UTEC desarrolla lactosuero: de subproducto lácteo a adhesivo natural.

UTEC desarrolla lactosuero: de subproducto lácteo a adhesivo natural.

El punto de partida del desarrollo fue un componente presente en el suero generado durante la elaboración del queso.

Montevideo | Todo El Campo | Un proyecto desarrollado en la Universidad Tecnológica (UTEC) transforma un subproducto de la elaboración de quesos en un adhesivo natural y sustentable. La investigación, liderada por la docente e investigadora Karen Keel, combina ciencia básica con aplicación tecnológica y se enmarca en líneas de trabajo orientadas a la economía circular y a la reducción del uso de químicos industriales.

El punto de partida del desarrollo fue un componente presente en el suero generado durante la elaboración del queso. Cuando la leche se cuaja para formar el queso, se obtiene por un lado la cuajada (que dará origen al producto final) y por otro el suero, que muchas veces es descartado. Sin embargo, el suero contiene compuestos de alto valor, entre ellos el péptido conocido como glicomacropéptido (GMP), que fue la base de esta investigación, explica la investigadora que además se desempeña como docente de Química Analítica en la Licenciatura en Ciencia y Tecnología de Lácteos de UTEC.

La investigación se centró en someter mezclas de GMP y distintos azúcares a un tratamiento térmico similar al que ocurre en procesos culinarios, como el dorado de la carne o la elaboración de dulce de leche, este fenómeno se conoce como reacción de Maillard.

“Bajo determinadas condiciones, los azúcares se unen al péptido GMP generando compuestos con estructuras más grandes que aumentan la viscosidad de las mezclas, siendo ésta una característica clave para el desarrollo de adhesividad”, explica Keel.

El hallazgo surgió de forma inesperada durante ensayos orientados inicialmente a evaluar propiedades emulsificantes y de solubilidad. “Notamos que unas gotas secas sobre la mesada se comportaban como silicona. Ese hecho fue el puntapié para explorar una nueva propiedad del material”, recuerda la investigadora.

PRUEBAS DE ADHESIÓN.

A partir de ese momento, el trabajo avanzó hacia ensayos específicos de adhesión. Las pruebas se realizaron inicialmente sobre papel y cartón, luego en tela de algodón y finalmente en diferentes tipos de madera.

Para evaluar su desempeño, el adhesivo desarrollado fue comparado con diferentes productos comerciales: colas vinílicas escolares, adhesivos de uso general y siliconas frías. Los resultados utilizando papel y cartón mostraron que el material lograba uniones tan firmes que el sustrato se rompía antes que el adhesivo. Al utilizar tela de algodón se observó un desempeño superior al de algunas colas vinílicas escolares, comparable a otros adhesivos comunes y ligeramente inferior a adhesivos profesionales. En madera, los resultados variaron según el tipo de material: en Pino la adhesividad fue similar a la de cola vinílica, mientras que en maderas más duras y menos porosas, como el Anchico, el rendimiento fue menor.

Más allá del desempeño técnico, el proyecto se destaca por su enfoque ambiental. El adhesivo se obtiene a partir de un péptido proveniente de un subproducto lácteo, lo que contribuye a la valorización de residuos industriales y reduce el uso de compuestos derivados del petróleo y solventes potencialmente agresivos para la salud y el ambiente.

El proceso también supuso un aprendizaje para la investigadora. “Una de las habilidades que más desarrollé fue la flexibilidad frente a nuevos resultados. Aprendimos a estar atentos a los hallazgos inesperados (como la gota siliconada en la mesada) y a evaluar rápidamente cómo podían ser útiles. También tuvimos que colaborar con otros profesionales cuando nuestros equipos no alcanzaban para medir ciertas propiedades; por ejemplo, los ensayos de adhesividad se realizaron en el Departamento de Materiales Compuestos del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), en Argentina. Esa interacción enriqueció mucho el proyecto”, relata Karen.

PROYECCIONES Y NUEVAS APLICACIONES.

