Mar 6, 2025 | Economía, Noticias
El Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC destacó que si Argentina y Estados Unidos llegan a un acuerdo, sería “positivo y genera nuevas posibilidades de exportación e incremento de cuotas”.
Montevideo | Todo El Campo | El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que “consideraría” negociar un acuerdo de libre comercio con Argentina, con lo cual confirmaría lo señalado por el mandatario argentino, Javier Milei, al respecto.
Desde Argentina se afirma que un tratado de libre comercio con Estados Unidos fortalecería la colocación de vinos, carnes, biodiésel y aceites esenciales, entre otros productos nacionales.
Además, las acciones de las empresas argentinas treparon hasta casi un 8% en Wall Street durante la jornada del martes, lo que el oficialismo interpreta como un efecto de un país más estable y en recuperación del crecimiento.
VINOS.
Mario González, presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), dijo al diario La Nación que “sería muy importante para la vitivinicultura, ya que Estados Unidos es uno de los principales destinos y nos permitiría recuperar competitividad en ese mercado”.
El Observatorio Vitivinícola Argentino (OVA), con base en las estadísticas del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y el Indec, informó que en 2024 todos los productos exportables de la vitivinicultura lograron crecer en relación con el 2023.
Las exportaciones vitivinícolas de Argentina totalizaron US$ 933 millones, lo que marcó un crecimiento del 15,3% en relación con el 2023.
CARNES.
El Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC destacó que si Argentina y Estados Unidos llegan a un acuerdo, sería “positivo y genera nuevas posibilidades de exportación e incremento de cuotas”.
Argentina tiene una cuota de 20.000 toneladas de carne vacuna a Estados Unidos. Fuera de este cupo se paga el 26% de impuestos para ingresar a ese destino.
En junio de 2024 la industria frigorífica exportadora argentina le pidió al Gobierno que negocie con Estados Unidos la ampliación de la cuota a ese destino. Los empresarios de la industria habían señalado a este medio que lo mejor que podía suceder es que se concretara el acuerdo de tratado de libre comercio con el país norteamericano. Resaltaron entonces que Australia o Nueva Zelanda tienen cuotas que se acercan a las 300.000 toneladas, valores relativamente altos que pocas veces llegan a cumplir. La intención es que de las 100.000 que suelen sobrar entre esos países la Argentina pueda utilizar parte de estos cupos.
BIODIÉSEL.
La industria del biodiésel también se beneficiaría de un tratado de libre comercio con Estados Unidos.
Luis Zubizarreta, presidente de la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio), aseguró que el sector tiene conversaciones permanentes con el equipo de Cancillería en Estados Unidos para reabrir el mercado al biocombustible argentino, “que viene trabajando el tema hace años”.
“Somos optimistas y confiamos en que las negociaciones que se están llevando a cabo con EE. UU. impliquen la apertura sin trabas de dicho mercado al biodiésel argentino”, señaló ante una consulta de La Nación.
En base a artículo de Belkis Martínez en La Nación.
Feb 13, 2025 | Economía, Noticias
Trump anunció un arancel del 25% para las importaciones de acero; y del 10% para las de aluminio. ¿Qué efecto tienen esa medida proteccionista?
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Mientras la guerra en Ucrania motivada por la invasión rusa ya se ha asumido como un hecho del escenario internacional al punto de que casi no está en los medios de comunicación masivos, en Israel continúa las negociaciones con contratiempos que por momentos parecen hacer naufragar el alto el fuego. Paralelamente con eso China despliega buques en la Zona Económica Exclusiva de Filipinas violando el derecho internacional; más cerca nuestro, la dictadura de Nicolás Madura se consolida y las esperanzas de que cayera y comenzara un proceso de recuperación democrática se han perdido casi completamente.
Todos estos son indicativos -solo algunos entre varios más que se podrían mencionar- del estado lamentable del mundo. Mientras eso ocurre, Estados Unidos acelera su batalla comercial con el mundo entero imponiendo aranceles y minando las bases comerciales del mundo.
