La Ec. Deborah Eilender recordó que durante 2025 ya hubo recortes de tasa constantes “y aun así el peso se apreció cerca de 13%”.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El Banco Central del Uruguay (BCU) resolvió en la tarde del lunes 26 de enero reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 100 puntos básicos, hasta 6,5%, ante la proyección de desalineamiento de la inflación respecto de la meta y con el objetivo de que las condiciones monetarias contribuyan a que retome su convergencia hacia el 4,5% anual.
2025 finalizó con una inflación ubicada en 3,65%, por debajo de las expectativas de los agentes económicos y BCU. A su vez, las expectativas de inflación a dos años continuaron reduciéndose, con la mayoría de los relevamientos ubicándose en torno a la meta: analistas (4,45%), mercados financieros (4,6%) y empresas (5,3%).
Según el BCU en su comunicado, ese comportamiento “reafirma la necesidad de sostener un impulso monetario consistente con la convergencia de la inflación y de sus expectativas hacia el objetivo establecido”.
La casa bancaria señaló que las incertidumbres políticas globales llevaron a profundizar el debilitamiento del dólar en el mundo, “especialmente en América Latina”, y en Uruguay el mercado de cambios “operó con mayor sensibilidad, registrándose episodios puntuales de desbalance entre órdenes de compra y venta, menor liquidez y movimientos discretos en algunos tramos”.
Esas “dinámicas anómalas ponen en riesgo la permanencia de la inflación en el rango de tolerancia de ±1,5%”, por lo cual el Directorio del BCU determinó que “es importante adelantar y profundizar el ciclo de reducción de la TPM; reduciéndola en 100 puntos básicos, hasta 6,5%, con lo cual la política monetaria ingresa en una fase expansiva”.
El BCU no descarta, en caso de ser necesario, “la utilización de los instrumentos adecuados, en el marco del régimen de metas de inflación vigente, para contribuir a preservar condiciones ordenadas, orientadas a la permanencia de la inflación dentro del rango de tolerancia y a que retome la convergencia hacia la meta de 4,5% anual”.
EL BCU ESTÁ PRONTO PARA INTERVENIR.
Martín Valcorba, subsecretario del Ministerio de Economía, resaltó en X que el Banco Central está “pronto para intervenir en el mercado de cambios para asegurar el cumplimiento de la meta de inflación”.
“No se pueden revertir tendencias globales”, añadió, “pero el BCU reafirma compromiso de evitar que esas tendencias comprometan cumplimiento de la meta”.
”BCU estará pronto para intervenir en el mercado de cambios" para asegurar el cumplimiento de la meta de inflación. No se pueden revertir tendencias globales, pero BCU reafirma compromiso de evitar que esas tendencias comprometan cumplimiento de la meta.https://t.co/dR9HRYRiYqpic.twitter.com/dOZLOEDsar
El Ec. Javier de Haedo, por su parte se limitó a escribir: “Más vale tarde que nunca…”.
“NO IMPLICA NECESARIAMENTE UN MAYOR TIPO DE CAMBIO NOMINAL”.
La Ec. Deborah Eilender, docente en la Universidad ORT e investigadora del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) señaló que el BCU está “reconociendo el debilitamiento del dólar a nivel regional, lo cual pone en riesgo la permanencia de la inflación dentro del rango de tolerancia.
Agrega que la decisión de disminuir la tasa “no implica necesariamente un mayor tipo de cambio nominal, dado que este responde tanto a factores domésticos como externos”.
Recuerda que durante 2025 ya hubo recortes de tasa constantes “y aun así el peso se apreció cerca de 13%”.
Habrá que esperar a ver cómo responde el mercado, y según su comportamiento puede haber recortes adicionales, sin embargo, “aún es temprano para saberlo”. Por el momento sólo sabemos que en marzo habrá una reunión Copom adicional, sin que se haya informada sobre la fecha exacta de realización.
El BCU reduce la tasa en 100 pbs, llevándola a 6,5%, e ingresa así en una fase expansiva de la política monetaria.