Actualmente, el trabajo avanza hacia nuevas etapas y aplicaciones. “Dentro de UTEC ya se exploran posibles aplicaciones prácticas, como la combinación del adhesivo con otros proyectos en vías de desarrollo. Por ejemplo, se están probando mezclas con aserrín para crear materiales que puedan ser utilizados en impresoras 3D de madera, en un proyecto en el que participa María Emilia Roldán”, adelanta Keel.

En síntesis, los ensayos demostraron que, mediante reacciones controladas, fue posible obtener derivados de GMP con viscosidades elevadas y propiedades adhesivas funcionales. Las formulaciones más avanzadas lograron un desempeño efectivo sobre tela y madera, con resultados comparables e incluso superiores en algunos casos a adhesivos comerciales. Estos hallazgos posicionan al GMP como un candidato prometedor para el desarrollo de adhesivos reversibles y biodegradables, con un claro diferencial frente a los sintéticos tradicionales.

Para Keel, el proyecto también refleja el valor de integrar docencia, investigación y vinculación con el medio. “En UTEC he tenido la oportunidad de enseñar, investigar y vincularme con la comunidad mientras continúo mi formación académica”, destaca. (UTEC | Foto de redes sociales).

UTEC ofrece cinco carreras sobre producción de alimentos.

UTEC ofrece cinco carreras sobre producción de alimentos.

Estas carreras están disponibles en dos departamentos del interior del país y se dictan en un formato híbrido, es decir, combinan presencialidad y virtualidad.

Montevideo | Todo El Campo | La Universidad Tecnológica (UTEC) desarrolla cinco carreras dedicadas al desarrollo de la producción de alimentos, que se pueden cursar en Colonia o Paysandú. Todas combinan clases virtuales y prácticas, lo que facilita avanzar en los trayectos. Más del 90% de los estudiantes egresan con empleo.

“La producción, distribución y transformación de alimentos a nivel internacional es muy importante, teniendo en cuenta que la población mundial no para de crecer y que los recursos son cada vez más escasos”, explicó el director del Departamento de Alimentos de la Universidad Tecnológica (UTEC), Tomás López.

De esta forma, el jerarca contextualizó la presentación de cinco carreras que ofrece la institución en el rubro alimenticio:

  • Tecnólogo en Manejo de Sistemas de Producción de Leche
  • Licenciatura en Ciencias y Tecnologías de Lácteos
  • Licenciatura en Análisis de Alimentos
  • Tecnólogo Químico
  • Posgrado en Biociencias y Sostenibilidad Alimentaria

Una de sus particularidades es que posibilitan la movilidad entre trayectos educativos, lo que permite que el estudiante se desplace si cambia su vocación, encuentre más afín otra propuesta o trabaje en un área vinculada a una temática específica, explicó López.

Estas carreras están disponibles en dos departamentos del interior del país. En Colonia, se puede cursar Manejo de Sistemas de Producción de Leche y Ciencias y Tecnologías de Lácteos, en Nueva Helvecia y Colonia La Paz. Las otras tres se desarrollan en Paysandú. López adelantó que la UTEC analiza la posibilidad de extenderlas al este del país.

MODALIDAD EDUCATIVA A DISTANCIA.

Las referidas propuestas se dictan en un formato híbrido, es decir, combinan presencialidad y virtualidad, esta última en un alto porcentaje. López indicó que algunos alumnos residen en San José o Rocha y realizan su formación en Paysandú, con pocos desplazamientos anuales para las instancias prácticas.

A esto se suman los materiales disponibles, como clases a distancia grabadas, tareas y otra documentación para complementar la participación en el aula.

PASANTÍAS VINCULADAS AL SECTOR PRODUCTIVO.

Todas las carreras incluyen pasantías laborales o proyectos finales. Estos, explicó el director, están vinculados al sector productivo, las empresas y las regiones, y dependen de los intereses del estudiante y las firmas. “Terminan siendo parte de su trayecto vital en la universidad y, muchas veces, son los que los catapultan a empleos al finalizar su formación”, afirmó.

