Diseñará un índice y una aplicación para que los productores puedan valorar el bienestar animal en sus establecimientos
Montevideo | Todo El Campo | Con la presencia de autoridades locales e internacionales, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) presentó en Torre Ejecutiva el proyecto “Mejora de la sostenibilidad de la ganadería en México y Uruguay: un solo bienestar – una sola salud”, que apunta a posicionar el bienestar animal como eje central para avanzar hacia sistemas productivos más sostenibles y responsables en ambos países.
La propuesta fue seleccionada en primer lugar entre los más de 100 proyectos que se presentaron en la VI Convocatoria del Fondo Conjunto de Cooperación de la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional (AUCI) y la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexid). Se destaca, además, por ser la única vinculada al sector agropecuario entre las 11 seleccionadas, lo que refuerza su relevancia estratégica.
Durante la actividad participaron autoridades nacionales e internacionales, entre ellas Alicia Arbelbide, consejera de la Dirección General de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay; Andrés Ruiz Pérez, encargado de Negocios de la Embajada de México en Uruguay; Martín Clavijo, director ejecutivo de AUCI; y Miguel Sierra, presidente de INIA, quienes destacaron el valor de la cooperación científica para abordar desafíos compartidos.
Entre los principales objetivos del proyecto en Uruguay se encuentra la definición de indicadores de bienestar animal adaptados al contexto productivo nacional. Para eso, se utilizará como base el primer diagnóstico nacional de bienestar animal realizado en 2024 por INIA, así como otros antecedentes técnicos nacionales e internacionales.
También se diseñará un Índice de Bienestar Animal específico para los sistemas de producción bovina de cada país y se desarrollará una aplicación móvil de autoevaluación dirigida a productores.
La herramienta permitirá medir e interpretar el nivel de bienestar animal en los establecimientos, facilitando la toma de decisiones y la mejora continua.
Según explicó la Ing. Agr. Marcia del Campo, investigadora de INIA y líder del proyecto, “la idea de la app es que los productores puedan evaluar ellos mismos sus predios contemplando las cinco dimensiones que definen al bienestar animal: nutrición, salud, entorno, comportamiento y salud mental”. En este sentido, subrayó que “se desarrollará una versión específica para cada país, ya que las realidades son muy diferentes”.
Del Campo también destacó el valor práctico de la herramienta: “para el productor será muy útil porque le permitirá saber en qué dimensiones está mejor o peor posicionado, y rever aquellas prácticas que lo posicionan de forma incorrecta”. Añadió además que “usándola sabrá qué debe mejorar para tener la tranquilidad de que está trabajando de forma ética, contribuyendo a una ganadería sostenible y también podrá acercarse a un posible protocolo de certificación, diferenciación y agregado de valor”.
De Uruguay, INIA será la institución referente para este proyecto y de México lo será la Universidad Autónoma del Estado de México. También participarán otras instituciones de dicho país, tales como la Universidad Tecnológica del Sur del Estado de México, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, la Universidad Autónoma de Guerrero, la Dirección General de Educación Tecnológica Agropecuaria y Ciencias del Mar, la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias.
Con este lanzamiento, ya son dos las iniciativas lideradas por INIA que son financiadas por este fondo. La primera fue en 2016, con el proyecto: “Mejora de la competitividad de la cadena cárnica bovina en México y Uruguay: Calidad de producto y buenas prácticas de manejo”. En ese marco, se aplicó la metodología de la Auditoría de calidad de carne uruguaya en dos estados de México, adaptándose a la realidad de ese país y en base a la experiencia adquirida por técnicos de INIA e INAC. En Uruguay, se ejecutó un plan de difusión para informar, sensibilizar y reflexionar sobre la importancia ética de las buenas prácticas de manejo animal y su impacto en la calidad de la canal y la carne. Allí se compartieron resultados de la auditoría y de otras líneas de investigación de INIA en bienestar animal y calidad de producto. (INIA).
En Uruguay, la responsable del proyecto será la Dra. Marcia del Campo.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) realizará el lanzamiento del proyecto conjunto INIA–Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), financiado por el Fondo de Cooperación Uruguay–México.
