Negocios del mercado local de lanas.

Negocios del mercado local de lanas.

Lotes Merino, Ideal y Corriedale.

Montevideo | Todo El Campo | Los siguientes resultados en el mercado local de lanas (datos aportados por el Secretariado Uruguayo de la Lana – SUL) refieren a mediciones objetivas (diámetro y rendimiento al lavado, principalmente), la presentación (lanas acondicionadas con grifa o no), contar con certificaciones y el plazo del pago inciden en los precios logrados.

Lote Merino – 9.000 kg. acondicionados, con grifa verde y certificación RWS. Diámetro promedio 14,8 micras y 80,0% de rendimiento al lavado. Precio de venta US$ 9,07 el vellón y US$ 1,00 los subproductos. Plazo de pago a 90 días.

Lote Merino – 20.000 kg. acondicionados, con grifa verde y certificación RWS. Diámetro promedio 18,0 micras y 78,0% de rendimiento al lavado. Precio de venta US$ 7,80 el vellón y US$ 1,00 los subproductos. Plazo de pago a 90 días.

Lote Merino – 2.200 kg. acondicionados, con grifa verde y con certificación RWS. Diámetro promedio 18,3 micras y 78,9% de rendimiento al lavado. Precio de venta US$ 7,90 el vellón y US$ 1,00 los subproductos. Pago contado.

Lote Merino – 11.000 kg. acondicionados, con grifa verde y con certificación RWS. Diámetro promedio 18,6 micras y 79,0% de rendimiento al lavado. Precio de venta US$ 7,50 el vellón y US$ 1,00 los subproductos. Negocio de la semana anterior.

Lote Merino – 1.000 kg. acondicionados y con grifa verde. Diámetro promedio 18,9 micras y 81,0% de rendimiento al lavado. Precio de venta US$ 6,40 el vellón y US$ 1,00 los subproductos. Plazo de pago a 60 días.

Lote Merino – 5.000 kg. acondicionados, con grifa verde y con certificación RWS. Diámetro promedio 19,1 micras y 78,0% de rendimiento al lavado. Precio de venta US$ 6,50 el vellón y US$ 1,00 los subproductos. Plazo de pago a 90 días.

Lote Merino – 2.500 kg. acondicionados y con grifa verde. Diámetro promedio 20,6 micras y 79,8 % de rendimiento al lavado. Precio de venta US$ 6,00 el vellón y US$ 1,00 los subproductos. Plazo de pago a 90 días.

Lote Merino – 3.000 kg. acondicionados y con grifa verde. Diámetro promedio 20,9 micras y 76,0 % de rendimiento al lavado. Precio de venta US$ 5,50 el vellón y US$ 1,00 los subproductos. Plazo de pago a 60 días.

Lote Merino – 3.000 kg. acondicionados y con grifa verde. Diámetro promedio 21,5 micras y 76,0% de rendimiento al lavado. Precio de venta US$ 5,50 el vellón y US$ 1,00 los subproductos. Plazo de pago a 90 días.

Lote Ideal – 8.000 kg. acondicionados y con grifa verde. Diámetro promedio 23,5 micras y 79,0 % de rendimiento al lavado. Precio de venta US$ 4,00 el vellón y US$ 0,80 los subproductos. Plazo de pago a 60 días.

Lote Corriedale – 20.000 kg. Lote tradicional, sin acondicionar. Diámetro promedio estimado entre 28,0 y 29,0 micras y sin datos de rendimiento al lavado. Precio de venta US$ 1,25 el vellón y US$ 0,35 los subproductos. Plazo de pago a 90 días.

***

VALORIZACIÓN DE LANAS – CERTIFICACIONES.

En marzo de 2021, el Ing. Agr. Ignacio Abella, escribió para el SUL el artículo “Valorización de lanas – Certificaciones” en el que refiere a los tipos de certificación.

El siguiente es el artículo completo:

¿Cómo influye el diámetro de fibra en la rentabilidad de majadas Merino?

¿Cómo influye el diámetro de fibra en la rentabilidad de majadas Merino?

