Modelos climáticos muestran aumento de probabilidad de un evento El Niño.

Modelos climáticos muestran aumento de probabilidad de un evento El Niño.

El Niño suele asociarse con un aumento de las precipitaciones en partes del sur de Sudamérica, el sur de EE.UU., el Cuerno de África y Asia central, así como sequías en Australia, Indonesia y partes del sur de Asia.

Montevideo | Todo El Campo | La Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó que la probabilidad de un evento El Niño aumenta hacia mediados de 2026.

En una nota informativa publicada el viernes 24 de abril se indica que los modelos climáticos muestran un rápido calentamiento en el Pacífico ecuatorial, lo que anticipa un retorno de estas condiciones entre mayo y julio.

Por tanto, se prevén temperaturas superiores a lo normal en gran parte del planeta y variaciones regionales en las lluvias.

El Niño suele intensificar fenómenos extremos como sequías, inundaciones y huracanes, afectando sectores sensibles como agricultura y gestión del agua.

La OMM publicará nuevas actualizaciones en mayo para orientar acciones de preparación y respuesta.

La siguiente es la nota informativa de la OMM, del viernes 24.

OMM: AUMENTO DE LA PROBABILIDAD DE EL NIÑO

La última Actualización Global Estacional Climática Mensual de la OMM señala un claro cambio en el Pacífico Ecuatorial: las temperaturas superficiales del mar están aumentando rápidamente, lo que apunta a un probable regreso de las condiciones de El Niño tan pronto como mayo-julio de 2026. Las previsiones indican que hay una “dominancia casi global de temperaturas superficiales terrestres superiores a lo normal” en el próximo periodo de tres meses, y variaciones regionales en los patrones de lluvia.

“Tras un periodo de condiciones neutrales a principios de año, los modelos climáticos están ahora fuertemente alineados y hay una alta confianza en la aparición de El Niño, seguida de una mayor intensificación en los meses siguientes”, dijo Wilfran Moufouma Okia, jefe de predicción climática en la OMM.

“Los modelos indican que puede ser un evento fuerte, pero la llamada barrera de la previsibilidad primaveral es un desafío para la certeza de las previsiones en esta época del año. La confianza en las previsiones generalmente mejora después de abril”, afirmó la jerarca.

El Niño y La Niña son fases opuestas de la Oscilación El Niño–Sur (ENSO); uno de los patrones climáticos más potentes del planeta. Estos eventos remodelan el clima global, influyendo en las lluvias, sequías y eventos extremos en todas las regiones. Los gobiernos, organizaciones humanitarias, gestores del agua y agricultores dependen de pronósticos precisos y oportunos del ENSO para anticipar y responder a los riesgos.

El Niño se caracteriza por un calentamiento de las temperaturas superficiales oceánicas en el Pacífico ecuatorial central y oriental. Normalmente ocurre cada dos a siete años y dura entre nueve y doce meses.

La OMM no utiliza el término “super El Niño” porque no forma parte de las clasificaciones operativas estandarizadas.

IMPACTOS TÍPICOS.

Los eventos de El Niño afectan a los patrones de temperatura y lluvia en diferentes regiones y suelen tener un efecto de calentamiento en el clima global. Así, 2024 fue el año más caluroso registrado debido a la combinación del potente El Niño 2023-2024 y el cambio climático inducido por el ser humano debido a los gases de efecto invernadero.

No hay evidencia de que el cambio climático aumente la frecuencia o intensidad de los eventos de El Niño. Pero puede amplificar los impactos asociados porque un océano y una atmósfera más cálidos aumentan la disponibilidad de energía y humedad para eventos meteorológicos extremos como olas de calor y lluvias intensas.

Cada evento de El Niño es único en cuanto a su evolución, patrón espacial e impactos. Sin embargo, suele asociarse con un aumento de las precipitaciones en partes del sur de Sudamérica, el sur de Estados Unidos, el Cuerno de África y Asia central, así como sequías en Australia, Indonesia y partes del sur de Asia.

Durante el verano boreal, el agua cálida de El Niño puede alimentar huracanes en el Pacífico central/oriental, mientras dificulta la formación de huracanes en la cuenca atlántica.

Regreso de El Niño: los expertos evalúan la posibilidad de un evento extremo

Regreso de El Niño: los expertos evalúan la posibilidad de un evento extremo

El escenario climático global está atravesando una fase de transición significativa que podría indicar cambios drásticos en la segunda mitad del año.

Brasil | Todo El Campo | El escenario climático global atraviesa una fase de transición significativa hacia la formación de El Niño en la segunda mitad del año, según los datos más recientes publicados por la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU.).