Con su accionar, el presidente Donald Trump apuesta por conformar un país que ignora la importancia que el comercio ha tenido en el desarrollo de la civilización y la construcción de la paz entre las naciones.
Además, el mandatario estadounidense y sus asesores parecen ignorar que el mundo ya tiene experiencia sobre las desventajas que implican los aranceles, para los países que se les impone como en la interna de los países que los imponen.
Por solo nombrar un ejemplo, en 2016 el economista, docente y autor estadounidense Maurice Obstfeld escribió un artículo que mantiene toda su vigencia, en el que advirtió que “los aranceles causan más perjuicios que ventajas internamente”.
Allí anotó que hay “dirigentes políticos” y a veces “expertos” que “proponen establecer aranceles a la importación” como medida para “contrarrestar” algunas “supuestas ventajas en materia de precios”. Sin embargo, “quienes proponen estas medidas suelen no darse cuenta de que esas políticas arancelarias, además de perjudicar efectivamente a quienes están dirigidas, también pueden tener un alto costo internamente. Lo sorprendente es que este perjuicio autoinfligido puede ser considerable, aunque los socios comerciales no tomen represalias imponiendo aranceles por su parte”.
Cualquiera sea la razón por la que se adoptan aranceles, “el discurso político constantemente se centra en medidas nacionales unilaterales de ‘mano dura’ hacia los socios comerciales cuyos precios de exportación se perciben como artificialmente bajos”.
Las presiones que se dan para que se impongan “derechos compensatorios (…) no se limitan a Estados Unidos y hoy hacen estragos en el comercio mundial”, sostuvo Obstfeld.
Agregó que esa estrategia tiene “el problema” que abre la puerta para que las ramas de producción ejerzan presión sobre la base de criterios que suelen ser menos objetivos que una subvención financiera cuantificable. Asimismo, la protección compensatoria puede inducir a los socios comerciales a imponer aranceles como represalia y desencadenar guerras comerciales mutuamente destructivas.
Por otra parte, “los aranceles tienen otra gran desventaja” y es que “pueden traer cierto alivio a las ramas de producción y a los trabajadores que compiten directamente con las importaciones afectadas, en términos generales son contractivas y reducen el producto, la inversión y el empleo en el conjunto de la economía. Estos efectos negativos persisten aún si los socios comerciales no tomen represalias, pero si lo hicieran, el resultado sería aún peor.
“LA RESPUESTA ES NO”
Considerar que dirigir la demanda hacia mercancías producidas internamente y aumentar los precios de las importaciones competitivas, “¿no ayuda el arancel a aumentar el producto y el empleo y a ejercer una presión alcista positiva en la inflación?”, se preguntó el Ec. Obstfeld.
Ese es un planteo recurrente, pero la respuesta fue dada “hace más de medio siglo” por el Premio Nóbel de Economía 1999, Ec. Robert Mundell.
“Mundell percibió la razón principal por la que un arancel puede tener estos efectos negativos acumulados: al prometer mejorar la posición de la balanza de pagos subyacente del país importador, provoca un fortalecimiento de la moneda nacional en el mercado de divisas, lo que puede culminar en una reducción del PIB y el empleo (y terminar profundizando el déficit comercial)”, escribió Obstfeld.
Finalmente, llamó a “pensar dos veces” antes de aplicar políticas económicas que buscan ventanas artificiales.
UNA VIEJA IDEA FRACASADA.
Pero si no se le cree a los economistas Obstfeld y Mundell, sí hay que creerle a los hechos de la historia reciente que muestran cómo las medidas arancelarias al alza fracasaron.
Ahora todos hablan y escriben sobre Trump y lo critican con razón por sus medidas económicas, pero este asunto de gravar las importaciones no es únicamente cosa del mandatario estadounidense actual, otros antes ya quisieron intentarlo con resultados adversos.