Evidencia de 10 años de casos reales en Australia.

Ing. Juan Martín Dutra da Silveira (*) | Montevideo | Todo El Campo | En sistemas ovinos donde la lana representa una proporción significativa de los ingresos (como es el caso de las majadas Merino), el diámetro de fibra es una de las variables productivas sobre las que el productor puede influir de manera más directa. Muchos productores de lana dedican mucho tiempo a evaluar cuál es el rango de micras “ideal” para su majada, lo cual es razonable dado que el diámetro de fibra tiene un peso considerable en las decisiones genéticas.

Ahora bien, surge una pregunta importante: ¿hasta qué punto el diámetro de fibra por sí solo puede definir el resultado económico de un sistema? O, dicho de otra manera, estar produciendo lana merina dentro de un determinado rango de micras: ¿aumenta o disminuye las probabilidades de lograr un mejor resultado económico?

METODOLOGÍA.

Se realizó un análisis de datos de ejercicios económicos en establecimientos agropecuarios australianos, para determinar la relación entre los rangos de diámetro de fibra producidos en el sistema y su rentabilidad.

El análisis utilizó datos reales de establecimientos agropecuarios incluidos en la base de datos de benchmarking de Agrista (Australia), correspondientes al período 2016–2025 para sistemas ovinos productores de lana Merino. La herramienta de benchmarking de Agrista, realiza el análisis del resultado productivo y económico de establecimientos agropecuarios para el periodo de un ejercicio económico (normalmente del 1-Jul al 30-Jun del siguiente año).

Para responder la pregunta planteada, se evaluó la relación entre el diámetro de fibra promedio de dichas majadas y su resultado económico final, empleando datos consistentes y comparables en el tiempo.

Al considerar un período de diez años, el análisis abarca una amplia diversidad de condiciones productivas y de mercado, lo que permite obtener conclusiones más robustas. Durante este período se registraron variaciones significativas en:

  • los precios de la lana y las relaciones de precios entre diferentes diámetros de fibra,
  • los precios de la carne ovina, y
  • los costos de los insumos.

Además, están considerados contextos ambientales de producción muy variados, especialmente en lo referente a precipitaciones y su distribución anual. Esta diversidad de situaciones tanto económicas como climáticas, conforma un conjunto amplio de escenarios productivos, fortaleciendo el análisis y las conclusiones, al evitar depender únicamente de años con condiciones estacionalmente favorables o desfavorables.

Se utilizó la Rentabilidad sobre Activos Utilizados (RAU) del rubro ovino como indicador clave del desempeño económico. La RAU es un índice de eficiencia económica que mide el resultado operativo: ingresos – costos totales (excluyendo renta e intereses), en relación con el valor total de los activos utilizados. Sin embargo, en lugar de expresar la RAU como un valor absoluto (rentabilidad medida en porcentaje), el desempeño del rubro ovino de cada productor se expresó como un percentil dentro de cada año.

Un percentil es un mecanismo que ordena a los participantes según su desempeño económico, clasificándolos en una escala de 0 a 100%, en función de su RAU. Los resultados de RAU se ordenaron de menor a mayor y cada observación fue asignada a un valor entre 0% y 100%, donde:

  • 0% representa el peor resultado económico del año,
  • 100% representa el mejor desempeño económico del año, y
  • los valores intermedios indican la posición relativa de cada establecimiento dentro de la distribución anual.

De este modo, cada punto del análisis refleja qué tan buena o mala fue la rentabilidad relativa de un sistema con determinado diámetro de fibra, independientemente del contexto económico general del año.

El conjunto de datos incluyó 513 predios con ejercicios económicos cerrados, considerando únicamente el desempeño del rubro ovino de producción de lanas Merino. Esto significa, que, si un establecimiento presentaba más de un rubro productivo, solamente se utilizaron los resultados del rubro en cuestión.

RESULTADOS.

La Figura 1 muestra la distribución de los casos analizados según el diámetro promedio de fibra de las majadas (eje X) y su posición relativa de rentabilidad dentro de cada año (percentil, eje Y), considerando los 513 registros del período de estudio durante diez años, con diámetros de la lana Merino que oscilan entre 14,5 y 22,5 micras.

