Datos del SUL sobre el mercado de lanas local.

Datos del SUL sobre el mercado de lanas local.

Resultados de mediciones objetivas (diámetro y rendimiento al lavado, principalmente), la presentación (lanas acondicionadas con grifa o no), contar con certificaciones y el plazo del pago inciden en los precios logrados.

 Lote de 4.000 kg 21 micras acondicionado con grifa verde. Sin datos de laboratorio. Precio US$ 6,00 vellón – US$ 1,0 subproductos.

Lote de 2.500 kg 22 micras sin acondicionar. Sin datos de rendimiento. Precio US$ 4,00 vellón – US$ 1,0 subproductos.

Lote de 6.800 kg 27,4 micras acondicionado con grifa verde. Sin datos de rendimiento.  Precio US$ 2,0 vellón – US$ 0,6 subproductos.

No se reportaron negocios por parte de la Unión de Consignatarios y Rematadores Laneros del Uruguay.

Foto: Corriedale de Lomas del Verdún.

En Australia preocupa la falta de esquiladores que pone en riesgo la cadena lanera.

En Australia preocupa la falta de esquiladores que pone en riesgo la cadena lanera.

Si no hay quien esquile, no vale la pena pensar en la industria lanera.

“Sin esquiladores, la industria de la lana se encuentra con un dilema”, dice el título de un artículo publicado el domingo en un medio australiano. Desde hace 200 años han habido “muchos problemas que han amenazado la existencia de la industria de la lana”, son los mismos años en los cuales las ovejas merinas se han criado en ese país.

Pero ninguno de esos desafíos arrastrados por dos siglos presenta una amenaza tan grave como la falta de esquiladores: “Todos los problemas del sector palidecen al lado del único factor que causará el declive final de la industria lanera que Australia se ha enorgullecido de llamar suya durante más de dos siglos”, expresa la comuna de Esteban Burns en The Land.

“Ese problema es, por supuesto, la disminución del número de personas interesadas en trabajar como esquiladores o peones”, explicitó.

Recordó que “hubo un tiempo” muchas familias asumían “con orgullo el haber formado parte de equipos de esquila durante generaciones” y muchas de las localidades donde estos esquiladores vivían y tenían a sus familias y hogares “eran prósperas y vibrantes cuando la industria de la lana estaba en su apogeo, pero ahora están luchando por mantener un sentido y un propósito”, escribió Burns.

En los años 80 el número de ovejas disminuyó en el país y los esquiladores emigraron hacia otras actividades. Hoy “es difícil conseguir” quien haga ese trabajo, lo que lleva a que “los productores estén vendiendo las ovejas merinas e invirtiendo en el desprendimiento de ovejas, lo que agrava aún más la situación”.

En Australia, la industria ha llegado a “depender de esquiladores de Nueva Zelanda, pero la pandemia reafirmó la falta de esquiladores locales” y “sin esquiladores no hay lana”, subrayó.

Las consecuencias son que “no habrá corredores de lana en las ciudades rurales, ni empresas de transporte de lana que trasladen lana desde los galpones al centro de venta” y con eso “se habrá ido toda una infraestructura y mano de obra construida en torno a la compra y distribución de la lana en todo el mundo, por no hablar de industrias enteras de procesamiento y venta al por menor cuya existencia misma ha dependido de la lana australiana”.

Si no hay quien esquile, no vale la pena pensar en la industria lanera, concluye.

La foto: En una escuela de esquila, los estudiantes son enseñados en las habilidades de la esquila. Foto The Land.

No hubo negocios en el mercado local de lanas.

No hubo negocios en el mercado local de lanas.

El Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) informó que “no se reportaron negocios de lana en la ronda semanal con informantes calificados”.

El siguientes es el informe elaborado por la Unión de Consignatarios y Rematadores Laneros del Uruguay.

Lana: se concretó negocio en Artigas a US$ 12,00.

Lana: se concretó negocio en Artigas a US$ 12,00.

A nivel general en el mercado, de acuerdo al diálogo con varios operadores y representantes de la industria, los negocios de lana se van comercializando lote a lote y la colocación en el exterior se encuentra de la misma manera.