La Bolsa Electrónica de Valores del Uruguay (Bevsa) publicó ayer que el lunes 26 el dólar cerró al alza. La cotización del BCU del dólar fondo (promedio Bevsa Uruguay), fue $ 37,831.
Respecto a al viernes 23 la suba es de 1,01% ($ 0,38).
El mes de enero el dólar bajó 3,10% ($ 1,21).
PARAGUAY.
En concordancia con Uruguay, el viernes 23 de enero, el Banco Central de Paraguay informó que en la reunió del Comité de Política Monetaria (CPMpy) realizada esa jornada, se decidió, por unanimidad, reducir la tasa de interés de política monetaria de 6,00% a 5,75% anual.
El BCP argumentó que hubo una moderación en las presiones inflacionarias por la caída de la inflación en los alimentos, bienes durables y combustibles.
En 2025 la inflación paraguaya cerró en 3,1% y se prevé que en 2026 continúe desacelerándose. Además, hay una “consolidación de las expectativas de la inflación de los agentes económicos en la meta del 3,5%”.
Por todo eso, es que se consideró “apropiado” la reducción en 25 puntos básicos, “manteniendo el perfil neutral de la política monetaria”.
¿Hasta dónde Uruguay puede soportar un dólar bajo?, el Ec. Ramallo se refiere al valor de dólar y la pesificación que busca el BCU.
Montevideo | Todo El Campo | El valor de dólar en Uruguay es tema de observación permanente con algunos sacudones como la intensión del Banco Central del Uruguay (BCU) de dolarizar la economía lo que implica un mayor fortalecimiento del peso. Sobre esos temas fue entrevistado el Ec. Milton Ramallo de la Federación Rural en el programa Diario Rural (CX4 Rural).
Cuando se miran los números en términos nominales, en valor bruto, con la carne a US$ 5, todos dicen que han sido buenos precios y que el negocio da buena rentabilidad, pero cuando se entra al detalle y con los números ajustados al tipo de cambio y por la inflación, resulta que “los números no son tan así”, advirtió.
“Cuando evaluamos la evolución de los precios de los últimos años en la relación de precio y el producto que necesito para continuar con el negocio, cada vez se precisa más kilos de producto. Ya no estoy en la misma relación de hace 2 o 3 años”, aseguró.
“VAMOS A NECESITAR QUE EL DÓLAR ESTÉ A $ 43”.
Ramallo agregó que “el productor rural debe entender que hay dos situaciones: una cosa es el funcionamiento de la empresa, con la relación precio/costo, donde se debe poner cada vez más para seguir funcionando”; y otra cosa es “el poder adquisitivo”.
Los US$ 100 que se usaba en 2019 antes de la pandemia, hoy se necesitan US$ 130; y si el ingreso es de US$ 1.000, hoy se puede comprar el 70% de lo que compraba en aquel momento -explicó- “Eso es porque el poder adquisitivo del productor rural se ha deteriorado ampliamente”, lo que “se compensa con la suba de precios, pero si los precios bajan, los costos se mantienen”.
En ese sentido, 2026 “va a ser un año bisagra, con precios que se van a corregir a un punto medio (…). Va a ser un año complicado y ningún costo va a corregir a la baja, y el tipo de cambio no sabemos pero todos hablan que se mantendrá igual”.
“Ya estamos con necesidad de dólares muchos más altos y no vamos a poder corregir nunca el desfasaje de los últimos años. Lo que podemos aspirar ahora es al tipo de cambio, que no desequilibre las cuentas, lo que sería de $ 43. Si la carne baja de los US$ 5 en que está ahora, se va a necesitar que el dólar esté a $ 43, sino empezamos a quedar afuera del mercado y necesitamos trabajar más para hacer lo mismo”, apuntó el economista.
Si la carne baja de los US$ 5, con el dólar a $ 39, “se van a generar problemas, se va a necesitar reponer más capital de trabajo para hacer lo mismo”, señaló.
Sobre el poder adquisitivo comentó que “está diezmado y no va a ser posible volver a los valores de antes”.
DESDOLARIZAR LA ECONOMÍA.
