El cierre de Ormuz causará daños en todo el mundo; la OTAN se niega a participar en el conflicto.

El cierre de Ormuz causará daños en todo el mundo; la OTAN se niega a participar en el conflicto.

La posición geográfica es clave, Irán lo sabe y ha hecho de su geografía una estrategia para atacar al mundo entero, lo que incluye países y poblaciones que nada tienen que ver con esa guerra.

Montevideo | Todo El Campo | El filósofo y político florentino Nicolás Maquiavello (1469-1527) dijo que las guerras empiezan cuando uno quiere, pero no termina cuando uno desea, subrayando que los países ni los lideres de esos países tienen control sobre los procesos bélicos que pueden evolucionar en cualquier sentido.

Lo hemos visto (¿cómo no recordar Vietnam?); y lo estamos viendo ahora. Rusia invadió Ucrania en una operación que se decía era de unas semanas, sin embargo ya se cumplieron 4 años (comenzó el 24 de febrero de 2022), y nadie sabe cuándo terminará.

El ataque terrorista del 7 de octubre de 2023 no solo fue la peor masacre antisemita desde la Shoá o el Holocausto nazi, sino que en los hechos se convirtió en un acto de guerra de ramificaciones cruentas que aún no tiene fecha de finalización.

En este momento, mientras estamos en la comodidad de nuestras casas, el mundo asiste a un nuevo capítulo de un conflicto que lleva décadas y que tiene a Estados Unidos, Israel e Irán como protagonistas.

Por otra parte, en los conflictos bélicos no pesa únicamente el poder de fuego o el número de efectivos con que cuente un ejército. La posición geográfica es clave, Irán lo sabe y ha hecho de su geografía una estrategia para atacar al mundo entero, lo que incluye países y poblaciones que nada tienen que ver con esa guerra. Está claro que nos referimos al estrecho de Ormuz, un pasaje fundamental que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán, y a estos con el mar Arábigo y el océano Índico, y de ahí al resto del mundo. Cerrarlo equivale a clausurar la llegada de insumos fundamentales sin los cuales los países no pueden funcionar correctamente.

No solo petróleo y gas natural, también fertilizantes, lo que golpea la producción de alimentos y la seguridad alimentaria, en especial de los países más pobres.

UN ESTRECHO CLAVE PARA LOS FERTILIZANTES.

Efectivamente, por Ormuz circula una parte crítica del comercio mundial de fertilizantes que se estima en una cantidad próxima Al 30% del volumen global, incluyendo urea, amoníaco, fosfatos y azufre. Estos productos salen principalmente de los países del golfo (Catar, Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Omán e Irán) hacia Asia, Europa y América, donde son insumos esenciales para la producción agrícola.

De acuerdo con la Unctad, la agencia de la ONU encargada de apoyar a los países en desarrollo en su integración a la economía global, cada mes transitan por el estrecho de Ormuz 1,33 millones de toneladas de fertilizantes. 30 días de cierre bastaría para generar escasez y comprometer el rendimiento de cultivos como el maíz, el trigo y el arroz.

Joseph Glauber, investigador principal del Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (Ifpri), con sede en Washington advirtió en la radio y televisión alemana DW que “el encarecimiento de los precios influirá en la elección de los cultivos”.

En la misma línea, el banco holandés ING elaboró un informe en el que apuntó: “Una interrupción prolongada limitaría de forma significativa el acceso a estos insumos en las regiones más dependientes de las importaciones, como Brasil, India, el sur de Asia y varias zonas de la Unión Europea”.

Urea es el fertilizante nitrogenado más usado en el mundo. Originado en Catar, Arabia Saudita, Irán y Emiratos Árabes Unidos pasa por Ormuz para llegar a otros países de Asia como India o China, también Europa y América Latina.

Amoníaco como base para fertilizantes nitrogenados. Sale desde Catar y Arabia Saudita hasta Asia y Europa.

Los fosfatos y derivados, se usan en fertilizantes fosfatados. Parten hacia mercados agrícolas globales.

El azufre es clave como insumo en procesos industriales, se dirige a varios países de demanda agrícola, también a India y China.

Por lo tanto, cuando hablamos de Ormuz y su cierre, no solo se trata de petróleo, también de seguridad alimentaria, un punto sobre el cual Todo El Campo ya se ha hecho eco.

