asiáticas. Muchas refinerías de Asia ya se han abastecido y Occidente guarda recelos.
España | El Economista* | Todo El Campo | Una caravana casi interminable de bloques llenos de petróleo iraní se encuentra ‘posada’ sobre los mares. Muchos de ellos están en alta mar haciendo una especie de fila irregular a la espera de que alguna refinería decida comprar su petróleo. Otros ya tienen un destino y se dirigen a él, mientras que otros cuantos navegan en solitario buscando cobijo en refinerías de Asia sin demasiada suerte por el momento. Como señalan desde la agencia Bloomberg, el petróleo iraní se acumula en alta mar a medida que la República Islámica lucha por encontrar compradores antes de que expire el plazo de 60 días otorgado por Washington para volver a trasegar con él con luz y taquígrafos. Sin embargo, todo indica que muy pocos quieren el petróleo iraní.
Ahora que el mercado de crudo vuelve a funcionar con relativa normalidad, resulta que muchas refinerías de Asia ya habían adquirido grandes cargamentos de emergencia durante lo peor de la crisis de Ormuz. Con los tanques cargados hasta las trancas, el petróleo iraní que se ha acumulado durante estos meses parece no encontrar un destino claro. Millones de barriles vagan por los mares a la espera de encontrar un comprador en India, China, Corea del Sur o Pakistán, entre otros.
Más de 20 millones de barriles de crudo iraní permanecen varados en aguas asiáticas durante al menos siete días, un aumento de casi el 18% con respecto a la semana anterior, según Kpler. Las estimaciones del volumen total de petróleo iraní en el mar (ya sea en tránsito o estacionado) oscilan entre 58 y 68 millones de barriles desde que entró en vigor la exención de sanciones estadounidenses la semana pasada, según datos de Vortexa y cálculos de Bloomberg.
Más del 90% de estos cargamentos en el mar no tienen un destino claro. Los buques indican «a la espera de pedidos» o Singapur como su próximo puerto de escala, lo que sugiere que podrían realizar transferencias de barco a barco en el estrecho de Malaca. No vender rápidamente el crudo privaría a Teherán de ingresos muy necesarios y podría debilitar su posición en las negociaciones con Washington. La República Islámica tiene hasta mediados de agosto para encontrar compradores después de que Estados Unidos levantara las sanciones al petróleo en junio y pusiera fin al bloqueo de los puertos iraníes, como parte de un acuerdo de paz provisional.
La demanda de las refinerías independientes chinas (que son principales clientes de Irán antes del conflicto) se ha reducido drásticamente, ya que la actividad del sector ha caído a su nivel más bajo en nueve años. Las refinerías estatales chinas también se han mantenido al margen, alegando preocupaciones sobre la capacidad de los bancos para financiar cualquier operación. La mayor parte del petróleo se encuentra en el Golfo Pérsico y sus alrededores, en el Océano Índico o en el Estrecho de Malaca, cerca de Singapur.
Teherán se enfrenta a varios obstáculos para vender el petróleo. Las restricciones de la Unión Europea y el Reino Unido siguen vigentes, lo que complica los seguros, mientras que algunos puertos podrían mostrarse reacios a aceptar los buques de la flota oscura que Teherán utiliza para transportar su crudo. También existe la posibilidad de que los barriles queden varados a mitad de la operación si el presidente Donald Trump decide cerrar el plazo antes de tiempo.
Los compradores siguen recelosos ante la posibilidad de que Washington vuelva a imponer sanciones si fracasan las negociaciones, declaró el martes a Fox News el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent. “Nadie, salvo China, que ya lo compraba cuando se impusieron las sanciones, lo ha vuelto a comprar, por lo que todavía se cotiza con descuento”, aseguró uno de los ‘hombres fuertes’ de Trump. Según Kpler, las importaciones chinas de crudo iraní se redujeron a menos de la mitad en junio, situándose en unos 654.000 barriles diarios, frente a los del mes anterior. Aun así, al menos un buque cisterna descargó un cargamento de este petróleo en China durante la última semana, según Kpler y Vortexa.