López destacó un trabajo de estudiantes de Paysandú, quienes desarrollaron un envase comestible y biodegradable que, en lugar de convertirse en desecho, sirve como complemento del café que lleva en su interior. Puede consumirse o descartarse porque el material es 100% biodegradable y, por ende, no afecta de forma negativa el ambiente.

EL 90% DE LOS ESTUDIANTES ACCEDEN AL MERCADO LABORAL

Quienes egresan de estas carreras alcanzan un alto nivel de empleo, medido por encima del 90%. Las oportunidades laborales se producen en empresas del rubro, como industrias alimenticias y lácteas.

También las encuentran en instituciones dedicadas a la investigación y el desarrollo, como el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), universidades, ministerios, laboratorios de control y empresas que venden insumos o distribuyen equipamiento.

Además, en UTEC, se fomentan los emprendimientos, por lo que algunos egresados optan por originar sus propios empleos. “Tenemos estudiantes que comercializan yogures y helados, que elaboran conservas vegetales. En el caso de los egresados de Tecnólogo, incluso pueden abarcar otros temas vinculados a ambiente o producción de fármacos, porque tienen una formación más amplia», explicó.

UTEC desarrolló tecnología para detectar picudo rojo de forma temprana

UTEC desarrolló tecnología para detectar picudo rojo de forma temprana

A través del Grupo de Investigaciones Espaciales, UTEC desarrolló una herramienta innovadora para la detección temprana del picudo rojo en palmeras.

Montevideo | Todo El Campo | El 30 de enero la Universidad Tecnológica del Uruguay (UTEC) informó que esa casa de estudios había avanzado en una herramienta para la detección temprana del picudo rojo que está causando un importante daño en las palmeras de todo el país, cambiando paisajes rurales, turísticos y de ciudades, además de amenazar con profundizar el deterioro si no se toman medidas efectivas rápidamente.

A través de su Grupo de Investigaciones Espaciales, UTEC desarrolló esa herramienta innovadora para la detección temprana del picudo rojo en palmeras. Esta plaga ha causado gran mortandad desde su ingreso al país y el desafío es identificarla antes de que los árboles muestren síntomas visibles.

El método combina drones equipados con cámaras térmicas, multiespectrales y de espectro visible, junto con algoritmos de inteligencia artificial. Gracias a esta integración, los investigadores logran detectar la presencia del insecto y monitorear sus fases de desarrollo incluso en palmeras que aparentan estar sanas.

La elección de drones frente a imágenes satelitales responde a la necesidad de una resolución centimétrica, clave para observar detalles en etapas iniciales. El equipo trabaja además con la Fuerza Aérea Uruguaya y mantiene cooperación internacional, como con la Universidad Autónoma del Estado de México, para escalar y automatizar el sistema.

Los resultados obtenidos permiten clasificar palmeras en estado sano, enfermo o muerto, generando mapas precisos de áreas afectadas. Esta información constituye un “chequeo médico” digital de cada árbol, revelando problemas invisibles al ojo humano y ofreciendo una base sólida para acciones de control más eficaces.

Pensando en el futuro, UTEC busca expandir el proyecto a nivel nacional, apoyado por un decreto que formaliza un grupo asesor de expertos. Además, la Universidad proyecta aplicar esta tecnología a otras plagas y fortalecer la cooperación científica internacional, como el acuerdo previsto con la Beijing Forestry University.

COMUNICADO DE UTEC.

UTEC informó sobre el trabajo de sus investigadores en un artículo que publicó en la página web oficial, el que se publica a continuación.

A simple vista la palmera se ve saludable. Con sus hojas verdes, no aparenta estar afectada por el picudo rojo, una plaga que viene generando mortandad de distintas especies desde su ingreso al país.

El desafío es claro: ¿cómo detectar a tiempo y a gran escala las palmeras afectadas? Investigadores del Grupo de Investigaciones Espaciales de UTEC desarrolla un mecanismo de detección temprana del picudo rojo que combina el uso de drones, imágenes de diferente tipo y algoritmos de inteligencia artificial.