PAÍSES OCCIDENTALES SE OPONEN AL LLAMADO DE TRUMP.

Un informe de AFP difundido el lunes 16 da cuenta de que los aliados occidentales de Estados Unidos se oponen al llamado del presidente Donald Trump para que la OTAN ayude a reabrir Ormuz.

El fin de semana el mandatario estadounidense hizo un llamado a China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido a enviar buques de guerra para escoltar petroleros a través del estrecho.

GRAN BRETAÑA. El primer ministro británico, Keir Starmer, dijo que Londres estaba trabajando con aliados para elaborar un plan “viable” para reabrir la vía fluvial, pero descartó una misión de la OTAN. En declaraciones a la prensa de su país aseguró que Gran Bretaña “no se dejará arrastrar a la guerra más amplia”, y que cualquier actuación “tendrá que ser una alianza de socios”.

ALEMANIA. Mientras que Berlín insistió en que el problema de Irán “no es una guerra” de la Organización del Tratado del Atlántico Norte. El portavoz del canciller alemán Friedrich Merz dijo que “la OTAN es una alianza para la defensa del territorio”, y el ministro de Defensa, Boris Pistorius, aseguró que no habrá “participación militar” por parte de su país, aunque añadió que Alemania apoyará los esfuerzos diplomáticos que “garanticen el paso seguro a través del estrecho de Ormuz”.

POLONIA. El ministro polaco de Asuntos Exteriores, Radosław Sikorski, aseguró que el presidente de su país ya había “descartado la participación de las Fuerzas Armadas polacas en esta operación”.

DINAMARCA Y OTROS PAÍSES. Otros países han reaccionado negativamente al pedido de Trump: “No queríamos esta guerra”, dijo el ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Lokke Rasmussen, a medios daneses en Bruselas.

Similar fue la reacción de Japón y Australia, este último un aliado clave de Estados Unidos en el Índico y el Pacífico sur.

Con datos de Agenda Económica, AFP e información propia.

El conflicto en Medio Oriente y el cierre de Ormuz no solo afectan al petróleo, también los fertilizantes.

El conflicto en Medio Oriente y el cierre de Ormuz no solo afectan al petróleo, también los fertilizantes.

Ormuz es un paso marítimo de solo 50 kilómetros de ancho en su punto más angosto que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico, y ha sido un sitio comercial estratégico y relevante desde la Edad Media.

Montevideo | Todo El Campo | Cuando miramos hacia Irán y el estrecho de Ormuz lo que primero que visualiza el mundo es la crisis petrolera. A pesar de los esfuerzos por depender cada vez menos del petróleo, la realidad es que seguimos siendo petroleodependientes. Si el petróleo nos falta, la economía global se verá afectadas de múltiples formas, y cuanto mayor es el tiempo de esa falta, mayor los daños.

Pero Ormuz es importante no solo por el petróleo, también por los fertilizantes, aunque se hable menos de ellos, porque más del 30% del comercio mundial de fertilizantes transita por este estrecho.

Ormuz es un paso marítimo de solo 50 kilómetros de ancho en su punto más angosto que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico, y ha sido un sitio comercial estratégico y relevante desde la Edad Media.

Por allí no solo pasa petróleo, e Irán lo utiliza como un instrumento de poder, consciente del daño que causa a la economía mundial, incluso en países y personas que nada tienen que ver con el conflicto en desarrollo.

El diario colombiano La República detallo el tránsito comercial que caracteriza a la zona, lo que sirve para entender la gravedad de lo que está pasando:

El 20% del petróleo que consume el planeta para por allí, pero no es el único producto estratégico.

Además, transita el 33% de fertilizantes, 32% de metanol; el 24,5% de minerales; 13% de líquidos de gas natural; 19% de gas natural licuado; 14% de combustibles refinados; 13% de derivados del petróleo; 8% de coque de petróleo (producto de uso en la industria cementera y como materia prima para ánodos en la producción de aluminio);7% de azúcar y productos “blandos” (los productos blandos son materias primas agrícolas cultivadas, no extraídas, también ganado, en cambio los “productos duros” son petróleo, metales, etc.); 4,3% de cereales y semillas oleaginosas (4,3%).

