La Dra. Gallardo de la Universidad de Almería estuvo en Uruguay y explicó las bases del manejo del riego y los nutrientes del invernadero español, para mejorar la gestión de la producción.
Montevideo | Todo El Campo | El martes 13 se realizó en el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) Las Brujas la actividad titulada “Gestión optimizada del riego y los nutrientes en invernaderos mediterráneos”, con la exposición de la Dra. Marisa Gallardo de la Universidad de Almería, España.
Cabe señalar que la Universidad de Almería recibe estudiante de toda España y de países Latinoamericanos, inclusive de Uruguay.
MAR DE PLÁSTICO.
La docente comenzó diciendo que el sistema de invernadero de la costa de Almería está altamente concentrado, siendo la mayor concentración de invernaderos del mundo con 33.300 hectáreas que forman un sistema hortícola que se denomina Mar de Plástico. Son invernaderos plásticos de un nivel tecnológico bajo/medio, muy diferente a lo que se ve en el norte de Europa que están altamente tecnificados.
Es una zona extremadamente semiárida con niveles de precipitación muy bajos de unos 200mm en el mayor de los casos.
Los principales cultivos son morrón, sandía, tomate, calabacín, pepino, melón y berenjena.
El 92% de la producción es en el suelo y solo 8% en sustrato solución perdida, es decir que el plástico está abierto en la parte inferior permitiendo el drenaje sin recirculación de la solución.
Por ser una región extremadamente agrícola y el agro es el motor de la economía, más del 80% de los recursos hídricos se destinan a los cultivos, siendo el agua un factor limitante de la expansión de este sistema, por lo cual se está trabajando mucho en el tema de los recursos hídricos.
Actualmente el 73% del agua proviene de acuíferos profundos, pero esos acuíferos tienen problema de salinización, por lo que se buscan alternativas de agua, lo que llevó a la construcción de dos grandes desaladoras que suministran aproximadamente un 15% de los recursos hídricos.
Las aguas superficiales representan el 9% y ahora hay interés en el uso de aguas residuales tratadas (3%).
El 100% de los invernaderos poseen riego altamente tecnificado, y en teoría existe capacidad técnica para un control muy eficiente del agua como de los nutrientes, pero lo normal es que los agricultores rieguen y apliquen los nutrientes según su experiencia.
La concentración llevó a problemas medioambientales, el primero y uno de los más importantes es el de los nitratos, ahora la Unión Europea obliga a los agricultores a cambiar sus prácticas para preservar el recurso hídrico.
También hay una sobreexplotación de los acuíferos que provocó el descenso de nivel pizométrico progresivo a lo largo del tiempo, y un deterioro de la calidad del agua que es cada vez más salina, con aumento la conductividad eléctrica del agua de riego.
El trabajo de investigación en el que se desempeña la expositora, está pensado para elaborar estrategias que puedan ayudar a los agricultores a realizar un uso más eficiente del agua y los nutrientes.
MANEJO PRESCRIPTIVO Y MANEJO CORRECTIVO.
El trabajo se ha centrado en el riego y en el nitrógeno, pero también el fósforo y el potasio.
El manejo prescriptivo consiste en preparar planes de recomendaciones sobre las necesidades de riego y de los nutrientes específicos para cada cultivo e invernadero, para lo cual se desarrolló el sistema DSS que da recomendaciones de riego y nutrientes.
La segunda parte de esta ecuación es el manejo correctivo que se trata de realizar una serie de medidas en suelo y en planta para verificar que las recomendaciones del DSS son las adecuadas y si es necesario hacer ajustes.
Más adelante explicó que el modelo realiza una simulación de la producción de materia seca, las extracciones de nutrientes de cada cultivo por día y calcula la evapotranspiración.
El modelo asume que no existen limitaciones de agua y nutrientes lo cual es característico de un sistema de cultivo bajo invernadero donde el objetivo es obtener la máxima producción.
