Horacio Jaume | Montevideo | Todo El Campo | La ganadería uruguaya ha tenido que enfrentar en los últimos 40 años distintos desafíos.
Una ganadería cerrada donde el abasto superaba muchas veces a la exportación, se convertía en el principal cliente.
Una de las características era lo que se conocía como el ciclo de los cinco años, cinco para el productor y cinco para la industria. Dependía del aumento o la baja del stock.
Esa ganadería vacuna compartía campo con el ovino y alcanzó los 25 millones de cabezas, ya que la lana era un rubro fuerte.
La mayoría del ganado para faena era de dentición completa. La zafra y la poszafra eran muy marcadas.
Las reservas no se conocían y el racionar era para tamberos.
Las cuereadas del invierno eran bastante comunes, dependían de la crudeza de cada invierno.
Éramos un país que estaba dentro del circuito aftósico, los mercados internacionales eran erráticos, y la exportación no era fluida.
Los bolsones eran bastante frecuentes (se conocía como bolsones las deudas que se cancelaban y se iniciaban de nuevo).
El stock regulador se inventó para contrarrestar la poszafra congelando carne y vendiéndola en la poszafra.
Frente a una crisis muy grande se inventó el operativo conserva. Especular era el deporte preferido que se practicaba. Lo mismo que “revolear ganado”, que no era otra cosa que llevar ganados de una feria a otra.
El valor de la tierra era un novillo para faena, y valía más la pena comprar una hectárea de campo que hacer una pradera.
Ha pasado de todo a partir de la exportación en pie y que los mercados internacionales empezaron a abrirse.
El quedar libre de aftosa nos ofreció otro panorama.
Durante todo ese tiempo y todas las cosas que pasaron hay una que nos faltaba, sí era el sueño de muchos, pero difícil de concretar. Hoy el mercado tiene buenos precios y está demandado. La tierra vale 3 o 4 novillos para faena.
Eso dejó al desnudo otras cosas: bajos procreos , manejos no apropiados, la necesidad de racionar y hacer reservas. En definitiva, las cuereadas desaparecieron.
Los mostradores demandan. Somos el país de mayor consumo per cápita de carne, cerca de 100 kilos por persona por año.
La exportación significa el 80% de la faena y la exportación en pie también viene trabajando.
El desafío es otro: aumentar la producción. El paquete tecnológico está, hay que aplicarlo. La extensión también muestra sus debilidades.
El director del programa Diario Rural y de Todo El Campo fue homenajeado por su trayectoria y apoyo a la exposición desde el primer día.
Montevideo | Todo El Campo | Del 18 al 21 de marzo se realizará una nueva Expo Activa Nacional, organizada por la Asociación Rural de Soriano.
El jueves 12 tuvo lugar el lanzamiento oficial donde también se reconoció la trayectoria del periodista Horacio Jaume, conductor del programa Diario Rural y director de Todo El Campo. Jaume conduce el programa Diario Rural de Radio Rural junto a Estela Apollonio.
El presidente del BROU, Álvaro García, saluda al periodista Horacio Jaume.
El presidente de la ARS, Ing. Agr. Jorge Andrés Rodríguez, dijo que el próximo año serán los 30 años de Expo Activa y “de alguna manera se deseó comenzar a homenajear a las personas que han sido referentes”.
“Desde la primera Expo Activa, Jaume fue un colaborador”, agregó, “y nos ha acompañado desde la primera edición. Por eso queríamos hacer este reconocimiento y empezar por él”.
Jaume por su parte aseguró que cuando comenzó a hacerse la Expo Activa, sus organizadores “tenían muy claro a dónde querían llegar, pero se debía crear la herramienta”.
El reconocido periodista, uno de los mayores referentes del periodismo agropecuario en actividad, comentó algunas anécdotas que se han mantenido en el tiempo a pesar de los años, gracias a la memoria y el relato de quienes, como él, tuvieron oportunidad de vivirlas y hoy nos las trasmiten.
