“Eres lo que comes”, de Netflix: La opinión de los expertos sobre esta tendencia.

“Eres lo que comes”, de Netflix: La opinión de los expertos sobre esta tendencia.

Especialistas analizan y advierten sobre los supuestos documentales que muestra Netflix, que en realidad son sesgados a favor de la comida vegetal en perjuicio de los alimentos de origen animal.

España | European Livestock Voice* | Todo El Campo | A lo largo de los últimos años, hemos visto varios documentales, algunos incluso pueden decir ‘docuficciones’, que presentan el sector ganadero y el consumo de carne de forma negativa y generalizada. Pero ¿a qué se debe esto?

¿Podría deberse a que un tema tan candente atrae fácilmente al público y a los inversores? Los llamados documentales como «Cowspiracy», «Seaspiracy», «At the Fork», «The Meat Lobby: Big Business Against Health?», etc., por mencionar solo algunos, han sido promocionados a través de diferentes servicios de streaming y la última miniserie en Netflix, titulada «Eres lo que comes» es solo un ejemplo de ello. El objetivo siempre parece ser el mismo: provocar una reacción de los espectadores al revelar aparentemente verdades no dichas por parte de la siempre presente industria grande y mala.

METODOLOGÍAS INESTABLES, PUNTOS DE VISTA DE ACTIVISTAS POR LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES Y GIROS EN LA TRAMA.

Todas estas películas o series contienen los mismos ingredientes: una mezcla de metodologías inestables, puntos de vista de activistas por los derechos de los animales y algunos giros aleatorios en la trama que pueden ser difíciles de seguir. «You Are What You Eat: A Twin Experiment» es un documental en el que gemelos genéticamente idénticos cambian sus dietas y estilos de vida durante ocho semanas en un experimento para ver cómo ciertos alimentos afectan al cuerpo (spoiler: los de origen vegetal ocupan un lugar central). Pero, ¿cuál es la base científica?

Algunos nutricionistas y expertos en salud animal recurrieron a las redes sociales para compartir sus puntos de vista sobre estos últimos esfuerzos.

Presentado como seguimiento de un estudio dietético en gemelos, el tiempo dedicado a la prueba de “eres lo que comes” es marginal, insuficiente para producir resultados sólidos. Juan Pascual, veterinario, experto en sanidad animal y autor del libro Razones para ser omnívoro, señala que “la producción está financiada por la Fundación Vogt, cuyo objetivo es promover una dieta basada en plantas. Además, el médico a cargo del estudio, Christopher Gardner, se describe a sí mismo como mayoritariamente vegano y admite en el artículo publicado que ha recibido financiación de Beyond Meat, la empresa de hamburguesas a base de plantas.

“Desde un punto de vista puramente científico, el estudio está lleno de errores metodológicos” -comenta Juan Pascual- “Durante las primeras cuatro semanas, la comida que se da a los participantes del estudio está controlada, pero después de eso, cada participante cocina su comida, lo que hace que el estudio sea inexacto. Cada par de gemelos tiene diferentes objetivos, como ganar masa muscular o perder grasa visceral. No se dice nada sobre el resto de comportamientos de los participantes: tabaquismo, sedentarismo, etc., que son factores importantes, además de la dieta, que tienen un gran impacto en la salud”.

“Era injusto y deshonesto que cada vez que los expertos de la película mencionaban la carne, mostraban una imagen de comida rápida”, comenta la nutricionista Diana Rodgers. “La carne no significa comida ultraprocesada. Hay muchas maneras saludables de equilibrar un plato que incluye carne. Un bistec con ensalada y brócoli asado difiere de una hamburguesa de comida rápida con papas fritas, salsas y un refresco grande, sin embargo, a menudo estamos condicionados a pensar que la carne equivale a comidas poco saludables. Los seres humanos han estado comiendo carne durante unos 3,5 millones de años. Sin embargo, es solo en el último siglo que nos hemos visto inundados con tanta comida chatarra ultraprocesada, ‘hiperpalatable’ y alta en calorías. Está muy lejos de lo que comían nuestros antepasados. Por esta razón, deberíamos encontrar las causas de nuestro reciente y dramático aumento de enfermedades relacionadas con el estilo de vida, como la diabetes tipo 2 y la obesidad, en las dietas modernas, incluidas las veganas”.

