“Se necesita que la gente aporte su visión, y cuanto más lo hagan más confianza nos dan”, dijo el presidente de ARU instando a la participación de los productores.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Rafael Ferber, dijo a Todo El Campo que es importante que todos los productores formen parte e integren alguna de las instituciones rurales, de carácter nacional o local, que hay en el país, porque la institucionalidad rural se enriquece con el aporte de la gente. Agregó que hay un viejo prejuicio sobre la capacidad económica de los socios de ARU, ya que los hay grandes y pequeños, y eso es fácilmente demostrable. También se refirió al vínculo de ARU con instituciones similares en el Mercosur e instituciones rurales en Uruguay, cada una con su perfil y estilo, pero trabajando con el mismo objetivo.
La proximidad de la Expo Prado 2025 es un momento más que oportuno para dialogar con el presidente de ARU, aunque el contenido del presente artículo no refiere a la exposición sino a temas institucionales de la Asociación.
LA IMPORTANCIA DE INTEGRARSE EN ALGUNA INSTITUCIÓN RURAL.
Ferber comentó que ARU tiene “más de 2.000 socios directos y más de 50 gremiales socias de segundo grado, además de un entorno enorme, de productores que no son socios, pero se siente representados”. También hay otra parte de productores que seguramente “no se ve representada” por ARU pero sí “por otras instituciones” de las tantas que tiene la agropecuaria.
“Yo creo que el productor siempre debe acercarse a algún lado” porque “eso de quejarse y no aportar nada no está bueno”, subrayó.
Por el contrario, “aquel que no se siente representado por ARU debería buscar su lugar” en otra institución, porque todas hacen “un trabajo enorme” y la realidad es que se necesita que la gente aporte su visión”.
“Nos gustaría que hubiera más gente que se acerque porque nos dan más fortaleza, y no lo digo por ARU, sino que eso vale para todas las instituciones. Acérquense a cualquiera. Cuanta más gente del sector agropecuario dé su aporte y su visión, mejor trabajo vamos a hacer”, señaló.
Rafael Ferber en la Expo Melilla 2025.
“UN VIEJO PREJUICIO”.
Consultado sobre el perfil de los socios de ARU, atendiendo a la visión que muchas veces se tiene por parte de algunos sectores e incluso representantes políticos o sociales de diferente perfil o representatividad que vinculan el campo y particularmente a la ARU con gente de mucho dinero, Ferber dijo que ese “es un viejo prejuicio”.
En el caso concreto de ARU, muchos socios lo son por la inscripción y sus registros. Eso lleva a que haya socios que “son cabañeros y los cabañeros van desde pequeños productores de ovinos hasta criadores de gran volumen, pero después está la gente que es socia no cabañera” que forma parte porque “se siente representada”.
“La verdad es que sí puede ser que los grandes sean socios, pero tenemos de todas las escalas y nosotros sentimos que representamos a todas las escalas. Esa es la realidad, representamos y tenemos socios y sociedades que abarcan todo el espectro de la agropecuaria. Esa es la realidad y es muy fácil de demostrar”.
EL VÍNCULO CON OTRAS INSTITUCIONES.
Sobre la relación de ARU con instituciones similares de la región, particularmente de Argentina, Brasil y Paraguay, Ferber señaló que cada una tiene su realidad y que hay un vínculo importante por intermedio de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM).
De Brasil dijo que cuanta con la Confederación de la Agricultura y la Pecuaria (CNA) que es nacional y tiene funciones directas del Estado que le da una caja y un movimiento enorme, “con una facturación que imagino es monstruosa”, pero el intercambio de ARU se da fundamentalmente con Farsul que es la Federación Agrícola del Estado de Río Grande do Sul.
“Paraguay tiene la Asociación Rural de Paraguay (ARP) que es básicamente ganadera y muy fuerte” en tanto que en Argentina hay “varias instituciones una es la Sociedad Rural Argentina (SRA) con la cual intercambiamos e históricamente somos muy afines”. Argentina tiene otras instituciones que ofrecen opciones variadas, como pasa en Uruguay, generándose un complemento, sumando todas hacia el mismo lado con sus características propias.
En la interna de Uruguay, las instituciones rurales que están ubicadas en todo el país tienen “la madurez para apoyarnos entre todas en los temas en que estamos de acuerdo” y cuando hay un punto en el que hay diferencias, cada uno los trata según su entender.
