Asunción, Paraguay | Todo El Campo | Desde el Instituto Nacional de Semillas (Inase) de Uruguay indicaron que existen opciones de importar semillas desde Paraguay, pero los productos tienen que, por lo menos, estar registrados en el país destino.
Un informe de la Unión de la Unión de Gremios de la Producción (UBP) comenta que la sequía golpeó fuertemente la producción de semillas en Uruguay, por lo que preocupa el abastecimiento de su mercado interno, y esa situación obliga a la importación de semillas de la región, siendo la producción de Paraguay y Argentina las más atractivas para ese mercado.
“Lo que preocupa ahora es lo que se está produciendo en este momento, sobre todo de soja; en muchas áreas no es un problema de bajos rendimientos, sino que hay áreas que directamente no se van a cosechar, uno va por la ruta y ve cultivos que están enfardados o con ganado adentro y eso también se extendió a las áreas que son de semilleros”, señaló el Ing. Agr. Álvaro Núñez, presidente del Instituto Nacional de Semillas de Uruguay.
Entonces -destaca Núñez- hoy hay una preocupación importante de dónde se va a abastecer el mercado interno el año que viene.
En cuanto a la posibilidad de aumentar las importaciones, recordó que Paraguay tuvo buenas condiciones de producción por lo que es una opción viable. Para no realizar excepciones, las semillas deben, por lo menos, estar registradas en el mercado uruguayo. “Es el caso de muchos productos tanto de Argentina y de Paraguay, entonces, por ese lado creo que no habría mucho inconveniente”, indicó Núñez.
En este escenario, recordó que las empresas ya están moviéndose para captar lotes desde el exterior, y a medida en que se obtengan los resultados finales de la cosecha empezarán a planificar más seriamente.
INIA concretó el primer envío histórico de semillas uruguayas de trigo y cebada a la bóveda del fin del mundo en Noruega para su conservación.
Inspirados en la frase “salvaguardando semillas para el futuro”, en setiembre, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) dio un paso histórico para el país, ya que hizo el primer envío de semillas uruguayas para conservación a la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, también conocida como la bóveda del fin del mundo. El objetivo es tener una copia de seguridad de variedades de interés productivo y humanitario, en un ambiente que, por sus características naturales, brinda las mejores condiciones de conservación por más de 50 años.
INIA es una de las entidades uruguayas que cuenta con bancos de germoplasma, es decir, “bibliotecas” que almacenan miles de semillas de plantas de interés productivo para el país. Uno de ellos funciona desde 1993 en la estación experimental de La Estanzuela y fue el que concretó el envío a la isla de Svalbard, donde se encuentra la bóveda de semillas más grande del mundo, que pertenece al gobierno de Noruega, se ubica en el océano Glacial Ártico y preserva la diversidad de semillas de cultivos del planeta.
La iniciativa se dio en el marco del proyecto “Sistema Institucional de Recursos Fitogenéticos: Conservación, Acceso y Documentación” y del Tratado Internacional para los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (Ley 17942), que crea un sistema mundial para la conservación de la diversidad y acceso a material genético vegetal en el ámbito de la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas.
Este sistema cuenta con actores públicos y privados como el Gobierno de Noruega y la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, así como el Fondo Mundial para la Conservación de Cultivos, que implementan y financian actividades para la conservación de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura.
Este primer respaldo enviado desde Uruguay está conformado por 1892 muestras de semillas de trigos y cebadas seleccionadas por su origen en los programas de mejoramiento e investigación de INIA, y fueron acondicionadas y catalogadas para poder ser parte de este proyecto.
Las semillas fueron enviadas en setiembre y serán ingresadas a la bóveda en octubre, donde serán conservadas en un recinto adecuado, por las condiciones naturales de frío y aislamiento, y seguro, por encontrarse distante, subterráneo y bajo una montaña. Este proceso continuará con envíos en los años próximos, hasta respaldar el mayor porcentaje posible de las 19.592 muestras que alberga el banco de germoplasma de La Estanzuela, que pasará a ser uno de los 41 del mundo que respalda semillas en estas instalaciones.
HISTÓRICO Y ESTRATÉGICO.
Este suceso es histórico y estratégico para Uruguay ya que, en caso de ocurrir un evento indeseado que ponga en riesgo la “biblioteca de semillas” que conserva INIA La Estanzuela, el país tiene una copia de seguridad en Svalbard a la que recurrir para recuperar sus colecciones, que representan un patrimonio genético adaptado a las condiciones ambientales locales.
“INIA se siente orgulloso de ser parte de esta prestigiosa iniciativa internacional, respaldando y haciendo disponibles semillas uruguayas para contribuir a la agricultura y a la producción de alimentos a nivel nacional y también global”, valoró el Ing. Agr. (PhD) Federico Condón, curador del banco de germoplasma de INIA La Estanzuela.
Vea el video con entrevista al curador del Banco de Germoplasma de INIA, Ing. Agr. (PhD) Federico Condón.