El evento tendrá lugar el martes 28 de abril, de 14.00 a 15.30 horas, en la Torre Ejecutiva Sur, ubicada en Liniers 1324, Sala Multifunción 1 (Montevideo).
El proyecto, titulado “Mejora de la sostenibilidad de la ganadería en México y Uruguay: un solo bienestar – una sola salud” tiene como objetivo central contribuir a la sostenibilidad de los sistemas de producción ganaderos de México y Uruguay, incorporando el bienestar animal como componente fundamental.
Cabe destacar que esta iniciativa fue seleccionada para integrar el VI Programa de Cooperación 2025–2027 de la Comisión de Cooperación Técnica y Científica – Fondo Conjunto, en el marco del acuerdo de asociación estratégica entre Uruguay y Mexico.
El evento contará con la presencia de:
María Elizabeth Bogosian, directora general de Asuntos de Cooperación del Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay.
Andrés Ruiz Pérez, encargado de Negocios de la Embajada de México en Uruguay.
Martín Clavijo, director ejecutivo de la Asociación Uruguaya de Cooperación Internacional (AUCI).
Miguel Sierra, presidente de INIA Uruguay.
También acompañarán el lanzamiento autoridades de AUCI, la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo e INIA Uruguay.
Durante el evento la responsable del proyecto en Uruguay, Dra. Marcia del Campo, realizará la presentación de la propuesta técnica.
PARTICIPACIÓN VIRTUAL.
Para quienes no puedan asistir de manera presencial, se habilitará la participación virtual a través del siguiente enlace: App Zoom Workplace – Zoom
El barco salió desde Montevideo en setiembre y llegó a destino el 22 de octubre. Los animales continúan embarcados.
Montevideo | Todo El Campo | 3.000 vacunos enviados desde Uruguay a Turquía, se encuentran varados en un barco debido a problemas comerciales entre el exportador uruguayo y el importador en cuanto al tipo de animales enviados.
El barco salió desde Montevideo en setiembre y llegó a destino el 22 de octubre.
El Dr. Marcelo Rodríguez de Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) dijo que el barco salió en condiciones respetando toda la normativa y evaluación sanitaria que implica a los envío con ganado en pie.
No es un problema sanitario, pero afecta la credibilidad y confiabilidad de Uruguay como exportador en ganado en pie, advirtió el Dr. Rodríguez.
La Ing. Agr. Marcia del Campo, exdirectora del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) planteó su preocupación sobre quién se hace responsable por el bienestar de los animales.
“¿Quién está velando por el bienestar de los 3.000 bovinos varados en un barco en Turquía luego de una ‘preciosa’ cuarentena en Uruguay, un mes de viaje por mar y 15 días varados en un puerto?”, escribió en las redes sociales la profesional.
Anotó que se debe atender varias aristas de cada uno de los animales: “Estado sanitario, nutrición, relativa comodidad e higiene en los cubículos, estrés hiper crónico y mucho más”.
“¿Quién es responsable de ellos y de la reputación de todo un sector y de todo un país?”, planteó Del Campo
Añadió que esa reputación “que venimos construyendo hace décadas, invirtiendo en generación de conocimiento, en marketing, en capacitación de todos los actores de la cadena, en representaciones en diferentes ámbitos internacionales para convencer al mundo de que estamos haciendo las cosas bien”.
Finalmente, se preguntó: “¿Cuántos operadores y médicos veterinarios hay a bordo de ese barco para salvaguardar todo esto en el momento más crítico de la ganadería a nivel global?”.
“Debimos mediar en un Consejo Directivo numeroso con intereses y visiones del tema muy diferentes”, asimismo “se logró un grupo comprometido de funcionarios y un Consejo que estaba informado, interiorizado y en su mayoría comprometido”.
