Alineados con las demandas del mercado que apuntan a una producción más sostenible, este programa se creó con el fin de otorgar una certificación a los predios que producen lana que cumplen determinados estándares.
Lanas finas uruguayas serán materia prima de las prendas Gucci luego de que la productora nacional Gabriela Bordabehere recibiera el premio Acción Climática en la Semana de la Moda Sostenible de Milán. Esta doble distinción resulta del trabajo realizado por la ingeniera agrónoma en los predios La Soledad y Manantiales de Tacuarembó en el marco del Programa de Ganadería Regenerativa, una iniciativa de Nativa Precious Fiber una marca del grupo Chargeurs y Lanas Trinidad, con el respaldo científico del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).
Alineados con las demandas del mercado que apuntan a una producción más sostenible, este programa se creó con el fin de otorgar una certificación a los predios que producen lana que cumplen determinados estándares vinculados a la salud del suelo, el aumento de la biodiversidad y el bienestar animal. Este trabajo fue verificado por la firma extranjera Quantis, sin embargo, los datos y las mediciones en las que se sustentan son realizadas por científicos uruguayos que trabajan en el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria.
El aporte del INIA en las etapas de gestación del proyecto consistió en adaptarlo a las condiciones locales. “A nivel mundial lo regenerativo está asociado a recuperar carbono en el suelo, por eso Quantis tenía idea de enfocar las mediciones únicamente en un análisis de ciclo de vida de emisiones de gases de efecto invernadero. Pero en Uruguay no puede ser el único foco porque ya tenemos stock de carbono alto, por eso la contrapropuesta de INIA fue contemplar otros aspectos ambientales importantes”, explicó el Ing. Agr. Óscar Blumetto, investigador del instituto involucrado.
En este sentido, y tras intercambios de todas las partes, se diseñó una certificación que sigue los principios globales de la ganadería regenerativa, pero que está hecha a medida para Uruguay ya que incluye indicadores que es importante considerar a nivel local.
“Uno de ellos es el Índice de Integridad Ecosistémica, con el que estudiamos la estructura de la vegetación y las especies que la integran, el estado del suelo en cuanto a erosión y riesgo de erosión, y el estado de los cursos de agua. También sumamos las mediciones del stock de carbono en suelo y las poblaciones de aves, y realizamos una predicción de cómo están genéticamente los carneros a nivel de peso de vellón, emisiones de metano, eficiencia y resistencia a parásitos gastrointestinales”, detalló Blumetto.
Definidos los indicadores a medir, en 2021 se comenzó a implementar el plan piloto del programa en los predios liderados por Bordabehere y a la par se iniciaron las negociaciones con Gucci, en las que INIA también participó.
“Gucci tiene un departamento de ambiente y fui convocado para presentarles qué estábamos haciendo, qué medíamos, cuál era el punto de partida y cuáles eran las metas para los próximos años. Y este último punto es clave, porque la evaluación que hace INIA es una foto inicial de los predios que integran el programa, pero es parte de un plan que apunta a generar un ida y vuelta con los productores para que hagan una transición hacia la ganadería regenerativa y que vayan mejorando a través del manejo los indicadores ambientales”, destacó Blumetto.
Consultado por la posibilidad de extender la certificación a otros predios, el Ing. Agr. Gabriel Ciappesoni, investigador de INIA, señaló que “el objetivo del instituto es diseñar un protocolo que esté abierto a todos los productores que lo puedan adoptar”. Resaltó que “lo que se certificaría es el sistema de producción, por lo tanto, no debemos pensarlo como una propuesta solo para el sector lanero, sino que eventualmente lo podría aprovechar el sector cárnico también”.
En Uruguay INIA trabaja realizando este tipo de mediciones y generando conocimiento al respecto hace más de cinco años. “INIA viene realizando estos mismos trabajos con los predios del proyecto Rumiar (INIA) y Smarter (financiamiento Horizon 2020 Unión Europea) y también en establecimientos del proyecto de Sostenibilidad de la Cadena Cárnica (INIA-INAC-Fucrea)”, señaló Ciappesoni.
El experto apuntó que en Uruguay hay actualmente 18 establecimientos que cuentan con la evaluación ambiental de INIA y hay ocho que están en proceso para obtenerla. “Del total, la gran mayoría forman parte del Consorcio Regional de Lanas Ultrafinas”, agregó.
Sobre las evaluaciones ambientales ya realizadas, Blumetto señaló que “en términos generales, hay cosas para mejorar, pero hay cosas que están bien”. Si bien esto es un punto a favor, también implica un desafío. “Para el mundo hoy los ejemplos de ganadería y agricultura regenerativa empiezan con una situación complicada, por eso si se proponen revertirla los resultados se van a ver rápidamente. Uruguay no empieza en esa tan mala situación, por eso el camino hasta ver resultados es más desafiante. Hay cuestiones que simplemente deben conservarse y otras sí se pueden mejorar, y en eso vamos a trabajar en estos años con los productores, para encontrar las herramientas de manejo que les permitan alcanzar la mejor evaluación ambiental final de sus predios”, concluyó.