El escenario de insumos se presenta sin mayores sorpresas en lo que respecta a agroquímicos y semillas, siendo los fertilizantes los que presentan la mayor incógnita en cuanto a sus precios futuros.
Gabriel Pólvora | Dufour Commodities | Las siembras de primera de verano se aproximan y siempre es importante tener un pantallazo de cómo se están comportando los insumos.
Parecería que quedó atrás la locura generada por la pandemia y el aumento de los precios, ya sea por las restricciones propias de la pandemia (en origen), por el aumento del costo de los fletes o por la especulación externa e interna. Ni hablar del descontrol que generó la invasión rusa a Ucrania en el precio de los fertilizantes, principalmente a la urea.
Actualmente nos encontramos en un escenario de relativa calma, donde se anuncian algunas subas y bajas en distintos productos pero que de momento no parecerían ser alarmantes.
Se espera un ajuste al alza de productos como flumioxazim, clethodim y simazina. Productos en los cuales el grueso de los importadores ya está cotizando con el nuevo precio.
En el caso del glifosato lo esperable es que se estabilice o tenga alguna baja leve, lo que alerta un poco a todos los actores (importadores, distribuidores, productores) ya que nadie quiere quedar “mal comprado”. En momentos como estos es dónde las estrategias de compra y buenas negociaciones son importantes para optimizar las ganancias y minimizar riesgos.
Hay un par de productos sobre los que se dice que va a haber poca disponibilidad como es el caso del s-metolaclor y el clopyralyd. Como siempre digo, habrá que esperar al momento de uso para ver si realmente esto se cumple o no. En el caso del s-metolaclor es un rumor que viene sonando bastante fuerte.
FERTILIZANTES.
Por el lado de los fertilizantes, el mercado se ha visto perturbado por la falta de urea con entrega inmediata. La urea azufrada que se conseguía en el entorno de los US$ 700 por tonelada (contado) pasó a US$ 800 por tonelada y más. Los pocos proveedores que tienen este insumo están haciendo valer su stock y algún importador hasta volvió a tomar la medida de solo vender contado. El motivo del faltante es por un retraso en el barco que trae tanto urea como el sulfato para mezclar con la urea y formar la urea azufrada. Se supone que la mercadería estaría llegando para inicios o mediados de octubre.
Al productor no le resulta simpático que la urea haya subido por falta de oferta, pero por lo menos en este caso el precio se ajusta por las leyes del mercado. A falta de oferta sube el precio del bien y se benefician los que aún conservan stock para abastecer la demanda. Situación que difiere a lo que pasó cuando comenzó la invasión de Rusia a Ucrania donde la suba del precio de la urea dejó la sensación que respondía más a cuestiones especulativas del mercado interno que a cuestiones netamente vinculadas al precio internacional. Por lo menos los motivos que se transmitieron para argumentar la suba abrupta que sufrió el fertilizante y el cese de las ventas financiadas, dejaron ese “run run” en el ambiente.
SEMILLAS.
Abordando el costo de las semillas, tenemos por un lado que la bolsa de maíz en promedio se sitúa entre los US$ 210 y US$ 220 por bolsa. Hay más baratas y bastante más caras. Este mercado tiene varios actores lo que acerca al productor mucha oferta y variedad de materiales para poder elegir.
La semilla de soja se encuentra en el eje de los US$ 1.100 a US$ 1.400 por tonelada a cosecha. Al igual que en el maíz, hay ofertas más baratas y más caras. Y si bien la oferta no es tanta como en el maíz, hay varias marcas para elegir con distintas prestaciones y tecnologías.
Para finalizar, en lo que tiene que ver con semilla de sorgo el precio se sitúa entre los US$ 6 y US$ 7 por kilo. De este grano hay menos oferta aún, lo que es coherente con el área que se siembra.
En una zafra de verano que va a estar marcada por la tendencia que se repite año a año de ir cada vez más a cultivos de segunda, el escenario en materia de insumos se presenta sin mayores sorpresas en lo que respecta a agroquímicos y semillas, siendo los fertilizantes los que presentan la mayor incógnita en cuanto a sus precios futuros.
Esperemos que el clima y el precio de los granos ayuden y podamos transitar una zafra de verano disfrutable y sin sobe saltos.
EL AUTOR. Gabriel Pólvora, administrativo de Insumos en Dufour Commodities.
La semilla no es un insumo más, su importancia es fundamental para lograr buenos resultados.
Inase, el Instituto Nacional de Semillas inició una nueva campaña de comunicación enfocada en las ventajas del uso de semillas de calidad, el contenido de la iniciativa se puede visitar y recorrer en la web INASE | Cosecharás lo que siembras (semilladecalidad.uy), aunque el lanzamiento oficial será el Expo Prado el jueves 15 a las 15.00 horas,
La campaña se titula “Cosecharás lo que siembras”, y consta de audios, video y banners informativos que ya están disponibles.
