Ayer la moneda estadounidense tuvo una suba insignificante.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo| A fin de año el dólar llegaría a los $ 41,00 según las respuestas más optimistas de la última encuesta de expectativas económicas del Banco Central del Uruguay (BCU). Los menos optimistas creen que estará $0,40 más bajo, a $ 39,60. El promedio es de $ 40,18.
La pregunta es si en lo que queda del año habrá una recuperación del valor capaz de llevarlo por encima de los $ 40 (o acercarse), pero a la luz de la evolución, no parece posible.
La misma encuesta estima que 2026 finalizará con el dólar a $ 43,10 según las expectativas más optimas, y a $ 40,02 las de menor expectativas. El promedio $ 41,49.
En ningún caso se espera un salto, en ningún sentido, del billete estadounidense, por lo que la estabilidad es el concepto que prima entre los encuestados. El término “estabilidad” conlleva un sentido positivo y lo es en sí mismo, pero en este caso indica que todo continuará igual que hasta ahora (un dólar chato), lo cual sería totalmente positivo si no fuera por el atraso cambiar que está presente sobre el sector productor y exportador como una silenciosa espada de Damocles.
Salir de esa “estabilidad” cambiaria no significa ingresar en un período inestable o de disparada del dólar, sino comenzar a corregir el desorden que significa un dólar a un valor desfasado con la realidad. Para los gobernantes la tarea es desagradable y poco popular, por eso la evitan o postergan, además de que cualquier cosa que se haga en ese sentido puede afectar la inflación -entre otras cosas-, que se muestra positivamente estable y eso es bueno para la economía del país, de los emprendimientos, las familias y las personas.
Las principales instituciones agropecuarias -Federación Rural, ARU, CAF, entre otras-, han manifestado reiteradamente que un dólar barato es un problema y algunos analistas lo definen como una “trampa” o “engaño” porque abarata los productos al consumidor pero enlentece o frena el crecimiento del país con repercusiones negativas directas en las inversiones y la creación de puestos de trabajo, a partir de lo cual se da un efecto dominó adverso.
AYER EL DÓLAR SUBIÓ 0,02%.
El jueves cerró con el dólar a $ 39,77, informó la Bolsa Electrónica de Valores del Uruguay, loque significó una imperceptible suba de 0,02%.
En lo que va del mes, el dólar tuvo una caída de 0,05%, y en el año del 9,73% (-$ 4,29)
El ministro Gabriel Oddone reafirmó el compromiso de trabajar en la desdolarización”, una política que comenzó el gobierno de Luis Lacalle y que el Frente Amplio continuará.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | ¿Qué hacemos con nuestros ahorros, los dejamos en pesos o compramos dólares?, es la eterna pregunta que muchos se hacen. Es que el dólar juega un rol destacado en nuestras economías familiares, y en la comprensión general es más fácil calcular la cantidad que significa US$ 100.000 y todo lo que se podría hacer con esa suma, que con $ 3,9 millones, aunque en el mercado de cambios sean montos equivalentes (tipo de cambio: US$ 1 = $ 39,89).
Lo que sucede es que desde hace unos cuantos meses el dólar se mantiene estable (por no decir a la baja), fluctuando apenas por debajo o por arriba de los $ 40.
Analizada su evolución de los últimos 5 años, el valor de la moneda estadounidense tuvo un piso de $ 37 en marzo de 2024 y un techo de $ 44 en diciembre de 2024, y a partir de diciembre ha tenido un proceso constante a la baja, con un pico de suba puntual (en abril cotizó a $ 42), para retomar el camino descendente.
ODDONE: “ES MUCHÍSIMO MÁS RENTABLE AHORRAR EN PESOS QUE EN DÓLARES”.
El jueves 2 de octubre, al visitar el departamento de Salto, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone dijo que en nuestro país es “mucho más rentable ahorrar en pesos que en dólares” y explicó que Uruguay tiene una inflación baja, por tanto “cualquiera que haga los números puede encontrar que es muchísimo más rentable ahorrar en pesos que en dólares”.
Reconoció que el ahorro en moneda local implica el riesgo de “una eventual devaluación, pero en Uruguay no se devalúa desde hace 20 años, entre otras cosas porque no hay política de compromiso sobre el tipo de cambio”.