Montevideo | Todo El Campo | Ante una nueva celebración del Día Mundial de los Animales, la Ing. Agr. Marcia del Campo, expresidenta del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), difundió una nota en la que afirma que Uruguay debe continuar y mejorar el “camino de respuesta a una sociedad con sensibilidad incremental ante la temática” animal, para lo cual se necesita “un gobierno convencido en todos sus niveles (en particular de intendencias y municipios) para lograr articular y descentralizar sin agrandar el Estado, con un equipo de liderazgo muy bien formado y con intereses genuinos y con una estrategia de trabajo clara”.
En una nota editorial que difundió a través de las redes sociales con motivo del Día Mundial de los Animales, a la que accedió Todo El Campo, Del Campo realizó comentarios entre los que apunta algunas de las dificultades que debió enfrenta cuando lideró el INBA, por parte de las intendencias, dentro del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y aún en el Consejo Directivo.
Recordó que “el bienestar animal fue definido como política de Estado y desde 2020”, y celebró haber estado en ese desafío, con la creación del Instituto desde el día cero. Partiendo de la nada, “debimos definir una estrategia de trabajo con metas de corto, mediano y largo plazo con enorme responsabilidad y conocimiento del tema bienestar animal, que es una ciencia multidisciplinaria”, para atender “un tema en que se habían naturalizado conductas nefastas en cuanto a irresponsabilidad en la tenencia de animales”.
“Debimos conseguir dinero para todo (sueldos, vehículos, materiales, equipos, computadoras, convenios, todo lo que implica una institución y con los tiempos del Estado). Debimos contratar gente y formarla para actuar acorde al derecho administrativo”, escribió, pero hubo algunos actores del Estado y de la sociedad comprendieron la tarea: “Por momentos pienso que no hubo conciencia en parte de la sociedad sobre el tiempo que lleva eso normalmente en el Estado. Sumado a ello, tuvimos que convencer a otros actores del Estado y la sociedad que debían trabajar con nosotros, con algunos lo logramos (gran parte de la Policía y Fiscalía) y con otros no (intendencias y algunas direcciones/divisiones dentro del propio MGAP)”.
“Molestábamos en ocasiones por el alto ritmo de trabajo y por proponernos mover estructuras y comportamientos anecrosados y obsoletos a nivel del Estado y dentro del MGAP”, enfatizó.
Dentro del propio INBA hubo diferencias: “Debimos mediar en un Consejo Directivo numeroso con intereses y visiones del tema muy diferentes”, asimismo “se logró un grupo comprometido de funcionarios y un Consejo que estaba informado, interiorizado y en su mayoría comprometido”.
“Deseamos que este gobierno capitalice nuestro enorme esfuerzo y logre seguir y mejorar este camino de respuesta a una sociedad con sensibilidad incremental ante la temática”, expresó, advirtiendo que ese objetivo “se logra solamente con un gobierno convencido en todos sus niveles (en particular de intendencias y municipios) para lograr articular y descentralizar sin agrandar el Estado, con un equipo de liderazgo muy bien formado y con intereses genuinos y con una estrategia de trabajo clara”.
SAN FRANCISCO DE ASIS Y EL BIENESTAR ANIMAL.
La nota de la Ing. Del Campo fue motivada por la celebración, el 4 de octubre, del Día Mundial de los Animales, una jornada íntimamente ligada al concepto de bienestar animal, que apunta a valorar el cuidado de todas las especies, en cuanto son una creación de Dios.
La relación con la religiosidad, en particularidad el catolicismo, se da porque el 4 de octubre es el día de San Francisco de Asís, y fue el papa Juan Pablo II que declaró al santo como patrono de los animales, popularizando el Día Mundial de los Animales que se celebró por primera vez en Berlín, Alemania, en 1925, hace exactamente 100 años.
San Francisco de Asís nació en 1182 y murió en 1226 (44 años), y desde muy joven entendió el valor de los animales: “Debemos comprender cuál es nuestro lugar en la Tierra, ya que nuestro bienestar está conectado al bienestar de todos los animales y el medio ambiente”, dijo expresando una visión que sería valorada y comprendida varios siglos más tarde.
Actualmente es venerado como el patrono de animales, veterinarios y ecologistas.