“Desarrollamos una metodología para detectar de forma temprana el impacto del picudo rojo en palmeras, y actualmente estamos testeando su escalabilidad a todo el país”, planteó Natalie Aubet, docente Senior e investigadora de UTEC.

El trabajo consiste en utilizar drones con cámaras térmicas, multiespectrales y de espectro visible con el fin de detectar la presencia del picudo rojo en las palmeras.

El equipo logró identificar la presencia de la plaga y monitorear sus distintas fases de desarrollo en la palmera, incluso antes de que esta muestre un deterioro evidente a simple vista. Se trata de “una nueva metodología desarrollada por el equipo en Uruguay y basada en experiencias del exterior” para el trabajo en otras plagas, contó Nahuel Lamas, docente del Área Monitoreo Ambiental de UTEC.

LAS IMÁGENES Y EL TRABAJO CON MÉXICO – Pero, ¿por qué usar imágenes capturadas por drones y no utilizar imágenes satelitales? Lamas explicó que la decisión se basa en dos factores clave: la resolución espacial necesaria para las fases iniciales de testeo y la disponibilidad práctica. Para estudiar las palmeras en áreas piloto se requiere un mayor detalle. Las cámaras de los drones capturan imágenes con una resolución centimétrica, mientras que las imágenes satelitales de acceso libre típicamente ofrecen resoluciones medidas en metros. Además, el acceso a imágenes satelitales comerciales de muy alta resolución (por ejemplo, de 50 cm) es más complejo, costoso y sufre limitaciones en la frecuencia de adquisición. Por estas razones, iniciar el trabajo con drones resultó la opción más viable y efectiva.

El equipo tuvo una experiencia de trabajo con aviones con el apoyo del Servicio de Sensores Remotos Aeroespaciales de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU). Además, se prevé que realicen más vuelos en las próximas semanas para apoyar el trabajo conjunto con los investigadores. De todos modos, el equipo de UTEC está explorando la posibilidad de incorporar análisis con imágenes satelitales. Por el momento, las de drones son las que han mostrado los resultados deseados para identificar al picudo rojo.

“A partir del geoprocesamiento de las imágenes capturadas por los drones y la aplicación de algoritmos”, obtenemos información valiosa sobre la salud de las palmeras, contó Aubet. Esta tecnología nos permite conocer detalles clave, como el estado general de la palmera, el avance de la enfermedad causada por el picudo rojo, su nivel de estrés, entre otros. En esencia, estas imágenes nos ofrecen un chequeo médico detallado de cada árbol, revelando problemas que son invisibles para el ojo humano.

“Esto nos sirvió para identificar que la plaga acciona diferente según la especie de palmera”, contó Lamas.

En diciembre de 2025 un equipo del Grupo Geoinformática y Ciencia de Datos Geoespaciales de la Facultad de Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de México comenzó a trabajar en conjunto con UTEC en el desarrollo de un algoritmo que apoye la automatización y escalabilidad de la detección del picudo rojo en palmeras. “Sabemos cómo se ven los distintos cambios con imágenes de alta resolución y conocemos los estadíos de la enfermedad en los distintos palmares, ahora con México estamos trabajando para automatizar esa detección a distintas escalas”, contó Aubet.

Si bien existen enfoques anteriores que utilizan alguna de estas tecnologías de forma aislada, el aporte distintivo de UTEC radica en haberlas integrado y en desarrollar un algoritmo de predicción. Este sistema integrado ha demostrado ser eficaz para identificar palmeras enfermas en las etapas más tempranas del ataque del picudo rojo.

Además de Aubet y Lamas, el equipo de trabajo perteneciente al Grupo de Investigaciones Espaciales de UTEC también está integrado por Agustín Soto, docente Adjunto del Área Sensoramiento Remoto de la Universidad.