Mencionó, por ejemplo, el año en que “literalmente reventó la estación de UTE” y el asado que se hizo “abajo de una enramada”.
También contó cuando “un día apareció la magia, y era que la Expo Activa se iba a hacer en Anchorena (Colonia)” una idea “maravillosa” para una exposición que comenzaba a tener prestigio y que ya se sabía que funcionaba.
Esa jornada “estaba de película”, con una paz “difícil de describir”, recordó. “No se movía ni una bandera”, pero “a la mañana siguiente no quedaba nada porque vino un tornado que se llevó absolutamente todo”.
A partir de entonces la exposición regresó a Soriano donde continúa haciéndose ahora y ya es un sello que identifica al departamento, pero lo ha trascendido y hoy es una de las exposiciones más importante de Uruguay, y sin duda la mayor en su tipo, con repercusión positiva en toda la región.
Lo que más nos preocupa es la resignación, el aceptar no poder. Se busca cualquier pretexto para justificar esta realidad.
Horacio Jaume | Montevideo | Todo El Campo | Domingo de clásico de fútbol. Durante la semana todos los medios dan a conocer las normas de seguridad que hay que cumplir, qué es lo que se puede llevar, aconsejan a qué hora ir al estado y hasta por dónde conviene entrar.
Por supuesto que las bengalas están prohibidas, pero las tribunas rebosan de ellas.
¿Qué futuro podemos tener cuando no podemos ni controlar las bengalas?, ¿hasta qué punto llega la corrupción o la irresponsabilidad de los encargados?
No queremos, no podemos o lo que es peor no respetamos ninguna norma.
Lo que más nos preocupa es la resignación, el aceptar no poder. Se busca cualquier pretexto para justificar esta realidad.
Uno veía en la pantalla de televisión al supuestamente encargado diciendo que si caía una bengala más el partido se suspendía. ¿No es que estaban prohibidas?
Si no podemos con las bengalas ¿cómo controlamos los perros, los zorros, las cotorras, o cómo podremos llevar adelante una campaña sanitaria? ¿Usted cree que a la garrapata la vamos a combatir teniendo un despacho de tropa electrónico?
Indudablemente, la lista de desafíos es grande. Lo que no sabemos es si tenemos la voluntad de combatirlos.
Buscar la fácil nombrando las dificultades es de torpes; el l hacerse cargo y responder es lo difícil.
Las herramientas están, el tema son los hombres que deberían ponerlas en práctica.
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Foto de portada: captura de Telemundo 12.
Foto interior: captura de redes sociales del partido clásico del 1° de febrero.
El presidente Orsi y el Gobierno caminan en un piso agrietado, causando dudas, vacilaciones e indecisiones.
Horacio Jaume | Montevideo | Todo El Campo | Va terminando el año y hay un término que empezó a generalizarse: la incertidumbre. La pregunta es por qué.
Si lo analizamos desde el punto de vista climático, el año ha sido bueno, con un invierno moderado y una primavera espectacular.
Los mercados de la carne y la leche han sido buenos, siempre demandados; los cultivos de inverno con buenos rendimientos y el arroz cerró con una buena producción.
Se ha estado presente en las principales ferias de la alimentación de la carne, y se están cerrando buenos negocios que se reflejan en los precios.
Se ha mantenido activa la exportación de ganado en pie y se corona con la apertura del mercado Transpacífico.
Si faltaba algo, las posibilidades de un TLC con la Comunidad Económica Europea, después de tanto tiempo es posible, a pesar de que en las últimas horas se postergó y sabemos que hoy no se firmará.
Frente a esta realidad, la administración Orsi da la sensación de no estar en sintonía.
En primer lugar, según los entendidos, lo que no se logra en los primeros 100 días es muy difícil lograrlo después, eso lo dejó pasar. Y como logro positivo se señala la aprobación del presupuesto nacional.
¿Dónde estuvieron sus puntos más débiles?