“Lo que no pasa es que haya discrepancias públicas. Y si en algún momento se hacen públicas, son válidas también”, aseveró. “Es legítimo que cada institución tome posición en los temas, y si hay otra que no está de acuerdo, lo tendrá que marcar, pero no pasa más que eso. En todo lo que nos podemos complementar lo hacemos, nuestra función es que tengamos mejor negocio y mejores condiciones para nuestras familias”. Incluso “hay matices dentro de las propias instituciones, pero todos tenemos la madurez de aceptar lo que el otro piensa, ¿qué problema hay con pensar diferente?, todos buscamos lo mismo. Esa es la realidad. No tenemos ninguna incomodidad ni situación que veamos compleja, todo lo contrario”.
En tiempos de debate sobre el presupuesto nacional, mientras todos tiran de la frazada corta, que no se nos olvide prestar atención a la inversión, sin la cual no habrá frazada para nadie.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Hace unos meses el economista argentino Diego Dequino dijo una verdad gigantesca que vale para todos los países del mundo sin importar el tipo ni la orientación del gobierno de turno: “El crecimiento de la economía sigue siendo la única indemnidad que tiene la política para resistir la coyuntura”.
Las manifestaciones de Dequino son oportunas luego de leer el informe anual de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) sobre la Encuesta Anual de Inversión Industrial.
El problema es que en Uruguay, según dicho informe, los empresarios se muestran reticentes a invertir, y sin inversión no hay empresa, emprendimiento ni país capaz de crecer.
En síntesis, el documento expresa que los empresarios estiman que en 2026 invertirán, en dólares corrientes, un 43% menos que lo planificado en 2025.
Por sector de trabajo, ese 43% menos se entiende por una menor inversión (-40%) en el rubro de maquinaria y equipos, que es el área que tiene más alta participación (un 72%) en la inversión industrial.
¿Cuáles son los “obstáculos para la inversión”? Hay factores estructurales -por ejemplo la demanda interna-, y otros se vinculan al tipo de gobierno que tiene el país, -como lo que tiene que ver con las relaciones laborales-.
Los principales obstáculos mencionados por los empresarios son las “restricciones de demanda interna” y “la baja rentabilidad de proyectos de inversión”; mencionado sen un 61% y 54%, respectivamente.
La restricción de la demanda externa lo mencionó el 43%, y la incertidumbre por cambios en las relaciones laborales el 38%. Éste último ítem aumentó a niveles del período 2014-2019.
El 33% atribuyó la menor inversión a la situación financiera de la empresa, y un 30% a la incertidumbre de la política económica del actual gobierno.
Acaba de ingresar al Parlamento para su estudio y votación el presupuesto para los próximos años, el cual marca la ruta por la que el gobierno conducirá al país, y aunque recién se está conociendo el contenido y los lineamientos que lo rigen, sería buena señal atender al informe de la CIU para dar solución a las alertas que afectan a las empresas privadas, considerando que ellas y solo ellas son las generadoras de riqueza -que luego se traslada en beneficios para toda la sociedad-, y puestos de trabajo genuinos que empujan todo el engranaje económico y social del país.
Asimismo, el país también necesita señales claras no solo desde lo económico, también lo político, aspecto que ha sido menoscabado en los últimos meses, en conflictos como el de la pesca y Conaprole. Sobre esto solo un apunte: se hace muy difícil invertir cuando los sindicatos son capaces de generar pérdidas millonarias mientras los ministerios responsables en la materia no saben qué hacer.
Los barcos impedidos de salir fueron dos. Los marineros firmaron un acta comunicando la medida en la que aclararon que desean trabajar. ¿La medida podría interpretarse como una imposición sindical a la cual los trabajadores no pueden negarse?
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La tripulación de los barcos costeros Dartesa III y Qian Lian 1 no pudieron zarpar en la tarde del martes 26 a pesar de que estaban listos y prontos para hacerlo.
La medida fue comunicado a través de un acta en la que los propios trabajadores advierten que su deseo es trabajar, lo que podría interpretarse como que asumen conductas que no desean, con las cuales son fuertemente perjudicados.
EL COMUNICADO DE LA CÁMARA DE INDUSTRIAS PESQUERAS.
La Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU) explicó que el impedimento fue “por decisión de la tripulación asignada” que es completamente compuesta por “trabajadores de la empresa, tanto efectivos como suplentes”, los cuales “a último momento, presentaron un acta, firmada por los 14 marineros”, en la que manifiestan: “Los tripulantes” de las embarcaciones mencionadas “retrasan la salida por 24 horas, sabiendo que después de un pago la citación sería para 24 hs después. P.D.: nosotros queremos trabajar”.