Actualmente, el sistema océano-atmósfera se encuentra en un estado de neutralidad respecto al fenómeno ENSO (El Niño-Oscilación Sur), una condición que debería prevalecer durante el trimestre de abril a junio de 2026 con una probabilidad del 80%. Este periodo de relativa calma se caracteriza por temperaturas superficiales del mar en el Pacífico central y ecuatorial este-central, que permanecen cerca de la media histórica, señalando que los efectos extremos de calentamiento o enfriamiento aún no dominan el sistema.

A pesar de la estabilidad momentánea, los indicadores subterráneos muestran que se está produciendo un cambio profundo bajo la superficie de las aguas. Por quinto mes consecutivo, el índice de temperatura subterránea en la región ecuatorial registró un aumento, con anomalías térmicas que se extendieron por toda la cuenca del Pacífico. Además, se han observado anomalías de viento oeste a baja altitud sobre el Pacífico ecuatorial occidental, un factor crucial que a menudo precede al desarrollo de un evento de calentamiento. Estas señales sugieren que la neutralidad actual es solo el preludio del resurgimiento de El Niño.

Las proyecciones de la agencia estadounidense indican las probabilidades de que El Niño surja: entre los meses de mayo y julio de 2026 es del 61%; y entre junio y agosto, las probabilidades crecen hasta el 80%.

Una vez establecida, la tendencia es que el fenómeno persista hasta finales de año. Aunque la transición parece inminente, la intensidad del evento sigue siendo objeto de debate entre los expertos. Las previsiones van desde un El Niño moderado hasta la posibilidad de un evento extremo durante el verano brasileño.

La confirmación de un fuerte El Niño dependerá principalmente de la continuidad de los vientos del oeste a lo largo del ecuador durante los meses de verano del hemisferio norte. Si este patrón de viento continúa, la acumulación de aguas cálidas en la superficie del Pacífico podría alterar drásticamente los patrones de lluvia y temperatura en varias partes del mundo.

PRÓXIMA ACTUALIZACIÓN: 14 DE MAYO.

Por ahora, la comunidad científica permanece vigilante, con la próxima actualización detallada programada para el 14 de mayo de 2026, cuando nuevos datos podrían afinar las posibilidades de enfrentarse a uno de los fenómenos meteorológicos más importantes del planeta.

Artículo de MilkPoint

Ola de calor termina con tormentas y lluvias el miércoles.

Ola de calor termina con tormentas y lluvias el miércoles.

Informe Gabriel Labrador. El calor pasará a inestabiliza el martes y luego del mal tiempo del miércoles prosigue el típico verano caluroso.

Montevideo | Todo El Campo | Luego de tener un domingo 2 de febrero cálido a caluroso y mayormente soleado, tal como se pronosticó, el lunes 3 “continuará cálido a muy caluroso y soleado”, detalle en su último informe Gabriel Labrador.

El martes 4 se espera: “Poco cambio de temperaturas con aumento de nubosidad. Calor sofocante en el litoral oeste y al norte del río Negro. Inestabilizándose hacia el final del día”.

El miércoles 5 será “nuboso a cubierto desmejorando desde la madrugada con tormentas y precipitaciones de variada intensidad y duración. Probabilidad de rachas de vientos muy fuertes de direcciones variables asociados a tormentas. Descenso de temperaturas”.

Sobre el jueves 6 Labrador pronosticó: “Templado en la mañana a cálido en la tarde. Persistencia de algunas tormentas y precipitaciones aisladas. Mejorando desde el suroeste con disminución de nubosidad”.

El viernes 7 será “templado a cálido y mayormente soleado”.

Continuará “cálido en la mañana”; y “caluroso y soleado en la tarde” del sábado 8.

El domingo 9 será “cálido en la mañana a caluroso en la tarde. Muy caluroso en el litoral oeste y al norte del río Negro. Pasajes de nubosidad en el sur y este. Probabilidad de algunas precipitaciones aisladas en el sureste”.

El informe de Labrador fue difundido en La Mañana y Contacto Rural de radio Rural.

Por más informes: Gabriel Labrador Hernández de Portalmeteo, aquí.

Argentina. Pronostican un verano con calor extremo y lluvias desparejas para el agro.

Argentina. Pronostican un verano con calor extremo y lluvias desparejas para el agro.

Las lluvias serán variables.

Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | Las temperaturas en Argentina serán superiores a lo normal, según datos oficiales del Servicio Meteorológico Nacional.