«Además, el fundador de una empresa de quesos veganos dice a los espectadores que el queso es tan adictivo como algunos medicamentos, lo cual no es cierto, y son comunes las afirmaciones falsas de que una dieta vegana puede prevenir la diabetes, el Alzheimer o el ictus”, continúa Juan Pascual. Todas las películas distribuidas por los servicios de streaming de entretenimiento intentan exponer las «tácticas ocultas» de los lobbies de la industria alimentaria para proteger sus ganancias, revelando alguna “verdad oculta” detrás de las industrias cárnica y láctea que nadie te dirá. En definitiva, se trata de una lista de falsedades y contradicciones propias de la propaganda. La pesca y la acuicultura también están desacreditadas para asegurarse de que todos los seres vivos y sintientes reciban una mención.

Desde el punto de vista científico, los resultados del estudio no son definitivos. El colesterol LDL es más bajo en la dieta basada en plantas, pero también pierden mucha más masa muscular, lo cual es bastante malo, y los triglicéridos son más altos en los participantes basados en plantas. El grupo vegano también tuvo una disminución en la vitamina B12 en un 25% y el colesterol HDL, que son todos cambios negativos que son factores de riesgo conocidos para el aumento de las enfermedades cardíacas. En otras palabras, el experimento intercambia un cambio bueno (LDL) por dos cambios malos (HDL y triglicéridos).

LA MAYORÍA DE LAS PERSONAS PREFIEREN UNA DIETA OMNÍVORA

“Todos estos cambios duraron solo ocho semanas, por lo que no sabemos si estas tendencias continuarán”, agrega Diana Rodgers. “La vitamina B12 también es un nutriente crítico para la función cerebral, y las deficiencias pueden conducir a la depresión, que es más común en las poblaciones veganas que en las omnívoras. No existen fuentes reales de B12 en una dieta vegana, y las deficiencias son bastante graves, especialmente para las mujeres embarazadas y los niños, causando daño cerebral permanente en los recién nacidos. ¿Por qué no se menciona esto en la película?”

La mayoría de los veganos también estaban en camino a una grave deficiencia de vitaminas, y aunque el grupo vegano perdió peso, perdieron principalmente músculo, no grasa. Para perder grasa corporal y mantener o ganar músculo, es necesario comer más proteínas, lo que favorece el crecimiento muscular, y eso es lo que sucedió en el grupo omnívoro, no en los veganos. Con base en estos hechos, los nutricionistas y profesionales de la salud deben instar a sus pacientes a no volverse veganos porque carecemos de evidencia que lo respalde. Curiosamente, la mayoría de las personas preferían la dieta basada en carne, y solo un participante vegano en el grupo dijo que continuaría siguiendo una dieta vegana después del estudio, ya que los veganos informaron que no estaban satisfechos con esta dieta deficiente.

“Eso dice que los humanos son omnívoros, y una verdadera dieta omnívora es para lo que estamos diseñados para prosperar”, concluye Diana Rodgers.

(*) EL AUTOR. Artículo de European Livestock Voice (La voz ganadera de Europa), un grupo multilateral de socios de la UE con ideas afines en la cadena de valor ganadera que decidió unirse para recuperar un debate equilibrado en torno a un sector que está desempeñando un papel esencial en el rico patrimonio y el futuro de Europa. Las asociaciones, que representan a sectores que van desde la salud animal hasta la alimentación, pasando por la cría y la ganadería, los agricultores y las industrias productoras, tienen como objetivo informar al público sobre el valor social de la producción ganadera y su contribución a los desafíos globales, ofreciendo otra perspectiva en los debates en curso.

Artículo original: «Eres lo que comes» de Netflix: las opiniones de los expertos sobre esta tendencia | La Voz Europea de la Ganadería (meatthefacts.eu)

Luces y sombras de una dieta vegetariana.

Luces y sombras de una dieta vegetariana.

Sólo la carne aporta vitamina B12, además las personas vegetarianas podrían tener un mayor riesgo de fractura de cadera y menos absorción de hierro. Lo positivo para los vegetarianos es el control de la presión arterial y mejor salud intestinal.

Montevideo | Todo El Campo | La dieta vegetariana está cada vez más presente y cada vez son más las familias que ante un almuerzo familiar deben pensar en aquel que por elección ya no come carne. La pregunta que cada vez nos hacemos más es qué dice la ciencia de esa nueva forma de alimentarse.

Marta Chavarrías, periodista española y responsable en la sección de Seguridad Alimentaria en la revista Consumer, además de colaboradora en el suplemento ConsumoClaro del matutino ABC, se planteó esa pregunta en un reciente artículo en el que cita varias fuentes como la Asociación Americana de Dietética o la Asociación Dietética Británica que presentan la opción vegetariana como saludable, aunque advierten que debe planificarse bien. En igual línea va la Federación Española de Dietistas y Nutricionistas (FEDN).