“Cualquier analista financiero, en la medida que existan instrumentos para el ahorro que todavía no están disponibles y es algo sobre lo que hay que trabajar, va a encontrar que el ahorro en la moneda doméstica tiene mucho más sentido, porque está asociado a lo que las personas mayormente ganan y a lo que la mayoría de las personas pagan”.
Además, Oddone reafirmó el compromiso de trabajar en la desdolarización”, una política que comenzó el gobierno de Luis Lacalle y que el Frente Amplio continuará.
El comportamiento del dólar en Uruguay va en línea con la tendencia que se ve en e mundo, por lo que cuánto vale no es una variable en la que se pueda hacer mucho.
“Ninguno de nosotros sabe dimensionar el precio de nada que valga más de $ 150.000, $ 200.000. Eso forma parte de un evento cultural sobre el que hay que trabajar”, puntualizó.
LA ENCUESTA DEL BANCO CENTRAL.
Al finalizar setiembre, el Banco Central del Uruguay (BCU) publicó la Encuesta de Expectativas Económicas de agosto, donde se observa un ajuste en las previsiones de los especialistas económicos que, respecto al dólar, esperan que 2025 finalice con una suba leve.
“El objetivo de la encuesta es monitorear mensualmente la evolución de las expectativas de mercado respecto de las principales variables macroeconómicas, de modo de complementar la información disponible para el diseño de la política monetaria”, explicó el BCU.
Según la encuesta, al terminar 2025, el valor del dólar estará en $ 41,53, un incremento de solo $ 1,6 respecto al valor actual.
📊 Expectativas de los analistas en setiembre de 2025.
El acuerdo de EE.UU. con la UE aislaría aún más a Brasil, mientras que desde Washington parece ignorarse a Brasilia a horas de comenzar a regir los aranceles del 50%.
Brasilia, Brasil | Todo El Campo | El lunes 28, después del acuerdo de Estados Unidos y la Unión Europea anunciado el fin de semana, el real se vio presionado por el dólar que recuperó fuerzas como consecuencia de la firma entre Washington y Bruselas y otras rondas de negociación, entre ellas con China, mientras Brasil no parece estar en la lista de prioridades de la administración de Donald Trump, a pesar de que se agota el tiempo y el 1° de agosto comenzará a regir el arancel del 50% sobre los productos brasileños.
Con un mínimo de R$ 5,5686 y un máximo de R$ 5,6062 por la mañana del lunes, el dólar al contado cerró ayer con un alza del 0,50%, a R$ 5,5899. Fue el precio más alto desde el 4 de junio de 2025 cuando Trump anunció la imposición de los aranceles a Brasil, detalló el portal económico Isto e Dinheiro.
El Ec. Rafael Prado, de GO Associados, comentó: “La política arancelaria es el centro de atención del mundo en este momento. La perspectiva de que Estados Unidos esté emergiendo, en cierto modo, victorioso en los acuerdos que está haciendo tiende a fortalecer al dólar. Pero el real termina sufriendo mucho”.
“Estamos viendo mucho esfuerzo por parte de Brasil para negociar con Estados Unidos, pero terminamos siendo dejados de lado por las autoridades estadounidenses”, añadió.
Desde Brasil viajó a Washington una delegación de senadores con la misión de abrir un nuevo frente de negociaciones con Estados Unidos, paralelamente se ha recibido con cautela el anuncio de acuerdo entre Estados Unidos y Unión Europea ya que se evaluación que el acuerdo no es tan bueno para Brasil y debería dejar al país más aislado.
INCERTIDUMBRE SOBRE EL DÓLAR Y LAS EXPORTACIONES.
El pasado viernes 25 se supo que la mayor economía del mundo estaba preparando más bases legales para justificar los aranceles del 50% a los productos brasileños, ya que, desde el punto de vista económico, no tendría sentido porque EE.UU. registra un superávit comercial en relación con Brasil.
“La medida, vista como una represalia política, aumenta el grado de incertidumbre sobre el tipo de cambio y las exportaciones brasileñas”, dijo el jefe de divisas para el Norte y Nordeste de B&T XP, Diego Costa.
URUGUAY.
La imposición de aranceles a Brasil, por parte de Estados Unidos, puede tener varias consecuencias negativas para Uruguay, una de ellas el fortalecimiento del dólar y la devaluación del real, cosa que ya está sucediendo.
Ese movimiento de las monedas impacta directamente en la competitividad de Uruguay, dejando a nuestro país más caro.
El Banco Central Europeo poco puede hacer porque los principales problemas vienen de las políticas estadounidenses perjudiciales para su propia moneda.