No hay uruguayo al que le den medio metro y que no se luzca con lo que hace, y nuestros mejores embajadores en el mundo son algunos jugadores de fútbol, dijo el presidente.
En el próximo Mundial de Fútbol que se llevará a cabo en Qatar este año, nuestra selección usará una indumentaria nacional elaborada con lana Merino de alta calidad.
Con la presencia del presidente Luis Lacalle se realizó el viernes 16, en el galón de ventas de la Expo Prado, la presentación “Lana celeste a Qatar”, oportunidad en que el mandatario destacó la importancia que tiene para el mundo la producción de lana uruguaya.
La lana que produce Uruguay es para atender un mercado “muy importante y exclusivo”, dijo.
El proyecto Lana Celeste a Qatar fue creado para promocionar a Uruguay como exportador de productos naturales diferenciados y de alto valor en el importante campeonato deportivo, el de más trascendencia a nivel mundial, que llega a todos los rincones del globo.
El campeonato se realizará en noviembre. Uruguay utilizará prendas confeccionadas con lana ultrafina seleccionada en departamentos del norte.
El presidente celebró la iniciativa y destacó el desarrollo del sector en un mercado “muy importante y exclusivo”. Es una actividad sacrificada que genera mucha mano de obra, subrayó.
Añadió que al igual que el vino los productos de vestimenta “cuentan una historia” y que en la competición de fútbol la indumentaria representará “parte de nuestro ser”.
Además, consideró que los mejores embajadores del país en el mundo son algunos jugadores de este deporte. “Son ejemplo en muchas cosas y, en este caso, van a llevar nuestras prendas”, indicó.
Ignacio Alonso, presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol dijo que para esa institución “va a ser un gran orgullo lucir estos trajes y decirle al mundo que el sector lanero tiene sinergia con nuestro fútbol”.
VIDEO DE AUF TV.
AUF TV
UNA VIEJA ASPIRACIÓN, DESDE MAYO 2008, POR LO MENOS.
Juan Pérez Jones, asesor en producción ovina y lanas Merino, fue muy oportuno en recordar a través de su cuenta de Twitter que desde 2008 se hacía referencia a la lana superfina en vestimenta deportiva.
“Se debe soñar mucho tiempo y ser paciente y trabajar mucho y en equipo para que estos sueños se transformen en realidad”, contestó el Ing. Fabio Montossi.
Con el fútbol como impulsor, el objetivo es promocionar la lana uruguaya a través de la imagen de la selección de fútbol y que se reconozca como un producto natural, renovable, reciclable, producido de manera sostenible.
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos y el presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, Ignacio Alonso, presentaron este martes 30, en la Asociación Uruguaya de Fútbol, el proyecto Lana Celeste a Qatar, una iniciativa que será una gran oportunidad para promocionar a Uruguay como exportador de productos naturales, diferenciados y de alto valor, dado que los jugadores vestirán durante el mundial de Qatar 2022, trajes confeccionados con lana Merino uruguaya de altísima calidad.
El objetivo es promocionar la lana uruguaya a través de la imagen de la selección de fútbol y que se reconozca como un producto natural, renovable, reciclable, producido de manera sostenible, con procesos y productos certificados, amigables con el medio ambiente y el bienestar de los animales, informó el MGAP.
Durante el lanzamiento se hicieron presentes, el secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, el ministro de Ambiente Adrián Peña, el ministro de turismo, Tabaré Viera, el subsecretario del MGAP, Ignacio Buffa y autoridades de Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), la Secretaría Nacional de Deporte, Uruguay XXI y del Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas del Uruguay (Crilu).
Mattos expresó que el concepto de selección “simboliza lo mejor de la calidad de nuestro país” y eso también vale “en la producción en cuyo proceso se elige lo mejor de nuestro trabajo y nuestra tierra para alcanzar la excelencia en los productos que nos representan”.
El uso de este producto en Qatar -un estado de clima muy cálido- permitirá demostrar que ofrece una óptima aislación térmica frente a otras fibras naturales y sintéticas, por lo cual se puede utilizar tanto en el verano como en el invierno.
Las lanas Merino superfinas, de menos de 18 micras para estos trajes, permite producir telas Super 130’s, livianas, de 260 gramos por metro, que se adaptan a las condiciones climáticas de Qatar, de excelente confort sobre la piel, a la vez que acompaña la tendencia de la moda internacional, pero con diseño sustentable.
TRABAJO CONJUNTO.
