En los últimos años la relación humanos y animales domésticos tuvo una transformación profunda. Los animales de compañía forman parte de miles de hogares, cumplen funciones de apoyo emocional.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El diputado colorado por el departamento de Montevideo Luis Marcelo Pérez, presentó un proyecto de ley que propone “licencia remunerada” por fallecimiento de animales que son mascotas o animales de compañía. La iniciativa busca adaptar la legislación actual a las nuevas formas de vínculo y conformación de la familia, en las cuales los animales son incorporados, progresivamente, como un miembro más.
En la exposición de motivos, Pérez sostiene que con ese proyecto se pretende “reconocer en el ordenamiento jurídico uruguayo la licencia remunerada por fallecimiento de un animal de compañía o mascota, entendido como integrante del núcleo familiar contemporáneo y portador de vínculos afectivos relevantes en la vida social actual”.
En los últimos años, la relación entre los seres humanos y los animales domésticos tuvo “una transformación profunda y sostenida”, argumenta, por lo cual “los animales de compañía forman parte de miles de hogares, acompañan procesos de socialización, cumplen funciones de apoyo emocional y generan lazos afectivos cuya pérdida produce un impacto real y verificable en la vida de las personas”. Esa “realidad social no puede ser ignorada por el Derecho, particularmente cuando se trata de armonizar el mundo del trabajo con la dignidad humana y el bienestar integral”.
El legislador entiende que “el duelo por la muerte de un animal de compañía no constituye un hecho menor ni trivial”, sino que para muchas personas es “una experiencia emocional significativa que requiere un tiempo mínimo de recogimiento, tanto para afrontar la pérdida como para atender las obligaciones prácticas derivadas de la misma”.
Incorporar una licencia específica “responde a una adaptación coherente del derecho laboral a realidades sociales contemporáneas, sin afectar la estabilidad del sistema productivo ni generar cargas desproporcionadas para los empleadores. Por el contrario, promueve relaciones laborales más humanas, equilibradas y compatibles con la salud emocional de los trabajadores”.
La iniciativa se condice con la tradición uruguaya: “Desde comienzos del siglo XX, nuestro país asumió una concepción avanzada del bienestar colectivo, incorporando principios éticos en la acción del Estado. Un antecedente emblemático fue la prohibición de las corridas de toros”, destaca el legislador.
Las corridas de toros se prohibieron en la segunda presidencia de José Batlle y Ordoñez, en 1912. Fue una decisión que “no respondió únicamente a razones morales, sino a una comprensión integral del progreso social como construcción de una comunidad más justa, civilizada y solidaria”, escribió el diputado colorado en su exposición de motivos.
En la actualidad los “hogares multiespecies” son una “realidad” y “un fenómeno social extendido”, que hace “coherente” el reconocimiento jurídico del “fallecimiento de un animal de compañía”.
Pérez entiende que el proyecto “no pretende crear privilegios ni introducir distorsiones en el sistema laboral”, sino dar un paso que reafirma una política pública coherente con la “visión humanista del orden jurídico, donde el progreso social no se mide únicamente por indicadores económicos, sino también por la capacidad del Estado de comprender y acompañar las transformaciones de la vida cotidiana de sus ciudadanos”.

Compartir
Comparte este contenido en tus redes sociales!