EL CAMINO A SEGUIR Y EL DECRETO – De cara al futuro, los investigadores aspiran a escalar el proyecto para abarcar el territorio nacional. Este salto de escala implicaría utilizar más cámaras y, posiblemente, recurrir de manera frecuente a aeronaves. “Siempre hemos pensado en trabajar con la Fuerza Aérea Uruguaya y otros grupos. Nuestro objetivo es avanzar hacia una implementación a nivel nacional y contribuir desde la UTEC en el mapeo de los palmares”, comentó Lamas

“La velocidad con la que podremos avanzar depende, en primer lugar, de la posibilidad de montar nuevas tecnologías en aeronaves para realizar nuevas capturas. A partir de eso, entran en juego otros factores logísticos, como la disponibilidad de aeronaves y drones, las licencias para volar del equipo y la posibilidad de trasladarse por el territorio”, explicó Lamas.

De acuerdo al decreto 19/026 del 20 de enero de 2026, el Poder Ejecutivo formalizó el Grupo Asesor Ad Hoc de expertos para coordinar y fortalecer las acciones de combate contra el picudo rojo y prevé que UTEC participe de este grupo.

“Contar con imágenes actualizadas de diferentes áreas del país nos permitiría monitorear con precisión el avance de la plaga. Esto constituiría una herramienta fundamental de alerta temprana para identificar al picudo rojo y, a partir de esa información, definir y priorizar acciones de control de manera eficaz”, agregó Lamas.

El trabajo comenzó en junio de 2025 tras un contacto con el Servicio de Sensores Remotos Aeroespaciales de la FAU que ya tenía intercambios con el Ministerio de Ganadería, Sinae y la Intendencia de Montevideo por el problema del picudo rojo.

LAS PLAGAS Y EL VIAJE A CHINA CON ORSI – Este desarrollo, además, podría aplicarse para abordar otros tipos de plagas, una de las aspiraciones centrales del equipo de investigación. En este contexto, la rectora de UTEC, Valeria Larnaudie, y el consejero Álvaro Pena iniciarán el viernes 30 de enero una visita a China integrando la misión oficial presidida por Yamandú Orsi. Uno de los objetivos específicos de UTEC será la firma de un acuerdo de cooperación académica y científica con la Beijing Forestry University. Este convenio buscará promover la investigación, innovación y formación en áreas como el sensoramiento remoto aplicado a la gestión de plagas. El trabajo en estas líneas se realizará, además, en articulación con el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE).En la foto de portada: detección de palmeras muertas (rojo), enfermas (amarillo) y sanas (verde), como resultado del relevamiento y análisis realizados por UTEC durante los meses de julio y octubre de 2025. Imagen ortomosaicos RGB (izquierda) y térmico (derecha) del área piloto Cementerio de Buceo.

En febrero se realizará el curso de formación técnica integral para tamberos.

En febrero se realizará el curso de formación técnica integral para tamberos.

Es una propuesta interinstitucional para fortalecer capacidades y profesionalizar el trabajo en el tambo.

Montevideo | Todo El Campo | A fines de noviembre en el Instituto de Producción Animal de la Facultad de Veterinaria (FVet) de la Universidad de la República (Udelar), se realizó el lanzamiento de la Formación Técnica Integral para Tamberos, una iniciativa que busca fortalecer las competencias técnicas de quienes trabajan diariamente en los tambos del país.

La actividad contó con la presencia del Dr. José Passarini, decano de la Facultad de Veterinaria, quien destacó la importancia estratégica de ofrecer capacitaciones específicas y accesibles para mejorar la formación de los trabajadores, ya que impacta de forma directa en la eficiencia productiva, el bienestar animal y la calidad de la leche.

También participó el presidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale), Ricardo de Izaguirre, que resaltó la articulación interinstitucional que sustenta esta propuesta y la necesidad de ampliar las oportunidades de capacitación para quienes integran la cadena láctea.

El presidente de Inale señaló que la formación continua es clave para mejorar la gestión del tambo y fortalecer la competitividad del sector, dándole mayores posibilidades laborales a todos los integrantes de la cadena láctea.

Por la Universidad Tecnológica (UTEC) intervino Tomás López, coordinador de la Licenciatura en Ciencia y Tecnología de Lácteos, quien destacó el rol de la educación tecnológica en el interior del país y el enfoque práctico que caracteriza a esta formación.