Por otra parte, y actualmente está calibrado el riego y nitrógeno en todas las especies que se cultivan en los invernaderos de Almería (tomate, morrón, melón, pepino, sandía, calabacín y berenjena), y fósforo, calcio y magnesio para tomate, morrón y melón.
SISTEMA GRATUITO EN ESPAÑOL.
El sistema es gratuito y está disponible en español. Tiene dos componentes, uno para cultivo de invernadero para todas las especies comentadas, y el segundo para cultivos hortícolas de aire libre.
Por otra parte, dijo que en en Almería es bastante común que cada 4 o 5 años se realice una aportación de estiércol para mejorar un poco las propiedades del suelo.
El DSS aporta valores de riego, diarios o semanales; concentraciones de los macronutrientes cada cuatro semanas; también hay información detallada para que los usuarios más avanzados puedan obtener otros datos como del coeficiente de cultivo, la transpiración de referencia o la fertilización.
También se aporta una interpretación del análisis del suelo, para quienes ingresan la información y después tienen problemas para interpretarla. Como hacen el esfuerzo de introducir los datos en la aplicación se les brinda una interpretación sobre cómo está.
Se aportan datos sobre las recomendaciones de fertilizante y datos globales del agua y los nutrientes que han gastado en todo el ciclo del cultivo.
EXPOSICIÓN COMPLETA.
INIA publicó la exposición completa de la Dra. Gallardo en el canal de YouTube de la institución, la que se puede ver de manera completa:
El proyecto sienta las bases para diseñar las estrategias, como por ejemplo las vacunas específicas para cada majada.
Montevideo | Todo El Campo | “El footrot o pietín es la principal afección podal de los ovinos”, así comenzó el Dr. Martín Fraga de la Plataforma de Salud Animal del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), en un video que esa institución elaboró y divulgó a través de su canal de YouTube el día 9 de mayo.
El pietín es una enfermedad infectocontagiosa que cuando se dan las condiciones de temperaturas y humedad que en Uruguay ocurren en primavera y otoño, se provoca en los animales una inflamación interdigital generándose la enfermedad.
El Dr. Sergio Fierro, del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), dijo que los animales sufren “diferentes grados de lesión”.
“Es una enfermedad muy dolorosa” y los animales que la sufren ven impedido su desplazamiento, “bajando el consumo de alimentos, generándose problemas de bienestar animal, pérdidas de producción y en materia reproductiva, y también hay un incremento en los costos de tratamiento y en las horas de atención de los ovinos”, al tal punto que los productores pierden el interés en esta especie.
Fierro explicó el diagnóstico, que es “básicamente desde el punto de vista clínico, o sea por la observación y clasificación de las lesiones en las patas de los animales”, pero muchas veces hay lesiones que no son claras, dudosas, y para esos casos se necesitaría un laboratorio que defina el agente causal.
En el mundo, en países de cultura ovina hay otras herramientas para controlar y erradicar la enfermedad, pero para que se puedan aplicar en nuestro país “se necesita generar información”, por ejemplo, sobre “los grupos actuantes en nuestro país, qué combinación hay y las posibilidades de aplicar métodos inmunológicos para disminuir la cantidad de animales eliminados del establecimiento luego de la inspección”.
Fraga agregó que en un proyecto conjunto del SUL, financiado por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) y el Fondo Sectorial de Salud Animal, se pusieron a punto metodologías moleculares basadas en PCR para la detección del causante de la enfermedad, Dichelobacter nodosus, y determinación de los serogrupos circulantes en las majadas uruguayas.
Ese proyecto llevó a analizar animales de más de 70 establecimientos, detectando la presencia de Dichelobacter nodosus en brotes de pietín, y se pudo saber qué serogrupos circulaban en cada majada, hallando que en Uruguay están presentes todos los serogrupos , y en algunas majas había más de uno.