Sin embargo, agrega Chavarrías, “debe tenerse en cuenta que prescindir de ciertos alimentos nos conduce a una baja biodisponibilidad de determinados micronutrientes en los alimentos vegetales que puede apuntar a un riesgo de déficit nutricional, lo que hace que sea necesario planificar muy bien estas dietas”.

Sabido es, pero no por eso debe dejar de repetirse, que “la vegetariana es una dieta deficitaria en ciertos nutrientes, como la vitamina B12, la vitamina D3, los ácidos grasos poliinsaturados, el omega 3, el hierro y el zinc”, en contraste con los alimentos de origen animal que “son una rica fuente de aminoácidos esenciales, una especie de bloques de construcción de proteínas que nuestro cuerpo no puede producir por sí mismo”.

SÓLO LA CARNE APORTA VITAMINA B12.

Todos los profesionales son contestes al señalar que “hay que prestar atención a la vitamina B12, que no está presente en vegetales, o lo está en muy pocas cantidades”. Por tanto, “si no se consumen alimentos como lácteos o huevos, el riesgo de déficit de esta vitamina es alto”.

“Es vital” que quienes solo comen vegetales reciban una suplementación de vitamina B12, algo que “aconsejan los expertos, ya que esta se encuentra de forma natural solo en productos como el pescado, la carne de ave o la de mamífero”.

Insuficiente vitamina B12 lleva a déficit de glóbulos rojos, lo que se manifiesta en cansancio, dolor de cabeza, palidez de la piel, debilidad, pérdida de apetito y de peso.

OSTEOPOROSIS Y RIESGO DE FRACTURAS.

Otro problema de los vegetarianos puede ser su salud ósea y mayor riesgo de sufrir osteoporosis, una enfermedad que consiste en tener huesos más débiles.

“La Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (Sedeca) se hace eco del estudio EPIC-Oxford según el cual, tras evaluar la dieta de 55.000 británicos durante 18 años, las personas vegetarianas podrían tener un mayor riesgo de fractura de cadera que las omnívoras. Pero la investigación también matiza que esta particularidad se ha visto en las mujeres ovolacteovegetarianas (vegetarianos que consumen huevos y leche) mayores de 50 años sedentarias y con la menopausia, factores que también juegan un papel clave en el desarrollo de osteoporosis”, escribió Chavarrías.

HIERRO.

El hierro es fundamental para la salud humana. Se identifican dos tipos de hierro, hierro hemo (o hemínico) que es de origen animal y se llama así en referencia a la sangre ya que se encuentra en todas las carnes, especialmente rojas; y el hierro no hemo que es de origen vegetal y se encuentra en lentejas, arvejas, espinacas, etc.

El organismo humano necesita del hierro para desarrollar una correcta oxigenación de los tejidos, lo cual es fundamental para producir hemoglobina y mioglobina, proteínas encargadas de transportar oxígeno. Falta de hierro generan cansancio, desánimo, falta de concentración o anemia.

Las recomendaciones sobre las cantidades necesarias de hierro cambian según el sexo y la edad de las personas, pero se estima en 8 miligramos para los hombres y 18 miligramos para mujeres hasta los 50 años, en mayores de 50 baja a 8 miligramos.

El cuerpo humano no absorbe por completo el hierro no hemo, apenas entre el 2% y 10%. Los vegetarianos, para asegurarse una mayor absorción, deben coordinar el consumo de alimentos ricos en hierro con otros ricos en vitamina C (cítricos o kiwi, por ejemplo) o  betacaroteno (sustancia presente en la zanahoria, entre otros).

PRESIÓN ARTERIAL Y SALUD INTESTINAL.

Como beneficio, “la dieta vegetariana se asocia a un descenso de los niveles de presión arterial”. Luego de varios estudios “expertos concluyen que quienes siguen una dieta vegetariana tienen una presión arterial sistólica de 7 mmHg inferior a los consumidores habituales de carne y una presión diastólica unos 5 mmHg más baja”.

La periodista remite a un artículo de la revista Clinical Nutrition según el cual “existe evidencia de que las dietas vegetarianas conducen a una menor concentración de colesterol total, colesterol LDL y HDL, factores que pueden contribuir al estrechamiento de las arterias”.

Además, “cada vez más pruebas de que la dieta vegetariana puede tener un efecto beneficioso sobre la composición de nuestros microbios intestinales. Así, y de acuerdo con la revista Frontiers in Nutrition, las personas vegetarianas tienden a tener un recuento más alto de bacterias buenas y un recuento más bajo de las especies de Clostridium y Enterococcus, ambas poco beneficiosas”.

RECOMENDACIÓN DEL MSP.