El Ministerio de Ganadería destacó que el proyecto “Lana Celeste a Qatar es un trabajo conjunto en el que participan el Secretariado Uruguayo de la Lana, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) el Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas del Uruguay, la industria peinadora uruguaya representada en la Cámara Mercantil, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, la Secretaría de Deportes y la Asociación Uruguaya de Fútbol, con el apoyo de Uruguay XXI que trabaja en la promoción a nivel mundial de la marca sectorial Uruguay Wools.
Grasso dijo que “la lana pesa mucho, hacer solo corderos y desechar la lana no suma. Con el Merino y su lana hoy me mejora mucho el negocio”.
Salto | Juan Grasso, principal del compartimento Ibirapitá en el departamento de Artigas, recordó que su compartimento fue el primero al norte del río Negro y que en su momento se comenzaron con 1.700 corderos, donde 1.000 eran propios y los restantes ajenos.
Con el emprendimiento en marcha, contó que se ha crecido año a año, donde en 2021 se llegó a los 4.400 corderos y este año, “si se logra la oferta de corderos” espera superar las 5.000 cabezas.
En el inicio se trabajó con el objetivo de producir corderos de razas carniceras, especializadas en la producción de carne, sin embargo la oferta en el norte del país ha sido escasa por lo que “estoy tratando de conseguir razas laneras con las que también llegó bien con las carcasas” dijo el productor.
Grasso dijo que “la lana pesa mucho, hacer solo corderos y desechar la lana no suma. Con el Merino y su lana hoy me mejora mucho el negocio”. Indicó que en la zafra pasada se cosechó 12.000 kilos de lana de 20,5 micras de los corderos y las carcasas salieron en el entorno de los 18 kilos, “entonces la lana primero la pudimos vender y después suma mucho en el negocio”.
La operativa que se lleva adelante en este caso en particular “es ingresar con los corderos con peso de embarque. Para luego de los 40 días poder cargar, pero si quiero los puedo mandar a faena ahora sin el compartimento”. El predio tiene 40 hectáreas dedicadas al compartimento, donde se hacen de a 1.000 corderos por cada período.
Grasso dijo que si bien logran ganar algún kilo adicional, lo principal es que no pierdan kilos durante los cuarenta días del compartimento. El productor indicó que dados los valores actuales, “este año empatamos”, pero remarcó que “los números del ovino son muy buenos”.
Con el fin de aclarar su posicionamiento, dijo “si hoy tengo 1.000 corderos sangrados para entrar al compartimento y después los tengo que esperar 40 días, con algo de ración para corderos de manera que no pierdan kilos; pero podría venderlos hoy a US$ 4,70 y no esperar al 5,30 donde tengo que sacar el costo de la ración y además que voy a cobrar 30 días después del embarque”.
Desde su análisis dijo que en sus números “el negocio da en empate en los precios y además pierdo 70 días que si hiciera cordero común, y además podría pasar fácilmente los 5.000 corderos”. Sin embargo, destacó que “lo más importante es que el sistema siga y que se pueda abrir otros mercados, que nos darán más certeza en el negocio”.
Por raza, las lanas merinas sumaron 5.484.739 kilos; Corriedale 2.486.751 kilos; y las lanas Ideal 1.488.887 kilos.
Los publicados por el Sistema Integral del Rubro Ovino (SIRO), indican que durante la zafra 2021-22 se cosecharon a nivel país 11.508.144 kilos de lana acondicionada grifa verde.
El departamento de Salto responde por el 30,66% del total, es decir 3.528.814 kilogramos. Las lanas merinas son la predominantes con un total de 2.197.512 kilos, seguidas por el Ideal con 551.983 kilos y el Corriedale con 399.746 kilogramos, informó el diario Cambio.
Artigas suma 2.457.186 kilogramos, el 21,35% del total, siendo el segundo departamento en volumen de lana grifa verde. La cosecha de Merino fue de 1.579.386 kilogramos, en tanto que el Corriedale suma 281.723 kilos y el Ideal 233.095 kilogramos.
En tercer lugar se ubicó Paysandú con el 17,56% y un total de 2.020.390 kilogramos cosechados grifa verde, según los números del SIRO. En el departamento sanducero se cosecharon 1.135.328 kilos de lanas merinas, 255.042 kilos de Corriedale y 206.591 kilos de Ideal.
LANAS POR RAZA.
Según los números aportados por el Sistema, en la pasada zafra las lanas merinas sumaron 5.484.739 kilos, mientras que en el Corriedale se esquiló 2.486.751 kilogramos. En tercer lugar aparecen las lanas Ideal, que suman 1.488.887 kilogramos.
En el comienzo de zafra 2022-2023, con las esquilas preparto, se llevan cosechados hasta el momento 1.967.761 kilogramos de lanas, siendo el Merino responsable por 798.887 kilos y el departamento de Artigas por el 32,89% de lo cosechado hasta el momento.