Sobre la propuesta de desdolarizar la economía de la cual ha hablado el presidente del Banco Central (BCU), Guillermo Tolosa, el Ec. Ramallo dijo que “el objetivo del Banco era llevar la inflación a 4,5% y todos estábamos alineados con eso, y al llegar a ese punto se terminaba el tema de castigar al dólar para que empiece a funcionar como corresponde. Al parecer ese objetivo cambió y ahora hablamos de una pesificación”.
El país no se puede “pesificar a la fuerza”, o sea “pagar tasas de interés para que a la gente le guste el peso y abandona el dólar. El último dato de depósitos y créditos indica que la sociedad no está incorporando el peso como su moneda corriente. Los ahorros se mantienen en dólares por diferentes razones y los créditos también”.
“El problema es que para pesificar se necesita tener una economía sólida, tener el gasto estatal controlado y un Estado más chico. El tamaño del Estado y de intervención de nuestra economía no va a permitir pesificar porque a la misma sociedad no le es posible incorporar esa moneda en esas condiciones, donde vemos que tenemos problemas varios y que no podemos controlar el gasto, incluso la ley de presupuesto lo expande”.
“Intentar incorporar la moneda del país donde no se puede controlar su propio gasto, ya da la pauta que no es confiable jugarse a poner todos sus ahorros e ingresos en una moneda que no para de gastar. Eso condiciona, y la gente se va al dólar, es lo que estamos viendo”, con un BCU “que empuja, pero su compañero principal que es el Estado no lo apoya en la gestión de fortalecer el peso. El que paga es el sector productivo, es lo que estamos viendo y es la consecuencia clara”.
ENTREVISTA COMPLETA.
Entrevista realizada por Estela Apollonio (CX 4 Rural).
“No se ven grandes innovaciones que nos permitan pensar en una redinamización de la economía. No hay ningún impulso sectorial que nos haga pensar en un crecimiento más importante”.
Montevideo | Todo El Campo | Uruguay ha tenido un año de “crecimiento económico relativamente pobre”, dijo la Ec. Florencia Carriquiry, de la consultora Exante al ser entrevistada en el programa Diario Rural (CX4 Rural).
El lunes 15 de diciembre se conocieron los resultados del PBI correspondientes al tercer trimestre, con cuyos números se “confirma una actividad económica que no ha tenido un buen segundo semestre”, señaló, incluso el tercer trimestre hubo una “ligera caída respecto al trimestre inmediato anterior”, y en relación al tercer trimestre de 2024 “el crecimiento es de poco más de un 1%”.
En lo que va del año 2025, de enero a setiembre “el crecimiento es del eje del 2 y poco por ciento”, en línea con lo Exante proyectó: que este año el crecimiento cerraría en el eje del 2%”, precisó.
Además, 2025 es un año “marcado por el descenso del dólar”, algo que a finales de 2024 “no se esperaba”.
Carriquiry comentó que en Uruguay y en los últimos años, “el dólar ha tenido distintas etapas. En los años 2022, 2023 y primera parte de 2024, evolucionó de forma contraria a lo que sucedía en el mundo”, porque mientras “se fortalecía y de manera bastante intensa en algunos periodos, en Uruguay tendió a caer nominalmente, sobre todo en 2022-2023. Eso tuvo que ver con los altos precios de commodities, que implicaban buenos flujos de exportaciones para nuestro país con ingresos de divisas para nuestra economía”; también estábamos en medio de un gran proyecto de inversión como el de la segunda planta de UPM, con todas las infraestructuras asociadas que también implicaban ingresos y divisas importantes al país.
“A su vez teníamos una política monetaria muy contractiva, con tasas en pesos que llegaron a estar en dos dígitos para intentar bajar la inflación, algo que se logró, pero que en ese momento suponían tasas en moneda nacional que incentivaban las posiciones en pesos, en desarmar portafolios de dólares hacia la moneda nacional y de esa forma también se contribuía al descenso del dólar”, apuntó.