A primera vista, se observa una gran dispersión de puntos, lo que indica que la rentabilidad del rubro es multicausal. Es decir, muchos factores influyen en la rentabilidad de un sistema de producción de lana Merino dentro de un año, y el diámetro de fibra (el cual no tiene un efecto directo, sino que indirecto a través del precio de la lana) por sí solo no garantiza un buen o mal resultado económico.

Entre las variables que influyen en la rentabilidad además del diámetro de fibra se encuentran: producción de lana en cantidad, proporción de borregos y capones (%), peso de venta (kg de carcasa), estructura de costos, eficiencia de la mano de obra, porcentaje de destete (%), mortandad (%), precio de venta de carne ($/kg carcasa), entre otras. De este modo, y a forma de ejemplo, una majada con un diámetro promedio de 17,5 micras puede ubicarse en un percentil alto o bajo dependiendo de la combinación de las variables antes mencionadas. Esto demuestra claramente que otras variables del sistema pueden modificar significativamente la rentabilidad relativa, incluso dentro de un mismo rango de micras.

No obstante, dentro de esta dispersión se observa una tendencia general: a medida que el diámetro promedio de fibra disminuye por debajo de las 16,5 micras, las majadas tienden a ubicarse menos frecuentemente entre los percentiles de mayor rentabilidad, es decir, tienen menores probabilidades de alcanzar los mejores resultados económicos.

Para los diez años analizados, en el grupo de majadas con diámetros entre 15,5 y 16,5 micras, se observó un claro desequilibrio: 27 casos se ubicaron en el 30% inferior de rentabilidad relativa (percentiles 0–30%), mientras que solo 7 casos alcanzaron el 30% superior (percentiles 70–100%).

Esta tendencia se acentúa aún más en las majadas con diámetros menores (<15,5 micras), donde, (aunque la cantidad de observaciones fue menor) todas se ubicaron por debajo de la mediana (percentil 50%). En conjunto, estos resultados sugieren que los sistemas que producen lanas en el sector ultrafino (<16,5 micras) enfrentaron mayores desafíos para ubicarse entre los más rentables en los años del período analizado.

¿QUÉ SIGNIFICA ESTO PARA EL PRODUCTOR DE LANA MERINO?

Este análisis muestra claramente que, en esta base de datos, el diámetro de fibra por sí solo no garantiza ni el éxito ni el fracaso económico. La rentabilidad final depende de múltiples factores, algunos bajo control del productor, como la producción de lana, la eficiencia de manejo, el desempeño reproductivo y la estructura de costos, y otros fuera de su control, como los precios de venta o las condiciones climáticas.

Para mejorar el desempeño económico es fundamental concentrarse aquellas variables que están relativamente más bajo control del productor.

También se observa que las majadas con diámetros promedio por debajo de 16,5 micras tienden a enfrentar mayores dificultades para alcanzar los niveles más altos de rentabilidad relativa, en comparación con aquellas con diámetros levemente más gruesos.

En conclusión, el desempeño de un sistema de producción de lana no debe evaluarse únicamente en función del diámetro promedio de la majada. Para mejorar la rentabilidad, es esencial considerar el conjunto de variables del sistema que el productor puede manejar, junto con un monitoreo cercano de las condiciones externas y sus efectos.

(*) EL AUTOR. Juan Martín Dutra da Silveira es de Uruguay, ingeniero agrónomo graduado de la Universidad de la República y máster en Ciencias de la Agricultura con especialización en Agronegocios de la Universidad de Melbourne, Australia. Trabaja como consultor agropecuario en Agrista, Australia; y es director y consultor agropecuario en Zorzal Agroestudio, Uruguay.

Jornada técnica “Celebrar, conectar y proyectar”, el Crilu mira hacia el futuro de la producción ovina.

Jornada técnica “Celebrar, conectar y proyectar”, el Crilu mira hacia el futuro de la producción ovina.

El seminario también fue ocasión para reconocer el rol clave de los productores consorciados y sus familias.