Uno de los negocios destacados de esta semana, informados por la publicación electrónica Faxlana, fue la comercialización en el departamento de Artigas de un excelente lote de lana merino australiano perteneciente al establecimiento y cabaña Santa Rosa del Dr. Amílcar Lorenzelli y familia.

Se trata de un lote de 8.000 kilos de 17,9 micras, con un 81% de rendimiento al lavado y con un valor Y-Z de -0,3%. El negocio se concretó a US$ 12,00 el vellón y US$ 1,00 los subproductos. Este lote tiene además del acondicionamiento grifa verde, certificaciones RWS y Orgánica, lo que le brinda además un plus adicional en el precio.

Según se informó, este lote comercializado fue comercializado hacia una industria topista uruguaya.

A nivel general en el mercado, de acuerdo al diálogo con varios operadores y representantes de la industria, los negocios de lana se van comercializando lote a lote y la colocación en el exterior se encuentra de la misma manera.

A nivel del mercado algunas industrias se encuentran abastecidas, sin grandes necesidades por lo que se concretan los negocios dentro de los parámetros marcados por la demanda, sin grandes sobresaltos de precios, más allá de alguna necesidad rápida y puntal que permita completar un embarque.

A modo de referencia esta semana se han concretado negocios que van desde US$ 6,93 a los US$ 8,10 para lotes certificados entre las 21 y 19 micras, según los consignatarios, mientras que en las lanas medias y gruesas hay valores que fluctúan de US$ 1,45 a US$ 1,25 para lanas de 28 a 31,5 micras, acondicionadas grifa verde.

En las lanas finas se remarca que entre lotes sin acondicionar y con certificaciones puede haber más de dos dólares de diferencia dependiendo del micronaje y la certificación.

(La Hora del Campo).

“La confianza mutua entre el productor y la cooperativa es la clave del éxito de este sistema”.

“La confianza mutua entre el productor y la cooperativa es la clave del éxito de este sistema”.

Presidente de Calsal: “A pesar de las dificultades que atraviesa el sector, la lana fina o ultrafina tiene una demanda muy grande en los mercados internacionales, a los cuales accedemos a través de Central Lanera Uruguaya”.

CAF | Álvaro Méndez (foto) lleva más de 30 años dedicado a la producción lanera y ganadera en Salto, siempre en el seno del cooperativismo agrario. Desde 2021 es el presidente de Calsal, cooperativa integrante de Cooperativas Agrarias Federadas (CAF). Calsal tiene 65 años y es referencia en los departamentos de Salto, Artigas y Paysandú.

Méndez se refirió a las propiedades que hacen únicas a las lanas uruguayas y la importancia del cooperativismo agrario, entre otros temas.

“La confianza mutua entre el productor y la cooperativa agraria es lo que hace que este sistema funcione y sea exitoso. Como productor socio me comprometo a producir lana, grano o carne, y eso me habilita a participar en un sistema que me brinda muchos beneficios a los que no accedería si estuviera solo, por fuera de este sistema”, reflexionó el productor.

A continuación la entrevista de CAF:

¿A QUÉ SE DEDICA? ¿CÓMO SURGIÓ SU VÍNCULO CON EL COOPERATIVISMO Y CON CALSAL EN PARTICULAR?

Soy de Montevideo, pero toda la vida tuve un vínculo muy estrecho con el campo. Hace 30 años me vine a vivir a Salto con mi familia y comencé a administrar esta empresa familiar en la que nos dedicamos fundamentalmente a la ganadería ovina y vacuna. En el rubro lanar, somos productores de lana fina y ultrafina, mientras que en la ganadería actualmente nos dedicamos a la recría de macho, en ciclo incompleto.

El vínculo con el cooperativismo está desde que existo en el agro, no conozco una forma de producir por fuera de este sistema. Desde el primer momento estamos remitiendo lana a través de Central Lanera Uruguaya y toda la vida fuimos socios de Calsal, cuya Directiva integro desde hace varios años.

¿CUÁNTOS SOCIOS TIENE CALSAL ACTUALMENTE? ¿DE QUÉ PERFIL?

Tenemos más de 450 socios de un perfil amplio, aunque la mayor parte son ganaderos, fundamentalmente laneros. Desde hace muchísimos años, en la zona nos hemos especializado en la producción de lana y de carne, a través del operativo cordero pesado. También hay algunos productores agrícolas, aunque no es el fuerte de esta zona.