Sin embargo, la cifra que más sorprende es la primera: uno de cada tres fertilizantes del comercio mundial pasa por Ormuz. Eso significa que cualquier interrupción prolongada no solo afecta a estaciones de servicio, sino a los agricultores que son los que producen alimento para el mundo.

Otro dato, es que en esa zona se encuentran Catar, Arabia Saudita e Irán, tres de los diez mayores exportadores de urea del mundo, y dependen de esa ruta para sacar su producción al mundo.

Hasta la pasada semana el precio de la urea tuvo una suba de hasta 13%, pasando de US$ 485/490 la tonelada a US$ 550 en Egipto. En Estados Unidos, los incrementos superaron los US$ 70 por tonelada en algunos puertos.

En cuanto al gas natural licuado (GNL), Catar, uno de los mayores exportadores del mundo, suspendió temporalmente la producción tras interceptar drones que apuntaban a instalaciones energéticas en Ras Laffan. Esta es una ciudad industrial y portuaria ubicada al norte de Catar, creada específicamente como hub energético. Es uno de los complejos más grandes del mundo dedicados al GNL y productos derivados del gas.

El resultado: los precios del gas europeo subieron 40% ante el temor de cortes de suministro.

CHINA, INDIA, JAPÓN Y COREA, LOS MÁS AFECTADOS.

Según analistas de JPMorgan -citados por el diario colombiano-, los productores petroleros del Golfo podrían resistir cerca de 22 días almacenando crudo en tierra antes de verse obligados a reducir producción si el cierre del estrecho supera los 25 días.

Cumplidos esos 25 días hay margen adicional en almacenamientos flotantes, pero limitado. Arabia Saudita es el país que más petróleo mueve por Ormuz: 6 millones de barriles diarios, y aunque dispone de oleoductos alternativos hacia el mar Rojo, su capacidad no alcanza para reemplazar todo el flujo. De cualquier forma, los principales compradores no están en Occidente sino en Asia Oriental: China recibe más de 30% del crudo que pasa por Ormuz. India, Japón y Corea del Sur también dependen de esa ruta.

Tensiones en Oriente Medio disparan el valor del Brent que supera los US$ 110.

Tensiones en Oriente Medio disparan el valor del Brent que supera los US$ 110.

El mercado energético internacional atraviesa una fase de extrema volatilidad. La cotización del petróleo Brent, referencia de Uruguay, se disparó en los últimos días.

Montevideo | Todo El Campo | El barril del petróleo Brent se ha disparado superando los US$ 110, en medio de una escalada bélica que se acentúa y compromete la estabilidad de los valores internacionales.

A última hora del domingo 9 de marzo, al cierre de Todo El Campo, el barril se colocó en US$ 113,98, debiéndose retroceder casi 4 años, hasta el 1° de abril de 2022, para encontrar un valor similar de US$ 115,60, como se ve en el gráfico de Investing.com

ANÁLISIS: EL BRENT EN UNA COYUNTURA TORMENTOSA.

El mercado energético internacional atraviesa una fase de extrema volatilidad. La cotización del petróleo Brent, referencia de Uruguay, se disparó en los últimos días hasta superar los US$ 114 por barril, con un incremento diario superior al 23%. Este salto no es un movimiento aislado: en la última semana el alza acumulada ronda el 47%, mientras que en el último mes la variación supera el 65%. Tales cifras reflejan un shock energético de magnitud, comparable con episodios críticos de 2008 y 2022.

El detonante inmediato proviene de la escalada bélica entre Estados Unidos e Irán y el cierre parcial del estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula cerca del 20% del comercio mundial de crudo. A ello se suman recortes de producción en Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, lo que tensiona aún más la oferta. Los analistas de Deutsche Bank advierten que este shock podría descarrilar la senda desinflacionaria del Banco de Inglaterra, mientras que Goldman Sachs proyecta que los precios podrían superar los máximos históricos de 2008.

IMPACTO EN LOS MERCADOS.

La reacción inmediata se observa en algunas bolsas del mundo.

El Brent, que hace apenas un año cotizaba en torno a los US$ 58, acumula una variación anual del 62%, situándose cerca de sus máximos de 52 semanas. El volumen de operaciones en futuros supera los 197.000 contratos, reflejo de la intensa actividad especulativa y de cobertura.