Montevideo | Todo El Campo | El pasado viernes 29 de agosto, el anfiteatro del INIA Tacuarembó fue escenario de una jornada histórica para el Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas (Crilu). Con un lleno total y la participación de destacados técnicos y productores de diversas organizaciones nacionales e internacionales, el encuentro permitió compartir conocimientos, experiencias y perspectivas sobre el presente y el futuro de la producción ovina de alto valor en Uruguay.

La apertura incluyó la bienvenida de las autoridades de INIA y Crilu, seguida de la proyección de un video con testimonios de consorciados fundadores. A continuación, se desarrolló un bloque de presentaciones técnicas que sintetizó más de 12 años de trabajo conjunto, con aportes en genética, nutrición, resistencia a parásitos, eficiencia productiva y sostenibilidad ambiental y social. Las deliberaciones pusieron énfasis en la necesidad de proyectar la producción de lanas superfinas y ultrafinas hacia mercados diferenciados de alto valor, junto al creciente potencial de las carnes Merino.

El seminario también fue ocasión para reconocer el rol clave de los productores consorciados y sus familias, protagonistas de resultados que se estiman en más de 50 millones de dólares de impactos económicos, sociales y productivos directos, a los que se suman importantes beneficios indirectos. Iniciativas como el proyecto Crilumerino$ demostraron cómo la cooperación y la transferencia tecnológica de productor a productor pueden transformar sistemas familiares y regionales, generando mejoras productivas y económicas.

El espacio de almuerzo permitió socializar en un ambiente distendido, acompañado por una degustación de carne ovina Merino en distintas preparaciones, resaltando la calidad de este producto como parte del valor agregado que distingue a Uruguay en el mundo.

La jornada contó además con la conferencia internacional de Andrew Woods (Australia), referente en mercados de lana, quien aportó respuestas sobre calidad, certificaciones, tendencias de precios y oportunidades para Uruguay en nichos de lanas de alto valor trazadas y certificadas.

El cierre estuvo marcado por un hecho trascendente: la firma del Acta de Intención de Colaboración Interinstitucional entre Crilu, INIA, SUL e INAC, que establece un plazo de 60 días para definir los lineamientos y la operatividad de un convenio estratégico orientado a fortalecer la investigación, la innovación, la transferencia tecnológica y la cooperación institucional en las cadenas de lana y carne ovina de alto valor.

En síntesis, este Seminario no solo celebró los logros alcanzados, sino que conectó a toda la comunidad ovina y proyectó un futuro común, reafirmando que juntos estamos construyendo un modelo innovador, inclusivo y competitivo para la producción ovina del Uruguay.

Crilu convocó al sector ovino para compartir avances y reflexionar sobre los retos para una nueva etapa.

Crilu convocó al sector ovino para compartir avances y reflexionar sobre los retos para una nueva etapa.

Técnicos de INIA y otros institutos presentaron resultados de investigación en genética, sanidad, calidad de lana y desempeño productivo del Núcleo Merino Ultrafino.

Montevideo | Todo El Campo | Los principales avances técnicos y los desafíos hacia una nueva etapa del Consorcio Regional de Lanas Ultrafinas (Crilu) marcaron el tono de la agenda de la actividad “Celebrar, conectar y proyectar: Crilu Uruguay”, que convocó a autoridades, técnicos, productores y referentes del sector ovino en la sede de Tacuarembó del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).

Durante el evento, que contó con la participación de los presidentes del INIA, del Crilu, del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y del Instituto Nacional de Colonización (INC), Miguel Sierra, Juan Carlos Tafernaberry, Alfredo Fros y Alejandro Henry, respectivamente; del vicepresidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Leonardo Bove, y del director de INIA Tacuarembó, Juan Pedro Posse, se presentaron resultados de investigación en genética, sanidad, calidad de lana y desempeño productivo del Núcleo Merino Ultrafino, así como experiencias de transferencia tecnológica, a través de charlas y espacios de intercambio con referentes.