Todo empezó con la pesca con huelga que duró 80 días, violando contratos y convenios firmados entre el sindicato y los patrones, un conflicto que se fue extendiendo frente a la vista y paciencia de todos. Tanto que los barcos de pesca de altura tuvieron amotinamientos y retornaron a puerto. Se perdió la zafra, y ya al final, al no encontrar ningún acuerdo, los pesqueros hicieron un llamado a interesados a trabajar y en 24 horas se anotaron 20.000 personas.
Todos perdieron, barcos, sindicatos y el gobierno por no marcar la cancha. Fue el primer dato o señal de la fuerza sindical.
En plena elaboración del presupuesto hubo liceos, facultades y hasta bibliotecas que fueron ocupadas. Hay herramientas para evitarlo, pero no se usaron.
La industria de la leche, salvo Conaprole, tiene serios problemas, sin embargo, cuando la Cooperativa decide cerrar la planta de Rivera porque ya no funciona, asegurando el trabajo a todos los funcionarios, el sindicato se opone y decide parar afectando a toda la industria y hasta perdiendo leche.
La administración no tiene una posición clara frente a la gravedad de la situación. La Cooperativa no está violando la ley, tampoco ignorando un contrato: es una empresa decide no seguir perdiendo plata y toma una decisión.
Mientras tanto, hay emprendimientos y empresas que cierran y se retiran del país. Las razones, cada uno las sabrá, pero el ambiente no es de los mejores.
Un grupo de personas, enarbolando banderas palestinas trancan el puerto en la zona de la balanza. Hay un embarque de ganado en pie y la fila de camiones llega hasta el Cerro.
El PIT-CNT propone un nuevo impuesto, y tanto el presidente Yamandú Orsi como el ministro de Economía, Gabriel Oddone, aclaran suposición, pero la presión sigue.
Orsi no logra tener una hoja de ruta y la posición de sus ministros muchas veces se cruzan. No logra que su orquesta toque afinada. ¿Tendrá partitura o algunos no la aprendieron y tocan en forma desentonada?
El tiempo lo dirá, pero el tiempo que pasó no se recupera y el malestar crece
Según los últimos datos, el presidente ha perdido popularidad, y la incertidumbre aumenta.
La plaga de las cotorras, los caminos rurales y la tozudez de algunos sindicatos son problemas serios que exigen atención y solución, pero mientras la solución no llega se van agravando y empeorando.
Montevideo | Todo El Campo | En la nota editorial del miércoles 3 de diciembre en el programa Diario Rural (CX4 Rural), el periodista y conductor del mismo, Horacio Jaume, reflexionó sobre algunos de los temas que están en agenda y que son causa de preocupación del sector agropecuario nacional.
Las cotorras como plaga causante de importantes perjuicios; los caminos rurales y los sindicatos, son los temas que abordó y sobre los cuales Todo El Campo les presenta a sus lectores el audio original y el texto que recoge los conceptos vertidos.
UNA PLAGA DE DIFÍCIL COMBATE.
Uno de esos temas pasa por el daño que causan las cotorras, una plaga difícil de combatir y que causa serias pérdidas. Los esfuerzos hechos para su combate no han logrado los resultados esperados.
Hemos averiguando y nos enteramos del desmantelamiento del Departamento de Plagas del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, por lo cual no hay ninguna dependencia que se ocupe a abordar y generar soluciones a ese tipo de problemas.
Por mucho tiempo el MGAP contó con una cuadrilla que quemaba los nidos de las cotorras, con un producto determinado. El último que intentó hacer una importación de ese producto fue el exministro Carlos Uriarte, pero después no se insistió más sobre el tema, a pesar de que hay gente que lo padece y sufriendo daños mayúsculos.
A nivel del MGAP se debería buscar la forma de amortiguar tanto daño, y plantear alternativas para su combate.
LOS CAMINOS.
En el tema de los caminos rurales, la primera conclusión que se puede sacar es que por la evolución que ha tenido el país, ya no pueden ser mantenidos de la misma forma que hasta unos años. La razón es que por ellos circulan muchos más camiones que a su vez tienen más kilos, y porque si aspiramos a un país mejor, lo que vamos a tener es más camiones y más tránsito. Por lo tanto, hay que buscar alguna solución.