PERSPECTIVAS INFLACIONARIAS.

El encarecimiento del petróleo tiene un efecto directo sobre los costos de transporte y producción, trasladándose rápidamente a los precios al consumidor. Macquarie advierte de un “shock inflacionario” global, mientras que distintos bancos de inversión recalculan sus proyecciones de crecimiento. En América Latina, países importadores netos como Argentina enfrentan un escenario complejo: mayor presión sobre las reservas internacionales y riesgo de aceleración inflacionaria.

Venezuela, en cambio, vuelve a ganar protagonismo como proveedor alternativo en medio de la crisis.

Por otra parte, los indicadores técnicos muestran una señal de “compra fuerte” en todos los plazos, desde el intradía hasta el mensual. Esto sugiere que, más allá de la volatilidad, los operadores anticipan un recorrido alcista sostenido.

El Brent se ha convertido nuevamente en termómetro de la economía mundial. Su escalada refleja la fragilidad de las cadenas de suministro energéticas y la vulnerabilidad de los mercados ante tensiones geopolíticas. La combinación de guerra, recortes de producción y especulación financiera configura un escenario de alta incertidumbre.

Para los países importadores, el desafío será mitigar el impacto inflacionario y asegurar el abastecimiento; para los exportadores, aprovechar la coyuntura sin desestabilizar aún más el tablero global. En cualquier caso, el petróleo vuelve a recordarnos que sigue siendo un factor decisivo en la política y la economía internacional.

Dinámica alcista del Brent.

Dinámica alcista del Brent.

Para entender lo que está sucediendo hay que tener presente los factores geopolíticos, particularmente la tensión en Oriente Medio, que ha impulsado la demanda de cobertura y la percepción de riesgo en la oferta. 

Montevideo | Todo El Campo | El gráfico del petróleo Brent que se publica a continuación muestra una dinámica alcista marcada en las últimas semanas, con un precio actual -al cierre de la presente edición de Todo El Campo– de US$ 84,31 por barril, lo que representa un incremento diario del 3,57%.

Este repunte no es aislado: en el último mes la cotización avanzó más de 25%, y en tres meses acumuló casi 34%.

El rango de 52 semanas, entre 58,40 y 86,27 dólares evidencia que el Brent se encuentra cerca de sus máximos anuales, reforzando la percepción de presión alcista sostenida.

El volumen negociado, superior a 865.000 contratos, confirma un mercado activo y con fuerte participación, mientras que los indicadores técnicos sugieren señales de “compra fuerte” en horizontes diarios, semanales y mensuales. Este comportamiento responde a factores geopolíticos, particularmente la tensión en Oriente Medio, que ha impulsado la demanda de cobertura y la percepción de riesgo en la oferta. 

En términos de tendencia, el Brent acumula una variación positiva del 22,9% en un año, lo que lo convierte en un activo estratégico para los inversores que buscan refugio frente a la volatilidad bursátil.

La proximidad al techo de US$ 86 plantea un escenario de resistencia clave: si se supera, podría abrir espacio hacia nuevos máximos, aunque la volatilidad asociada a conflictos internacionales seguirá condicionando su evolución.

Todo lo anterior respecto al Brent. En cuanto al petróleo intermedio de Texas (WTI) el jueves tuvo un salto del 6,32% rozando los US$ 80 el barril, posicionándose en los US$ 79,38.

CHINA, IRÁN Y EL ESTRECHO DE ORMUZ.

China mantiene conversaciones con Irán en procura de asegurar el pasaje de buques petroleros y de gas natural licuado por el estrecho de Ormuz, mientras recrudece el conflicto que tiene a Israel, Estados Unidos e Irán como protagonistas.

Ormuz es un pasaje marítimo crítico que Irán controla afectando el movimiento de buques, con lo que genera nerviosismo en todo el mundo, no solo en los países en guerra.

China intenta impedir interrupciones prolongadas del suministro, para asegurar estabilidad en los mercados energéticos.

Es importante considerar que China e Irán mantiene relaciones amistosas; y Beijín depende de los suministros energéticos de Oriente Medio, de ahí su presión sobre Teherán para permitir el paso seguro de los buques.

China recibe aproximadamente el 45% de su petróleo a través del estrecho de Ormuz.

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Foto de portada: plataforma petrolera.