Europa | Todo El Campo | El euro se ha fortalecido respecto al dólar y ese proceso al alza de la moneda de la Eurozona (países de la Unión Europea que adoptaron el euro como moneda) no es una buena noticia para el bloque, más bien un problema frente al cual el Banco Central Europeo (BCE) no tiene mucho por hacer.
En los últimos 30 días la moneda paneuropea se revalorizó un 1,74%, y en lo que va de 2025 el euro ha ganado un 12% frente al dólar, un movimiento histórico que ha alertado incluso al propio BCE. Además, cada vez son más los inversores y expertos que dan por hecho que en los próximos meses acontecerá un segundo round donde la distancia euro-dólar se ampliará todavía más.,
Esa escala debería obligar al BCE a tomar medidas para detener el proceso, si es que tiene algún margen de acción.
Thu Lan Nguyen, analista de Commerzbank (el cuarto banco más grande de Alemania), explicó que se han visto obligados a replantear por completo sus previsiones, anticipando una escala muy fuerte del euro en la segunda mitad del año, que solo será frenada por el BCE, si es que toma alguna acción: “Si bien es posible que veamos recortes drásticos de los tipos de interés, el Banco Central finalmente no podrá evitar la apreciación porque el problema no vendría enteramente de la diferencia entre los tipos de interés de cada banco”.
En el verano (europeo) de 2026 la cotización del euro romperá el techo de los 1,25 dólares. Otros analistas estiman un valor inferior, pero incluso superar los 1,2 dólares sería problemático porque el euro fortalecido abarata las importaciones, generando deflación importada y, al mismo tiempo, debilita las exportaciones, golpeando de forma sensible la economía europea. Un cóctel que, en conjunto se traduce en una espiral de precios más bajos y amenaza de la actividad que forzaría al BCE a bajar los tipos.
Para comprender por qué una acción del BCE no podría detener esa espiral de fortalecimiento del euro, hay que entender primero la naturaleza de la caída de la moneda estadounidense, que se ha venido de dos frentes, un colapso de la confianza en el billete verde por las políticas de la Casa Blanca y una reciente desconfianza en la estabilidad de la Reserva Federal entre constantes ataques de Donald Trump e incluso la propuesta ya sobre la mesa de una destitución usando como excusa una reforma de su sede. En resumen, no es que la trayectoria de los tipos de interés de los bancos centrales sea la clave para explicar el fenómeno y, por lo tanto, la apreciación es un fenómeno mucho más difícil de contener, para desgracia del BCE.
Los analistas de Commerzbank explican eso en cuatro puntos clave: “En primer lugar ya se duda del excepcionalismo estadounidense, esa ventaja en crecimiento sobre otros países industrializados ya se diluye por la política arancelaria”. En segundo lugar, “la confianza en el dólar como refugio seguro se ha visto dañada por todas estas políticas, no solo por los aranceles, sino por las sanciones a terceros países y los riesgos fiscales”.
Los otros dos factores para el banco alemán son, tercero, “un dólar que podría perder su condición de reserva mundial, algo que aumenta significativamente el coste de usar la moneda en contratos de transacción comercial”; y cuarto “una Reserva Federal que podría perder su independencia”. Esto último es especialmente clave pues “una mayor influencia de la política es la gran amenaza que pende sobre el dólar”.
EL BCE CON LAS MANOS ATADAS.
En ese sentido, el BCE poco puede hacer ante estos problemas porque “los principales problemas vienen de las políticas estadounidenses perjudiciales para su propia moneda”.
“El grado de la subida dependerá en gran medida de la Casa Blanca y, lamentablemente, Christine Lagarde (presidenta del BCE) y sus compañeros no tienen influencia alguna en ello. Por tal motivo dudamos de que puedan evitar una apreciación significativa del euro”. Pero la clave, como decían, no son los recortes en sí. A medida que el mercado crea que la FED va perdiendo su criterio y converge con la Casa Blanca “el dólar se depreciará bruscamente”. Si bien “probablemente Trump dé marcha atrás si ve que la divisa se desploma” desde la firma creen que “existe un riesgo claro de que la credibilidad está tan dañada que simplemente con dar marcha atrás no sea suficiente”.