Este proyecto “sienta las bases para diseñar las estrategias, como por ejemplo las vacunas específicas para cada majada”, explicó.
Por consultas o sugerencias dirigirse vía mail a inia@inia.org.uy
El ministro valoró el trabajo de investigación agrícola en la presentaron los resultados de estudio de impacto de la investigación del INIA.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) organizaron un evento para presentar ante autoridades, referentes del agro y socios estratégicos los resultados del estudio “Evaluación de impacto de la investigación del INIA (Uruguay)”, realizado por consultores externos independientes y financiado por el BID.
La apertura estuvo a cargo del ministro y el subsecretario de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti y Matías Carámbula, respectivamente; el representante de BID en Uruguay, Luiz Ros, y el integrante de la Junta Directiva de INIA, Alejandro Henry.
Fratti definió el estudio como “muy relevante”, y agregó: “Creo que tenemos que reivindicar la inversión en investigación e innovación en el agro y espero que este estudio nos arroje luz para saber a qué áreas hay que seguir potenciando para mejorar el sector”.
Por su parte, Ros se refirió a la importancia de la investigación y el desarrollo en la productividad del sector agropecuario y el país. En ese sentido, destacó el rol de INIA, enfatizando que “tiene capacidades científicas consolidadas, territorialidad anclada y la particularidad de fusionar el sector público con el privado”.
US$ 300 MILLONES APORTADOS POR LOS PRODUCTORES.
Por su parte, Henry se refirió al compromiso histórico de los productores, que en los últimos años “han invertido US$ 300 millones en ciencia y tecnología”. “Este estudio es esencial para rever cómo estamos trabajando y cómo debemos pararnos hacia el futuro. El impacto de las tecnologías INIA para los diferentes rubros agropecuarios permite hoy alcanzar índices productivos que eran impensados hace 36 años. No caben dudas de que es un dinamizador de las cadenas productivas, interviniendo más allá de las competencias de la ley”, resaltó.
SIERRA: RENDIR CUENTAS.
El presidente de INIA, Miguel Sierra, cerró el evento agradeciendo el esfuerzo interinstitucional y técnico para poder llevar adelante esta evaluación.
“Para INIA es fundamental generar productos y conocimiento que generen impacto. Este estudio nos sirve para rendir cuentas del impacto de la inversión que hace la sociedad al instituto y como aprendizaje sobre los casos de impacto más virtuosos que tuvimos y los que debemos mejorar”.
Recalcó la importancia de que la ciencia esté orientada a la resolución de problemas concretos de todos los productores. “Debemos colaborar con todos los actores, de pequeño, mediano y gran tamaño, porque los problemas son sistémicos, y los actores tienen distintos roles, algunos mueven las divisas, otros contribuyen con alimentos para la sociedad. INIA debe trabajar con todos”.
Sierra señaló que INIA debe ser un catalizador del sistema de tecnología e innovación y debe ser un puente con actores nacionales e internacionales. “En investigación agropecuaria INIA está en los primeros niveles en América Latina y el modelo es virtuoso y fue construido por consenso político. Es patrimonio del país”.
Finalmente, aseguró que los resultados del estudio servirán de insumo para el Plan Estratégico Institucional. “Queremos un instituto con la mayor calidad científica y con cercanía al sector, la sociedad y el territorio”, concluyó.
En la presentación de los resultados del estudio de impacto de la investigación del INIA, se recomendó “fortalecer la proyección científica y articulación con políticas públicas”.
Montevideo | Todo El Campo | El martes 29 de abril, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) presentó la “Evaluación de impacto de INIA en los últimos 20 años”, un estudio realizado por un equipo consultor internacional independiente y financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La conclusión a la que se arribó fue que “INIA ha sido un motor clave del desarrollo agropecuario en Uruguay, con una inversión en investigación desarrollo e innovación (I+D+i) altamente rentable. Para sostener y expandir su impacto, se recomienda fortalecer su proyección científica y su articulación con políticas públicas”.