CIPU aclaró que “el feriado del 25 de agosto fue pagado en el día de ayer (martes 26), siendo que existen por convenio 5 días para hacerlo. Aun así, el ‘sabiendo que’ mencionado en el acta, sólo se corresponde con viejas prácticas perversas impuestas por el sindicato, que no figuran en el convenio y que ya no corren en la nueva etapa de la pesca nacional”.
Ante esa situación, “los 14 marineros insubordinados serán reemplazados por nuevos tripulantes”, y los “titulares efectivos de la empresa tendrán una suspensión de una marea, y el resto (los que estaban como suplentes), si quieren volver a trabajar en el sector, tendrán que presentarse en el llamado” que el sector pesquero realiza a través del siguiente enlace: http://UruguayPesca.com
“Es la empresa, junto al patrón de pesca, quien decide cuándo y cómo zarpa un barco y con qué tripulantes”, enfatiza el comunicado de CIPU.
EL POSDATA, EL NOSOTROS Y EL ELLOS.
A la Cámara le “llama mucho la atención” el “posdata” que se incluye en el acta, señalando “nosotros queremos trabajar”. Afirma que “claramente estos trabajadores son víctimas de una dirigencia sindical que los obliga a tomar esta decisión y a pagar el costo de sus indicaciones sobre cómo actuar (que la dirigencia no paga y solo la habrán de asumir los firmantes)”.
“Hay un ‘nosotros’ y un ‘ellos’. Un ‘nosotros’ que quiere trabajar y no lo dejan, y un ‘ellos’ que pretende seguir decidiendo quién se sube a un barco y quién no, y cuándo zarpa un barco o cuándo no lo puede hacer”, denuncia CIPU.
Por último, la Cámara expresa que lamenta la situación: “Lamentamos por la mayoría de estos trabajadores, víctimas de la dirigencia sindical y sus secuaces. No enfrentarla y no haber cumplido con sus obligaciones como trabajadores, tiene consecuencias. Todos serán sancionados y no van a embarcarse en la próxima marea de estos barcos, que habrán de zarpar con otros tripulantes”.
“Así es la nueva pesca en nuestro país: derecho al trabajo, libertad de contratación, reglas claras, legalidad, orden, justicia, eficiencia”, concluye.
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La foto de portada es el encabezamiento el acta firmada por 14 trabajadores.
Un tambo exitoso no solo tiene vacas, también requiere genética, instalaciones confortables, pasturas de calidad, salas de ordeñe de última generación, caminos adecuados.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La interpelación al ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, era la oportunidad de que a nivel del Senado y con la atención de todos los medios de comunicación y de buena parte de la opinión pública se debatiera sobre el Instituto Nacional de Colonización, el acceso a la tierra y la lechería nacional.
La interpelación se limitaba a la compra de la estancia María Dolores, únicamente a eso, pero en la línea argumental de el oficialismo y la oposición cabía esperar que se incluyeran conceptos sobre Colonización y el rubro lechero, y así sucedió.
En la larga lista de oradores, los senadores de todos los partidos fueron haciendo sus exposiciones, algunos con conocimiento y otros se notaba que habían leído algo pero muy poco y ese poco muy superficial, antes de ingresar a sala y pedir la palabra para dejar constancia de que allí estuvieron.
Los legisladores pasaron más de medio día hablando sobre esos temas que hacen a la agropecuaria nacional, y no lograron nada. No lo digo porque la interpelación finalizó de forma repentina sin que hubiera una votación final que todos adivinamos cual hubiera sido, sino porque desde entonces, de lo único que habla la gente y lo único que se informa masivamente, es la provocación del senador Nicolás Viera (Frente Amplio) a su colega Sebastián Da Silva (Partido Nacional), y el insulto de este sobre el primero.
De un momento a otro dejó de interesar la compra de la estancia en un monto millonario, dejó de importar si fue o no conveniente esa adquisición, y el centro de atención pasó a ser la actitud de dos senadores que fruto del cansancio perdieron la compostura y el respeto mínimo que se deben tener las personas entre sí.