La Guía alimentaria para la población uruguaya del Ministerio de Salud Pública (MSP) expresa: “Combinar alimentos de origen vegetal -como verduras, frutas, porotos, lentejas y garbanzos, fideos, arroz o polenta- con alimentos de origen animal -como huevos y leche, y cantidades moderadas de carnes- se obtiene una alimentación nutricionalmente equilibrada. Además, contribuye a la promoción de un sistema alimentario más sustentable”.

La vitamina B12, el talón de Aquiles de los alimentos vegetarianos.

La vitamina B12, el talón de Aquiles de los alimentos vegetarianos.

Muchos de los argumentos y mensajes que se da desde los impulsores de los alimentos vegetarianos o veganos van en el sentido de la salud, sin embargo, para todo aquellos que quieran crecer y vivir saludables, lo mejor es no abandonar la carne.

La vitamina B12 (que sólo se encuentra en alimentos de origen animal) cumple una función esencial para la formación de glóbulos rojos, la regeneración de tejidos y el sistema nervioso, dijo María Isabel García, licenciada en Nutrición en la Universidad ISalud (Buenos Aires).

“Los alimentos de origen vegetal no son fuente de vitamina B12”. Se ha dicho que las algas marinas la poseen, pero sí, “pueden contenerla, sin embargo, son “pseudovitamina B12, por lo que no es utilizada por el organismo e impide la absorción correcta”, advirtió Paola Hernández, nutricionista de la misma institución.

Por tanto, todos aquellos que no comen alimentos de origen animal, llámense vegetarianos o veganos, deben acceder a alimentos fortificados para suplir la falta de B12, no obstante, la profesional explica que eso también tiene sus inconvenientes: “La mayoría (de los alimentos fortificados) son ultraprocesados, y está demostrado que si la alimentación de pacientes veganos o vegetarianos se basa en esos alimentos tienen más chances de desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles que aquellos que no son veganos ni vegetarianos”, destacó Hernández.

VITAMINA B12: CINCO PREGUNTAS PARA ENTENDER POR QUÉ ES CLAVE Y DÓNDE ENCONTRARLA

El jueves 2 de diciembre, el diario argentino Clarín publicó un artículo titulado “Vitamina B12: Cinco preguntas para entender por qué es clave y dónde encontrarla” en el cual plantea cinco interrogantes a la licenciada en Nutrición de la Universidad ISalud y docente en esa casa de estudios, María Isabel García.

El artículo comienza destacando que quienes llevan una dieta vegana, plant based o vegetariana, principalmente los dos primeros por excluir todo alimento de origen animal, debe prestar especial atención a no dejar afuera algún nutriente fundamental para el funcionamiento del organismo. Es el caso de la vitamina B12.

A partir de esa premisa se plantean cinco preguntas como qué es la B12 qué rol cumple en el organismo, dónde se la encuentra, si siempre se deben usar suplementos y cuánto consumir y cuáles son las consecuencias de no hacerlo.

PREGUNTA 1: ¿QUÉ ES Y QUÉ ROL CUMPLE EN EL ORGANISMO? – Nutriente fundamental que ayuda a mantener la salud de las neuronas y la sangre, la vitamina B12 contribuye a la formación del ácido desoxirribonucleico (ADN), el material genético presente en todas las células. Asimismo, ayuda a prevenir la anemia megaloblástica, un trastorno de la sangre que causa cansancio y debilidad.

“Se trata de una vitamina hidrosoluble, es decir, que se disuelve con el agua. Su importancia radica en las funciones primordiales que desempeña en el organismo, ya que por un lado es esencial para la formación de glóbulos rojos, y además en la regeneración de tejidos y el sistema nervioso”, indicó María Isabel García, licenciada en Nutrición de ISalud.

PREGUNTA 2: ¿DÓNDE PODEMOS ENCONTRARLA? – La vitamina B-12 puede hallarse fundamentalmente en alimentos de origen animal: en mayores concentraciones en vísceras como hígado, riñón, o corazón, así como en carnes y en menor medida en lácteos. También en huevos y pescados.

“Se estima que su absorción es de un 50% del total que se consume y esto depende del tipo de alimento. En el caso de las carnes, su biodisponibilidad es mayor (entre un 60 a un 80%) y, por ejemplo, en el caso del huevo, su absorción sería considerablemente menor», agregó García.

Por eso, la importancia de que las dietas que los excluyen sean diseñadas por profesionales que puedan orientar al paciente respecto de cómo adquirirla.