En 2002 George W. Bush (republicando) impuso aranceles de hasta el 30% a las importaciones de acero; antes otros presidentes tomaron medidas similares, como George Bush padre (republicano), Ronald Reagan (republicano), Jimmy Carter (demócrata), Richard Nixon (republicano) y Lyndon B. Johnson (demócrata).
Feb 10, 2025 | Economía, Noticias
Ec. Rob Fox: “En Estados Unidos importamos la mayoría de nuestras frutas y verduras frescas de México y Canadá, por lo que definitivamente veremos inflación en esos productos”.
Montevideo | Todo El Campo | La batalla comercial que libera Donald Trump y que golpeará fuertemente a Canadá y México, tendrán consecuencias directas y al alza en la inflación del propio Estados Unidos. Expertos entienden que subirá aún más la cane de vacuno,
Ya la carne está cara en Estados Unidos, también los huevos, y podrán estar más caros, informó Reuters.
La guerra arancelaria de Estado Unidos coincide con los ya altos precios -cerca de máximos históricos- de la carne de vacuno y los costos de los huevos cada vez más altos por la gripe.
La gripe aviar motivaron la muerte de millones de gallinas ponedoras; además el virus se trasladó a vacas lecheras, reduciendo la producción de leche
David Cutler, el portavoz de la Asociación Nacional de Supermercados comentó: “Cualquier aumento en los gastos en forma de arancel sirve posteriormente como un ‘impuesto a los alimentos’ para los consumidores de productos importados y no es una solución viable”.
En 2023, Estados Unidos importó 195.900 millones de dólares en productos agrícolas de proveedores de todo el mundo, según datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y de la Aduana de Estados Unidos. Eso incluyó casi 86,000 millones de dólares de México y Canadá, los dos principales proveedores que representan el 44% del total.
Hasta el 40% de los productos frescos que se venden en las tiendas de alimentos de EE.UU. son importados, según la Asociación Nacional de Supermercados
El Ec. Rob Fox, que también es director de Knowledge Exchange de CoBank expresó: “importamos la mayoría de nuestras frutas y verduras frescas de México y Canadá, por lo que definitivamente veremos inflación en esos productos», dijo
«Estos son productos que no son fáciles de reemplazar«, dijo. «No puedo salir a plantar tomates en Illinois en enero y esperar reemplazarlos».
La amenaza de los aranceles por sí sola puede ser inflacionaria, dijo David Ortega, economista de la Universidad Estatal de Michigan.
DATOS.
De México. Estados Unidos suele importar más de 1 millón de cabezas de ganado por año. Desde Canadá llega ganado para encordar
La incertidumbre sobre los aranceles ha alentado a los compradores de carne de Estados Unidos a asegurar las compras de suministros internos o importaciones antes del 1° de febrero, dijo Bob Chudy, consultor de importadores de carne de res.
«Si pasa por algo como amenazado, definitivamente hará que los precios de la carne de res de Estados Unidos suban significativamente», dijo sobre los aranceles.
La demanda de carne de res de Estados Unidos alcanzó un máximo de 38 años en 2024 a pesar de los precios récord, dijo Lance Zimmerman, analista senior de proteína animal de RaboResearch Food & Agribusiness.
El aumento de las importaciones y el aumento del peso del ganado han compensado el menor número de rebaños nacionales.
Los inventarios de ganado de Estados Unidos cayeron a su nivel más bajo en décadas después de que la sequía redujo las tierras de pastoreo. Se necesitan aproximadamente dos años para criar una nueva vaca para que esté lista para el sacrificio.
Los precios de la carne de res están altos en este momento y las interrupciones comerciales pueden introducir cierto caos en los mercados. En base a artículo de Reuters escrito por Karl Plume, Tom Polansek y Renee Hickman, desde Chicago.
Feb 7, 2025 | Noticias, Política
Lo dijo al asistir a un evento de CAF en Agro en Punta.