RESUMEN DE LOS RESULTADOS.
1) Impacto en la productividad agropecuaria y la ecoeficiencia. Los estudios indican que la Productividad Total de Factores (PTF) en Uruguay ha crecido a una tasa anual del 1,53%, con un aumento del 89% en la productividad agropecuaria entre 1980 y 2022.
Productividad agrícola: Creció a una tasa del 1,3% anual.
Productividad ganadera: Creció a una tasa del 1,6% anual.
Gasto en I+D agropecuaria: Representa el 66% de la inversión total del país y ha crecido a una tasa anual del 3,4% entre 1961 y 2022.
Relación entre inversión en investigación y productividad: Un aumento del 1% en el stock de conocimiento del INIA incrementa la PTF entre 0,28% y 0,35%.
En términos de ecoeficiencia, el índice de eficiencia en el uso de los recursos ha crecido significativamente, con un aumento estimado de 0,416% a 0,513% por cada 1% adicional de inversión en I+D+i.
2) Retorno económico de la inversión en I+D+i. El análisis de costo-beneficio muestra que la tasa interna de retorno modificada (TIRM) de la inversión en I+D+i del INIA varía entre el 18% y el 25% anual, dependiendo de los modelos aplicados. Esto confirma que el financiamiento en investigación agropecuaria es altamente rentable y contribuye a la competitividad del sector agropecuario.
Este resultado obtenido es comparable con el de institutos de relevancia para la ciencia agropecuaria a nivel internacional, como el Instituto Nacional de Investigación sobre Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de Francia; el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Cataluña, y el Instituto de Investigaciones Agropecuarias de Chile.
3) Estudios de caso. Los estudios de caso reflejan la aplicación práctica de la investigación del INIA en diferentes sistemas productivos:
Variedad INIA Merín (arroz): Incremento del 20% en el rendimiento por hectárea, con el 84% de los productores adoptando la variedad.
Diagnóstico de Actividad Ovárica (DAO) en ganadería: Aumento de 6 puntos en la tasa de preñez.
Manejo Regional de Plagas en Fruticultura: Reducción del 50% en el uso de insecticidas, mejorando la rentabilidad y sostenibilidad.
Pastoreo 3R en lechería: Mayor eficiencia en el uso de recursos forrajeros, con adopción creciente por parte de los productores.
4) Impacto en la producción científica y en la colaboración académica. INIA tiene un papel central en la generación de conocimiento en Uruguay:
Contribuye con el 8% de la producción científica nacional y el 35% en ciencias agrícolas.
El 92% de sus publicaciones son en colaboración, y el 73% incluyen socios internacionales.
Impacto de citas académicas: Su índice de impacto normalizado (MNCS) es de 0,95, ligeramente por debajo del promedio internacional.
Estos datos resaltan la influencia científica del INIA, aunque también muestran oportunidades para incrementar su impacto internacional.
5) Visibilidad en medios y en políticas públicas. En términos de influencia en políticas públicas, el 13% de sus publicaciones han sido citadas en documentos gubernamentales y de organismos internacionales como la FAO y la European Food Safety Authority.
El análisis altmétrico muestra que el INIA tiene alta presencia en redes sociales como Twitter (21% de sus publicaciones tienen menciones).
6) Conclusiones y recomendaciones. El impacto del INIA en Uruguay es amplio y significativo, con efectos positivos en productividad, ecoeficiencia, rentabilidad económica y generación de conocimiento.
Sin embargo, los informes destacan oportunidades para fortalecer su impacto:
Mejorar la visibilidad internacional de sus investigaciones, aumentando la publicación en revistas de alto impacto.
Ampliar la vinculación entre ciencia y políticas públicas, asegurando que más investigaciones sean utilizadas en la toma de decisiones gubernamentales.