“Los alimentos de origen vegetal no son fuente de vitamina B12. Las algas marinas pueden contenerla, pero se encuentran como un compuesto conocido como pseudovitamina B12, por lo que no es utilizada por el organismo e impide la absorción correcta de la B12 activa” aclaró Paola Hernández, nutricionista de la misma institución.

Respecto a los conocidos alimentos fortificados, la profesional explica: “La mayoría son ultraprocesados, y está demostrado que si la alimentación de pacientes veganos o vegetarianos se basa en esos alimentos tienen más chances de desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles que aquellos que no son veganos ni vegetarianos”, planteó.

Por ende, no deberían considerarse como fuentes para cubrir la cantidad de vitamina B12 que se necesita.

PREGUNTA 3: ¿DEBEN SIEMPRE SUPLEMENTARLA LOS VEGANOS? – García manifestó que ante la creciente cantidad de personas que se vuelcan hacia un tipo de alimentación alternativo, la importancia de no desatender su presencia en un plan alimentario se ha vuelto recurrente.

“Actualmente, la vitamina B12 ha tomado mucha trascendencia ya que, si tenemos en cuenta que sólo proviene de alimentos de origen animal, los vegetarianos estrictos y los veganos, poblaciones que aumentan en número día tras día, estarían en constante riesgo de déficit, lo que puede desencadenar en una anemia megaloblástica, que consiste en la falta de glóbulos rojos sanos”, advierte García.

En esta línea, Hernández agregó: “Según el consenso de la Academia de Nutrición, tanto veganos como vegetarianos siempre tienen que estar suplementados con vitamina B12 e incluso también los flexitarianos, y es muy importante hacer el dosaje de vitamina B12 y de homocisteína para evaluar los niveles de estos dos marcadores, y así poder determinar cuál es la dosis que se debe suplementar”.

PREGUNTA 4: ¿CUÁNTO CONSUMIR? – Las profesionales explican que, de tener una alimentación realmente variada, los exámenes de sangre deberían indicar su presencia. Y en el caso de implementar un cambio de alimentación, los chequeos deben realizarse de manera periódica para asegurarse de que no esté en déficit.

“Si bien se almacena en el hígado, y los depósitos pueden durar entre 3 y 5 años, es necesario consumirla a diario. Es primordial mantenerla en los niveles adecuados en nuestro organismo (entre 120 y 180 pmol/L). La recomendación dietética tanto para hombres y mujeres mayores de 19 años, es de 2,4 µg/día”, apunta García (*).

En el caso de los bebés hasta los 6 meses es de 0,4 mcg, hasta el año de 0,5, de 1 a 3 años 0,9, y de 4 a 8 años, 1,2.

PREGUNTA 5: ¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS Y LAS CONSECUENCIAS DE SU DEFICIENCIA?

Según indican en el sitio oficial del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, entre un 3 y un 43% de los adultos tienen déficit de vitamina B12, lo que puede deberse a las pautas de alimentación, o a tener problemas para absorberla correctamente.

Otro de los motivos centrales para hacerse chequeos que indiquen su correcta presencia es que los síntomas de su déficit pueden tardar años en aparecer, y también pueden resultar un tanto inespecíficos, ya que pueden presentarse como “complicaciones neurológicas, cansancio, fatiga, o respuesta disminuida al ejercicio”, indicó Hernández.

“En resumen: tiene efecto a nivel gastrointestinal (como constipación, flatulencia), neurológico, hematológico, y también puede causar infertilidad”.

También señaló como síntomas la “pérdida de concentración y de memoria, alteraciones en la visión, dermatitis, lengua con sensación de quemazón, roja, atrófica, hiperhomociesteinemia, cambios en la personalidad, insomnio, dolor u hormigueo en miembros inferiores y superiores, que generalmente comienzan en los pies”.

Por último, García mencionó que en los adultos mayores de 60 años es frecuente su deficiencia ya que, con la edad, es normal que se produzca un menor funcionamiento gástrico, lo que conlleva a una disminución en su capacidad de absorción. Otra situación en la que se puede presentar deficiencia, es como consecuencia del alcoholismo.

La profesional indivó que también en esos casos juega un importante papel tanto la suplementación (aportar la vitamina de manera medicamentosa) como la posibilidad de incorporar vitamina B12 a través de alimentos fortificados.

“En el caso de incorporarla a través de suplementos, esta debe ser recetada por un profesional idóneo, no sólo con respecto a la marca sino también a la dosis recomendada en cada caso. De esta manera se evitarán posibles intolerancias o alergias”.

Foto de Eres Mamá.

(*) “µ” es la letra griega “mu”, que es el símbolo científico usado para abreviar la palabra “micro”. “µg” es igual a mcg que microgramo.

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