La primera charla estuvo a cargo del investigador de INIA y vicepresidente de Crilu, Fabio Montossi, quien presentó los principales logros de los consorciados en los últimos 10 años. Entre los hitos, destacó que “cuentan con más asesoramiento profesional, formación, especialización en venta de genética ovina y orientación a la producción de lanas finas, superfinas y ultrafinas, y de carne ovina con categorías jóvenes”. También resaltó que hubo un “aumento en el uso de información tecnológica de las fuentes tradicionales de INIA y SUL, y de Crilu”.

Sobre esa base y mirando al futuro, Montossi mencionó algunos ejes de la agenda de investigación, desarrollo e innovación del consorcio como “acelerar el proceso de afinamiento, seguir avanzando en las huellas ambientales y la adaptación de los animales al cambio climático manteniendo la calidad de carne y cortes para llegar a mercados de valor”.

Gabriel Ciappesoni, investigador de INIA, explicó en qué consisten las evaluaciones genómicas de INIA, centrándose en la experiencia con la raza Merino Australiano y el apoyo del SUL. Destacó que ya cuentan con “25 años de mejora genética, 4000 animales genotipados y miles de datos recogidos en los núcleos informativos, cabañas y la Plataforma de Fenotipado de La Magnolia”.

Las expertas Zully Ramos y Elize van Lier, ambas vinculadas al Crilu, repasaron los aportes del Núcleo Merino Ultrafino de Glencoe y la evolución del núcleo de resistencia a parásitos gastrointestinales de la Facultad de Agronomía (Udelar) y los aportes del consorcio, respectivamente.

El evento continuó con los resultados del trabajo sobre el desempeño productivo del Núcleo Merino Ultrafino. El investigador de INIA, Ignacio de Barbieri, destacó que, tras 12 años de selección, aumentó el peso vellón, el peso vivo de las ovejas y la supervivencia de corderos; y se redujo el diámetro de la fibra y mejoró el rendimiento al lavado, brillo y largo de mecha.

“Con estos datos podemos concluir que es posible mejorar la cantidad y calidad de lana y peso sin afectar la reproducción, que es fundamental tener estrategias integradas de mejoramiento genético, acompañado con buena nutrición y manejo, y que se debe continuar los monitoreos a largo plazo”, destacó De Barbieri.

Para pensar en un futuro más rentable para las lanas Merino de alta calidad en Uruguay, el investigador de INIA, Juan Manuel Soares de Lima, planteó que se deben seguir afinando las micras, “poniendo atención a parámetros que definen precios, como resistencia, largo de mecha y material vegetal”.

Soares de Lima también llamó a pensar en términos de marketing, a buscar nichos de mercado y dar a conocer la lana nacional, “para poder acceder a resultados soñados con valores, en muchos casos, por debajo de las 13 micras, que llegan a 150 dólares por kilo de lana en base limpia”. Asimismo, subrayó que “altas tasas reproductivas determinan un acelerado progreso genético y en lanas medias redundan directamente en un mejor ingreso por carne”.

Para conocer de primera mano las experiencias y aprendizajes de los consorciados que formaron parte del proyecto financiado por el Fondo de Promoción de Tecnologías Agropecuarias (FPTA) de INIA, «Crilumerino$», se invitó a dialogar a los productores Álvaro Méndez (Salto) y Fernando Notejane (Tacuarembó), junto a la técnica extensionista del SUL, Gracialda Ferreira, y al técnico del Instituto Plan Agropecuario, Emilio Duarte. En conjunto, destacaron la mirada holística del sistema y la necesidad de seguir formándose.

“NO HAY RAZÓN PARA QUE LA LANA URUGUAYA NO PUEDA RESULTAR ATRACTIVA”.

Sobre el cierre de la actividad, Crilu convocó a Andrew Woods, experto del Independent Commodity Services (ICS), una empresa australiana especializada en análisis del mercado lanero. Consultado por los factores de calidad que más influyen en lograr precios premium en el mercado australiano, Woods apuntó que, en lanas de menos de 13 micras, “el estilo y la resistencia de la mecha juegan un papel más importante en la determinación del precio”. Sin embargo, “en las categorías de 14 a 16 micras, cuanto más gruesa es la fibra dentro de ese rango, menor es la variación de precio asociada a las distintas cualidades de la lana”.