Tenemos que generar mucha información científica y comunicar mejor. No pelear con quienes están avasallando y cambiando los hábitos de consumo en Europa, sino trazar una agenda de trabajo en la región y en el mundo.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Con la organización del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y la Asociación Rural de Jóvenes del Uruguay (ARJU) se realizó el viernes 12, en la sala de Conferencias de la Expo Prado la conferencia “Bienestar animal como componente fundamental de la sostenibilidad en la producción ganadera”, con la Ing. Agr. Marcia del Campo (foto de portada) como única oradora.
La Ing. Del Campo es una referente del bienestar animal en Uruguay y fue la primera presidenta del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), sus conferencias y participaciones académicas son reconocidas en Uruguay como en el exterior, por la claridad de sus mensajes, como por el peso argumentativo que desarrolla.
El evento fue dirigido a los jóvenes, y eran jóvenes quienes poblaban mayoritariamente la sala, aunque también había un componente no menor de adultos de diversas edades interesados en la temática.
En la apertura de actividad, el Ing. Agr. Diego Sotelo (INIA) destacó la relevancia que para esa institución tiene la juventud, ya sea de ARJU como de otras organizaciones del agro. “La juventud es importante porque tiene que ver con el relevo generacional, pero también porque los jóvenes tienen una mirada diferente que enriquece”, dijo.
Diego Sotelo (INIA) y Manuel Figueroa (ARJU)
En ese vínculo INIA se propuso un ciclo de charlas, presenciales y virtuales, para contribuir a la formación de los jóvenes, vinculados a la producción y no, porque la agropecuaria no solo es pasto, campos, animales y árboles, sino también un trabajo de innovación que incluye un amplio abanico de posibilidades y áreas de acción.
Sotelo agregó que cuando INIA y ARJU decidieron el tema de la conferencia lo hicieron con el fin de generar conciencia sobre el impacto del bienestar animal en la productividad, la sanidad, el acceso a los mercados y la aplicación de sistemas más responsables.
Manuel Figueroa, presidente de ARJU comentó que es vital la formación de los jóvenes y el acceso a la información, que es uno de los pilares de la institución que preside. Por eso el trabajo junto a INIA, a través de un ciclo de charlas que se extenderá hasta fin de año.
“GENERAR MUCHA INFORMACIÓN CIENTÍFICA Y COMUNICARLA MEJOR”.
Del Campo repasó los cambios que ha experimentado el mundo a partir de la Agenda Global de Sostenibilidad y señaló el surgimiento de discursos contrarios a la ganadería y la carne, los cuales “tienen base científica, pero hay muchas cosas que no son sólidas, por lo que hay que generar información y rebatirlas”.
Una de las instituciones de mayor actividad contraria a la ganadería y el consumo es la Comisión Eat Lancet, cuyo objetivo “es terminar con la ganadería en dos décadas” en base a tres argumentos: “El impacto de la ganadería en el ambiente, la crueldad que indica el proceso y el impacto que tiene el consumo de carne en la salud humana”. El peso de cada uno de esos puntos varía según la región del mundo y del país que se analice, y en el caso concreto de Uruguay el ciudadano “está más preocupado por la crueldad que por el ambiente”.
Mientras instituciones como la Eat Lancet divulgan sus posturas sobre el tema, en el mundo surgen “proteínas alternativas de fuentes no tradicionales como insectos y carne de laboratorio”.
Ante esas nuevas tendencias, la ciencia de la agropecuaria ha reaccionado y “a partir de 2021, el Instituto Interamericano de Cooperación para las Américas (IICA) y el Programa Cooperativo para el Desarrollo Tecnológico Agroalimentario y Agroindustrial del Cono Sur (Procisur) que el INIA integra junto con otras organizaciones de investigación de Argentina, Brasil, Chile y Paraguay, se plantearon la inquietud de estudiar el discurso anticarne y antiganadería para determinar si era verdad todo lo que se dice.