El resultado final es que Colonización concretó la compra, y ahora realizará el procedimiento para instalar allí las familias colonas productoras. Por el bien de los colonos y del país es de esperar que todo ese proceso se pueda hacer con rapidez y sin inconvenientes, sin necesidad de sumar más gastos que los estimados para las obras que habrá que implementar para hacer de María Dolores no solo una colonia, sino un centro lechero de calidad, que sume producción y que provea de materia prima a las industrias que tanto la necesitan.
Uruguay debe tener una lechería potente, de avanzada, con aplicación de tecnologías de última generación en todos los eslabones productivos, porque no alcanza con tener vacas, se requiere genética, instalaciones confortables, pasturas de calidad, salas de ordeñe de última generación, caminos adecuados.
En el acierto o en el error la compra de la estancia ya está hecha, ahora hay que trabajar para producir más y mejor, y el tiempo dirá cuál de las dos posiciones expresadas en la interpelación es la que tiene razón.
El Gobierno no tiene un plan para esa tierra que adquirió. “Lo que hay es el compromiso de comprar tierras” a la que “no se le da un destino adecuado y los productores pequeños seguirán cerrando año a año, sin pausa”.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El senador José Luis Falero (Partido Nacional) dijo que en Uruguay hay un problema con el acceso a la tierra, algo que “todos queremos solucionar”, en especial “la falta de campo para pequeños productores lecheros”, pero que la compra de María Dolores por el Instituto Nacional de Colonización “es una medida inconveniente”.
En el transcurso de la interpelación al ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, realizada el miércoles 13 en el Senado, Falero planteó una serie de objeciones por la falta de planes en las inversiones que se deben hacer en infraestructura para que la compra resulte, y criticó que se adquiera tierra sin planificación previa.
Además del precio “desmedido con respecto al mercado”, comentó que “el argumento inicial a favor de la compra fue que se iban a instalar allí 16 pequeños productores lecheros y darle la oportunidad a jóvenes productores que quieren trabajar” en ese rubro. Pero que no me le queda claro “cuál es la política del Gobierno” ya que durante los 15 años que gobernaron (2005-2020) “compraron campos como nunca antes y no resolvieron el tema porque desde hace más de 20 años cierran tambos a un promedio de 70 por año, y eso no ha cambiado”.
“Quiere decir que la estupenda cantidad de campos comprados por la administración del Frente Amplio en los 15 años de Gobierno no sirvió para nada”, definió, y planteó que nada lo hace pensar que adquirir María Dolores, a un precio mayor, va a ser la solución que no encontraron antes. Para creer en María Dolores me tendrían que haber traído “un plan estratégico de lo que se iba a hacer, con obras de inversión y los costos que significa instalar 16 establecimientos productivos”.
Además, argumentó que la inversión de US$ 32 millones se pudo hacer “en distintas fracciones” en todo el país “donde hay productores que nos piden a gritos un pedacito más de campo para sobrevivir, y no en un solo lugar definido y determinado”.
FALTAN INVERSIONES EN INFRAESTRUCTURA.
Falero cuestionó la falta de planificación en infraestructuras necesarias para que un tambo funcione: Para que un campo se ponga a producir, antes se debe preparar, por ejemplo instalando la sala del tambo, cuyo costo se debe definir, junto con la forma en que se van a evacuar las aguas con las plantas de tratamiento, que son “una inversión superior que tampoco escuché cómo piensan financiar”.
“Acá no hay un plan, lo único que escuché concreto es que este año se va a sembrar para extraer forraje y nada más. Lo demás me quedó sin respuesta”, expresó.
Por otra parte, “la recolección de leche tiene que tener una caminería adecuada, un radio de giro adecuado para las cisternas que cada vez son más grandes”.
Se deben hacer trabajo de pluviales, de cunetas, de canalización, de reducción de la tierra disponible, de un sinnúmero de cosas, pero ninguna se mencionó porque “no hay un plan; lo que hay es el compromiso de comprar tierras como lo hicieron antes. Y después la tierra queda ahí, sin un destino adecuado y los productores pequeños seguirán cerrando año a año, sin pausa”.
A lo anterior le agregamos las zonas bajas, las hectáreas de olivos, las hectáreas de forraje, el área que se va a dedicar al campo de recría, todos los costos que significa instalar un tambo, la falta de agua suficiente y que hay que recurrir al agua de las reservas que deben ser tratadas adecuadamente, todo eso es una “bomba de tiempo”.
Falero cree que antes se debe salvar a los productores que aún quedan, enfatizó, dando campo a los “colonos eficientes” que son muchos, pero también hay otros que no lo son.