En 2025 hemos tenido “un año de caída del tipo de cambio en todo el mundo. En Brasil tenemos un descenso de similar magnitud, incluso algo más importante que el que hemos visto en Uruguay, pero el dólar ha bajado en Europa, también en buena parte de la Asia más desarrollada, bajó en todos los países de América Latina. Durante el primer semestre del año la tendencia de este 2025 ha sido de debilitamiento del dólar”, enfatizó.
¿QUÉ ESPERAR PARA 2026?
Sobre qué esperar que sucederá en 2026, la economista dijo que ese comportamiento del dólar “no ha sido una política” de Uruguay y “no ha sido intencional. La caída del dólar ha sido un problema para los gobiernos, más allá de que ha sido funcional a la baja de la inflación”.
“Con la inflación más baja, las tasas de pesos que supieron estar en dos dígitos ahora están bajando, y es esperable que en 2026 lo sigan haciendo. Desde ese lado el diferencial de tasas entre moneda nacional y moneda extranjera se está estrechando y eso debería contribuir menos a esa apreciación de nuestra moneda y lograría cierta suba del dólar”, estimó.
“Eso es lo que esperamos que suceda en Exante, pero también vamos a estar muy expectantes sobre lo que suceda con el dólar en el mundo. Desde hace algunos meses y dependiendo de la moneda que se analice, el dólar no sigue bajando a nivel global, ha tenido algunas semanas que sí, otras que no, pero promedialmente estamos con el dólar más estabilizado y ese es un poco el escenario base que tenemos para el 2026”.
Carriquiry agregó que “no era previsible” tener un 2025 con el dólar comportándose como lo hizo.
“La mayoría de los analistas proyectaban sobre finales del 2024 un dólar al alza”, pero sucedieron cosas, una de ellas “algunas de las medidas más polémicas y más duras de parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en torno a la política arancelaria. Esas medidas empezaron a ser vistas como negativas para el propio Estados Unidos y terminaron generando ese debilitamiento de la divisa norteamericana que vimos en la primera parte del año”. También con la Reserva Federal actuó, porque temiendo por los impactos que todo eso podía tener en la inflación, puso pausa en el proceso de baja de tasas”.
Respecto a Uruguay, en un escenario de cambio de gobierno, de debate sobre el presupuesto, la negociación salarial, conflictividad, incertidumbre, “nuestras proyecciones desde inicio de año eran de un crecimiento bastante magro”.
Aunque proyectar el tipo de cambio es muy difícil, Exacte estima que en 2026 el dólar va a subir “pero muy lentamente”, llegando a $ 41 al cierre del año próximo. De los $ 39 que estamos actualmente, a los $ 41 es una suba menor del 5%, e irá acompañando la inflación”.
Sobre el crecimiento económico, “no estamos viendo un escenario muy diferente y nuestras proyecciones de PBI son de un crecimiento en el eje del 1,5% o un poco más”, lo que se explica porque “no se ven grandes innovaciones que nos permitan pensar en una redinamización de la economía. No hay ningún impulso sectorial que nos haga pensar en un crecimiento más importante”.
Los impulsos que la economía tuvo en 2025 no estarán en 2026, lo que nos lleva a una proyección 2026 “ligeramente menor en el ritmo de crecimiento del año que viene respecto a este año”.
PROBLEMAS DE COMPETITIVIDAD.
Los problemas que se han visto en 2025 y que las empresas han sufrido, tienen su explicación en varios factores, dependiendo del rubro de actividad en que cada una esté. Asimismo, Carriquiry dijo que se le debe asignar “un rol relativamente importante a los problemas de competitividad que Uruguay arrastra desde hace ya un tiempo más o menos largo”.
“Los problemas de competitividad se van acumulando, van generando dificultades cada vez más grandes porque una cosa es tener un problema un año y al siguiente la empresa tiene aire, pero cuando son años que se van acumulando con malos niveles de rentabilidad, resulta más difícil sortear la falta de competitividad”.
Otra dificultad es “la competencia de la región” porque son “más baratos” y las empresas prefieren ir donde les ofrecen mejores condiciones.
“Hoy Uruguay está realmente muy caro, y ese es un elemento que para muchas empresas empieza a ser un problema creciente”, aseguró Carriquiry.