Reforzar la presencia en medios de comunicación para mejorar la difusión de sus hallazgos.
La temperatura óptima para los cítricos es entre 23 y 34 grados, pero cuando el aire está a cero o por debajo de cero grados, constituye un riesgo.
Montevideo | Todo El Campo | La llegada de los primeros fríos afecta a las producciones agropecuarias de diferente forma. Los árboles cítricos son uno de ellos, y por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) difundió ayer un extenso documento “Daños por frío en la producción de cítricos de Uruguay”; sus autores son Natalia Guimaraes, Joanna Lado, Evelin Pechi, Elena Pérez, Fernando Rivas, José Buenahora y Álvaro Otero, todos ingenieros agrónomos del INIA.
El texto corresponde al Boletín de Divulgación N° 123 y brinda información y posibles acciones para apoyar la toma de decisiones que mitiguen el impacto negativo de las heladas sobre la calidad, sanidad y productividad del cultivo.
SENSIBLES A LAS HELADAS.
Lo primero que señala el documento es que “los cítricos son sensibles a las heladas, presentando daño por frío o congelamiento cuando la temperatura de aire es inferior a 0” grados centígrados.
“Son cultivados en zonas tropicales y sub tropicales”, y su “rango de temperatura óptimo para su crecimiento y desarrollo está entre 23ºC y 34ºC, mientras que por debajo de 13ºC cesa el crecimiento y desarrollo”.
Es así que el aire a una temperatura por debajo de cero “constituyen un riesgo, registrándose la ocurrencia de daños por frío con temperaturas inferiores a -2,2ºC”.
Cada especie se comporta de forma diferente, por eso “la sensibilidad” al frío “varía entre especies e incluso entre variedades”.
DAÑOS POR FRÍO.
El frío causa cambios fisiológicos y bioquímicos en las plantas como en los frutos, incluyendo “aumento en la instauración de ácidos grasos, la reducción en la actividad enzimática y fotosintética, la disrupción en la estructura de los cloroplastos y la pérdida de electrolitos, llevando a una rigidez de la membrana celular”.
El frío es dañino al formar hielo “en el interior de los tejidos, no a su formación en el exterior de la planta”; y “el daño por frío es un proceso complejo que depende de múltiples factores, entre ellos la velocidad y la intensidad del enfriamiento y del calentamiento luego del evento”
Los daños provocados por las heladas se los puede dividir en cuatro categorías:
Daños leves: solamente existe daño sectorizado a nivel de copa, abarcando brotes nuevos, hojas y pequeñas ramitas.
Daños moderados: daño considerable en la globalidad de la copa, generando caída de fruta, fuerte defoliación, muerte de brotes nuevos y ramas secundarias, mientras que el tronco y las ramas principales no muestran daño.
Daños severos: fuerte defoliación, daño y caída masiva de frutos, muerte de ramas secundarias, muerte y agrietamientos de corteza a nivel de ramas primarias.
Daños extremos: fuerte defoliación, daño y caída masiva de frutos, muerte de ramas secundarias y necrosis y agrietamientos de corteza a nivel de ramas primarias y de tronco que comprometen la supervivencia de la planta.
EL FRIO Y LAS PLAGAS.
Por otra parte, las heladas son aliadas en el control de plagas. El documento de INIA también aborda ese aspecto, porque “al igual que los cítricos, los insectos se desarrollan dentro de un rango óptimo de temperatura que varía según la especie. Al ser animales de sangre fría, no tienen la capacidad de regular su temperatura corporal y dependen de las condiciones ambientales. Por ello, las heladas pueden reducir la población de plagas y de sus enemigos naturales en los cultivos”.
Algunas de esas plagas son el minador de los cítricos (Phyllocnistis citrella); cochinilla roja (Aonidiella aurantii); psílido asiático de los cítricos (Diaphorina citri); moscas de la fruta (Ceratitis capitata y Anastrepha fraterculus).