La docente Carolina Fiol (FVET) presentó la dinámica del curso, detallando que la formación se organizará en módulos integrados sobre manejo del rodeo, rutina de ordeñe, calidad de leche, sanidad, alimentación, bienestar animal y gestión del establecimiento.

 Además, remarcó que la propuesta combina clases teóricas, prácticas en establecimientos.

APOYO INTERINSTITUCIONAL.

El Inale informó que la Formación Técnica Integral para Tamberos es impulsada por una amplia red de instituciones, que son: FVET–Udelar, INALE, UTEC, UTU–ANEP, INIA, Conaprole, ANPL, SPL San Ramón y SP Las Vacas, junto a organizaciones locales y actores del sector productivo.

El programa dará inicio entre febrero y marzo de 2026, con cupos destinados a trabajadores de distintas cuencas del país.

El objetivo de la propuesta es capacitar a quienes realizan trabajos rurales relacionados a la producción lechera, dando herramientas que les permitan mejorar y optimizar su trabajo diario, otorgándoles mayores posibilidades laborales.

UTEC y Conaprole trabajan juntos en la formación de jóvenes vinculados a la lechería

UTEC y Conaprole trabajan juntos en la formación de jóvenes vinculados a la lechería

El Programa de Formación en Producción Lechera que brinda UTEC para jóvenes que trabajan en establecimientos lecheros, surgió del interés de Conaprole con el objetivo de brindar más y mejores herramientas a trabajadores de establecimientos asociados.

Montevideo | Todo El Campo | Los tambos en Uruguay cuentan con una gran cantidad de jóvenes trabajando y acceder a instancias de formación presencial se les torna difícil. Por eso, UTEC y Conaprole trabajan juntos y llevan adelante el primer Programa de Formación en Producción Lechera que contempla los tiempos de los jóvenes trabajadores del rubro.

Estudiar a tiempo completo no era una posibilidad, por distintos motivos, había que trabajar. Los jóvenes que se emplean en establecimientos lecheros en Uruguay cuentan con un nivel de formación variado. Hay quienes han elegido la carrera de Tecnólogo en Manejo de Producción Lechera (propuesta conjunta entre UTEC y UTU). Sin embargo, hay otros que desean formarse pero no cuentan con una propuesta que se ajuste a sus necesidades. Para ellos surgió en 2025 una nueva alternativa que está en curso.

El Programa de Formación en Producción Lechera que brinda UTEC para jóvenes que trabajan en establecimientos lecheros, surgió del interés de Conaprole con el objetivo de brindar más y mejores herramientas a trabajadores de establecimientos asociados. Por distintos motivos estos jóvenes no contaban con los medios para dedicarse a estudiar a tiempo completo. A partir de la asociación con la carrera de Tecnólogo en Manejo de Sistemas de Producción Lechera que UTEC Nueva Helvecia dicta en el predio de la Escuela de Lechería, se comenzó a delinear una oferta que combina los conocimientos que brinda la carrera, pero adaptado a las posibilidades de quienes ya están trabajando en lechería

El Programa consiste en instancias presenciales de tres días seguidos cada tres semanas. La modalidad surgió de evaluar varios formatos y prevé mantenerse el año próximo. Tras esta edición, el Programa se repetirá en 2026.

Claudia Peña es de San José de Mayo y como el resto de sus compañeros, su día a día transcurre en el tambo. Ella es una de las estudiantes que cursa el Programa en su edición 2025. “En cada salida de campo nos llevamos mucho aprendizaje para aplicar en los lugares donde estamos trabajando” afirmó la estudiante. Valoró especialmente la aplicabilidad de los aprendizajes, en su caso, en todo lo vinculado a la recría: “es algo que no implementamos mucho en el establecimiento nuestro”. Para Claudia las experiencias que propone UTEC permiten generar un acercamiento con otros productores, para despejar dudas y conocer distintos procesos.