Montevideo | Todo El Campo | El futuro ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, dijo en Agro en Punta, que Uruguay debe continuar comercializando con Estados Unidos, a pesar de las políticas que lleva adelante el presidente de ese país, Donald Tramp.
La guerra comercial seguramente va a impactar de alguna manera en Uruguay, es algo que está pasando en el mundo, que está muy interconectado, además de que están pasando cosas que ya se creían superadas, como los dichos del mandatario estadounidense sobre el Canal de Panamá.
Así y todo “tenemos que seguir teniendo relaciones comerciales con todo el mundo, inclusive con Estados Unidos”, remarcó.
Hay que tener en cuenta que en enero es país fue el principal comprador de nuestras carnes, con US$ 77 millones.
CAF.
Por otro lado celebró que desde las Cooperativas Agrarias Federadas se ponga en funcionamiento una plataforma de conciencia agropecuaria para los escolares (foto), porque no puede ser que los niños crean que la leche sale de una caja.
Foto de portada: CAF.
Ene 31, 2025 | Granos, Política
Gabriel Pastor de Ceres analizó el conflictivo contexto mundial en el que Trump llegó al Gobierno por segunda vez.
Montevideo | Todo El Campo | La primerea edición de Pulso, publicación mensual del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) trata sobre la llegada Donald Trump a la Casa Blanca y el contexto en que lo hace.
El artículo, escrito por Gabriel Pastor, se titula “El Comienzo de una era” y aborda “el ascenso de Trump (que) ocurre en un contexto geopolítico de fuerte rivalidad entre Estados Unidos y China”.
Su autor va mencionando las situaciones adversas actuales, desde la invasión de Rusia a Ucrania, pasando por el conflicto Israel-Hamas, en “un contexto en el que se cuestiona el instrumento del libre comercio” que en el pasado “unió al mundo”.
Pero esos no son los únicos puntos de conflicto, hay otros que son muy importantes desde el punto de vista de la estrategia geopolítica.
Todos esos temas, y otros, aborda Pastor su artículo publicado ayer y que Todo El Campo comparte a continuación.
EL COMIENZO DE UNA ERA
Gabriel Pastor | Ceres | El retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, como el 47° presidente de Estados Unidos (EEUU), se ha convertido en el tema central de la agenda mundial. Su impacto no solo redefine el rumbo político de este país, sino que también genera repercusiones a nivel global.
Ceres dedica la primera edición del año de Pulso a examinar las implicaciones de este acontecimiento. Pulso es una publicación mensual exclusiva para los socios de la institución, en la que se abordan los sucesos internacionales más relevantes, alternando entre una mirada global y un enfoque regional.
El ascenso de Trump ocurre en un contexto geopolítico de fuerte rivalidad entre EEUU y China por la predominancia global, hoy reflejada en la competencia feroz por la IA. La irrupción esta semana de DeepSeek, el rival chino de ChatGPT, muestra que la innovación en sectores de punta pudo dejar de ser una debilidad de regímenes cerrados como el que lidera Xi Jinping.
En un mundo en constante cambio, y que desde la pandemia de Covid-19 ha estado zarandeado por eventos desgraciados como las guerras devastadoras de escala regional, en particular la que protagonizan Rusia y Ucrania, e Israel y Hamás en la Franja de Gaza -ahora en un proceso de tregua que resulta frágil- es esencial comprender estos procesos para anticipar escenarios y tomar decisiones informadas. Un contexto, además, en el que se cuestiona el instrumento del libre comercio, que unió al mundo tras la caída del comunismo y el ingreso de China a la Organización Mundial del Comercio.
También es relevante mencionar la guerra interna en la República Democrática del Congo y la participación de Ruanda. Puede parecer un conflicto distante, la enorme riqueza de su territorio en tierras raras y cobalto -elementos esenciales para la producción de tecnología moderna- lo convierte en un actor clave en el desarrollo de la nueva Guerra Fría 2.0.