Hay tres factores que son clave:a) Una energía más barata en Europa tras años de inestabilidad, b) un impulso económico propio ante el fin de la austeridad y c) una economía de EE.UU. debilitada. Una tormenta perfecta que impedirá que el euro termine su escalada. Eso sí, ven un argumento en la idea de que un exceso de importaciones chinas reubicadas en Europa por los aranceles ejercerá presión y forzará algunos recortes más, algo que daría algo de alivio. En cualquier caso, esto no sería suficiente como para tumbar el auge del euro y los problemas que este podría traer.
Este será, sin duda, uno de los temas centrales que dominarán la reunión del BCE este jueves (24). Si bien ya se sabe prácticamente con certeza que no habrá recortes de tipos, hay una gran divergencia entre los pasos a seguir a partir de ahora. Todo está muy dividido entre aquellos que temen un reinflación por el plan de gasto alemán y los que creen que el euro obligará incluso a recortar tipos por la amenaza de deflación. La próxima cita empezará a definir el rumbo que tomará el BCE, donde la revalorización de su moneda es una de las grandes incógnitas.
— En base a artículo de Álvaro Moreno, periodista especializado en economía en El Economista.
A partir de 2022 hay un quiebre, con un “deterioro sistemático y sostenido, sin señales de corrección. La relación dólar/unidad indexada muestra una caída persistente, señalando un atraso acumulado del dólar que afecta especialmente al sector agropecuario de la economía”.
Montevideo | Todo El Campo | El mercado cambiario sigue endeudando al sector agropecuario, afirma la Federación Rural en un comunicado sobre el atraso cambiario.
“Entre 2014 y 2021, el endeudamiento promedio del sector ganadero fue de US$ 670 millones, y en los últimos tres años se elevó a US$ 1.104 millones”, dice la institución que nuclea y representa a gremiales y productores de todo el país, y reclama “una gestión más cuidadosa, predecible y transparente del mercado de cambios de Uruguay”.
“Se requiere políticas compensatorias y regulatorias que contribuyan a preservar la competitividad y la sostenibilidad del sector ganadero”, expresa.
EL COMUNICADO.
La Federación Rural comienza refiriendo a la fábula de la rana hervida del escritor y filósofo suizo Oliver Clerc (nacido en 1961). “Esa es la situación del campo uruguayo frente a un dólar atrasado en el que está sumido el país desde hace ya tres años”.
Es “un problema estructural de nuestra economía, cuya gravedad se disimula momentáneamente gracias a mejoras transitorias en los precios internacionales o a grandes flujos de inversión impulsados por exoneraciones tributarias -beneficios a lso que el productor nacional no accede”.
En los diez años que van de 2011 a 2021, “la relación dólar / unidad indexada mostró una estabilidad relativa, con períodos de subas y bajas”. En el largo plazo “tendían a compensarse, aunque los períodos con dólar atrasado tienden a ser más largos con respecto al período de compensación”.
Desde 2004 a 2011, el peso se fortaleció gradualmente contra el dólar, como reflejo de la recuperación de la economía” después de la crisis de 2002; “es a partir de 2011 que el dólar se estabiliza”, dice la Federación Rural. Es a partir de 2022 que hay un quiebre, con un “deterioro sistemático y sostenido, sin señales de corrección. La relación dólar/UI muestra una caída persistente, señalando un atraso acumulado del dólar que afecta especialmente al sector agropecuario de la economía”.
COSTO FINANCIERO.
Esa situación lleva a que “en los últimos 3 años, los productores ganaderos asumirán un sobrecosto de US$ 1.000 millones por el manejo discrecional del tipo de cambio nominal”, lo que es una “cifra conservadora”, aclara la Federación, porque “no incluye” otros desajustes.
Los productores agrícolas, también pagan por la situación. El precio de la soja tuvo una caída del 28% en el precio de enero 2022 al precio de junio de 2025. “En igual período, el índice dólar/UI se redujo 22%, lo que significa que se necesitan más dólares para mantener el mismo poder adquisitivo en términos reales”. Es una “doble pérdida” que “combinada” representa una “pérdida para los productores del 42%”.
El costo de ese “desvío” es de US$ 1.063.320.450.
Más claro que el agua!!!! El que no quiera entender que no entienda!!! En campaña varios se rajan las vestiduras desde hace años, se ve que tienen varios vestidos porque la situación del productor que vende sus productos en dólar aportando ingresos de exportación lo sufre y mucho pic.twitter.com/51zAYZu4Th
— Jorge Andrés Rodríguez (@Chanmalevo) June 27, 2025