Referentes de la producción, la industria, las políticas públicas y la investigación coincidieron en este punto durante el II Seminario Técnico de Sostenibilidad de los Sistemas de Producción Arroceros de INIA.
Montevideo | Todo El Campo | El II Seminario Técnico de Sostenibilidad de los Sistemas de Producción Arroceros, organizado por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) en Treinta y Tres, cerró con una mesa integrada por referentes de la producción, la industria, las políticas públicas y la investigación, quienes reflexionaron sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta el sector para consolidar su liderazgo en sostenibilidad.
La gerenta de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), Cecilia Pattarino, destacó que Uruguay cuenta con atributos que lo posicionan como un referente internacional en materia de producción arrocera sostenible. Señaló que la combinación de altos rendimientos, calidad del producto, rotaciones, uso eficiente del agua e insumos y una sólida infraestructura hídrica conforman un modelo singular a nivel global.
En ese marco, resaltó el avance logrado por el sector en certificaciones de sostenibilidad, con cerca de 30.000 hectáreas certificadas bajo el estándar Sustainable Rice Platform (Plataforma de Arroz Sostenible) o SRP. “Uruguay más que mirar para afuera para inspirarse, tiene un modelo de referencia internacional”, afirmó. Asimismo, sostuvo que la ACA deberá continuar fortaleciendo su rol de articulación para convertir las crecientes exigencias ambientales y de trazabilidad en una ventaja competitiva para toda la cadena.
INVESTIGACIÓN, SOSTENIBILIDAD Y VÍNCULO PRODUCTORES-INDUSTRIA.
Desde la industria, Daniel Gonnet, representante de la Gremial de Molinos Arroceros, planteó que la sostenibilidad ya es un factor clave para acceder a los mercados internacionales y, cada vez más, una herramienta para diferenciar productos. “El Mercosur exporta a la Unión Europea en el último quinquenio cerca de 250-260 mil toneladas de arroz en total. De ese volumen, Uruguay normalmente en estos cinco años ha sido responsable por el 70%, porque no tiene competencia en materia de seguridad. Tenemos la certeza de que el arroz que sale de nuestro país cumple con los límites máximos de residuos de los ingredientes activos”, afirmó.
Según Gonnet, estos resultados son posibles gracias a tres motivos. El primero es la importante investigación “que permite tener, por ejemplo, variedades resistentes a enfermedades, lo que nos evita tener que usar ingredientes activos potencialmente peligrosos en cuanto a residuos”. El segundo es la sostenibilidad propia del sistema de producción, “por la baja carga relativa de insumos que usamos, que nos pone en un lugar de privilegio y da seguridad”, y el tercero es la estrecha relación entre industria y productores, “que nos permite saber perfectamente lo que pasa en las chacras, lo que se usa, cómo lo usa, etc.”.
Lo que necesitamos es demostrar, con base científica, en qué radica nuestra diferencia -expresó-, “ese es el desafío que tenemos como sector”. En ese sentido, remarcó la importancia de generar indicadores, certificaciones y herramientas de comunicación que permitan visibilizar esas fortalezas diferenciales ante los consumidores y compradores internacionales.
Por su parte, la directora nacional de Aguas del Ministerio de Ambiente, Teresa Sastre, identificó oportunidades para fortalecer las políticas públicas que integren productividad y sostenibilidad. Entre ellas destacó la gestión del agua a escala de cuenca, la mejora de la eficiencia hídrica y una mayor articulación entre calidad del agua, trazabilidad y desempeño ambiental.
También subrayó la necesidad de fortalecer los sistemas de medición y monitoreo para respaldar la toma de decisiones. “No podemos dejar de medir”, señaló, al referirse a la importancia de contar con información más precisa sobre el uso del agua, por ejemplo, en la cuenca de la Laguna Merín.
URUGUAY EN LAS PRIMERAS LIGAS DE LA CIENCIA MUNDIAL.
El cierre estuvo a cargo de Mario Pérez Bidegain, coordinador del área de Recursos Naturales y Ambiente de INIA, quien resaltó el valor estratégico de los experimentos de largo plazo que integran la Plataforma Agroambiental del instituto y de la evidencia científica generada en el país para respaldar las recomendaciones tecnológicas que recibe el sector. Según explicó, los resultados presentados durante el seminario muestran que Uruguay cuenta con capacidades científicas de nivel internacional para abordar los desafíos de sostenibilidad.
“Es un activo que juega en las primeras ligas de la ciencia mundial”, afirmó sobre el ensayo de largo plazo de Paso de la Laguna. Además, señaló que el futuro estará marcado por una mayor incorporación de tecnologías y automatización, aunque advirtió sobre la importancia de preservar el pensamiento crítico frente al avance de herramientas como la inteligencia artificial.
LA IDEA CENTRAL SOBRE LA SOSTENIBILIDAD.
Más allá de las distintas visiones, la mesa coincidió en una idea central: la sostenibilidad ya no es únicamente una condición para producir, sino también una oportunidad para diferenciarse y generar valor. En un contexto de mayores exigencias ambientales y comerciales, la articulación entre ciencia, producción, industria y políticas públicas aparece como uno de los principales activos para que el arroz uruguayo siga siendo una referencia internacional.
TRANSMISIÓN DEL EVENTO.

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