No es exagerado pensar que estamos al inicio de una nueva era. La asunción del líder republicano, ahora con un poder institucional sin precedentes y una popularidad que no tuvo en su primera administración -ni en su propio país ni en el exterior- refuerza su capacidad para llevar a cabo una agenda disruptiva en diversos frentes.
La mejor prueba de ello son las decenas de órdenes ejecutivas firmadas desde el primer minuto de su presidencia, muchas de las cuales están comenzando a desmantelar el programa de bienestar social y las reformas estructurales con objetivos medioambientales implementados por el demócrata Joe Biden. Además, ha dado un revés a la agenda cultural de izquierda en cuestiones como la identidad, los derechos civiles, la moralidad, la familia, la diversidad, el feminismo y los derechos LGBTQ+. Por otro lado, se ha puesto en marcha un plan de eficiencia gubernamental que, bajo la conducción de Elon Musk, busca reducir el gasto público mediante una revisión exhaustiva de los recursos y funcionarios en las oficinas y agencias del gobierno federal.
DESDE MEDIO ORIENTE A ALEMANIA.
La llegada de Trump también se hizo sentir en el alto al fuego acordado entre Israel y Hamás, por el cual se detuvieron los bombardeos israelitas. El entendimiento significa el cumplimiento de un calendario para la libertad de los rehenes en poder de Hamás, el regreso de palestinos en prisiones de Israel y el regreso a la Franja de Gaza de la población que huyó del ataque bélico.
El acuerdo no es muy diferente al que promocionó la administración Biden durante el año pasado. ¿Qué fue lo que cambió?
La terna conformada por el primer ministro de Qatar, el jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, el negociador de Joe Biden, Brett McGurk, y el emisario de Trump, Steve Witkoff, lograron convencer a las dos partes del alto al fuego. Cada uno de ellos, de ideas diferentes, terminaron jugando un papel complementario para anunciar el acuerdo con la llegada de Trump a la Casa Blanca, tal como quería el líder estadounidense.
Sin duda, Europa también sentirá el impacto de una nueva administración de Trump, lo que probablemente se refleje en las elecciones anticipadas del próximo mes en Alemania, un país inmerso en una crisis de gobernabilidad y un marcado declive económico.
El próximo canciller alemán enfrentará el desafío de formar y liderar un gobierno de coalición mientras asume la tarea de impulsar una agenda de reformas clave para que Alemania recupere el dinamismo que la convirtió en la gran locomotora europea. Sin ese impulso, será difícil que el viejo continente pueda plantar cara o competir frente a Estados Unidos bajo el liderazgo de Trump y a China de Xi Jinping.
Mientras tanto, Corea del Sur atraviesa una crisis política inédita desde su retorno a la democracia en la década de 1980, en un contexto en el que los gobiernos deben enfrentar reformas cruciales para abordar los retos que plantean las democracias consolidadas.
La polarización ha llegado a niveles tan extremos en Seúl que ha derivado en una verdadera fractura social y política. Este mes, el presidente Yoon Suk Yeol fue suspendido de sus funciones por una moción de destitución en la Asamblea Nacional y detenido como parte de una investigación penal, tras invocar la ley marcial, lo que rompió el orden constitucional y desató movilizaciones de protesta.
Si bien los desafíos internos, las tensiones geopolíticas en torno al Mar de la China Oriental y la agresiva presencia de su vecino Corea del Norte son parte del trasfondo, la crisis también refleja los males que aquejan a las democracias contemporáneas: sociedades que, frente a la incertidumbre, recurren a liderazgos con tintes autoritarios, lo que radicaliza aún más el panorama político y envenena el debate y la convivencia social.
El drama coreano ilustra crudamente los riesgos que corre la institucionalidad de un país debido a la falta de diálogo o la incapacidad de los líderes en gestionar la gobernanza democrática.
Artículo de Ceres: El comienzo de una era