La primera conclusión es que los países productores “somos parte de la solución” y para eso “tenemos que generar mucha información científica y comunicar mejor. No pelear con quienes están avasallando y cambiando los hábitos de consumo en Europa, sino trazar una agenda de trabajo en la región” y en el mundo. Con ese objetivo, “quienes trabajamos en carne ya nos hemos reunido en 2 oportunidades: en 2022 en Dublín (Irlanda) y en 2024 en Colorado (Estados Unidos) generando otra estrategia de comunicación científica para contrarrestar ese discurso”.
Se trata “simplemente de ser objetivos y decir ‘esto no es así, ofreciendo una contraoferta de todo lo que sale publicado”.
“No es una tarea fácil, porque quienes organizan estas actividades (de divulgación científica en respuesta a los críticos del consumo de carne) hasta han sido amenazados. Eso es algo que los uruguayos lo tenemos que saber”, enfatizó.
LA OPINIÓN DE LOS CIUDADANOS DE LA REGIÓN.
En todo ese debate “lo correcto es hablar también de bienestar animal, porque es lo correcto y porque si no lo hacemos quedamos fuera del sistema”.
En 2022, a instancias de la revista Meat Science Journal, que es una referencia científica para quienes trabajan en carne, se hizo un estudio para conocer la opinión de la gente sobre los temas vinculados al consumo.
En Uruguay, el resultado de ese estudio “confirma la importancia que tiene el consumo de carne, sin embargo el 37% de los ciudadanos redujo el consumo de carne y nos sorprendió que el 8,2% de los uruguayos fueran vegetarianos (5,2%), veganos (1%) o pescetarianos -vegetariano que solo consume carne de pescados y mariscos- (2%).
Cuando se le pregunta a la gente por qué de ese cambio, el motivo más importante es la crueldad animal, y los grupos que hacen la diferencia en son las mujeres y los jóvenes de 18 a 29 años.
Además, ante la consulta de cuál es el atributo de mayor valor y por el cual los ciudadanos uruguayos están dispuestos a pagar más, el bienestar animal está en primer lugar (65%) seguido por carne a pasto, orgánica, y la producción sostenible.
MÁS ACCESO A LA INFORMACIÓN Y EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO.
¿Qué ha hecho que la sociedad uruguaya e incluso global se haya sensibilizado con el tema del bienestar animal generando cambios trascendentales en su alimentación?, la respuesta es porque tiene más acceso a la información y el conocimiento científico.
Además “ha habido cambios sociales” en la relación de las personas con los animales, especialmente con los perros y los gatos, “estrechando vínculos humanos-animales incrementando la empatía”.
Volviendo a la ciencia, ésta “demuestra rigurosamente la capacidad que tienen los vertebrados de experimentar emociones positivas y negativas”, lo vemos en los perros y los gatos, “y biológicamente no existe ninguna diferencia entre el gato o el perro que duerme en tu cama con el novillo” que está en el campo.
A los animales de campo “le importa su dolor” y es algo que tenemos que pensar, sin que eso signifique que debemos tratarlo como humanos ni mucho menos, precisó.
Frente a esas nuevas realidades hay tres tipos de actitudes: quienes solo le dan al animal un valor instrumental y lo cuidan porque les es útil; quienes le dan un valor intrínseco y ejercen una producción respetuosa del bienestar animal; y aquellos que se oponen a la producción animal. “Para todo lo que está pasando en el mundo” con los cambios en las consideraciones de producción y consumo, el productor que pertenece al primer grupo “es una amenaza” por la actitud que asume, y “de a poco hay que convencerlo de que el mundo cambió y que hay que hacer las cosas bien”.
PÉRDIDAS ANUALES: US$ 29,7 MILLONES.
Cuando los animales son bien tratados y bien manejados, se genera “un impacto positivo en su temperamento, por lo tanto disminuye el riesgo de accidente laboral, también mejora la producción, los índices reproductivos y la calidad de la carne, la lana y la leche”.
Si se le da un trato inadecuado, las pérdidas son millonarias llegando a US$ 29,7 millones, lo que equivale a unos US$ 18 por animal. Muchas veces los productores ni se enteran de la pérdida que genera un hematoma, un absceso u otros conceptos vinculados al maltrato.