En uno de los videos, Esther Pérez, productora frutihortícola de San Antonio, Canelones, se refiere a la importancia de la sanidad de la planta, que es fundamental, dijo.
Si la calidad es buena, “el resto viene sólo, que la gente sepa lo que es una planta de buena calidad”, porque “ahí nos jugamos todo”.
En otro video, Luis Furtado, productor agrícola ganadero de la zona de Caperuza, Lavalleja, destacó como “importantísima la calidad” y dio ejemplos concretos sobre semillas con presencias indeseadas. Pero “si compras una bolsa blanca no sabés lo viene”; pero si “plantás 99% de semilla buena, sin malezas, plantas lo que vos querés plantar”, de lo contrario “no tenés control”.
Desde el Plan Agropecuario “siempre se ha fomentado la inoculación de praderas, es importante».
La suba de los insumos es una preocupación creciente para la cadena agropecuaria, sin embargo hay estrategias para poder reducir o esquivar esos costos haciendo la producción más viable. El Ing. Agr. Julio Perrachon del Instituto Plan Agropecuario, dijo que aquellos que han hecho un buen manejo del suelo e incluido las rotaciones “no necesitan tantos insumos” como fertilizantes o para el control de malezas, en lo cual adquiere relevancia e importancia “la inoculación”.
En la Expo Melilla recientemente finalizada “hicimos una jornada” sobre ese tema y “las cuentas rápidas” muestran las ventajas de aplicar la inoculación, un procedimiento que consiste en “ponerle una bacteria a la leguminosa para que absorba nitrógeno y dejen disponible”.
Valoró que hace 60 años Uruguay comenzó a recorrer ese camino: “Si en el ‘60 Uruguay no se hubiera entrado en ese camino, hoy capaz que dos tercios de los terneros se tendrían que ir para pagar urea. Una cuenta rápida es que cada tonelada de materia seca de pradera genera 30 kilos de nitrógeno, una pradera de 10 toneladas que puede dar en el año son casi 600 kilos de urea”.
“Hay países que no se embarcaron en la inoculación, en la aplicación biológica de nitrógeno” y ahora tienen que “pagarlo con dinero”, subrayó.
Desde el Plan Agropecuario “siempre se ha fomentado la inoculación de praderas, es importante, hay que dedicarle tiempo y asegurarse se hace bien. Hay que tener los cuidados del inoculante, que estén en fecha y que sea específico para la leguminosa, y hacerlo lo más cerca, por lo menos de un día para otro porque el inoculante es una bacteria”.
SEMILLAS PREINOCULADAS.
Perrachon señaló que recibe consultas de muchos productore, una de esas consultas es sobre la venta, que este año se ha incrementado, de semillas preinoculadas y peleteadas, que tienen “la ventaja de evitar el trabajo de inocular que no es mucho pero hay que organizarse y hacerlo”.
Más allá de esa facilidad, hay que tomar determinados cuidados: “Primero asegurarse que el tiempo que tiene entre que se inocula y se simbra, no puede ser más de 20 días. Ahí los productores tendrán que hacer confianza en los vendedores” porque ese dato “no lo dice en ningún”.
“Lo otro es leer la etiqueta”, advirtió, “porque en la bolsa de 25 kilos de semilla fina hay un porcentaje de carbonato de calcio que está definido en la etiqueta y a veces son entre un 30% y 50% del peso de una bolsa son carbonato de calcio, que tiene sus ventajas, pero a veces se paga ese carbonato de calcio a pecio de semilla”. “Lo otro es que hay que regular a los quilos que uno viene sembrando”, agregó.
Esa “cuenta rápida que hicimos con un productor que iba a sembrar 15 kilos de alfalfa con esa preinoculada, es que tiene que gastar US$ 50 más para llevarlo a 15 kilos porque el 30% era carbonato de calcio”, por tanto “hay que sacar cuentas, ver, preguntar y asegurarse que la empresa que inocula y vende esos productos estén registrado a nivel nacional”.
“Son recaudos que tenemos que tomar teniendo en cuenta la importancia de la inoculación y el precio de los insumos y además lograr una pradera de buena producción”, dijo el técnico.
CONSECUENCIAS DE UNA MALA INOCULACIÓN.
Si la siembra se hace tarde o se muere la bacteria inoculada, eso “no tiene solución para esa leguminosa y ahí se soluciona aplicando mucha urea y nunca llega a compensar. Por eso es importante que la inoculación se haga en el momento de la siembra”, en ese sentido “es casi como la inseminación en las vacas”, ejemplificó.
Reiteró que el trabajo es “muy sencillo” y que “hay que hacerlo un día antes que esté la sembradora, es vital para la leguminosa y para el ahorro de insumos del que tanto se habla hoy”.
Por otra parte, Perrachón comentó que en las implantaciones de avenas hechas en febrero “ya están entrando al primer pastoreo”, mientras que el raigrás “tiene buenas implantaciones”, con el clima que “ha venido muy bien” a esos efectos.