La coordinadora del Tecnólogo en UTEC, Rocío Martínez, valoró la posibilidad que brinda esta nueva modalidad de formación ya que permite llegar a más potenciales estudiantes. “El Tecnólogo es una carrera muy interesante pero que tiene una alta carga horaria. Por eso este año diseñamos una propuesta adaptada en carga horaria de presencialidad. De esta manera podemos brindar dos ofertas educativas para atender distintas necesidades” explicó.

“Los integrantes del Programa de Formación en Producción Lechera son jóvenes que ya tienen la práctica porque ya están trabajando. Esto permite que haya un intercambio muy rico, porque comparten sus experiencias desde el día uno” afirmó la coordinadora.

EL IMPULSO CLAVE DE CONAPROLE.

El desarrollo de la iniciativa cuenta con el impulso clave de Conaprole, que en primera instancia identificó la necesidad de formación entre los hijos de productores y empleados del rubro lechero.

“Ellos buscaban seguir capacitándose para continuar creciendo y mejorando sus capacidades. Y claramente UTEC tenía una muy buena posibilidad” apuntó Juan Javier Parra, integrante del directorio de Conaprole. “En este primer año la experiencia ha sido muy bien evaluada desde Conaprole. La idea es seguir preparándonos para los próximos años, ya que nuestro objetivo es seguir manteniendo la llama viva junto a UTEC para que se sigan capacitando nuestros jóvenes en la parte operativa de la lechería uruguaya” destacó el directivo.

Los estudiantes no han abandonado sus lugares de trabajo y al mismo tiempo son parte de una formación intensiva y en profundidad. Estos tienen además, la posibilidad de aplicar lo aprendido en sus respectivos establecimientos lecheros. Sumado a esto, en cada ciclo de instancias en UTEC Nueva Helvecia, los docentes les solicitan a los estudiantes una serie de tareas a efectos de mantener frescos los conocimientos adquiridos. “Se da una instancia de capacitación presencial en un lugar muy lindo en el que todos están juntos. Eso hace que se genere un intercambio que siempre es muy valioso. Y también se va generando una experiencia espectacular para los jóvenes” valoró Parra.

APLICAR LO APRENDIDO EN EL TRABAJO DIARIO

El estudiante Federico Bárcena de Conchillas, indicó que en cada actividad práctica del Programa de UTEC y Conaprole surge la posibilidad de aprender cosas nuevas: “hay sistemas diferentes, manejos diferentes, que brindan distintos resultados, y eso a nosotros los jóvenes nos abre una puerta a muchas maneras de manejar el tambo viéndolo en primera persona”.

Federico hizo hincapié en la aplicación de tecnologías para entender mejor las dinámicas del tambo. “En este momento tenemos que fijarnos en estadísticas, indicadores que nos permiten analizar la empresa a grandes rasgos. Cómo viene la misma, qué tan rentable es, si realmente vale la pena hacer una inversión en concreto” explicó.

La combinación entre estudio y trabajo le resulta muy útil. “Me ha pasado de llevarme todo lo aprendido en una clase y aplicarlo en casa, y es lo que se busca desde el curso, que a partir de las experiencias vividas en el curso podamos analizar nuestro propio sistema”.

“No es lo mismo ver un sistema de producción que entenderlo. Hay un montón de cosas atrás, es algo mucho más grande, hay un análisis detrás de cada vaca, y cada vaca es una pieza fundamental para el tambo. Y si un análisis falla, puede fallar un lote entero. Es mucha información que nos sirve para mejorar nuestra empresa” puntualizó.

Durante las salidas de campo los estudiantes escuchan de primera mano a los trabajadores de los tambos e intercambian con los propietarios y técnicos que trabajan en diferentes escalas y etapas del proceso. Por ejemplo, la salida de setiembre incluyó la visita a un tambo de tipo pastoril con una alta producción individual y también un sistema estabulado de cama caliente.

“Nos parece interesante que los estudiantes se lleven la idea de que no hay una receta única y que hay distintas estrategias válidas. Hay personas que son más arriesgadas y otras más conservadoras, pero igualmente todos logran muy buenos resultados en sus establecimientos y son todas buenas empresas”, comentó Martínez.

Fuente y foto de Universidad Tecnológica | Uruguay UTEC

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