Una de las alternativas es que los días de lluvia no se transite por ellos. Hay producciones que permitirían hacer efectiva esa medida que consiste en esperar que el camino se seque retomando luego el tránsito, pero también hay veces que no se puede esperar y hay que circular porque lo exige la producción.
Sabemos que es un problema a solucionar, se han buscado opciones posibles, pero están lejos de ser definitivas. Las alternativas son para ir llevando la situación, pero son remiendos y no una solución final.
LOS SINDICATOS, UNA HERRAMIENTA MAL USADA.
Un tercer tema es lo que tiene que ver con los sindicatos. Nadie duda que son necesarios, lo hemos dicho, el problema radica en que son una herramienta mal usada que termina siendo un gran problema.
Se necesita equilibrio, se necesita que los trabajadores tengan su voz para tratar los temas con las patronales, eso es indudable y no lo podemos ignorar. El problema se da cuando esos sindicatos empiezan a ser usados políticamente, busca otra cosa diferente que su cometido principal, y pasan a ser herramientas de sectores políticos que lo único que originan son más problemas.
En Conaprole el origen del problema es una planta que hay en Rivera y que cooperativa consideró que dejó de ser rentable y sin solución. Esa planta involucra a 28 obreros, que Conaprole iba a redistribuir en otras áreas laborales, pero el sindicato no aceptó esa solución y tomó medidas que afectaron a toda la cooperativa.
En un diálogo que mantuvimos con uno de los representantes del sindicato de Conaprole, nos decía que la medida tomada en el conflicto no perjudicaba la producción y que ellos tuvieron el cuidado necesario para que no se deba tirar leche. Sin embargo, quedó demostrado que eso que nos dijo no era cierto y que hubo perjuicios en la producción como en el recibo de la materia prima en planta.
¿Cómo Conaprole no va a tener derecho a cerrar una planta por considerar que ya no es rentable y que hace perder dinero y perjudica a todos? Eso que es tan sencillo no es entendido por el sindicato que toma medidas inentendibles sin que se sepa de dónde sale el derecho de llevar esas medidas adelante.
Cuando uno ve esas actitudes puede tomar como ejemplo lo que se vivió en la pesca: un conflicto de más de 80 días, por el cual se dejó de ganar unos US$ 40 o US$ 50 millones, además de que se violaron acuerdos firmados.
Algunos sindicatos han adquirido un poder sin freno a sus actitudes, a pesar de que los argumentos sobran, y por una soberbia difícil de entender son capaces de provocar ese tipo de problemas y pérdidas.
¿Cómo se puede lograr poner un límite? Porque además el Ministerio de Trabajo que sería la herramienta, está ocupado por alguien que simpatiza con esa orientación sindical. Se podría partir de la base que el ministro Juan Castillo conoce del tema y por tanto ser capaz de valorar si el daño que se causa con las medidas sindicales es de tal grado que tendría la autoridad para decirles “muchachos, esto no se puede hacer”, e instar a los sindicatos a buscar otras vías para manifestar sus opiniones, pero no hacer lo que se está haciendo porque así se perjudica a todos
¿Cómo es posible que alguien, usando una herramienta válida, termine haciendo algo negativo para todos?
Lo primero que hay que entender que los más perjudicados son los sindicatos, y hay que escucharlos para darse cuenta que lo que menos les interesa es contra quien están actuando, porque no es un problema laboral, es un problema político. Y si es política, luchen políticamente, pero no usen la herramienta del sindicato para sacar ventajas y dañando una producción que es muy importante para nuestro país, que sabemos lo que significa y que es muy difícil reparar ese daño ocasionado.
Si a estas cosas no se le dan la importancia que tienen por parte de quienes administran el país, en este caso la administración Orsi, si no logran encausar estos problemas, va a ser muy difícil poder gobernar.
Cuando prima la tozudez, la soberbia, la falta de criterio, es muy complicado razonar, y si no se buscan soluciones a ese tipo de problemas, cada vez va a ser peor.