El ministro de Petróleo de la India, Hardeep Puri, se reunió con su homólogo iraní en Nueva Delhi la semana pasada, pero no llegó a comprometerse con las importaciones. Las empresas estatales procesadoras del país están evitando el petróleo iraní por el momento, ya que han asegurado el suministro de crudo al menos hasta finales de agosto, según fuentes con conocimiento del asunto que pidieron permanecer en el anonimato dado que las conversaciones no son públicas. Añadieron que también siguen buscando claridad por parte de Washington sobre los pagos en dólares estadounidenses. Según las fuentes consultadas por Bloomberg, India consideraría reanudar las compras una vez que se aclaren los canales de pago, mientras que la retirada total de las sanciones podría permitir a las refinerías comprar a Irán a largo plazo.
Sin embargo, el interés asiático por el petróleo iraní podría surgir rápidamente si el precio es el adecuado. Las refinerías que ya tienen asegurados suministros de crudo pueden revender parte del petróleo para liberar espacio, en caso de que los envíos se ofrezcan con grandes descuentos, y también existe la opción de aumentar las tasas de operación si los costos de la materia prima son bajos.
IRÁN SACA PECHO… PERO HAY DUDAS.
En medio de esta zona de incertidumbre para el crudo iraní, el régimen de Teheran saca pecho y presume de números desde que Estados Unidos levantó el bloqueo naval a los puertos del país persa. Irán habría exportado más de 40 millones de barriles de petróleo crudo desde la medida de gracia y ahora vende petróleo a precios aproximadamente un 20% más altos que antes de la guerra, aseguró este martes el presidente del Parlamento y principal negociador con Washington, Mohammad Bagher Ghalibaf.
La empresa de seguimiento de buques cisterna TankerTrackers.com informó este miércoles que estima que Irán ha exportado 50 millones de barriles de petróleo crudo desde que Estados Unidos levantó el bloqueo. La empresa utiliza imágenes por satélite, fotografías de la costa y un sistema de identificación automática en tiempo real para monitorear el movimiento de los buques.
No obstante, las dudas persisten. Los analistas de materias primas de Société Générale hacían cuentas económicas en uno de sus últimos informes. Estimaban que las exportaciones iraníes de crudo y productos derivados representaron alrededor del 15% del PIB en 2025, lo que supone unos ingresos anuales de unos 57.000 millones de dólares. Con el levantamiento de las sanciones, el precio del crudo iraní podría situarse más cerca de los índices de referencia mundiales, frente al descuento estimado del 15% del año pasado, calculaban.
“Anteriormente, los barriles sujetos a sanciones solían transferirse de barco a barco, de un buque sancionado a otro ‘limpio’, antes de su entrega, principalmente en Asia. Con una mayor transparencia en los precios y la logística, Irán podría experimentar un aumento de los ingresos de unos 37.000 millones de dólares, siempre que las exportaciones vuelvan a alcanzar niveles récord tras el fin de las sanciones. A corto plazo, sin embargo, es posible que los compradores occidentales sigan mostrándose cautelosos; es probable que el sudeste asiático y África sigan siendo los principales mercados de destino», certifican desde el banco galo las dudas existentes.
Lo cierto es que el sector petrolero iraní se ha visto gravemente afectado con las medidas aplicadas por Estados Unidos hasta el reciente acuerdo, con una caída de la producción hasta alrededor de 2,3 millones de barriles diarios y un descenso de las exportaciones hasta apenas 230.000 b/d. “Las medidas dirigidas contra buques, redes comerciales y canales financieros han perturbado significativamente los flujos y han aumentado los riesgos de incumplimiento normativo para las contrapartes. Como consecuencia, el petróleo iraní se ha visto obligado a almacenarse o a dejarse sin explotar”, explican desde SG.
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(*) Artículo de Vicente Nieves y Mario Becedas | El Economista.
Foto del estrecho de Ormuz | Foto de Agencia Árabe Siria de Noticias (SANA).

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