NO HAY UN CAMINO CLARO.
Ante la pregunta de si como economista percibe una política definida y clara por parte del gobierno, Carriquiry contestó que “en lo discursivo, en el equipo económico hay algo de claridad en relación a que quiere un país en el que haya más inversión, porque Uruguay precisa crecer más”.
Sin embargo, “como economista y en Exante advertimos que no hay una agenda muy clara que lleve a una mayor inversión como pretende el gobierno. Por ahora no está muy claro por dónde” se debe ir, lo que se suma a “las señales conflictivas que vienen del interior del gobierno y el interior del partido de gobierno”.
DESDOLARIZAR DEPÓSITOS.
El objetivo de desdolarizar que ha planteado el Banco Central viene desde hace tiempo, y ahora lo ponen sobre la mesa. “Es un objetivo compartible pero muy difícil de lograr y sobre todo en tiempos cortos, porque incluye varios temas” que deben ir resolviéndose.
El ingrediente cero para cualquier estrategia de desdolarización es bajar la inflación, porque sin confianza en la moneda o con una moneda que se desvaloriza en términos reales permanentemente con niveles de inflación relativamente altos, obviamente que es difícil que se pueda avanzar en ese proceso. Ese paso cero lo estamos logrando, ya llevamos dos años con una inflación en el eje del 4% o 5% y ahora incluso en torno del 4%, y nuestros pronósticos con alguna probabilidad de que estemos por algunos meses incluso abajo del 4%.
“Ahora hay una serie de medidas que habrá que esperar a ver cómo se despliegan, pero para que haya realmente una desdolarización de ahorros y depósitos vamos a tener que ver alternativas justamente remuneradas de ese ahorro en moneda nacional, porque de lo contrario se va a preferir el dólar que da la posibilidad del upside” (potencial alcista).
Las medidas concretas que se tomen en la búsqueda de la desdolarización “las conoceremos en los próximos meses, pero en cualquier caso es un proceso que va a llevar su tiempo”, no se puede ignorar que “también hay una cultura del ahorro en dólares que hay que desarmar”.
ENTREVISTA COMPLETA.
Producción periodística: Horacio Jaume y Estela Apollonio (Diario Rural).
Ayer la moneda estadounidense tuvo una suba insignificante.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo| A fin de año el dólar llegaría a los $ 41,00 según las respuestas más optimistas de la última encuesta de expectativas económicas del Banco Central del Uruguay (BCU). Los menos optimistas creen que estará $0,40 más bajo, a $ 39,60. El promedio es de $ 40,18.
La pregunta es si en lo que queda del año habrá una recuperación del valor capaz de llevarlo por encima de los $ 40 (o acercarse), pero a la luz de la evolución, no parece posible.
La misma encuesta estima que 2026 finalizará con el dólar a $ 43,10 según las expectativas más optimas, y a $ 40,02 las de menor expectativas. El promedio $ 41,49.
En ningún caso se espera un salto, en ningún sentido, del billete estadounidense, por lo que la estabilidad es el concepto que prima entre los encuestados. El término “estabilidad” conlleva un sentido positivo y lo es en sí mismo, pero en este caso indica que todo continuará igual que hasta ahora (un dólar chato), lo cual sería totalmente positivo si no fuera por el atraso cambiar que está presente sobre el sector productor y exportador como una silenciosa espada de Damocles.
Salir de esa “estabilidad” cambiaria no significa ingresar en un período inestable o de disparada del dólar, sino comenzar a corregir el desorden que significa un dólar a un valor desfasado con la realidad. Para los gobernantes la tarea es desagradable y poco popular, por eso la evitan o postergan, además de que cualquier cosa que se haga en ese sentido puede afectar la inflación -entre otras cosas-, que se muestra positivamente estable y eso es bueno para la economía del país, de los emprendimientos, las familias y las personas.