Gráfico de Investing.com

Análisis del gráfico de Todo El Campo.

Reporte sobre Ormuz en base a Investing.com.

La guerra en Medio Oriente y los precios del petróleo que se mantienen.

La guerra en Medio Oriente y los precios del petróleo que se mantienen.

El mundo está mejor preparado para que el mercado contenga los impulsos al alza, pero todo puede pasar, incluso agravarse si Irán decide bloquear el estrecho de Ormuz que une el golfo Pérsico con el mar Arábigo.

Montevideo | Todo El Campo | Cabría esperar que la guerra en Medio Oriente empuje los valores del petróleo al alza teniendo en cuenta la importancia que esa zona tiene en la producción petrolera, especialmente Irán que además de ser importante productor es protagonista de la guerra con Israel.

En las últimas horas el petróleo Brent tuvo un alza que lo llevó por encima de los US$ 75, pero lo que muchos consideraron una fuerte disparada que podría continuar sin frenos se moderó e incluso bajó algún punto.

Un reporte de la agencia EFE publicado el lunes 16 precisó que el Brent para entregar en agosto tuvo unca disminución del 1,35%, hasta situarse en US$ 73,23 al cierre de la sesión en el Mercado de Futuros de Londres.

El barril Brent reaccionó a la baja después de que, tras cuatro días de ataques cruzados entre Israel e Irán, la infraestructura energética y el suministro de crudo en la región no se hayan visto afectados por la escalada del conflicto.

Manuel Pinto, analista de mercado, dijo a la referida agencia que “el mayor temor del mercado es el incremento del precio del petróleo derivado del bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán”. Por lo tanto, a la importancia iraní como país productor y exportador, se suma su posición estratégica: la quinta parte del total del consumo mundial de petróleo pasa por Ormuz.

Por otro lado, la compañía de análisis de mercados Kpler publicó en X que la posibilidad actual de que Irán cierre el estrecho de Ormuz por la situación geopolítica sigue siendo “baja”, aunque advirtieron de que, de darse el caso de una interrupción en este paso, por breve que fuese, el precio del Brent podría dispararse “muy por encima de los 100 dólares por barril”.

“EL MERCADO ACTUAL MUESTRA MUCHA RESILIENCIA EN EL SUMINISTRO”.

Un reporte de Business Insider sostiene que el aumento de producción de Arabia Saudí y Rusia previo al cruce de ataques es lo que explica que haya un menor temor a problemas en el suministro.

“Desde hace años hay pronósticos agoreros sobre qué ocurriría con los precios del petróleo” en escenarios geopolíticos adversos. La esperada y temida fuera Irán – Israel llegó, pero “los mercados energéticos lo están digiriendo sin pánico por el momento”, señala la publicación que es especialista en finanzas y empresas.

El Ec. Norbert Rücker, jefe en Julius Baer, dijo que “el petróleo, como curva de fiebre de la geopolítica, reaccionó en consecuencia” frente a la guerra, y lo hizo “con precios que se dispararon. Aunque los ataques siguen siendo intensos en ambos lados, hasta ahora una escalada significativa parece estar contenida”. De todas formas, advirtió que “la situación sigue siendo volátil y con un grado considerable de imprevisibilidad”.

En la visión de Business Insider, el conflicto entre Irán e Irak en los años 80 dejó una huella en la comunidad financiera sobre la influencia iraní en el mercado petrolero, peso esa capacidad ha perdido peso con el tiempo. Las sanciones internacionales por su programa nuclear han relegado a Teherán a una posición secundaria en el mercado petrolero.

“El mercado actual muestra mucha resiliencia en el suministro. El almacenamiento es amplio en el mundo occidental y especialmente en China, donde se han acumulado extensos inventarios de petróleo en la última década”, apuntó Rücker.

En conclusión, el mundo está atento a lo que pueda pasar en la guerra y con el petróleo, pero hay posibilidades de que el mercado se contenga y el impacto sea menor al temido.

(*) Nota de Redacción. Al momento de publicar el presente artículo, llegan a la mesa de redacción de Todo El Campo reportes que indican que tres buques se encuentran en llamas en el golfo de Omán, cerca del estrecho de Ormuz.

Imagen de portada: estrecho de Ormuz | El Periódico.

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