Sobre si ve oportunidades para las lanas superfinas y ultrafinas de Uruguay en los mercados libres de mulesing, RWS y de lana regenerativa, Woods señaló que “no hay razón para que la lana uruguaya no pueda resultar atractiva para la cadena de suministro, siempre que se mantenga la calidad de la lana, así como la calidad y consistencia en la preparación/presentación”.

Como broche de la actividad, se entregaron reconocimientos a los productores consorciados por su participación y aportes al Crilu; y se firmó una carta de intención entre INIA, Crilu, SUL e INAC para favorecer la investigación, la transferencia y el desarrollo de la producción de lanas y carne ovina de alto valor en los sistemas ganaderos de Uruguay.

Jornada técnica “Celebrar, conectar y proyectar”, el Crilu mira hacia el futuro de la producción ovina.

La investigación y la experiencia acumulada de Crilu “llega a los productores comerciales”.

La genética es importante pero no hay que olvidarse de la nutrición ni del ambiente que son herramientas para mejorar la producción.

Montevideo | Todo El Campo | El viernes 29 de agosto se realizó en el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) Tacuarembó la jornada “Celebrar, conectar y proyectar” del Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas del Uruguay (Crilu), con la exposición de destacados expositores.

Finalizado el evento el programa Diario Rural (CX4 Rural) dialogó brevemente con el presidente de Crilu, Dr. Juan Carlos Tafernaberry; la Dra. Gracialda Ferreira, técnica de INIA; Ing. Agr. Ignacio De Barbieri (INIA); Ing. Agr. Juan Manuel Soares de Lima (INIA); y la Dra. Zully Ramos (INIA), quienes comentaron la actividad.

Tafernaberry dijo que Crilu cumplió con la fase uno que llevó 10 años y ahora está transitando la fase dos, además de validar el proyecto Merino fino de 1998, por lo que son 27 años de trabajo.

Ferreira fue la expositora de la charla titulada De productor a productos: experiencia de FPTA Crilumenorno$, dijo que la genética del Crilu llega a los productores comerciales a través de las cabañas, y que siempre se está trabajando en el manejo de paquetes tecnológicos para aplicar en ovejas de lana fina y superfina, atendiendo que son animales que requieren otro tipo de cuidado.

La genética es importante pero no hay que olvidarse de la nutrición ni del ambiente que son herramientas para mejorar la producción, subrayó.

Esa producción no tiene por qué ser un dolor de cabeza y hay maneras de facilitar el manejo ovino; eso se puede se puede hacer, enfatizó, y aseguró que hay muchas alternativas de trabajo.

De Barbieri, cuya charla fue sobre el Desempeño productivo de los animales del Núcleo Merino Ultrafino luego de 12 años de selección, dijo que se realizó una evaluación de la majada surgiendo datos relevantes como el “incremento del peso del vellón en borregos y ovejas; disminución en el diámetro de la fibra con lanas por debajo de 15,5 e incluso de 15, sin que se dieran cambios en la reproducción que se mantuvieron, y hasta hubo una mejora en la supervivencia de los corderos y peso al nacer. Sí hubo un descenso en la condición corporal de las ovejas” lo que marca un llamado de atención y es un tema para trabajar.

Soares de Lima expuso sobre Un futuro más rentable: lanas Merino de alta calidad en Uruguay, y explicó las curvas de precios de las lanas finas en Uruguay y en comparación con Australia como mercado de referencia, con el fin de entender las tendencias y qué se podría esperar de la reducción del diámetro.

Ramos fue otra de las investigadoras que expusieron en la jornada. Su presentación se denominó Desde los genes hasta la producción: aportes del Núcelo Merino Ultrafino de Glencoe. Dijo que los temas que se trataron fueron todos “pensando en la objeta que queremos”, con atención en “la genética, la que tenemos hoy y la que queremos tener”.

Foto INIA en X

Pin It on Pinterest