Las principales instituciones agropecuarias -Federación Rural, ARU, CAF, entre otras-, han manifestado reiteradamente que un dólar barato es un problema y algunos analistas lo definen como una “trampa” o “engaño” porque abarata los productos al consumidor pero enlentece o frena el crecimiento del país con repercusiones negativas directas en las inversiones y la creación de puestos de trabajo, a partir de lo cual se da un efecto dominó adverso.
AYER EL DÓLAR SUBIÓ 0,02%.
El jueves cerró con el dólar a $ 39,77, informó la Bolsa Electrónica de Valores del Uruguay, loque significó una imperceptible suba de 0,02%.
En lo que va del mes, el dólar tuvo una caída de 0,05%, y en el año del 9,73% (-$ 4,29)
El ministro Gabriel Oddone reafirmó el compromiso de trabajar en la desdolarización”, una política que comenzó el gobierno de Luis Lacalle y que el Frente Amplio continuará.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | ¿Qué hacemos con nuestros ahorros, los dejamos en pesos o compramos dólares?, es la eterna pregunta que muchos se hacen. Es que el dólar juega un rol destacado en nuestras economías familiares, y en la comprensión general es más fácil calcular la cantidad que significa US$ 100.000 y todo lo que se podría hacer con esa suma, que con $ 3,9 millones, aunque en el mercado de cambios sean montos equivalentes (tipo de cambio: US$ 1 = $ 39,89).
Lo que sucede es que desde hace unos cuantos meses el dólar se mantiene estable (por no decir a la baja), fluctuando apenas por debajo o por arriba de los $ 40.
Analizada su evolución de los últimos 5 años, el valor de la moneda estadounidense tuvo un piso de $ 37 en marzo de 2024 y un techo de $ 44 en diciembre de 2024, y a partir de diciembre ha tenido un proceso constante a la baja, con un pico de suba puntual (en abril cotizó a $ 42), para retomar el camino descendente.
ODDONE: “ES MUCHÍSIMO MÁS RENTABLE AHORRAR EN PESOS QUE EN DÓLARES”.
El jueves 2 de octubre, al visitar el departamento de Salto, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone dijo que en nuestro país es “mucho más rentable ahorrar en pesos que en dólares” y explicó que Uruguay tiene una inflación baja, por tanto “cualquiera que haga los números puede encontrar que es muchísimo más rentable ahorrar en pesos que en dólares”.
Reconoció que el ahorro en moneda local implica el riesgo de “una eventual devaluación, pero en Uruguay no se devalúa desde hace 20 años, entre otras cosas porque no hay política de compromiso sobre el tipo de cambio”.
“Cualquier analista financiero, en la medida que existan instrumentos para el ahorro que todavía no están disponibles y es algo sobre lo que hay que trabajar, va a encontrar que el ahorro en la moneda doméstica tiene mucho más sentido, porque está asociado a lo que las personas mayormente ganan y a lo que la mayoría de las personas pagan”.
Además, Oddone reafirmó el compromiso de trabajar en la desdolarización”, una política que comenzó el gobierno de Luis Lacalle y que el Frente Amplio continuará.
El comportamiento del dólar en Uruguay va en línea con la tendencia que se ve en e mundo, por lo que cuánto vale no es una variable en la que se pueda hacer mucho.
“Ninguno de nosotros sabe dimensionar el precio de nada que valga más de $ 150.000, $ 200.000. Eso forma parte de un evento cultural sobre el que hay que trabajar”, puntualizó.
LA ENCUESTA DEL BANCO CENTRAL.
Al finalizar setiembre, el Banco Central del Uruguay (BCU) publicó la Encuesta de Expectativas Económicas de agosto, donde se observa un ajuste en las previsiones de los especialistas económicos que, respecto al dólar, esperan que 2025 finalice con una suba leve.
“El objetivo de la encuesta es monitorear mensualmente la evolución de las expectativas de mercado respecto de las principales variables macroeconómicas, de modo de complementar la información disponible para el diseño de la política monetaria”, explicó el BCU.
Según la encuesta, al terminar 2025, el valor del dólar estará en $ 41,53, un incremento de solo $ 1,6 respecto al valor actual.
📊 Expectativas de los analistas en setiembre de 2025.