CALSAL ES REFERENCIA EN LO QUE REFIERE A PRODUCCIÓN DE LANA FINA Y ULTRAFINA EN URUGUAY. ¿QUÉ HACE TAN ESPECIAL A LA LANA FINA QUE SE PRODUCE EN NUESTRO PAÍS?

A pesar de las dificultades que atraviesa el sector, la lana fina o ultrafina tiene una demanda muy grande en los mercados internacionales, a los cuales accedemos a través de Central Lanera Uruguaya (cooperativa que integramos).

Este tipo de lana tiene propiedades muy particulares que las hacen un producto único en la industria textil: es natural y biodegradable, no se quema y por temas de termodinámica absorbe el calor cuando hace calor y brinda sensación de calidez cuando hace frío. Por todo esto, es que creo que tiene un futuro muy bueno.

¿CUÁLES SON LOS SERVICIOS Y BENEFICIOS QUE LA COOPERATIVA LES BRINDA A SUS SOCIOS?

En Calsal atendemos gran parte de las necesidades de nuestros productores socios. Por ejemplo, les brindamos servicio veterinario, almacenamiento en silos, comercialización de granos y semillas, proveeduría de insumos de todo tipo (semillas, fertilizantes y raciones para todo tipo de animales, especialmente de ovinos). También tenemos un molino arrocero y harinero, y vendemos al por menor arroz y harina en la cooperativa, lo cual es una fuente importante de recursos.

La cooperativa siempre está buscando beneficios para sus socios, no solo en el ámbito productivo. Ejemplo de esto es un convenio que tenemos con Antel, a través del cual más de 2.500 integrantes de la gran familia de Calsal (entre nuestros socios y sus familias) podemos hablar gratis entre nosotros.

¿CÓMO DEFINIRÍA EL PRESENTE DE CALSAL, CÓMO LOS HA AFECTADO LA PANDEMIA?

A los productores ganaderos, la pandemia prácticamente no nos afectó desde el punto de vista productivo, pero sí social. Durante los primeros meses, los productores vieron al campo como un lugar más seguro ante el riesgo de contagio, entonces muchos se instalaron en sus predios y siguieron produciendo con todos los recaudos necesarios. Eso hizo que la cooperativa se mantuviera muy activa en sus servicios.

Desde el punto de vista social sí lo sentimos mucho. Ya van dos años en los que vimos limitadas las posibilidades de realizar nuestras Asambleas Anuales de forma presencial y con toda nuestra gran familia cooperativa presente.

¿CUÁLES SON LOS PRINCIPALES DESAFÍOS QUE EN CALSAL VISUALIZAN PARA ESTE AÑO?

Gracias a un apoyo financiero muy grande del Inacoop estamos reinvirtiendo en la cooperativa y poniéndonos al día con mejoras en la planta de silos y de raciones, entre otros aspectos.

DESDE HACE CASI 38 AÑOS, CAF REPRESENTA A LAS COOPERATIVAS AGRARIAS DEL URUGUAY. ¿CÓMO VALORAN DESDE CALSAL EL ROL DE NUESTRA GREMIAL?

Calsal está alejada de Montevideo que es donde se mueve la pelota en Uruguay. Tener a CAF para las cooperativas agrarias es un respaldo muy grande, un referente permanente que nos permite incidir en las políticas públicas y lograr que nuestras necesidades y particularidades sean atendidas.

Apoyamos totalmente la figura de CAF porque entendemos que las cooperativas tenemos que estar juntas y unidas. Estamos sumamente conformes con nuestra cooperativa.

¿QUÉ DIRÍA QUE ES LO MÁS LINDO DE VIVIR Y TRABAJAR EN EL SECTOR AGROPECUARIO Y EN EL COOPERATIVISMO?

El campo me gusta mucho, en especial me atrae el contacto con la naturaleza. Esta faceta siempre estuvo presente en mí y por eso si bien no cursé una carrera vinculada al agro, sí estudié algo relacionado a la biología y el ambiente: una licenciatura en oceanografía. Al fin de cuentas, todo queda dentro del mismo Ministerio.

Pin It on Pinterest