Sobre las lluvias se esperan que sean variables con un impacto heterogéneo en las zonas productivas del país.

De diciembre 2024 a febrero 2025, las temperaturas serán superiores a la media en la mayor parte de Argentina; con el norte del litoral y el sur de la Patagonia con características acordes a lo normal o apenas por arriba.

Para las lluvias, el noroeste argentino y el centro oeste recibirá más milímetros entre lo normal o por encima de lo normal; en tanto que el este y sur de la Patagonia tendrá registros normales inferiores.

Para importantes zonas productivas (Córdoba, Buenos Aires, La Pampa) las precipitaciones estarán dentro de rangos normales, pero con una variabilidad que podría generar eventos extremos de manera puntual

Las áreas en blanco en el mapa de las precipitaciones indican una falta de categoría predominante, lo que refuerza la incertidumbre climática en ciertas regiones.

INFORME COMPLETO.

Valorizar a meteorólogos y periodistas meteorológicos.

Valorizar a meteorólogos y periodistas meteorológicos.

La meteorología es una ciencia que estudia los fenómenos atmosféricos y climáticos que ocurren en el planeta, pues entonces respetémosla como tal.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Los reportes meteorológicos, los presentadores del clima en los canales de televisión o en las radios son periodísticamente subvalorados. Considerando que cada vez más la naturaleza nos presenta desafíos más agudos, bueno sería empezar a valorizar a quienes pronostican, estudian, analizan y nos informan sobre el comportamiento y los eventos climáticos. Porque una cosa es cierta: a la naturaleza solo se gana previniendo lo que puede venir.

Para saber qué es lo que puede venir necesitamos de meteorólogos de primer nivel y periodistas capaces de informar adecuadamente. Sin embargo, no parece que estemos preparados ni que le demos a esa rama de la ciencia y del periodismo el lugar que debe ocupar.

Porque la meteorología es una ciencia que estudia los fenómenos atmosféricos y climáticos que ocurren en el planeta, pues entonces respetémosla como tal, es lo mínimo que podemos hacer y poner a los meteorólogos en el lugar que se merecen.

BUENOS PERIODISTAS PARA BUENOS METEORÓLOGOS.

Pero los meteorólogos necesitan de buenos periodistas que sean capaces de difundir lo pronostican a partir de sus estudios y observaciones que realizan. Una cosa buena es que hay quienes desde la meteorología ejercen ellos mismos el periodismo escribiendo o presentado sus pronósticos y advertencias, quizá esa sea la mejor forma de divulgar su trabajo.

Pero hay una rama del periodismo meteorológico del cual en Uruguay se habla poco. Por suerte, porque hasta ahora no hemos tenido que especializarnos en eventos climáticos extremos, cosa que sí ha sucedido en otras partes del mundo. Así como existen cronistas de guerra, también los hay en desastres vinculados al clima.

Reuters Institute for the Study of Journalism publicó un artículo titulado “La crisis climática también afecta la salud mental de los periodistas” (*) en el cual se señala que la profesión periodística suele exponernos a entornos peligrosos y perturbadores”.

“Cuando se trata de catástrofes provocadas por el cambio climático, también nos enfrentamos a la idea de cubrir el mismo tipo de catástrofes una y otra vez, desgastando nuestro sentido de capacidad de lidiar con la adversidad”, dice el texto.

Para la cobertura de “catástrofes relacionadas con el clima”, la preparación “es casi inexistente”.

Es tiempo “de arreglarlo” porque “los periodistas que cubren catástrofes climáticas deberían recibir un control de salud mental que indique lo que harán sus redacciones antes, durante y después de una misión potencialmente estresante. El sector también tiene que preparar a los periodistas para que se recuperen cuando su salud mental se vea afectada. En general, la comunicación sobre la salud mental, incluidas la ansiedad y la depresión, debe formar parte de la cultura de las redacciones”, señala Reuters.

En el mundo, el tema meteorológico y climático (no son lo mismo) comienza a ser observado con otra mirada. No es para menos teniendo en cuenta que las adversidades que la naturaleza nos depara. Por eso se requiere profesionalismo en el abordaje de esos temas. Las preguntas son ¿cómo vemos en Uruguay la meteorología y el periodismo vinculado a ella y al clima?, y ¿cómo nos estamos preparando?

(*) Recomendado. Artículo de Reuters Institute for the Study of Journalism Los periodistas climáticos están luchando. Las redacciones deben desarrollar una estrategia de salud mental para ayudarles a sobrellevar la situación | Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo (ox.ac.uk)

Foto: ciudad de Dolores, Soriano, año 2016.

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